all Papers - UDO Agrícola

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UDO Agrícola
B“
VOLUMEN 9
ABRIL-JUNIO 2009
Revista Científica de la Escuela de Ingeniería
Agronómica de la Universidad de Oriente
ISSN 1317 - 9152
Depósito Legal pp200102Mo1203
NÚMERO 2
UNIVERSIDAD DE ORIENTE
Autoridades Rectorales
Rector: Milena Bravo de Romero
Vice-Rector Académico: Jesús Martínez Yépez
Vice-Rector Administrativo: Tahís Pico de Olivero
Secretario: Juan Bolaños Curvelo
Autoridades del Núcleo Monagas
Decano: Ernesto Hurtado
Coordinador Académico: Freddy Millán
Coordinador Administrativo: Agustín Martínez
Director Escuela de Ingeniería Agronómica: Iván Maza
Jefe Departamento de Agronomía: Oscar Renaud
Jefe Departamento de Ingeniería Agrícola: Nadesha López
Jefe Departamento de Economía Agrícola: Omar Lanz
Impreso en Maturín por el Departamento de Publicaciones del Núcleo de Monagas de la Universidad
de Oriente, Venezuela. 200 ejemplares.
Diseño y Diagramación (Edición Técnica) realizados por Prof. Jesús Rafael Méndez Natera
Páginas en Internet de la Revista: http://www.udoagricola.150m.com, http://www.bioline.org.br/cg
http://dialnet.unirioja.es/servlet/revista?tipo_busqueda=CODIGO&clave_revista=8490
http://www.doaj.org/doaj?func=openurl&issn=13179152&genre=journal
(En estas páginas en Internet se muestran las fotos a todo color)
Volumen 9
Abril-Junio 2009
Número 2
REVISTA CIENTÍFICA UDO AGRÍCOLA
Revista de la Escuela de Ingeniería Agronómica del Núcleo de Monagas de la Universidad de Oriente
La REVISTA CIENTÍFICA UDO AGRÍCOLA de la Escuela de Ingeniería Agronómica de la
Universidad de Oriente, es una publicación arbitrada de distribución gratuita que publica un volumen al año con
un número por volumen, pudiéndose publicar uno o más suplementos por volumen. La presentación de trabajos
implica el compromiso del autor o autores en cuanto a que el material presentado no ha sido ni será publicado en
otros medios de difusión, ya sean extranjeros o nacionales. La Revista publica artículos científicos originales e
inéditos en Ciencias Agrícolas que enfoquen aspectos de agronomía, botánica, entomología, fitopatología,
suelos, ingeniería agrícola, genética y mejoramiento de plantas, ecología, biotecnología, sociales, economía, etc.
También podrán publicarse artículos en las áreas de Veterinaria, Zootecnia, Tecnología de Alimentos y Biología
terrestre y acuática tanto vegetal como animal. Pueden publicarse avances de trabajos, notas técnicas, cartas con
opiniones o comentarios debidamente argumentados y reseñas de libros, así mismo podrán publicarse revisiones
bibliográficas o monografías, a solicitud del Consejo Directivo o por iniciativa propia del autor o autores. La
Revista no se hace responsable de los conceptos y opiniones emitidos por los autores de los trabajos publicados
en la misma. Para solicitar cualquier información puede enviar un correo a la siguiente dirección electrónica:
[email protected] Abreviatura recomendada para citas bibliográficas: UDO Ag.
La Revista Científica UDO Agrícola está indexada en Zoological Record (ISI Web of Knowledge),
Catálogo de Latindex (México), Scopus (Holanda), CABI Abstracts Database (Reino Unido), Bioline
International System (Canadá), Registro (Acreditación) de Publicaciones Científicas y Tecnológicas
Venezolanas del FONACIT, Índice, Biblioteca Electrónica de Revistas Venezolanas de Ciencia y Tecnología
(REVENCYT) Código RVR037 (Fundacite Mérida, Venezuela), Base de Datos Periódica (México), Directory
of Open Access Journals (DOAJ) (Suecia) y Difusión de Alertas en la Red (Dialnet) (España).
Adicionalmente está indexada em Electronic Sites of Leading Botany, Plant Biology and Science
Journals (http://www.e-journals.org/botany/#R) y Genamics JournalSeek (http://journalseek.net/cgibin/journalseek/journalsearch.cgi?field=issn&query=1317-9152). Biblioteca Virtual de Biotecnología para las
Américas, Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), México
(http://biblioteca.ibt.unam.mx/virtual/letra.php?letra=R); BiblioVie, Le portail d'information scientifique des
unités CNRS en Sciences de la Vie. Francia. http://bibliovie.inist.fr/revues_chercher.php?id
=2821&adv=&search=&searchAdv=&lettre=acces=&dom=BIO&sousdom=AGR&port=&ed=&limit=0&numse
l=89, E-Journals, Zugänglich für TU BS, Universitätsbibliothek der TU Braunschweig, Pockelsstr,
Braunschweig. Alemania. http://www.biblio.tu-bs.de/db/cool/grec.php?urN=45295 y Electronic Journals Library
http://rzblx1.uniregensburg.de/ezeit/warpto.phtml?bibid=AAAAA&colors= 7&lang=en&jour_id=56398
EDITORIAL
Este número constituye la primera ocasión que la Revista Científica UDO Agrícola publica más de un
número por año. Este logró se alzanzó gracias a los investigadores en frutales que sometieron a consideración
los trabajos presentados en el X Congreso Venezolano de Fruticultura celebrado en Maturín del 18 al 22 de
enero de 2009. Como se expresó en el editorial del número 1 del Volumen 9, los artículos publicados se rigieron
por las normas de la revista y se publicaron 25 artículos, 17 del Congreso. Cabe destacar que 13 artículos del
Congreso no se publicaron, seis fueron retirados por sus autores y siete fueron rechazados por los árbitros. En
esta oportunidad queremos agradecerles a los 135 evaluadores de diferentes países su labor ad hoc en pro de la
calidad de la Revista y por supuesto a los autores quienes confiaron en la misma. Nos sentimos orgullosos y
contentos por este acontecimiento, tardamos nueve años para poder publicar un número 2 por volumen y al fín lo
logramos. Seguiremos trabajando para que la Revista Científica UDO Agrícola continue manteniendo su calidad
y perdure en el tiempo a pesar de todas las dificultades encontradas pero satisfactoria y felizmente vencidas.
Del Pueblo Venimos y hacia el Pueblo Vamos
Los Editores
Revista Científica UDO Agrícola
Volumen 9, N° 2, 2009 (Abril-Junio)
Comité Editorial
Editores Principales (Escuela de Ingeniería Agronómica, Universidad de Oriente)
Jesús Rafael Méndez Natera
Víctor Alejandro Otahola Gómez
Editores Asociados (Escuela de Ingeniería Agronómica, Universidad de Oriente)
Departamento de Agronomía: Nilda Alcorcés de Guerra
Departamento de Ingeniería Agrícola: Américo Hossne
Departamento de Economía: Beatriz Febres de Milano
Árbitros del Volumen 9, Nº 2, 2009
Abelardo Vegetti
Morfología Vegetal, Facultad de Ciencias Agrarias. Universidad Nacional del Litoral,
Kreder 2805 (3080). Esperanza, Provincia de Santa Fe, Argentina
Adolfo Enrique Cañizares Chacín Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA). CIAE Monagas. Vía Laguna
Grande. San Agustín de la Pica. Estado Monagas, Venezuela.
Adriana Beatriz Sánchez Urdaneta Departamento de Botánica, Facultad de Agronomía, Universidad del Zulia, Maracaibo,
estado Zulia, Venezuela
Adriana Moya
Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA-Zulia). Estación Local Chama,
Km 41 Vía Santa Bárbara del Zulia al Vigía. Apartado # 11-5145, El Vigía, estado
Mérida, Venezuela
Alberto Enrique Becerril Román Posgrado Recursos Genéticos y Productividad-Fruticultura. Colegio de Postgraduados.
México.
Alberto Mieres Pitre
Universidad de Carabobo. Facultad de Ingeniería. Escuela de Ingeniería Química.
Valencia, estado Carabobo. Venezuela.
Alejandra Quintanar Isaías
Laboratorio de Anatomía y Tecnología de la Madera. Departamento de Biología,
Universidad Autónoma Metropolitana. Iztapalapa. Avenida Michoacán y Purísima,
Colonia Vicentina. C.P. 04690. México
Alejandro Casimiro Michel
Colegio Superior Agropecuario del Estado de Guerrero. Av. V. Guerrero No. 81 1er.
Aceves
piso Iguala, Guerrero, México
Alejandro Chacón Villalobos
Estación Experimental Alfredo Volio Mata. Facultad de Ciencias Agroalimentarias.
Universidad de Costa Rica. Cartago, Costa Rica
Alenguer Alva Arévalo
Facultad de Ingeniería en Industrias Alimentarias. Universidad Nacional de la
Amazonía Peruana (UNAP), Iquitos, Perú
Alexis José Zambrano García
Universidad de Los Andes, Facultad de Ciencias, Departamento de Química, Apartado
Postal 3, Ipostel. La Hechicera, Mérida, 5101-A, estado Mérida, Venezuela
América Trujillo
Universidad Central de Venezuela (UCV), Facultad de Agronomía. Maracay, estado
Aragua, Venezuela
Ana María Casassa Padrón
Instituto de Investigaciones Agronómicas, Facultad de Agronomía, Universidad del
Zulia. Maracaibo, estado Zulia, Venezuela
Ana Maria Gonzalez
Instituto de Botánica del Nordeste. Facultad de Ciencias Agrarias. Universidad
Nacional del Nordeste (UNNE). Sargento Cabral 2131. Corrientes (3400). Corrientes.
Argentina
Ana Sandoval
Banco Base de Semillas. Instituto de Investigaciones Agropecuarias. INIA-Vicuña.
Casilla 73. Vicuña. Chile
Anne Maria Valera Zambrano
Universidad de Los Andes (ULA), Núcleo Universitario Rafael Rangel (NURR).
Avenida Medina Angarita Sector Carmona, Trujillo, estado Trujillo. Venezuela.
Auris Damely García Méndez
Berto Arias Rivas
Betty Matsuhiro Yamamoto
Blanca Pérez García
Carlos Chifa
Carlos Gómez
Carlos Hernández
Carmen Basso
Cesar Augusto Aguirre
Climaco Alvarez
Dagoberto Castro R
Damelis Jáuregui
Daniel Fonseca de Carvalho
Débora Castro
Dorian A. Rodríguez González
Douglas Rafael Belén Camacho
Duverney Gaviria Arias
Edilberto Guevara Pérez
Eduardo Gómez
Eduardo Mario Sierra
Efraín Salazar
Elba Sangronis
Enrique Aguilar Fernández
Erika Sánchez Betancourt
Erwin Aballay E.
Esmeralda Rendiles
Esther Julia Naranjo Gómez
Instituto de Química y Tecnología. Facultad de Agronomía, Universidad Central de
Venezuela (UCV). Apdo. 4579. Maracay 2101, eatado Aragua, Venezuela
Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA). CIAE Monagas. Vía Laguna
Grande. San Agustín de la Pica. Estado Monagas, Venezuela.
Universidad de Santiago de Chile, Facultad de Química y Biología. Avenida L.
Bernardo O`higgins Nº 3363, Santiago. Chile
Departamento de Biología, División C.B.S. Universidad Autónoma Metropolitana,
Iztapalapa. Apartado Postal 55-535, 09340 México, D. F. México
Facultad de Agroindustrias. Universidad Nacional del Nordeste (UNNE). Comandante
Fernández 755 - (3700) Presidencia Roque Sáenz Peña, Chaco, Argentina
Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA-Zulia). Estación Local Chama,
Km 41 Vía Santa Bárbara del Zulia al Vigía. Apartado # 11-5145, El Vigía, estado
Mérida, Venezuela
Universidad de Carabobo. Facultad de Ingeniería. Escuela de Ingeniería Química.
Valencia, estado Carabobo. Venezuela.
Universidad Central de Venezuela (UCV), Facultad de Agronomía. Maracay, estado
Aragua, Venezuela
Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), Facultad de Ciencias Agropecuarias.
Ruta 11, Km 10. Oro Verde – Paraná 3100, Entre Ríos, Argentina
Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuaris (INIA-Miranda), Caucagua, estado
Miranda, Venezuela
Universidad Católica de Oriente, Unidad de Biotecnología. Apartado Aéreo 008,
Rionegro, Antioquia. Colombia
Instituto de Botánica Agrícola, Facultad de Agronomía, Universidad Central de
Venezuela (UCV). Apartado de Correos 4579. Maracay, estado Aragua, Venezuela
Universidade Federal Rural do Rio de Janeiro. Instituto de Tecnologia. Departamento
de Engenharia. BR 465, km 7 - CEP: 23.890-000. Seropédica. Rio de Janeiro. Brasil
Instituto Carlos J. Finlay. Avenida 27 No. 19805, La Lisa, Ciudad de La Habana, AP
16017. CP 11600. Cuba
Universidad Centroccidental “Lisandro Alvarado”, Postgrado de Fitopatología,
Barquisimeto, estado Lara, Venezuela
Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR), Núcleo Canoabo,
Laboratorio de Biomolécula. Vía Carretera Urama, Sector Los Naranjos, Canoabo,
estado Carabobo, Venezuela
Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad Tecnológica de Pereira. Pereira,
Risaralda, Colombia
Universidad de Carabobo. Facultad de Ingeniería. Mañongo, Valencia 2001. Estado
Carabobo. Venezuela
Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT). Recta Cali-Palmira, km 17, A. A.
6713, Cali, Colombia
Climatología Agrícola, Facultad de Agronomía. Universidad de Buenos Aires. Avda.
San Martín 4453 (C1417DSE) Buenos Aires, Argentina.
Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA). Centro Nacional de
Investigaciones Agropecuarias. Av. Universidad, área universitaria, Edf. 09.
Laboratorio de Biotecnología. Maracay, estado Aragua. Venezuela.
Universidad Simón Bolívar, Valle de Sartanejas, Baruta, Caracas, Apartado Postal
89000. Venezuela
Centro de Biología Molecular y Biotecnología. Universidad Tecnológica de Pereira.
Colombia
Laboratorio de Genética Molecular Vegetal, Centro de Biotecnología y Bioindustria
(BB), Corporacion Colombiana de Investigación Agropecuaria (Corpoica)., C.I.
Tibaitatá, Mosquera. Colombia
Grupo de Investigación Enológica (GIE). Facultad de Ciencias Agronómicas.
Universidad de Chile. Casilla 1004. Santiago, Chile.
Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA-Delta Amacuro). Isla de
Cocuina. Vía El Zamuro. Sector La Manaca, Tucupita, estado Delta Amacuro.
Venezuela.
Laboratorio de Cultivo de Tejidos Vegetales. Instituto de Biologia. Universidad de
Antioquia. A.A. 1226. Medellin. Colombia
Eva Cristina García de García
Laboratorio de Biotecnología Vegetal, Centro de Botánica Tropical, Instituto de
Biología Experimental. Facultad de Ciencias. Universidad Central de Venezuela.
Apartado 47114. Los Chaguaramos, Caracas 1041, Venezuela
Eva Navascués López Cordón
Área de Biotecnología. Agrovin S. A. Avenida. de los Vinos s/n (P.I. Alces). 13600
Alcazar de San Juan. Ciudad Real. España.
Ever Antoni Rueda Lorza
Unidad de Biotecnologia y Control Biologico. Corporacion para Investigaciones
Biologicas (CIB). Carrera 72a No 78b-141 Medellín. Colombia
Fanny Villamizar de Borrero
Departamento de Ingeniería Civil y Agrícola. Facultad de Ingeniería, Universidad
Nacional de Colombia, Bogotá. Colombia.
Fernanda Rivadeneira
Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Estación Experimental
Agropecuaria Concordia, CC 34 (3200). Entre Ríos. Argentina
Francisca Ely
Centro Jardín Botánico. Facultad de Ciencias, Universidad de los Andes (ULA).
Mérida, estado Mérida, Venezuela
Franklin Paredes
Universidad Nacional Experimental Ezequiel Zamora (UNELLEZ). VIPI-Programa de
Ingeniería, San Carlos, estado Cojedes, Venezuela.
Gabriela Trejo Tapia
Instituto Politécnico Nacional (IPN), Centro de Desarrollo de Productos Bioticos
(CeProBi), Departamento de Biotecnología. Km 8,5 Carretera Yautepec-Jojutla.
Yautepec, Morelos, 62730 México
Georgina Vargas Simón
División Académica de Ciencias Biológicas. Universidad Juárez Autónoma de Tabasco.
Carretera Villahermosa-Cárdenas Km. 0,5 S/N. Entronque a Bosques de Saloya. C. P.
86150, Villahermosa, Tabasco, México
Germán Alberto Llano Rodríguez Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT). Recta Cali-Palmira, km 17, A. A.
6713, Cali, Colombia
Giovanni Chaves Bedoya
Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional
(Cinvestav). Laboratorio de Interacción Planta-Virus. Departamento de Ingeniería
Genética. Km. 9,6 Libramiento Norte Carretera Irapuato-León. Apartado Postal No.
629. 36500 Irapuato, Guanajjuato, México
Gladys Ramos C.
Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA-Mérida). Estado Mérida,
Venezuela
Graciela Castillo de Meier
Laboratorio Biotecnologia de Plantas. Facultad de Recursos Naturales. Universidad
Nacional de Formosa. Avenida Gutnisky 3200, Formosa, Argentina.
Graciela Dolores Ávila Quezada Centro de Investigacion en Alimentación y Desarrollo A.C. Ave. 4 Sur No. 3820. Fracc.
Vencedores del Desierto Delicias, Chihuahua, 33089, México.
Graciela Silvia Untiveros
Departamento de Química. Facultad de Ciencias y Filosofía. Universidad Peruana
Bermúdez
Cayetano Heredia, Avenida Honoria Delgado 430. Urbanización Ingeniería, San Martín
de Porres. Perú
Grigna J. Piña Dumoulín
Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA). Centro Nacional de
Investigaciones Agropecuarias. Av. Universidad, área universitaria, Edf. 09. Maracay,
estado Aragua. Venezuela.
Héctor González Hernández
Programa de Entomología y Acarología, Colegio de Postgraduados. Carr. MéxicoTexcoco Km 36.5. Montecillo, Texcoco, Estado de México CP 56230. México
Ibis Quintero
Universidad de los Andes. Núcleo Universitario “Rafael Rangel”, Trujillo, estado
Trujillo, Venezuela
Jacqueline A. Hernández A
Facultad de Agronomía. La Universidad del Zulia. AP 15205. Maracaibo, estado Zulia.
4005, Venezuela
Javier Carlos Estrada Sánchez
Centro Jardín Botánico. Facultad de Ciencias, Universidad de los Andes (ULA).
Mérida, estado Mérida, Venezuela
Javier De La Cruz Medina
Instituto Tecnológico de Veracruz, Unidad de Investigación y Desarrollo en Alimentos..
Manejo Postcosecha. Calzada Miguel Angel de Quevedo No. 2779. Colonia Formando
Hogar, Veracruz, Codigo Postal 91860. Veracruz, México
Jesús Enrique Aular Urrieta
Universidad Centroccidental “Lisandro Alvarado” (UCLA). Postgrado de Horticultura,
Apartado Postal 400. Barquisimeto, estado Lara, Venezuela
Jesús Jaiber Díaz García
Universidad Católica de Oriente. Unidad de Biotecnología. AA.008. Rionegro.
Antioquia. Colombia.
Jhonathan Torres Amaro
Departamento de Ciencias Biológicas. Decanato de Agronomía. Universidad
Centroccidental “Lisandro Alvarado”. Apdo. 400. Barquisimeto, edo. Lara. Venezuela
Jorge Andrés Ramírez González Centro Nacional de Investigaciones de Café (Cenicafé). Federación Nacional de
Cafeteros de Colombia (FNC), Kilómetro 4 Via antigua Chinchiná-Manizales.
Chinchiná, Caldas, Colombia
Jorge Armando Meza Velázquez
Facultad de Ciencia Químicas. Universidad Juárez del Estado de Durango. Avenida
Artículos No. 123. Fracc. Filadelfia. Gómez Palacio C.P. 35010. Durango, México
Jorge Luis Millano Tudare
Universidad Nacional Experimental Ezequiel Zamora (UNELLEZ). VIPI-Programa de
Ingeniería, San Carlos, estado Cojedes, Venezuela.
Jorge Luis Pares Martínez
Universidad Centroccidental "Lisandro Alvarado", Decanato de Agronomía,
Departamento de Fitotecnia, Barquisimeto. Estado Lara, Venezuela.
José Alberto Laynez Garsaball
Departamento de Agronomía, Escuela de Ingeniería Agronómica, Universidad de
Oriente. Maturín, 6201, Monagas, Venezuela.
José Gerardo Albarrán
Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA). Centro Nacional de
Investigaciones Agropecuarias. Av. Universidad, área universitaria, Edf. 09.
Laboratorio de Biotecnología. Maracay, estado Aragua. Venezuela.
José Manuel Maruri García
Universidad Veracruzana Facultad de Ciencias Biológicas y Agropecuarias,
Universidad Veracruzana. Km. 7,5 Carretera Tuxpan-Tampico, Tuxpan, Veracruz,
México.
Juan B. Pineda
Universidad Centroccidental “Lisandro Alvarado”, Postgrado de Fitopatología,
Barquisimeto, estado Lara, Venezuela
Juan Enrique Manzano Méndez Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA), Decanato de Agronomía,
Postgrado de Horticultura, Carrera 19 con calle 8. Edificio Rectorado. Piso 2
Barquisimeto, estado Lara, Venezuela
Juan Guillermo Cruz Castillo
Universidad Autónoma Chapingo, Centro Regional Universitario Oriente. Chapingo.
México
Juan Guillermo Jaramillo Vásquez Red nacional de Frutales. Corporacion Colombiana de Investigación Agropecuaria
(Corpoica). Colombia.
Judith Prieto M.
Centro de Investigaciones Químicas. Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo,
Carretera Pachuca-Tulancingo, km 4,5. Ciudad Universitaria, Pachuca, Hidalgo,
México
Julián Cuevas González
Departamento de Producción Vegetal. Universidad de Almería, Edificio CientíficoTécnico II Fase B. Carretera de Sacramento s/n. La Cañada de San Urbano. 04120 –
Almería, España.
Laura Virginia Madrigal Ambriz Facultad de Ciencias Químicas, Universidad de Colima. Avenida Universidad #333.
Colonia Las Víboras. C.P. 28040. Colima, Colima., México
Lerimar Montero
Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA-Delta Amacuro). Isla de
Cocuina. Vía El Zamuro. Sector La Manaca, Tucupita, estado Delta Amacuro.
Venezuela.
Lilliana Maria Hoyos Carvajal
Facultad de Agronomía, Universidad Nacional de Colombia, Carrera 45 No 26-85 Edificio "Agronomía" 500. Bogotá D.C. Colombia.
Luis Alberto Avilán Rovira
Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias (CENIAP). Apdo. 4653. Avenida
Universidad, vía el Limón. Maracay 2101, estado Aragua. Venezuela.
Luis Alberto Hermoso Gallardo Laboratorio de Clonación y Genética Vegetal. Facultad de Ciencias. Universidad
Central de Venezuela (UCV). Caracas, Venezuela
Luis Arteaga B.
Vida Silvestre y Áreas Protegidas. Dirección General de Biodiversidad y Áreas
Protegidas (DGB AP) Viceministerio de Biodiversidad, Recursos Forestales y Medio
Ambiente. Avenida Camacho Nº 1471. La Paz, Bolivia,
Luis Cedeño
Instituto de Investigaciones Agropecuarias (IIAP), Universidad de los Andes (ULA),
Apdo. 77. La Hechicera, Mérida 5101-A, estado Mérida. Venezuela.
Luis Enrique Cuca Suárez
Departamento de Química, Facultad de Ciencias, Universidad Nacional de Colombia,
Bogotá. Colombia
Luis F. Pérez Vicente
Instituto de Investigaciones de Sanidad Vegetal (INISAV). Gaveta 634, 11300, Playa,
Ciudad de la Habana, Cuba
Marcos L. Rengel
Agri de Venezuela, C. A. Edificio Agri, planta baja, oficina sur, Hacienda La Unión,
carretera vieja Yaritagua, sector Tablón de Caña, estado Lara, Venezuela.
Marcos Mattar
Facultad de Agronomía Universidad de Las Américas. Manuel Montt 948. Santiago.
Chile
Marelia Puche
Universidad Central de Venzuela (UCV). Facultad de Agronomía. Climatología
Agrícola, Maracay, estado Aragua. Venezuela
Maria Andrea Trejo Márquez
Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Estudios Superiores.
Cuautitlán, Laboratorio de Postcosecha de Productos Vegetales, Centro de Asimilación
Tecnológica. Jiménez Cantú s/n, San Juan Atlamica, C. P. 54700, Cuautitlán Izcalli,
Estado de México. México.
María B. Raymúndez U.
Universidad Central de Venezuela (UCV). Facultad de Ciencias, Instituto de Biología
Experimental, Centro de Botánica Tropical, Apartado 47114, Los Chaguaramos,
Caracas, Venezuela
María Elena Arboleda
Departamento Ciencias Biológicas. Decanato de Agronomía. Universidad
Centrooccidental Lisandro Alvarado. Barquisimeto, estado Lara, Venezuela
Maria Elena Sanabria Chopite
Universidad
Centroccidental “Lisandro Alvarado”; Postgrados de Agronomía.
Apartado 400. Barquisimeto, estado Lara, Venezuela
María Ferrarotto
Instituto de Botánica Agrícola, Facultad de Agronomía, Universidad Central de
Venezuela (UCV). Apartado de Correos 4579. Maracay, estado Aragua, Venezuela
María Graziella Brucato Giampapa Universidad Central de Venezuela. Facultad de Ciencias. Centro de Botánica Tropical.
Apdo. 47114. Caracas 1041. Venezuela.
María Isabel Oliva Ekelund
Departamento de Agricultura del Desierto y Biotecnología (DADB), Universidad
Arturo Prat. Casa Central - Iquique Avenida Arturo Prat 2120, casilla 121. Chile
Mario Rodríguez Monroy
Instituto Politécnico Nacional (IPN), Centro de Desarrollo de Productos Bioticos
(CeProBi), Departamento de Biotecnología. Km 8,5 Carretera Yautepec-Jojutla.
Yautepec, Morelos, 62730 México
Martha Alejandrina Rodríguez
Facultad de Ciencias Químicas, Universidad de Colima. Avenida Universidad #333.
Pérez
Colonia Las Víboras. C.P. 28040. Colima, Colima., México
Martha Pérez García
Departamento de Biología, Universidad Autónoma Metropolitana. Iztapalapa. Avenida
Michoacán y Purísima, Colonia Vicentina. C.P. 04690. México
Mauricio Guzmán Quesada
Dirección de Investigaciones, Corporación Bananera Nacional (CORBANA S.A.),
Apdo. 390-7210, Guápiles, Costa Rica
Melángel Tacoronte
Laboratorio de Cultivos Vegetales in vitro, Departamento de Biología, Facultad de
Ciencias. Universidad de los Andes. Mérida, C. P. 5101, estado Mérida, Venezuela
Mepivoseth Castelán Estrada
Colegio de Postgraduados, Campus Tabasco. Apartado Postal 24. 86500 Cárdenas,
.
Tabasco, México
Miguel Añez Q.
Programa Ciencias del Agro y del Mar. Universidad Nacional Experimental de los
Llanos Occidentales “Ezequiel Zamora” (UNELLEZ). Guanare. Carretera GuanareBiscucuy, sector Mesa de Cavacas, estado Portuguesa. Venezuela.
Miguel Arizaleta Castillo
Universidad Centroccidental "Lisandro Alvarado". Decanato de Agronomía.
Departamento de Fitotecnia. Barquisimeto, estado Lara, Venezuela
Misael Cortés Rodríguez
Facultad de Ciencias Agropecuarias, Departamento de Ingeniería Agrícola y de
Alimentos, Universidad Nacional de Colombia, Medellín, A.A. 568. Colombia.
Néstor Miguel Riaño Herrera
Centro Nacional de Investigaciones de Café (Cenicafé). Federación Nacional de
Cafeteros de Colombia (FNC), Kilómetro 4 Via antigua Chinchiná-Manizales.
Chinchiná, Caldas, Colombia
Nilca R. Albany V.
Departamento de Botánica, Facultad de Agronomía. La Universidad del Zulia. AP
15205. Maracaibo, estado Zulia. 4005, Venezuela
Norkys Meza
Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas. INIA-Trujillo. Pampanito, estado
Trujillo. Venezuela
Norma Angélica Camacho de la Departamento de Biología. Facultad de Química. Universidad Nacional Autónoma de
Rosa
México. Estado de México
Olga Teresita Del Longo
Escuela para Graduados, Facultad de Ciencias Agropecuarias. Universidad Nacional de
Córdoba. Av. Valparaíso s/nº Ciudad Universitaria, 5016. Córdoba. Argentina
Pablo Elorza Martínez
Universidad Veracruzana Facultad de Ciencias Biológicas y Agropecuarias,
Universidad Veracruzana. Km. 7,5 Carretera Tuxpan-Tampico, Tuxpan, Veracruz,
México.
Pascual Güerere Pereira
Instituto Universitario de Tecnología de Maracaibo. Departamento de Tecnología
Agropecuaria. Apartado Postal 1878. Maracaibo, estado Zulia. Venezuela
Paulo Cesar Sentelhas
Agrometeorologia. Departamento de Engenharia Rural. Escola Superior de Agricultura
"Luiz de Queiroz" (ESALQ). Universidade de São Paulo. C.P. 9 - 13418-900.
Piracicaba, São Paulo, Brasil.
Raisa Rumbos
Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA-Zulia). Estación Local Chama,
Km 41 Vía Santa Bárbara del Zulia al Vigía. Apartado # 11-5145, El Vigía, estado
Mérida, Venezuela
Ramón Arteaga Ramírez
Departamento de Irrigación. Universidad Autónoma de Chapingo. Km 38,5 Carretera
México-Texcoco, Chapingo, Estado de México. 33089. México
Ramón Silva Acuña
Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA). CIAE Monagas. Vía Laguna
Grande. San Agustín de la Pica. Estado Monagas, Venezuela.
Rodrigo Alberto Hoyos Sánchez
Departamento de Ciencias Agronómicas. Facultad de Ciencias Agropecuarias.
Universidad Nacional de Colombia, Sede Medellín. A.A.1779. Medellín, Colombia
Ronald Maldonado
Instituto de Química y Tecnología. Facultad de Agronomía, Universidad Central de
Venezuela (UCV). Apdo. 4579. Maracay 2101, eatado Aragua, Venezuela
Rosa D´Addosio
Facultad de Ingeniería. Universidad del Zulia. Avenida 16 (Guajira) con Avenida
Cecilio Acosta. Núcleo Técnico. Maracaibo, estado Zulia. Venezuela
Rosanna Valerio C.
Laboratorio de Fisiología y Cultivo de Tejidos Vegetales, Universidad de Oriente
(UDO), Núcleo de Sucre, Cumaná, estado Sucre, Venezuela
Rosario Álvarez Armenta
Fisiología Vegetal, Instituto de Recursos Genéticos y Productividad, Colegio de
Postgraduados, México
Salud Sánchez Márquez
Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología, Consejo Superior de Investigaciones
Científicas (CSIC).C/Cordel de Merinas 40-52. 37008. Salamanca, España
Silvia Patricia Pérez
Climatología Agrícola, Facultad de Agronomía. Universidad de Buenos Aires. Avda.
San Martín, 4453 (C1417DSE). Buenos Aires, Argentina
Silvia Rebollar Dominguez
Departamento de Biología, Universidad Autónoma Metropolitana, Iztapalapa. Apartado
Postal 55-535, 09340 México, D. F. México
Susana D. Aráoz
Laboratorio de Semillas. Facultad de Ciencias Agropecuarias. Universidad Nacional de
Córdoba. Av. Valparaíso s/nº Ciudad Universitaria, 5016 Córdoba. Argentina
Víctor Manuel Núñez Zarantes
Laboratorio de Genética Molecular Vegetal, Centro de Biotecnología y Bioindustria
(BB), Corporacion Colombiana de Investigación Agropecuaria (Corpoica). C. I.
Tibaitatá, Mosquera. Colombia
Victoria Eugenia Morales Rondón Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA), Maracaibo, estado Zulia.
Venezuela
Williams Briceño
Universidad Nacional Experimental del Táchira (UNET), Departamento de Ingeniería
Agronómica. San Cristóbal. Estado Táchira. Venezuela
Willian Materano
Universidad de Los Andes (ULA), Núcleo Universitario Rafael Rangel (NURR).
Avenida Medina Angarita Sector Carmona, Trujillo, estado Trujillo. Venezuela.
Yonis Amelia Hernadez Guerra Instituto de Botánica Agrícola. Facultad de Agronomía, Universidad Central de
Venezuela (UCV). Apartado Postal 4579, Maracay 2101, Edo. Aragua, Venezuela
Zulema Piñeiro Méndez
Departamento de Química Analítica. Facultad de Ciencias. Universidad de Cádiz.
Polígono del Río San Pedro. Apdo. 40 11510 Puerto Real. España
La lista incluye revisores de artículos retirados por sus autores o rechazados por los árbitros
Del Pueblo Venimos y hacia el Pueblo Vamos
Impreso en Maturín por el Departamento de Publicaciones del Núcleo de Monagas de la Universidad
de Oriente, Venezuela. 200 ejemplares
REVISTA CIENTÍFICA UDO AGRÍCOLA
Volumen 9
Abril-Junio 2009
Número 2
CONTENIDO
Páginas
Artículo de Revisión (Review Paper)
Pablo Ricardo HIDALGO LOGGIODICE, María SINDONI VIELMA y Jesús Rafael
MÉNDEZ NATERA
Importancia de la selección y manejo adecuado de sustratos en la producción de plantas frutales en 282-288
vivero
Importance of the right selection and handling of substrates for the fruit nursery industry
Agronomía. Calidad de Fruto (Agronomy. Fruit Quality)
Norkys MEZA y Juan MANZANO MÉNDEZ
Características del fruto de tomate de árbol (Cyphomandra betaceae [Cav.] Sendtn) basadas en la
289-294
coloración del arilo, en la Zona Andina Venezolana
Characteristics of tree tomato (Cyphomandra betaceae [Cav] Sendtn) fruits based in aril coloration, at
the Venezuelan Andes Zone
Nelson José MONTAÑO MATA y Jesús Rafael MÉNDEZ NATERA
Efecto de reguladores de crecimiento sobre el epicarpo, mesocarpo y sólidos solubles totales del fruto
295-303
de melón (Cucumis melo L.) cv. Edisto 47
Effect of growth regulators on the epicarp, mesocarp and total soluble solids of muskmelon (Cucumis
melo L.) fruit cv. Edisto 47
Agronomía. Manejo Agronómico (Agronomy. Cultural Management)
Osmar QUIJADA, Raúl RAMÍREZ, Glady CASTELLANO, Ramón CAMACHO y María
Esther BURGOS
Tipos de poda y producción de guayabo (Psidium guajava L.) en el municipio Baralt, estado Zulia, 304-311
Venezuela
Prunning types and production of guava (Psidium guajava L.) at Baralt Municipality, Zulia state,
Venezuela
Osmar QUIJADA, Baudilio HERRERO, Rosa GONZÁLEZ, Angel CASANOVA y Ramón
CAMACHO
Influencia de la poda y de la aplicación de nitrato potásico y tiosulfato potásico sobre la producción del
mango (Mangifera indica L.) variedades Irwin y Tommy Atkins en la planicie de Maracaibo, 312-321
Venezuela
Influence of pruning and potassium nitrate and potassium tiosulphate application on the production of
mango (Mangifera indica L.) varieties Irwin and Tommy Atkins in the Maracaibo plain, Venezuela
María SINDONI VIELMA, Pablo Ricardo HIDALGO LOGGIODICE, Luzmeri
MARCANO y Francisco SALCEDO
Efecto del vermicompost como enmienda orgánica para el cultivo inicial de plantas de lechosa (Carica 322-326
papaya L). cv. ‘Maradol Amarilla’
Effect of vermicompost as an organic amendment on the initial growth of papaya (Carica papaya L.)
cv. ‘Maradol Amarilla’ plants
Agronomía. Cultivo de Tejidos (Agronomy. Tissue Culture)
Maribel RAMÍREZ VILLALOBOS, Teresa Edith VARGAS y Eva DE GARCÍA
327-332
Cultivo de microesquejes de parchita (Passiflora edulis Sims f. flavicarpa Deg.)
Microcutting culture of passionfruit (Passiflora edulis Sims f. flavicarpa Deg.)
Cont...
Agronomía. Propagación de Plantas (Agronomy. Plant Propagation)
Roger ÁLVAREZ, Ibis QUINTERO, Juan MANZANO MÉNDEZ y Daniel GÓNZALEZ
Emergencia y características de plántulas de Chrysophyllum cainito L. (Sapotacea) bajo diferentes
333-342
tratamientos pregerminativos y posición de siembra de la semilla
Emergency and seedlings characteristics from Chrysophyllum cainito L. under differents preemergence
treatments and sowing seed position
Agronomía. Calidad Nutricional (Agronomy. Nutrition Quality)
Maritza YAMARTE CHIRINOS, Merylin MARÍN LARREAL y Esmeralda RENDILES
OLLARVES
343-346
Contenido foliar de algunos macronutrimentos en guanábana (Annona muricata L.)
Content foliar of some macronutrients in soursop (Annona muricata L.)
Agronomía. Crecimiento y Desarrollo (Agronomy. Growth and Development)
Maria LEÓN, Mercedes PÉREZ MACIAS, Enio SOTO, Luis AVILÁN y María Angélica
GUITIERREZ
347-355
Fenología de la naranja 'Valencia' sobre tres patrones en Yumare, estado Yaracuy, Venezuela
Phenology of orange 'Valencia' on three rootstocks in Yumare, Yaracuy state, Venezuela
Agronomía. Climatología (Agronomy. Climatology)
Mercedes PÉREZ MACÍAS, María LEÓN, Enio SOTO, Luís AVILÁN y María Angélica
GUTIÉRREZ
356-363
Aproximación al comportamiento climático en la zona citrícola de Yumare, estado Yaracuy, Venezuela
Approximation to the climatic behavior in the citrus zone of Yumare, state Yaracuy, Venezuela
Franklin José VALBUENA MATERÁN, Rubens ALVES DE OLIVEIRA, Paulo Roberto
CECON, Gilberto CHOHAKU SEDIYAMA, Herminia Emilia PRIETO MARTINEZ e
Cristiano TAGLIAFERRE
Lisímetro com lençol freático constante operando com Irrigâmetro® modificado para medida da
364-375
evapotranspiração de referência
Lysimeter with constant water freatic level operating with modified Irrigâmetro® to calculate the
reference evapotranspiration
Lisímetro con nivel freático hídrico constante operando con Irrigâmetro® modificado para medir la
evapotraspiración de referencia
Agronomia. Anatomía Vegetal (Agronomy. Vegetal Anatomy)
Grace FORTUL, Dorian RODRÍGUEZ, María Elena SANABRIA y Rosario VALERA
Comparación de caracteres anatómicos y morfológicos de raíces de cambur ‘Manzano’ (Musa AAB) y
376-382
‘Gran Enano’ (Musa AAA)
Comparison of anatomical and morphological characters of roots of ‘Manzano’ and ‘Gran Enano’
bananas
Agronomía. Fitopatología (Agronomy. Phytopathology)
Yarira VIVAS, Isabel URDANETA, Sairo RANGEL y José HERNÁNDEZ
Caracterización e incidencia de Ralstonia solanacearum Smith en plantas de Musa AAB en el Sector
383-392
“El Roble”, Sur del Lago de Maracaibo, Venezuela
Characterization and incidence of Ralstonia solanacearum Smith in Musa AAB plants at Sector “El
Roble” South of Maracaibo Lake, Venezuela
Victoria MORALES RONDÓN y Mariela RODRÍGUEZ GONZÁLEZ
Micobiota endofítica asociada al cultivo del mango ‘Haden’ (Mangifera indica L.) en el oriente de
393-402
Venezuela
Endophytic fungi in mango ‘Haden’ (Mangifera indica L.) grown at Venezuela eastern
Cont...
Claudia JIMÉNEZ, Alba Stella RIVERO, Luis Eduardo POCASANGRE, Eduardo
DELGADO, Franklin E. ROSALES, Oscar GONZÁLEZ y Dimas ROMERO
Efecto de la inoculación de dos tipos de semilla de bananos con dos aislados de Trichoderma atroviride 403-413
en fase de vivero sobre el desarrollo de las plantas en campo bajo Sigatoka Negra
Effect of inoculation of two types of banana seed with two isolate of Trichoderma atroviride on plants
performance on field under Black Sigatoka
José Luciano MORALES GARCÍA, María del Pilar RODRÍGUEZ GUZMÁN, Hilda
Susana AZPÍROZ RIVERO y Martha Elena PEDRAZA SANTOS
Temperatura base in vitro de Colletotrichum gloeosporioides Penz aislado de frutos de aguacate 414-420
(Persea americana Mill.) cv. Hass en Michoacán, México
In vitro base temperature of Colletotrichum gloeosporioides Penz isolated from avocado (Persea
americana Mill.) fruits cv. Hass in Michoacán, México
José Luciano MORALES GARCÍA, María del Pilar RODRÍGUEZ GUZMÁN, Hilda
Susana AZPÍROZ RIVERO y Martha Elena PEDRAZA SANTOS
Modelo para la estimación del área del fruto en la evaluación de la antracnosis en aguacate (Persea 421-424
americana Mill.) cv. Hass
Model to estimate fruit area for evaluating antrachnose in Hass avocado (Persea americana Mill.)
Agronomía. Sistemas de Producción. (Agronomy. Production Systems)
Omar LANZ y Yubelitza GRANADO
Diagnóstico Agrosocioeconómico del sector cacao (Theobroma cacao L.) en Yaguaraparo, Municipio
425-435
Cajigal, estado Sucre, Venezuela
Agricultural, social and economic diagnosis of sector cocoa (Theobroma cacao L.) in Yaguaraparo,
Cajigal Municipality, Sucre state, Venezuela
Agronomia. Tecnología de los Alimentos (Agronomy. Food Technology)
Roger ÁLVAREZ , Juan MANZANO, William MATERANO y Anne VALERA
Caracterización química y sensorial del vino artesanal de tomate de árbol (Cyphomandra betaceae Cav.
436-441
Sendth)
Chemical and sensorial characterization of artesanal tomato tree wine (Cyphomandra betaceae Cav.
Sendth)
Iria ACEVEDO PONS, Oscar GARCÍA, Jorge CONTRERAS e Ingrid ACEVEDO
Elaboración y evaluación de las características sensoriales de un yogurt de leche caprina con jalea
442-448
semifluida de piña
Development and sensory evaluation of the characteristics of a goats milk yogurt with pineapple jelly
semifluid
Julitt B. HERNÁNDEZ F., Adolfo Enrique CAÑIZARES CHACÍN, Giomar BLANCO,
Isabel ARRIECHE, Alexis PÉREZ, César SALAZAR y Meylú GONZÁLEZ
449-457
Contenido de nitrógeno, fósforo y potasio en harinas de clones de musáceas comestibles (Musa spp.)
Nitrogen, phosphorus and potassium content in flours of edible musáceas clones (Musa spp.)
Elvis PORTILLO, María LABARCA, Lucia GRAZZIANI, Emile CROS, Sophie
ASSEMAT, Fabrice DAVRIEUX, Renaud BOULANGER y María MARCANO
Formación del aroma del cacao Criollo (Theobroma cacao L.) en función del tratamiento poscosecha 458-468
en Venezuela
Aroma formation of Criollo cocoa (Theobroma cacao L.) in function of the post-harvest treatment in
Venezuela
469-470
Normas de Publicación de Artículos
471-472
Instructions for Publication of Papers
473
Hoja de Evaluación de los Artículos
474
Evaluation Sheet of Papers
Importancia de la selección y manejo adecuado de sustratos en la producción de plantas frutales
en vivero
Importance of the right selection and handling of substrates for the fruit nursery industry
Pablo Ricardo HIDALGO LOGGIODICE 1, María SINDONI VIELMA1 y Jesús Rafael
MÉNDEZ NATERA2
1
Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA-Anzoátegui). Carretera El Tigre-Soledad Km 5. El
Tigre, 6050, estado Anzoátegui, Venezuela y 2Departamento de Agronomía, Escuela de Ingeniería
Agronómica, Núcleo Monagas, Universidad de Oriente. Avenida Universidad, Campus Los Guaritos,
Maturín, 6201, estado Monagas, Venezuela. E-mail: [email protected]
Autor para correspondencia
Recibido: 05/06/2009
Primera revisión recibida: 30/10/2009
Fin de primer arbitraje: 14/10/2009
Aceptado: 15/11/2009
RESUMEN
La producción de plantas frutales en vivero amerita como aspecto fundamental la correcta selección del sustrato en donde se
propagarán y crecerán las plantas. En Venezuela, son muchas las alternativas de sustratos empleadas para la producción de
plantas frutales, en muchos casos, sin mayores conocimientos para su adecuación y correcto uso. Un sustrato adecuado para
la exitosa producción de cada especie frutal en particular dependerá de la apropiada selección de los componentes que
conformarán dicho sustrato, de la proporción volumétrica empleada de cada uno de estos y de las enmiendas adicionadas al
mismo para mejorar sus propiedades físicas y/o químicas. El conocimiento previo de estas propiedades permitirá corregir
cualquier característica de la mezcla, la cual resulte inapropiada para la propagación y desarrollo en vivero de las plantas de
la especie frutal bajo producción. Para su determinación, los laboratorios a nivel nacional, dedicados a tales fines, deben
adecuarse para consolidar los protocolos específicos para los materiales a ser utilizados como sustratos para bolsas de
vivero, promoviéndose de igual manera la estandarización de los mismos a los fines de uniformizar la metodología
empleada entre los diferentes laboratorios. Además de la correcta selección del sustrato, su posterior manejo y la
infraestructura requerida para garantizar el éxito de la producción resultan de suma importancia.
Palabras clave: Sustrato, vivero, frutales, propiedades físicas y químicas
ABSTRACT
The right selection of the substrate to be used is a very important aspect to be considered on the nursery fruit plants
production. Many substrate alternatives are used in Venezuela to produce fruit plants on nurseries; however, in most of
cases, there is not an adequate knowledge about the most suitable substrate formulation and use. A substrate designed for
the successful production of each particular fruit specie will depend on: the right selection of components that will make up
that substrate; the volumetric proportion used of each of them and the amendments added to improve the substrate both
physical and chemical properties. The previous knowledge of these properties will allow fixing any inappropriate
characteristic of the mixture for either plant propagation or nursery growth purposes. For these properties analyses, the
laboratories dedicated to do so, all around Venezuela, have to be adequate to consolidate specific lab procedures for the
materials to be utilized as substrates for nursery bags. The standardization of these procedures has to be promoted, with the
purpose of getting uniform information. Besides the right selection of substrates, for a successful production it is also
highly important to make the most suitable substrate handling and to count on the infrastructure required.
Key words: Substrate, nursery, fruits, physical and chemical properties.
INTRODUCCIÓN
La situación geográfica de Venezuela,
además de sus diversas condiciones edafoclimáticas,
permiten que muchas especies frutícolas se
desarrollen extraordinariamente. Tomado en cuenta
aspectos como el clima y los suelos, no se presentan
restricciones para producir un número elevado de
especies frutícolas (Avilán, 2009). Para el año 2005,
existían alrededor de 170.000 ha. sembradas con
frutales, que arrojaban una producción de 2.400.000
TM. (Aular, 2008).
Revista UDO Agrícola 9 (2): 282-288. 2009
282
Hidalgo Loggiodice et al. Selección y manejo adecuado de sustratos en la producción de plantas frutales en vivero
La fruticultura en nuestro país ha sido una
actividad tradicional; ya nuestros indígenas
recolectaban frutas las cuales representaban parte
importante de su dieta diaria o eran utilizadas en la
elaboración de bebidas empleadas en sus
celebraciones (Fuentes y Hernández, 2005). Luego,
durante la conquista, el rubro frutal estuvo
representado en las pequeñas unidades de producción
agrícolas presentes, como cultivos asociados, que
luego se transformaron en monocultivos, con
superficies no mayores a las 10 Ha. Aún cuando
estos sistemas permanecen en la actualidad,
caracterizados por la heterogeneidad de las especies
frutícolas, uso de mano de obra familiar y bajo nivel
tecnológico (Avilán y Leal, 1996), se observan
recientemente grandes unidades de producción
especializadas en una o dos frutas y con aplicación de
alta tecnología y mano de obra calificada. La
producción, sin embargo, va dirigida mayormente al
mercado nacional, con la excepción del mango y la
lima “Tahití” (Aular, 2005). La fase de vivero en la
producción de plantas frutales juega un papel
primordial en el proceso de producción de estos
cultivos. De la calidad y sanidad de estas plantas
depende en parte el éxito de la posterior plantación en
campo. Dentro de los aspectos a considerar para
propagar y desarrollar exitosamente plantas en vivero,
la selección y el manejo del sustrato a emplear es uno
de los más importantes.
Considerando lo anterior, el presente trabajo
aborda los aspectos relativos a la selección y manejo
de sustratos, como una pequeña contribución al
alcance, de manera unísona, de la integral
comprensión del manejo de estos materiales, en pro
de mejorar sustancialmente la industria nacional de
producción de plantas frutales en vivero.
SELECCIÓN Y MANEJO DE SUSTRATOS
La problemática asociada al manejo de los
desechos sólidos, la necesidad de reducir la superficie
destinada a los vertederos y la consecución de
alternativas para el reciclaje de los desechos de origen
orgánico, afectan a la sociedad en general (Fonteno et
al., 2000). Los productores hortícolas enfrentan en la
actualidad problemas asociados al recurso agua, en
aspectos tales como calidad, conservación y
reducción de lixiviados en la específica actividad
hortícola que desarrollan. En tal sentido, la
transformación de los desechos en sustratos y el uso
adecuado de los mismos para fines hortícolas surge
como una alternativa viable, técnica y económica.
283
En la industria de viveros, y más
específicamente, para la producción de plantas
frutales, la correcta escogencia del sustrato en donde
crecerán las plantas juega un papel fundamental, dado
que el desarrollo y mantenimiento de un extensivo y
funcional sistema radical es esencial para el
crecimiento de plantas saludables (Bilderback, 1982).
De igual manera, de la apropiada selección de los
componentes de sustrato, de la proporción
volumétrica empleada de cada uno de estos y de las
enmiendas adicionadas, dependerá la obtención de un
conveniente sustrato final (Evans y Fonteno, 1999).
De nada serviría haber seguido las normas exigidas
para una rigurosa selección de semillas de alta
calidad, proveniente de clones de alto rendimiento;
seguir las mejores técnicas para la injertación de los
patrones producidos, si ese fuera el caso; o disponer
de la mejor infraestructura de vivero y sistemas de
riego, si no se cuenta con una adecuada selección del
sustrato, para la específica especie frutal que se
pretende propagar en esta fase de la producción.
Por sustrato debemos entender todo material
o combinación de diferentes componentes que, no
siendo tóxico, provea sostén, adecuada capacidad de
intercambio catiónico, así como una adecuada
retención de humedad para la planta que en éste
crecerá, pero con una porosidad que garantice una
correcta aireación para un óptimo desarrollo radical.
Componente de sustrato, por otro lado, es cualquier
material individual, mezclado en proporciones
volumétricas con otros componentes, para alcanzar un
nivel adecuado de aireación, retención de agua y
nutrientes para el crecimiento de plantas (Fonteno et
al., 2000).
La escogencia de uno u otro componente de
sustrato está sujeta mayormente a su disponibilidad,
facilidad de mezcla y costo en la región en donde se
encuentre el vivero, además de la experiencia del
viverista en su uso. Cuando se prepara la mezcla para
plantas frutales pueden emplearse dos o más
materiales, de manera de garantizar que el sustrato
final posea los valores apropiados de espacio poroso,
retención de humedad y nutrientes y densidad
aparente. Evans y Fonteno (1999) señalan que la
operación de mezclado y posterior manejo de la
mezcla a emplear como sustrato definitivo tiene un
impacto significativo sobre las propiedades físicas y
químicas del mismo. Así, la porosidad total, el
espacio ocupado por el aire, el drenaje y la capacidad
de retención de humedad pueden variar
Revista UDO Agrícola 9 (2): 282-288. 2009
Hidalgo Loggiodice et al. Selección y manejo adecuado de sustratos en la producción de plantas frutales en vivero
significativamente entre los envases o bolsas cuando
estos son llenados con un sustrato mal mezclado.
Cuando se considera la determinación de
estas propiedades físicas, resulta impostergable en
nuestro país la consolidación de laboratorios que
posean protocolos específicos para sustratos en lo que
concierne a la determinación de la porosidad,
retención de humedad, densidad aparente,
distribución del tamaño de partículas y el espacio
gaseoso, para beneficio de la industria nacional de
viveros de plantas frutales. En el Postgrado de
Agronomía de la Universidad Centrooccidental
Lisandro Alvarado (UCLA) (Pire y Pereira, 2003), así
como en el INIA Anzoátegui y la Escuela de
Ingeniería Agronómica de la Universidad de Oriente
(UDO), se viene conduciendo una importante
investigación en cuanto a la determinación de las
propiedades físicas de diferentes sustratos hortícolas,
mediante el empleo de porómetros, lo cual marca un
importante precedente para la consolidación de tales
protocolos. Estas metodologías fueron basadas en las
especificaciones propuestas por la Universidad de
Florida (Dilger, 1998), la Sociedad Internacional de
Ciencias Hortícolas (Gabriela, et al., 1991) y el
Laboratorio de Sustratos Hortícolas de la Universidad
de Carolina del Norte (Fonteno et al., 2000).
Es importante identificar sustratos con una
densidad aparente adecuada, es decir, que la masa por
unidad de volumen de los mismos sea lo suficiente
para mantener la planta frutal erguida por el adecuado
peso de la bolsa, y que al mismo tiempo, que tal peso
permita su cómodo manipuleo por parte de los
operarios del vivero, reduciéndose de igual manera el
sobrepeso durante el transporte de las plantas a su
destino final. Bunt (1988) señala que la calidad de las
plántulas depende del tipo de sustrato donde se
desarrollan, en particular de sus características físicoquímicas debido a que el desarrollo y el
funcionamiento de las raíces están directamente
ligados a las condiciones de aireación, contenido de
agua, además de tener influencia directa sobre la
disponibilidad de los nutrimentos. González Chávez
et al., (2000) señalan que el conocimiento del sustrato
es necesario para optimizar la producción de plantas
en vivero, además de disminuir y evitar el
agotamiento de los recursos no renovables como el
suelo, el cual ha sido el principal sustrato en muchas
prácticas viveristas.
Con respecto al análisis de las características
químicas de los sustratos, los laboratorios deben
abocarse a la determinación, no sólo de aquellas
mediciones tradicionales efectuadas en suelos, tales
como materia orgánica, pH, conductividad eléctrica,
macro y microelementos, sino también de las
sustancias húmicas presentes; más ahora cuando
enmiendas orgánicas, tipo compost o vermicompost,
se hacen tan populares en los viveros a nivel nacional.
Toda esta información resulta de alto valor, dado los
diferentes requerimientos que presentan las especies
frutales para cada uno de ellas, de manera se garantice
su adecuado crecimiento.
Toda la investigación desarrollada debe
conducir a la creación de normativas que permitan
seleccionar y estandarizar los sustratos a emplear de
acuerdo a cada especie frutal, donde su
caracterización previa jugará un papel fundamental.
Es imperativa la estandarización de los protocolos
utilizados por los diferentes laboratorios a nivel
nacional, de manera que se pueda contar con una
fuente confiable, que permita comparaciones entre
diferentes fuentes de sustrato, de distinto origen,
independientemente del laboratorio que lleve a cabo
el estudio. Es importante destacar que el protocolo
que se sigue en muchos laboratorios a nivel nacional
para analizar muestras de sustratos, aún aquellos de
origen orgánico, es el mismo observado para el
análisis de suelos. El proceso de estandarización de
los sustratos empleados para cada especie frutal se
dificulta por el hecho que muchos de los componentes
empleados en la actualidad son muy variables en su
composición, tal como ocurre para la capa vegetal de
suelo y el estiércol.
Cuando se emplean componentes orgánicos
en la mezcla utilizada para el llenado de las bolsas, se
debe tener presente que al utilizar aquellos materiales
susceptibles de continuar su descomposición dentro
de las mismas, el volumen inicial del sustrato
empleado se reducirá, y con ello el volumen
disponible del mismo para la exploración y
crecimiento radical, así como la disponibilidad de
agua y nutrientes para las raíces. La descomposición
de un sustrato orgánico, que no fue adecuadamente
compostado, se acentúa cuando se añaden fuentes de
nitrógeno para la nutrición de la planta frutal en la
bolsa. Estos componentes orgánicos secuestran el
nitrógeno en la medida que los microorganismos
descomponen la celulosa presente en el mismo. De
allí la importancia de contar con sustratos con una
adecuada relación C/N al momento de usarlos, que
minimice los riesgos descritos.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 282-288. 2009
284
Hidalgo Loggiodice et al. Selección y manejo adecuado de sustratos en la producción de plantas frutales en vivero
Materiales orgánicos como la corteza de pino,
empleados para aumentar la porosidad y reducir la
densidad aparente en el sustrato, deben estar bien
descompuestos al momento de ser utilizados como
componente en la mezcla, debido a que de lo
contrario se convierten en una trampa de nitrógeno
durante el posterior proceso de descomposición
llevado a cabo por los microorganismos presentes en
la mezcla de la bolsa, además que acidifica el sustrato
como consecuencia de tal proceso. Igual prudencia
debe observarse con el empleo de aserrín de
diferentes tipos de especies forestales, el cual, en su
estado fresco, puede contener compuestos fenólicos
que pudieran afectar el desarrollo de las plantas
creciendo en un sustrato que posea este tipo de
material como componente de la mezcla. Cuando se
emplea concha de arroz o de maní, se debe tener
sumo cuidado por el riesgo de propagar enfermedades
de origen fúngico o bacterial, presentes en dichos
materiales. Un proceso de desinfección previo de
estos desechos agroindustriales debe preceder su uso
en el vivero. Es necesario consolidar líneas de
investigación en otras especies de árboles como
fuente de corteza, tal como se viene haciendo desde
hace algunos años en otros países con el árbol de
origen australiano Melaleuca quinquenervia (Neal,
1999).
Cuando se utilizan materiales orgánicos,
susceptibles de sufrir un proceso de descomposición
previo a ser empleados o durante su permanencia en
la bolsa en vivero, resulta importante determinar las
características biológicas de los mismos, tales como
población microbiana y evolución del CO2, los cuales
aportarán mayor garantía de calidad al sustrato
(Villasmil, 2008).
El uso de capa vegetal de suelo como
componente principal de sustrato es una práctica
común en los viveros de frutales en diferentes
regiones del país, sin embargo, sus propiedades
físicas y químicas son muy variables, dependiendo
del tipo de suelo donde se hizo la colecta. Este tipo
de material presenta adicionalmente una alta densidad
aparente, que dificulta el manejo de las bolsas en
vivero. Además, puede contener organismos
fitopatógenos, tales como bacterias, hongos,
nemátodos, insectos y semillas de malezas, que
requieren ser eliminados antes de emplear tal material
como componente de sustrato. Aunque se han
obtenido resultados favorables con el uso de suelo
como sustrato. Méndez Natera et al. (2009) evaluaron
el efecto de diferentes sustratos (arena de río, suelo de
285
sabana y bagazo de caña de azúcar), solos o en
combinación sobre la producción de plántulas de
guayaba y encontraron que los sustratos suelo y
arena+suelo fueron los mejores para la producción de
plántulas de guayaba incrementando el número de
semillas en la bolsa de siembra para el sustrato suelo,
mientras que Obando Salazar et al (2007) en un
experimento con los mismos tratamientos anteriores
pero en el cultivo de lechosa, concluyeron que los
mejores sustratos para la producción de plántulas
fueron arena (50%) + tierra (50%) y tierra (100%),
pero se prefiere el primero porque produce un mejor
desarrollo radical y Camejo y Añez (2009) evaluaron
los sustratos turba de musgo y suelo franco limoso
tanto en bolsas de polietileno negro y bandejas de
plástico negro y recomendaron el uso de bolsas
plásticas y suelo franco limoso para la propagación de
plántulas de lechosa en vivero. En la zona oriental, se
ha popularizado el empleo, como sustrato, de suelo
proveniente de áreas de morichales, componente que
además de presentar serios problemas de reducida
tasa de infiltración de agua, alta capacidad de
compactación y bajo pH, su extracción representa
serios problemas para la conservación de estos
frágiles ecosistemas naturales.
Esta situación se agrava si se emplea
estiércol, como componente de la mezcla final. De
emplearse este tipo de componente, aún cuando no
recomendado por contener semillas de malezas y
organismos fitopatógenos, debe ser sometido a un
proceso previo de compostación controlada. De no
sufrir tal proceso previo de descomposición, el alto
contenido de proteína y otros componentes
nitrogenados que son convertidos a amonio y nitritos
presente en esta popular fuente de materia orgánica,
generan procesos fitotóxicos.
La disminución del volumen del sustrato, por
efecto de su descomposición o contracción, también
acarrea problemas en el mejor manejo de la bolsa de
polietileno, generalmente empleada en los viveros
nacionales, en lo que respecta a permanecer con sus
bordes superiores erguidos durante el periodo de
riego, de manera se garantice la captación de una
lámina adecuada de agua en la superficie del sustrato,
que posteriormente se infiltre hacia el interior de la
bolsa.
Con respecto al control de malezas, en la
mayoría de los viveros a nivel nacional se realiza de
manera manual, lo cual representa un alto costo. En la
mayoría de los viveros en los Estados Unidos, el
Revista UDO Agrícola 9 (2): 282-288. 2009
Hidalgo Loggiodice et al. Selección y manejo adecuado de sustratos en la producción de plantas frutales en vivero
control se limita al empleo de herbicidas
preemergentes además de un posterior control manual
para eliminar aquellas malezas que escaparon del
tratamiento con herbicida. Existe una tendencia al
empleo de discos de diferente diámetro de tela
sintética, para cubrir la superficie del sustrato en el
envase que lo contenga. Su uso está limitado para
plantas de un solo tallo, lo cual no representa un
problema para la mayoría de las plantas frutales
producidas en vivero (Mervosh, 1999). Existe la
disponibilidad en algunos estados del país de fibras
naturales,
como
aquellas
provenientes
del
procesamiento de frutos de palma aceitera (Elaeis
guinensis Jacq), que deben ser evaluadas como mulch
o cobertura para cubrir la superficie del sustrato en las
bolsas y prevenir así la germinación de semillas de
malezas. Ello además de su alto potencial de uso
como componente de sustrato, como alternativa a la
turba importada en la producción de plántulas de
frutales (Hidalgo y Medina, 2007).
El vermicompost, aún cuando producto de la
transformación del estiércol de diferentes tipos de
animales, ha sido reportado como una fuente
confiable de sustrato, con riesgos mínimos de servir
de portador de bacterias, hongos o nemátodos. Por el
contrario, Edwards et al. (2007) encontraron que el té
producido a partir de vermicompost sólido,
promovieron el crecimiento de plantas de tomate a
nivel de laboratorio e invernadero, además de
suprimir el ataque del nemátodo Meloydogine hapla.
Iguales resultados sobre el mismo cultivo fueron
obtenidos a nivel de campo por Arancon et al. (2003)
sobre el nemátodo Meloydogine incognita.
La calidad del vermicompost dependerá del
alimento ofrecido a las lombrices durante el proceso
de vermicompostaje, así, si el alimento es pobre, así
será la calidad del producto final. De igual manera, el
tipo de estiércol empleado para la alimentación de
estos animales determinará el contenido de nutrientes,
conductividad eléctrica y pH del vermicompost. Aún
cuando se ha determinado el efecto positivo de esta
enmienda sobre diferentes especies frutales, cuando
es empleado como componente de sustrato, la
proporción volumétrica del mismo dentro de la
mezcla final dependerá de la especie frutal que se esté
propagando en el vivero. Mientras que para el cultivo
de plantas de parchita en vivero, un 5 o 10% de
vermicompost como componente de sustrato produce
plantas de mayor tamaño y área foliar; en lechosa, los
mejores resultados se obtienen con el empleo de un
20% de esta enmienda. Por otro lado, para la
propagación de patrones de merey en bolsa, el
volumen de vermicompost en la mezcla no debe
exceder el 5% del volumen total de la mezcla
utilizada para llenar las bolsas (Hidalgo et al., 2009).
Otros componentes como la arena lavada de
río cumplen la función principal de incrementar la
densidad aparente, ello en el caso de efectuar mezclas
con otros componentes de bajo peso. Debe tenerse
presente que la arena, al mezclarse con otros
materiales, disminuye el espacio gaseoso y la
retención de humedad, lo cual se agrava en las
mezclas con materiales de tamaño de partícula muy
diferente.
La propagación de algunas especies de
plantas frutales se lleva a cabo en recipientes tipo
bandeja o, más recientemente, en tubetes, donde se ha
popularizado el empleo de la turba que se importa
para Venezuela desde Estados Unidos ó Canadá.
Existen yacimientos de este material en el estado
Delta Amacuro, sin embargo, debemos tomar en
consideración la enorme presión que se viene
ejerciendo a nivel mundial, especialmente en Europa,
para detener la extracción de este material de las
turberas o sitios de origen del mismo, dado el
negativo impacto que se ejerce sobre estos
ecosistemas. Esto hará que la turba se haga menos
disponible a mediano plazo (Neal, 1999); de allí que
la búsqueda de sustratos alternativos debe continuar
y, para tal propósito, el uso de desechos agrícolas y
agroindustriales jugará un papel preponderante.
Una vez seleccionada y preparada la mezcla
de los componentes del sustrato a emplear, es
imperativo, como norma general en el vivero,
proceder a su desinfección, la cual se puede llevar a
cabo por métodos físicos, biológicos o químicos. En
algunos viveros de producción a nivel nacional se
viene practicando la desinfección con vapor de agua,
aplicándolo a través de tuberías perforadas, ubicadas
en el piso de compartimientos de concreto, la cual,
para desinfectar grandes volúmenes de sustrato,
resulta
práctica,
relativamente
rápida
y
económicamente viable. Otra alternativa de
desinfección física es mediante la solarización,
método a través de la cual se potencia el empleo de la
energía solar para generar vapor de agua en un
sustrato prehumedecido y cubierto herméticamente
con una lámina plástica.
La
desinfección
química,
empleando
diferentes productos disponibles en el mercado, puede
Revista UDO Agrícola 9 (2): 282-288. 2009
286
Hidalgo Loggiodice et al. Selección y manejo adecuado de sustratos en la producción de plantas frutales en vivero
sustituir al método por vapor de agua, sin embargo los
organismos causantes de enfermedades resultan más
difíciles de controlar por esta vía, mientras que se
reducen eficientemente los insectos, nemátodos y
semillas de malezas (Bilderback, 1982).
La desinfección biológica puede llevarse a
cabo mediante el uso de hongos tales como
Trichoderma spp (Bettiol, 2006) y Paecilomyces
lilacinus (Visalakshi et al., 2002), para el control de
hongos y nematodos fitopatógenos, respectivamente,
en la mezcla de sustrato. En el vivero de frutales del
INIA Anzoátegui se han empleado ambos
biofungicidas en la producción de plantas de merey,
con resultados muy satisfactorios.
En el vivero, resulta de suma importancia
disponer de áreas adecuadas para la recepción y
desinfección del sustrato a emplear, las cuales deben
estar preferiblemente aisladas del suelo. De igual
manera, y no menos importante, el área destinada a la
mezcla de los componentes y llenado de las bolsas
debe ser de piso con placa de concreto, la cual debe
permanecer suficientemente limpia de manera de no
volver a incorporar al sustrato una fuente de plagas,
patógenos causantes de enfermedades y/o semillas de
malezas. Esta placa debe ser lo suficientemente alta
para evitar se contamine con agua de escorrentía del
suelo adyacente y preferiblemente techada para mejor
conservación de la humedad del sustrato y para
comodidad del personal responsable del llenado de las
bolsas. La operación de mezclado, tradicionalmente
efectuada con palas en muchos de los viveros a nivel
nacional, puede realizarse mediante el empleo de
trompos o equipos rotatorios, donde debe prestarse
especial atención al tiempo de rotado, para evitar
sobremezclar los componentes, generándose cambios
en el tamaño de partículas (Evans y Fonteno, 1999).
Dado el gran consumo de agua y fertilizantes
en la fase de vivero, y lo poroso que debe ser la
mezcla del sustrato utilizado, una gran cantidad de
esta agua y abonos se pierde por lixiviación, con todo
el potencial de contaminación de las aguas
subterráneas que esto representa. En tal sentido, es
importante contar con alternativas de manejo que
permitan minimizar la cantidad de agua y fertilizante
perdida, propiciando al mismo tiempo la captura y
reutilización de lo drenado. En tal sentido, existen en
el mercado mantos sintéticos para cubrir la superficie
del solario donde se colocarán las bolsas, los cuales
permiten recoger y dirigir el agua drenada desde los
287
envases después de la operación de riego, para ser
almacenada en lagunas para su reutilización.
Como colofón, se puede afirmar que del
esfuerzo mancomunado entre los institutos de
investigación del país y del apoyo público y privado,
dependerá el que se lleve a un nuevo nivel la industria
de viveros a nivel nacional.
CONCLUSIONES
La producción de plantas frutales en vivero a
nivel nacional amerita el trabajo mancomunado de las
diferentes instituciones que llevan a cabo
investigación en el tópico, sumando esfuerzos las
empresas públicas y privadas en pro de uniformizar
criterios técnicos que garanticen plantas de alta
calidad fenotípica, genotípica y fitosanitaria, al menor
costo. Los viveristas deben ir a la par de los muchos
logros alcanzados hasta ahora en la investigación y
viceversa. Los procesos de extensión deben continuar
consolidándose, de manera que las universidades e
institutos de investigación agrícola continúen siendo
generadores del conocimiento a ser aprovechado por
la industria de viveros, para beneficio de la
producción frutal de Venezuela.
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Características del fruto de tomate de árbol (Cyphomandra betaceae [Cav.] Sendtn) basadas en la
coloración del arilo, en la Zona Andina Venezolana
Characteristics of tree tomato (Cyphomandra betaceae [Cav] Sendtn) fruits based in aril coloration, at the
Venezuelan Andes Zone
Norkys MEZA1 y Juan MANZANO MÉNDEZ
2
1
Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA), Pampanito, estado Trujillo, Venezuela y 2Universidad
Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA), Decanato de Agronomía, Posgrado de Horticultura, Barquisimeto,
estado Lara, Venezuela. E-mails: [email protected], [email protected], [email protected] y
[email protected]
Autor para correspondencia
Recibido: 30/05/2008
Fin de segundo arbitraje: 10/08/2009
Fin de primer arbitraje: 12/04/2009
Segunda revisión recibida: 11/12/2009
Primera revisión recibida: 02/06/2009
Aceptado: 28/12/2009
RESUMEN
El tomate de árbol es un fruto de la zona andina, la planta crece y se desarrolla favorablemente en el estado Trujillo
Venezuela. El objetivo del presente estudio fue evaluar las características físicas y químicas de los frutos de tomate de árbol,
basados principalmente en la presencia de arilo rojo o amarillo en las semillas. Se cosecharon frutos en su punto óptimo de
maduración, fueron lavados, secados, colocados en cestas para ser trasladados al laboratorio. Se utilizó un diseño
completamente al azar de 100 frutos por tratamiento con 5 repeticiones para un total de 500 frutos, se determinaron las
características físicas y químicas de la parte comestible del fruto y los resultados obtenidos se les aplicó un análisis de
varianza y la prueba de Rango Multiple de Duncan. Los mayores valores del peso del fruto y diámetro ecuatorial se
encontraron en el tomate de árbol con arilo rojo. El diámetro polar fue similar en ambos grupos. El grosor del pericarpio
mas mesocarpio de los frutos con arilo amarillo resultó con los mayores valores que los frutos con arilo rojo. En cuanto al
contenido del pericarpio más mesocarpio en los frutos con arilo rojo fue superior a los frutos con arillo amarillo. El peso de
la placenta más semillas fue altamente significativo para los frutos con arilo rojo. Los ºBrix o porcentaje de sólidos
solubles totales (SST) fueron no significativos, mientras los valores de pH fueron mayores en los frutos con arilo rojo y la
acidez titulable alcanzó valores mayores en los frutos con arilo amarillo. Los frutos con arilo rojo manifiestan un contenido
mayor del balance agridulce dado por su alto coeficiente % SST/% Acidez).
Palabras clave: Características químicas y físicas, pericarpio, mesocarpio, endocarpio, arilo
ABSTRACT
Fruits of Tomato Tree are cultivated at the Andes zone, where plants are growing and development very well at the Trujillo
State in Venezuela. The objective of this study was to evaluate the physical and chemical characteristics of Tomato Tree
fruits, based really on the red and yellow arils present at the seeds. Fruits were harvest at the optimum mature ripening
stage, washed, dried and put on the plastic baskets for to be carried in to the Postharvest Lab. A completely randomized
design for 500 fruits and 5 replications for each treatment of 100 fruits (yellow and red pulp) was conducted. Characteristics
physical and chemical were determined on the fruits edible part, the results of these parameters were evaluated through the
variance analysis and the Means Duncan´s test. The red aril Tomato Tree fruits resulted with the highest values on fresh
weight and equatorial diameter. The polar diameter was with the same significance on both fruits groups. The pericarp plus
exocarp parameter on Tomato Tree fruit resulted with highest significance for yellow than red aril´s fruits. In reference to
the weight values of pericarp plus mesocarp at the red aril Tomato Tree fruits were higher than for yellow aril fruits. The
weight of gelatinous mass plus seeds in the fruits, reached the highest values for the red aril Tomato Tree fruit. For solids
soluble content or Brix in the fruits the results obtained were no significatives, while for pH values to the red aril Tomato
Tree fruits resulted with high significance than those with yellow aril fruits. The tritatable acidity on yellow aril Tomato
Tree fruits reached the highest significance values. Tomato tree fruits with red aril improve a major content of agri-sweet
balance given for a high coefficient relation SST %/%Acid.
Key words: Chemical and physical characteristics, pericarp, mesocarp, endocarp, aril
289
Revista UDO Agrícola 9 (2): 289-294. 2009
Meza y Manzano Méndez. Características del fruto de tomate de árbol en base a la coloración del arilo
INTRODUCCIÓN
El tomate de árbol, (Cyphomandra betacea
[Cav] Sendtn) también conocido como tomate
francés, tomate cimarrón, tomate de palo, tomate de
castilla, tomate de ají, tomate de monte y tamarillo,
pertenece al género Solanum (Cyphomandra*) y a la
especie betaceae) de la familia Solanácea (Bohs
1994; Bohs 1995; León et al., 2004), es una fruta
exótica con delicioso sabor y aroma. Es originario del
área Andina (Bernal y Díaz, 2003), específicamente
de la región Boliviana (Bohs y Nelson citado por
León et al., 2004). Se cultiva en zonas caracterizadas
por un clima templado y fresco, con altitudes que
varían de 1000 a 3000 msnm (Bohs, 1994). El fruto,
es una baya con largo pedúnculo de forma
redondeada, piriforme, ovoide y/o apiculada, su
tamaño mide alrededor de 8 a 10 cm de longitud y de
4 a 6 cm de diámetro, su peso varia entre 40 a 130 g,
la corteza es gruesa y tiene una cutícula de sabor
amargo, la cual debe ser eliminada al consumir el
fruto. La pulpa puede ser de color amarillo,
anaranjado, tonos rojos y crema, pudiendo ser jugosos
y de sabor agridulce. Presenta una gran cantidad de
semillas (250) pubescentes, cubiertas de un arilo
gelatinoso de diferentes colores dependiendo de la
variedad (Bernal y Díaz, 2003). Existen variedades
con frutos de piel lisa y brillante, el color varía entre
los genotipos desde verde cuando inmaduro a
amarillo, anaranjado, rojo y púrpura oscuro cuando
madura. Los frutos se forman de 5 a 6 meses del
transplante y de 4 a 5 meses después maduran
(Márquez et al., 2007, León et al., 2004). El sabor de
la fruta difiere del balance agridulce según la
variedad. Se consume como jugo, conserva con
almíbar, ensaladas de frutas, helados, jaleas,
mermeladas, dulces y en platos de carnes con sabores
combinados (Girard y Lobo, 1987). Posee cualidades
nutricionales, especialmente sus propiedades de
reducción de colesterol, su alto contenido de fibra, βCaroteno (pro-vitaminas A), vitamina B6, vitamina C
(ácido ascórbico), vitamina E, hierro, potasio,
magnesio, fósforo con un contenido de nitrógeno y
aminoácidos libres muy alto y su bajo nivel de
calorías. Fortalece el sistema inmunológico y la
visión, además de funcionar como antioxidante. Es
además una buena fuente de pectina (Reyes Chilpa y
Sanabria Diago, 1993.).
Dada la escasez de información referente a la
caracterización de frutos de tomate de árbol de la
zona andina de Venezuela, este trabajo tuvo como
objetivo caracterizar los frutos de materiales de
tomate de árbol a través de la determinación de
algunos parámetros físicos y químicos, basados en la
presencia de arilo rojo o amarillo de las semillas.
MATERIALES Y MÉTODOS
A partir de frutos de plantas cultivadas de
tomate de árbol, ubicadas en campos del poblado Los
Llanitos a 2000 msnm, cuyas coordenadas son
Longitud N 09º 14,149´ y Latitud W 070º 27,497´,
del distrito Urdaneta en el estado Trujillo, en la
parroquia Andrés Linares de San Lázaro en
Venezuela. Los frutos fueron colectados en su punto
óptimo de cosecha a 18 semanas después de antésis
y trasladados inmediatamente al Laboratorio de
Postcosecha en las instalaciones del Posgrado de
Horticultura de la Universidad Centroccidental
Lisandro Alvarado (UCLA), en Tarabana, estado
Lara. Un total de 500 frutos (con el grado de madurez
para consumo) de pulpa amarilla y roja tomados al
azar, de diferentes formas y tamaños, se utilizaron
para caracterizar algunos caracteres como peso del
fruto fresco (g), diámetro polar y ecuatorial (mm),
grosor del pericarpio + mesocarpio (mm), peso del
pericarpio + mesocarpio (g), peso de placenta +
semilla (g), número de semillas por fruto, porcentaje
del pericarpio + mesocarpio y placenta + semilla, en
base al peso fresco. Para las características químicas
se determinó el pH, el contenido de sólidos solubles
totales (SST), la acidez total titulable (acidez) y se
analizó la relación SST/acidez.
En la determinación del peso se siguió el
método gravimétrico usando una balanza analítica
ACCULAB
VI 600 y las mediciones de los
caracteres de longitud con un vernier digital marca
Mitutoyo. Para la determinación del contenido de
SST se siguió el método 31011 por refractometría,
(AOAC 1984) con el uso del refractómetro ATAGOPelette modelo PR-101 (0-45%). Para el pH y la
acidez titulable se determinaron según las normas
COVENIN (1977), usando NaOH 0,1 N y titulando
hasta que el extracto alcanzara el punto final de la
titulación a un pH de 8,1, usando un potenciómetro
Orión modelo 420, determinando el porcentaje de
acidez como g de ácido cítrico/100g muestra X 100.
Se utilizó un diseño completamente
aleatorizado con 5 repeticiones de 100 frutos para
cada cultivar. Se realizaron análisis de varianzas y
pruebas de medias de Rangos Múltiples de Duncan,
utilizando el programa estadístico SAS (SAS, 2001).
El nivel de significación fue 5%.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 289-294. 2009
290
Meza y Manzano Méndez. Características del fruto de tomate de árbol en base a la coloración del arilo
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Es importante indicar que los frutos del
género Cyphomandra presentan diferentes formas:
ovalado, apiculado, esférico, piriforme y elipsoide
como se muestra en la Figura 1. Los frutos de tomate
de árbol, que corresponden a la especie C. betaceae,
también presentan una gran diversidad de formas y
tamaños. La Figura 1 corresponde a especies
silvestres del género Cyphomandra y muestra como
es la distribución de sus partes como son pericarpio,
mesocarpio, endocarpio, placenta, arilo y las semillas.
También se puede apreciar su tamaño, es decir que
pueden ser frutos pequeños, medianos y grandes. Se
puede observar un tejido gelatinoso que recubre la
semilla muy cercano a la placenta, el cual puede ser
rosado en la especie C. uniloba (Figura 1-a),
transparente en la especie C. diversifolia (Figura 1-b)
amarillo en la especie C. hartwegii (Figura 1-c), roja
como en la especie C. materna (Figura 1-d) y poca
pigmentación en la especie C. corynbiflora (Figura 1e). En las Figuras 2 y 3 se observa un corte
transversal de los frutos, el mesocarpio y el
endocarpio (el cual incluye la placenta, el material
gelatinoso y las semillas). El color de la piel es
variable y no significa necesariamente que la pulpa
del fruto sea del mismo color. La pulpa adquiere el
color que generalmente presenta el material
gelatinoso que recubre a las semillas, con frecuencia
se puede confundir al observar los colores internos
de los frutos, motivado a la difusión de los pigmentos
presentes en el arilo gelatinoso de las semillas lo cual
ocurre a menudo al realizar un corte transversal al
fruto que rompe el material gelatinoso y permite
difundir rápidamente el pigmento en todo el área de
corte en el fruto, coloreando a toda la pulpa o jugo del
fruto (Bernal, 1994). Se observa en las Figuras 1 y 2,
la difusión de pigmentos principalmente rojo o
morado. Reyes Chilpa y Sanabria Diago (1993),
mencionan a estas sustancias (antocianinas,
leucoantocianinas, flavonas y flavenoides) como los
responsables del color del fruto y de la pulpa.
La Figura 3, indica el lugar preciso (A) donde
se realizó la medición del grosor del (pericarpio más
mesocarpio) observando claramente un color
característico propio (amarillo), muy diferente al
color que presenta el material de la cavidad interna o
endocarpio (B) (placenta, arilo - mucílago gelatinoso
y semilla), donde la masa gelatinosa se torna de un
color rojo o morado, según el material. Es por esta
razón que se establecen los términos de arilo o pulpa
roja y amarilla para expresar este color interno y no
guiarse por el color externo de la piel del fruto.
Figura 1. Diferentes tipos de formas como puede estar constituido los frutos del género Cyphomandra, tales como: a)
Ovalado; b) Apiculado; c) Esférico; d) Piriforme y e) Elipsoide.
291
Revista UDO Agrícola 9 (2): 289-294. 2009
Meza y Manzano Méndez. Características del fruto de tomate de árbol en base a la coloración del arilo
El arilo corresponde al mucílago que rodea la
semilla y produce un color amarillo o rojo en el jugo
o pulpa de los frutos. También se puede observar el
grosor del pericarpio + mesocarpio (Figura 3). En el
Cuadro 1 se observan altos valores significativos de
las variables peso del fruto y diámetros polar y
ecuatorial de los frutos de pulpa roja, los cuales
coinciden con los valores reportados por Manzano
(2005), mientras que en los frutos de arilo amarillo el
valor del grosor pericarpio + mesocarpio es superior a
los frutos con pulpa roja. Pratt et al., (1976)
reportaron valores similares a los encontrados con
frutos de arilo rojo.
El peso del pericarpio + mesocarpio, peso de
la placenta + semilla y número de semillas por fruto
presentaron diferencias estadísticas significativas por
efecto del cultivar del fruto (Cuadro 2), los cuales
también pueden estar influenciadas por el tipo de
suelo, la fertilización y otros factores como los
ambientales y genéticos, valores similares fueron
reportados por Manzano (2005), estos valores tanto
de los Cuadros 1 y 2 indican que los frutos de tomate
de árbol con arilo rojo manifiestan una determinante
claridad del tamaño, del peso de frutos y del número
de semillas por fruto, en los cuales sus valores son
mayores que aquellos de los frutos con arilo amarillo.
Para las variables contenido de sólidos
solubles totales, pH, acidez titulable y la relación
SST/acidez (Cuadro 3), se puede decir que para el
primero de ellos no hubo diferencias significativas en
los frutos con arilo rojo y amarillo, mientras el pH
resultó con el mayor valor en los frutos con arilo rojo
y los valores de acidez titulable fueron mayores que
en los frutos con arilo amarillo. Bernal y Díaz (2003),
reportaron valores similares para las primeras tres
2-a
2-b
variables evaluadas en frutos con arilo amarillo.
Manzano y Díaz (2002), también reportaron valores
muy similares a los encontrados para estos tres
caracteres. Márquez et al. (2007), reportaron valores
de los parámetros %SST, pH dentro de los rangos
reportados en este trabajo para frutos con arilo
amarillo mientras que para los valores del % acidez
fueron muy altos. Es conveniente indicar que en
observaciones realizadas en campo se ha podido notar
que los frutos con arilo rojo son menos dulces y más
ácidos (menores valores de pH) que los frutos con
arilo amarillo, reportado también por Reyes Chilpa y
Sanabria Diago (1993). En referencia a la relación
SST/acidez resultó con mayores valores en frutos con
arilo rojo resultando este factor determinante en el
balance agridulce del fruto, no siendo apetecible esta
características por algunos consumidores.
Figura 3. Puntos de medición de las longitudes del grosor de
(A) pericarpio mas mesocarpio y (B) cavidad
interna del fruto o endocarpio del tomate de árbol
(Cyphomandra betaceae).
2-c
2-d
Figura 2. Color del endocarpio: a- Amarillo, b-Rojo Claro, c- Rojo Oscuro y d-Morado, en frutos del género Cyphomandra
betaceae.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 289-294. 2009
292
Meza y Manzano Méndez. Características del fruto de tomate de árbol en base a la coloración del arilo
Como resultado de este estudio, se puede
entender el origen del color en los jugos o pulpas
provenientes de frutos de tomate de árbol, al saber
que dicho color lo originan los pigmentos presentes
en el arilo gelatinoso alrededor de la semilla y no
guiarse por el color externo de la piel o cáscara del
fruto. Dichos pigmentos pueden ser una fuente
potencial para la obtención de colorantes de origen
vegetal.
que los frutos con arilo rojo tienen un mayor
contenido del balance agridulce que los de arilo
amarillo dado por su alta relación del contenido de
SST/acidez, resultando en un enmascaramiento de la
acidez por la dulzura en la pulpa o jugo
CONCLUSIONES
A las Instituciones IICA, FONTAGRO,
PROCIANDINO y UCLA las cuales financian el
proyecto “Tomate de Árbol (Cyphomandra betaceae
[Cav.] Sendtn.) “Fruto promisorio para la
diversificación del Agro Andino” Código FTG/RF01-04/RG.
Los frutos de tomate de árbol de la especie
Cyphomandra betaceae, presentan una gran
diversidad de formas y tamaños donde los frutos
con arilo amarillo son generalmente de menor tamaño
y peso que los de arilo rojo. También se puede inferir
AGRADECIMIENTOS
Cuadro 1. Características físicas peso, diámetro polar y ecuatorial, grosor del pericarpio + mesocarpio en frutos de
tomate de árbol (Cyphomandra betaceae) con arilo amarillo y arilo rojo.
Color del arilo
Amarillo
Rojo
Significación
Peso fruto
(g)
81,23  15 b
100,17 19,00 a
*
Diámetro
polar (mm)
64,80 12,00 a
63,3611,55 a
ns
Diámetro
ecuatorial (mm)
48,03 8,04 b
54,46 9,25 a
*
Grosor (pericarpio +
mesocarpio) (mm)
12,72 3,50 a
8,49 2,40 b
*
* Medias en la columna mostrando diferentes letras son significativamente diferentes al nivel del 5%, según la prueba de
rango Múltiple de Duncan.
Cuadro 2. Características físicas peso del pericarpio + mesocarpio, peso de placenta + semillas y número de semillas por
fruto, en tomate de árbol (Cyphomandra betaceae) con arilo amarillo y arilo rojo.
Color del arilo
Amarillo
Rojo
Significación
Peso (Pericarpio +
Mesocarpio) (g)
49,57 b
56,93 a
*
Proporción (%) Peso (Placenta + Proporción (%)
Número de
Semillas) ( g)
semillas/fruto
59
33,98 b
41
224,80 b
57
43,30 a
43
283,76 a
ns
*
ns
*
* Medias en la columna mostrando diferentes letras son significativamente diferentes al nivel del 5%, según la prueba de
rango Múltiple de Duncan.
Cuadro 3. Características químicas determinadas en frutos de tomate de árbol (Cyphomandra betaceae) con arilo
amarillo y arilo rojo.
Color del arilo
Amarillo
Rojo
Significación
% Sólidos Solubles Totales
9,54 a
9,42 a
ns
pH
3,52 b
3,92 a
*
% Acidez
1,20 a
1,13 b
*
SST/Acidez
7,95 b
8,34 a
*
* Medias en la columna mostrando diferentes letras son significativamente diferentes al nivel del 5%, según las pruebas de
rango Múltiple de Duncan
293
Revista UDO Agrícola 9 (2): 289-294. 2009
Meza y Manzano Méndez. Características del fruto de tomate de árbol en base a la coloración del arilo
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294
Efecto de reguladores de crecimiento sobre el epicarpo, mesocarpo y sólidos solubles totales del
fruto de melón (Cucumis melo L.) cv. Edisto 47
Effect of growth regulators on the epicarp, mesocarp and total soluble solids of muskmelon (Cucumis melo L.)
fruit cv. Edisto 47
Nelson José MONTAÑO MATA
y Jesús Rafael MÉNDEZ NATERA
Universidad de Oriente. Escuela de Ingeniería Agronómica. Departamento de Agronomía. Maturín. 6201. estado
Monagas. Venezuela. E-mail: [email protected]
Autor para correspondencia
Recibido: 04/05/2009
Primera revisión recibida: 25/10/2009
Fin de primer arbitraje: 16/07/2009
Aceptado: 14/12/2009
RESUMEN
El contenido de sólidos solubles totales es empleado comercialmente como índice de calidad del fruto por guardar una alta
correlación positiva con el contenido de azúcares. El objetivo fue evaluar el efecto de diferentes dosis de acido índol acético
(AIA) y ácido naftaleno acético (ANA) y épocas de aplicación sobre el epicarpo, mesocarpo (parte comestible) y contenido
de sólidos solubles totales (SST) en el fruto de melón (Cucumis melo L.) cv. Edisto 47. Las plantas se asperjaron con AIA y
ANA en las dosis de 0, 50, 100, 150 y 200 mg/l de cada uno, a los 7, 14 y 21 días después de la floración (DDF). El diseño
estadístico utilizado fue parcelas subsubdivididas con tres repeticiones. Las parcelas principales fueron las épocas de
aplicación, las subparcelas las dosis de los reguladores AIA y ANA y las subsubparcelas los reguladores. El AIA
disminuyo el contenido de sólidos solubles totales, el grosor del epicarpo y mesocarpo en el fruto de melón. Los
resultados mostraron que el tratamiento con ANA incrementó el grosor del epicarpo (11,83 mm), contenido de sólidos
solubles totales (8,74%) y también incrementó el grosor de la parte comestible del fruto (2,97 cm). Los resultados de este
trabajo indican que la aplicación de ANA, a los 14 días después de la floración podría ser utilizado para incrementar el
contenido de sólidos solubles totales y mejorar las propiedades físicas del fruto (grosor del epicarpo y grosor del
mesocarpo) en melón cultivar Edisto 47.
Palabras clave: Auxinas, Cucumis melo, melón, reguladores del crecimiento, sólidos solubles totales. .
ABSTRACT
Total soluble solid content is commercially used as fruit quality index because it has a high positive correlation with sugar
content. The objective was to evaluate the effect of different doses of indole-3-acetic acid (IAA) and naphthalene acetic acid
(NAA) and periods of application on epicarp, mesocarp and total soluble solid content of muskmelon (Cucumis melo L.) cv.
Edisto 47. Plants were sprayed with IAA and NAA at 0, 50, 100, 150 and 200 mg/l ea at 7, 14 and 21 days after flowering
(DAS). A split split plot design was used with three replications. Main plots were the application period, the sub plots were
the IAA and NAA doses and the sub sub plots were IAA and NAA. IAA decreased total soluble solid content, epicarp and
mesocarp thickness of muskmelon fruit. NAA increased epicarp thickness (11.83 mm), total soluble solid content (8,74%)
and fruit mesocarp thickness (2.97 cm). Results suggest application of 100 mg L-1 NAA at 14 days after blooming could be
used to increase total soluble solid content and improve epicarp and mesocarp thickness of muskmelon cv. Edisto 47.
Key words: Auxins, Cucumis melo, muskmelon, growth regulators, total soluble solids.
INTRODUCCIÓN
El melón (Cucumis melo L.) es una hortaliza
de gran aceptación a nivel mundial. Es un fruto de
mucha importancia en Venezuela, debido a que tiene
una alta demanda tanto en el mercado nacional como
de exportación, constituyéndose este aspecto un fuerte
incentivo para la expansión de este cultivo olerícola.
En el país se ha alcanzado una producción de 207.512
295
t, distribuida en 9.850 ha con un rendimiento
promedio de 21.068 t/ha (FEDEAGRO, 2007).
Las características más importantes de un
fruto cosechado y enviado al mercado para consumo
son el grosor del epicarpo, grosor de la parte
comestible (mesocarpo) y los grados de dulzura del
fruto (sólidos soluble totales), por supuesto, junto con
otros caracteres adicionales como son el color, textura
del epicarpo y mesocarpo y aromáticos (olor y
Revista UDO Agrícola 9 (2): 295-303. 2009
Montaño Mata y Méndez Natera. Efecto de reguladores de crecimiento sobre caracteres del fruto de melón cv. Edisto 47
sabor). Los frutos con epicarpo mejor desarrollado,
por lo general, soportan un mal manejo postcosecha y
alargan la vida del fruto. El mesocarpo del melón está
formado por 85 a 90% de agua y el resto por
azúcares, sales minerales y vitaminas. El grosor del
mesocarpo además de ser controlado genéticamente,
puede ser modificado con prácticas agronómicas. Sin
embargo, llega un momento que estas características
no responden a estas prácticas (Mitchell, 1940).
El contenido de sólidos solubles totales es
sinónimo de calidad interna, debido a que los melones
cosechados en estados inmaduros, no presentan su
máxima expresión de dulzura y el sabor de la pulpa,
textura y aroma será de inferior calidad (FUSAGRI,
1985; Bastardo, 1987; Flores, 1994). Existe una
relación directa entre el contenido de sólidos solubles
y la maduración de los frutos (Murneek, 1926; Crane,
1964). Hay muchas variaciones en la calidad del
melón, dependiendo del cultivar y la misma debe ser
evaluada a través de varios atributos (Kulfur et al.,
2001). El contenido de sólidos solubles totales es
empleado comercialmente como índice de calidad del
fruto por guardar una alta correlación positiva con el
contenido de azúcares (Silva et al., 2003).
El azúcar es uno de los factores más
importante que decide la calidad de la fruta. El primer
azúcar que se acumula en los tejidos de las frutas es
diferente entre las especies de frutas. Los resultados
obtenidos del fruto de melón (Kano y Mayamura,
2001; 2002), señalan que uno de los motivos porque
azúcares diferentes, se acumulan en las distintas
frutas, se debe al tamaño de la célula en las frutas
maduras, por ejemplo, los principales azúcares que se
acumulan en las uvas son fructosa y glucosa (Matsui
et al., 1979) y el tamaño de la célula de la uva es de
un máximo de 300 micrones (Nakagawa y Naujon,
1965). A diferencia, la sacarosa es el principal azúcar
que se acumula en melones (Kano, 2002) y patilla
(Kano, 1991) al momento de la cosecha.
Se ha encontrado un gran número de células
de tamaño aproximado a 600 micrones al momento de
la cosecha en los frutos (Kano, 2000; 2002). Además,
en los frutos de melón, la glucosa y fructosa se
acumulan en el estado inicial del desarrollo del fruto
cuando las pequeñas células están presentes, pero la
sacarosa se acumula rápidamente en el estado tardío
de crecimiento en los frutos con células grandes
(Kano, 2002). Esto indica que el tipo de azúcar que se
acumula en los frutos está estrechamente relacionado
al tamaño de la célula del fruto.
La calidad del fruto del melón está
relacionada a los altos niveles de azúcar interna y al
buen sabor (Seymour y Mc Glasson, 1993). En la
fruta del melón, la sacarosa se acumula rápidamente
en la última mitad del período crecimiento (Mizuno et
al., 1971; Motomura et al., 1989). Muchos países
adoptan los valores de sólidos solubles totales (SST)
como referencia de aceptación en el mercado, con
variación mínima de 8 a 10 ºBrix; entretanto, si sólo
este carácter fuera analizado como atributo de calidad
se estaría cometiendo un grave error (Menezes, 1996).
Los SST, expresados como porcentaje de masa de
materia fresca, presenta correlación positiva con el
contenido de azúcares y por tanto, generalmente es
aceptado como una característica importante de
calidad. Esa correlación, no obstante, no es total, de
modo que un alto contenido de SST no define
adecuadamente buena calidad del melón (Aulenbach
y Worhington, 1974; Yamaguchi et al., 1977).
Melones con alto contenido de SST no
necesariamente sean de buena calidad, la ausencia de
alto contenido de SST indica baja calidad del fruto
(Bianco y Pratt, 1977). El contenido de SST ha sido
usado como indicador de calidad de otros frutos,
además del melón (Natale et al., 1995). El contenido
de SST en melones reticulado y no reticulado
usualmente alcanza de 9-10% (Pratt, 1971; Sykes,
1990) y es un criterio usado para medir el grado de
comercialización del fruto de melón reticulado
(USDA, 1968). La dulzura es un carácter de calidad
que limita la aceptabilidad del consumidor del fruto
de melón (Liang et al., 2002).
En general, todos los melones muestran un
patrón similar de acumulación de azúcar, con una
rápida acumulación de azúcares cuando el fruto
alcanza su máximo tamaño (Seymour y Mc Glasson,
1993). Estudios relativos al desarrollo del fruto han
mostrado que el azúcar total, especialmente sacarosa,
se incrementa en el fruto de melón aproximadamente
15 días antes del desprenderse totalmente (Mizuno et
al., 1971; Bianco y Pratt, 1977; Lester y Dunlap,
1985). Los contenidos relativos de sacarosa, glucosa y
fructosa cambian con la maduración del fruto.
Mizuno et al., (1971) encontraron que partes
diferentes de la pulpa del melón tienen diferentes
composiciones de azúcar, es decir, melones
cosechados en estados inmaduros, no presentarán su
máxima expresión de dulzura, el sabor de la pulpa,
textura y aroma será de inferior calidad (Bianco y
Pratt, 1971). Un promedio de 9% de sólidos solubles
han sido señalados por Bower et al., (2002) como la
calidad interna óptima de los melones. La calidad de
Revista UDO Agrícola 9 (2): 295-303. 2009
296
Montaño Mata y Méndez Natera. Efecto de reguladores de crecimiento sobre caracteres del fruto de melón cv. Edisto 47
un fruto no puede evaluarse por una propiedad o
factor de forma aislada, sino por la combinación de
todas las propiedades físico-químicas. Algunos
autores, señalan entre las formas de evaluar la
calidad, es mediante la determinación de las
características sensoriales como el sabor, color y olor,
físicas, como consistencia, grosor y textura del
mesocarpo y químicas, como el contenido de azúcares
(Burger et al., 2003).
Se han evaluado numerosas sustancias
químicas en melón con el fin de incrementar el
contenido de sólidos solubles, pero sin mucho éxito
(Nickell, 1982). Ouzounidou et al., (2008), señalaron
que la aplicación foliar de ácido giberélico (GA3),
Cycocel y Etefón en melón para evaluar los efectos
sobre las características de calidad, encontraron que el
contenido de fructosa, glucosa y sólidos solubles se
mantuvieron
invariable. Con el retardante del
crecimiento se observó una disminución significativa
en los azúcares y SST. La menor acumulación de
sólidos solubles en las plantas tratadas, con el
retardante podría ser consecuencia de la maduración
atrasada, un hecho que puede ser comprobado por el
menor índice de maduración. Resulta conocida la
influencia de los reguladores del crecimiento en la
regulación de eventos fisiológicos como la floración,
crecimiento del fruto, así como el grosor y color de la
cáscara en frutas de cítricos (Iqbal y Karcali, 2004).
Ouzounidou et al., (2008) encontraron una
disminución significativa en azúcares y contenido de
sólidos solubles con aplicación de AG3, Cycocel y
Etefón en melón cv. Galia. Sin embargo, ciertos
autores han afirmado que las auxinas en especial la αANA, regula el flujo de metabolitos desde las hojas a
los frutos en crecimiento durante el estado de
desarrollo, aumentando el número de frutos por
plantas, y el peso de cada fruto. El objetivo de este
trabajo fue evaluar el efecto que las auxinas ácido
indol-3-acético y ácido naftalenacético ejercen sobre
el grosor del epicarpo, mesocarpo y sólidos solubles
totales (SST) en frutos de melón.
Se sembraron dos semillas de melón cv.
Edisto 47 por punto, a una profundidad de 2 cm;
separadas a 50 cm y entre surcos de 150 cm. El suelo
utilizado fue previamente preparado con un pase de
arado y 4 pases de rastra, con el último pase se
incorporo cal agrícola, a razón de 500 kg ha-1, luego
se construyeron los surcos perpendicular a la
pendiente del suelo. A los dos días de la siembra se
fertilizó con 12-24-12/3 MgO CP, a razón de 500
kg/ha. La emergencia de las plántulas ocurrió a la
semana de la siembra de manera uniforme. A los 15
días, las plántulas se ralearon, dejando una sola.
Treinta días después de la siembra se reabono con
fosfato diamónico y cloruro de potasio, a razón de
200 kg/ha.
El diseño estadístico utilizado fue parcelas
subsubdivididas con tres repeticiones (Gomez y
Gomez, 1984). Los tratamientos utilizados fueron los
reguladores del crecimiento: ácido-3-indolacético
(AIA) y el α-naftalén acético (ANA), las dosis de 50;
100; 150 y 200 mg/l, más un testigo 0 mg/l. Las
épocas de aplicación de los reguladores fueron 7, 14 y
21 días después de la floración (DDF). Las parcelas
principales fueron las épocas de aplicación, las
subparcelas dosis de los reguladores y las
subsubparcelas los reguladores (AIA y ANA). Cada
tratamiento estaba representado por tres hileras de 6
m de largo. El riego aplicado fue por surcos, con una
frecuencia de 4 a 5 días. A los setenta días después de
la siembra, se inició la cosecha, evaluándose 10
plantas en cada tratamiento por bloque. Se
seleccionaron cinco frutos representativos de cada
tratamiento. Las variables evaluadas del fruto fueron:
grosor del epicarpo y grosor del mesocarpo, los cuales
se midieron mediante el uso de un vernier y el
contenido de sólidos solubles totales (SST) en los
frutos de melón, determinado por refractometría. Los
datos fueron analizados estadísticamente mediante el
análisis de variancia y la separación de promedios se
determinó a través de la prueba de Rangos Múltiples
de Duncan, al nivel de 5% de probabilidad (Reyes,
1980, Gomez y Gomez, 1984).
MATERIALES Y MÉTODOS
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
El experimento se realizó en un suelo de
textura franco arenosa, pH 5,0 y contenido de materia
orgánica 1,56% en la Estación Experimental
Hortícola de la Universidad de Oriente, Jusepín,
estado Monagas ubicada a 9º 45’ LN y 63º 27’ LW
con una temperatura medial anual de 27,3 ºC y una
altura de 147 msnm (Martínez, 1977) .
297
Grosor del epicarpo del fruto (mm)
La aplicación del AIA a los 7 y 21 DDF, no
mostró diferencia significativa con respecto a las
dosis aplicadas
y el testigo. Sin embargo, la
aplicación de este regulador en dosis de 200 mg L-1 a
los 14 DDF, produjo frutos con el epicarpio más
Revista UDO Agrícola 9 (2): 295-303. 2009
Montaño Mata y Méndez Natera. Efecto de reguladores de crecimiento sobre caracteres del fruto de melón cv. Edisto 47
grueso (10,80 mm) que el testigo (8,77 mm) y que
los frutos obtenidos en las dosis 100 mg L-1 (8,73
mm) y 150 mg L-1 (8,27 mm). Las dosis de AIA y
las diferentes épocas de aplicación, no presentaron
diferencias estadísticas, con respecto al grosor del
epicarpo (Cuadro 1).
El ANA aplicado a los 7 DDF, en dosis de
50, 100 y 150 mg L-1 (11,53, 11,83 y 10,40 mm,
respectivamente) produjeron frutos con epicarpio
más grueso que el control (8,33 mm). Las plantas
tratadas con ANA 50 mg L-1 a los 21 DDF, produce
disminución del grosor del epicarpo (7,83 mm). Los
melones con epicarpo más grueso se obtuvieron con
ANA en dosis de 50 y 100 mg L-1 (11,53 y 11,83 mm
respectivamente). El tipo de fruto de melón ofrecido
en Venezuela por las diferentes compañías de semilla
es variado, su calidad está influenciada por factores
ambientales y genéticos que afectan sus
características fundamentales, tales como: grado de
malla, sólidos solubles, grosor y color de la pulpa y
tamaño de la cavidad (Soto et al., 1995).
Desde el punto de vista del manejo
postcosecha de los frutos, a mayor grosor del
epicarpo, la resistencia de los frutos al transporte y
almacenamiento es mayor. Por lo tanto, es una
característica deseable para la exportación, pues los
frutos resistirán al embalaje y llegaran a la mesa de
los consumidores en mejor estado comestible. La
textura es el principal atributo del fruto que tiene gran
efecto sobre la percepción del consumidor en la
calidad del fruto. Diferentes factores afectan las
propiedades textural del fruto, entre ellas, la
composición de los polisacáridos de la pared celular
(Harker et al., 1977; Barrett et al., 1998). Referente a
la calidad física de los frutos de melón, la textura de
la pulpa es un parámetro decisivo para su
comercialización, debido a que incide directamente en
la resistencia al transporte y en la aceptación por parte
del consumidor. Estas características tienen efectos
fisiológico y nutricional. Dinus y Macky (1974)
afirman que la textura del melón tipo cantaloupe es
determinada principalmente por el tipo y calidad de
los constituyentes de la pared celular, destacándose el
contenido de pectina soluble y las estructuras de las
hemicelulosas. Ésta característica es la más usada
para monitorear la fragilidad de los frutos, una vez
que la firmeza de la pulpa sufre alteraciones durante
este proceso.
En este experimento la aplicación de AIA a
los 7 y 21 días DDF no incrementó el grosor del
epicarpo con respecto al control. La aplicación a los
14 DDF, las dosis de 50 mg L-1 y 200 mg L-1
aumentó el grosor del epicarpo. Respuesta diferente
fueron observadas para ANA, donde la aplicación de
este fitoregulador a los 7 DDF con las dosis 50
(11,53 mm); 100 (11,83 mm) y 150 mg L-1 (10,40
mm) aumento el grosor del epicarpo siendo superior
a los frutos obtenidos en el testigo. A los 14 DDF y
21 DDF en las dosis de 150 mg L-1 (8,80 mm) y 50
mg L-1 (7,83 mm) el grosor del epicarpo fue reducido
con respecto al control y los demás tratamientos. El
Cuadro 1. Prueba de diferencias de promedios de la interacción regulador*dosis*época de aplicación sobre el grosor del
epicarpo (mm) del fruto en el cultivo melón.
Regulador de
crecimiento 1/
AIA
AIA
AIA
AIA
AIA
ANA
ANA
ANA
ANA
ANA
Dosis
(mg L-1)
0
50
100
150
200
0
50
100
150
200
7
9,23
8,23
8,27
8,93
9,67
8,33
11,53
11,83
10,40
9,87
Aaxy
Aay
Aay
Aax
Aax
Cax
Abax
Aax
Abax
BCax
Grosor del epicarpo del fruto (mm) 3/
Época de aplicación (DDF) 2/
14
21
8,77 Bax
9,87 Aax
9,73 Abax
9,57 Aax
8,73 Bax
8,70 Aay
8,27 Bax
9,47 Aax
10,80 Aax
9,73 Aax
9,67 Abax
9,87 Aax
10,90 Aax
7,83 Bby
9,57 ABbx
10,50 Aabx
8,80 Bax
10,53 Aax
9,57 Abax
10,77 Aax
1/ AIA = ácido indol-3-acético y ANA = ácido naftalenacético
2/ DDF = días después de la floración
3/ Prueba de ámbitos múltiples de Duncan (α = 0,05). Letras mayúsculas para las comparaciones verticales. Letras
minúsculas (a, b) para las comparaciones horizontales. Letras minúsculas (x, y) comparaciones entre reguladores en
una misma dosis y época. Letras iguales indican promedios estadísticamente iguales.
298
Revista UDO Agrícola 9 (2): 295-303. 2009
Montaño Mata y Méndez Natera. Efecto de reguladores de crecimiento sobre caracteres del fruto de melón cv. Edisto 47
grosor del epicarpo de los frutos provenientes de las
plantas tratadas con
ambos
reguladores de
crecimiento en este experimento fue mayor al
encontrado por Bastardo (1987) (7,4 mm), quien
trabajo en introducción de cultivares de melón en la
zona de Jusepín.
Se puede deducir, que el uso del ANA por
parte de la planta, en los estados iniciales de postantesis ayuda a la formación del epicarpo del fruto,
posiblemente aumentando el tiempo de la división
celular para formar este tejido o quizás aumentando el
número de capas de células que conforman este
tejido. O como señalan Galston y Davis (1970) que
las auxinas, en particular el ANA no sólo potencia la
actividad cambial, sino que este proceso induce a la
formación de mayor cantidad de xilema y a un
engrosamiento de las paredes celulares de los
constituyentes del xilema y las fibras del floema, por
lo tanto incrementa el número de células. La mayoría
de los frutos crecen rápidamente en un período de
tiempo corto acompañado de un rápido aumento en el
número de células y después incrementa el tamaño de
las células significativamente (Sinnott, 1939; Kano,
1993). La auxina promueve el alargamiento celular
(Thimann y Schneider, 1938; Adamson, 1962;
Masuda, 1965; 1969). Igualmente Struckmeyer
(1951) indica que
la aplicación foliar de αnaftalenacetamida a plantas de cáñamo (Cannabis
sativus L.) indujo a una gran actividad cambial, con
mayor engrosamiento de las paredes celulares y una
lignificación y un gran engrosamiento en las paredes
de las fibras.
Espesor de la pulpa (mesocarpo) del fruto (cm)
El mejor grosor de la pulpa del fruto en
ambos reguladores de crecimiento se obtuvo en la
dosis de 100 mg L-1 (2,83 cm) (Cuadro 2). Entre el
resto de las dosis utilizadas y el control no hubo
diferencias estadísticas. No se observó diferencias en
el grosor de la pulpa de los melones obtenidos de las
plantas tratadas con AIA, aplicado en las diferentes
épocas después de la floración (Cuadro 3), el mejor
grosor del mesocarpo con el AIA se obtuvo a los 21
DDF (2,74 cm). Frutos con el mesocarpo más grueso
se produjeron con el ANA, en las plantas tratadas a
los 7 DDF (2,79 cm) y 14 DDF (2,97 cm) sin
diferencias estadísticas entre ellos. Sin embargo, al
aumentar los días entre aplicación (21 DDF) se
observo una disminución del grosor de la parte
comestible (2,51 cm) (Cuadro 3). Las plantas tratadas
con ANA a los 14 DDF produjeron frutos con el
299
grosor (2,97 cm) de la pulpa mayor que las
asperjadas con AIA (2,59 cm) en la misma época
(Cuadro 3). En el AIA se observa una tendencia que
a medida que aumentan los días después de la
floración, incrementa en el grosor del mesocarpo 21
DDF (2,74 cm). La aplicación de ambos reguladores
promovió un incremento en el grosor de la pulpa del
fruto, principalmente en las plantas tratadas con ANA
a los 14 DDF (2,97 cm).
El resultado del grosor (2,97 cm) de la pulpa
en este experimente es mayor al obtenido por
Bastardo (1987) (2,67 cm). Esto refuerza la idea que
los reguladores afectan positivamente la translocaciòn
de los fotosíntatos desde las hojas hasta el sitio de
almacenamiento de los frutos. Igualmente las auxinas
aumentan el crecimiento celular, por acción sobre la
Cuadro 2. Prueba de diferencias de promedios de la dosis
del regulador del crecimiento dosis sobre el
grosor (cm) de la parte comestible (mesocarpo)
del fruto en el cultivo melón.
Dosis (mg L-1)
0
50
100
150
200
Grosor del mesocarpo (cm) 1/
2,66 ab
2,59
b
2,83 a
2,60
b
2,76 ab
1/ Prueba de ámbitos múltiples de Duncan (α = 0,05).
Letras iguales indican promedios estadísticamente
iguales.
Cuadro 3. Prueba de diferencias de promedios de la
interacción época de aplicación*reguladores
de crecimiento sobre el grosor (cm) de la
parte comestible (mesocarpo) del cultivo de
melón.
Época de
aplicación
(DDF) 2/
7
14
21
Grosor del mesocarpo (cm) 3/
Reguladores de crecimiento 1/
AIA
ANA
2,54 Ab
2,79 Aa
2,59 Ab
2,97 Aa
2,74 Aa
2,51 Bb
1/ AIA = ácido indol-3-acético
ANA = ácido naftalenacético
2/ DDF = días después de la floración
3/ Prueba de ámbitos múltiples de Duncan (α = 0,05).
Letras mayúsculas para las comparaciones verticales.
Letras
minúsculas
para
las
comparaciones
horizontales. Letras iguales indican promedios
estadísticamente iguales.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 295-303. 2009
Montaño Mata y Méndez Natera. Efecto de reguladores de crecimiento sobre caracteres del fruto de melón cv. Edisto 47
plasticidad celular y control del potencial del agua. Si
a estas acciones de las auxinas se le agregan el
incremento de la división celular y el aumento de
elementos del xilema, floema y tejido de reserva,
entonces resulta que las auxinas incrementan el grosor
del mesocarpo cuando son aplicadas en post-antesis
(Gustafson, 1951). En el fruto de melón, las células
aumentan rápidamente después del cese de la división
celular, 4 a 5 días después de la antesis (Masuda,
1970). El número de células grandes en los frutos de
melón se incrementa rápidamente en el estado
intermedio del desarrollo del fruto (Kano, 2002).
Las hormonas juegan un papel importante en
los procesos fisiológicos que tienen lugar en la planta.
Las auxinas participan directamente en el crecimiento
de las plantas a través de las respuestas fisiológicas,
tales como el alargamiento y división celular. Las
auxinas sintéticas son eficaces en mejorar el
crecimiento del fruto (Faust, 1989 y Westwood,
1993). La anchura del fruto depende a su vez de otros
parámetros: zona cortical, pulpa y cavidad central.
Estos 3 caracteres tienen también una clara influencia
en el peso del fruto, pero su mayor interés estriba en
que determina un aspecto importante de la calidad del
fruto como es la relación de la parte comestible.
Varios factores influencian el tamaño del fruto: la
polinización, condiciones climáticas durante la etapa
inicial del desarrollo del fruto, relación hoja-fruto y
las prácticas culturales. El tamaño definitivo del fruto
depende del número de células presente en el fruto
cuajado; número de divisiones celulares que ocurre
posteriormente y la extensión que las células
alcanzan. Las divisiones celulares durante el estado
inicial del crecimiento tienen mayor influencia en el
tamaño definitivo del fruto (Westwood, 1993).
Sólidos solubles totales (SST)
El contenido de SST en el mesocarpo del
fruto del melón no mostró variaciones cuando se
aplicó AIA, en las diferentes épocas de aplicación
después de la floración (DDF) (Cuadro 4). El mayor
contenido de sólidos solubles totales (8,74%) se
obtuvo en los frutos obtenidos en las plantas tratadas
con ANA, a los 14 DDF. Sin embargo, las plantas de
melón tratadas con ANA, a los 7 DDF (6,81%) y 21
DDF (6,77%) presentaron bajos contenidos de SST.
El ANA aplicado a los 14 DDF (8,74%) obtuvo el
máximo valor de SST. Estos valores están por debajo
del índice señalado por Bower et al., (2002) y
Aulenbach y Worthington (1974) de 9% para definir
la calidad interna del melón tipo reticulado y del
contenido de SST (10,55 %) obtenido por Bastardo
(1987). Sin embargo, es mayor al valor de 6,82 % en
melón cv. Edisto obtenido por Soto et al., (1995),
quienes evaluaron cultivares de melón con fines de
exportación. También, supera el contenido de SST
(8,21%) determinado de la parte basal del fruto de
melón (próxima al pedúnculo) por Silva et al. (2003).
Los resultados obtenidos en este ensayo
sobre el contenido de SST pueden deberse a varias
razones. Maroto (1990) indicó que un exceso de agua
al momento de la cosecha pudo haber perjudicado la
calidad del fruto. Lares (1991) reportó que en
melones cosechados antes de haber culminado el
proceso de producción de azúcar, el fruto es de
inferior calidad y es rechazado por el consumidor.
Según Hubbard et al. (1990), factores nutricionales
como deficiencia de potasio, reducen drásticamente la
fotosíntesis y consecuentemente, la acumulación de
sacarosa en el fruto, resultando de baja calidad. Para
Bleinroth (1994), bajos valores de SST pueden estar
asociados al efecto de épocas de cosechas de los
frutos sin el completo desarrollo del tejido de
abscisión y a la no ocurrencia del completo
desprendimiento del fruto del pedúnculo. Welles y
Buitelaar (1988) señalan que el contenido de sólidos
solubles disminuye significativamente con la
disminución del área foliar, es decir, cuanto mayor es
el área foliar de las plantas, mayor también su
capacidad fotosintética. En el cultivo de melón, la
dulzura y el aroma se acumulan en los últimos días
antes de la maduración de consumo, por lo tanto, es
necesario cosecharlo maduro, debido a que el melón
es un fruto climatérico, para obtener el aroma ideal
Cuadro 4. Prueba de diferencias de promedios de la
interacción época de aplicación*reguladores
de crecimiento sobre el contenido de sólidos
solubles totales del cultivo de melón.
Época de
aplicación
(DDF) 2/
7
14
21
Sólidos Solubles totales (%) 3/
Reguladores de crecimiento 1/
AIA
ANA
7,73 Aa
6,81 Bb
7,70 Ab
8,74 Aa
7,59 Aa
6,77 Bb
1/ AIA = ácido indol-3-acético
ANA = ácido naftalenacético
2/ DDF = días después de la floración
3/ Prueba de ámbitos múltiples de Duncan (α =
0,05).Letras mayúsculas comparaciones verticales.
Letras minúsculas comparaciones horizontales. Letras
iguales indican promedios estadísticamente iguales.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 295-303. 2009
300
Montaño Mata y Méndez Natera. Efecto de reguladores de crecimiento sobre caracteres del fruto de melón cv. Edisto 47
(Hulme, 1971). La dulzura no aumenta durante el
almacenamiento en el fruto del melón debido a que
este fruto no presenta mucha sustancia de reserva.
Nickell (1982) señala que numerosas sustancias
químicas han sido evaluadas en el intento de
aumentar el contenido de sólidos solubles en melón,
pero sin éxito alguno.
CONCLUSIONES
El ácido naftalenacético (ANA) en las dosis
de 50, 100 y 150 mg L-1, aplicados a las plantas a los
7 DDF produjo frutos con el grosor del epicarpo más
grueso (11,53; 11,83 y 10,40 mm, respectivamente).
Además, hubo un incrementó en el grosor del
mesocarpo del fruto con la aplicación de ANA a los 7
y 14 DDF (2,79 y 2,97 cm, respectivamente), mayor
al grosor de la pulpa de los frutos obtenidos de las
plantas tratadas con ácido indol-3-acético (AIA), en
las mismas épocas (7 y 14 DDF). Las distintas épocas
de aplicación del AIA, no incidieron en el contenido
de sólidos solubles totales de los frutos. Tampoco
afecto el grosor del epicarpo. En cambio, ANA
aplicado a los 14 DDF incrementó el contenido de
sólidos solubles totales en los frutos de melón. El
tratamiento de las plantas de melón con ANA a los 14
DDF podría ser utilizado para mejorar las propiedades
físicas del fruto (grosor del epicarpo y del mesocarpo)
e incrementar el contenido de SST en el fruto de
melón cv. Edisto 47.
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Tipos de poda y producción de guayabo (Psidium guajava L.) en el municipio Baralt, estado
Zulia, Venezuela
Prunning types and production of guava (Psidium guajava L.) at Baralt Municipality, Zulia state, Venezuela
Osmar QUIJADA , Raúl RAMÍREZ, Glady CASTELLANO, Ramón CAMACHO y María
Esther BURGOS
Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA-ZULIA). Km. 7 Vía a Perijá Maracaibo, Estado Zulia,
Venezuela Apto. Postal 1316. E-mails: [email protected], [email protected] y [email protected]
Autor para correspondencia
Recibido: 01/04/2009
Fin de segundo arbitraje: 25/10/2009
Fin de primer arbitraje: 12/06/2009
Segunda revisión recibida: 07/11/2009
Primera revisión recibida: 27/08/2009
Aceptado: 17/11/2009
RESUMEN
Con el objetivo de evaluar el efecto de tipos de poda sobre la producción y eficiencia productiva del guayabo en el
municipio Baralt, estado Zulia, Venezuela, se seleccionaron árboles de seis años de edad del tipo ‘Criolla Roja’. El trabajo
se realizó en la finca Guaimaral, ubicada dentro de la Planicie del Rio Motatán, localizada entre 90 22’ y 90 33’ latitud norte
y 700 47’ y 710 33’ longitud oeste. Se evaluaron dos tipos de poda, central y despunte, solas y combinadas fueron realizadas
en forma mensual y bimensual, para un total de seis tratamientos. Las variables estudiadas fueron comportamiento de la
producción durante el año, altura de planta, diámetro de copa, superficie lateral de la planta, volumen de copa, número de
frutos, biomasa de los frutos por planta y biomasa promedio de frutos, índices de fructificación y eficiencia productiva de la
planta. Se evaluaron 6 tratamientos y se utilizó un diseño experimental completamente aleatorizado con seis repeticiones.
La unidad experimental esta compuesta por una planta. Se logro modificar parcialmente la dinámica de producción anual
en la región, lo que permite uniformar en parte la producción anual de la guayaba en la zona del estudio Los árboles sin
poda mostraron los mayores valores de altura de planta con 3,83 m; diámetro de copa 2,89 m, superficie lateral con 39,93
m2 y volumen de copa con 66,77 m3, mientras que el T5 (Despunte mensual + Poda central) presentó los valores mas bajos.
Los tratamientos con poda incrementaron significativamente las variables productivas y de eficiencia. El T5 (Despunte
mensual + Poda central) presentó la mayor producción por planta con 449,76 kg de frutos, el mayor índice de fructificación
con 99,07 rutos/m2 y mayor eficiencia productiva con 8,99 frutos/m3. Los tratamientos sin poda (Testigo) presentaron los
valores más bajos de biomasa promedio de frutos. Los resultados indican que la poda sola o combinada produjo un efecto
positivo sobre la producción de guayaba en la región.
Palabras clave: Psidium guajava, podas, rendimiento, frutos, índices productivos.
ABSTRACT
With the purpose to evaluate the effect of pruning on production and productive efficiency of the guava at the Baralt
municipality of the Zulia State, Venezuela, “Criolla roja” variety of six years old trees were selected. The study was carried
out on-farm Guaimaral, located within the Motatán river plain, between 9 0 22 ' and 9 0 33 ' North latitude and 70 0 47 ' and
71 0 33 ' West length. Two types of pruning, central and shoot tipping, single and combined were made in monthly and bimonthly form, for a total of six treatments under an experimental design completely randomized with six repetitions. The
variables studied were performance of the production during a year, plant height, canopy diameter, canopy lateral surface,
canopy volume, number and weight of fruits per plant, fruit average weight, fructification index and productive efficiency.
The dynamics of annual production in the region was modified, allowing partly standarize production annual guava in the
area where the study was made. The higher values to vegetative characteristics were shown in no pruning trees (with 3,83 m
of height, 2.89 m of diameter of canopy, 39.93 m2 of canopy lateral surface, and 66.77 m3 of canopy volume), The monthly
shoot tipping + central pruning (T5), presented the lowest values to these characteristics. However, pruning treatments
increased significantly the productive variable and the efficiency, being the T5 treatment which showed the highest fruit
production per plant (449.76 kg), the highest fruiting index (99.07 fruit/m2) and productive efficiency (8.99 fruits /m3).
Treatments without pruning presented the lowest average biomass of fruits. Results indicate that the pruning single or
combined produced a positive effect on the production of guava in the region.
Key words: Psidium guava, pruning, performance, vegetative characteristics, productive indices.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 304-311. 2009
304
Quijada et al. Tipos de poda y producción de guayabo en el municipio Baralt, estado Zulia, Venezuela
INTRODUCCIÓN
En Venezuela, en los últimos años, la
producción y superficie sembrada de guayabo
(Psidium guajava L.) se ha incrementado
notablemente debido, principalmente, a su adaptación
a climas secos y al alto potencial agronómico tanto en
rendimientos como en calidad (Avilán et al., 1992).
La guayaba es un fruto tropical que puede ser
consumido durante todo el año; sin embargo, su oferta
es mayor desde junio hasta agosto, periodo en el que
concentra el 50,6% de la producción total, el 31,1%
se distribuye en los meses de noviembre, diciembre y
enero, debido a que existe una respuesta fisiológica
de la planta al grado de humedad del suelo
promoviendo la iniciación floral, lo cual está
directamente asociado con el potencial de
fructificación (Esparza et al., 1993).
El uso de defoliantes y podas es una
alternativa que favorece el desfase de las cosechas
(Mata y Rodríguez, 1990; Quijada et al., 1999;
Davenport et al., 2005). Por su parte, Costes (1983)
indica que la poda en los árboles frutales tropicales
constituye una de las prácticas con mayores
posibilidades de mejorar la producción a corto plazo.
La poda también acelera la floración y formación de
frutos debido a que promueve el crecimiento de
retoños que es donde se forman las flores y los
mejores frutos (Mata y Rodríguez, 1990).
La poda de despunte (10 a 15 cm) también
incrementa el número de brotes laterales nuevos que
adelanta la floración de 8 a 10 y de 3 a 28 días
respectivamente e incrementa el tamaño del fruto
(Sundararajan y Muthuswamy, 1966). Por otra parte,
Davenport et al. (2005) señalaron que la poda de
despunte en frutales estimula, en árboles muy
jóvenes, el desarrollo frecuente de nuevos retoños y
por ende, nuevas ramificaciones, causando una
producción comercial temprana.
Estudios realizados en otros frutales han
permitido determinar, que la eliminación de un
exceso de brotes y/o la detención de su crecimiento
mediante despunte podrían aumentar el cuajado de
frutos (Lovatt et al., 1994) y disminuir la competencia
entre frutos, teniendo como resultado frutos de mayor
tamaño. (Gil, 1997).
El objetivo de esta investigación fue evaluar
diferentes tipos de poda sobre el crecimiento
305
vegetativo, la producción y eficiencia productiva del
cultivo del guayabo en el municipio Baralt, estado
Zulia, con la finalidad de ofrecerles a los productores
de guayabo una alternativa de manejo que les permita
uniformar e incrementar la producción durante la
mayor parte del año.
MATERIALES Y MÉTODOS
El trabajo se realizó en la finca El Guaimaral,
sector La Bombita, municipio Baralt, estado Zulia,
ubicada dentro de la denominada planicie del rió
Motatán, ubicada dentro de la Planicie del Rió
Motatán, localizada entre 90 22’ y 90 33’ latitud norte
y 700 47’ y 710 33’ longitud oeste. Según Ewel et al.
(1976) es una zona perteneciente a un bosque semihúmedo, con una precipitación promedio anual entre
1.200 y 1.500 mm, con régimen bimodal, con una
evapotranspiración de 1800 mm anuales, la
temperatura media anual de 30 ºC y la humedad
relativa de 75%. Los suelos son predominantemente
franco arcillo-limosos, con una fertilidad media-alta,
con pH que varia de 5,1 a 8,4 con una salinidad
menor a 2 ds/m (Pineda et al., 2004).
Para el estudio fueron seleccionadas 36
plantas del tipo Criolla Roja, este es un árbol de copa
piramidal, de crecimiento semirecto, con unas
dimensiones desde el nivel del suelo de 5 m, los
frutos son bayas cóncavos en sus extremos, con pulpa
de color rojo, epidermis firme, casco delgado y de
tamaño promedio de 250 g (Laguado et al., 1999).
Las plantas son provenientes de semillas de
aproximadamente seis años de edad, sembradas a una
distancia de 7 x 7 m. Se evaluaron 6 tratamientos por
medio de un diseño experimental completamente
aleatorizado, con seis repeticiones. La unidad
experimental esta compuesta por una planta.
La poda de despunte consiste en eliminar de
10 a 15 cm desde el ápice de las ramas en toda la copa
de la planta de forma centrípeta, mientras que la poda
central consiste en eliminar las ramas de la parte
central de la planta, dejando solo las ramas laterales.
Las plantas poseían riego por microaspersión.
Los tratamientos fueron:
Tratamiento 1: Sin poda (Sp).
Tratamiento 2: Despunte mensual (Dm).
Tratamiento 3: Despunte bimensual (Dbm).
Tratamiento 4: Poda central semestral (Pc).
Revista UDO Agrícola 9 (2): 304-311. 2009
Quijada et al. Tipos de poda y producción de guayabo en el municipio Baralt, estado Zulia, Venezuela
Tratamiento 5: Poda de despunte mensual +
poda central semestral) (Dm + Pc).
Tratamiento 6: Poda de despunte bimensual +
poda central semestral). (Dbm + Pc).
Variables evaluadas
kilogramos (kg) totales por planta, se calculo la
biomasa promedio de frutos.
- Índice de fructificación (IF): se midió en frutos/m-2,
dividiéndose el número de frutos por la superficie
lateral de la planta según Avilán (1980).
- Índice de eficiencia productiva (IEP): se definió por
la relación de kilogramos de frutas producidas entre el
volumen de copa del árbol, expresando el volumen en
m3 según Avilán (1980).
A. Variables vegetativas
- Altura de planta (H).
- Diámetro de copa (DC): se determinó en dos
direcciones, norte a sur y este a oeste.
- Superficie lateral de la planta (SL): se determinó
empleando la formula que estima la superficie de un
cono truncado, usada para mango por Aubert y
Lossois (1972), y se expresa en m2. La misma puede
ser aplicada en guayabos por la forma cónica de los
árboles. Se aplicó la fórmula:
SL =  . R + r (R-r) 2  h 2
Donde:
Análisis estadístico
Se realizó un análisis de varianza para cada
una de las variables estudiadas. Se utilizó la prueba de
Tukey para hacer comparaciones múltiples de medias
de las podas al nivel α=0,05. Los datos se sometieron
previamente a una verificación de Outliers
(observaciones numéricamente distantes del resto de
datos u homogeneidad de varianza) y a una prueba de
normalidad usando la prueba Shapiro-Wild (Shapiro y
Wild, 1965).
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
R = Radio inferior de la copa.
R = DC/2, siendo DC el diámetro de la copa.
r = Radio superior de la copa, siendo el 56% de R.
h = Es el 66% de H.
H = Se midió desde el nivel del suelo hasta el tope de
la mayoría de las ramas. Se usó una mira topográfica
y se determinó en metros (m).
- Volumen de copa (VC): se determinó empleando la
formula que estima el volumen de copa de la planta.
Esta variable se determinó empleando la formula que
estima el volumen de copa de la planta propuesta por
Avilán et al. (1998).
VC=
4
H
π R 2.
3
2
Donde:
R = Radio de la copa.
H = Altura de la planta.
B. Variables productivas
Se evaluó la producción, registrándose el
número y biomasa de frutos por planta durante los
meses de producción y se calculó la biomasa total por
planta, expresándose en kilogramos (kg) por mes y
Variables vegetativas
Los diferentes tratamientos de poda
mostraron efectos significativos (p ≤ 0,05) sobre las
características vegetativas (Cuadro 1). El tratamiento
5 (Despunte mensual + Poda central) presentó los
valores mas bajos de altura, diámetro, superficie
lateral y volumen de copa.
La altura varió entre 2,95 y 3,83 m,
coincidiendo estos resultados con los reportados por
Avilán y Millán (1984) y Cañizares (1968), quienes
señalaron que las plantas de guayabo pocas veces
alcanzan una altura superior a los 5 a 6 m. Los árboles
que incluyeron poda presentaron los menores valores
de altura de planta y radio de copa, estadísticamente
inferiores al tratamiento sin poda, estas características
pueden mejorar la productividad de la planta, además
de facilitar la cosecha y controles fitosanitarios
(Campbell, 1988).
Los árboles podados presentaron los valores
significativamente más altos de volumen de copa y
superficie lateral de planta (Cuadro 1). La menor
relación altura/radio de copa en los podados inducen a
obtener menores incrementos de la superficie lateral y
volumen de copa de los árboles. Estos resultados
Revista UDO Agrícola 9 (2): 304-311. 2009
306
Quijada et al. Tipos de poda y producción de guayabo en el municipio Baralt, estado Zulia, Venezuela
parecen confirmar lo expresado por González (1980),
quien indica que los guayabos necesitan poda para
formación de copa central abierta. Por su parte, Singh
y Singh (2007), señalan que la poda en guayabo
mostró un incremento en la penetración de luz en
árboles podados.
Los valores de las variables altura de la planta
y radio de copa, fueron similares a los reportados
por Quijada et al. (2005) para el municipio Sucre,
estado Zulia. El despunte de las ramas causó el
crecimiento rápido de los brotes laterales, y por lo
tanto, esto hizo que se produjera un crecimiento
vegetativo sincronizado en toda la copa del árbol
coincidiendo con lo expresado por Davenport et al.
2005).
Variables productivas
Comportamiento anual de la producción
La Figura 1 muestra el comportamiento de la
producción mensual de frutos de guayaba por
tratamiento
durante
el
periodo
estudiado,
observándose en el primer mes (Junio), una
disminución de la producción en los árboles podados,
quizás motivado a efectos de la poda. En los meses
posteriores los árboles podados incrementaron su
producción respecto al tratamiento 1 (sin poda),
observando mayores volúmenes de frutas en los
tratamientos T2 (Despunte mensual) y T4 (Poda
central), éste último tratamiento mantuvo una
producción uniforme durante los meses de julio,
agosto y septiembre, la producción en septiembre esta
fuera del periodo normal en otras zonas productoras
(Esparza et al., 1993; Quijada et al., 2005).
Para los meses de enero y febrero, que
correspondieron al segundo pico de producción, al
igual que el primer pico, todos los árboles podados, a
excepción del T2 y T4 en enero, incrementaron su
producción respecto al T1 (sin poda), observando que
aunque el tratamiento 4 (Poda central), ubicó mayor
producción en los meses de febrero y marzo, el
tratamiento T5 (Despunte mensual + Poda central)
presentó durante los meses de enero, febrero, marzo,
abril y mayo una producción que tiende a ser más
uniforme con respecto a los demás tratamientos.
Esparza et al. (1993) y Quijada et al. (2005) señalan
para otras condiciones agroecológicas que la
producción de guayaba es baja para los meses de
marzo, abril y mayo.
Los resultados obtenidos permiten establecer
que las podas modificaron la curva de producción de
guayaba de esta región y para otras regiones a nivel
nacional (Esparza et al. 1993; Quijada et al. 2005).
Por su parte Hissayuki-Hojo et al. (2007) mostraron
que la época de poda tuvo un efecto significativo en
el número de frutos por planta en guayabo, lo cual le
permite escalonar la producción de frutas. La
modificación de la curva anual de producción de la
guayaba trae beneficios al productor, debido a que
obtiene mayores ingresos por la producción de fruta
durante los meses en los que usualmente es baja.
Características productivas
Número de frutos por planta
Para el número de frutos por planta
producidos para un ciclo, se encontraron diferencias
significativas (p ≤ 0,05) entre los diferentes
tratamientos de poda (Cuadro 2). Los árboles podados
incrementaron notablemente el número de frutos por
planta en comparación con los árboles no podados.
Entre los tratamientos con poda no hubo diferencias
significativas con excepción del tratamiento de poda
central con despunte bimensual (T6), mientras que el
mayor número de fruto por planta lo presentaron los
Cuadro 1. Efectos de la poda sobre características vegetativas del guayabo (Psidium guajava L.) en el municipio Baralt, estado
Zulia, Venezuela.
Tratamientos
Sin poda
Dm
Dbm
Poda Central
Dm + Poda Central
Dbm+Poda Central
Altura de planta (m)
3,83 a
3,16 bc
3,29 b
3,10 bc
2,95 c
3,10 bc
Radio de copa (m)
2,89 a
2,78 ab
2,62 bc
2,75 ab
2,45
c
2,64 bc
Superficie (m2)
39,93 a
32,84 b
31,54 b
32,06 b
26,73
c
30,45 b
Medias con la misma letras en la columna son estadísticamente iguales (Tukey P ≤ 0,05).
Dm: Poda de despunte mensual. Dbm: Poda de despunte bimensual.
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Revista UDO Agrícola 9 (2): 304-311. 2009
Volumen de copa (m3)
66,77 a
50,04 b
47,15 b
48,95 b
36,90
c
45,02 bc
Quijada et al. Tipos de poda y producción de guayabo en el municipio Baralt, estado Zulia, Venezuela
tratamientos con poda de despunte mensual, poda
central, despunte bimensual y la combinada de poda
central con despunte mensual. El despunte de ramas
frecuentemente llega a favorecer la formación de
pequeñas ramas fructíferas en la cercanía del corte
(Mata y Rodríguez, 1999).
Los resultados obtenidos referentes al uso
frecuente de la poda de despunte coincide con los
trabajos realizados por Sundararajan y Muthuswamy
(1966); López y Pérez (1997); Quijada et al., (1999)
y Quijada et al., (2005).
Biomasa de los frutos por planta
Para esta variable se encontraron diferencias
significativas (p ≤ 0,05) entre los tratamientos
aplicados (Cuadro 2). Todos los tratamientos con
T1: Sin poda T2: Despunte mensual. T3: Despunte bimensual T4: Poda central semestral.
T5: Poda combinada (despunte mensual + central semestral). T6: Poda combinada (despunte bimensual + central semestral).
Figura 1. Comportamiento anual de la producción del guayabo sometido a diferentes tipos de poda en el municipio Baralt,
estado Zulia.
Cuadro 2. Efectos de la poda sobre características productivas del guayabo (Psidium guajava L.), en el municipio Baralt del
estado Zulia, Venezuela.
Tratamiento
Sin poda
Dm
Dbm
Poda Central
Dm + Poda Central
Dbm+Poda Central
Número de frutos
por planta
1984
2805
2704
2669
2560
2247
bc
a
a
ab
ab
b
Biomasa de
frutos por
planta
(kg)
264,64
c
321,50 b
326,42 b
442,10 a
449,76 a
390,14 ab
Biomasa
promedio de
frutos
(g)
0,113 b
0,125 a
0,122 ab
0,125 a
0,125 a
0,130 a
Índice de
fructificación
(F/m2)
49,68
c
85,41 ab
77,66 b
78,25 b
99,07 a
73,83 b
Medias con la misma letras en la columna son estadísticamente iguales (Tukey p ≤ 0,05).
Dm: Poda de despunte mensual. Dbm: Poda de despunte bimensual.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 304-311. 2009
Índice de
eficiencia
productiva
(kg/m2)
3,96
c
6,42 b
6,35 b
6,39 b
8,99 a
8,64 a
308
Quijada et al. Tipos de poda y producción de guayabo en el municipio Baralt, estado Zulia, Venezuela
podas incrementaron notablemente la biomasa de los
frutos por planta en comparación con los árboles sin
podas (T1). La poda de despunte mensual combinada
con poda central obtuvo la mayor producción, es
importante señalar la diferencia de producción
existente entre la poda de despunte mensual y poda de
despunte bimensual, cuando ambas están combinadas
con la poda central, lo que pareciera indicar que
podas frecuentes son más apropiadas para la
producción de frutos.
En general, las podas lograron un doble
efecto positivo, debido a que incrementaron la
producción por planta y concentraron el periodo de
cosechas. La producción (kg/planta) obtenida en
todos los tratamientos que incluyeron poda, fue
superior al tratamiento sin poda (T1), deduciéndose
que la guayaba en esta región responde positivamente
a la técnica de la poda (Quijada et al., 2005;
Castellano et al, 1998).
Para el índice de fructificación se encontraron
diferencias estadísticas significativas (p ≤ 0,05) entre
los diferentes tratamientos (Cuadro 2). Los arboles
podados presentaron mayores valores de IF que los no
podados. La poda despunte mensual + poda central
presentó el mayor valor de IF con 99,07 frutos/m2, en
segundo termino la poda de despunte mensual
mientras que el testigo presentó el menor valor con
49,68 frutos/m2. `
Los resultados muestran que la poda de
despunte mensual juega un papel importante para
incrementar la producción de árboles de guayabo,
pero se hace más efectiva cuando se combina con la
poda central de las plantas, mientras que los árboles
no podados presentan bajo IF, quizás motivado a su
libre crecimiento. Quijada et al. (2005) encontraron,
en otras condiciones agroecológicas, efectos positivos
de la poda sobre los IF.
Índice de eficiencia productiva
Estos efectos logrados representan una
ventaja, al considerar que se ubicó un alto volumen de
producción en los periodos de baja producción y
colateralmente se obtuvieron mejores precios de la
fruta en el mercado.
Biomasa promedio de frutos.
La biomasa promedio de frutos mostró
diferencias altamente significativas (p ≤ 0,05) entre
los tipos de podas evaluados (Cuadro 2). Los árboles
podados produjeron frutos con mayor biomasa
promedio en comparación con aquellos no podados,
donde los mayores valores fueron obtenidos por el
tratamiento despunte + poda central con 130 g,
mientras que el tratamiento sin poda presentó la
menor biomasa de frutos con 113 g.
La poda severa incrementa la biomasa y el
tamaño del fruto (Gopikrishna, 1981), lo que coincide
con los resultados obtenidos por este trabajo. Quijada
et al. (2005) utilizando podas de ramas en guayaba en
otras condiciones agroecológicas reportaron biomasa
de frutos más altos que los obtenidos en esta
investigación.
Índice de fructificación
El índice de fructificación (IF) se utiliza para
expresar en forma precisa la eficiencia productiva de
una planta Avilán et al. (1980).
309
El índice de eficiencia productiva (IEP)
observó diferencias significativas entre los diferentes
tratamientos (Cuadro 2). Las poda combinadas,
independientemente de la poda de despunte utilizadas
presentaron los mayores IEP, el menor índice se
observó en los árboles no podados. Es importante
señalar que el tratamiento de poda central (T4),
obtuvo una alta producción de frutos (kg. por planta),
pero presentó un IFP más bajo que las podas
combinadas, lo que permite deducir que las podas de
despunte mensual y bimensual benefician este índice.
En este caso el IEP se asoció negativamente
con el radio y volumen de copa, coincidiendo con los
resultados obtenidos por Padilla Ramírez, et al.
(2007), pero difiriendo en la asociación positiva con
la producción de frutos, en este estudio esa asociación
también fue negativa, difiriendo de lo sustentado por
Avilán y Millán (1984) que existe una relación directa
entre el crecimiento de copa del árbol y el número de
kilogramos de frutos producidos.
Araujo et al. (1999) señalan que el guayabo
tipo Criolla Roja en las condiciones edafoclimáticas
de la planicie de Maracaibo es un árbol precoz capaz
de alcanzar máximos índices de eficiencia productiva
temprano desde el inicio de su ciclo de vida y
mantenerlos durante la mayor parte de su relativa
corta vida útil.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 304-311. 2009
Quijada et al. Tipos de poda y producción de guayabo en el municipio Baralt, estado Zulia, Venezuela
CONCLUSIONES
 Se logro la modifición parcial de la dinámica de
producción anual en la región, lo que permite
uniformar en parte la producción anual de la
guayaba en la zona del estudio.
 La poda sola o combinada produjo un efecto
positivo sobre la producción de guayaba.
 Los árboles podados, alcanzaron los mayores
valores de productividad e índices de eficiencia
productiva.
 La poda más recomendada para la zona, es la
poda combinada (Despunte Mensual + Poda
Central) debido a que presentó mejor
comportamiento productivo y mayores índices
de fructificación y de eficiencia productiva.
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Influencia de la poda y de la aplicación de nitrato potásico y tiosulfato potásico sobre la
producción del mango (Mangifera indica L.) variedades Irwin y Tommy Atkins en la planicie de
Maracaibo, Venezuela
Influence of pruning and potassium nitrate and potassium tiosulphate application on the production of mango
(Mangifera indica L.) varieties Irwin and Tommy Atkins in the Maracaibo plain, Venezuela
Osmar QUIJADA
1
, Baudilio HERRERO2, Rosa GONZÁLEZ2, Angel CASANOVA3
y Ramón CAMACHO1
1
Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas del Estado Zulia. INIA- ZULIA. Km 7. Via a Perijá. Apto.
1316. Maracaibo, estado Zulia, Venezuela; 2Universidad de Valladolid, España. ETS de Ingenieria Agraria
Avenida de Madrid –57 3.400 Palencia. España y 3Facultad de Agronomía, Universidad del Zulia. Avenida
Goajira. Maracaibo, estado Zulia, Venezuela. E-mails: [email protected]; [email protected] y
[email protected]
Autor para correspondencia
Recibido: 20/05/2008
Primera revisión recibida: 29/11/2009
Fin de primer arbitraje: 27/02/2009
Aceptado: 15/12/2009
RESUMEN
La planicie de Maracaibo presenta condiciones agroecológicas aceptables para la producción de mango. Se evaluó la
influencia de la poda y de la aplicación de nitrato potásico y tiosulfato potásico sobre la producción de las variedades Irwin
y Tommy Atkins en la planicie de Maracaibo, Venezuela. La investigación se realizó en el Centro Frutícola del Estado Zulia
(CENFRUZU). Los tratamientos correspondieron a un diseño factorial de poda a dos niveles (sin poda y con poda) e
inductor floral a dos niveles (nitrato de potasio al 6% y tiosulfato de potasio al 1%) más un control sin poda y sin inductor.
El experimento se repitió en dos ciclos productivos (2003-2004 y 2004-2005). Para cada ciclo, se realizaron dos ensayos,
denominándolos como inducción temprana e inducción tardía. En total, se realizaron 4 ensayos. El periodo de cosecha se
adelantó de 25 a 30 días en la variedad Irwin y de 15 a 20 días en Tommy Atkins, cuando se aplicó nitrato potásico,
mientras que con tiosulfato potásico se adelantó de 15 a 20 días sobre las dos variedades. Los dos inductores redujeron en
más de 30 días el tiempo de cosecha de las dos variedades en las dos inducciones. El 80% de la producción se concentró en
los dos primeros meses cuando se empleó nitrato de potasio. Los resultados obtenidos en este trabajo indican que el
tratamiento de nitrato potásico combinado con la poda, sobre la variedad Irwin, produjo el mejor comportamiento
productivo y concentró los periodos de cosechas de frutos durante las dos inducciones.
Palabras clave: Mango, podas, nitrato de potasio, tiosulfato de potasio, producción.
ABSTRACT
The Maracaibo plain has acceptable agroecological condition to the mango production. The mango variety Irwin and
Tommy Atkins are productive in the region. It is necessary evaluate in both cultivars variety pruning influence and
potassium nitrate and potassium tiosulphate application over the mango fruit production. The research was carried out
carries out on the Maracaibo plain, at Centro Frutícola (CENFRUZU) Mara Municipality, Zulia State, Venezuela. For the
analyzed period, productive cycles 2003-2004 and 2004-2005. A factorial design was used, with two treatments of pruning
at two levels (without pruning and with pruning), two flowering inductor levels (potassium nitrate KNO3 6% and potassium
tiosulphate TSK 1%), a control also used, without pruning and inductor. The treatments were located at random using two
varieties: Irwin and Tommy Atkins with four plants per treatment. Each of the two productive cycles two different essays
were carried out considering early and late induction that means four essays over different plots. Harvesting periods
occurred 25 a 30 days earlier for Irwin variety when potassium nitrate potassium was applied. Nitrate potassium and
potassium tiosulphate diminished in more than 30 days the time for harvesting fruits for two varieties and both inductions.
Meantime 80% of production was concentrated in two initial months when potassium nitrate was applied. Results of this
research showed that potassium nitrate combined with pruning over Irwin variety reached the best behavior production,
during both inductions, compared with others applied treatments. in shorter time during early induction and concentrated
periods and fruits harvesting for both inductions.
Key Words: Mango, pruning, potassium nitrate, potassium tiosulphate, production.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 312-321. 2009
312
Quijada et al. Influencia de la poda y la fertilización potásica sobre la producción del mango
de la carretera vía a San Rafael de El Moján del
Municipio Mara del Estado Zulia (Venezuela).
INTRODUCCION
El mango (Mangifera indica L.) es una fruta
tropical muy popular en todo el mundo debido las
características de la fruta, y a su alto valor nutricional,
ocupa el quinto lugar en la producción mundial de
frutos y es cultivado tanto en el trópico como en el
subtrópico (Galán-Saúco, 2004). A nivel nacional, la
producción del mango se ubica entre abril y julio,
dependiendo del cultivar y de las condiciones
ambientales imperantes en cada zona, lo que ocasiona
una sobreoferta, con su incidencia negativa sobre el
precio obtenido por el agricultor, lo que provoca altas
pérdidas al producto (Avilán et al., 1992).
En la planicie de Maracaibo, las variedades
Irwin y Tommy Atkins han presentado el mejor
comportamiento productivo con respecto a otras
variedades (Quijada et al., 2004b). Estas variedades
podrían incrementar su producción, a través del
control vegetativo de las plantas y de la aplicación de
inductores florales, pudiendo adelantar la cosecha,
con la posibilidad de acceder a los mercados de
exportación. Entre los inductores de floración
conocidos, destacan el nitrato de potasio, nitrato de
amonio y nitrato de calcio, que han sido probados
para incrementar el rendimiento y controlar la
floración del mango en el trópico (Ferrari y Sergent,
1996; Rojas y Leal, 1997; Cárdenas, 2003; Tripathi,
2003; Yeshitela et al., 2005). La introducción de
fertilizantes líquidos en el mercado nacional
Venezolano es una labor relativamente reciente.
Desde 1992 se vienen realizando experimentos en
diferentes cultivos usando tiosulfato de amonio (TSA)
y el tiosulfato de potasio (TSK), los cuales han
presentado ventajas agronómicas. Por el poco
conocimiento que se tiene del efecto de estos
productos sobre el mango en condiciones tropicales,
obliga a realizar investigaciones tendentes a su mejor
y mayor utilización (Casanova y Castillo, 2002). Ante
esta situación, se planteó la necesidad de evaluar
efecto de la poda, asociada a la aplicación de nitrato
potásico y tiosulfato potásico sobre las variedades
Irwin y Tommy Atkins en condiciones agroecológicas
de la planicie de Maracaibo, con la finalidad de
mejorar su productividad.
MATERIAL Y MÉTODOS
Ubicación del área de investigación
Este trabajo se ejecutó en el Centro Frutícola
del Estado Zulia (CENFRUZU), ubicado en el km 21
313
Condiciones climáticas y edáficas de la región
Según Ewel et al. (1976) corresponde a una
zona de vida de bosque tropical muy seco. Las
precipitaciones oscilan de 500 a 600 mm anuales, con
un régimen bimodal que presenta dos períodos
lluviosos, el primero de menor magnitud de mayo a
junio y otro de mayor magnitud de septiembre a
noviembre. Existen periodos secos de diciembre a
abril y de julio a agosto. La evapotranspiración
potencial media es de unos 2.200 mm anuales, la
temperatura media anual de 28°C y una humedad de
65 - 73%.
Variedades utilizadas
Se evaluaron las variedades ‘Irwin’ y
‘Tommy Atkins’. Seleccionadas por presentar el
mejor comportamiento productivo para la planicie de
Maracaibo. (Quijada et al., 2004b).
Manejo de técnicas de floración
Se aplicaron técnicas de inducción floral,
empleándolas de forma aislada y combinadas: Se
utilizó la poda de 50 cm desde el ápice de las ramas
en toda la copa de la planta, realizándose 5 a 6 meses
antes de la aplicación de los inductores de floración.
Se emplearon dos inductores de floración: El nitrato
de potasio (KNO3), que fue aplicado en la dosis de
6%, (60 g de nitrato de potasio en 1 L de agua) y el
tiosulfato de potasio (TSP) a la dosis de 1% en agua.
Ambos inductores fueron aplicados por vía foliar en
horas de la mañana, suministrando 4 litros de solución
por planta con la finalidad de cubrir uniformemente la
misma. Los tratamientos se muestran en el cuadro 1.
Variables evaluadas
Producción
Se evaluó la producción, registrándose el
número y peso de frutos por planta durante cada uno
de los meses de producción y se calculó la producción
total por planta expresándose en kilogramos (kg) por
mes y kilogramos (kg) totales por planta. Se realizó
una relación porcentual mensual de la producción,
para determinar la concentración de la producción en
cada mes.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 312-321. 2009
Quijada et al. Influencia de la poda y la fertilización potásica sobre la producción del mango
experimental está compuesta por un solo árbol. El
experimento se repitió en dos ciclos productivos
(2003-2004; 2004-2005) y para cada ciclo se
realizaron dos ensayos diferenciados como: inducción
temprana e inducción tardía.
Épocas de producción
Se estudiaron las épocas de producción
correspondientes a la inducción temprana y a la
inducción tardía, durante dos ciclos consecutivos
2003-2004 y 2004-2005.
Se realizó un análisis de varianza
separadamente para cada ensayo y se determinaron
los efectos de: tratamiento, variedad, interacción
variedad x tratamiento y se compararon las medias
con el control. Los efectos de poda, inductor, e
interacción poda x inductor se realizaron por
contrastes ortogonales. Se utilizó la prueba de Tukey
para hacer comparaciones múltiples de medias de
variedades al nivel α=0,05.
Diseño experimental
Los tratamientos corresponden a un arreglo
factorial de poda a dos niveles (po=sin poda y p1=con
poda) e inductor floral a dos niveles (nitrato de
potasio y tiosulfato de potasio), más un control sin
poda y sin inductor. Los tratamientos fueron
localizados al azar con cuatro repeticiones. La unidad
Cuadro 1. Tratamientos de poda y promotores de floración
sobre dos cultivares de mango, aplicados
durante floración temprana y tardía en la
planicie de Maracaibo, Venezuela.
Se realizó un análisis de varianza del conjunto
de los cuatro experimentos, con el propósito de
determinar efectos de la época (momento de la
inducción) y ciclo productivo, así como las
interacciones entre los ciclos productivos y los
tratamientos. Los datos se sometieron previamente a
una verificación de outliers y a un Test de normalidad
usando la prueba Shapiro-Wild (Shapiro y Wild,
1965).
Número de
Tratamientos
Tratamiento
Irwin
T0 (Control)Sin Poda + Sin Promotor
T1
Sin Poda + KNO3
T2
Sin Poda + TSK
T3
Poda + KNO3
T4
Poda + TSK
Tommy Atkins T0 (Control)Sin Poda + Sin Promotor
T1
Sin Poda + KNO3
T2
Sin Poda + TSK
T3
Poda + KNO3
T4
Poda + TSK
Cultivar
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Producción
Para la inducción temprana los inductores
lograron adelantar (marzo) las cosechas de frutos para
cada ciclo (Cuadros 2 y 3), siendo más efectivo el
nitrato potásico en comparación al tiosulfato potasico.
KNO3 : Nitrato potásico y TSK: Tiosulfato potásico
Cuadro 2. Producción mensual de frutos (kg) con inducción temprana en dos variedades de mango sometidas a diferentes
tratamientos de podas e inductores en el ciclo 2003-2004.
Marzo
Variedad
Irwin
Tommy
Atkins
Abril
Mayo
Tratamientos
PF
(kg)
%
PF
(kg)
%
PF
(kg)
T0
T1
T2
T3
T4
T0
T1
T2
T3
T4
0
94,96
63,48
266,81
64,7
0
107,76
59,83
63,73
19,75
0
49,3
47,6
58,5
36,2
0
48,6
39,6
49,8
42,4
23,02
60,10
51,34
178,34
68,60
19,56
95,34
56,36
52,46
18,22
35,4
31,2
38,5
39,1
38,4
30,5
43,0
37,3
41,0
39,2
24,43
37,56
18,54
10,95
45,37
26,74
18,62
34,90
11,77
18,3
%
Junio
PF
(kg)
%
37,6 11,34 17,5
19,5
0
0
13,9
0
0
2,4
0
0
25,4
0
0
41,7 10,2 15,94
8,4
0
0
23,1
0
0
9,2
0
0
18,3
0
0
Julio
PF
(kg)
%
6,2
9,5
7,6 11,8
Total
PF
(kg)
Número
de frutos
64,98
192,62
133,36
456,10
178,64
64,13
221,72
151,10
127,97
46,48
175
621
458
1553
598
143
521
316
234
107
T0 = Sin poda + sin inductor (Control). T1 = Sin poda + nitrato de potasio. T2 = Sin poda + tiosulfato de potasio. T3 =
Poda + nitrato de potasio. T4 = Poda + tiosulfato de potasio. PF = Peso de frutos
Revista UDO Agrícola 9 (2): 312-321. 2009
314
Quijada et al. Influencia de la poda y la fertilización potásica sobre la producción del mango
Ambos inductores lograron mayor efectividad cuando
se combinaron con la poda, así mismo la variedad
Irwin respondió mejor a los tratamientos respecto a la
variedad Tommy Atkins.
El inicio de las cosechas para la inducción
temprana se logro un adelanto de 25 a 30 días cuando
fue aplicado el nitrato potasico sobre la variedad
Irwin y de 15 a 20 días la cosecha en la variedad
Tommy Atkins. Este adelanto es de gran importancia,
debido a que el mes de marzo, cuando se logró ubicar
la mayor producción, coincide con la baja oferta de
mango, a nivel nacional e internacional.
Resultados similares han sido reportados con
la aplicación de nitrato potásico sobre la variedad
Haden (Avilán et al., 1998; Rojas, 1998) y sobre la
variedad Tommy Atkins (Davenport y Núñez Elisea,
1992; Medina Urrutia, 1994; Cárdenas, 2003;
Yeshitela et al., 2005). Referente al tiosulfato
potásico coincide con Añez (2004).
Las Figuras 1, 2, 3 y 4 muestran que el nitrato
potásico y el tiosulfato potásico redujeron el periodo
de cosechas que osciló de 20 a 30 días en
comparación con los obtenidos por los controles de
cada variedad, que presentaron entre 80 y 90 días de
Cuadro 3. Producción mensual de frutos (kg) con inducción temprana en dos variedades de mango sometidas a diferentes
tratamientos de podas e inductores en el ciclo 2004-2005.
TrataVariedad
mientos
Irwin
T0
T1
T2
T3
T4
Tommy
T0
Atkins
T1
T2
T3
T4
Marzo
PF
%
(kg)
0
0
96,4 50,5
74,83 48,6
219,87 54,0
89,06 46,3
0
0
132,50 47,0
70,57 41,0
74,78 51,0
41,30 39,8
Abril
PF
%
(kg)
24,15 34,1
69,67 36,5
54,18 35,2
153,91 37,8
61,55 32,0
31,11
29
101,48 36,0
65,23 37,9
56,38 38,6
38,40 37,0
Mayo
Junio
Julio
PF
PF
PF
%
%
%
(kg)
(kg)
(kg)
28,05 39,6 14,41 18,6 4,2 7,7
24,81 13,0
0
0
24,93 16,2
0
0
33,38 8,2
0
0
41,74 21,7
0
0
40,23 37,5 22,5 20,9 13,4 12,5
47,92 17,0
0
0
36,32 21,1
0
0
15,19 10,4
0
0
24,07 23,2
0
0
Total
PF
Número
(kg) de frutos
70,83
189
190,88
577
153,91
515
407,18
1284
192,36
586
107,28
219
281,90
584
172,12
376
146,05
288
103,77
183
T0 = Sin poda + sin inductor (Control). T1 = Sin poda + nitrato de potasio. T2 = Sin poda + tiosulfato de potasio. T3 = Poda
+ nitrato de potasio. T4 = Poda + tiosulfato de potasio. PF = Peso de frutos
Figura 1. Periodo de cosecha en la variedad Irwin para la inducción temprana para el ciclo productivo 2003-2004.
315
Revista UDO Agrícola 9 (2): 312-321. 2009
Quijada et al. Influencia de la poda y la fertilización potásica sobre la producción del mango
duración en su periodo de cosechas. Esta disminución
de días de cosecha fue más efectiva cuando los
inductores se combinaron con la poda.
Para la inducción tardía en los árboles
tratados las cosechas comenzaron a mediados del mes
de abril y finalizaron en junio. Los controles también
iniciaron sus cosechas en abril, pero las alargaron
hasta el mes de julio, lo que representa un
significativo alargamiento del periodo de cosechas
(Cuadros 4 y 5). Esta situación concuerda con las
épocas de cosechas para la planicie de Maracaibo
(Quijada et al., 2004a; Rodríguez, 2004) y para otras
regiones (Medina-Urrutia, 1994; Guzmán-Estrada,
1995; Tripathi, 2002; Avilán et al., 2003; Yeshitela et
al., 2005).
Para las dos inducciones, los tratamientos
aplicados lograron disminuir el periodo de cosecha
para las dos variedades en los dos ciclos, en los
árboles tratados se acortó concentrándose entre los
meses de marzo a mayo de cada ciclo, mientras que
en los controles el periodo se extendió entre los meses
de abril y julio.
Figura 2. Periodo de cosecha en la variedad Irwin para la inducción temprana para el ciclo productivo 2004-2005.
Figura 3. Periodo de cosecha en la variedad Tommy Atkins para la inducción temprana para el ciclo productivo 2003-2004.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 312-321. 2009
316
Quijada et al. Influencia de la poda y la fertilización potásica sobre la producción del mango
Para las dos inducciones se concentró la
producción de frutos en un tiempo más corto de
duración por efecto de los inductores aplicados, esto
se traduce en un mejoramiento del ingreso para los
productores, debido a que se disminuyen los costos de
producción por el menor tiempo que toman las
cosechas y que conlleva a una disminución de las
labores inherentes a las cosechas.
para la inducción temprana se ubicó en el primer mes
de cosechas (marzo), destacando el nitrato de potasio
que concentró durante ese mes entre 50 y 60% del
total de su producción anual, mientras que para la
inducción tardía, el primer mes de cosechas fue abril,
entre el 45 y 55% del total de su producción anual,
comportamiento que fue similar para las dos
variedades.
Para las dos inducciones se ubicaron volúmenes
importantes de la producción durante los primeros
meses de producción por efecto de los tratamientos,
El adelanto logrado en las cosechas es de gran
importancia, debido a que el mes en que se logró
ubicar la mayor producción para la mayoría de los
Figura 4. Periodo de cosecha en la variedad Tommy Atkins para la inducción temprana para el ciclo productivo 2004-2005.
Cuadro 4. Producción mensual de frutos (kg) con inducción tardía en dos variedades de mango sometidas a diferentes
tratamientos de podas e inductores en el ciclo 2003-2004.
Marzo
Variedad
Irwin
Tommy
Atkins
Trata- PF
mientos (kg)
T0
T1
T2
T3
T4
T0
T1
T2
T3
T4
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
%
Abril
Mayo
Junio
Julio
PF
(kg)
%
PF
(kg)
%
PF
(kg)
%
23,28
55,97
38,21
97,47
50,60
16,63
80,67
24,26
55,56
46,87
30,1
46,4
42,9
50,5
35,2
31,0
54,2
42,5
49,6
44,0
23,28
45,60
33,68
77,00
56,00
18,67
50,60
17,98
34,72
31,96
30,1
37,8
38,7
39,9
39,0
34,8
34,0
31,5
31,0
30,0
18,18
19,06
15,14
18,53
37,08
9,65
17,55
10,28
21,72
27,70
23,5
15,8
17,4
9,6
25,8
18,0
11,8
18,0
19,4
26,0
Total
PF
(kg)
%
11,95
16,3
86,91
PF
(kg)
77,35
120,64
87,04
193,00
143,75
16,2 53,65
148,84
57,09
112,01
106,53
Número
de frutos
250
384
298
599
464
113
317
118
235
211
T0 = Sin poda + sin inductor (Control). T1 = Sin poda + nitrato de potasio. T2 = Sin poda + tiosulfato de potasio. T3 = Poda
+ nitrato de potasio. T4 = Poda + tiosulfato de potasio. PF = Peso de frutos
317
Revista UDO Agrícola 9 (2): 312-321. 2009
Quijada et al. Influencia de la poda y la fertilización potásica sobre la producción del mango
tratamientos, coincide con una baja oferta de mango,
a nivel nacional e internacional, debido a que los
principales países exportadores de mango no
presentan producción para estas fechas.
Las figuras 5, 6, 7 y 8 muestran que el nitrato
potásico y el tiosulfato potásico lograron reducir la
duración del periodo de cosechas para las dos
variedades en los dos ciclos, que osciló entre 15 y 35
días menos que en los controles. Los resultados
indican que la duración del periodo de las cosechas
durante la inducción tardía es mayor que el obtenido
en la inducción temprana.
Quijada et al. (2004b) encontraron que estas
dos variedades en la misma zona de estudio, sin la
aplicación de ningún tratamiento, iniciaron su
producción, en el mes de abril, ubicando la mayor
proporción de su producción en el mes de mayo. Las
variedades estudiadas en este trabajo están
clasificadas como variedades tempraneras (Figueroa,
1980; Galán-Saúco, 1997; Donadio, 1994).
Cuadro 5. Producción mensual de frutos (kg) con inducción tardía en dos variedades de mango sometidas a diferentes
tratamientos de podas e inductores en el ciclo 2004 – 2005.
Marzo
Variedad
Irwin
Tommy
Atkins
Tratamientos
T0
T1
T2
T3
T4
TO
T1
T2
T3
T4
PF
%
(kg)
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
Abril
Mayo
Junio
PF
(kg)
%
PF
(kg)
%
PF
(kg)
37,64
68,96
62,07
114,80
58,54
36,41
83,77
51,22
76,85
57,75
33,1
54,3
57,7
59,0
40,1
33,3
50,6
54,8
54,7
36,9
43,90
37,46
31,95
54,67
48,47
33,89
51,32
28,60
38,63
57,91
38,6
29,5
29,7
28,1
33,2
31,0
31,0
30,6
27,5
37,0
20,70
20,57
13,55
25,10
38,98
23,28
30,46
13,64
25,00
40,69
Julio
%
PF
(kg)
Total
%
PF
(kg)
18,2 11,49 10,1 113,74
16,2
126,99
12,6
107,59
12,9
194,57
26,7
146,00
21,3 15,74 14,4 109,33
18,4
165,55
14,6
93,47
17,8
140,50
26,1
156,52
Número
de frutos
319
393
348
590
432
207
349
182
286
260
T0 = Sin poda + sin inductor (Control). T1 = Sin poda + nitrato de potasio. T2 = Sin poda + tiosulfato de potasio. T3 = Poda
+ nitrato de potasio. T4 = Poda + tiosulfato de potasio. PF = Peso de frutos
Figura 5. Periodo de cosecha en la variedad Irwin en la inducción tardía para el ciclo productivo 2003-2004.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 312-321. 2009
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Quijada et al. Influencia de la poda y la fertilización potásica sobre la producción del mango
CONCLUSIONES
1. Los tratamientos adelantaron las cosechas para la
inducción temprana. El nitrato de potasio las
adelantó de 25 a 30 días en Irwin y de 15 a 20 días
en Tommy Atkins con respecto a los controles,
mientras que el tiosulfato de potasio las adelantó
de 15 a 20 días en las dos variedades de mango. El
periodo de recolección se redujo en ambos casos
más de 30 días respecto a los controles.
2. Para las dos inducciones los tratamientos lograron
disminuir el periodo de cosechas para las dos
variedades en los dos ciclos, el nitrato de potasio
y el tiosulfato de potasio lograron reducir la
duración del periodo de cosechas, que osciló entre
15 y 35 días menos que en los controles. La
duración del periodo de las cosechas durante la
inducción tardía fue mayor que el obtenido en la
inducción temprana.
Figura 6. Periodo de cosecha en la variedad Irwin en la inducción tardía para el ciclo productivo 2004-2005.
Figura 7. Periodo de cosecha en la variedad Tommy Atkins para la inducción tardía para el ciclo productivo 2003-2004.
319
Revista UDO Agrícola 9 (2): 312-321. 2009
Quijada et al. Influencia de la poda y la fertilización potásica sobre la producción del mango
3. Se ubicaron volúmenes importantes de la
producción durante los primeros meses de
cosechas por efecto de los tratamientos, para la
inducción temprana, el nitrato potásico ubicó en
el primer mes de cosechas (marzo), entre 50 y
60% del total de su producción anual, mientras que
para la inducción tardía, ubicó en el primer mes
(abril), entre el 45 y 55% del total de su
producción anual, comportamiento que fue similar
para las dos variedades.
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Efecto del vermicompost como enmienda orgánica para el cultivo inicial de plantas de lechosa
(Carica papaya L.) cv. ‘Maradol Amarilla’
Effect of vermicompost as an organic amendment on the initial growth of papaya (Carica papaya L). cv.
‘Maradol Amarilla’ plants
María SINDONI VIELMA 1, Pablo Ricardo HIDALGO LOGGIODICE 1, Luzmeri
MARCANO1 y Francisco SALCEDO 2
1
Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA-Anzoátegui). Departamento de Frutales. Carretera El
Tigre-Soledad Km 5. El Tigre, 6030, estado Anzoátegui, Venezuela y 2Estación Experimental Caripe. Instituto
Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA-Monagas), Caripe, estado. Monagas, Venezuela
E-mails: [email protected] y [email protected]
Autor para correspondencia
Recibido: 24/06/2008
Fin de segundo arbitraje: 03/08/2009
Fin de primer arbitraje: 25/02/2009
Segunda revisión recibida: 20/09/2009
Primera revisión recibida: 22/04/2009
Aceptado: 23/09/2009
RESUMEN
Para evaluar el efecto del vermicompost como enmienda orgánica alternativa a la fertilización química tradicional, sobre el
crecimiento y producción inicial de plantas de lechosa, se condujo un ensayo en el vivero y campo experimental del INIA
Anzoátegui, utilizando semillas certificadas del cv. ‘Maradol Amarilla’. Se utilizó un diseño completamente aleatorizado,
con 4 tratamientos y 7 plantas (repeticiones), para un total de 28 plantas. Los tratamientos evaluados fueron: (T1) plantas
propagadas en vivero en un sustrato producto de la mezcla 3:7 Capa Vegetal de suelo(CV):Vermicompost (V) y aplicación
de 500 g V /planta al momento del transplante; (T2) plantas propagadas en 100% CV y aplicación de V al momento del
transplante; (T3) plantas propagadas en 100% CV y aplicación de 100 g 12-29-12.planta-1 al momento del transplante y (T4)
plantas propagadas en 100% CV y aplicación de V al momento del transplante más 50 g 12-29-12.planta-1. Se midió la
altura de planta, diámetro de tallo, inicio de la floración, inicio de fructificación y número de frutos por planta. La mayor
altura de las plantas (71,6 cm), diámetro de tallo (19,1cm) y mayor número de frutos/planta (26) se obtuvo en las plantas
cultivadas en T1. Igualmente, en los tratamientos T1 y T4 se inició más temprano la floración y fructificación. Con la sola
aplicación de fertilización química (T3) se obtuvieron los valores más bajos para las variables evaluadas, no observándose
actividad reproductiva. Los resultados indican un efecto positivo del vermicompost sobre el desarrollo y producción inicial
de las plantas de lechosa.
Palabras clave: Carica papaya L., lechosa, fertilización, vermicompost, crecimiento, floración, fructificación.
ABSTRACT
To evaluate the effect of vermicompost as an alternative organic amendment to the chemical fertilization on the initial
growth and yield of papaya plants, an experiment was conducted in both the fruit nursery and experimental field of the INIA
Anzoátegui, using certified seeds of the cv. ‘Maradol Amarilla’. A completely randomized design with 4 treatments and 7
plants as replications was used, for a total of 28 plants in the experiment. The treatments were: (T1) plants propagated in a
substrate consisting on the mixture 3:7 Top Soil (TS): Vermicompost (V) and applications of 500 g/plant of vermicompost
at transplant time; (T2) plants propagated in 100% TS and application of 500 g.plant-1 of vermicompost at transplant time;
(T3) plants propagated in 100% TS and application of 100 g 12-29-12.plant-1 at transplant time; and (T4) plants propagated
in 100% TS and application of 500 g/plant of vermicompost at transplant time plus 50g 12-29-12 /plant. Plant height, stem
diameter, flowering initiation, fruiting initiation and number of fruits per plant were measured. At the eighth week of
establishment, the greater plant height (71.6 cm), stem diameter (19,1cm) and number of fruits/plant (26) were obtained
when T1 was used. Earlier floral and fruit initiation were produced by T1 y T4. The only application of chemical fertilizer
(T3) produced the lowest values for the variables considered, with no reproductive activity observed. The results showed a
positive effect of vermicompost on the initial growth and yield of papaya plants.
Key words: Carica papaya L., papaya, fertilization, vermicompost, growth, flowering, fruiting.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 322-326. 2009
322
Sindoni Vielma et al. Efecto del vermicompost como enmienda orgánica para el cultivo inicial de plantas de lechosa
INTRODUCCIÓN
Los suelos de las sabanas orientales de
Venezuela se caracterizan por presentar muy bajo
contenidos de nutrientes, lo cual amerita la aplicación
de grandes cantidades de fertilizantes para el
desarrollo de algunos cultivos. La lechosa (Carica
papaya L.) ocupa el quinto lugar de importancia
dentro de los frutales cultivados en el país, siendo
muy apreciada por el alto valor nutritivo de sus frutos
para la alimentación humana, como fuente de
vitaminas A, B, C y de minerales como hierro, calcio
y fósforo, de papaína y chimopapaina, las cuales son
enzimas proteolíticas, de interés industrial (Morton,
1987).
Esta especie frutal se desarrolla en cualquier
tipo de suelo, siempre que sea ligero, profundo,
permeable y fértil (ricos en materia orgánica) (Basso,
1999). Siendo esta última una condición importante
para el establecimiento del lechosero, es
imprescindible la búsqueda de alternativas que,
además de mejorar la estructura del suelo, provean los
nutrientes indispensables para el desarrollo de esta
especie en condiciones de sabana, además de ser
sostenibles y de mínimo impacto sobre los
ecosistemas (Schriefer, 2000). Enmiendas como el
vermicompost, o humus de lombriz, constituye una
alternativa de características físicas y químicas
estables con propiedades de biofertilizante (Pérez,
1994; Acevedo y Pire, 2004). En estudios realizados
sobre la utilización y eficacia del vermicompost a
nivel de vivero, en especies frutales y ornamentales,
éste ha dado mejores resultados que el empleo de
otros materiales orgánicos compostados, a pesar de
presentar características químicas y microbiológicas
semejantes (Santamaría Romero et al., 2001).
En Venezuela, durante el año 2002, se
produjeron 120.000 t de lechosa, generadas en 6.800
ha que se cultivaron, con un rendimiento promedio de
17,65 t.ha-1 (FAO, 2003), mientras que FEDEAGRO
(2009) indicó que para el año 2007, se produjeron
132.013 t de lechosa, cosechadas en 7.107 ha, con un
rendimiento promedio de 18,58 t.ha-1. Para el cultivo
del lechosero, además de seleccionar suelos fértiles,
es importante escoger una variedad que permita
garantizar una alta producción de frutos de buen
sabor, alto contenidos de azúcares y firmes, para
resistir el transporte de los mismos. El auge del
establecimiento de plantaciones de lechosa ‘Maradol’
en Venezuela, debido a su calidad y rentabilidad, ha
generado la necesidad de conocer adecuadamente el
323
comportamiento y el manejo agronómico del
mencionado cultivar en diferentes regiones del país.
De esta manera, el presente estudio tuvo
como finalidad evaluar el efecto del vermicompost
como enmienda orgánica alternativa a la fertilización
química tradicional, sobre el crecimiento y
producción inicial de plantas de lechosa cv. ‘Maradol
Amarilla’.
MATERIALES Y MÉTODOS
El ensayo fue conducido en el campo
experimental del INIA Anzoátegui, carretera
Nacional El Tigre-Ciudad Bolívar, El Tigre, estado
Anzoátegui, utilizándose plantas propagadas en el
vivero de frutales de la misma institución. Se
utilizaron semillas certificadas de lechosa cv.
‘Maradol Amarilla’, propagadas previamente en
bolsas de vivero de 2 kg, utilizando para ello dos tipos
de sustrato: 3:7 Capa Vegetal de suelo (CV):
Vermicompost (V) ó 100% CV.
Al cabo de dos meses en vivero, con las
plantas producidas se generaron los siguientes
tratamientos al momento del transplante: (T1) plantas
propagadas en 3:7 CV:V y aplicación de 500 g de
vermicompost, al momento del transplante, mezclado
con el suelo colocado en el fondo y a los lados del
cepellón en el hoyo de siembra; (T2) plantas
propagadas en 100% CV y aplicación de de 500 g de
vermicompost al momento del transplante, de la
misma manera que para T1; (T3) plantas propagadas
en 100% CV más 100 g 12-29-12.planta-1 (como
única fórmula completa presente en el mercado local
en ese momento) y (T4) plantas propagadas en 100%
CV y aplicación de 500 g de vermicompost al
momento del transplante, tal como en T1, más 50 g
12-29-12.planta-1. El vermicompost utilizado se
obtuvo a partir de la cría de lombrices rojas (mezcla
de Eisenia fetida y Eisenia andrei) con estiércol de
ganado vacuno por espacio de tres meses, en canteros
con riego con percolación.
El estudio se llevó a cabo bajo un diseño
completamente aleatorizado con cuatro tratamientos y
siete repeticiones (representadas estas últimas por las
plantas producidas en bolsas de vivero y
transplantadas en campo), para un total de 28 plantas
en el ensayo. Las variables evaluadas para el
crecimiento vegetativo fueron: altura de planta,
utilizando el criterio considerado por Acevedo y Pire
(2004), expresado por la longitud desde el cuello del
Revista UDO Agrícola 9 (2): 322-326. 2009
Sindoni Vielma et al. Efecto del vermicompost como enmienda orgánica para el cultivo inicial de plantas de lechosa
tallo hasta el ápice, y diámetro del tallo, medido
desde la base del mismo, a diez cm de altura,
utilizando un vernier. Para las variables de
crecimiento reproductivo se consideró la fecha de
inicio de la floración, fecha de inicio de la
fructificación y número de frutos fijados/planta.
Todas estas variables se midieron por espacio de ocho
semanas después del transplante en campo.
Los datos obtenidos en campo fueron
sometidos a un análisis de varianza y a la prueba de
medias según Tukey’s, ambas a un nivel de
significancia del 5% de probabilidad, utilizando el
paquete estadístico SAS System.
RESULTADOS Y DISCUSION
Altura de planta y diámetro de tallo
La respuesta de las plantas para estas
variables denota la importancia del aporte del
vermicompost como componente de sustrato y como
abono orgánico al momento del transplante. Así, en el
Cuadro 1, se puede observar como, desde la tercera
hasta la octava semanas después de establecidas en
campo, la mayor altura de las plantas y diámetro de
tallo se obtuvieron en aquellas propagadas con
adición de vermicompost en la mezcla de las bolsas
en vivero y durante el transplante en campo (T1).
Para las mismas fechas, las plantas en los tratamientos
T2 y T4, con adición de vermicompost sólo al
momento del transplante, presentaron mayor altura y
diámetro del tallo que aquellas en el tratamiento
donde sólo se uso fertilización química (T3), en el
cual se observaron los menores valores para estas dos
variables. Estos resultados concuerdan con los
encontrados por Acevedo y Pire (2004) en estudios
con sustratos en fase de vivero y campo con frutales
como lechosa y parchita, donde reportaron que el uso
de vermicompost solo o en combinación con
diferentes proporciones de fertilizante químico, tuvo
un efecto altamente significativo en el desarrollo de
las plantas y que la menor altura y diámetro se
encontró en las plantas desarrolladas en sustratos con
ausencia de vermicompost con y sin la adición de
fertilizante químico.
En términos generales, el solo uso de la
fertilización química provocó un desarrollo muy
pobre de las plantas, lo cual denota la importancia de
la materia orgánica en el suelo para el cultivo de esta
especie frutal, característica aportada en este ensayo
por el vermicompost. Es importante destacar que las
plantas en T3 mostraron susceptibilidad a
Phytophthora sp, lo cual no se observó en aquellas
cultivadas con la adición de la enmienda orgánica
evaluada. Esto de acuerdo a los estudios realizados
sobre los tejidos enfermos observados en tales plantas
en el Laboratorio de Fitopatología del INIA
Anzoátegui.
Floración y fructificación
Los resultados del efecto del vermicompost
sobre estas variables reproductivas se muestran en el
Cuadro 2. El aporte de vermicompost en la
fertilización afectó significativamente (p ≤ 0,05) el
inicio de la floración y, por ende, de la fructificación
de las plantas de lechosa cv. ‘Maradol Amarilla’. Los
tratamientos T1 y T4 presentaron un efecto evidente
sobre la fase reproductiva de las plantas de lechosa,
donde se aprecia un inicio de floración y
Cuadro 1. Altura y diámetro de tallo de plantas de lechosa cv. ‘Maradol Amarilla’ cultivadas bajo diferentes tratamientos de
fertilización química y orgánica.
3
Trat †
T1 ¥
T2
T3
T4
Alt ‡
36,6 a
28,8 c
14,6 d
30,2 b
4
Diá
13,1 a
9,7 b
6,5 c
9,8 b
Alt
48,9 a
37,4 bc
16,7 d
39,7 b
Diá
15,0 a
10,3 c
6,5 d
11,6 b
Semanas después del transplante
5
6
7
Alt
Diá
Alt
Diá
Alt
Diá
58,4 a 16,2 a 58,5 a 17,5 a 64 a 19,1 a
43,7 bc 12,7 c 45,4 c 14,4 c 49,8 c 15,4 c
18,7 d 6,6 d 19,1 d 6,4 d 19,2 d 6,9 d
47,5 b 14,1 b 53,2 ab 16,3 ab 60,0 b 17,5 b
8
Alt
71,6 a
59,0 c
20,2 d
65,6 b
Diá
19,2 a
17,8 bc
6,93 d
18,3 ab
† Trat : Tratamiento; Alt : Altura de plánta (cm) y Diá : Diámetro del tallo (mm)
‡ Letras diferentes en las columnas indican que hubo diferencias significativas entre tratamientos (p ≤ 0,05), según prueba de
medias de Tukey.
¥ T1= plantas propagadas en 3:7 capa vegetal de suelo (CV): Vermicompost (V) y aplicación de 500 g de V, al momento del
transplante; T2 = plantas propagadas en 100% CV y aplicación de de 500 g de V al momento del transplante; T3 = plantas
propagadas en 100% CV más 100 g 12-29-12.planta-1 y T4 = plantas propagadas en 100% CV y aplicación de 500 g de V
al momento del transplante, más 50 g 12-29-12.planta-1.
324
Revista UDO Agrícola 9 (2): 322-326. 2009
Sindoni Vielma et al. Efecto del vermicompost como enmienda orgánica para el cultivo inicial de plantas de lechosa
fructificación más temprana con 42 y 90 días después
del transplante (ddt) y 49 y 97 ddt respectivamente,
que aquellas plantas en el T2 cuya floración y
fructificación se iniciaron a los 62 y 113 ddt. Las
plantas en el T3, con sólo fertilización química, no
llegaron a pasar a la fase reproductiva durante el
tiempo que duraron las observaciones en el ensayo.
El número de frutos/planta para cada
tratamiento, durante el tiempo de evaluación, se
aprecia en la Figura 1. Las plantas en T1, T2 y T4,
empezaron a presentar frutos a partir de la semana 4
ddt. Para la última observación, durante la octava
semana ddt, el número máximo de frutos (26) se
observó en las plantas cultivadas en T1, seguidas de
aquellas en T4 (12). Estos resultados concuerdan con
aquellos señalados por De Grazia et al., (2007),
quienes demuestran el efecto beneficioso de la
adición de materiales compostados en la mezcla de
sustratos para los parámetros relacionados al proceso
fotosintético, en sus evaluaciones, utilizando plántulas
de pimentón,
demostraron que las plántulas
provenientes de la mezcla testigo, sin adición de
ningún compost, demoraron 4 días más que el
promedio de los tratamientos conteniendo sustratos
con materiales compostados, para desarrollar los
primeros frutos hasta un tamaño comercializable.
CONCLUSIONES
Los resultados indican un efecto positivo del
vermicompost sobre el desarrollo vegetativo, inicio de
floración y formación de frutos en las plantas de
lechosa, cv. ‘Maradol Amarilla’, favoreciendo el
crecimiento general de las mismas en campo. Los
resultados demostraron lo beneficioso de su empleo,
no sólo durante la labor de transplante en campo, sino
previamente en vivero, como
componente de
sustrato. Cuando se empleó en ambas fases, los
resultados superaron aún aquellos obtenidos con el
empleo adicional del abono químico fórmula
completa 12-29-12.
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Doctoral Universidad Central de Venezuela,
Maracay. 174 pp.
Cuadro 2. Inicio de fases reproductivas de plantas de lechosa
cv. ‘Maradol Amarilla’ cultivadas bajo diferentes
tratamientos de fertilización química y orgánica.
Parámetros reproductivos
Inicio de floración
Inicio de
(ddt) †
fructificación (ddt)
Trata-miento
T1 ‡
42 a
90 a
T2
62 c
113 c
T3
T4
49 b
97 b
ddt : Días después del tansplane
† Letras diferentes en las columnas indican que hubo
diferencias significativas entre tratamientos (p ≤ 0,05),
según prueba de medias de Tukey.
‡ T1= plantas propagadas en 3:7 capa vegetal de suelo (CV):
Vermicompost (V) y aplicación de 500 g de V, al
momento del transplante; T2 = plantas propagadas en
100% CV y aplicación de de 500 g de V al momento del
transplante; T3 = plantas propagadas en 100% CV más
100 g 12-29-12.planta-1 y T4 = plantas propagadas en
100% CV y aplicación de 500 g de V al momento del
transplante, más 50 g 12-29-12.planta-1.
325
Tratamiento 3: Plantas no llegaron a pasar a la fase reproductiva
Tratamiento 1 = plantas propagadas en 3:7 capa vegetal de suelo (CV):
Vermicompost (V) y aplicación de 500 g de V, al momento del
transplante; Tratamiento 2 = plantas propagadas en 100% CV y aplicación
de de 500 g de V al momento del transplante; Tratamiento 3 = plantas
propagadas en 100% CV más 100 g 12-29-12.planta-1 y Tratamiento 4 =
plantas propagadas en 100% CV y aplicación de 500 g de V al momento
del transplante, más 50 g 12-29-12.planta-1.
Figura 1. Efecto del tipo de fertilizante sobre el número de
frutos por planta de la lechosa cv. ‘Maradol
Amarilla’ cultivadas bajo diferentes tratamientos
de fertilización química y orgánica
Revista UDO Agrícola 9 (2): 322-326. 2009
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Revista UDO Agrícola 9 (2): 322-326. 2009
326
Cultivo de microesquejes de parchita (Passiflora edulis Sims f. flavicarpa Deg.)
Microcutting culture of passionfruit (Passiflora edulis Sims f. flavicarpa Deg.)
Maribel RAMÍREZ VILLALOBOS
1
, Teresa Edith VARGAS2 y Eva DE GARCÍA2
1
Laboratorio de Cultivo de Tejidos, Instituto de Investigaciones Agronómicas, Departamento de Botánica.
Facultad de Agronomía, Universidad del Zulia. Apartado 15205. ZU4005. Maracaibo, estado Zulia, Venezuela y
2
Laboratorio de Biotecnología Vegetal, Centro de Botánica Tropical, Instituto de Biología Experimental.
Facultad de Ciencias. Universidad Central de Venezuela. Apartado 47114. Los Chaguaramos, Caracas 1041,
Venezuela. E-mails: [email protected] y [email protected]
Autor para correspondencia
Recibido: 30/05/2008
Fin de segundo arbitraje: 17/07/2009
Fin de primer arbitraje: 05/03/2009
Segunda revisión recibida: 30/09/2009
Primera revisión recibida: 27/05/2009
Aceptado: 05/10/2009
RESUMEN
La fruta de la parchita (Passiflora edulis Sims f. flavicarpa Deg.) es de gran importancia por sus múltiples usos como fruta
fresca y en la agroindustria, y por su jugo que es rico en minerales (calcio y fósforo) y vitaminas (A y C). Este trabajo tuvo
como objetivo evaluar el efecto de la benciladenina (BA) y de agentes gelificantes sobre la brotación de microesquejes de
parchita. Las concentraciones de BA correspondieron a 0 y 2 mg/L y los agentes gelificantes agar-agar (7 y 9 g/L) y gelrite
(2 g/L). Transcurridos treinta días de cultivo todos los tratamientos produjeron 100% de explantes brotados y enraizados,
encontrándose diferencias significativas (P<0,05) sólo en el número de brotes por explante. El cultivo de microesquejes en
medio nutritivo con 2 mg/L de BA y solidificado con 7 g/L de agar-agar presentó el máximo número de brotes por explante
(5,9). Los microesquejes presentaron alta respuesta de brotación, lo que muestra el potencial de este explante para el
establecimiento de un sistema de propagación clonal in vitro de la parchita.
Palabras clave: Benciladenina, agar-agar, gelrite, microesquejes, brotación.
ABSTRACT
Passionfruit (Passiflora edulis Sims f. flavicarpa Deg.) is of great importance by its multiple uses as fresh fruit and in
agroindustry, because its juice is rich in minerals (calcium and phosphorus) and vitamins (A and C). The objective of the
present work was to evaluate the effect of the benziladenine (BA) and the solidifying agents, on the sprout of passionfruit
microcuttings. The two concentrations of BA corresponded to 0 and 2 mg/L and the solidifying agents were agar-agar (7
and 9 g/L) and gelrite (2 g/L). After thirty days of culture in all the treatments explants produced 100% of sprouted and
rooted explants, being significant differences (P< 0.05) only in the number of buds by explants. Microcuttings growing
culture medium with 2 mg/L of BA and solidified with 7 g/L of agar-agar displayed the maximum number of sprout for
explant (5, 9). Microcuttings showed a high efficient sprouting demonstrated the potential of this explant for the
establishment of a system for in vitro clonal propagation of passionfruit.
Key words: benziladenine, agar-agar, gelrite, microcuttings, sprouting.
INTRODUCCIÓN
Passiflora edulis Sims f. flavicarpa
Deg.(Parchita) nativa de Brasil es una variedad
botánica de la P. edulis Sims, posiblemente originada
de una mutación (Avilán et al., 1992). El género
Passiflora comprende varios cientos de especies
nativas del trópico y subtrópico de Sur América, las
cuales están agrupadas en 21 subgéneros (Guzzo et
al., 2004). Este género es considerado como el más
importante de la familia Passifloraceae, se conocen
aproximadamente 450 especies, la mayoría de las
cuales son endémicas y se distribuyen en el trópico
327
(Rodríguez y Perea, 2001). Varias especies son
comestibles y algunas tienen valor medicinal y otras
ornamental por sus atractivas flores (Hall et al., 2000;
Rodríguez et al., 2007; Bisalacchi et al., 2008).
Varias especies son investigadas por su importancia
económica y ampliamente cultivadas para la
producción de jugo de frutas (Guzzo et al., 2004).
La parchita en especial es un cultivo de gran
importancia económica y social en países tropicales y
subtropicales del mundo debido a que representa
fuente de alimento, empleo y divisas, y por sus
múltiples usos como frutal, ornamental y propiedades
Revista UDO Agrícola 9 (2): 327-332. 2009
Ramírez Villalobos et al. Cultivo de microesquejes de parchita (Passiflora edulis Sims f. flavicarpa Deg.)
medicinales (Nhut et al., 2007). Este especie ha sido
utilizada como sedativo, diurético, antidiarreico,
estimulante, tónico, así como tratamiento para la
hipertensión, síntomas menopáusicos, cólicos de
infantes en Sur América (Dhawan et al., 2004). Los
extractos acuosos de las hojas y fracciones derivadas
(residuo acuoso y butanólico) han mostrado acción
anti-inflamatoria en modelos experimentales in vitro
y ex vivo (Pizzetti et al., 2007). En estos extractos
también se ha verificado la actividad antioxidante in
vitro y ex vivo, la cual se ha correlacionado con
compuestos fenólicos (Rudnicki et al., 2007).
Los principales países productores de parchita
son Brasil, Colombia, Ecuador y Perú, los cuales
aportan el 90% de la producción mundial. Venezuela
es otro país considerado importante con una
superficie de 1000 ha y producción entre 15.000 y
20.000 t/año (Schwentesius y Gómez, 2005). Esta
producción se encuentra distribuida en los estados
Zulia, Mérida, Barinas, Cojedes, Aragua, Carabobo,
Apure, Táchira, Monagas y Yaracuy, y está destinada
para la industria de jugos y concentrados, que tienen
gran aceptación en el mercado nacional. El cultivo de
la parchita en Venezuela se ha incrementado en los
últimos años, debido al aumento de la demanda de la
fruta y a la notoriedad como cultivo de exportación,
lo que ha motivado que muchos productores se
interesen en su siembra (Pérez et al., 2005).
La parchita es una de las frutas más
apetecidas y apreciadas por su excelente sabor y
aroma, tanto para consumo fresco como para la
agroindustria de jugos, concentrados, refrescos, vinos,
helados, dulces, entre otros. La cáscara del fruto (50%
del peso total) deshidratada se utiliza como
suplemento alimenticio animal, y las semillas
contienen 10% de proteína y 20% de aceite
comestible (Avilán et al., 1992). El jugo de la fruta es
rico en hidratos de carbono (2,4 g/100 ml), calcio (5
mg/100 ml), fósforo (17 mg/100 ml), vitamina A (648
mg/100 ml), vitamina C (20 mg/100 ml) y vitamina
B2 (0,1 mg /100 ml), y además presenta cualidades
farmacológicas como sedativo y antiespasmódico
(Ruggiero et al., 1996).
La mayoría de las plantaciones comerciales
de parchita se establecen con plántulas obtenidas de
semillas, lo cual genera variabilidad genética (Avilán
et al., 1992; Pérez et al., 2005). Esta situación aunada
a la vida útil de producción del cultivo, que es muy
corta debido a la presencia de plagas y enfermedades
(Avilán et al., 1992), crea la necesidad de la
micropropagación de cultivares seleccionados
sobresalientes con alto rendimiento libres de
enfermedades (Isutsa, 2004), mediante un manejo
integrado que podría incluir la microinjertación
(Monteiro, 2009).
La aplicación de la biotecnología en los
programas de mejoramiento genético de la parchita
requiere de metodologías específicas que permitan
regenerar plantas in vitro, la eliminación de
patógenos, la micropropagación rápida de líneas
superiores y la transformación de plantas.
Adicionalmente, estas metodologías contribuirían en
la implementación de bancos de germoplasma
evitando la extinción de muchas especies, cuyo
hábitat se encuentra amenazado (Rodríguez y Perea,
2001). El cultivo de microesquejes es un método
sencillo, natural y seguro, sin problemas de
mutaciones, debido a que permite la formación de un
tallo con hojas y yemas en sus axilas a partir de la
estimulación del desarrollo de la yema o las yemas
que se encuentran presentes en el nudo del explante
original (Hartmann y Kester, 2001).
Los sistemas de cultivo de tejido dependen
del equilibrio de una serie de factores tales como
reguladores del crecimiento, la luz, la temperatura, el
pH, los nutrientes, el agente gelificante, entre otros
(Monteiro et al., 2000; Hartmann y Kester, 2001;
Azadi et al., 2007). En otras especies se ha
encontrado que los agentes gelificantes tienen un
marcado efecto sobre la brotación y el enraizamiento
(Zsabados et al., 1993; Azadi et al., 2007).
Las citoquininas tienen gran importancia
económica sobre todo en la industria de la
micropropagación, la cual está basada en la capacidad
de las citoquininas, solas o en combinación con las
auxinas para promover la brotación de las yemas
axilares (Segura, 2000). Varios trabajos en parchita
reportan el efecto benéfico de las citoquininas en la
formación de brotes en explantes cultivados in vitro
(Casarrubias et al., 2001; Isutsa, 2004). Dada la
importancia de la parchita para el país en esta
investigación se evaluó el efecto de la benciladenina y
agentes gelificantes sobre la brotación de
microesquejes de parchita cultivados in vitro.
MATERIALES Y MÉTODOS
En esta investigación se utilizaron 60
plántulas de parchitas (Passiflora edulis Sims f.
flavicarpa Deg.) de cuatro meses de edad cultivadas
Revista UDO Agrícola 9 (2): 327-332. 2009
328
Ramírez Villalobos et al. Cultivo de microesquejes de parchita (Passiflora edulis Sims f. flavicarpa Deg.)
en macetas bajo condiciones de umbráculo en el
Laboratorio de Biotecnología Vegetal del Instituto de
Biología Experimental, Universidad Central de
Venezuela. De cada plántula se recolectó el brote
terminal de 25 cm de largo, a los cuales se les
eliminaron las hojas con cuidado, dejando parte del
pecíolo para evitar dañar las yemas, y se seccionaron
en esquejes de 10 cm. Se lavaron por 5 min con agua
más 1 ml/L de jabón líquido (26,7% de Fenilsulfunato
de sodio y 0,08% de Irgasan DP-300), se colocaron
durante 15 min en 1 ml/L de Vitavax 200F (17%
Carboxin + 17% Thiram) y por 10 min en 1 ml/L de
Povidine (1,1 g/100 ml de iodo + 8,5 g/100 ml de
Polivilpirrolidona). Luego, se efectuó un enjuague
con agua destilada después del tiempo de exposición
en cada producto para quitar el exceso. Después los
esquejes se dejaron por 10 min en cloro comercial
(hipoclorito de sodio 5,25% i.a) al 20% más 2 gotas/L
de Tween 20 para romper la tensión superficial.
Luego bajo condiciones asépticas, en la
cámara de flujo laminar, se realizaron tres enjuagues
con agua destilada esterilizada y se procedió a cortar
microesquejes semiduros, de un centímetro de largo y
con una yema axilar, correspondientes entre la tercera
y sexta posición con respecto al ápice del brote. La
siembra de los explantes se hizo en frascos de vidrio
(90 mm x 55 mm) con 30 ml del medio nutritivo de
Murashige y Skoog (MS) (1962) más 30 g/L de
sacarosa y la citocinina benciladenina (BA) a
concentraciones de 0 y 2 mg/L. El medio se solidificó
con gelrite a 2 g/L y con agar-agar a 7 y 9 g/L. El pH
del medio se ajustó a 5,8 antes de esterilizarlo a 121°
C y 1,1 kg/cm2 de presión por 20 min. Las
condiciones de incubación fueron bajo luz
fluorescente continua y temperatura de 251° C.
Se utilizó un diseño experimental totalmente
al azar con cinco repeticiones y seis explantes como
unidad experimental. A los 30 días de cultivo se
evaluaron las variables de estudio porcentajes de
explantes contaminados (PEC), viables (PEV),
brotados (PEB) y número de brotes (mayores de 3
mm) por explante (NB). El análisis de la variable NB
se realizó mediante el procedimiento MLG (modelo
lineal general) univariante del programa SPSS
(Statystical Package for the Social Sciences) versión
12 (Pérez, 2005).
problemas de ennegrecimiento u oxidación de los
tejidos, a los 30 días de cultivo. En todos los
tratamientos se obtuvo 100% de explantes brotados y
enraizados, sin embargo se encontraron diferencias
significativas (p ≤ 0,05) para el número de brotes por
explante (Figuras 1 y 2). El cultivo de microesquejes
en medio MS con 2 mg/L de BA y solidificado con 7
g/L de agar-agar permitió el máximo número de
brotes por explante (Figura 1). Este tratamiento
también se caracterizó por alcanzar 100% de
explantes brotados a los siete días de cultivo, mientras
que en los otros tratamientos dicha inducción ocurrió
aproximadamente a los quince días.
Los microesquejes cultivados en medio MS
sin BA y solidificado con 7 g/L de agar-agar
mostraron bajo número de brotes por explantes,
respuesta muy parecida a la de aquellos
microesquejes en medios con BA y solidificados con
2 g/L de gelrite ó 9 g/L de agar-agar. El alto
porcentaje de explantes brotados y enraizados logrado
Figura 1. Medias de número de brotes por explante en
microesquejes de parchita en medio de cultivo
con benciladenina (2 mg/L de BA) y solidificado
con gelrite o agar-agar, después de 30 días de
establecidos. Medias con letras distintas difieren
significativamente (P<0,05).
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
En esta investigación se obtuvo 91,3% de
explantes viables, libres de contaminación y sin
329
Figura 2. A) Microesqueje de parchita cultivado en medio
con benciladenina y solidificado con 7 g/L de
agar-agar, después de 30 días de establecidos. B)
Microesqueje enraizado.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 327-332. 2009
Ramírez Villalobos et al. Cultivo de microesquejes de parchita (Passiflora edulis Sims f. flavicarpa Deg.)
en todos los tratamientos de esta investigación
evidenció que los microesquejes de parchita son
explantes ideales para la micropropagación de esta
especie. La alta respuesta de brotación obtenida se
relaciona al regulador del crecimiento BA, que
promueve la división celular y la proliferación de
yemas, entre otros (Taiz y Zeiger, 2002, Raven et al.,
2005).
Existen
pocas
investigaciones
en
microesquejes de parchita, algunas de ellas señalan el
potencial de este tipo de explante para la
multiplicación in vitro de dicha especie, en medio de
cultivo: Nitsch con 2 mg/L de cinetina (Moran, 1978),
MS más 1 a 2 mg/L de BA (Biasi et al., 2000), MS
con 3 mg/L de BA (Monteiro et al., 2000) y MS con 2
a 3 mg/L de BA (Rodríguez y Perea, 2001). Sin
embargo estos trabajos no presentan porcentajes de
microesquejes viables, brotados y enraizados. En
otras Passifloras como P. alata se reporta un 82 % de
microesquejes con brotes en medio WPM (Mc Cown
y Lloid) suplementado con 2 mg/L de BA (Rodríguez
et al., 2007).
En esta investigación todos los microesquejes
de parchita desarrollaron varios brotes y produjeron
raíces en el medio nutritivo MS (1962) con o sin BA
(2 mg/L) (Figura 1). En otros tipos de explantes de
parchita como segmentos internodales se ha logrado
la formación de brotes cuando se cultivaron en MS
con 1 a 2 mg/L de BA y enraizaron en medio sin
reguladores de crecimiento (Biasi et al., 2000). En
yemas apicales del vástago se indica la formación de
brotes múltiples al implantar las yemas en medio MS
más 5 mg/L de BA (Isutsa, 2004), o bien en 0,45,
1,13 y 4,5 mg/L de BA y el enraizamiento de los
microesquejes en MS con o sin BA, pero añadiéndole
0,35 mg/L de AIA, (Faria y Segura, 1997).
El efecto favorable de las citocininas sobre la
formación de vástagos en parchita también se ha
observado para yemas axilares (43% de brotación de
las yemas) cultivadas en medio MS con 2 mg/L de
cinetina (Moran, 1978), en cotiledones de parchita en
medio MS suplementado con 2,25 mg/L de BA y
agua de coco al 10% (12,1 brotes/explante) (Hall et
al., 2000) y en secciones de hojas en medio MS con
0,6 mg/L de BA (44% de explantes con brotes)
(Otahola, 2000) y en MS con 1 y 1,5 mg/L de BA
(47,5 y 60% de las secciones foliares) (Trevisan y
Mendes, 2005).
Es posible que en el tratamiento de 2 mg/L de
BA y 7 g/L de agar-agar evaluado en parchita
permitiera una incorporación más rápida de la
benciladenina y los componentes del medio de cultivo
en los explantes. Los medios de cultivo con o sin BA
solidificados con 9 g/L de agar-agar ó 2 g/L de gelrite
presentaron bajo número de brotes por explante
(Figura 1). Al comparar estos resultados con los
reportados en otras investigaciones en parchita, se
encontró que no hay datos relacionados con el efecto
de agentes gelificantes sobre la brotación de los
explante. En otras especies como la rosa (Rosa
hybrida cv. `Rafaela`) se ha obtenido un mayor
número de brotes por explantes cuando se disminuye
la concentración de agar a 4,4 g/L (Azadi et al.,
2007); y en yuca (Manihot esculenta) el gelrite,
comparado con el agar, permitió un mayor
crecimiento en microesquejes (Zsabados et al., 1993).
CONCLUSIÓN
El cultivo de microesquejes de parchita en
medio nutritivo MS (1962) con 2 mg/L de BA y
solidificado con 7 g/L de agar-agar permitió a los
treinta días de cultivo in vitro 100% de explantes
brotados y enraizados, y 5,9 brotes por explante. Los
microesquejes presentaron alta respuesta de
brotación, lo que muestra el potencial de este
explante para el establecimiento de un sistema de
propagación clonal in vitro de la parchita, así como
su uso para la microinjertación.
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, Juan MANZANO MÉNDEZ2 y Daniel GÓNZALEZ1
1
Universidad de los Andes. Núcleo Universitario “Rafael Rangel”, Trujillo, estado Trujillo, Venezuela y
Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA), Decanato de Agronomía, Posgrado de Horticultura,
Barquisimeto, estado Lara, Venezuela. Emails: [email protected], [email protected],
[email protected], [email protected] y [email protected]
Autor para correspondencia
2
Recibido: 30/05/2008
Fin de segundo arbitraje: 03/08/2009
Fin de primer arbitraje: 19/03/2009
Segunda revisión recibida: 20/09/2009
Primera revisión recibida: 28/04/2009
Aceptado: 23/09/2009
RESUMEN
Se determinó la emergencia y características de plántulas de Chrysophyllum cainito L. bajo diferentes tratamientos
pregerminativos: escarificación mecánica, remojo en agua destilada 24h (testigo), escarificación mecánica más remojo GA3
2000 mgL-1 por 24h, remojo en GA3 2000 mgL-1 por 24h, y posición de siembra (semilla con el micropilo hacia abajo y
micropilo hacia arriba). El ensayo se condujo bajo un diseño completamente al azar en arreglo factorial 4x2 con ocho
tratamientos, cinco réplicas y tres semillas por réplica. Se evaluaron las variables inicio de emergencia (IE), tiempo en
alcanzar el 50% de emergencia (T50), tiempo transcurrido del 10 al 90% de emergencia (T10-T90), emergencia total (ET),
longitud y diámetro del hipocotilo, longitud y diámetro de raíz primaria, número de raíces secundarias. El análisis
estadístico se realizó con el paquete estadístico SAS®. La germinación del caimito es epigea y la plántula es fanerocotilar;
en los diferentes tratamientos se alcanzó el (IE) y (T50) entre los 25 y 28 días después de la siembra (dds), el (T10-T90) entre
los 25 y 29 dds y una emergencia total (ET) entre 80-87%. Para los diferentes tratamientos el rango de los valores
promedios fueron (207-491 mm), (2,84-3,52 mm), (319-540 mm), (2,18-3,31mm) y (7,89-26,56) para longitud del
hipocotilo, diámetro del hipocotilo, longitud de raiz, diámetro de raiz y número de raíces secundarias respectivamente. Con
la combinación de GA3 a 2000 mgL1 y escarificación mecánica conjuntamente con la posición de siembra micrópilo hacia
abajo, las plántulas obtenidas presentaron las mejores características morfométricas.
Palabras clave: Chrysophyllum cainito, tratamientos pregerminativos, emergencia de plántulas, posición de la semilla,
características morfométricas de plántulas.
ABSTRACT
It was determined emergency and seedling characteristics from Chrysophyllum cainito L. under different preemergence
treatments: mechanical scarification, seeds soaked in destilled water for 24 hours (control), mechanical scarification on seed
with soaking on GA3 2000 mgL-1 for 24 h, soaking on GA3 2000 mgL-1 for 24 hr and the sowing seed position (seeds with
micropile down and seeds with micropile up). This experiment was conducted as a complete randomized design in factorial
set 4x2 with eight treatments , five replications and three seeds for each one replicates were used. The variables evaluated
were the initial seed emergency (IE), the neccesary time for reach 50% of seed emergency (T50), the time in reach between
10 and 90 % of seed emergency (T10 – T90), the total seed emergency (ET), length and diameter of hypocotile , primary
roots and secundaries roots. The statistics analysis used was the SAS® methodology. The caimito seed germination is
characterized as epygea and the seedlings are fanerocotilar , the results from the different treatments studied were between
25 to 28 dds for (IE) and for (T50), between 25 and 29 dds for (T10-T90) and for the total emergency (ET) between 80-87
%. For the different treatments evaluated the average values was ranged between (207-491 mm), (2,84-3,52 mm), (319-540
mm), (2,18-3,31 mm) y (7,89-26,56 ) respectively for hypocotile length, hypocotile diameter, root length, root diameter
and secondary root number. With the treatments combination of GA3 2000 mgL-1 and mechanical scarification with the
sowing seed position micropile down, the caimito seedlings obtained showed the best morphometrics characteristics.
Key Words: Chrysophyllum cainito, preemergence treatments, seedlings emergency, sowing seed position, seedling
characteristics.
333
Revista UDO Agrícola 9 (2): 333-342. 2009
Álvarez et al. Emergencia y características de plántulas de Chrysophyllum cainito L.
INTRODUCIÓN
Chrysophyllum cainito L. (caimito) es una
especie perteneciente a la familia de las Sapotáceas
originaria de América Central y México, ampliamente
conocida en otros países tropicales de América y del
continente Asiático (Hawai y Filipinas). En estos
países es muy apreciada por su valor forestal,
ornamental y medicinal; existiendo una creciente
demanda de los frutos, por su exquisito sabor y valor
nutricional en calcio, fósforo, vitaminas A y C
(García, 1988) y el contenido de antioxidantes (Luo
et al., 2002). Se conocen dos razas de caimito que
se diferencian por el color del fruto al estado de
madurez total, los que tienen un epicarpio púrpura y
los que presentan un color verde pálido. Se indica
que la primera tiene más sabor y la segunda más olor
(Álvarez et al., 2006).
El fruto es una baya lisa, subglobosa de 5 a 10
cm de diámetro, con pulpa carnosa y dulce; de color
rojo rosáceo o blanco crema. Al madurar contiene de
7 a 12 semillas dispuestas en forma de estrella; con
un embrión recto de color crema, foliado, espatulado
e insertado en el centro de la semilla. La radícula es
corta, de protrusión sintropa y dirigida hacia el hilo;
el cual se encuentra adyacente al micropilo, en la
sección más angosta de la semilla (Salazar y Soihet,
2001). Similar a la semilla de níspero amarillo
Mastichodendrum capiri (Sapotaceae) descrita por
Salazar et al., (2000).
La semilla es grande de 1,5 a 2 cm de largo,
elipsoidal y con una cicatriz blanca en el margen
interior, que al sembrarse debe colocarse con su parte
angosta (región distal) hacia abajo y la emergencia de
plántulas se inicia entre 14 a 40 días desde de la
siembra, finalizando de 20 a 50 días después (Avilán
et al., 1992; Hoyos, 1994; Salazar y Soihet, 2001).
El caimito se reproduce por semillas, con un
crecimiento lento a mediano (Hoyos, 1994). Perozo et
al., (2003) señalan para Manilkara zapota, 3% de
emergencia a 28 días después de la siembra (dds) y
30% a los 56 dds, mientras que Meza y Bautista
(1999) reportan 30% de emergencia a los 56 dds,
coincidiendo estos autores en un lento crecimiento
inicial de las plántulas.
Campbell (1974) informa que plantas
provenientes de semilla de frutos de caimito inician la
producción de 7 a 8 años después de haber sido
plantadas, mientras que las plantas injertadas
fructifican entre los 4 a 6 años; práctica señalada por
Avilán et al., (1992) como satisfactoria para
multiplicar árboles seleccionados por su capacidad
productiva y calidad de fruto.
Las semillas de algunos frutos recién
cosechados presentan inhibidores como ácido
absícico, fenoles y cumarina que interfieren el
proceso de germinación (latencia química); estos
compuestos se caracterizan por ser muy solubles en
agua. La latencia también puede ser de tipo primaria
externa (exógena) cuando la causa se encuentra en la
cubierta seminal, impermeable a los gases, al agua, o
cuando ofrece resistencia mecánica al embrión (Jara,
1996; Flores-Vindas, 1999); por lo cual la
germinación puede mejorarse lixiviando las semillas
en agua, removiendo la cubierta de la semilla o la
combinación de ambos métodos (Hartman y Kester,
2001).
Diversos tratamientos como remojo en agua,
escarificación mecánica y remojo en ácido giberélico
(GA3) a diferentes concentraciones se prueban en
semillas de M. zapota, Annona squamosa, M. achras
y Genipa americana para mejorar la germinación
(Ferre et al., 1999; Duarte y Hurtado, 2001; Meza y
Bautista, 2004; Wagner et al., 2006 y Prado Neto et
al., 2007). Reportando la
efectividad de los
tratamientos pregerminativos utilizados, para reducir
las barreras físicas y químicas que pueden retrasar los
procesos de germinación y emergencia.
García (1988), observa que la semilla de C.
cainito conserva su viabilidad por varios meses y
germina a los 50 días sin aplicar ningún tratamiento
pregerminativo. En tanto que Anaya y Vega (1991),
señalan que semillas de caimito sembradas en arena
de río y en tierra negra; alcanzan los máximos
porcentajes
de
emergencia
(88
y
95%
respectivamente) a los 95 días desde la siembra. En
Calocarpum sapota especie emparentada con C.
cainito, se reporta que la semilla tarda de 40 a 70 días
en alcanzar una emergencia del 70 al 80% y la mejor
calidad de plántulas para patrones provienen de
semillas sembradas con la punta hacia abajo (Morera,
1992).
Álvarez et al., (2004) mediante la
combinación
de
diferentes
tratamientos
pregerminativos y sustratos en semillas de caimito
‘verde’, obtienen el mayor porcentaje (93%) de
emergencia acumulada a 42 días después de la
siembra; en semillas remojadas en agua por 24 h y
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Álvarez et al. Emergencia y características de plántulas de Chrysophyllum cainito L.
sembradas en un sustrato (1:1) compuesto por arena
lavada + Compost (residuos vegetales-excretas de
vacuno),
en
relación
con
tratamientos
pregerminativos mecánicos y químicos (remojo en
HCl en concentraciones de 10, 15 y 20%) y
sembradas en el sustrato arena lavada+compost+tierra
negra (1:1:1).
siembra y su mayor porcentaje (66,7 %), se observó
en semillas intactas remojadas en agua; en tanto que
en las semillas intactas y tratadas con AG3 (2500 y
1250 mgL-1) la emergencia de plántulas fue de 64 y
54% respectivamente, logrando alturas de plántulas
significativamente superiores (4,9 y 3,9 cm) al resto
de los tratamientos.
La posición de siembra de la semilla aunada a
ciertas prácticas como la escarificación de las
cubiertas y remojo por 24 h. en soluciones de ácido
giberélico, inciden en una adecuada formación de la
plántula y pueden acelerar y uniformizar la
emergencia, promover el crecimiento inicial de las
plantas para ser utilizadas como patrones, tal como se
ha encontrado en otra Sapotácea como la lúcuma
(Duarte et al., 1976).
Se informa que semillas de M. zapote
sometidas a remojo en agua por 24, 36 y 48 horas,
sembradas con el micropilo hacia abajo a diferentes
profundidades, desarrollaron una longitud radicular
entre 7,6 y 9,2 cm a 57 días después de la siembra
(Perozo et al., 2003).
Duarte y Suchini (2001), al evaluar dos
métodos de escarificación y tres posiciones de
siembra, en semillas de Pouteria sapota, reportaron el
mayor porcentaje de emergencia (95%) en las
sembradas acostadas y con cubiertas rajadas, contra
79% para semillas intactas-acostadas y 62% para
semillas intactas con el micropilo hacia arriba
(testigo); la altura y diámetro de plantas fue similar en
los diferentes tratamientos. Los mismos autores al
combinar los anteriores tratamientos de escarificación
con semillas acostadas y remojadas en GA3 (250 a
2000 mgL-1), en comparación con semillas intactas y
remojadas en agua por 24 h (testigo); indican que el
ácido giberélico no produjo diferencias significativas
en la emergencia total, la altura y el diámetro de
plantas; pero redujo el tiempo de inicio de emergencia
de 35 a 24 días y que su terminación total ocurrió a
2,5 meses contra 4 meses en el testigo.
Duarte et al. (1976) en Lucuma obovata
H.B.K. (Sapotaceae) reportan un incremento
significativo en el crecimiento inicial de las plántulas
cuando sus semillas se remojan en GA3 a 1000 mgL-1.
Maciel et al. (1996) observan que la
germinación de M. zapote es epigea y el 70% de la
emergencia total se puede alcanzar a los 50 días, por
su parte Meza y Bautista (1999) describen un
hipocotilo relativamente largo de 5 a 10 cm para esta
especie.
Felippi et al. (2008), describen la
germinación de Chrysophyllum gonocarpum, como
epigea, lenta y desuniforme, la cual se inicia a 15 días
después de la siembra, extendiéndose hasta los 54
días; e indican que las plántulas son fanerocotilares,
completando su formación a 31 días posteriores a la
siembra, con una raíz primaria de 6,4 a 8 cm de
longitud.
Ehiagbonare et al. (2008), reportan para
Chrysophyllum albidum porcentajes de germinación
en diferentes sustratos entre 23 a 83%, donde las
plántulas con una yema, seis hojas de 5 cm de
longitud, raíz principal mínima de 17,5 cm y
numerosas raíces secundarias; pueden catalogarse
como normales.
A pesar de la importancia agronómica y
forestal de éste frutal es escasa la información que se
tiene sobre las etapas iniciales de la vida de la planta,
germinación, emergencia, formación del eje
ortotrópico y desarrollo del sistema radicular; así
como las técnicas de propagación, que permitan a
nivel de vivero la obtención de portainjertos
adecuados en menor tiempo.
El objetivo de este trabajo consistió en
determinar el tipo de germinación, la emergencia y
las características morfométricas de la raíz e
hipocotilo, de las plántulas de C. cainito L, bajo
diferentes tratamientos pregerminativos y posición de
siembra.
MATERIALES Y METODOS
Duarte y Hurtado (2001), ensayando en
semillas de chico sapote M. zapota L diversos
tratamientos pregerminativos, informan que la
emergencia ocurrió entre 40 a 105 días después de la
335
Se cosecharon frutos de la raza ‘verde’
(31/01/08) en estado de madurez de consumo, de
plantas libres de plagas y enfermedades, sembradas
Revista UDO Agrícola 9 (2): 333-342. 2009
Álvarez et al. Emergencia y características de plántulas de Chrysophyllum cainito L.
en áreas experimentales del Núcleo Universitario
“Rafael Rangel”; a una altitud de 463 msnm, con
precipitación anual de 1689 mm, temperatura
promedio 27,4 ºC y humedad relativa de 70%
ubicado en Pampanito estado Trujillo-Venezuela
(Álvarez et al., 2004).
Se extrajeron manualmente las semillas, se
lavaron y secaron al aire a temperatura ambiente por
14 días, para luego ser utilizadas como material
experimental. El ensayo fue realizado en las
instalaciones del vivero del Núcleo Universitario
“Rafael Rangel”.
Los tratamientos fueron la combinación
factorial de dos tipos de posición de siembra y cuatro
tratamientos pregerminativos.
Posición de siembra:
1. Semilla sembrada (4 cm) con el micrópilo e
hilo hacia abajo, es decir el extremo mas
agudo a hacia la parte interna del sustrato.
2. Semilla sembrada (4 cm) con el micrópilo e
hilo hacia arriba, con el extremo redondeado
de la semilla hacia la parte interna del
sustrato.
Tratamientos pregerminativos:
1. Semillas escarificadas mecánicamente con
papel lija 220, en la sección opuesta a la
cicatriz hasta romper la testa.
2. Semillas intactas y remojo en agua por 24 h,
tratamiento pregeminativo considerado como
testigo para este estudio, por los mejores
porcentajes de emergencia obtenidos, en
comparación a otros tratamientos
de
escarificación (mecánica y química) en
relación a semillas no tratadas (Álvarez et
al., 2004).
3. Semillas escarificadas mecánicamente y
remojadas en ácido giberélico (GA3) a 2000
mgL-1 por 24 h.
4. Semillas intactas y remojadas en ácido
giberélico (GA3) a 2000 mgL-1 por 24 h.
Las semillas se sembraron en bandejas
multiceldas de anime (120 celdas) que contenían un
sustrato esterilizado en estufa a 150 oC durante 3
horas formado por la mezcla de compost + arena
lavada en una proporción de 1:1, en base a lo
reportado por Álvarez et al (2004), los riegos se
realizaron diariamente.
El material vegetal se mantuvo a luz y
temperatura ambiental, las plántulas se consideraron
emergidas cuando la raíz alcanzó de 1 a 3 veces el
tamaño de la semilla y el hipocotilo se elevó sobre la
superficie del sustrato de acuerdo a lo establecido por
las Normas de la Asociación Internacional de
Análisis de Semillas (ISTA, 1993); verificando el
tamaño radicular por remoción del sustrato en la
celda, con agua destilada (utilizando piseta) y
posterior reposición del mismo.
Diariamente y hasta el final de la emergencia
(29 días después de la siembra), se realizaron
observaciones sobre las variables: número de
plántulas emergidas con el fin de obtener tiempo de
inicio de emergencia (IE), tiempo en alcanzar el 50%
de la emergencia (T50), el lapso durante el cual
ocurrió del 10 al 90% de emergencia (T10-T90) y el
porcentaje de emergencia total (ET) siguiendo la
metodología establecida por (Furatani et al., 1985).
A los diez días después de inicio de la
emergencia (IE), cuando aún en las plántulas no se
había desarrollado el epicotilo, con vernier digital se
midió el diámetro del hipocotilo en la parte central
del eje, y su longitud inmediatamente por encima de
la raíz primaria hasta el punto de unión de los
cotiledones, longitud de la raíz principal desde su
extremo distal hasta la unión con el hipocotilo,
diámetro de raíz principal en el centro de la misma y
se cuantificó número de raíces secundarias
desarrolladas de la raíz primaria. Las anteriores
variables se tomaron como referencia de calidad de
plántulas germinadas normales, acorde con las
normas establecidas por la Asociación Internacional
de Análisis de Semillas para semillas con
germinación epigea. (ISTA, 1993). En dichas normas
se señala que semillas que muestran una proyección
normal de la raíz a una determinada longitud (5 a 10
mm ó de una a tres veces el tamaño de la semilla) son
consideradas como Germinadas Normales y como
Anormales, las plántulas cuya raíz principal presenta
geotropismo negativo, así como cualquier otra
malformación en las raíces e infecciones primarias.
El ensayo se condujo bajo un diseño completamente
al azar en arreglo factorial (4x2) con ocho
tratamientos, cinco réplicas y tres semillas por
Revista UDO Agrícola 9 (2): 333-342. 2009
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Álvarez et al. Emergencia y características de plántulas de Chrysophyllum cainito L.
réplica, los análisis de varianza y las pruebas de
medias por Duncan (p ≤ 0,05) se realizaron con el
paquete estadístico SAS® (2002).
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
La germinación de C. cainito L puede
catalogarse como epigea debido a que después de
emerger la raíz primaria, su hipocotilo se alarga y
forma un arco que empuja los cotiledones y a su
joven yema cubierta por la testa sobre la superficie
del suelo, caracterizándose las plántulas como
fanerocotilares (Flores, 1999) debido a que los
cotiledones quedan fuera de la cubierta seminal,
coincidiendo con el tipo de plántula descrito por
Fellipi et al. (2008) para C. gonocarpum.
El inicio de emergencia (IE) y emergencia
total (ET) ocurrió entre los 25 y 29 días después de la
siembra, intervalo de tiempo menor al señalado por
(Salazar y Soihet, 2001). Las variables IE, T50, T10T90 y ET no mostraron diferencias significativas para
los tratamientos pregerminativos, posición de
siembra y su interacción.
En el Cuadro 1. se observa que el inicio de la
emergencia para el factor tratamiento pregerminativo
independientemente de la posición de siembra,
ocurrió simultáneamente en todos los promotores de
emergencia a los 25 días después de la siembra, así
como en el testigo (semillas intactas remojadas en
agua por 24 h). Los mayores porcentajes de inicio de
emergencia (40%) fueron alcanzados por las semillas
escarificadas mecánicamente y tratadas en GA3 a
2000 mgL-1 y en las semillas intactas y remojadas en
GA3 2000 mgL-1 por 24 h, contra un 36% y 30 % de
inicio de emergencia de la semillas escarificadas
mecánicamente y semillas intactas remojadas en agua
por 24h. Estos resultados concuerdan con los
reportados por Duarte et al. (1976); Duarte y Suchini
(2001) y Duarte y Hurtado (2001) al indicar que la
escarificación combinada con GA3 redujo el tiempo
del inicio de la emergencia inicial en lúcuma, sapote
y níspero, especies íntimamente emparentadas con el
caimito.
Las semillas de caimito sembradas bajo los
tratamientos escarificación mecánica, escarificación
mecánica y remojo en GA3 a 2000 mgL-1 por 24 h y
semillas intactas en GA3 a 2000 mgL-1 por 24 h,
alcanzaron el T50 a los 26 días, mientras que la
semillas intactas remojadas en agua por 24 horas, a
los 27 días; pero sin diferencias estadísticas entre
ellos.
Cuadro 1. Porcentaje de emergencia de plántulas en función del tiempo para los factores tratamientos pregerminativos,
posición de siembra e interacción tratamientos pregerminativos x posición de siembra aplicados en semillas
de Chrysophyllum cainito L.
Factores
25
Tratamiento pregerminativos (ns)
Escarificación mecánica
Remojo en agua (24 h)
Escarificación mecánica + GA3 2000 mgL-1.
GA3 2000 mgL-1
Posición de siembra (ns)
Micrópilo hacia abajo
Micrópilo hacia arriba
Interacción (ns)
Escarificación mecánica + Micropilo abajo
Escarificación mecánica + Micropilo arriba
Remojo en agua (24 h) + Micropilo abajo
Remojo en agua (24 h) + Micropilo arriba
Escarificación mecánica + GA3 2000 mgL-1 + Micrópilo abajo
Escarificación mecánica + GA3 2000 mgL-1 + Micrópilo arriba
GA3 2000 mgL-1 + Micropilo abajo
GA3 2000 mgL-1 + Micropilo arriba
(ns) no significativo a (p≤0,05)
337
Días después de la siembra (dds)
26
27
28
29
36
30
40
40
57
43
54
57
70
57
67
67
70
60
67
67
80
83
80
80
28
45
47
58
67
63
68
63
83
78
20
53
20
40
27
53
46
33
53
60
33
53
40
67
60
54
80
60
47
67
67
67
73
60
80
60
67
67
67
67
74
60
80
80
80
87
87
73
87
73
Revista UDO Agrícola 9 (2): 333-342. 2009
Álvarez et al. Emergencia y características de plántulas de Chrysophyllum cainito L.
El tiempo transcurrido entre el 10 y 90% de
la emergencia total estuvo entre 25 y 29 dds. Las
semillas intactas remojadas en agua por 24 horas,
alcanzaron una emergencia total (ET) de 83%,
mientras que con el resto de los tratamientos se logró
un 80% de ET. Álvarez et al. (2004) reportaron el T50
a los 14 días y una emergencia total de 74% a los 42
días posteriores a la siembra para semillas de caimito
intactas y remojadas en agua durante 24 h.; mientras
que en las semillas escarificadas mecánicamente el
T50 se alcanzó a los 35 días con emergencia total
57%. Por otra parte Duarte y Hurtado (2001)
informan en níspero porcentajes de emergencia total
de 67% en las semillas intactas remojadas en agua;
64% en semillas intactas y remojadas con GA3 (2500
mgL-1) y 10% en semillas escarificadas y tratadas con
GA3 1250 y 2500 mgL-1; valores inferiores a los
encontrados en este trabajo y en un tiempo
significativamente mayor (105 días).
El inicio de la emergencia a los 25 dds, fue
de 45% para la posición de la semilla micropilo hacia
arriba y 28% de emergencia para las semillas con
micropilo hacia abajo, alcanzando el T50 a los 26 días
y 27 días respectivamente; el mayor porcentaje de
emergencia total (83%) se observó a los 29 días, en
las semillas sembradas con el micropilo hacia abajo
(Cuadro 1). Duarte y Suchini (2001) encontraron
75% de emergencia total (ET) en semillas de
Pouteria zapota, sembradas con el micropilo hacia
abajo y menos de 62% de ET para las semillas
sembradas con el micropilo hacia arriba,
coincidiendo también con lo señalado por Morera
(1992) en Calocarpum sapota.
Para
la
interacción
tratamiento
pregerminativo * posición de la semilla (Cuadro 1),
se observa que en los tratamientos escarificación
mecánica; así como en semillas escarificadas
conjuntamente con remojo en GA3 y sembradas con
el micropilo hacia arriba, la emergencia inicial a los
25 días fue mayor del 50%, coincidiendo con su T50;
para el resto de los tratamientos el T50 fue a partir de
los 26 días; a excepción de los tratamientos
escarificación-GA3 a 2000 mgL-1 y remojo en agua
por 24h, sembradas con micropilo hacia abajo, que
alcanzaron el T50 a los 27 y 28 días respectivamente.
La mayor emergencia total (87%) se obtuvo a
los 29 días posteriores a la siembra en las semillas
sembradas con el micropilo hacia abajo, tanto en las
escarificadas mecánicamente y remojadas en GA3 por
24h, como en las semillas intactas y remojadas en
agua durante 24h sembradas con el micrópilo hacia
arriba; la menor emergencia total se presentó en las
semillas remojadas en acido giberélico pero
sembradas con el micropilo hacia arriba (73%). Sin
embargo al no registrarse diferencias significativas
durante el proceso de emergencia, entre los métodos
pregerminativos utilizados con respecto al
tratamiento semillas intactas remojadas en agua por
24 h, se puede señalar la ausencia de latencia
exógena y química en las semillas de C. cainito.
El tiempo de inicio de emergencia observado
en este trabajo para los diferentes tratamientos
aplicados fue menor (25 días), con respecto al tiempo
señalado por García (1989) y Salazar y Soihet (2001)
para semillas sin tratamientos pregerminativos.
Mientras que el tiempo en alcanzar el mayor
porcentaje de emergencia total (ET) se redujo en 14
días y el porcentaje de ET, fue numéricamente mayor
al encontrado por Álvarez et al., (2004).
La raíz primaria de la planta se caracterizó
por ser blanca delgada y de rápido crecimiento,
produciendo posteriormente raíces secundarias que
emergen de ella, con características que corresponden
a plantas germinadas normales según ISTA (1993).
La longitud de la raíz principal, diámetro de
la raíz y número de raíces secundarias no difirieron
estadísticamente entre los distintos tratamientos
pregerminativos y la interacción tratamiento
pregerminativo-posición de siembra, encontrándose
diferencias altamente significativas para estas
variables solo por efecto de la posición de siembra
(Cuadro 2). El mayor diámetro (3,13 mm) y número
de raíces secundarias (14) se desarrollaron cuando las
semillas se sembraron con el micropilo hacia abajo y
la máxima longitud de la raíz principal (470,65 mm)
cuando se colocó la semilla con el micropilo hacia
arriba.
El máximo valor promedio de longitud
radicular entre los tratamientos pregerminativos
medidos a los 10 días del inicio de emergencia, fue
desarrollado en las semillas remojadas en GA3 2000
mgL-1 por 24 h. (475 mm) y el menor (378 mm) en
las escarificadas mecánicamente (Cuadro 3).
Con respecto a la interacción se observó que
al sembrar la semilla con el micropilo hacia arriba
previo remojo en GA3 2000 mgL-1, se logró alcanzar
el máximo promedio de la raíz principal (540 mm) y
el menor valor (319 mm) en plántulas provenientes
Revista UDO Agrícola 9 (2): 333-342. 2009
338
Álvarez et al. Emergencia y características de plántulas de Chrysophyllum cainito L.
de las semillas escarificadas y sembradas en la
misma posición. En las semillas remojadas en agua,
la longitud radicular fue de 399 y 450 mm cuando se
sembraron con el micropilo hacia abajo y hacia arriba
respectivamente, valores de longitud radicular
menores a los observados por Perozo et al. (2003) a
57 dds, en semillas de M. zapote sometidas a remojo
en agua por 24 h (760-880 mm).
Las plántulas provenientes de semillas
sometidas a diferentes tratamientos presentaron una
longitud de la raíz principal superior al tamaño
mínimo señalado por Ehiagbonare et al. (2008) para
ser consideras plantas normales. La mayor longitud
radicular presente en los diferentes tratamientos
pregerminativos, cuando las semillas se sembraron
con el micropilo hacia arriba, se puede explicar por la
presencia en la semilla de un embrión recto, con
radícula corta y dirigida hacia el micropilo e hilo, que
Cuadro 2. Análisis de varianza para longitud de hipocotilo, diámetro del hipocotilo, longitud de raíz, diámetro de raíz y
número de raíces de plántulas de caimito Chrysophyllum cainito L bajo dos posiciones de siembra y cuatro
tratamientos pregerminativos y la interacción.
Fuente de Variación
Posición semilla (P)
Tratamiento Pregerminativo (T)
P*T
Media general
Cuadrados medios
Longitud de
Diámetro del
Longitud
Diámetro Número
hipocotilo (mm) hipocotilo (mm) de raíz (mm)
de raíz de raíces
1
108119,81**
11086,47 ns
65969,68** 66001,67** 450,45**
3
49982,51 **
33704,29 ns
29168,11 ns 6751,60 ns 49,98 ns
3
97033,50**
4665,38 ns
52015,57 ns 11194,25 ns 45,12 ns
341,34
330,75
427,06
278,70
11,13
gl
* Significativo (p≤0,05) ** Significativo (p≤0,01) (ns) no significativo. gl: Grado de libertad.
Cuadro 3. Valores promedios de longitud de hipocotilo, diámetro del hipocotilo, longitud de raíz, diámetro de raíz y
número de raíces, de plántulas de caimito Chrysophyllum cainito L bajo dos posiciones de siembra, cuatro
tratamientos pregerminativos y la interacción.
Longitud
hipocotilo
(mm)
Factores
Posición de siembra (P)
Micrópilo abajo
Micrópilo arriba
Tratamiento pregerminativo (T)
Escarificación mecánica
Remojo en H2O 24 h.
Escarificación mecánica 2000 mgL-1 GA3 24 h
Escarificación mecánica + GA3 24 h.
Interacción P x T
Micrópilo abajo Escarificación mecánica
Micrópilo arriba Escarificación mecánica
Micrópilo abajo Remojo en H2O 24 h.
Micrópilo arriba Remojo en H2O 24 h
Micrópilo abajo Escarificación mecánica
2000 mgL-1 GA3 24 h.
Micrópilo arriba Escarificación mecánica
2000 mgL-1 GA3 24 h
Micrópilo abajo + GA3 24 h.
Micrópilo arriba + GA3 24 h.
Diámetro
Longitud Diámetro
hipocotilo
raíz (mm) raíz (mm)
(mm)
Número
de raíces
386,02 a
296,67 b
3,42 a
3,20 a
383,46 b
470,65 a
3,13 a
2,44 b
14,98 a
7,89 b
441,13 a
303,17 b
311,28 b
309,80 b
3,05 a
3,31 a
3,36 a
3,50 a
388,37 a
425,02 a
419,22 a
475,61 a
2,54 a
2,81 a
2,73 a
3,05 a
11,97 a
11,02 a
10,11 a
11,42 a
390,45 b
491,80 a
348,45 bc
257,88 c
3,26 a
2,84 a
3,44 a
3,17 a
319,20 a
385,55 a
399,64 a
450,40 a
2,90 a
2,18 a
3,07 a
2,56 a
19,22 a
8,33 a
13,10
10,67 a
415,56 b
3,44 a
207,00 d
3,28 a
389,60 b
230,00 cd
3,52 a
3,48 a
374,44 a
501,00 a
411,22 a
540,00 a
3,23 a
2,22 a
3,31 a
2,80 a
12,50 a
8,80 a
26,56 a
8,00 a
Letras diferentes dentro de columnas indican promedios estadísticamente diferentes (p ≤ 0,05) según la prueba de Rangos
Múltiple de Duncan.
339
Revista UDO Agrícola 9 (2): 333-342. 2009
Álvarez et al. Emergencia y características de plántulas de Chrysophyllum cainito L.
tiende a girar para lograr su geotropismo positivo, lo
cual podría generar plántulas que según la ISTA
(1993) se consideran Anormales, concordando con
Salazar y Soihet (2001), al indicar que la semilla
debe sembrarse con el micropilo hacia abajo.
Con respecto al diámetro de la raíz se
reflejaron diferencias significativas para la posición
de siembra, producto de la semilla sembrada con el
micropilo hacía abajo (3,13 mm). A nivel de
tratamientos pregerminativos el máximo grosor
radicular se encontró remojando la semilla en GA3
2000 mgL-1 por 24 h (3,05 mm) y el menor con
escarificación mecánica (2,54 mm).
A nivel de la interacción aunque no hubo
diferencias significativas entre los tratamientos, en
las semillas remojadas en GA3 por 24 h y sembradas
con el micropilo hacia abajo, se observó una mayor
cantidad de raíces secundarias (26,56). Según ISTA
(1993), las Plantas Normales Intactas deben poseer
un sistema radicular bien desarrollado, con una raíz
primaria larga y delgada, con numerosos pelos
radiculares y numerosas raíces secundarias, raíces sin
ningún tipo de malformaciones y libres de daños por
pudriciones.
En cuanto a las características del hipocotilo,
hubo diferencias altamente significativas entre la
posición de siembra, tratamientos pregerminativos y
la interacción de ambos factores sólo para la longitud
del hipocotilo (Cuadro 2).
Las semillas sembradas con el micropilo
hacia abajo alcanzaron la mayor longitud del
hipocotilo (386 mm) independientemente del
tratamiento pregerminativo utilizado. En los
tratamientos pregerminativos la mayor longitud del
hipocotilo se obtuvo, en las semillas escarificadas
mecánicamente (441 mm).
A nivel de la combinación posición de
siembra * tratamiento pregerminativos, las mayores
alturas del hipocotilo se lograron, cuando las semillas
se sembraron con el micropilo hacia arriba (441 mm)
y micropilo hacia abajo (415 mm) previa
escarificación mecánica (Cuadro 3).
máximos y mínimos comprendidos entre 3,52 mm y
2,84 mm respectivamente.
Con la diferenciación del punto de unión de
los cotiledones, a los 35 días posteriores a la siembra,
es decir a diez días del inicio de emergencia, se
completó el desarrollo definitivo del hipocotilo y
conformación de las plántulas, periodo de tiempo
muy cercano al señalado por Fellipi et al. (2008) para
el desarrollo completo de plántulas (31 días) de C.
gonocarpum.
Por otra parte la altura reportada en este
trabajo a diez días de inicio de la emergencia, para
las plántulas de caimito obtenidas con semillas
tratadas con ácido giberélico, fue similar a la
señalada por Duarte y Hurtado (2001) en M. zapota
a 105 días posteriores a la siembra y menor a la
reportada por Meza y Bautista (1999).
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
La germinación del caimito es epigea con
protrusión de la radicula sintropa, es decir dirigida
hacia micropilo y las plántulas son fanerocotilares,
con un inicio de emergencia (IE) y tiempo en
alcanzar el 50% de emergencia (T50) entre los 25 y 28
días después de la siembra, con el 10% al 90% de
emergencia (T10-T90) entre los 25 y 29 días y una
emergencia total (ET) entre 80-87%. Los mejores
resultados se obtuvieron cuando se sembraron, las
semillas con el micropilo hacia abajo, escarificadas y
remojadas en GA3 a 2000 mgL-1 por 24h y en
semillas remojadas en agua por 24h.
A diez días posteriores a la siembra, las
plántulas
con
las
mejores
características
morfométricas en cuanto a diámetro, longitud del
hipocotilo, diámetro de la raíz principal y número
de raíces secundarias se obtuvieron cuando se
sembró la semilla con el micrópilo hacia abajo
conjuntamente con semillas escarificadas y
remojadas en GA3 a 2000 mgL-1 por 24 h.
Garantizándose con estas técnicas Plántulas
Germinadas Normales para la injertación en tiempo
relativamente corto.
LITERATURA CITADA
La longitud del hipocotilo de las plántulas, en
los diferentes tratamientos fluctuó entre 284 a 352
mm, tamaño que se enmarca en la categoría de
Plántulas Normales Intactas, según lo descrito por
ISTA (1993). Con diámetros muy uniformes con
Álvarez, R.; C. Graterol; I. Quintero; J. Zambrano;
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Revista UDO Agrícola 9 (2): 333-342. 2009
342
Contenido foliar de algunos macronutrimentos en guanábana (Annona muricata L.)
Content foliar of some macronutrients in soursop (Annona muricata L.)
Maritza YAMARTE CHIRINOS1, Merylin MARÍN LARREAL 2 y Esmeralda RENDILES
OLLARVES3
1
Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA-Zulia). Carretera vía Perija Km. 7, Maracaibo, estado
Zulia, Venezuela, 2Universidad del Zulia (LUZ), Facultad de Agronomía. Avenida 16 (Guajira). Ciudad
Universitaria "Dr. Antonio Borjas Romero". Núcleo Agropecuario, estado Zulia e 3INIA-Delta Amacuro, Isla de
Cocuina. Vía El Zamuro. Sector La Manaca, Tucupita, estado Delta Amacuro. E-mails: [email protected],
[email protected] y [email protected]
Autor para correspondencia
Recibido: 19/06/2008
Primera revisión recibida: 15/10/2009
Fin de primer arbitraje: 02/04/2009
Aceptado: 15/11/2009
RESUMEN
Con el objetivo de obtener valores referenciales del contenido foliar de algunos elementos minerales en guanábano se
evaluó el estado nutricional en una plantación establecida en el Centro Frutícola del Zulia, (CENFRUZU), ubicada a 110
00’ LN-710 00’ LO y en la Granja “Tariba”, finca comercial localizada en el sector “Los Tres Locos”, ambas ubicadas en el
municipio Mara del Estado Zulia. Ambos huertos tenían 7 años de edad, las plantas estaban sembradas a una distancia de 6
x 6 m; las plantas del Centro Frutícola e injertadas sobre los patrones Annona glabra (C1), Annona montana (C2), Anona
muricata (C3) y a pie franco (PF) y en la granja comercial a PF. Se muestrearon tres plantas por patrón en el Centro
Frutícola y cinco en el huerto comercial. El criterio de muestreo fue tomar el tercer par de hojas de ramas sin frutos ni
flores. Los valores promedios obtenidos fueron 2,01; 0,82; 1,93; 0,43 y 0,28% de N, K, Ca, Mg y Na, respectivamente para
los combinaciones y a PF, mientras en el lote comercial los valores fueron de 1,93; 0,71; 2,23; 0,34 y 0,26 %,
respectivamente. Los datos sugieren que los tenores foliares para las plantas cultivadas comercialmente fueron ligeramente
más bajos que los de la plantación experimental, aun comparando las plantas a pie franco en ambas condiciones.
Palabras clave: Annona muricata, macroelementos, concentración foliar.
ABSTRACT
With the objective to obtain referential values of foliar content of some mineral elements in soursop, the nutritional status
was evaluated in an established plantation in Centro Fruticola of Zulia(CENFRUZU), located to 11º 00' NL-71º 00' WL and
in the Tariba farm, commercial plantation located in the sector “Los Tres Locos”, both at the Mara municipality, Zulia
State. Both plantations had 7 years of age, seeding to a distance of 6x6m; the plants of the CENFRUZU were grafted on
rootstocks Annona glabra (C1), Annona montana (C2), Anona muricata (C3) and on their own rootstock (OR), and on OR
in the commercial plantation. Of three plants by in CENFRUZU rootstock and five in the commercial one was used a at
random selected sample. The sampling criterion was to take the third pair from leaves of branches/without fruits/without
flowers. The obtained values were 2.01, 0.82, 1.93, 0.43 and 0.28% of N, K, Ca, Mg and Na, respectively, in average for
the combinations and on OR, while in the commercial lot the values were of 1.93, 0.71, 2.23, 0.34 and 0.26%, respectively.
One even was that the foliares tenors for the plants seeded commercially were slightly lower than those of the experimental
plantation, comparing the plants on foot frank in both conditions.
Key words: Annona muricata, macronutriens, foliar concentration.
INTRODUCCIÓN
El guanábano (Annona muricata L.) está
disperso en casi todo el territorio nacional, y presenta
todo un amplio potencial de comercialización en el
mercado nacional e internacional. En el Sur del Lago
de Maracaibo, estado Zulia se encuentran sembradas
343
alrededor de 1.200 ha y en la zona noroccidental
existen 31,5 ha cultivadas de forma comercial. Este
rubro se ubica en el tercer lugar de importancia
económica en la región y actualmente se ha
introducido el cultivo como una alternativa de
desarrollo económico junto a otros frutales de mayor
importancia (Yamarte et al., 2005).
Revista UDO Agrícola 9 (2): 343-346. 2009
Yamarte Chirinos et al. Contenido foliar de algunos macronutrimentos en guanábana (Annona muricata L.)
La producción del guanábano es manejada de
forma rudimentaria en relación a prácticas culturales
como: fertilización, poda, control fitosanitario y
cosecha, además, se carece de un buen material
genético productivo, resultando esto en una baja
productividad de fruta y gran variabilidad, en
términos de calidad físico-química (Yamarte et al.,
2005). Igualmente, se carece de un referencial en
valores de concentraciones foliares de nutrimentos en
este cultivo, existen escasas investigaciones sobre
este aspecto, en Venezuela se han realizado estudios
a nivel de plántulas y en condiciones experimentales
(Avilán, 1975)). En Costa Rica se tienen
investigaciones en condiciones comerciales donde se
reportan valores para algunos
macro y
micronutrimentos (Laprade, 1996)). En la mayoría de
los cultivos frutales que se cultivan en el país, y de
una manera general se tiene una escasa información
acerca de los valores o los tenores de las
concentraciones en tejido foliar, recientemente se han
obtenido algunos valores referenciales
bajo
condiciones de campo, en cultivos como plátano
“Hartón” y cítricos (Hernández et al., 2004;
Rodríguez et al., 1997) y emplearon para el
diagnostico nutricional el sistema integrado de
diagnostico según las Normas DRIS, también se ha
evaluado nutricionalmente y diagnosticado en
guayabo (Rendiles Ollarves et al., 2004).
El objetivo de esta investigación fue obtener
valores referenciales del contenido foliar de algunos
elementos minerales en plantas de guanábano
injertadas sobre los patrones Annona glabra, Annona
muricata, Annona montana y a pie franco en dos
huertos del estado Zulia
MATERIALES Y MÉTODOS
El estudio fue realizado en una plantación
experimental
establecida
en
CENFRUZUCORPOZULIA, y en la Granja “Tariba” la cual
produce comercialmente, ambas plantaciones están
ubicadas en la región noroccidental de la Cuenca del
Lago de Maracaibo, especificamente en el municipio
Mara del estado Zulia. El área presenta una zona de
vida de Bosque muy seco tropical (Ewel et al., 1976),
con precipitaciones menores a los 500 mm/año, la
temperatura promedio anual es de 28 ºC, la
evaporación es mayor de 2.500 mm/año y la
humedad relativa del 70% (COPLANARH, 1975).
En ambas plantaciones, las plantas tenían 7 años de
edad, sembradas a una distancia de 6 x 6m, los
árboles del lote experimental se encontraban
injertadas sobre los patrones Annona glabra (C1),
Annona montana (C2), Annona muricata (C3) y a pie
franco (PF), y las plantas del lote comercial estaban
sembradas a pie franco. Las plantas fueron
manejadas agronómicamente, considerando las
prácticas realizadas en la zona.
Se empleó una muestra de tres (3) plantas
por patrón en el Centro Frutícola y 5 plantas para el
lote de árboles de la granja comercial “Tariba”, las
cuales fueron seleccionadas al azar. El criterio de
muestreo fue tomar el tercer par de hojas de ramas
que no tuviesen frutos, ni botones, ni flores, tratando
de tomar las ramas que estuviesen a una altura
aproximada de un metro sesenta, que no presentaran
o se apreciaran muy coriáceas ni inmaduras,
considerándolas maduras y activas fisiológicamente
aquellas hojas completamente expandidas con un
color verde intenso no opaco (hojas muy madura)
(Laprade, 1986; Rendiles Ollarves et al., 2004),
siendo esta la principal característica de una hoja
localizada en el tercer par de nudos. El diseño fue
totalmente al azar, donde cada planta constituyo una
unidad experimental (Avilán, 1975). Los muestreos
fueron sucesivos durante dos meses y se evaluaron
los contenidos foliares de los nutrimentos. El
nitrógeno fue determinado por micro Kjeldahl. Las
bases
potasio, calcio, magnesio y sodio se
determinaron por Espectrofotometría de Absorción
Atómica de Llama y expresados en gramos de
nutrimento por 100 gramos de materia seca (%p/p).
Se empleo estadística descriptiva para el análisis de
los resultados.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Nitrógeno
Los valores de N encontrados se muestran en
los Cuadros 1 y 2. Los tenores promedios fueron
2,02; 1,99 y 1,93 para las plantas cultivadas en
CENFRUZU injertadas y a pie franco y las plantas en
la granja Táriba, respectivamente. Al comparar estas
concentraciones con otros estudios en guanábana que
reportan 1,76 % de N foliar (Avilán, 1975) y guayaba
de 1,90 % de N foliar (Rendiles Ollarves et al.,
2004), se observa que son mayores los valores
encontrados en este estudio.
Potasio
Los contenidos de K se muestran en los
Cuadros 1 y 2. Los tenores promedios fueron 0,89;
Revista UDO Agrícola 9 (2): 343-346. 2009
344
Yamarte Chirinos et al. Contenido foliar de algunos macronutrimentos en guanábana (Annona muricata L.)
0,95 y 0,72% para las plantas cultivadas en
CENFRUZU injertadas y a pie franco y las plantas en
la granja Táriba, respectivamente. Los tenores
encontrados de K foliar en este estudio son menores
comparativamente a las concentraciones encontradas
en guayabo en condiciones similares a las de esta
investigación (Rendiles Ollarves et al., 2004) y a los
reportados en guanábano (2,60%) (Avilán, 1975).
Calcio
En cuanto a las concentraciones foliares de
Ca se tiene que los valores fueron 1,86; 2,12 y 2,23%
para las plantas cultivadas en CENFRUZU injertadas
y a pie franco y las plantas en la granja Táriba,
respectivamente (Cuadro 1 y 2). En cuanto a los
valores reportados en este cultivo en otras
investigaciones en guanábana, Avilán (1975) reportó
1,76%, valor ligeramente menor al encontrado en
este estudio, igualmente los tenores reportados en
guayaba para el Ca foliar en condiciones
edafoclimaticas análogas a este estudio son menores
(Rendiles Ollarves et al., 2004).
Magnesio
En relación a las concentraciones foliares de
Mg, los valores fueron 0,44; 0,41 y 0,34% para las
plantas cultivadas en CENFRUZU injertadas y a pie
franco y las plantas en la granja Táriba,
respectivamente (Cuadro 1 y 2). Al contrastar los
tenores foliares de este nutrimento con los alcanzados
en otros estudios en guanábano (0,20%) (Avilán,
1975) y guayaba (Rendiles Ollarves et al., 2004), se
tiene que los generados en esta investigación son
mayores.
De acuerdo al frutal evaluado, el material
vegetal empleado en cada ensayo, variedades, tipos,
cultivares, o clones, los nutrimentos reflejan cambios
notables en sus concentraciones foliares más que
otros, con respecto a la especie frutal, y el balance
con otros elementos, que pueden determinar el patrón
de acumulación, transporte y distribución de estos
(Correa et al., 1991; Guerra y Bautista, 2002). Así
mismo, se tiene que algunos investigadores indican
que bajo condiciones de bosque seco, los contenidos
foliares de K, Ca y Mg, han sido los nutrientes con
mayores diferencias entre los muestreos realizados en
relación con el tipo de material empleado y las
condiciones de producción (Guerra y Bautista, 2002;
Rendiles Ollarves et al., 2004).
Sodio
Las concentraciones foliares de Na fueron
0,26; 0,26 y 0,26% para las plantas cultivadas en
CENFRUZU injertadas y a pie franco y las plantas en
la granja Táriba, respectivamente (Cuadro 1 y 2).
Estos tenores foliares de Na son menores a los
reportados en guayabo (0,38%) en condiciones
parecidas de evaluación (Rendiles Ollarves et al.,
2004). Este puede deberse a las condiciones reinantes
Cuadro 2. Valores promedios (%) del contenido de
minerales en hojas de guanábano (Annona
muricata L.) en plantas a pie franco
cultivadas en la Granja comercial “Tariba”
ubicada en el municipio Mara del Estado
Zulia.
Max
Min
X
Std
N
1,96
1,87
1,93
0,04
K
1,22
0,50
0,72
0,42
Ca
2,42
1,71
2,23
0,31
Mg
0,58
0,25
0,34
0,14
Na
0,48
0,18
0,26
0,12
Cuadro 1. Valores promedios (%) del contenido de minerales en hojas de guanábano (Annona muricata L.) en plantas
injertadas y a pie franco cultivadas en el Centro Frutícola del Zulia (CENFRUZU) ubicado en el municipio
Mara del Estado Zulia.
Plantas injertadas
Max
Min
X
Std
Plantas a pie franco
Max
Min
X
Std
345
Nitrógeno
2,15
1,96
2,02
0,02
Potasio
1,63
0,45
0,89
0,08
Calcio
2,37
1,49
1,86
0,18
Magnesio
0,56
0,30
0,44
0,06
Sodio
0,40
0,18
0,26
0,07
2,00
1,96
1,99
0,02
1,23
0,43
0,95
0,45
2,54
1,75
2,12
0,40
0,43
0,39
0,41
0,02
0,30
0,20
0,26
0,05
Revista UDO Agrícola 9 (2): 343-346. 2009
Yamarte Chirinos et al. Contenido foliar de algunos macronutrimentos en guanábana (Annona muricata L.)
en la zona de producción fruticola del municipio
Mara en la cual las aguas de riego presentan altas
concentraciones de sales como el cloruro de sodio
(Quintero y Mata, 2001), que pueden influir en la
acumulación y contenido de este mineral en las hojas.
CONCLUSIONES
Los valores de N encontrados fueron 2,02;
1,99 y 1,93% para las plantas cultivadas en
CENFRUZU injertadas y a pie franco y las plantas
cultivadas a pie franco en la granja Tariba,
respectivamente, mientras que los tenores promedios
de K fueron 0,89; 0,95 y 0,72%, respectivamente, de
Ca 1,86; 2,12 y 2,23%, respectivamente, de Mg
0,44; 0,41 y 0,34%, respectivamente y de Na 0,26;
0,26 y 0,26%, respectivamente.
RECOMENDACIONES
Establecer el balance nutricional de los
elementos minerales en el guanábano, contemplando
un ciclo completo de producción de este cultivo, y
considerar estos estudios bajo condiciones de manejo
de la zona productora de Mara y el Sur del Lago de
Maracaibo.
AGRADECIMIENTOS
Proyecto de Investigación cofinanciado por
FONACIT S1-2001001083 y Centro Frutícola del
Zulia-CORPOZULIA. FONACIT S1-2000000795 y
F-2001001117.
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Revista UDO Agrícola 9 (2): 343-346. 2009
346
Fenología de la naranja 'Valencia' sobre tres patrones en Yumare, estado Yaracuy, Venezuela
Phenology of orange 'Valencia' on three rootstocks in Yumare, Yaracuy state, Venezuela
Maria LEÓN
1
, Mercedes PÉREZ MACIAS 2, Enio SOTO2, Luis AVILÁN2 y María Angélica
GUITIERREZ2
1
2
Instututo Nacional de Investigaciones Agrícolas, INIA-Yaracuy, San Felipe, estado Yaracuy, Venezuela e
Instututo Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA-CENIAP), Maracay, 2101, estado Aragua, Venezuela.
E-mails: [email protected], [email protected], [email protected] y [email protected]
Autor para correspondencia
Recibido: 04/03/2009
Primera revisión recibida: 25/11/2009
Fin de primer arbitraje: 06/05/2009
Aceptado: 20/12/2009
RESUMEN
Se realizó la descripción de la fenología del cultivar naranja Valencia injertado sobre tres patrones de naranja: 'Amblicarpa'
(Citrus amblycarpa Ochse), citrumelo 'Swingle' (Poncirus trifoliata Raf x Citrus paradisi Macf.) y mandarina 'Cleopatra'
(Citrus reshni Hort, ex Tan), en Yumare, Municipio Manuel Monge del Estado Yaracuy, Venezuela, a partir de marzo de
2005 hasta diciembre de 2007. Las evaluaciones fenológicas se realizaron quincenalmente, midiendo: porcentaje de flores y
brotes vegetativos. Los resultados indicaron que los tres patrones estudiados presentaron dos flujos de brotación y floración
en el año, el primero entre febrero - mayo y el segundo entre agosto - septiembre, siendo el primero el más importante en
cuanto a intensidad y duración. 'Valencia' sobre mandarina 'Cleopatra' presentó las mas altas intensidades de brotación (44
% y 15,1%) y de floración (35,1% y 30,2 %) en el primer y segundo flujo respectivamente, aun cuando inició la floración
más tarde que 'Swingle' y 'Amblicarpa'. Los lapsos de reposo relativo ocurrieron entre diciembre - enero y junio - julio, con
una duración de 60 días. Se corrobora el efecto del estrés hídrico sobre la inducción floral de la naranja, destacándose que,
en la medida en que la duración del período seco fue mayor, se adelantó la expresión de la fase y se incrementó la duración
e intensidad del flujo floral.
Palabras clave: Naranja ‘Valencia’, fenofases, fisiología, clima, floración, brotación.
ABSTRACT
The description of the phenology was carry on the 'Valencia' orange grafted on three rootstocks: 'Amblicarpa' (Citrus
amblycarpa Ochse), citrumelo 'Swingle' (Poncirus trifoliata Raf x Citrus paradisi Macf.) and 'Cleopatra' mandarin (Citrus
reshni Hort, ex Tan), in Yumare, Manuel Monge County of the Yaracuy State, Venezuela, during March 2005 to December
2007. The phenological evaluations were realized every 15 days, registering percentage of flowers, green fruits, mature
fruits, and vegetative shoots. The results indicated that the three rootstocks studied presented two flows of shoots and
flowering during the year, the first between march-may and the second between august - september, being the first the most
important regarding intensity and length. 'Valencia' on mandarin 'Cleopatra', presented the highest intensities of shoots in
the first flow (44.0 and 15.1%), also the highest intensities of flowering in the first and second flow (35.1 and 30.2%), but it
initiated the flowering later than 'Swingle' and 'Amblicarpa'. The lapses of relative rest occurred between DecemberJanuary and June-July with a length of 60 days. There is corroborated the effect of the water stress on the floral induction of
the orange, being outlined that, in the measurement in which the duration of the dry period was major, the expression of the
phase went forward and there was increased the duration and intensity of the floral flow.
Key words: 'Valencia' orange, phenophases, physiology, climate, flowering, shooting.
INTRODUCCIÓN
En Venezuela, el naranjo (Citrus sinensis L.
Osbeck) constituye el rubro más importante de la
citricultura ocupando para el año 2006, 27.451 ha,
ubicadas en mayor proporción en los estados Yaracuy
y Carabobo (73,23 %), siendo Yaracuy el primero
347
con 11.590 ha. (MAT, 2006). Aular (2005) señala que
las copas más usadas son: 'Valencia', 'Hamlin',
'Criolla' y 'California'; mientras que los patrones
utilizados son: citrumelo
'Swingle' (Poncirus
trifoliata Raf x Citrus paradisi Macf.), mandarina
'Cleopatra'
(Citrus reshni Hort, ex Tan),
'Amblicarpa' ( Citrus amblycarpa Ochse) y limón
Revista UDO Agrícola 9 (2): 347-355. 2009
León et al. Fenología de naranja 'Valencia' sobre tres patrones en Yumare, Venezuela
Volkameriano (Citrus volkameriana Pasquale) . Este
último, hasta hace poco tiempo, fue el patrón
predominante pero en la actualidad existe una
tendencia al uso de la mandarina ‘Cleopatra’, y
citrumelo ‘Swingle’. Mandarina ´Cleopatra´ tiene un
gran crecimiento, mientras que ´Swingle´ induce un
menor porte y en consecuencia permite el trazado de
marcos de plantación más estrechos, siendo ambos
tolerantes a la tristeza de los cítricos (Aular, 2005,
Monteverde et al., 2000). Al respecto, Avilán (1986)
señala que los patrones tienen una marcada influencia
sobre el comportamiento del injerto, en consecuencia
en nuestro medio tropical se deben seleccionar los
patrones que tengan menor vigor a los fines de
aumentar la densidad de siembra y disminuir los
efectos
sobre
los
rendimientos
por
el
autosombreamiento y la competencia por árboles
situados alrededor.
La selección de un patrón radica en la
experiencia que se tenga de éste y fundamentalmente,
del conocimiento de los factores de calidad que el
patrón pueda inferir a la copa (Wagner et al., 2002).
En este sentido, Monteverde et al., (1996) señalan
que la evaluación de los cultivares de cítricos sobre
diferentes patrones y bajo distintas condiciones
ambientales es necesaria para determinar la
influencia sobre la producción de los árboles y
calidad de los frutos, al respecto en evaluación
realizada con naranja ´Valencia´ sobre siete
portainjertos durante diez años, concluyen que
´Cleopatra´ fue el portainjerto que indujo mayor
producción (kg) y número de frutos. Aunque no hubo
diferencias estadísticamente significativas con
´Swingle´, ´Carrizo´, ´Volkameriana´ y ´Sacaton´. De
igual manera, ´Volkameriana´ indujo en Valencia los
árboles con mayor crecimiento (volumen de copa),
aunque no se diferenció estadísticamente de
´Cleopatra´ y ´Carrizo´. ´Swingle´, ´Sacaton y
Citremon 1449 tuvieron los volúmenes de copa
menores.
El comportamiento de las especies vegetales
y animales está determinado por las características
internas de la especie y por las condiciones
predominantes en el medio ambiente en que se
localizan, este comportamiento es estudiado por la
fenología. La floración, la brotación y el cuajado del
fruto, son los cambios más fácilmente apreciables en
la fenología de los frutales, siendo la floración y el
cuajado del fruto las etapas más críticas y sensibles a
condiciones ambientales como la sequía, exceso de
humedad y temperaturas extremas (Aubert y Lossois,
1972). El conocimiento de la fenología en los cítricos
constituye una herramienta indispensable para la
toma de decisiones en su manejo y producción,
además
permite
comparar
y
estudiar
el
comportamiento de uno o varios cultivares en su
medio de producción y evaluarlos en nuevas áreas
agroecológicas.
En el país la naranja se encuentra en zonas
con condiciones hídricas y térmicas diversas que
pueden en muchos casos producir estrés, dando como
resultado variación en la floración, crecimiento y
maduración irregular de los frutos. Los cítricos se
desarrollan mediante flujos o ritmos de crecimiento,
que se presentan en número e intensidad variable,
con periodos intercalados de reposo relativo (Pérez et
al., 2004). La ocurrencia de las fases fenológicas en la
naranja están influenciadas entre otros factores, por
el clima y por el porta injerto, En las zonas tropicales
hay erratismo, los flujos de crecimiento están
determinados por el déficit hídrico y la frecuencia de
los mismos no está bien definida. En los subtropicos
del hemisferio norte ocurre de 2-5 brotaciones, con
una media de 3, mientras que en las áreas tropicales
húmedas no hay estacionalidad y el número de
brotaciones es muy variable, uno de los factores
determinante del crecimiento vegetativo de los
cítricos es la temperatura, las cardinales son 13 y 35
°C (Aular, 2005).
Los cítricos son plantas capaces de
economizar agua y superar prolongados periodos de
sequía, lo que puede estar relacionado por una
combinación de factores fisiológicos y anatómicos
dentro de los que están la baja conductividad radical y
estomática, y la profundidad del sistema radical
(Davies y Albrigo, 1994; Agustí, 2003). No obstante,
el estrés hídrico es el factor ambiental más relevante
para la inducción floral de los cítricos en el trópico, el
inicio de las lluvias o el riego después de un período
seco tiene una influencia predominante sobre la
floración (Aubert y Lossois 1972, Chaikiativos et al.,
1994; Soulez y Fouqué, 1958). Con el déficit hídrico
las yemas vegetativas desarrollan la capacidad para
florecer, además, cesa el crecimiento de los tallos y
del sistema radical; dependiendo de la intensidad del
estrés se puede presentar marchites de la hoja,
disminución de la conductancia estomática, de la
asimilación neta de CO2 y de la conductividad radical
(Davies y Albrigo, 1994).
Albrigo (2009) señala que tanto el frío como
la sequía pueden inducir floración. En general se
Revista UDO Agrícola 9 (2): 347-355. 2009
348
León et al. Fenología de naranja 'Valencia' sobre tres patrones en Yumare, Venezuela
necesitan más de 700 horas de frío a 19 ° C o menos
para obtener una floración intensa que permita una
producción razonable, mientras que se necesitan de
60 a 70 días de sequía moderada a severa para obtener
los mismos resultados. La lima ‘Tahití’, necesitó 30 d,
de estrés hídrico en condiciones de Florida (USA),
para inducir un número importante de yemas florales,
mientras que se contabilizaron 90 días, de estrés
hídrico en la mandarina Arrayana en el Meta de
Colombia para inducir la floración principal (Orduz,
2007). En relación con los períodos de reposo entre
flujos de crecimiento Mendel (1969) indica que
parecen estar regulados por factores fisiológicos y
climáticos, en especial, la temperatura y el régimen
hídrico.
'Amblicarpa' (Citrus amblycarpa Ochse), citrumelo
‘Swingle' (Poncirus trifoliata Raf x Citrus paradisi
Macf.) y mandarina 'Cleopatra' (Citrus reshni Hort, ex
Tan), en la zona citrícola de Yumare, municipio
Manuel Monge del estado Yaracuy, Venezuela, esta
zona tiene particular significación debido a que
existen muy pocas plantaciones en Venezuela
ubicadas con tan bajos metros sobre el nivel del mar,
que en condiciones tropicales se alejan de las zonas
tradicionales del cultivo. Recopilar información de
diferentes patrones permite aportar información
valiosa para la interpretación del comportamiento del
cultivo, que permita a futuro la planificación y la
correcta utilización de las prácticas agronómicas en la
zona.
En el país los trabajos relacionados con la
fenología de la naranja son escasos, no obstante Pérez
et al., (2004) describieron la fenología de las naranjas
‘Criollo-Montero’ y ‘Caracara’, ambas sobre el
patrón 'Carrizo'; y lima 'Tahiti' sobre el patrón
'Volkameriana', en Maracay, estado Aragua durante
tres ciclos anuales de producción, observando la
ocurrencia de dos picos de brotación y dos flujos de
floración en el año. El reposo relativo se presentó
previo a la floración, y las máximas intensidades de
brotación y floración ocurrieron en el período seco.
MATERIALES Y MÉTODOS
Bautista et al., (1991) en plantaciones del
cultivar 'Valencia' injertado sobre los patrones limón
'Volkameriana', 'Cleopatra' y citrange ‘Carrizo’
(Poncirus trifoliata Raf x Citrus sinensis, L. Osbeck),
en el estado Carabobo, observaron que la brotación
ocurrió luego de un reposo con duración variable, la
duración promedio del flujo
fue mayor sobre
‘Carrizo’, intermedio sobre 'Cleopatra' y menor sobre
'Volkameriana'.
El ensayo se realizó a partir de marzo del
2005 hasta diciembre del 2007, en las fincas La
Esperanza y Aguacatal localizadas en la carretera
norte de la Colonia Agrícola Yumare, municipio
Manuel Monge del estado Yaracuy, en la región
centro-occidental de Venezuela, ubicada a 78 msnm y
a 10°´40’ N y 68 ° 35 ‘ O, y perteneciente a la
provincia fisiográfica: Cordillera de la Costa Central.
Esta unidad de producción se dedica a la producción
de naranja, y presenta una pendiente plana entre 0.3
% y 0.5 %, con suelos muy pesados, y alta retención
de humedad y en algunas zonas con problemas de
aguachinamiento.
Sosa (1995) evaluó el comportamiento
fenológico y productivo de la lima 'Tahiti' en árboles
de un año y siete meses de edad, sobre los patrones
'Amblicarpa', 'citrumelo Swingle' (Poncirus trifoliata
Raf x Citrus paradisi Macf.) y limonero
'Volkameriano' (Citrus volkameriana Tan x Pasq) en
el estado Aragua. Los resultados obtenidos indicaron
la presencia de cinco flujos vegetativos y florales,
presentándose con mayor actividad en el primer
semestre del año y los más duraderos en el período
lluvioso.
El cultivar utilizado fue naranja 'Valencia'
injertado sobre los patrones: 'Amblicarpa' (Citrus
amblycarpa Ochse), citrumelo 'Swingle' (Poncirus
trifoliata Raf x Citrus paradisi Macf.) y mandarina
'Cleopatra' (Citrus reshni Hort, ex Tan) sembrados a
un distanciamiento de 8 x 4 m. Se seleccionaron
quince
individuos por patrón, distribuidos
aleatoriamente en el campo, con
edades
comprendidas entre 8 y 11 años, correspondiendo
este rango al período de plena producción,
caracterizado por la máxima eficiencia productiva que
alcanzan los árboles (Avilán et al., 1992) . Las plantas
seleccionadas recibieron igual manejo que el resto de
la plantación, la práctica del riego no es usual,
solamente fue utilizada por el productor cuando
observó según su experiencia, casos extremos de
estrés hídrico en las plantas.
La presente investigación tuvo por objeto,
realizar la descripción de la fenología del cultivar
naranja ‘Valencia’ injertado sobre tres patrones
Para la evaluación de los eventos de
brotación, floración y reposo relativo, se realizaron
visitas quincenalmente, tomando las siguientes
349
Revista UDO Agrícola 9 (2): 347-355. 2009
León et al. Fenología de naranja 'Valencia' sobre tres patrones en Yumare, Venezuela
variables: Intensidad de floración (porcentaje de
flores) e intensidad de brotación (porcentaje de
brotes vegetativos). Con estos fines la copa se dividió
en cuatro secciones imaginarias a las cuales se les
asignó un máximo de 25% en caso de que hubiese
expresado la fase fenológica (Fournier, 1974 ). El
inicio de la floración y brotación se consideró en
todos los casos a partir de la presencia de las
estructuras correspondientes en el
5 % de la
superficie del árbol, y en el 20% de la población.
La fecha de inicio de la floración y brotación,
para cada combinación
copa-portainjerto,
se
determinó utilizando la moda de las fechas
observadas para cada individuo. La duración del flujo
de floración y brotación (total de días) se determinó
por la diferencia entre la fecha final donde cesa la
emisión de flores o brotes y la fecha inicial donde se
detecta la presencia de las mismas (Duración = fecha
final – fecha inicial).
A partir de mayo del 2005 se inició la
medición de la precipitación (mm),
con un
Recolector de Lluvia tipo Balancín, la temperatura
del aire (ºC) y humedad relativa (%), a través de
sensores HOBO© ubicados en el sitio de
experimentación. La evapotranspiración potencial
(ETP) y el balance hídrico de la zona, fueron
determinados por el método Thornthwaite y Mather,
(Guevara, 2003) usando la temperatura media
mensual y precipitación mensual. Se calcularon los
índices agroclimáticos simples: Precipitación
promedio mensual,
humedad relativa promedio
mensual (%), temperatura media, máxima, mínima
mensual y amplitud térmica.
Con las funciones estadísticas del software
Microsoft Excel, se realizó análisis descriptivo para
obtener para cada variable el valor promedio, la
desviación estándar, mínimo y máximo. Finalmente a
través de gráficos se analizó la relación entre las
fenofases y los valores de precipitación y
temperatura.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Comportamiento climático
Se presenta en el Cuadro 1, la precipitación
promedio
mensual
(mm),
evapotranspiración
potencial (mm), temperatura media, máxima y
mínima mensual (°C), así como la amplitud térmica
diaria (°C) y la humedad relativa (%), durante el
período estudiado
La precipitación presentó un promedio anual
de 1343,2 mm, aún cuando fue variable en los tres
años estudiados. El 47,5 % de las lluvias cayeron de
octubre a enero, siendo diciembre el mes más
lluvioso alcanzando un valor promedio de 211,4 mm.,
y los de menor precipitación
junio, julio y
septiembre. Es importante resaltar que el año 2006
fue el más lluvioso (1955mm), mientras que el 2007
fue más seco (1080 mm) especialmente en el primer
semestre del año.
Al comparar los
valores promedios de
precipitación con la ETP mediante el balance hídrico,
se observa que se presentó déficit hídrico en abril y
entre junio-septiembre. Este período de mayor
demanda hídrica, puede ser relevante para la
inducción floral de la naranja en estas dos épocas
(Aubert y Lossois 1972; Chaikiativos et al., 1994;
Soulez y Fouqué, 1958).
En nuestro país la temperatura presenta una
magnitud con una variabilidad temporal relativamente
reducida, en consecuencia los valores registrados en
la
presente
investigación,
mostraron
ese
comportamiento. Las temperaturas máximas se
Cuadro 1. Promedio de precipitación (mm), evapotranspiración potencial (ETP) (mm), temperaturas (T) máxima (ºC), media
(ºC), y mínima (ºC), humedad relativa (HR) (%) y amplitud térmica diaria (ATD) (ºC) en Yumare, estado
Yaracuy, Venezuela mayo 2005-diciembre 2007.
Variable
Precipitación
ETP
T. Máxima
T. Media
T. Mínima
Ene
Feb
Mar Abr May
Jun
Jul
Ago Sep
148,3 98,8 116,5 97,7 164,53 89,6 66,0 136,7 89,13
98,7
91,8 119,3 139,1 166,8 160,0 158,0 159,6 151,9
29,2
29,6 30,5 32,3
33,5
33,2 33,4 34,4 35,0
24,5
24,4 25,4 26,5
27,5
27,4 27,3 27,5 27,7
21,2
20,4 22,0 22,9
23,9
23,6 23,2 23,1 23,0
HR
92,36 89,73 91,01 90,53 88,77 86,97 85,42 85,27 83,58
ATD
7,99
9,21 8,49 9,40
9,63
9,53 10,14 11,34 11,99
* En el caso de la precipitación y ETP representan valores totales
Revista UDO Agrícola 9 (2): 347-355. 2009
Oct
Nov
Dic Media*
156,5 121,8 211,4 1343,2
147,6 129,0 111,6 785,5
34,6 31,8 29,9
32,7
27,3 26,2 24,8
26,6
23,0 22,8 21,2
22,6
85,24 90,49 92,28 87,07
11,53 9,02 8,61
10,11
350
León et al. Fenología de naranja 'Valencia' sobre tres patrones en Yumare, Venezuela
presentaron de agosto-octubre con un valor máximo
de 35,0 °C, las medias mensuales aumentaron
progresivamente a partir de mayo hasta octubre y
disminuyeron a partir de noviembre; el promedio
anual en el período fue de 26,60 °C. Las temperaturas
mínimas se registraron entre diciembre-febrero, y
presentaron valores sobre los 20,4 °C. Cabe
destacar que estos valores no son los óptimos para la
inducción floral en naranja, debido a que según
Albrigo (2009), se necesitan más de 700 horas de frío
a 19 °C, o menos para obtener una floración intensa
que permita una producción razonable.
La humedad relativa fluctuó entre 83,54 y
92,36% durante todo el año, los valores más bajos se
registraron entre junio -octubre y los más altos entre
diciembre-enero, coincidiendo estos últimos con el
período de mayor precipitación. Estas condiciones de
alta humedad relativa y lluvias en la zona, sumadas a
las características de los suelos, clasificados como
muy pesados y de
pendiente plana, producen
aguachinamiento en ciertas épocas del año. Sumado a
esta situación, los altos valores de temperatura y
humedad relativa producen una mayor presión de
problemas fitosanitarios en especial de plagas y
enfermedades (Davies, 1997).
Brotación
Durante el período evaluado ocurrieron 2
flujos importantes de brotación para los tres patrones
utilizados con el cultivar Valencia, con duración e
intensidad variable. El primero ocurrido entre marzo mayo, con una duración promedio de 41,5 días y de
mayor intensidad (31,6%); luego de un período de
reposo de aproximadamente dos meses (diciembreenero), el segundo se presentó entre agostoseptiembre, de menor intensidad (13,4%) y menor
duración (21,7 días), después de un reposo de dos
meses (junio-julio) (Figura 1, Cuadro2). Estas
observaciones fenológicas concuerdan con las
realizadas por Pérez et al., (2004) en el estado
Aragua, y Sosa (1995) quienes evidenciaron para
otras combinaciones patrón- injerto, así como en
diferentes condiciones climáticas, que los flujos de
brotación de mayor actividad ocurren en el primer
semestre del año.
V/PA: 'Valencia' sobre patrón ´Amblicarpa´, V/PC: 'Valencia' sobre patrón ´Swingle´,
V/PM: 'Valencia' sobre patrón mandarina ´Cleopatra´.
Figura 1. Flujo de brotación y su máxima intensidad en Naranja 'Valencia' sobre tres patrones en Yumare, estado Yaracuy,
Venezuela mayo 2005-diciembre 2007.
351
Revista UDO Agrícola 9 (2): 347-355. 2009
León et al. Fenología de naranja 'Valencia' sobre tres patrones en Yumare, Venezuela
Los períodos de brotación señalados, parecen
estar vinculados con los períodos de déficit hídrico y
altas temperaturas descritos anteriormente. Cabe
destacar, que el periodo de brotación, durante el
primer semestre del año 2007 fue más largo (Figura
1), coincidiendo con los menores registros de
precipitación durante los tres años evaluados. Estas
observaciones son similares a las efectuadas por Pérez
et al., (2004) para las naranjas ‘Criollo-Montero’ y
‘Caracara’ en Maracay, estado Aragua, quienes
señalan que en el período seco ocurrieron las
máximas intensidades de brotación. En atención a lo
planteado por Aular (2004), relacionado con el efecto
de la temperatura sobre el crecimiento vegetativo de
los cítricos, se observó que los flujos de brotación,
ocurrieron en el período de mayor temperatura y
mayor amplitud térmica (Cuadro 1).
En atención al comportamiento de los
patrones (Cuadro 2), en el primer flujo, la mayor
intensidad de brotación promedio se observó en
mandarina ´Cleopatra´ (35.1 %) y la mayor duración
la obtuvo `Swingle` (45 días), quien presentó además
la menor intensidad (23 días). ´Amblicarpa´ mostró
valores intermedios.
En el segundo flujo de brotación, se observó
el mismo comportamiento: Mandarina ´Cleopatra´
presentó la máxima brotación (30,2%), mientras que
la duración del flujo fue similar para los tres patrones.
Cabe destacar que ocasionalmente entre noviembre y
diciembre las combinaciones `Valencia`/`Amblicarpa`
y `Valencia´/`Cleopatra` presentan un tercer flujo de
brotación de baja intensidad y duración (Figura 1).
Estos resultados concuerdan con lo señalado por
Monteverde, et al., (2000), en relación con el vigor
de los portainjertos, indicando que mandarina
´Cleopatra´ tiene un gran crecimiento, evidenciado en
este caso, por la mayor brotación observada, mientras
que ´Swingle´ que presentó la menor intensidad
promedio de brotación en los dos flujos, induce un
menor porte.
Pérez et al., (2004) señalan de igual manera,
la existencia de dos flujos vegetativos en el cultivar
`Caracara`, coincidiendo a lo observado en el cultivar
´Valencia´ sobre los tres patrones estudiados, no
obstante se diferencia de los tres flujos observados
por Bautista et al., (1991), para el mismo cultivar
`Valencia' sobre 'Citrange Carrizo', en los Valles
altos de Carabobo.
Según Mendel (1969), los periodos de reposo
entre flujos de crecimiento, parecen estar regulados
por factores fisiológicos y climáticos, especialmente
la temperatura y el régimen hídrico. En esta
investigación la duración del primer período de
reposo fue de 60 días para los tres patrones en
correspondencia con lo obtenido por Pérez et al.,
(2004) en el estado Aragua. Este reposo se presentó
en diciembre-enero, y se caracterizó por tener la
menor amplitud térmica diaria (8-8,6 °C) del año,
pero con excesos de humedad mientras que el
segundo tiempo de reposo ocurrido en julio, fue mas
corto y se caracterizó por una mayor amplitud
térmica (10,14 °C), acompañada por el déficit hídrico
más alto del año (Cuadro 1).
Floración
La floración se presentó en dos flujos el
primero entre febrero-mayo y el segundo de agostonoviembre con diferencias en duración e intensidad
para los tres patrones estudiados (Figura 2),
coincidiendo en parte con los resultados obtenidos
por Frometa et al., (1978) y Pérez et al., (2004), en
Cuadro 2. Valor promedio (VP), desviación estándar (DE), valores mínimo (Vm) y máximo (VM) de la intensidad (I
en %) y duración (D en días) de la brotación para naranja ´Valencia´ sobre tres patrones en Yumare, estado
Yaracuy, Venezuela mayo 2005-diciembre 2007.
VP
DE
Vm
VM
Citrumelo ´Swingle´
Flujo 1
Flujo 2
I
D
I
D
20,2
53,3
14,1
28,6
12,2
25,3
6,8
9,4
5
15
2
15
55
90
28
90
Mandarina ‘Cleopatra’
Flujo 1
Flujo 2
I
D
I
D
44,0
40,5
15,1
18,3
26,0
18,4
11,3
6,6
5
15
5
15
90
75
55
30
Naranja ‘Amblicarpa’
Flujo 1
Flujo 2
I
D
I
D
30,6
50,3
11,1
18,3
11,7
21,5
3,9
6,4
8
15
5
15
60
90
20
30
Flujo 1: Intensidad promedio: 31,6 %; duración: 41,5 días
Flujo 2: Intensidad promedio: 13,4 %; duración: 21,7 días.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 347-355. 2009
352
León et al. Fenología de naranja 'Valencia' sobre tres patrones en Yumare, Venezuela
otros cultivares de naranja y limón, quienes indican
los meses de marzo - abril y septiembre-noviembre,
como los meses de ocurrencia de la floración en
diferentes zonas climáticas en el país, los cuales en
todos los casos se corresponden con la presencia de
períodos secos tal y como se puede observar en la
Figura 2. Cabe destacar que el estrés hídrico es el
factor ambiental más relevante para la inducción
floral de los cítricos en el trópico (Aubert y Lossois
1972; Chaikiativos et al., 1994; Soulez y Fouqué,
1958; Albrigo, 2009).
El primer flujo de floración ocurrió entre
mediados de febrero y abril para ´Valencia´ sobre
´Swingle¨ y ´Amblicarpa´, y en abril- mayo para
`Cleopatra` (Figura 2). La mayor intensidad de
floración ocurrió en este último patrón (35,1%), y la
mayor duración de la fase en citrumelo ´Swingle` (45
días) (Cuadro 3).
En atención al efecto del estrés hídrico en la
inducción floral de los cítricos, se observa en la
Figura 2 que durante el primer flujo del año 2006, la
máximas intensidades de floración, se concentraron
Figura 2. Flujo de floración naranja 'Valencia' sobre tres patrones y precipitación en los tres años de estudio en Yumare,
estado Yaracuy, Venezuela en 2005-2007.
Cuadro 3. Valor promedio (VP), desviación estándar (DE), valores mínimo (Vm) y máximo (VM) de la intensidad (I en %)
y duración (D en días) de la floración para naranja ´Valencia´ sobre tres patrones en Yumare, estado Yaracuy,
Venezuela mayo 2005-diciembre 2007.
VP
DE
Vm
VM
Citrumelo ´Swingle´
Flujo 1
Flujo 2
I
D
I
D
23,7
45,0
18,5
17,7
15,0
17,0
10,1
7,6
5
15
6
15
85
120
48
45
Mandarina ‘Cleopatra’
Flujo 1
Flujo 2
I
D
I
D
35,1
37,2
30,2
18,2
18,8
12,3
18,6
6,3
8
15
5
15
70
60
75
30
Flujo 1: Intensidad promedio: 31,6 %; duración: 41,5 días
Flujo 2: Intensidad promedio: 13,4 %; duración: 21,7 días.
353
Revista UDO Agrícola 9 (2): 347-355. 2009
Naranja ‘Amblicarpa’
Flujo 1
Flujo 2
I
D
I
D
24
42,5
18,2
17,7
15
17
10,1
7,6
8
15
6
15
80
60
48
45
León et al. Fenología de naranja 'Valencia' sobre tres patrones en Yumare, Venezuela
en el mes de abril para los tres patrones evaluados,
con valores inferiores al 21 % y duración promedio de
41 días. Cabe destacar que aún cuando este año fue el
más lluvioso de los tres estudiados, se presentó un
período de baja precipitación entre finales de febrero
y principios de abril (50 días) con solamente 4 lluvias
con intensidad entre 10 mm y 45 mm. Las
temperaturas mínimas promedios estuvieron sobre los
21°C y las máximas por arriba de 28,5 °C.
Contrario a lo sucedido en el 2006, el año
2007 fue más seco especialmente en el primer
semestre del año donde solamente se presentaron
entre enero y mayo diez lluvias entre 10mm y 22mm,
por lo cual a partir de mediados de abril, el
productor recurrió al riego por gravedad utilizando
una frecuencia de 15 días. En este período la floración
tuvo mayor duración promedio (50,3 días) y mayor
intensidad máxima: 28,7 %, adelantándose 70 días
con respecto al año anterior para `Citrumelo` y
`Amblicarpa` y solamente 15 días para mandarina
`Cleopatra´. La temperatura máxima en el período se
ubicó por arriba de 28,2 °C, y la mínima sobre los
21,6 °C.
(Cuadro 3). El portainjerto mandarina ´Cleopatra´
presentó la mayor intensidad y duración del flujo.
Se destaca para los dos flujos de floración,
lo señalado por Avilán (1986), Wagner et al., (2002)
y Monteverde et al., (1996), sobre la influencia que
los patrones tienen sobre el comportamiento del
injerto, en este caso la tendencia indica que
´Amblicarpa´ y ´Swingle´ en el primer flujo, florecen
antes que ´Cleopatra´, manifestando este último la
mayor intensidad, la cual posiblemente está vinculada
con
la mayor productividad observada por
Monteverde et al., (1996), quienes al evaluar la
naranja ´Valencia´, sobre siete patrones durante diez
años, concluyen que, ´Cleopatra´ fue el portainjerto
que indujo mayor producción en kg y número de
frutos, así como uno de los mayores crecimientos
(volumen de copa).
CONCLUSIONES
Para la zona de Yumare, los tres patrones
estudiados presentaron dos flujos importantes de
brotación y de floración en el año, el primero entre
febrero-mayo, más resaltante en cuanto a intensidad y
duración y el segundo en agosto- septiembre.
En atención a estas observaciones, se
corrobora el efecto del estrés hídrico sobre la
inducción floral de la naranja, destacándose que, en
la medida que la duración del período seco fue mayor,
se adelantó la expresión de la fase y se incrementó la
duración e intensidad del flujo floral. Tal y como
señala Davies y Albrigo, (1994), en el período de
déficit hídrico las yemas vegetativas desarrollan la
capacidad para florecer, debido a que los cítricos son
plantas capaces de economizar agua y superar
prolongados periodos de sequía, lo que puede estar
relacionado por una combinación de factores
fisiológicos y anatómicos dentro de los que están la
baja conductividad radical y estomática, y la
profundidad del sistema radical. De igual manera
estas observaciones concuerdan con lo señalado por
Chaikiativos et al., (1994) quienes evaluaron el
efecto del estrés hídrico sobre la floración del limón
(Citrus limón), observando que, cuando el estrés
aplicado, fue más severo ocurrió un adelanto en la
expresión de la fase y un incremento en la intensidad
y duración de la misma.
Agustí, M. 2003. Citricultura. Editorial MundiPrensa, Madrid. 422 p.
El segundo flujo de floración ocurrió en
forma simultánea para los tres patrones y de manera
variable en agosto- septiembre y noviembre, siendo
de menor intensidad y duración que el primero
Albrigo, L. 2009. Control of flowering in the
American hemisphere. In : Memorias V Taller
Regional de Bioclimatología Manejo y Producción
de cítricos. Valencia. Venezuela.
`Valencia` sobre mandarina `Cleopatra`
presentó las más altas intensidades de brotación y
floración en los dos flujos de crecimiento, en
comparación con los otros patrones.
Plantas sobre ´Amblicarpa´ y ´Swingle´
florecen, en el primer flujo, antes que plantas sobre
´Cleopatra´.
Se corrobora el efecto del estrés hídrico sobre
la inducción floral de la naranja, destacándose que,
en la medida en que la duración del período seco fue
mayor, se adelantó la expresión de la fase y se
incrementó la duración e intensidad del flujo floral
LITERATURA CITADA
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Revista UDO Agrícola 9 (2): 347-355. 2009
Aproximación al comportamiento climático en la zona citrícola de Yumare, estado Yaracuy,
Venezuela
Approximation to the climatic behavior in the citrus zone of Yumare, state Yaracuy, Venezuela
Mercedes PÉREZ MACÍAS
1
1
, María LEÓN2, Enio SOTO1, Luís AVILÁN1 y María Angélica
GUTIÉRREZ1
Instututo Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA-CENIAP), Maracay, 2101, estado Aragua, Venezuela y
2
INIA-Yaracuy, San Felipe, estado Yaracuy, Venezuela. E-mails: [email protected], [email protected], [email protected] y [email protected]
Autor para correspondencia
Recibido: 25/02/2009
Fin de segundo arbitraje: 23/09/2009
Fin de primer arbitraje: 27/03/2009
Segunda revisión recibida: 16/12/2009
Primera revisión recibida: 31/08/2009
Aceptado: 20/12/2009
RESUMEN
La evaluación del potencial agrícola de una zona depende en gran medida de la disponibilidad de datos climatológicos
adecuados. Tales datos constituyen un elemento indispensable en la zonificación y caracterización bioclimatica de los
cultivos. De esto se desprende la necesidad de generar información agroclimática producida en las áreas de estudio en
forma detallada y coherente. En este sentido se ha desarrollado, en una primera aproximación, la caracterización climática
con el fin de mostrar el comportamiento productivo y vegetativo de cítricos e iniciar la serie histórica que permita generar
registros bioclimáticos en Yumare, Estado Yaracuy. Esta zona es productora de naranja con especiales características de
calidad d el fruta. Los datos se registraron durante los años 2005 al 2007, en Yumare, estado Yaracuy a 78 msnm. Se
observaron las más altas temperaturas entre septiembre y octubre, 35-37 °C y las menores en diciembre entre 17-18 °C, con
promedio anual de 26,5 ° C y amplitud térmica anual entre los 13,1 y 16,9 ° C; en la zona llovió en los dos años de registro
un promedio de 123 días al año con una frecuencia de distribución de la lámina diaria, entre 1-10 mm, con promedio anual
de 1.343 mm en total, siendo diciembre el más lluvioso con promedio de 211 mm y los meses con menor precipitación
fueron junio y julio con promedios menor a 50 mm La duración del día se encuentra entre 11,4 horas en diciembre y 12,6
en junio. Los meses de déficit hídricos corresponden al período abril y julio-septiembre, y los de excedentes entre
noviembre a febrero. Esta información es una herramienta básica para la planificación del manejo agronómico como fechas
de aplicación de productos fitosanitarios en conocimiento de la fase fenológica que lo requiere, además apoya en la
planificación del uso racional del agua optimizando el tiempo y frecuencia de riego.
Palabras clave: Bioclimatología, cítricos, régimen hídrico.
ABSTRACT
The evaluation of the agricultural potential of a zone depends in great measure of the availability of adequate climatologic
data. Such data constitute an indispensable bioclimatic element in the zoning and characterization of the crops. Due the
exposed before, it is necessary to generate an accurate and coherent study in the production areas. In this sense has been
developed, in a first approximation, a climatic characterization in order to showing the vegetative and productive behaviour
of citrus and to initiate the historic series that allows generating bioclimatic records in Yumare, Yaracuy state. This area is
an orange producer with special characteristics of the fruit quality. The data were registered between the 2005-2007 years,
in Yumare, Yaracuy state at 78 m.a.s. The highest temperatures were observed between September and October, 35-37 °C
and the lowest were in December between 17-18 °C with an annual average of 26.5 ° C and with the annual temperature
amplitude between 13.1 and 16.8 °C. In the area did rain 123 days as an average during the two years of records, with a
distribution frequency of a daily water amount between 1-10 mm with an annual rain average of 1.343 mm. December was
the rainiest month with 211mm and the months with less values were June and July with less than 50 mm. The day length
was between 11.4 hours in December to 12.6 hr in June. The months with water deficit correspond to the period of April
and to July-September, and the excess months were between November and February. This information is a basic tool for
agronomic planning as pest control or estimations of citrus phenological events; also it is possible to optimize the time and
frequency of irrigation.
Key words: Bioclimatology, citrus, water deficit.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 356-363. 2009
356
Pérez Macías el at. Comportamiento climático en la zona citrícola de Yumare, estado Yaracuy, Venezuela
INTRODUCCIÓN
La evaluación del potencial agrícola de una
zona depende en gran medida de la disponibilidad de
datos climatológicos adecuados. Tales datos
constituyen un elemento indispensable en la
zonificación y caracterización bioclimatica de los
cultivos así como en las expresiones fenológicas de
las especies vegetales y animales, estas últimas son un
factor biótico que se correlaciona directamente con el
régimen climatológico (Villalpando y Ruiz, 1993).
Los registros climáticos son además una herramienta
de apoyo en la toma de decisiones para un manejo
oportuno en aplicaciones fitosanitarias que minimicen
el impacto negativo en procesos de polinización y
fertilización afectados por el clima. Por otra parte la
información climática permite el desarrollo y
validación de modelos de predicción de ataques de
plagas y enfermedades, permite la determinación de
las necesidades de agua del cultivo, por ejemplo a
través del cálculo del balance hídrico sobre las que
han de basarse la planificación y la explotación
agrícola, evaluando tanto el agua proveniente de la
lluvia como la de riego (Pérez et al., 2004). La
definición clásica de clima nos lleva a las condiciones
atmosféricas predominantes en un lugar determinado,
durante un período relativamente largo. Estas
características predominantes se representan con los
valores medios de las variables climatológicas
(temperatura, precipitación, humedad relativa, etc.),
con algunos valores absolutos o con las frecuencias
de algunos fenómenos calculados para dicho período
(decenios, siglos), a esta condición se conoce como
promedios de una variable climática en el tiempo
(Pabón, 1997).
El comportamiento de la variabilidad
climática se presenta en diferentes escalas de tiempo.
Para las latitudes medias las estaciones del año son,
tal vez, la forma más conocida de variabilidad
climática, mientras que en las latitudes tropicales son
conocidas las secuencia periódica de temporadas
secas y lluviosas en la cual se basa gran parte de las
actividades agropecuarias. De esto se desprende la
necesidad de generar información agroclimática
producida en las áreas de estudio en forma detallada y
coherente, la cual apoya los resultados obtenidos de
las tecnologías e investigación aplicada. En este
sentido se han creado determinados índices
bioclimaticos con el fin de mostrar el comportamiento
productivo y vegetativo de los cultivos en especial de
los cítricos (Ometo, 1981). Dentro de estos índices
bioclimaticos existen elementos que ejercen
357
influencia sobre el crecimiento como la temperatura y
el agua; y elementos que ejercen influencia sobre el
desarrollo como la temperatura y duración del día. La
producción de naranja de Yumare es demandada por
especiales características en la calidad de la fruta
como son muy baja acidez e índices de madurez
diferentes a otras zonas tradicionales como la zona de
alta de Carabobo y Yaracuy (Aular y Rodríguez,
2007). En consecuencia, el objetivo de este trabajo
fue realizar una primera aproximación del
comportamiento de los elementos del clima que
mayor influencia ejercen sobre los vegetales como
son el comportamiento de la temperatura del aire, la
longitud del día y la precipitación, además de
comparar la aplicabilidad de diversos índices
bioclimaticos para el cultivo de los cítricos y
finalmente comenzar a crear la serie histórica que
permita generar registros bioclimaticos de la zona de
Yumare, Estado Yaracuy.
MATERIALES Y MÉTODOS
Los datos meteorológicos se registraron
durante los años 2005 al 2007, en las fincas Aguacatal
y La Esperanza, situadas en la localidad Yumare,
municipio Manuel Monge del estado Yaracuy a 10 º
40´ 29´´ N, 68º 35´ W a 78 msnm (Figura 1).
La temperatura del aire (°C) y humedad
relativa (%) fueron medidas con un sensor automático
marca HOBO® colocado en una garita a 1,5 m de
altura del suelo, la precipitación fue medida con un
recolector de lluvia tipo Balancín marca HOBO®,
colocados ambos dentro de la finca Aguacatal; la
duración del día fue calculado con el sistema de
información para caracterizaciones agroclimáticas
versión 2.0 (SICA). El balance hídrico fue calculado
por el método de Thornthwaite y Mather (1955),
para lo cual se utilizaron los valores mensuales de la
temperatura media y la precipitación acumulada para
cada año de estudio
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Observaciones termométricas
Para establecer la duración del periodo de
observaciones que permitan llegar a conclusiones
validas sobre el comportamiento interanual de la
temperatura, se opto por seguir el ciclo de actividad
solar, debido a que se acepta que la energía solar
recibida en la tierra regula el comportamiento de la
temperatura del aire. Por otro lado, es de esperar
Revista UDO Agrícola 9 (2): 356-363. 2009
Pérez Macías el at. Comportamiento climático en la zona citrícola de Yumare, estado Yaracuy, Venezuela
resultados análogos si se varia el ciclo de los tres años
consecutivos estudiados, lo cual permite ampliar el
periodo de análisis en posteriores estudios y, a partir
de las conclusiones generales ya obtenidas,
profundizar en la evolución de la distribución
intranual. Los valores obtenidos referidos a las
temperaturas máximas, mínimas y medias mensuales
de los años 2005, 2006 y 2007 se presentan en el
Cuadro 1. En este se observa que las más altas
temperaturas registradas fueron en el último semestre
de cada año, entre septiembre y octubre, alcanzando
valores absolutos por encima de 39 °C. Las menores
temperaturas se registraron a partir de diciembre con
valores absolutos de 17-18 °C, la temperatura
promedio anual en la zona fue de 26,5 °C.
Observaciones pluviométricas
En el territorio venezolano la estación
lluviosa generalmente comienza en abril y continúa
hasta finales de octubre. Sin embargo, hay gran
variabilidad en la fecha real del inicio de esta
estación, dependiendo de la formación de la zona de
Convergencia Intertropical, frecuentemente puede
comenzar antes en las zonas orientales y occidentales
del país, y luego en la zona central (Benacchio, 1982).
Los valores más bajos de precipitación se encuentran
en el norte del país, los más altos ocurren en las zonas
sur y oeste, con isoyetas entre 400 y 4000 mm
(Sánchez, 1999), para Yumare, estado Yaracuy este
valor se ubica entre la categoría intermedia, con
media de precipitación anual de 400 mm según las
isoyetas medias anuales de Venezuela. Según
Goldbrunner (1963), el inicio de lluvias en esta zona
corresponde al mes de mayo, donde la precipitación
media mensual es mayor a 50 mm, con una duración
de 8 meses, clasificando la zona como régimen
estacional unimodal. En el Cuadro 1 se presenta la
precipitación mensual durante el período analizado,
donde se observa que la duración del periodo de
lluvia varía entre 9 y 10 meses, igualmente, con
excepción del año 2007, los valores superaron los
44,0 mm mensuales, teniendo meses con
precipitaciones elevadas de más de 286 mm.
El promedio anual de los tres años de
precipitación en la zona fue 1.343 mm, siendo el año
más lluvioso el 2006 con una lámina total de 1.955
mm, presentando de igual forma más días de lluvia
(151 días). Tomando en consideración los valores
promedios mensuales en el período analizado, se
observa que Diciembre es el más lluvioso alcanzando
un valor promedio de 211 mm, seguido por mayo y
enero. Los valores promedios mensuales más bajos se
observaron en Junio, julio y septiembre con 50 mm
de precipitación.
La duración del día o fotoperiodo está entre
11,4 horas en diciembre y 12,6 en junio lo que
muestra una diferencia entre el día más corto y el día
más largo de solo 1,2 horas en el año (Figura 2).
Figura 1. Fincas Aguacatal y La Esperanza, carretera 22 Norte, Municipio Manuel Monge, estado Yaracuy, Venezuela
Revista UDO Agrícola 9 (2): 356-363. 2009
358
Pérez Macías el at. Comportamiento climático en la zona citrícola de Yumare, estado Yaracuy, Venezuela
Cuadro 1. Observaciones termométricas y pluviométricas en Yumare, estado Yaracuy, Venezuela.
Año
2
0
0
5
2
0
0
6
2
0
0
7
2
0
0
8
359
Temperatura medias (ºC) Temperaturas extremas (ºC)
Media Máxima Mínima Máxima Día Mínima Día
Julio
27,3
33,8
22,8
37,0
27 21,3
30
Agosto
27,9
35,2
23,0
37,9
17 21,3
20
Septiembre 28,4
36,3
23,1
39,7
20 20,6
4
Octubre 28,0
36,1
23,3
40,1
8 20,6
8
Noviembre 26,2
32,0
22,8
36,6
22 20,6
25
Diciembre 24,7
30,1
20,7
31,5
31 17,1
28
Total
27,1
33,9
22,6
37,1
20,3
Enero
24,7
29,1
21,6
32,8
15 18,7
9
Febrero 24,4
29,2
20,9
30,7
9 18,7
19
Marzo
25,4
30,0
22,4
34,4
28 19,4
30
Abril
26,3
31,9
22,7
36,1
18 20,1
3
Mayo
27,4
33,1
24,0
37,9
18 21,7
21
Junio
27,2
33,1
23,6
37,4
24 21,3
30
Julio
27,4
33,3
23,7
37,4
31 21,7
29
Agosto
27,4
34,2
23,3
37,4
4 20,6
4
Septiembre 27,8
34,8
23,4
38,8
9 21,3
26
Octubre 27,0
33,6
23,1
37,4
11 21,0
19
Noviembre 26,3
32,1
23,0
35,3
14 21,3
17
Diciembre 25,3
29,8
22,0
30,7
7 19,4
17
Total
26,4
32,0
22,8
35,5
20,4
Enero
24,3
29,2
20,8
33,6
29 17,9
31
Febrero 24,4
30,1
20,0
31,5
24 17,1
19
Marzo
25,4
31,1
21,7
34,4
11 19,0
12
Abril
26,8
32,6
23,0
37,4
18 19,4
27
Mayo
27,7
34,0
23,8
37,9
12 21,3
23
Junio
27,7
33,3
23,7
36,6
14 20,6
15
Julio
27,1
32,9
23,1
37,4
31 21,3
2
Agosto
27,2
33,9
22,9
37,9
6 20,2
22
Septiembre 27,0
33,9
22,5
36,6
25 19,8
21
Octubre 26,8
34,0
22,7
39,2
4 21,0
2
Noviembre 26,0
31,3
22,6
35,3
3 19,8
30
Diciembre 24,4
29,7
21,0
33,6
4 18,3
4
Total
26,2
32,2
22,3
36,0
19,6
Enero
23,8
29,2
20,2
31,1
12 17,1
2
Febrero 23,9
29,1
20,1
29,9
13 18,3
21
Marzo
24,4
30,3
19,8
33,2
24 17,1
11
Abril
25,9
31,2
22,5
35,3
23 19,0
1
Mayo
26,0
30,8
23,0
34,4
13 20,2
21
Junio
26,9
32,0
23,5
35,3
29 22,1
14
Julio
26,2
31,9
22,5
36,1
4 19,8
4
Agosto
26,7
33,3
22,5
39,2
31 21,0
16
Septiembre 27,5
35,3
22,4
39,7
1 20,6
9
Octubre 26,6
33,2
22,7
37,0
9 21,3
11
Noviembre 26,0
31,9
22,7
35,3
5 21,3
9
Diciembre 24,1
29,2
20,9
31,9
11 18,7
13
Total
25,7
31,4
21,9
34,9
19,7
Mes
Días de Precipitación Lluvia Máxima
Lluvia Total (mm)
(mm)
15
114,8
28,4
8
61,2
27,0
6
44
13
6
106,8
67,4
11
78
29
10
204,8
49,2
88
993,8
13
286,6
149
18
184,6
122
16
163
45
9
147,8
104
7
209,8
144,4
8
46,6
37,4
10
47,6
22,0
18
220
41,0
8
83,2
48,8
11
222
89,6
14
161
97,4
19
183,2
41,6
151
1955,4
2
10
9,8
2
13
12,4
7
70
27,2
9
47,6
15,2
8
44,2
31,8
13
77,6
25,6
7
35,6
22,8
16
129,0
40
12
140,2
94,6
17
140,6
42
17
126,4
28,4
21
246,2
38,4
131
1080,4
14
66,0
15,4
8
69,8
27,4
6
14,4
6,6
1
2,0
2
11
159,8
77,6
13
56,8
13,8
16
149,4
46,8
20
168,6
97,6
10
128,6
33,4
14
200,0
92,4
14
121,2
51
26
211,4
89,2
139
1348
-
Revista UDO Agrícola 9 (2): 356-363. 2009
Pérez Macías el at. Comportamiento climático en la zona citrícola de Yumare, estado Yaracuy, Venezuela
Índices térmicos
Índices hídricos
En el Cuadro 2 se muestra la amplitud
térmica anual como la diferencia entre el mes más
cálido y el mes más frio, para este periodo de estudio
osciló entre los 15,1 ° C y 16,9 ° C, mientras que la
amplitud térmica diaria osciló entre los 9,2 y 11,3 ° C.
Es importante considerar las temperaturas en época de
lluvia las cuales fueron más fresca con promedio de
los 4 años de 26,3 ºC mientras que en época seca fue
de 27,6 ºC incrementando en 1,3 ºC.
Otro elemento dentro de los índices
bioclimáticos que ejerce influencia sobre el
crecimiento y el desarrollo de los cítricos es el agua.
El comportamiento de la misma se señala en el
Cuadro 1 donde se definen el número de días con
lluvia, observándose en algunos casos menor número
de días con laminas de agua altas en comparación con
otros meses lo que indica que son lluvias que pueden
ocasionar erosión en el área. En la zona llueve un
A
B
C
D
Figura 2. A. Fenología de la floración de la naranja Valencia sobre tres patrones. B. Precipitación. C. Temperatura. D.
Fotoperiodo en Yumare, estado Yaracuy, Venezuela.
360
Revista UDO Agrícola 9 (2): 356-363. 2009
Pérez Macías el at. Comportamiento climático en la zona citrícola de Yumare, estado Yaracuy, Venezuela
promedio de 123 días al año, la mayor parte de ellos
(84 días) cae menos de 10 mm por día.
Adicionalmente en febrero, marzo, abril,
junio y julio un número importante de días posee
precipitaciones inferiores a 1 mm (Figura 3).
En la Figura 4 se muestra la distribución de la
lámina diaria, caída por año de estudio, indicando que
las precipitaciones entre 1-10 mm son las más
frecuentes en la zona. El año más lluvioso (2006),
presentó días con lluvias por encima de 100 mm,
constituyendo un riesgo para la zona por las altas
escorrentías y elevados caudales de agua importantes
de considerar por la existencia de causes que pueden
desbordarse en las zonas más bajas.
Balance hídrico
En la Figura 5 se presentan los balances
hídricos de los tres años en estudio observando la
variabilidad interanual de los déficit y excesos, donde
los meses de julio y septiembre presentaron el mayor
déficit para el año 2006, con una demanda
evaporativa (ETo) de 1.637 mm y una precipitación
de 1.955; aunque fue el año con menor valor de
déficit de los tres años, mientras que el año 2007
presentó el mayor número de meses con la mayor
lamina de déficit de todo el periodo de estudio, donde
la ETo fue de 1.614 mm y la precipitación 1.080 mm.
En la figura 6 se detallan los períodos de
recarga o reposición y retirada de las láminas de
agua, los cuales están vinculadas con la precipitación
del período. Según estos valores, en una situación
promedio, es posible que se requiera riego
suplementario durante los meses de julio a
septiembre, no obstante su aplicación estará en
función de otros factores como la distribución y
cantidad de lluvia caída diariamente durante ese
período. Según lo observado en la Figura 3 en estos
meses, la mayor cantidad de días de lluvia presentó
una lámina de agua inferior a los 10 mm.
Cuadro 2. Índices térmicos anuales (ºC) en Yumare, estado Yaracuy, Venezuela.
Años Tmedia
Tmáx
Tmín
ATA
ATD
2005
2006
2007
2008
37,1
35,5
35,2
31,4
20,3
20,4
22,1
21,9
3.3
3.4
3.7
11,3
9,2
9,6
9,5
27,1
26,4
26,0
25,7
T (ºC) estacional época
de lluvia
26,8
26,2
26,2
25,9
T (ºC) estacional época
seca
28,4
27,8
27,0
27,5
ATA: Amplitud térmica anual (Tmedia máx. - Tmedia mín.) en ºC, ATD: Amplitud térmica diaria (Tmáx - Tmín) en ºC,
T°C estacional época semihúmeda (septiembre).
Num. d P<1mm
Num. d P 1-10mm
Num. d P 10-30mm
Num. d P 30-50mm
Num. d P 50-100mm
Num. d P>100mm
10
N° Días
8
6
4
2
0
ENE
FEB
MAR
ABR
MAY
JUN
JUL
AGO
SEP
OCT
NOV
DIC
Meses
Figura 3. Número de días donde la precipitación es < 1 mm, entre 1-10mm, entre 10-30mm, entre 30-50mm, entre 50100mm y > 100 mm, a nivel mensual, 2006-2008 (2005 solo 6 meses) en Yumare, estado Yaracuy, Venezuela.
361
Revista UDO Agrícola 9 (2): 356-363. 2009
Pérez Macías el at. Comportamiento climático en la zona citrícola de Yumare, estado Yaracuy, Venezuela
Figura 4. Número de días donde la precipitación es < 1, de 1-10mm, de 10-30mm, de 30-50mm, de 50-100mm y > 100
mm, a nivel anual, promedio 2006-2008 (2005 solo 6 meses) en Yumare, estado Yaracuy, Venezuela.
Figura 5. Balance hídrico, 2006, 2007 y 2008, en Yumare,
estado Yaracuy, Venezuela.
Figura 6. Déficit, excedentes, uso y recarga hídrica en 3
años en Yumare, estado Yaracuy, Venezuela.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 356-363. 2009
362
Pérez Macías el at. Comportamiento climático en la zona citrícola de Yumare, estado Yaracuy, Venezuela
En la Figura 2 se señala la información
climática en el periodo de estudio y la fenología floral
de la naranja Valencia sobre tres patrones, indicando
mensualmente las condiciones climáticas en que
favorecieron la aparición de los dos flujos de
floración, siendo esta fase considerada la mas
importante dentro del ciclo fenológico de los cítricos,
debido a que determina la calidad y cantidad del fruto
(Pérez et al., 2004). En las zonas tradicionales de
producción de naranja, abril es el mes con mayor
intensidad de floración seguido de un segundo flujo
en septiembre, en Yumare se adelanta un poco y
puede llegar hasta junio como es el caso cuando esta
injertado sobre cleopatra. Si la cosecha, según Aular y
Rodríguez (2007) sale más temprano, el efecto de las
variables climáticas como precipitación y la
temperatura está influyendo en la duración del ciclo
de maduración de la fruta.
CONCLUSIONES
El
asentamiento
campesino
Yumare,
Municipio Manuel Monge del estado Yaracuy, se
registró en el periodo estudiado, una temperatura
máxima anual de 34,9° C., mínima anual de 20,4 ° C
y temperatura promedio anual de 26,5 ° C valores no
tradicionalmente recomendados óptimos para cítricos
La precipitación fue variable en los tres años
estudiados, presentando un promedio anual de 1.343
mm, la cual está en el límite de los requerimientos
para la naranja.
Los meses más lluviosos fueron diciembre,
enero, mayo y octubre no corresponden a los meses
más lluviosos de las zonas tradicionales de naranja en
Venezuela.
En época lluviosa, los meses de menor
precipitación son junio, julio y septiembre, con
valores promedios superiores a los 50 mm.
Según los balances hídricos, es posible que se
requiera riego suplementario durante los meses de
julio a septiembre.
363
LITERATURA CITADA
Azkue, M. y M. Puche. 2000. Nuevas herramientas
de predicción agroclimáticas aplicadas a la
producción de frutales pp. 29-34. In VII Congreso
Nacional de Frutales. San Cristóbal, estado Táchira,
Venezuela.
Aular, J. y J. Aular Rodríguez. 2007. Calidad de la
naranja proveniente de Yumare, Venezuela, y su
evolución en el periodo de zafra. Bioagro 19 (3):
169-174.
Benacchio,
S.
1982.
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potencial de producción en el trópico Americano.
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Goldbrunner, A. W. 1963. Las causas Meteorológicas
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Venezuela.
Servicio
de
meteorología
y
comunicaciones, FAV. Venezuela. Publicación
especial N° 2, 2ª edición.
Ometo, J. C. 1981. Bioclimatologia Vegetal. Sao
Paulo, SP: Editora Ceres, 400p.
Pabón, D. 1997. Técnicas agrometeorológicas en la
agricultura operativa de América Latina. Paipa, Col.
Organización Meteorológica Mundial. 99-103.
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central de Venezuela. Rev. Fac. Agron. (LUZ). 21
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Sánchez, J. 1999. Agroclimatología. Consejo de
Desarrollo Científico y Humanístico, U.C.V. EditEditorial Innovación Tecnológica. 477p.
Thornthwaite, C. W. and J. R. Mather. 1955. The
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Villalpando, J. y J. Ruiz. 1993. Observaciones
agrometeorológicas y su uso en la agricultura. Ed.
Limusa, S.A. México, D.F.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 356-363. 2009
Lisímetro com lençol freático constante operando com Irrigâmetro® modificado para
medida da evapotranspiração de referência
Lysimeter with constant water freatic level operating with modified Irrigâmetro® to calculate the reference
evapotranspiration
Lisímetro con nivel freático hídrico constante operando con Irrigâmetro® modificado para medir la
evapotraspiración de referencia
Franklin José VALBUENA MATERÁN 1, Rubens ALVES DE OLIVEIRA2, Paulo Roberto
CECON3, Gilberto CHOHAKU SEDIYAMA2, Herminia Emilia PRIETO MARTINEZ4 e
Cristiano TAGLIAFERRE5
1
Departamento de Engenharia de Solos e Águas, Núcleo Agropecuário, Faculdade de Agronomia de La
Universidad Del Zulia (LUZ), Av. Goajira, Maracaibo, Zulia, Venezuela, 2Departamento de Engenharia
Agrícola, Universidade Federal de Viçosa (UFV), Minas Gerais, Brasil, 3Departamento de Informática e
Departamento de Solos, UFV y 4Departamento de Fitotecnia, UFV y 5Universidade Estadual do Sudoeste da
Bahia, Escola de Agronomia, Departamento de Engenharia Agrícola e Solo, Brasil.
E-mail: [email protected]
Autor para correspondência
Recebido: 13/05/2008
Fim da primeira arbitragem: 23/09/2009 Primeira revisão recebida: 01/09/2009
Fim da segunda arbitragem: 15/09/2009 Segunda revisão recebida: 20/12/2009
Aceito: 28/12/2009
RESUMO
Este trabalho foi desenvolvido na Unidade de Pesquisa do Irrigâmetro® pertencente à Universidade Federal de Viçosa
(UFV). Instalaram-se 12 lisímetros com lençol freático constante operando com Irrigâmetro® vegetados com grama-batatais
(Paspalum notatum Flugge), em delineamento inteiramente casualizado. Os tratamentos foram constituídos por quatros
níveis freáticos (15, 20, 25 e 30 cm) estabelecidos nos lisímetros (L15, L20, L25 e L30), com três repetições. Objetivou-se,
no presente trabalho, medir a evapotranspiração de referência (ETo), utilizando os lisímetros com nível freático constante
operando com Irrigâmetro®, bem como avaliar o efeito dos níveis freáticos no seu desempenho em relação aos métodos
Penman modificado, Radiação, Hargreaves-Samani, tanque Classe A e o lisímetro de drenagem, sendo considerado como
padrão o método Penman-Monteith FAO 56. Os dados foram coletados diariamente e analisados estatisticamente. Com base
nos resultados, verificou-se que os métodos L15, L20, Radiação, lisímetro de drenagem, tanque Classe A e lisímetros com
lençol freático constante operando com Irrigâmetro® apresentaram bom desempenho na determinação da ETo. Nos métodos
dos lisímetros, verificou-se maior consumo de água no nível freático de 15 cm de profundidade. O método com pior
desempenho foi Hargreaves-Samani, não sendo recomendado para a estimativa de ETo, nas condições semelhantes às deste
estudo, por apresentar menor exatidão e menor precisão.
Palavras chave: Evapotranspiração, Paspalum notatum, Irrigâmetro®, lisímetro.
ABSTRACT
This investigation was carried out in the unit of research of the Irrigâmetro®, belonging to the Department of Agricultural
Engineering of the Federal University of Viçosa, in Viçosa, state of Minas Gerais, Brazil. The treatments comprised of four
constant groundwater tables (15, 20, 25 and 30 cm of dept), established in lysimeters (L15. L20, L25 and L30), with three
repetitions. The grass-batatais was cultivated in the lysimeters. In the experiments the research design was entirely
randomized. The purposes of this investigation were: to determine the reference evapotranspiration (ETo), by means of the
lysimeters, with constant groundwater table and operating with Irrigametro®, as well as to study the effects of the
groundwater levels of 15, 20, 25 and 30 cm on the ETo and to evaluate their performance in relation to the modified
Penman, Radiation, Hargreaves-Samani, Pan and draining lysimeter methods. With the Penman-Monteith FAO 56 method
being considered the standard method. The methods of L15, L20, M30, Radiation, draining lysimeter and Pan exhibited a
good performance in the determination of the ETo. The highest consumption of water occurred in the 15 cm groundwater
table, decreasing with depth. The method that exhibited the worst performance was the Hargreaves-Samani, not being
recommended your use for the estimate of the ETo, under conditions similar to those studied in this investigation, due to
your low precision and accuracy.
Key words: Evapotranspiration, Paspalum notatum, Irrigametro®, lysimeter
Revista UDO Agrícola 9 (2): 364-375. 2009
364
Valbuena Materán et al. Lisímetro operando com Irrigâmetro® modificado para medida da evapotranspiração de referência
RESUMEN
Este trabajo fue desarrollado en la Unidad de Investigación del Irrigâmetro® perteneciente a Universidade Federal de
Vinosa. Los tratamientos fueron constituidos por cuatros niveles freáticos (15, 20, 25 y 30 cm) establecidos en los lisímetros
(L15, L20, L25 y L30), con tres repeticiones. Los objetivos, en el presente trabajo, fueron medir la evapotranspiración de
referencia (ETo), utilizando los lisímetros con plano freático constante operando con Irrigâmetro®, bien como evaluar el
efecto de los niveles freáticos en su desempeño en relación a los métodos Penman modificado, Radiación, HargreavesSamani, tanque Classe A y el lisímetro de drenaje, siendo considerado como estándar el método Penman-Monteith FAO 56.
Los datos fueron colectados todos los días y analizados estadísticamente. Con base en los resultados, se verifico que los
métodos L15, L20, Radiación, lisímetro de drenaje, tanque Classe A y los lisímetros con plano freático constante operando
con Irrigâmetro® presentaron un buen desempeño en la determinación de la ETo. El buen resultado obtenido con el lisímetro
de plano freático constante en estas dos profundidades se debió a la alta sensibilidad de lectura del Irrigâmetro® modificado
y a la inexistencia de resistencia mecánica al movimiento de la solución nutritiva. En los métodos de los lisímetros, se
verifico un mayor consumo de agua en el nivel freático de 15 cm de profundidad; ese consumo decreció con los planos
freáticos más profundos. El método de peor desempeño fue el de Hargreaves-Samani, no siendo recomendado su uso para
la estimativa de la ETo, en las condiciones semejantes a la de este estudio, por presentar menor exactitud y menor precisión.
Palabras clave: Evapotranspiración, Paspalum notatum, Irrigâmetro®, lisímetro..
INTRODUÇÃO
No mundo inteiro, a agricultura irrigada vem
se profissionalizando a níveis nunca vistos. No
entanto, isso tem demandado conhecimentos relativos
à
irrigação,
principalmente
devido
ao
desenvolvimento de projetos agrícolas irrigados que
se especializam no cultivo de fruteiras de alto valor
econômico para se tornarem economicamente viáveis.
O conhecimento e a quantificação do
processo de evapotranspiração definem a quantidade
de água necessária para as culturas, sendo, por isso,
um parâmetro fundamental para o planejamento e
manejo da irrigação (Sediyama, 1996). A
determinação das necessidades hídricas das culturas é
usualmente estimada com base nos valores da
evapotranspiração de referência (ETo).
A evapotranspiração pode ser definida como
a quantidade de água evaporada e transpirada de uma
superfície com vegetação durante determinado
período. Pode ser expressa em valores totais, médios,
diários e horários, em volume por unidade de área ou
em lâmina de água em período predeterminado
(Bernardo et al., 2006).
Doorenbos e Pruitt (1977) definiram ETo
como a taxa de evapotranspiração de uma superfície
extensa de grama de 8 a 15 cm de altura, uniforme,
em ativo crescimento, sombreando completamente o
solo e sem limitação de água. Smith (1991) propôs a
adoção de uma definição padronizada para a
evapotranspiração de referência. Segundo o autor,
ETo é aquela que ocorre em uma cultura hipotética,
apresentando as seguintes características: altura de 12
365
cm, resistência de dossel de 69 s m-1 e coeficiente de
reflexão (albedo) de 0,23, o que representaria a
evapotranspiração de uma gramínea verde, de altura
uniforme, em crescimento ativo, cobrindo totalmente
a superfície do solo e sem estresse hídrico.
A Organização das Nações Unidas para a
Alimentação e Agricultura (FAO) propõe vários
métodos de estimativa de evapotranspiração de
referência (ETo): o de Penman-Monteith FAO 56, o
de Penman modificado, o da Radiação e o tanque
Classe A, entre outros. No entanto, em locais com
pouca disponibilidade de dados climáticos a FAO
recomenda o método de Hargreaves-Samani, o qual é
baseado nos dados de temperaturas máxima e mínima
(Allen et al., 1998). Segundo Allen et al., (1998), o
método de Penman-Monteith inclui parâmetros
relacionados à troca de energia correspondente ao
fluxo do calor latente (evapotranspiração) na
vegetação uniforme e extensa. A maioria dos
parâmetros pode ser calculada a partir de dados
meteorológicos e a equação, utilizada para o cálculo
direto da evapotranspiração de qualquer cultura,
conforme as resistências de superfície e
aerodinâmicas da cultura específica.
A equação original de Penman (1948) possui
dois termos, a saber: o da energia (radiação) e o
aerodinâmico (vento e umidade do ar). O
procedimento utilizado por Doorenbos e Pruitt
(1977), para a modificação do modelo de Penman,
consistiu na substituição da função vento do modelo
original pela função vento proposta por esses autores,
a qual foi determinada a partir de medidas diretas da
ETo e outros elementos do clima, em várias regiões
com diferentes tipos climáticos.
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Valbuena Materán et al. Lisímetro operando com Irrigâmetro® modificado para medida da evapotranspiração de referência
O método da Radiação, proposto pela FAO,
tem sua origem na equação de Makkink, desenvolvida
em 1957, sendo modificada por Doorenbos e Pruitt
(1977) e Doorenbos e Kassam (1994), que
substituíram os coeficientes a e b da equação original
por um parâmetro c, que é função da umidade relativa
do ar e da velocidade do vento (Pereira et al., 1997).
A estimativa da evapotranspiração também
pode ser feita por meio de evaporímetros, os quais
podem ser classificados em dois tipos: um em que a
superfície da água fica livremente exposta (tanques de
evaporação) e o outro em que a evaporação se dá
através de uma superfície porosa (atmômetros).
Dentro do primeiro tipo, o mais utilizado é o tanque
Classe A. De acordo com Doorenbos e Pruitt (1977),
a conversão das leituras de evaporação no tanque
Classe A para ETo deve ser feita com o emprego do
coeficiente do tanque (Kp).
Hargreaves e Samani (1985) desenvolveram
um método para a estimativa da ETo a partir de dados
da radiação solar extraterrestre e da diferença entre a
temperatura máxima e a mínima média.
Segundo Mantovani (1993), a complexidade
do processo da evapotranspiração das culturas exige a
utilização de metodologias empíricas para sua
estimativa. Isso faz com que, para obter resultados
precisos, sejam necessários avaliar e calibrar
regionalmente as metodologias disponíveis em cada
local. Além disso, esses métodos requerem mão-deobra especializada e a utilização de instrumentos
sofisticados, que em muitos casos são limitados para a
maioria dos produtores devido ao seu alto custo.
Uma alternativa que tem sido utilizada para a
obtenção da evapotranspiração por meio de medidas
diretas são os lisímetros. Segundo Aboukhaled et al.
(1986), a palavra lisímetro é derivada do grego lysis e
significa dissolução ou movimento, e metron significa
mensurar. Os lisímetros são reservatórios cheios de
solo localizados no campo, com superfície coberta
por
vegetação,
para
determinação
da
evapotranspiração de uma cultura em crescimento ou
de uma cultura de referência ou, ainda, com superfície
sem vegetação, para determinação da evaporação num
solo descoberto. Para Bernardo et al. (2006) e
Amorim (1998), o método do lisímetro é o mais
preciso e considerado ainda instrumento-padrão para
a determinação da evapotranspiração de referência
(ETo).
Segundo Aboukhaled et al. (1986) e Howell
et al. (1991), os lisímetros utilizados em pesquisas de
evapotranspiração podem ser agrupados em três
categorias: (1) não-pesáveis com lençol freático de
nível constante; (2) não-pesáveis com drenagem livre;
e (3) lisímetros pesáveis, onde a variação de massa do
sistema é determinada por um mecanismo de
pesagem.
Os lisímetros de drenagem consistem num
tanque instalado no solo que apresenta uma rede de
tubulações, permitindo conduzir a água drenada até
um recipiente. A evapotranspiração de referência, por
eles determinada, deve ser em termos de médias
semanais, quinzenais ou mensais (Bernardo et al.,
2006). Já os lisímetros de pesagem são constituídos
de uma caixa impermeável sobre a qual é instalada
uma célula de carga, cuja finalidade é medir a sua
variação de peso, obtendo-se, assim, a medida da
evapotranspiração. A maior desvantagem deste último
é o alto custo do sistema, limitando seu uso na
atividade agrícola e na pesquisa, envolvendo a
estimativa da evapotranspiração de referência.
Uma opção economicamente acessível são os
lisímetros não-pesáveis com lençol freático constante,
em que o nível da água é mantido a determinada
profundidade, na qual, devido à evapotranspiração, a
água é translocada até a zona radicular, por
capilaridade. O rebaixamento do nível freático
causado por esse deslocamento é automaticamente
compensado por um mecanismo de alimentação
(Aboukhaled et al., 1986).
Segundo Mañas e Valero (1993) e
Aboukhaled et al. (1986), uma limitação importante
quanto ao uso desses lisímetros está associada aos
problemas freqüentes com os flutuadores e o desnível
dos dispositivos de leitura-alimentação, interferindo
diretamente nas medidas de evapotranspiração. Outra
limitação mencionada quanto ao uso de lisímetros
está associada à presença do nível freático, que não
representa as condições da parcela em seu entorno,
provocando um crescimento maior da cultura dentro
dos lisímetros que, em conseqüência disso, fica mais
exposta à radiação e aos efeitos do vento,
superestimando a evapotranspiração em até 10 ou
20%.
De acordo com Amorim (1998), no Brasil
tem sido muito utilizado o lisímetro de lençol freático
constante com grama em caixas de cimento-amianto,
principalmente com grama-batatais (Paspalum
notatum Flugge) como cultura de referência.
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Valbuena Materán et al. Lisímetro operando com Irrigâmetro® modificado para medida da evapotranspiração de referência
Medeiros et al. (2005), testando os métodos
de Penman-Monteith FAO 56 e tanque Classe A e
considerando como método-padrão um lisímetro com
lençol freático constante mantido a 40 cm em relação
à superfície, preenchido com um solo classificado
como Latossolo Vermelho e vegetado com gramabatatais, concluíram que o método Penman-Monteith
FAO 56 superestimou em 13,4%, e o tanque Classe
A subestimou em 1,4% os valores da ETo medidos no
lisímetro com lençol freático constante.
Silva (1996), utilizando um lisímetro de
Pesagem como método-padrão para avaliar o
desempenho dos métodos Penman-Monteith FAO 56,
tanque Classe A, lisímetro de drenagem e um
lisímetro lençol freático constante mantido a 35 cm de
profundidade, num solo Alfisol vegetado com gramabatatais, concluiu que, à exceção do tanque Classe A,
que subestimou a ETo em 36%, os demais métodos
superestimaram os valores de evapotranspiração em
11,4%, 18% e 11%, respectivamente.
Souza (1992), estudando o efeito de três
profundidades do lençol freático (25, 50 e 75 cm)
sobre o consumo hídrico do algodoeiro, num
Latossolo Roxo Distrófico, concluiu que houve
superestimação da evapotranspiração quando o lençol
freático esteve a 25 cm. Entretanto, o
desenvolvimento do algodoeiro foi melhor quando o
lençol esteve a 75 cm de profundidade.
Os objetivos deste trabalho foram determinar
a evapotranspiração de referência (ETo), utilizando-se
os lisímetros com nível freático constante operando
com Irrigâmetro® modificado, preenchidos com
substrato de areia e alimentado com solução nutritiva,
bem como estudar o efeito do nível freático de 15, 20,
25 e 30 cm na ETo e avaliar seu desempenho em
relação aos métodos Penman modificado, Radiação,
Hargreaves-Samani, tanque Classe A e o lisímetro de
drenagem, sendo considerado como padrão o método
Penman-Monteith FAO 56.
MATERIAL E MÉTODOS
Faccioli (1998), utilizando como métodopadrão um lisímetro de nível freático constante
mantido a 25 cm em relação à superfície, num solo
argiloso cultivado com grama-batatais, para avaliar o
desempenho dos métodos Penman-Montheith FAO
56, Penman 63, FAO-Penman corrigido, FAOPenman,
FAO-radiação,
FAO-Blaney-Criddle,
Hargreaves-Samani e tanque Classe A, concluiu que
todos os métodos estudados superestimaram a ETo.
Os lisímetros com lençol freático constante
têm sido mais usados para estudar a
evapotranspiração de culturas de interesse comercial.
No entanto, o efeito de diferentes níveis freáticos
sobre a evapotranspiração de referência não tem sido
estudado.
Pereira (1994), estudando o efeito de quatro
profundidades freáticas sobre o consumo de água da
alface num Latossolo Vermelho-Amarelo Distrófico,
observou que a evapotranspiração foi maior no
tratamento com lençol freático a 25 cm, sendo
verificado decréscimo com o aumento da
profundidade freática para 35, 45 e 55 cm.
Andrade (1991) constatou maior consumo de
água pela cultura do milho-doce num Latossolo
Vermelho-Amarelo Distrófico, no nível freático de 30
cm de profundidade. Esse consumo decresceu em
função das maiores profundidades do lençol freático.
367
O presente estudo foi conduzido na Unidade
de Pesquisa e Desenvolvimento do Irrigâmetro®,
pertencente ao Departamento de Engenharia Agrícola
da Universidade Federal de Viçosa, localizada na
cidade de Viçosa, Estado de Minas Gerais, Brasil,
com 20° 45’ de latitude sul, 42° 45’de longitude oeste
e altitude de 651 m. A temperatura média anual da
localidade é de 19 °C. A umidade relativa do ar é, em
média, de 80% e a precipitação média anual, 1.341
mm, com estações seca e chuvosa bem definidas. O
clima da região é do tipo Cwa, segundo a
classificação climática proposta por Köeppen, isto é,
subtropical, com inverno seco.
Descrição do lisímetro com nível freático constante
operando com Irrigâmetro® modificado
Os lisímetros foram construídos com caixas
de cimento-amianto (Figura 1), com as seguintes
dimensões: 1,10 m de largura, 1,60 m de
comprimento e 0,70 m de profundidade, apresentando
uma área interna de 1,6845 m2. Na instalação dos
lisímetros, as bordas das caixas ficaram 5 cm acima
da superfície do solo. No fundo de cada lisímetro foi
montada uma rede de distribuição constituída de três
tubos de PVC de 20 mm.
Cada lisímetro foi conectado a um
Irrigâmetro® modificado através de uma tubulação de
PVC de 20 mm. O Irrigâmetro® modificado foi
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Valbuena Materán et al. Lisímetro operando com Irrigâmetro® modificado para medida da evapotranspiração de referência
construído com tubo de alimentação de PVC, com
diâmetro de 200 mm e 1 m de altura. O Irrigâmetro®
modificado utiliza o princípio de Mariotte, tendo sido
usado para manter o nível freático constante no
lisímetro, fazendo a reposição da água e fornecendo
diretamente o valor da lâmina evapotranspirada. A
água deslocada no Irrigâmetro® modificado foi
quantificada por meio de régua milimétrica, sendo a
sensibilidade de leitura igual a 0,01 mm, definida pela
relação entre as áreas da seção transversal do tubo de
alimentação do Irrigâmetro® modificado e da seção
transversal do lisímetro.
cimento-amianto, com as seguintes dimensões: 1,10
m de largura, 1,60 m de comprimento e 0,70 m de
profundidade, com área interna de 1,6845 m2. Na
instalação dos lisímetros, as bordas das caixas ficaram
5 cm acima da superfície do solo. O sistema de
drenagem desses lisímetros foi constituído de uma
camada de brita zero, com espessura de 5 cm, sobre a
qual repousa uma camada de 5 cm de brita 1. No
fundo da caixa foi instalada uma rede de drenagem
formada por tubos de PVC de 20 mm, com
perfurações de 1 mm, conectada a uma estação de
coleta da água drenada.
No preenchimento dos lisímetros foi colocada
primeiramente uma camada de brita de 5 cm de
altura, seguida de outra camada de brita de 7 cm de
altura acima da qual foi colocado um substrato de
areia com granulometria entre 0,104 e 1 mm. A
análise granulométrica da areia foi realizada no
Laboratório de Física do Solo do Departamento de
Solos da Universidade Federal de Viçosa, cujos
resultados são apresentados no Quadro 1
Os
lisímetros
de
drenagem
foram
preenchidos com material de solo classificado como
Latossolo Vermelho-Amarelo, distribuído em
camadas de 10 cm até a espessura total de 70 cm,
incluindo as camadas de brita e areia. No início da
pesquisa foi feita uma calagem com base no resultado
da análise química do solo. A adubação nos lisímetros
de drenagem foi feita mensalmente com aplicação de
20 g m-2 do fertilizante da formulação NPK 10-10-10.
As análises granulométrica e química e a curva de
retenção de água no solo foram realizadas nos
Laboratórios de Rotina e de Física de Solo do
Departamento de Solos da Universidade Federal de
Viçosa, cujos resultados são apresentados nos
Quadros 2, 3 e 4, respectivamente.
Quadro 1. Distribuição granulométrica do substrato de
areia.
Granulometria
Areia
grossa
93
Areia
Fina
4
Silte
Argila
0
3
Massa Específica
(g cm-3)
Partículas Solo
1,50
Os lisímetros de drenagem foram irrigados
diariamente, utilizando-se um volume de água
suficiente para promover uma pequena drenagem.
Na área experimental foram instalados três
lisímetros de drenagem, construídos com caixas de
Segundo Aboukhaled et al. (1986), a
evapotranspiração da cultura pode ser calculada pela
seguinte equação:
2,85
Descrição do lisímetro de drenagem
Figura 1. Partes constituintes do lisímetro com lençol freático constante e do Irrigâmetro® modificado
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368
Valbuena Materán et al. Lisímetro operando com Irrigâmetro® modificado para medida da evapotranspiração de referência
ETo  P  I  D
(1)
em que:
ETo = evapotranspiração de referência, mm
no período;
P = precipitação no período, mm;
I = lâmina de água aplicada na irrigação no
período, mm; e
D = lâmina de água drenada no período, mm.
Delineamento experimental e tratamentos
O delineamento experimental foi inteiramente
casualizado. Os tratamentos foram constituídos por
quatro níveis freáticos constante, estabelecidos nos
lisímetros, iguais a 15, 20, 25 e 30 cm de
profundidade (L15, L20, L25 e L30), com três
repetições.
Condução do experimento
O trabalho foi desenvolvido no período de
julho a dezembro de 2005. Dentro e ao redor dos
lisímetros foi cultivada grama-batatais (Paspalum
notatum Flugge). Os lisímetros de lençol freático
constante foram abastecidos com solução nutritiva
inicial, descrita no Quadro 5, até atingir os níveis
freáticos estabelecidos. O reabastecimento foi feito
com a solução nutritiva descrita no Quadro 6; tanto a
solução nutritiva inicial quanto a de reabastecimento
foram formuladas de acordo com Martinez e Silva
(2004), Silva (2004) e Ruiz (1997). O pH e a
condutividade elétrica da solução nutritiva de cada
Quadro 2. Resultado da análise física do solo
Granulometria
Areia Areia
Silte Argila
grossa Fina
15
8
0
77
Massa Específica
(g cm-3)
Partículas
Solo
2,62
0,99
lisímetro operando com Irrigâmetro® modificado
foram medidos em três profundidades (no fundo, na
altura mediana e próximo à superfície do lençol
freático) duas vezes por semana, ao longo do período
de realização deste estudo. O pH foi mantido próximo
de 7 com o uso de ácido clorídrico 10% para evitar a
alcalinização do substrato. A condutividade elétrica
da solução no interior dos lisímetros foi mantida
próximo entre 630 e 1.000 µS cm-1, ajustando-se às
concentrações de macro e micronutrientes da solução
nutritiva de reabastecimento para evitar manifestações
de deficiência de nutrientes na cultura.
A vegetação total contida em cada lisímetro
com lençol freático constante e lisímetro de drenagem
foi cortada sempre que atingia 15 cm de altura. Para
isso, adaptou-se um suporte de metal a uma tesoura
para que o corte fosse feito uniformemente a 8 cm de
altura, sendo realizadas 10 podas durante o período
experimental.
A medição da evapotranspiração ocorrida nos
lisímetros foi feita no Irrigâmetro® modificado, sendo
realizada diariamente às 9:00 h.
Os elementos climáticos diários foram
obtidos na Estação Climatológica Principal do
Quadro 5. Fontes de nutrientes utilizadas para compor a
solução nutritiva inicial, empregada dos
lisímetros de lençol freático constante
operando com Irrigâmetro® modificado
Sal
H3BO3
CuSO4
MnSO4
(NH4)6MO7O24
ZnSO4
FeCl3
Na2EDTA
mg L-1
1,24
0,20
2,53
0,09
0,57
10,81
14,89
Sal
Ca(NO3)2
KNO3
NH4NO3
MgSO4
NH4H2PO4
CaCO3
g L-1
0,519
0,202
0,064
0,246
0,115
0,300
MO*
dag kg-1
2,66
V*
%
6,30
Quadro 3. Resultados da análise química do solo
pH
H20
4,79
*
P
1,00
K
Ca
Mg
mg dm-3
13,00
0,32
0,08
Al
0,59
H+Al*
SB*
CTC*
-3
cmolc dm
6,40
0,43
1,02
H+Al = Acidez Total, SB = Soma de Bases Trocáveis, CTC = Capacidade de Troca Catiônica Efetiva, MO =
Matéria Orgânica e V = Índice Saturação de Bases.
Quadro 4. Valores de umidade do solo, em diferentes potencias matriciais
Potencial Matricial (MPa)
Umidade do solo (kg kg-1)
369
-0,01
0,429
-0,03
0,378
-0,05
0,294
-0,10
0,286
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-0,20
0,257
-0,50
0,244
-1,50
0,239
Valbuena Materán et al. Lisímetro operando com Irrigâmetro® modificado para medida da evapotranspiração de referência
Instituto Nacional de Meteorologia (INMET),
localizada no campus da Universidade Federal de
Viçosa, próximo à área experimental, em Viçosa,
MG.
Durante a condução do experimento houve
presença de lagartas (Spodoptera spp.) e formigas, as
quais foram controladas com aplicações
de
deltametrina e clorpirifós etil. Semanalmente foi feita
a limpeza manual do gramado dentro e fora dos
dispositivos lisimétricos, para controle de plantas
invasoras, especialmente Cyperus spp.
Avaliação
As determinações da evapotranspiração de
referência (ETo) foram obtidas com uso dos métodos
de Penman-Monteith FAO 56, Penman modificado,
Radiação, Hargreaves-Samani, tanque Classe A,
lisímetro de drenagem e os lisímetros com lençol
freáticos constante operando com Irrigâmetro®
modificado.
A metodologia utilizada para a avaliação do
desempenho dos métodos estudados foi proposta por
Allen et al. (1989) e adotada por Jensen et al. (1990),
fundamentada no erro-padrão da estimativa (EPE),
sendo considerado o método Penman-Monteith FAO
56 como padrão.
y = evapotranspiração de referência obtida
pelo método-padrão, mm d-1;
ŷ = evapotranspiração de referência estimada
nos método utilizado, mm d-1; e
n = número de observações.
A hierarquização das estimativas da
evapotranspiração foi feita com base nos valores do
erro-padrão da estimativa (EPE), do índice de
concordância “d”, do coeficiente de determinação (r2)
e dos coeficientes (a) e (b) das respectivas regressões
lineares. A melhor alternativa foi aquela que
apresentou menor EPE, maior índice “d” e maior r2.
A precisão é dada pelo coeficiente de determinação
que indica o grau de dispersão dos dados obtidos em
relação à reta, ou seja, o erro aleatório. A exatidão
está relacionada ao afastamento dos valores estimados
em relação aos observados.
Matematicamente, a exatidão é dada por um
índice
designado
concordância
ou
ajuste,
representado pela letra “d” (Willmott et al., 1985). A
faixa de valores do índice d varia de zero, para uma
completa dispersão entre os valores, e 1, para uma
perfeita concordância.
O índice é dado pela seguinte expressão:
n
d  1
O EPE é dado pela seguinte expressão:
 (y  ŷ)

EPE   n 1
 n 1

n
2





 Pi  Oi 
i 1

  Pi  Oi   Oi  O
n
i 1
1
2

2

2
(3)
em que:
(2)
em que:
EPE = erro-padrão da estimativa, mm d-1;
d = índice de concordância ou ajuste;
Oi = evapotranspiração de referência obtida
pelo método-padrão, mm d-1;
Pi = evapotranspiração de referência obtida
pelos demais métodos, mm d-1; e
Ō = média dos valores de ETo obtida pelo
Quadro 6. Conjuntos de fontes de nutrientes (g L-1) utilizados para compor a solução nutritiva empregada no
reabastecimento dos lisímetros de lençol freático constante operando com Irrigâmetro® modificado
Conjunto 1
Sal
H3BO3
CuSO4
MnSO4
(NH4)6MO7O24
ZnSO4
FeCl3
Na2EDTA
A
g L-1
Conjunto 2
B
1,24
0,20
2,53
0,09
0,57
10,81
14,89
Sal
Ca(NO3)2
KNO3
NH4NO3
MgSO4
NH4H2PO4
Revista UDO Agrícola 9 (2): 364-375. 2009
A
g L-1
B
103,90
40,44
12,80
49,20
23,00
370
Valbuena Materán et al. Lisímetro operando com Irrigâmetro® modificado para medida da evapotranspiração de referência
método-padrão, mm d-1.
A análise foi feita com dados diários e médios
de 3, 5, 7 e 10 dias da ETo, durante um período de
156 dias.
freático constante apresentaram d entre 0,857 e 0,811
sendo considerados de concordância alta, com a
ressalva de que os métodos Hargreaves-Samani,
lisímetro de drenagem e tanque Classe A exibiram os
mais baixos valores de índice “d”, respectivamente
0,683; 0,726; e 0,787.
RESULTADOS E DISCUSSÃO
No Quadro 7 é apresentada a classificação
dos métodos avaliadas de acordo com seu
desempenho, os coeficientes a e b da regressão linear,
os valores do erro-padrão da estimativa (EPE), do
índice de concordância (d) e os coeficientes de
determinação (r2), para os valores diários de ETo.
Verifica-se que os valores de EPE, com base
em valores diários de ETo, apresentaram variação de
0,383 a 1,027 mm d-1. Observou-se o menor valor
para o método Penman modificado e o maior valor
para o método Hargreaves-Samani. O EPE representa
uma variação média dos valores de evapotranspiração
de referencia estimados pelo método considerado em
relação aos valores obtidos de ETo pelo método
Penman-Monteith FAO 56.
A classificação dos métodos de ETo foi feita
com base nos valores de EPE, conforme descrito por
Allen et al. (1998). Sendo assim, o método Penman
modificado foi o que melhor estimou a ETo diária,
seguido do método da radiação seguido por mínima
diferença pelos métodos L15 e L20.
O modelo Penman modificado apresentou o
maior valor para o índice “d” (0,916), confirmando
melhor concordância com os valores de ETo medido
pelo método padrão, Penman-Monteith FAO 56. Os
métodos da Radiação e os lisímetros de lençol
Os altos valores dos coeficientes de
determinação encontrados nos métodos Penman
modificado, Radiação, L15, L20, L25 e L30 indicam
bom ajuste aos valores diários de ETo estimados pelo
método Penman-Monteith FAO 56. Os mais baixos
valores de coeficiente de determinação apresentados
pelos métodos lisímetro de drenagem, HargreavesSamani e tanque Classe A podem ser explicados pela
grande dispersão dos valores diários obtidos de
evapotranspiração devido à pouca sensibilidade
desses métodos para a obtenção de valores diários,
sendo o lisímetro de drenagem o menos sensível.
No Quadro 8 é apresentada a classificação
dos métodos avaliados de acordo com seu
desempenho, os coeficientes a e b da regressão linear,
do erro-padrão da estimativa (EPE), do índice de
concordância (d) e do coeficiente de determinação
(r2), nos períodos de tempo de 3, 5, 7 e 10 dias.
Verifica-se que o método Penman modificado
foi considerado novamente o melhor método de
determinação da ETo, uma vez que ocupou o primeiro
lugar na classificação nos diferentes períodos
estudados. O segundo melhor método foi o da
Radiação, que foi deslocado dessa posição somente
pelo método L15, para valores médios de sete dias;
nos demais períodos estudados, o desempenho do L15
foi considerado o terceiro melhor. Observou-se que os
lisímetros com lençol freático apresentaram
Quadro 7. Classificação dos métodos avaliados de acordo com o seu desempenho, os coeficientes (a) e (b) da regressão
linear,o erro-padrão de estimativa (EPE), o índice de concordância (d) e o coeficiente de determinação (r2),
para valores diários de ETo
Método
Penman modificado
Radiação
Hargreaves-Samani
Lisímetro de drenagem
Tanque Classe A
Lisímetro L15*
Lisímetro L20*
Lisímetro L25*
Lisímetro L30*
Classificação
1
2
9
8
7
3
4
5
6
a
-0,831
0,000
0,918
0,718
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
b
1,315
1,114
0,997
0,650
0,861
0,886
0,884
0,856
0,849
* L15, L20, L25 e L30: lençol freático a 15, 20, 25 e 30 cm de profundidade.
371
Revista UDO Agrícola 9 (2): 364-375. 2009
EPE
0,383
0,553
1,027
0,917
0,723
0,582
0,593
0,631
0,632
d
0,916
0,857
0,683
0,726
0,787
0,833
0,828
0,813
0,811
r2
0,973
0,910
0,810
0,386
0,950
0,969
0,968
0,968
0,970
Valbuena Materán et al. Lisímetro operando com Irrigâmetro® modificado para medida da evapotranspiração de referência
características adequadas para serem utilizados em
estudos de evapotranspiração para todos os períodos,
sendo o L15 e L20 os mais exatos e precisos.
Observam-se, no Quadro 8, diminuição
progressiva no erro-padrão da estimativa e aumento
no coeficiente de determinação em todos os métodos
estudados, indicando maior precisão com o aumento
do período de observação; esse comportamento ficou
mais evidente no desempenho do tanque Classe A.
Quadro 8. Classificação dos métodos avaliados de acordo com o seu desempenho, os coeficientes (a) e (b) da regressão
linear, o erro-padrão de estimativa (EPE), o índice de concordância (d) e o coeficiente de determinação (r2),
nos períodos de tempo de 3, 5, 7 e 10 dias
Método
Classificação
Penman modificado
Radiação
Hargreaves-Samani
Lisímetro de drenagem
Tanque Classe A
Lisímetro L15*
Lisímetro L20*
Lisímetro L25*
Lisímetro L30*
1
2
9
8
5
4
3
6
7
Penman modificado
Radiação
Hargreaves-Samani
Lisímetro de drenagem
Tanque Classe A
Lisímetro L15*
Lisímetro L20*
Lisímetro L25*
Lisímetro L30*
1
2
9
8
5
3
4
7
6
Penman modificado
Radiação
Hargreaves-Samani
Lisímetro de drenagem
Tanque Classe A
Lisímetro L15*
Lisímetro L20*
Lisímetro L25*
Lisímetro L30*
1
4
9
6
5
2
3
7
8
Penman modificado
Radiação
Hargreaves-Samani
Lisímetro de drenagem
Tanque Classe A
Lisímetro L15*
Lisímetro L20*
Lisímetro L25*
Lisímetro L30*
1
2
9
5
6
3
4
7
8
Períodos de 3 Dias
b
EPE
mm d-1
0,000
1,048
0,292
0,000
1,104
0,461
0,000
1,319
1,011
0,000
0,909
0,648
0,000
0,868
0,534
0,000
0,890
0,474
0,000
0,887
0,474
0,000
0,859
0,535
0,000
0,853
0,539
Períodos de 5 Dias
0,000
1,045
0,274
0,000
1,102
0,439
0,000
1,332
1,030
0,000
0,917
0,565
0,000
0,873
0,464
0,000
0,896
0,445
0,000
0,892
0,451
0,000
0,864
0,511
0,000
0,859
0,510
Períodos de 7 Dias
0,000
1,042
0,253
0,000
1,090
0,434
0,000
1,334
1,025
0,000
0,920
0,475
0,000
0,869
0,450
0,000
0,890
0,416
0,000
0,886
0,418
0,000
0,859
0,487
0,000
0,853
0,492
Períodos de 10 Dias
0,000
1,040
0,245
0,000
1,097
0,395
0,000
1,337
1,034
0,000
0,912
0,419
0,000
0,867
0,446
0,000
0,893
0,398
0,000
0,888
0,403
0,000
0,861
0,479
0,000
0,853
0,489
a
* L15, L20, L25 e L30: lençol freático a 15, 20, 25 e 30 cm de profundidade.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 364-375. 2009
d
r2
0,932
0,865
0,660
0,774
0,825
0,839
0,840
0,815
0,812
0,993
0,989
0,992
0,954
0,984
0,983
0,984
0,983
0,984
0,929
0,857
0,596
0,770
0,828
0,818
0,814
0,783
0,784
0,994
0,990
0,994
0,966
0,988
0,985
0,985
0,984
0,986
0,933
0,853
0,499
0,620
0,824
0,833
0,832
0,797
0,793
0,995
0,989
0,996
0,977
0,992
0,990
0,991
0,990
0,992
0,932
0,862
0,581
0,830
0,816
0,831
0,829
0,789
0,780
0,995
0,993
0,996
0,985
0,993
0,992
0,992
0,991
0,992
372
Valbuena Materán et al. Lisímetro operando com Irrigâmetro® modificado para medida da evapotranspiração de referência
Isso era esperado por causa da suavização das
flutuações diárias que permite uma melhoria nesse
índice estatístico quando se aumenta a escala de
tempo. Segundo Jensen et al. (1990), o método do
tanque Classe A é recomendado para um melhor
ajuste com dados médios de cinco dias, sendo que sua
aplicação em períodos de tempo inferior pode reduzir
a sua precisão e exatidão. Por sua vez, Doorenbos e
Pruitt (1997) recomendaram o uso de tanque Classe A
para estimar as necessidades hídricas das culturas em
períodos de 10 dias ou mais.
No Quadro 8 verifica-se que o desempenho
do lisímetro de drenagem foi melhorando com o
agrupamento dos valores da ETo, notadamente no
período de 10 dias, quando apresentou a quinta
melhor colocação. Isso pode ser explicado pela
superação da inércia apresentada por esses
dispositivos em relação à sua drenagem, que ocorre
quando a ETo é medida em períodos menores. Silva
(1996) e Mañas e Valero (1993) recomendaram o uso
do lisímetro de drenagem para a determinação da ETo
em períodos iguais ou superiores a sete dias.
Nota-se ainda que durante os períodos de
tempo de 3, 5, 7 e 10 dias o método HargreavesSamani foi o que apresentou os mais altos valores de
EPE e os mais baixos valores do índice “d”, tornandose o de pior desempenho. Os resultados obtidos por
esse método para a estimativa de ETo apontaram que
ele não é recomendado para as condições de Viçosa.
Esse desempenho está em desacordo com o
preconizado por Jensen et al. (1990), que
recomendaram a utilização do método HargreavesSamani na estimativa da evapotranspiração para
dados médios de 10 dias.
No Quadro 9, encentram-se os valores de
evapotranspiração acumulada no período de estudo
para os métodos de Penman-Monteith FAO 56,
Penman modificado, Radiação, Hargreaves-Samani,
tanque Classe A, lisímetro de drenagem, lisímetros
com lençol constante modificado a 15, 20, 25 e 30 cm
em relação à superfície, respectivamente, e o lisímetro
de drenagem.
Observa-se, que os modelos HargreavesSamani,
Radiação
e
Penman
modificado
superestimaram os valores de evapotranspiração em
32,2%; 9,4%; e 2,2%, respectivamente. Já o tanque
Classe A, lisímetro de drenagem, L15, L20, L25 e
L30 subestimaram em 13,7%; 9,5%; 12%; 12,4%;
15,0%; e 15.9%, respectivamente.
Pode ser destacada uma leve tendência nos
lisímetros com lençol freático constante a uma maior
subestimativa da evapotranspiração, à medida que o
nível da solução nutritiva nos lisímetros aumenta em
relação à superfície. Segundo Grassi (1993), ao
aumentar a profundidade do plano freático, diminui a
taxa de movimento ascendente da água, sendo menor
seu aporte ao processo de evapotranspiração. Assim,
os maiores valores de evapotranspiração para as
menores profundidades freáticas podem ser devidos
ao elevado teor de água no sistema substrato-planta
nos lisímetros, principalmente no nível freático de 15
cm de profundidade.
CONCLUSÕES
Os métodos L15, L20, Radiação, lisímetro de
drenagem, tanque Classe A e lisímetros com lençol
freático constante operando com Irrigâmetro®
Quadro 9. Valores de evapotranspiração de referência acumulada (ETo), medidos e estimados, durante o período
experimental
Método
Penman-Monteith FAO 56
Penman modificado
Radiação
Hargreaves-Samani
Lisímetro de drenagem
Tanque Classe A
Lisímetro L15*
Lisímetro L20*
Lisímetro L25*
Lisímetro L30*
ETo média
mm d-1
2,83
2,89
3,10
3,74
2,56
2,46
2,49
2,48
2,41
2,38
ETo acumulada
mm
444,52
454,23
486,42
587,55
402,10
383,80
391,14
389,50
377,68
373,66
* L15, L20, L25 e L30: lençol freático a 15, 20, 25 e 30 cm de profundidade.
373
Revista UDO Agrícola 9 (2): 364-375. 2009
Variação
Porcentual da ETo
2,2
9,4
32,2
-9,5
-13,7
-12,0
-12,4
-15,0
-15,9
Valbuena Materán et al. Lisímetro operando com Irrigâmetro® modificado para medida da evapotranspiração de referência
modificado apresentaram um bom desempenho na
determinação da ETo. O bom resultado obtido com o
lisímetro de lençol freático constante nessas duas
profundidades deveu-se à alta sensibilidade de leitura
do Irrigâmetro® modificado e à inexistência de
resistência mecânica ao movimento da solução
nutritiva.
Nos métodos dos lisímetros, verificou-se
maior consumo de água no nível freático de 15 cm de
profundidade; esse consumo decresceu com maiores
profundidades do lençol freático.
O método de pior desempenho foi
Hargreaves-Samani, não sendo recomendado para a
estimativa de ETo em condições semelhantes às
deste estudo, por apresentar menor exatidão e menor
precisão.
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Comparación de caracteres anatómicos y morfológicos de raíces de cambur ‘Manzano’ (Musa
AAB) y ‘Gran Enano’ (Musa AAA)
Comparison of anatomical and morphological characters of roots of ‘Manzano’ and ‘Gran Enano’ bananas
Grace FORTUL, Dorian RODRÍGUEZ, María Elena SANABRIA
y Rosario VALERA
Universidad Centroccidental “Lisandro Alvarado”; Postgrados de Agronomía. Apartado 400. Barquisimeto,
estado Lara, Venezuela. E-mails: [email protected], [email protected] y [email protected]
Autor para correspondencia
Recibido: 27/06/2008
Fin de segundo arbitraje: 19/08/2009
Fin de primer arbitraje: 18/04/2009
Segunda revisión recibida: 31/08/2009
Primera revisión recibida: 16/07/2009
Aceptado: 17/09/2009
RESUMEN
Las plantas desarrollan en sus órganos barreras mecánicas, entre estas el espesor, cantidad y calidad de las ceras
superficiales, grosor de la pared celular y de las células que constituyen los tejidos protectores; que dificultan la entrada de
los agentes patógenos. Se compararon caracteres anatómicos y morfológicos de raíces de plantas de cambur ‘Manzano’
(Musa AAB) y ‘Gran Enano’ (Musa AAA), cultivares susceptibles y resistentes, respectivamente, al ataque de Fusarium
oxysporum f. sp. cubense (raza 1)”, obtenidas de una finca ubicada en el estado Trujillo, para analizar su relación con la
resistencia o susceptibilidad al ataque del Mal de Panamá. Se utilizaron tres plantas de cada cultivar. Las raíces se
subdividieron en tres tercios: apical, medio y basal y se midió su grosor en cada uno con la ayuda de un vernier digital. Se
realizaron preparaciones semi-permanentes con secciones transversales a mano alzada, la tinción fue con safranina, el
montaje con agua: glicerina (1:1) y la determinación de las variables con un microscopio óptico Olympus Bx40 a un
aumento de 500X. Se presentaron diferencias significativas entre los cultivares, en cuanto al grosor de las raíces, pero no
entre los tercios en cada clon. Las raíces de cambur ‘Manzano’ resultaron ser más gruesas (5,00 mm) en comparación con
las de ‘Gran Enano’ (3,54 mm). No se observaron diferencias entre los clones en relación al espesor de las células
rizodérmicas, pero si entre los tercios. El espesor de la corteza en el cultivar ‘Gran Enano’ fue menor que en el ‘Manzano’,
pero no varió significativamente entre las secciones. Los valores del diámetro del cilindro vascular fueron similares y
aumentaron desde el tercio apical al basal, para ambos cultivares. El número total de vasos conductores fue mayor en las
raíces de ‘Manzano’, sin embargo, las secciones no mostraron diferencias. La mayoría de los vasos se observaron sanos por
lo que la función de estos en las raíces se vería muy poco afectada y los mismos seguirían siendo activos en la conducción
de agua y nutrientes. No se observó evidencia de características anatómicas asociadas con la resistencia o susceptibilidad a
enfermedades y plagas.
Palabras clave: Tílides, Musaceae, Fusarium oxysporum
ABSTRACT
Plants develop mechanic barriers among which are the amount and quality of surface serum, cell wall thickness, and width
of protective tissue cells, which make difficult for pathogenic agents to penetrate. Anatomical and morphological characters
of plant roots were compared in ‘Manzano’ and ‘Gran Enano’ banana plants, susceptible and resistant to Fusarium
oxysporum f.sp. cubense (race 1), respectively, obtained from a commercial farm in Trujillo state, to analyze their
relationship with their resistance or susceptibility to the Panamá disease. Three plants per cultivar were used. Roots were
subdivided in three sections: basal, middle and apex and their thickness were measured with a vernier. Semi-permanent
preparations with free hand transversal sections of the root were obtained, stained with safranin, mounted with
water:glicerol (1:1) and observed with an Olympus Bx40 microscope at 500X. Statistical differences were found between
cultivars with regard to root thickness, but not among root sections within each clone. ‘Manzano’ banana roots were thicker
(5.00 mm) than the ‘Grand Nain’ ones (3.54 mm). Significant differences were not observed between clons but they were
among sections. Cortex width in ‘Gran Enano’ was less than in ‘Manzano’ and no differences were observed among root
sections. Diameter of vascular cylinder was similar in both clones and increased from the apex to the base. The total number
of vessels was higher in ‘Manzano’ roots; however, root sections did not show differences. Most of the vessels were not
damaged, thus they would continue to be active conducting water and nutrients. There was not evidence of the association
of the anatomical and morphological characteristics with resistance or susceptibility to pests.
Key words: Tilides, Musaceae, Fusarium wilt.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 376-382. 2009
376
Fortul et al. Comparación de caracteres anatómicos y morfológicos de raíces de cambur ‘Manzano’ y ‘Gran Enano’
INTRODUCCIÓN
Los plátanos y cambures pertenecen a las
Musaceae, una familia con pocos géneros,
estrictamente tropicales y que corresponde al grupo
de las Monocotiledóneas, orden Zingiberales, género
Musa (Simmonds, 1973; Heslop-Harrison et al.,
2007). Las especies de Musaceae comestibles, se
agrupan en la sección Eumusa y tienen sus orígenes
en Musa acuminada Colla y Musa balbisiana Colla,
ambas silvestres
y que por cruzamientos
ínterespecíficos han segregado caracteres, formando
una amplia gama de materiales con características de
ambas. La primera fue denotada como AA y la
segunda BB, contando entonces con diferentes
combinaciones genéticas de acuerdo a su ploidía y
composición genómica (Simmonds y Shepherd,
1955).
Los cambures constituyen el principal cultivo
frutícola en Venezuela, conjuntamente con el plátano,
aportando el 44% del volumen total de frutas
producidas en el país (FAOSTAT, 2006). La
explotación se concentra, principalmente, en Trujillo,
Aragua, Yaracuy, Barinas, Táchira, Mérida, Miranda
y Sucre y la producción está dirigida, en su mayoría,
al mercado nacional. Hasta hace pocos años, en el
estado Trujillo, se cultivaban unas 1.350 ha de
cambur ‘Gran Enano’ (Musa AAA) y unas 1.600 ha
de cambur ‘Manzano’ (Musa AAB), de las cuales
1.500 ha eran dedicadas solo para mercado de
exportación (Rodríguez, 2000). Sin embargo, la alta
incidencia del Mal de Panamá en esa zona causó la
destrucción de gran parte de las plantaciones,
quedando en la actualidad una reducida superficie
dedicada solo al mercado nacional (Rodríguez, 2000).
Las áreas sembradas con ‘Gran Enano’ (subgrupo
Cavendish), permanecen en pie gracias a su
resistencia a la enfermedad.
El “Mal de Panana”, causado por el hongo
Fusarium oxysporum f. sp. cubense, conocido por sus
siglas como ‘Foc’, se presenta como un
marchitamiento general de la planta. Los síntomas
iniciales se observan en las hojas externas y bajas, las
cuales exhiben un amarillamiento progresivo que
avanza rápidamente de los bordes hacia la nervadura
principal. Estos órganos en pocos días se marchitan,
se secan y quiebran en la unión con el pseudotallo,
quedando colgadas; posteriormente mueren. También,
en el tallo y en el pseudotallo se observan áreas de
color rojo ladrillo como consecuencia de la
enfermedad y no afecta al fruto (Stover, 1972; Nava,
377
1997). Este patógeno se caracteriza por penetrar por
la raíz de las plantas e invadir los vasos del xilema y
si no es bloqueado por obstrucciones vasculares del
hospedante, éste avanza dentro del cormo (Carlier et
al., 2002).
Dentro de Foc se reconocen cuatro razas,
siendo tres de ellas patógenicas principalmente en
cambures. La raza 1 afecta a los clones ‘Manzano’ y
‘Cuyaco’ (‘Gros Michel’: Musa AAA). La raza 2 es
patogénica en Topochos (Musa ABB) y tetraploides
(Musa AAAA). La raza 3 es patogénica en especies
de Heliconia (Waite, 1963); la raza 4, lo es en
cultivares del subgrupo Cavendish, incluyendo a
‘Gran Enano’ (Musa AAA), además de los clones
susceptibles de las razas 1 y 2. Inicialmente, esta raza
4 estaba limitada, geográficamente, a las áreas
subtropicales como Australia, Islas Canarias, Sur
África y Taiwán (Ploetz, 1990), pero, actualmente
existe una variante, la Raza Tropical 4 (RT4), que
afecta al cultivo en áreas tropicales y que constituye
una amenaza para las zonas productoras de Cavendish
en América (Molina, 2006).
No se conocen métodos de control químico
eficaces contra Foc, solo el uso de variedades
resistentes (Agusti, 2004). En Venezuela, se han
identificado las razas 1 y 2 con variaciones
fenotípicas entre ellas (Guédez y Rodríguez, 2004;
Rodríguez et al., 2006).
Las
plantas
desarrollan
características
estructurales o barreras mecánicas en sus órganos que
dificultan el contacto o entrada de los agentes
patógenos (Anderson Prouty y Albersheim, 1975).
Entre éstas, el espesor, cantidad y calidad de las ceras
superficiales, el grosor de la pared celular y de las
células que constituyen los tejidos protectores pueden
actuar en el impedimento físico para el
establecimiento y penetración de microorganismos
(Agrios, 2005).
En musáceas se ha señalado la presencia o
formación de tílides en los vasos xilemáticos de las
raíces, como una respuesta a la infección de tejidos
vasculares por Foc, evitando de esta forma el avance
del patógeno por la obstrucción de los mismos. Van
der Molen et al. (1987) estudiaron la ultraestructura
de la formación de tílides en materiales de cambures
resistentes a Foc y observaron que en el lumen de los
vasos de las raíces de plantas no inoculadas con el
patógeno no se formaron geles ni tílides o cualquier
otra inclusión citoplasmática; por el contrario, en
Revista UDO Agrícola 9 (2): 376-382. 2009
Fortul et al. Comparación de caracteres anatómicos y morfológicos de raíces de cambur ‘Manzano’ y ‘Gran Enano’
plantas inoculadas, a los cuatro días mostraban la
formación de tílides, a partir de las células
parenquimáticas en contacto con sus paredes, y la
presencia de geles en el lumen del mismo, llegando a
obstruirlo completamente ocho días después de la
inoculación.
Beckman (1990) comparó el tiempo necesario
para la formación de tílides en raíces de cultivares
resistentes y susceptibles de cambur y tomate,
observando que los vasos infectados de los materiales
resistentes fueron obstruidos rápidamente y en los
susceptibles, el desarrollo de estas estructuras de
defensa fue retardado. Al ser las raíces de la planta de
cambur el sitio primario de infección por Foc, resulta
necesaria una evaluación de manera cuidadosa de éste
órgano. Sin embargo, las investigaciones enfocadas al
sistema radical de estas son escasas, debido a la
dificultad que representa excavar plantas completas,
procedimiento este que resulta molesto y lento
(Sevem Ellis et al., 2003). El objetivo de esta
investigación fue comparar las características
anatómicas y morfológicas de las raíces en plantas de
cambur ‘Manzano’ y ‘Gran Enano’, el primero
susceptible y el segundo resistente a la raza 1 de
Fusarium oxysporum f. sp. cúbense, y discutir la
posible relación de estos parámetros ante el patógeno.
MATERIALES Y MÉTODOS
Material Vegetal
El material vegetal se obtuvo de plantas de
cambur ‘Manzano’, clon susceptible, y ‘Gran Enano’,
resistente a Foc, de la misma edad y aparentemente
sanas, de la Finca “La Milagrosa”, Sector Punta
Maya, Parroquia El Progreso, Municipio La Ceiba, en
el estado Trujillo; el mismo consistió de seis raíces
(10-15 cm de largo) de cada una de tres plantas de
cada cultivar. Posteriormente, las raíces se lavaron
con abundante agua corriente, se midieron y se
subdividieron en tres tercios; apical (a 3 cm del
meristemo sub-apical), medio y basal (a 3 cm del
rizoma) y preservadas en etanol al 70% hasta su
procesamiento en el laboratorio. En cada porción se
tomó una sección de 1 cm de largo.
Determinación del grosor y estudio histológico de
las raíces
raíces se prepararon láminas semipermanentes con
secciones transversales a mano alzada. La tinción fue
directa, total y pancromática con safranina y el
montaje con agua:glicerina (1:1) (Castro Laporté et
al., 1991). Las observaciones y determinación de las
variables se realizó en un microscopio óptico
Olympus Bx40 a un aumento de 400X, provisto de
una escala micrométrica. Las variables determinadas
fueron: grosor de la rizodermis y de la corteza
(incluyendo exodermis y endodermis), diámetro del
cilindro vascular; número de vasos xilemáticos
totales, sanos y con daños en el campo visual; se
consideraron vasos dañados aquellos con presencia de
tílides, gomas o cualquier otro contenido que los
diferenciara del resto. Se realizaron 3 repeticiones por
cada muestra y el análisis de varianza de los datos, el
cual se hizo con el programa Statistix, versión 8.0
(Analytical Software), haciendo uso de una prueba
factorial 22, y el análisis de comparación múltiple de
medias se realizó por la prueba de Tukey HDS.
RESULTADOS Y DISCUSION
Determinación del grosor de los tercios apical,
medio y basal de las raíces
Se
presentaron
diferencias
altamente
significativas (P ≤ 0,01) entre los cultivares en cuanto
al grosor de las raíces, igualmente (P ≤ 0,05) entre los
tercios para cada cultivar (Cuadro 1). Las raíces de
cambur ‘Manzano’ resultaron ser más gruesas (5,00
mm) que las de ‘Gran Enano’ (3,54 mm). Los valores
obtenidos están dentro de los rangos señalados para
éste órgano en Musaceae (5,0 a 8,0 mm) (Simmonds,
1973).
Cuadro 1. Grosor (mm) de los tercios apical, medio y
basal de las raíces de cambur ‘Manzano’
(Musa AAB) y ‘Gran Enano’ (Musa AAA).
Cultivar
‘Manzano’
‘Gran Enano’
Significación
Tercios
Apical
Medio
Basal
Significación
C. V. (%)
Grosor de la raíz (mm)
5,00 a
3,54 b
**
3,95 b
4,31 ab
4,54 a
*
21,33
C. V. : Coeficiente de variación
* Significativo (p ≤ 0,05)
** Altamente significativo (p ≤ 0,05).
Medias con letras diferentes indican diferencias según
la Prueba de Tukey (p ≤ 0,05).
378
Revista UDO Agrícola 9 (2): 376-382. 2009
A los tercios apical, medio y basal de las
raíces se le determinó su grosor con la ayuda de un
vernier digital. Para los estudios histológicos de las
Fortul et al. Comparación de caracteres anatómicos y morfológicos de raíces de cambur ‘Manzano’ y ‘Gran Enano’
Stover y Simmonds (1987) señalaron que el
grosor de la raíz está influenciado por la ploidía,
encontrando que para los triploides era de 6,2 a 8,5
mm. En este caso se trata también de dos cultivares
triploides, con la diferencia de que el cambur
‘Manzano’ tiene un juego de cromosomas de Musa
balbisiana (AAB) que no está presente en ‘Gran
Enano’, el cual tiene solo cromosomas de M.
acuminata (AAA).
En los cultivares estudiados se observó una
disminución del grosor de la raíz desde la base hacia
el ápice, lo cual se explica por la formación de nuevas
células, el alargamiento de las mismas y la
diferenciación de los tejidos radicales (Lüttge et al.,
1993), es decir que por su crecimiento en longitud y
el grado de diferenciación, ocurre un aumento desde
el ápice hacia la base.
Determinación del espesor de la rizodermis, la
corteza y el diámetro del cilindro central de los
tercios apical, medio y basal de las raíces.
No se observaron diferencias (p > 0,05) entre
los cultivares en cuanto al grosor de las células de la
rizodermis, pero si entre los tercios (p ≤ 0,01) y para
la interacción de estos dos factores (Cuadro 2). Esta
variable se incrementó a medida que avanzó el
desarrollo del órgano, desde el ápice hasta el tercio
basal en el cambur ‘Manzano’; no siendo así en el
clon ‘Gran Enano’, donde éstas fueron menos gruesas
en el tercio medio. La rizodermis contribuye
significativamente en la absorción de agua y
nutrientes en la planta (Draye et al., 2003), por lo que
una variación en estas afectaría directamente dicha
actividad.
En cuanto a la corteza y al diámetro del
cilindro central, se observaron diferencias (p ≤ 0,01)
entre los clones, pero no entre los tercios ni las
interacciones. Los valores fueron mas altos en
‘Manzano’ que en ‘Gran Enano’, esto quizás se deba
a que el primer material posee en sus núcleos un
juego de cromosomas de M. balbisiana, la cual es
considerada mas robusta (Champion, 1975), lo que se
traduciría en mayor tamaño de las células.
A pesar de no haber diferencias estadísticas
entre los tercios, se observó una tendencia hacia un
ligero aumento desde el ápice hacia la base, lo cual se
debe a la formación de nuevos tejidos (Lüttge et al.,
1993).
Cuadro 2. Grosor (µm) de la rizodermis, corteza y diámetro del cilindro central en las secciones transversales de raíces de
cambur ‘Manzano’ (Musa AAB) y ‘Gran Enano’ (Musa AAA).
Cultivares
‘Manzano’
‘Gran Enano’
Significación
Tercio
Apical
Medio
Basal
Significación
Cultivar x Tercio
‘Manzano’ x Apical
‘Manzano’ x Medio
‘Manzano’ x Basal
‘Gran Enano’ x Apical
‘Gran Enano’ x Medio
‘Gran Enano’ x Basal
Significación
C. V. (%)
Grosor de la
Rizodermis (µm)
3,23
3,15
ns
Grosor de la
Corteza (µm)
182,55 a
147,04 b
**
Diametro del Cilindro
Central (µm)
177,57 a
161,56 b
**
3,18 b
2,94 c
3,45 a
**
160,00
164,63
169,75
ns
164,89
167,63
176,18
ns
3,16 b
3,21 ab
3,32 ab
3,21 ab
2,67 c
3,58 a
*
21,65
178,20
178,86
190,59
141,80
150,39
148,92
ns
23,49
176,61
174,76
181,33
153,18
160,49
171,02
ns
29,25
C. V. : Coeficiente de variación
ns No Significativo (p > 0,05); * Significativo (p ≤ 0,05); ** Altamente significativo (p ≤ 0,05).
Medias con letras diferentes indican diferencias según la Prueba de Tukey (p ≤ 0,05).
379
Revista UDO Agrícola 9 (2): 376-382. 2009
Fortul et al. Comparación de caracteres anatómicos y morfológicos de raíces de cambur ‘Manzano’ y ‘Gran Enano’
Determinación del número de vasos totales, sanos
y con daños en las secciones transversales de raíces
El número total de vasos conductores fue
mayor en las raíces de cambur ‘Manzano’ que en las
de ‘Gran Enano’ (p ≤ 0,01), sin embargo, los tercios
intra clon no mostraron diferencias significativas
(Cuadro 3). La mayoría de los vasos se observaron
sanos y en cuanto a los vasos dañados se observó una
tendencia hacia un mayor número de ellos en los del
cultivar ‘Gran Enano’, especialmente en el tercio
apical; posiblemente asociado a la característica de
resistencia de este clon. En general, la cantidad de
vasos dañados fue muy baja para ambos materiales
por lo que la función de los vasos se vería muy poco
afectada y los mismos seguirían siendo activos en la
conducción de agua y nutrientes (Flores-Vindas,
1999). La presencia de las tílides en los vasos indicó
la invasión de las raíces por microorganismos, lo que
demostró que las plantas no estaban completamente
sanas. Es importante mencionar que la ausencia de
síntomas pudo deberse a dos razones, que el
organismo presente corresponda a Foc, pero en un
estado temprano de la infección, u otro organismo
endofítico que no induce síntomas (en ambos clones).
Por otra parte, al observarse vasos dañados en ambos
clones sugiere que los organismos penetran tanto al
susceptible como al resistente y que la existencia de
esas estructuras no es indicativa de la respuesta del
clon exclusivamente frente al patógeno (Figura 1).
Las estructuras histológicas de defensa
observadas en las secciones transversales de las raíces
de ambos materiales también han sido reportadas en
plantas invadidas por otros patógenos como Endothia
parasítica, el cual produce una toxina llamada
diaportina, que estimula la formación de tílides en el
castaño; igualmente en plantas de papa afectada por
Fusarium oxysporum se producen, aparentemente
para limitar la invasión del micelio y en el caso de
alfalfa y Verticillium albo-atrum también limitan el
avance del patógeno. En la marchitez del boniato,
causada por F. oxysporum f. sp. batatas, éstas se
originan en algunas variedades, cuando el hongo está
todavía en las raicillas jóvenes y bloquean la
diseminación de éste, por lo cual hacen resistentes a
esas variedades (Carlier et al., 2002).
CONCLUSIONES
Las raíces de cambur Manzano resultaron ser
más gruesas que las de ‘Gran Enano’, así mismo, la
corteza y el cilindro vascular, sin embargo, tales
caracteres no parecen estar asociados con la
Cuadro 3. Número de vasos conductores totales, sanos y con daños en las secciones transversales de raíces de cambur
‘Manzano’ (Musa AAB) y ‘Gran Enano’ (Musa AAA) en el campo visual (400X).
Cultivares
‘Manzano’
‘Gran Enano’
Significación
Tercio
Apical
Medio
Basal
Significación
Cultivar x Tercio
‘Manzano’ x Apical
‘Manzano’ x Medio
‘Manzano’ x Basal
‘Gran Enano’ x Apical
‘Gran Enano’ x Medio
‘Gran Enano’ x Basal
Significación
C. V. (%)
No. Vasos totales
61,30 a
39,07 b
**
No. Vasos sanos
59,96 a
36,37 b
**
No. Vasos con daños1
1,35 b
2,63 a
**
47,71 b
51,68 a
51,17 ab
*
45,15 b
49,55 a
49,78 a
*
2,56
2,03
1,38
ns
58.73
63,08
62,10
36,69
40,28
40,24
ns
22,13
57,04
61,88
60,94
33,26
37,22
38,63
ns
23,93
1,69
1,20
1,16
3,43
2,86
1,61
ns
38,50
C. V. : Coeficiente de variación
ns No Significativo (p > 0,05); * Significativo (p ≤ 0,05); ** Altamente significativo (p ≤ 0,05).
Medias con letras diferentes indican diferencias según la Prueba de Tukey (p ≤ 0,05).
1
Datos transformados mediante
(x  1,5)
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380
Fortul et al. Comparación de caracteres anatómicos y morfológicos de raíces de cambur ‘Manzano’ y ‘Gran Enano’
resistencia o susceptibilidad a Fusarium oxysporum
f.sp. cubense. Se observó una tendencia a la mayor
formación de tílides en el clon ‘Gran Enano’, el cual
es resistente al hongo.
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raíz de cambur ‘Manzano’ (Musa AAB),
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tílides (t). B. Sección transversal del cilindro
central de la raíz de ‘Gran Enano’ (Musa AAA)
mostrando los vasos de xilema sanos (vx).
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382
Caracterización e incidencia de Ralstonia solanacearum Smith en plantas de Musa AAB en el
Sector “El Roble”, Sur del Lago de Maracaibo, Venezuela
Characterization and incidence of Ralstonia solanacearum Smith in Musa AAB plants at Sector “El Roble”
South of Maracaibo Lake, Venezuela
Yarira VIVAS1, Isabel URDANETA1, Sairo RANGEL1 y José HERNÁNDEZ
2
Universidad Nacional Experimental Sur de Lago "Jesús María Semprún", municipio Colón, estado Zulia,
Venezuela. 1Laboratorio de Fisiología Vegetal y 2Laboratorio de Biotecnología.
E-mail: [email protected]
Autor para correspondencia
Recibido: 30/06/2008
Fin de segundo arbitraje: 25/08/2009
Fin de primer arbitraje: 16/03/2009
Segunda revisión recibida: 08/12/2009
Primera revisión recibida: 10/06/2009
Aceptado: 27/12/2009
RESUMEN
Ralstonia solanacearum es el agente causal del marchitamiento sistémico conocido como ¨Hereque¨ (HRQ), enfermedad
bacteriana que en Venezuela amenaza la producción de plátano Hartón (Musa AAB). La investigación se realizó en una
finca de 300 hectáreas de la localidad “El Roble”, límite de los municipios Alberto Adriani y Colón entre los estados
Mérida y Zulia, Sur del lago de Maracaibo, ubicada en una zona endémica. El objetivo de caracterizar R . solanacearum en
plátano Hartón Musa AAB se hizo con el fin de asociar la incidencia del HRQ con los valores de precipitación entre
diciembre 2007 y marzo 2008; para ello, se estableció en la plantación un diseño experimental en bloques (pobos) al azar.
Así, de las plantas afectadas (HRQ) se tomó una porción de tejidos enfermos (hoja, cormo y colino), luego, se sembró en
medio selectivo Kelman (TTC) y “repicadas” a los medios con alcoholes hexosa y carbohidratos. Adicionalmente, se realizó
tinción de Gram, frotis 40 y 100X, así como infiltraciones inoculantes en plántulas sanas, de bacterias cultivadas in vitro
2,5x105x ml (BC) y extractos de plantas enfermas sin diluir (EPE). La bacteria aislada es Gram negativa, de colonias rojizas
en el medio al tetrazolio, desdobló el manitol, sorbitol, maltosa y lactosa; la evidencia señala a R. solanacearum, raza 2,
biovar 3. Las inoculaciones con BC exhibieron pérdida en la patogenicidad, en tanto las plántulas inoculadas directamente
con EPE ocasionaron síntomas clásicos del marchitamiento entre los 10 y 14 días. La incidencia estuvo vinculada con los
índices de precipitación, por lo tanto, el HRQ promedió hasta 4,22% de incidencia durante la máxima de las lluvias. Al
mismo tiempo, el análisis estadístico demostró que R. solanacearum se mantiene como amenaza latente en plantación de
Hartón Musa AAB.
Palabras clave: Ralstonia solanacearum, Musa AAB, Hereque, caracterización e incidencia.
ABSTRACT
Ralstonia solanacearum is the causing agent of the systemic wilt known as “Hereque” (HRQ), a bacterial disease that
threats the Harton Musa AAB production in Venezuela. This research was developed within a 300 h farm at “El Roble”, the
limit zone of Municipios Alberto Adriani and Colón, between Mérida and Zulia States, at the South of Maracaibo Lake, in
endemic zone. The purpose of the characterization of R. solanacearum in Harton plantain Musa AAB was to correlate the
incidence of HRQ with the values of precipitation from December 2007 to March 2008. Because of that, a randomized
experimental blocks design (pobos) was established. A portion of ill tissue (leave, corm, and culms) was taken from the
affected plants (HRQ). Then it was planted in a Kelman selective medium and replicated in an alcohols and carbohydrates
medium. Additionally, a Gram stain was applied, as well as a 40 and 100x smear, and inoculants infiltrations in healthy
crops of bacteria cultivated in vitro 2,5x105 x ml (BC) and extracts of ill plants non dissolved (EPE). The bacterium is
negative Gram, of reddish colonies in the middle of the tetrazolio, which split in tow mannitol, sorbitol, maltose and lactose.
The evidence indicates that it is R. solanacearum, breed 2, biovar 3. The inoculations with BC showed a diminishing in the
pathogenicity, and plants inoculated directly with EPC showed classic symptoms of wilt between days 10 and 14. The
incidence was related to the precipitation rates, so, the HRQ showed an average of up to 4,22% of incidence during the
maximum rains. At the same time, the statistic analysis showed that R. solanacearum remains latent in Harton Musa AAB
plantations.
Key words: Ralstonia solanacearum, Musa AAB, Hereque, characterization and incidence.
383
Revista UDO Agrícola 9 (2): 383-392. 2009
Vivas et al. Caracterización e incidencia de Ralstonia solanacearum en plantas de Musa al Sur del Lago de Maracaibo
INTRODUCCIÓN
Los cultivos de plátano y banano es la
actividad frutícola de mayor relevancia a nivel
nacional (Nava, 1989) y la quinta del mundo en lo
que a cultivos se refiere (FAO, 2006; Frison y
Sharrock, 1988). El Sur del lago de Maracaibo es una
fértil llanura aluvial que concentra unas 48.000
hectáreas dedicadas al plátano Hartón (MAT, 1997;
Delgado et al., 1998; Sáenz y Rivas, 1992). La
producción nacional se ve afectada por varias
enfermedades, principalmente Sigatoka Negra de
origen fúngico (Delgado y Paiva, 2001),
adicionalmente las
enfermedades
bacterianas
representan una seria amenaza para el cultivo (Stover,
1972, Trujillo, 1998). El “Hereque” o “Moko” (HRQ)
se caracteriza por una marchitez bacteriana causada
por Ralstonia solanacearum (Buddenhagen, 1961;
Thwaites, 1999), una bacteria gram negativa que
ataca unas 200 especies incluyendo los cultivos de
solanáceas y malezas (Belalcázar et al., 2004; Allen
et al., 2004).
La enfermedad bacteriana ha sido reportada
como una de las más antiguas y estudiada por los
fitopatólogos (Rorer, 1911), en la actualidad los
avances científicos han permitido la secuenciación
completa de su genoma (Salanoubat et al., 2002)
permitiendo demostrar una versátil variabilidad
genética (Poussier et al., 2003; Yu et al., 2003) que
le permite sobrevivir a R. solanacearum en diversas
condiciones (Caruso et al., 2005). La bacteria puede
diseminarse por heridas de la planta, aguas de
escorrentía, salpicaduras, semillas infectadas,
insectos, herramientas de trabajo (Hayward, 1991;
Belalcázar et al., 2004; Nava, 1989, Tackatsu, 1986).
En Colombia, de donde se presume pasó a Venezuela,
la enfermedad ha causado pérdidas totales de al
menos unas 4000 hectáreas (CIAT, 2003), para esta
enfermedad no se ha reportado un control eficiente y
absoluto, aunque el control biológico y con extracto
de lixiviados orgánicos en áreas cultivadas (Arenas et
al., 2005) ha brindado resultados interesantes en la
disminución de la incidencia de HRQ, por otro lado,
el uso de diversos materiales tolerantes a la bacteria
en musáceas ha representado una opción en zonas con
presencia de la enfermedad (De Oliveira et al., 2000).
Para aislar la bacteria in vitro se debe recurrir
a medios de tetrazolio (Kelman, 1954). Las técnicas
de metabolismo con disacáridos y alcoholes hexosa
son una excelente estrategia para caracterizar al
patógeno con relación al biovar (Hayward, 1964;
French et al., 1995). Hasta ahora, la bacteria ha sido
poco estudiada en las plantaciones de plátano de la
región del Sur del lago de Maracaibo, a pesar del
impacto económico en la actividad más productiva de
la cuenca y por ser el patógeno bacteriano “modelo”
para explicar los mecanismos biológicos que
gobiernan la patogenicidad en las plantas. El presente
reporte científico tuvo como objeto: caracterizar la
bacteria in vitro, y monitorear la incidencia del
patógeno en campo, aunado a su posible relación con
las épocas lluviosas en la Finca “El Roble”.
MATERIALES Y MÉTODOS
Procedencia del
experimental
material
vegetal
y
diseño
El estudio se realizó en la finca “El Roble”
sector “La Cañabrava” con una superficie aproximada
de 300 hectáreas de monocultivo de plátano Hartón
(Musa AAB), cultivado con tradición de 60 años
ubicada entre los municipios Alberto Adriani
(Mérida) y Colón (Zulia), con altitud de 60 m.s.n.m.,
al sur del lago de Maracaibo, Venezuela en suelos
francos de la serie “Chamita”, zona que presenta un
clima de bosque sub-húmedo tropical con un
promedio de precipitaciones de 1344 mm/año durante
la última década. Las plantas libres de enfermedad se
obtuvieron por micropropagación in vitro, con
crecimiento de explantes a partir de meristemos en el
laboratorio GIBAS de Unesur. El seguimiento del
foco infeccioso se hizo mensualmente a intervalos
asimétricos de 0, 36, 58 y 90 días desde diciembre del
2007 a marzo del 2008. Se realizó un diseño
experimental en tres bloques representativos (pobos)
de la finca de unos 3000 m2 c/u. y se tomó como
factor los meses (días) y los órganos de la planta
(hoja, seudotallo y cormo de la planta madre adulta y
el seudotallo del colino).
Incidencia de la enfermedad
La incidencia (ICD) fue monitoreada desde
Diciembre del 2007- a marzo 2008, las evaluaciones
se realizaron mensualmente discriminando las plantas
de Hartón sanas y contabilizando las que mostraban
síntomas evidentes de marchitamiento HRQ
(amarillamiento, flacidez de la hoja bandera, anillo en
el cormo, secreción al corte), la ICD fue medida en
unidades de porcentaje (%) en función del total de
plantas ubicadas por pobo de 3000 m2 y
contabilizando por mes las nuevas plantas afectadas
HRQ. La incidencia fue analizada en función del
Revista UDO Agrícola 9 (2): 383-392. 2009
384
Vivas et al. Caracterización e incidencia de Ralstonia solanacearum en plantas de Musa al Sur del Lago de Maracaibo
factor tiempo (días) y los bloques (pobos) con las
técnicas del análisis de varianza, prueba de separación
de medias Tukey y diagrama de cajas.
Aislamiento bacteriano de plantas de Hartón Musa
AAB y caracterización de R. solanacearum
En la plantación, por cada bloque (pobo)
fueron muestreadas de manera aleatoria 3 plantas
con síntomas del HRQ y se tomaron muestras por
triplicado de diferentes órganos (hoja, seudotallo,
cormo e hijo). Posteriormente a las 6 horas, las
muestras se llevaron al laboratorio y almacenadas por
separado en la nevera a -20 °C, luego se pesó 1 g de
tejido semiafectado, el cual fue esterilizado con
alcohol isopropilico 70% por 2 minutos y macerado
en agua destilada + Buffer TRIS HCL pH 7,6. Luego,
en la campana de flujo laminar con mechero se
realizó el sembrado en medio semi-selectivo que
contenía1g cloruro de tetrazolio (TTC) + 18 g. AgarAgar + 10 g. dextrosa +10 g. peptona + 1 g.
Casaminoacidos (1g), cristal violeta diluidos en
1000ml de agua destilada. (French et al., 1995;
Kelman, 1954; Denny y Hayward, 2001; Gómez et
al., 2006;) con tres repeticiones + el control (planta
sana in vitro), incubando por 72 horas a ± 27°C. De
manera alternativa, a las colonias positivas para R.
solanacearum se le realizó la tinción Gram siendo
posteriormente observada en el microscopio óptico a
40 y 100X.
Metabolismo con alcoholes y disácaridos
Las colonias rojizas con borde crema
resultantes en el medio con TTC fueron traspasadas a
diferentes medios basales con azul de bromotimol
AZB con adición de: maltosa y lactosa (disacáridos);
manitol y sorbitol (alcoholes hexosa) por 96 horas a ±
27 °C (French et al., 1995); con el fin de determinar
el biovar se empleó la metodología de Buddenhagen
et al., 1962 en relación al viraje de color indicativo
del metabolismo ácido de los alcoholes y
carbohidratos. Como control negativo de las placas se
empleó una cepa activa de Pseudomonas fluorecens.
Para disertación de la significación estadística
(p ≤ 0,05) en los diferentes órganos de la planta (hoja,
seudotallo, cormo e hijo) se empleó en matriz no
paramétrica binaria, por positivo (+ amarillo) o
negativo (- turquesa) sustituyendo con 0 y 1 en el
programa estadístico SPPS v.15
385
Prueba de patogenicidad
Una vez realizada la fase de caracterización
de las bacterias, se procedió a infiltrar a las plántulas
de plátano “Hartón” sanas con concentración del
aislado de R. solanacearum 2,5x105x UFC ml (BC),
enriquecidas en medio King por unas 72 horas
procedentes de las colonias medio Kelman, al mismo
tiempo se inoculó con “extracto reciente” de plantas
enfermas (EPE) dilución 10-1, la inyección con aguja
hipodérmica se realizó a razón de 0,5 ml. en el
pecíolo de la hoja anterior a la “bandera”, e
incubando por 5 días para reproducir los síntomas
clásicos del marchitamiento en plantas mantenidas en
un umbráculo.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Dinámica en el porcentaje de plantas afectadas por
“Hereque” bajo las condiciones de cultivo en la
finca “El Roble” (diciembre 2007-marzo 2008).
En los 3 pobos durante las evaluaciones
realizadas en campo se observó que la incidencia de
plantas afectadas por “Hereque” osciló entre 0 y
7,63% (Cuadro 1), esta proporción de la enfermedad
varió poco durante el tiempo en que se tomaron los
registros. En promedio, el pobo 1 mostró una mayor
cantidad de plantas afectadas, seguido del pobo 2 y el
3. La tendencia fluctuante en el tiempo fue similar en
cada pobo si es comparado con los 3 valores
promedio. A partir de las mediciones en día 0
(mediados diciembre 2007), momento en que se
detectó la mayor cantidad de plantas con síntomas de
la enfermedad, el valor descendió progresivamente
hasta el día 58 en 1,69% y repuntó nuevamente el día
90 en 3,21% (Figura 1).
Estos resultados indican que el brote del HRQ
se mantuvo constante cerca del 4% de incidencia sin
sobrepasar el umbral económico, pero sin
desaparecer, varios reportes hasta ahora publicados
indican que en la rizósfera de las plantas la
comunidad biológica influye sobre las interacciones
ecológicas que pueden favorecer o en su defecto
limitar el desarrollo de bacterias patógenas, este
mecanismo
ampliamente
estudiado
(PGPR)
promueve en las plantas mecanismos de resistencia
sistémica inducida (Kloepper et al., 1993) o
provocando antibiosis con otros microorganismos
(Parck et al., 2007). Por su parte, los reportes en
Colombia (Gómez et al., 2006), indican una gran
severidad en los brotes de R. solanacearum en las
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Vivas et al. Caracterización e incidencia de Ralstonia solanacearum en plantas de Musa al Sur del Lago de Maracaibo
diferentes zonas productoras, destacan que la
diseminación del patógeno dentro del cultivo, es
favorecida por el manejo agronómico (Hayward,
2006), la dinámica de los hospederos (malezas) y los
vectores (Belalcázar et al., 2004), además de las
condiciones ecológicas aditivas que inciden en la
agresividad del patógeno (Islam y Toyota, 2004).
Relación de la incidencia de R. solanacearum con
los valores mensuales de precipitación
Los datos de precipitación registrados por la
estación meteorológica digital del INIA-Chama
arrojan los siguientes valores de mm. por cada mes:
diciembre 458 mm; enero 121 mm; febrero, 37 mm y
marzo 169 mm. Esta fluctuación en la precipitación se
corresponde con el incremento y la disminución del
brote de la enfermedad en las plantas cultivadas de
plátano Hartón. Este contraste expresado en la Figura
2, sugiere que la incidencia del HRQ oscila de manera
similar a los valores de precipitación. Este
comportamiento ratifica que R. solanacearum es un
patógeno que puede sobrevivir por tiempo prolongado
en condiciones adversas en la rizósfera del suelo y de
planta, incluso en malezas hospederas (Carusso et al.,
2005; Belalcázar, 2004; Grey y Steck, 2001), este
mecanismo favorece el incremento de su población y
virulencia en épocas húmedas, así en la morfología
de la bacteria su sistema de movilidad piloso con
flagelos polares la ayudan a movilizarse fácilmente en
medios acuosos y a una velocidad rápida pero a
distancias muy cortas (Liu et al., 2001).
Cuadro 1. Porcentaje plantas afectadas con “Hereque” causado por Ralstonia solanacearum en 3 pobos de plátano
Hartón (Musa AAB), de la finca “El Roble”, Municipio Alberto Adriani y Colón Sur del lago de Maracaibo
durante los meses de diciembre 2007 a marzo 2008.
Días de
observación
*0
36
58
90
Promedio
Desv.
** Pobo 1
7,63
3,63
2,9
5,45
4,90
2,11
Porcentaje de plantas afectadas
Pobo 2
Pobo 3
5,45
1,09
4,72
1,36
2,18
0
2,54
1,63
3,72
1,02
1,61
0,71
Promedio (días)
4,72
3,24
1,69
3,21
3,22
1,48
Desv
3,33
1,71
1,51
1,99
1,98
0,70
* 1ra observación en campo.
**Área de la plantación seleccionada al azar, aproximada a 3000 m2. Densidad de siembra 1200 plantas/ha.
Figura 2. Gráfico de doble eje, relación entre la dinámica
en el porcentaje de plantas con síntomas de
Ralstonia
“hereque”
causado
por
solanacearum dentro del cultivo y los valores
Figura 1. Diagrama de cajas sobre el porcentaje de plantas
promedios mensuales de la precipitación de
infectadas con Ralstonia solanacearum en los
diciembre 2007- marzo 2008 en la finca “El
pobos por tiempo (0, 36, 58 y 90 días) de
Roble”.
observación.
386
Revista UDO Agrícola 9 (2): 383-392. 2009
Vivas et al. Caracterización e incidencia de Ralstonia solanacearum en plantas de Musa al Sur del Lago de Maracaibo
La incidencia del HRQ fluctuó de manera
significativa en los bloques o “pobos” según el
Anava (Cuadros 2 y 3), detalla además que, en
definitiva durante las mediciones a los días 0, 36 ,58 y
90 en todos los bloques varió (en promedio) pero no
marcó una tendencia significativa (p-valor 0,48),
estos resultados sugieren que los nuevos brotes, o
cantidad de plantas con síntomas de la enfermedad se
mantuvieron sin un alza importante pero con cierta
expectativa de incremento a las variables eco
fisiológicas principalmente la precipitación.
Caracterización de Ralstonia solanacearum en
plantas con síntomas de “Hereque” en la finca “El
Roble”
En el Cuadro 4, se puede detallar un total de
144 placas sembradas con R. solanacearum: 136
Gram positivas y 8 Gram negativas en los diferentes
órganos del plátano Hartón. En plantas con síntomas
de la enfermedad, la bacteria actúa de forma sistémica
en los tejidos, encontrándose tanto en hoja,
seudotallo, cormo, colino e incluso en plantas
asintomáticas dentro de los pobos infectados con
HRQ. Las pruebas en medios con disacáridos y
alcoholes hexosa proporcionaron indicio del biovar
caracterizado al que corresponde la cepa aislada de
las plantas de la finca “El Roble”, el cual, se relaciona
al biovar 3 de la raza 2 que afecta al genero Musa.
Las pruebas en maltosa, sorbitol, lactosa y
manitol dieron positivas en la mayoría de las muestras
tornándose las colonias rojas a amarillas (Figura 3b y
3c). Por otro lado el control del medio con tetrazolio
en siembra con Pseudomonas fluorescens un
organismo cercano, resultó negativo (Figura 3a), lo
que demuestra la selectividad del medio. Resultados
similares reportan investigadores (Gómez et al., 2006;
Denny y Haywart, 2001; García et al., 1999; French
et al., 1995; Kelman, 1954) que trabajaron con una
similar metodología para aislar e identificar los
biovares de la bacteria, en
papa y musáceas
respectivamente.
Pruebas de patogenicidad de la bacteria en plátano
hartón
El color de las colonias en medio basal con
tetrazolio después de las 72 horas postsiembra de la
bacteria tiende a presentar una coloración rojiza
(Kelman, 1954) (Figura 3a, Figura 4a y 4b) la tinción
de Gram clasifica a la colonia como Gram negativa,
propio de muchas bacterias fitopatógenas. R.
solanacearum en su mayoría una vez quea invade el
a
tejido reside en los espacios intercelulares
con otros
microorganismos (Hickichi et al., 2007; Sinohara et
al., 2005) y proliferan de manera rápida invadiendo el
citosol de la célula e interactuando con su hospedante
(French, 2006; Brencic y Winams, 2005; Stackawicz,
2001) por sistemas de secreción tipo III y IV a través
de la membrana y los flagelos (González y Dreyfus,
2003; Valls et al., 2006; Liu et al., 2001; Alfano y
Coller, 1997) este mecanismo biológico evidencia que
Ralstonia secreta proteínas que alteran la fisiología
de la célula de una gran gama de hospedantes
incluyendo a Musa AAB (Bundenhagen, 1964).
Cuadro 2 Análisis de varianza para el porcentaje de plantas afectadas por Ralstonia solanacearum en función de
los periodos (días) de evaluación en campo.
Fuente
Modelo correg.
Pobo
Días
Error
Total
Suma de cuadrados
tipo III
169,501(a)
31,693
13,773
8,885
178,386
Grados de
Libertad
6
2
3
6
12
Media
cuadrática
28,250
15,846
4,591
1,481
F
Significación
19,077
10,701
,905
0,001
0,001
0,111
A R2 = 0,950 (R2 corregida = - 0,90) (p ≤ 0,05).
Cuadro 3. Prueba de homogeneidad de varianzas para Días y Pobos.
Días
Pobos
387
Estadístico de Levene
1,062
3,589
Grados de Libertad 1
3
2
Grados de Libertad 2
8
9
Revista UDO Agrícola 9 (2): 383-392. 2009
Significación
0,418
0,071
b
Vivas et al. Caracterización e incidencia de Ralstonia solanacearum en plantas de Musa al Sur del Lago de Maracaibo
Inoculación de la bacteria en plántulas de plátano
Hartón
Las colonias de R. solanacearum aisladas de
plantas enfermas en medio selectivo con tetrazolio y
sometidas a crecimiento en medio King (activación)
fueron infiltradas en plántulas sanas con poco éxito,
trabajos realizados por Gómez et al., (2006) reporta
una concentración de 1x 108 UFC para reproducir la
enfermedad en condiciones de invernadero, sin
embargo, cuando se transfirió el extracto fresco de
plantas enfermas (EPE) Dilución 10-1 a plántulas
sanas se observó la presencia de los síntomas de
marchitamiento a los 10 días acentuándose
progresivamente hasta el día 12 (Figura 5c), el
marchitamiento gradual se percibió por primera vez
en la hoja infiltrada. Estos resultados indican que la
patogenicidad de la bacteria es inhibida por el
ambiente in vitro y la variabilidad genética
tornándolas “avirulentas” (Castillo y Greenberg,
2007; Robertson et al., 2004) por otro lado French et
al., (2006) alerta sobre esta propiedad de las colonias
cultivadas y repicadas en medios kelman, sugiriendo
que la bacteria ocasiona daño a la planta solo si
interactúan los factores que la incitan a ser patogénica
a su hospedante.
Figura 3. Colonias de Ralstonia solanacearum en: a)
medio kelman a las 72 horas. b) Medios para
metabolismo: el color verde de la placa se debe
al azul de bromotimol. c) Placa + en medio con
hidrato de carbono (maltosa) correspondiente a
una muestra extraída del cormo.
Cuadro 4. Identificación del Biovar de Ralstonia solanacearum con empleo de disacáridos y alcoholes hexosa, en los
órganos de la planta de plátano hartón, Musa AAB en la finca “El Roble”, límite del Municipio Alberto Adrianí
(Mérida) y Municipio Colón (Zulia), Sur del lago de Maracaibo.
Órgano
Pobo 1
Hoja**
Seudotallo*
Cormo*
Colino*
Control †
Pobo 2
Hoja**
Seudotallo*
Cormo*
Colino*
Control †
Pobo 3
Hoja **
Seudotallo*
Cormo**
Colino*
Control †
Total
Presencia de colonias
rojizas: Ralstonia sp.
Medio basal tetrazolio
+
-
Metabolismo: medios con hidratos de carbono y
alcoholes hexosa
Maltosa
Sorbitol
Lactosa
Manitol BIOVAR
+
+
+
+
-
9
9
9
9
11
0
0
0
0
1
3
3
3
3
3
2
2
2
9
8
9
8
10
0
1
0
1
2
3
3
2
3
3
2
3
3
8
9
9
9
10
136
1
0
0
0
2
8
3
3
3
3
35
1
1
1
1
1
1
3
3
3
3
3
3
3
3
3
3
3
3
2
3
2
2
3
2
3
3
3
2
3
2
1
3
3
3
3
30
6
36
1
0
32
3
3
3
3
1
1
1
1
3
3
3
3
3
3
3
3
4
† Planta asintomática dentro de la plantación con reporte de brotes de “Hereque”.
** Significativo (p ≤ 0,01) * Significativo (p ≤ 0,05) con datos transformados
Revista UDO Agrícola 9 (2): 383-392. 2009
388
Vivas et al. Caracterización e incidencia de Ralstonia solanacearum en plantas de Musa al Sur del Lago de Maracaibo
a)
b)
Figura 4. Muestras de la colonia de Ralstonia solanacearum correspondiente al aislamiento de los cultivos de con tetrazolio,
coloreadas con tinción de Gram. a) 40X y b) 100X.
40X
a)
b)
100X
C3
c)
C4
d)
Figura 5. Inoculación con extracto de plantas infectadas de Ralstonia solanacearum: Infiltración bacteriana (0,5 ml) en
hojas de plántulas de plátano Hartón. a: planta control negativo b: Planta inoculada, expresión de síntomas 5
días; c: 10 días y d: 12 días después de la infiltración
CONCLUSIONES
Los síntomas en las plantas enfermas de
plátano Hartón (Musa AAB) de la finca “El Roble”
son ocasionados por una cepa patogénica de R.
solanacearum, raza 2, biovar 3.
Se pudo demostrar que el porcentaje en la
incidencia de la enfermedad está correlacionado con
los valores de precipitación reportados para el periodo
en que se realizaron las observaciones, la dinámica
entre el aumento de plantas con “Hereque” y los
389
promedios de precipitación mensual fue coincidente;
en épocas lluviosas se encuentra mayor cantidad de
plantas afectadas.
Durante las observaciones en los 3 pobos, la
incidencia de la enfermedad se promedió baja, en el
total de la plantación, entre diciembre (2007) y marzo
(2008), el brote de “Hereque” no sobrepasó el umbral
económico, no obstante, se manifestó como un riesgo
latente, constante y progresivo en el tiempo. La
evidencia estadística propone que R. solanacearum es
perseverante en cada sector o “pobo” de la finca.
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Vivas et al. Caracterización e incidencia de Ralstonia solanacearum en plantas de Musa al Sur del Lago de Maracaibo
En plantas con síntomas de la enfermedad la
presencia de la bacteria es sistémica, se puede
encontrar en hojas, pseudotallo, cormo e hijos de
manera
simultánea,
inclusive
en
plantas
aparentemente sanas, demostrando una gran dinámica
en los mecanismos biológicos de R. solanacearum.
R. solanacearum cuando crece y es mantenida
o replicada varias veces en medios de cultivo con
tetrazolio atenúa su grado de patogenicidad y, de esta
forma al ingresar en plantas sanas se comporta de
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392
Micobiota endofítica asociada al cultivo del mango ‘Haden’ (Mangifera indica L.) en el oriente de
Venezuela
Endophytic fungi in mango ‘Haden’ (Mangifera indica L.) grown at Venezuela eastern
Victoria MORALES RONDÓN
y Mariela RODRÍGUEZ GONZÁLEZ.
Inmstituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA). Centro de Investigaciones Agrícolas del
Estado Zulia. Zona Industrial, Km.7 carretera vía Perijá, Maracaibo, Venezuela. Emails:
[email protected] y [email protected]
Autor para correspondencia
Recibido: 29/04/2009
Primera revisión recibida: 07/09/2009
Fin de primer arbitraje: 03/08/2009
Aceptado: 18/09/2009
RESUMEN
Se presentan los resultados de la distribución organográfica (ramas, hojas, inflorescencias y frutos) de hongos endófitos en
plantas de mango ‘Haden’ en un ciclo de producción. El diagnóstico se realizó en cuatro plantaciones comerciales ubicadas
en la región oriental de Venezuela. Los hongos se recuperaron empleando la técnica de la triple esterilización. Todos los
hongos identificados son reconocidos fitopatógenos del mango. Las siguientes especies fueron identificadas: Fusarium
decemcellulare, Lasiodiplodia theobromae, Pestalotiopsis sp., Cladosporium sp. y Colletotrichum gloeosporioides. La
distribución de L. theobromae y Cladosporium sp. fue continua y sistemática, sin registrar variaciones a lo largo del
período, detectándose tanto en órganos vegetativos como reproductivos. F. decemcellulare y Pestalotiopsis sp. fueron
recuperados en órganos vegetativos. C. gloeosporioides fue aislado de los pedúnculos de las frutas. Conidias de L.
theobromae y Cladosporium sp. fueron detectadas dentro de las anteras junto con los granos de polen. Estos resultados
indican que la colonización endofítica por hongos comúnmente patógenos puede representar una importante ruta para el
desarrollo de enfermedades relevantes en el cultivo del mango ‘Haden’ como son la muerte regresiva, antracnosis y escoba
de brujas ocasionadas por L. theobromae, C. gloeosporioides y F. decemcellulare, respectivamente.
Palabras clave: Hongos endófitos, hongos fitopatógenos, Mangifera indica.
ABSTRACT
In this work is presented the distribution on mango ‘Haden’ trees (branches, leaves, flowers and fruits) of endophytic fungi
during a production cycle. The diagnosis was made at four mango ‘Haden’ commercial orchards located at eastern region of
Venezuela. The fungi were recorded employing triple sterilisation specific method for endophytes fungi. All the isolated
fungi are recognized pathogens of mango. The following species were identified Fusarium decemcellulare, Lasiodiplodia
theobromae, Pestalotiopsis sp., Cladosporium sp. and Colletotrichum gloeosporioides. The distribution of L. theobromae
and Cladosporium sp. was continuous and systematic, without registering variations interphases as much detecting on
vegetative as reproductive organs. F. decemcellulare and Pestalotiopsis sp. were recovered in vegetative organs. C.
gloeosporioides was isolated in fruits pedicels. L. theobromae and Cladosporium sp. conidia were even detected within
anthers along with the pollen grains. These results it is come off that the endophytic colonization is an important route for
the development of diseases in the mango ‘Haden’ as dieback or decline, anthracnose and floral malformation cause by L.
theobromae, C. gloeosporioides y F. decemcellulare, respectively.
Key words: fungi, endophytes, phytopathogens, Mangifera indica.
INTRODUCCIÓN
El mango (Mangifera indica L.) ha sido
cultivado por más de 4 mil años en la India de donde
es originario y desde donde fue introducido al
Continente Americano por los europeos (Hoyos,
1994); encontrando condiciones climatológicas
adecuadas para su adaptación, a tal grado que con el
paso de los años es uno de los componentes
393
paisajísticos más comunes, sin contar que nuestro
continente es el segundo productor del mismo (FAO,
2006).
Si bien no tiene la relevancia económica de las
musáceas y los cítricos, el mango representa una
fuente de ingresos para un buen número de
fruticultores que se dedican a su cultivo pues
constituye un medio de obtener divisas en los
Revista UDO Agrícola 9 (2): 393-402. 2009
Morales Rondón y Rodríguez. Micobiota endofítica asociada al cultivo del mango Haden en el oriente de Venezuela
mercados nacionales e internacionales (Leal y Avilán,
1997).
En 1951 se inició la introducción de varios
cultivares de mango injertado provenientes de Florida
(U.S.A), incluyendo plantas del cultivar ‘Haden’, para
conformar la colección de materiales genéticos del
Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias
(CENIAP-FONAIAP) en la ciudad de Maracay donde
comenzaron a ser evaluados sistemáticamente,
sirviendo además como material de propagación. En
la década de los ’80 se observó la expansión del
cultivo del mango en el oriente de Venezuela,
prevaleciendo en el ánimo de muchos productores de
esta región el establecimiento de plantaciones
comerciales con variedades injertadas de las cuales
distinguió ‘Haden’ tanto por sus excelentes
cualidades de palatabilidad como por las referencias
de su alta productividad. Transcurridos diez años de
establecidas las plantaciones, los productores
aspiraban cosechar volúmenes importantes de frutos
considerando que a esta edad las plantaciones se
encontrarían en la fase de plena producción de su
ciclo de vida (Avilán et al., 1992); sin embargo, las
expectativas de los productores venezolanos de
mango ‘Haden’ se vieron frustradas por los bajos
niveles de producción registrados en sus plantaciones
los cuales resultaban notablemente inferiores a los
10.000 kg/ha, que es el valor promedio en los
principales países productores de la franja tropical
(Galán, 1999). Según datos tomados del MAC (1997)
y de BOLPRIAVEN (2009) que se presentan en el
Cuadro 1, puede observarse como a partir del año
2001 los volúmenes de producción y la superficie
cosechada de mango en Venezuela se reducen en casi
un 50 %. Estas cifras dan cuenta que si bien los
rendimientos se han mantenido constantes aunque
bajos, tal caída en los volúmenes de producción ha
devenido por reducción en la superficie cosechada, lo
que permite inferir que un importante número de
plantaciones han podido ser eliminadas o
abandonadas por su baja productividad.
Un estudio de la problemática del cultivo del
mango ‘Haden’ en Venezuela señalan al escaso
cuajado de los frutos, la formación de frutos
partenocárpicos y severas afecciones fitopatológicas
como las principales causas de los bajos rendimientos
(Rodríguez y Morales, 2006).
Enfermedades fungosas como agallas o escoba
de brujas, antracnosis y declineo han sido reportadas
como las principales afecciones fitopatológicos que
interfieren negativamente en la producción del mango
en Venezuela (Avilán et al., 1992; Rondón et al.,
1983).
Es conocida la presencia de una micobiota que
permanece en los tejidos de sus plantas hospederas
sin causarle ningún tipo de enfermedad, esta
micobiota está conformada por hongos sistémicos
denominados “endófitos” (Saikkonen et al., 1998).
Los espacios intercelulares y las conexiones
apoplásticas son el principal nicho de estos hongos.
Los nutrientes que por los haces vasculares circulan le
brindan el alimento necesario para su desarrollo
(Allen et al., 1999).
La definición original de los hongos endófitos
como aquellos microorganismos no agresivos que
viven dentro de los tejidos vegetales se ha ampliado
para incluir aquellos microorganismos que en alguna
etapa de su ciclo de vida permanecen asintomáticos
dentro del hospedero (Petrini, 1986, 1991).
Diversos estudios demuestran que en ciertas
ocasiones la condición saprofítica del hongo endófito
que habita en especies arbóreas, se trasmuta en
efectos negativos cuando su hospedero presenta
desórdenes
nutricionales
o
estrés
hídrico
convirtiéndose en patógenos (Schulz y Boyle, 1999;
Schulz et al., 1999). De allí que muchas de las
especies de hongos endófitos reportados sean también
reconocidos fitopatógenos. ¿ Qué factor es
Cuadro 1. Estadísticas de producción del rubro mango en
Venezuela (1992-2006).
Año
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
Volúmenes de
Producción
(Tm)
562500
510786
546313
534056
545968
569060
540702
525635
516913
297548
291897
272476
258520
ND
ND
Revista UDO Agrícola 9 (2): 393-402. 2009
Superficie
Cosechada
(ha)
141750
128718
137671
134582
137584
143403
136257
132460
130262
74982
73558
68664
65147
74941
74426
Rendimientos
(kg/ha)
8847
8095
8730
8971
9171
9329
8773
8783
8408
5093
5095
4729
4711
5558
5826
394
Morales Rondón y Rodríguez. Micobiota endofítica asociada al cultivo del mango Haden en el oriente de Venezuela
determinante para que un hongo inicie un proceso
infectivo o una colonización endofítica ?, es una
interesante pregunta tanto para fitopatólogos como
fisiólogos vegetales (Zabalgogeazcoa, 2008).
en la fase de fructificación a razón de 3 órganos/punto
cardinal/planta/fase.
En este trabajo se presentan los resultados de
un estudio diagnóstico que permitió la detección e
identificación de hongos endófitos en plantas de
mango ‘Haden’ cultivado en cuatro plantaciones
comerciales del oriente del país y sus implicaciones
fitosanitarias.
Los aislamientos de hongos endófitos se
realizaron a partir de segmentos de los órganos
vegetales colectados sin signos evidentes de alguna
enfermedad (apariencia sana). De los entrenudos y
yemas de las ramas jóvenes, y pedúnculos de los
frutos se cortaban secciones entre 10-20 mm de
longitud. De las láminas foliares se cortaban
secciones de los ápices, márgenes y centro entre 1-2
cm2. De las flores se disectaban los gineceos (ovario,
estilo y estigma) y las anteras. De los frutos se
cortaban cilindros de 10 mm de diámetro y 4 mm de
espesor con sacabocado estéril introducido desde el
lomo mayor del fruto. Se procesaron tantos
segmentos por planta como fue posible (>3
segmentos/órgano). Estos segmentos de órganos se
sometieron al proceso de triple esterilización el cual
consiste en sumergir las muestras por 1 minuto en
etanol al 95 %, 10 minutos en hipoclorito de sodio al
2,5 % y 30 segundos en etanol al 95 %, seguido de un
enjuague con agua esterilizada y un secado sobre
papel estéril (Petrini, 1986). Una vez estériles, los
segmentos se incubaron en cápsulas de Petri con PDA
(Agar-Papa-Dextrosa) y/o AZD (Agar-ZanahoriaDextrosa) modificado con sulfato de estreptomicina
(40 m/ml) o enmendado con ácido láctico al 25 %
para controlar el crecimiento bacteriano; a
temperatura ambiente (20-25 oC) con fuente de luz
natural.
MATERIALES Y MÉTODOS
Características agro-ecológicas de la zona de
estudio
Esta investigación se realizó en cuatro
plantaciones de mango (Mangifera indica L.) del
cultivar `Haden´ ubicadas entre los estados Monagas
y Anzoátegui. Las plantaciones se encontraban en las
siguientes unidades de producción: Agrofinca “La
Gloria”, Agrofinca “Rabanalito” y Agropecuaria “La
Lomita” ubicadas en la carretera nacional UricaMaturín del estado Monagas y Agrofinca “Sharom”
ubicada en la carretera nacional Anaco-Ciudad
Bolívar del estado Anzoátegui. La edad de las plantas
oscilaba entre 6-15 años.
El área de influencia de las unidades de
producción en el oriente de Venezuela se encuentra a
una altitud promedio de 195 msnm y corresponde a
una zona de vida del tipo bosque seco tropical que se
caracteriza por presentar 899 mm de precipitación
anual, ocurriendo un pico de lluvias durante los meses
agosto a septiembre, una evapotranspiración anual de
1.861 mm, lo que conlleva a un déficit hídrico en la
región, temperatura promedio anual de 28°C y una
humedad relativa del 75 % (Ewel et al., 1976).
Material colectado
La recolección de las muestras se realizó
durante un ciclo productivo en las fases de
crecimiento vegetativo, floración, fructificación y
postcosecha en un período que abarcó los meses
desde octubre hasta abril. En cada una de las
plantaciones se seleccionaron al azar 12 plantas de
apariencia sana. Para los análisis microbiológicos se
tomaron muestras de los siguientes órganos: ramas de
los últimos flujos de crecimiento y hojas en las fases
de prefloración, floración y fructificación,
inflorescencias en la fase de floración y frutos hechos
395
Análisis microbiológicos
Para la purificación y mantenimiento de todos
los aislamientos, los hongos fueron transferidos a
otras cápsulas y tubos con PDA, y replicados cada 3
semanas. Todos estos procesos se realizaron en una
cámara de flujo laminar para minimizar el riesgo de
contaminación.
Para la observación de estructuras en los
cultivos puros se prepararon montajes sobre láminas
portaobjetos con una gota de azul de algodón en el
centro de la lámina, transfiriendo con aguja de
disección estéril porciones de las colonias. También
se realizaron observaciones directas de las colonias
bajo lupa estereoscópica. Se prepararon monturas tipo
Riddel las cuales consistían en inocular con aguja de
disección estéril pequeños cubos de agar
(aproximadamente 1 cm3) dispuestos sobre láminas
portaobjetos, luego estos cubos eran cubiertos con la
lámina cubre-objetos y este sistema se colocaba sobre
Revista UDO Agrícola 9 (2): 393-402. 2009
Morales Rondón y Rodríguez. Micobiota endofítica asociada al cultivo del mango Haden en el oriente de Venezuela
papel de filtro estéril y humedecido dentro de una
cápsula de Petri estéril la cual se cultivaba a
temperatura ambiente y en condiciones de luz natural
durante un lapso de 10-15 días. Al cabo de este
tiempo se descartaba el cubo de agar y se colocaba
sobre un nuevo porta-objeto una gota de azul de
algodón el cual se cubría con el cubre-objeto separado
del cubo; igualmente el porta-objeto separado del
cubo era teñido con azul de algodón cubriéndose con
un nuevo cubre-objeto (Casas-Rincón, 1994). De esta
forma se obtenían dos montajes a partir de un Riddel
para realizar las observaciones.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Como se presenta en el Cuadro 2, cinco
especies de hongos anamórficos (Deuteromycotina:
Hyphomycetes y Coelomycetes) fueron recuperados
como endófitos a partir de órganos vegetativos y
reproductivos:
Colletotrichum
gloeosporioides
(Penz.) Penz. & Sacc., Fusarium decemcellulare
Brick (W & R, G, B, J), Lasiodiplodia theobromae
(Pat.) Grifford & Maubl., Pestalotiopsis sp. Stey., y
Cladosporium sp. Link.
Estas especies también fueron recuperadas
como endófitos en plantaciones de mango ‘Haden’
establecidas en la Planicie de Maracaibo (Morales y
Rodríguez, 2006) e incluso han sido reportadas por
otros autores tanto en mango (Johnson et al., 1992)
como en otras especies leñosas como roble, ericaceas,
haya, pinos y castaño (Collado et al., 1999; Okane et
al., 1998; Sahashi et al., 1999; Strobel et al., 1997;
Washington et al., 1999). Aún más, han sido
reportadas como agentes patógenos causantes de
enfermedades en mango (Avilán et al., 1992;
Cartagena y Vega, 1992; Johnson et al.,1991; Lim y
Khoo, 1985; Mabbett, 1998; Manicom,
1989;
Noriega, et al.,1999; Ploetz y Prakash, 1997; Ploetz et
al.,1996; Ribiero, 1980; Rondón et al., 1983;
Schaffer et al.,1988; Varma et al., 1974).
Todas las láminas preparadas se observaron al
microscopio de luz (x100, x400 y x1000 con aceite de
inmersión), tomándose las respectivas fotografías
(microscopio trinocular marca Nikon). Las
características de las colonias eran observadas bajo
lupa estereoscópica (marca Nikon) a x10 y x50.
La identificación de los hongos se realizó
mediante la utilización de claves taxonómicas
especializadas (Barnett y Hunter, 1972; Booth, 1971 y
1977; Ellis, 1976; Gantner, 1974; Nelson et al., 1983;
Sutton, 1980) y consulta con micólogos
especializados.
La ocurrencia de un hongo se registraba como
positiva si era detectado en al menos una muestra o
segmento de órgano.
F. decemcellulare (Figura 1) fue detectado en
muestras provenientes de dos plantaciones (Cuadro
2). Su ocurrencia se detectó en un 3,10 % de todas las
muestras analizadas. La distribución organográfica de
este hongo difirió significativamente (F=7,062;
p=0,029*) hallándose en muestras de entrenudos y
yemas en un 55,79 % y en un 44,21 % en las hojas.
F. decemcellulare ha sido reconocido como agente
causal de una de las más importantes enfermedades
en el mango en Venezuela conocida como “agallas” o
“escoba de brujas” (Rondón et al., 1983). Sin
embargo, en este estudio no se observó tal
Para el análisis estadístico se empleó el
programa de computación SAS System. La prueba
estadística llevada a cabo para el análisis de estos
datos fue Chi-cuadrado (prueba no paramétrica) para
analizar la relación entre las variables presencia o
ausencia de cada uno de los hongos endófitos
detectados por plantación y por órgano (hojas, ramas,
flores y frutos) empleando el procedimiento FREQ
(SAS, 2000).
Cuadro 2. Hongos endófitos aislados de distintos órganos de plantas de mango ‘Haden’ cultivado en cuatro plantaciones
comerciales del Oriente de Venezuela.
Plantación Tallo (yemas y entrenudos) Hojas (láminas foliares)
Fusarium decemcellulare
Cladosporium sp.
La Lomita
Cladosporium sp.
Lasiodiplodia theobromae
Rabanalito
Pestalotiopsis sp.
F. decemcellulare
Sharom
Cladosporium sp
La Gloria
L. theobromae
L. theobromae
-
Flores (gineceos y
anteras)
Frutos (pulpa y
pedúnculo1)
Cladosporium sp
L. theobromae
Colletotrichum .
gloeosporioides1
Cladosporium sp
-
Revista UDO Agrícola 9 (2): 393-402. 2009
396
Morales Rondón y Rodríguez. Micobiota endofítica asociada al cultivo del mango Haden en el oriente de Venezuela
enfermedad en ninguna de las plantaciones evaluadas,
a diferencia de muchas otras ubicadas en la
altiplanicie de Maracaibo donde está severamente
presente esta enfermedad (Morales y Rodríguez,
2006). Otras especies del género Fusarium han sido
identificadas como agentes causales de tal
enfermedad. Aislamientos hechos en plantas enfermas
han permitido identificar a F. subglutinans, F.
moliniforme y F. sacchari, como agentes causales
(Ploetz, 1993; Summanwar et al., 1966; Varma et al.,
1974). En un estudio realizado en mango cv Keitt se
aisló F. subglutinans como agente causal de agallas
en las panículas (Ploetz, 1993); se concluyó que para
el desarrollo de la enfermedad era necesario que la
población del hongo en condiciones endofíticas
alcanzara un umbral de infestación requerido para el
desarrollo de los síntomas. Igualmente, un estudio
realizado en plantaciones de mango ‘Haden’ en
México identificó a F. subglutinans como agente
causal de agallas y con la capacidad de permanecer
asintomáticamente en las plantas como endófito
(Noriega et al., 1999). Los autores de este trabajo
indicaron además la obtención de resultados confusos
al procurar completar los postulados de Köch,
observando una influencia de las condiciones
ambientales y fisiológicas para el desarrollo de la
enfermedad después de la inoculación (Noriega et al.,
1999).
L. theobromae (Figura 2) fue detectado sólo en
2 plantaciones del oriente del país (Cuadro 2),
aislándose en un 2,33 % del total de muestras
analizadas. Resultó persistente como endófito tanto en
la fase vegetativa como reproductiva de las plantas.
En su distribución organográfica se encontraron
diferencias altamente significativas (F=14,83;
p=0,001***). Se hizo frecuente con un 52,94 % en las
hojas, con un 41,80 % en los entrenudos y yemas; y
con una baja frecuencia 5,26 % en los órganos
florales. Conidios de esta especie fueron detectados
dentro de las anteras junto con los granos de polen
(Figura 3), lo que permite inferir una vía adicional de
propagación. Esta ocurrencia también se registró en
órganos florales de mango ‘Haden’ cultivado en la
Planicie de Maracaibo (Morales y Rodríguez, 2006).
Estos resultados ubican a L. theobromae como el
hongo endófito de más amplia distribución, ubicuidad
y frecuencia en las plantaciones de mango ‘Haden’
Figura 1. Macroconidia de Fusarium decemcellulare aislado de ramas de apariencia sana de mango ‘Haden’ (x400).
Figura 2. Conidias de Lasiodiplodia theobromae aislado de hojas de
apariencia sana de mango ‘Haden’ (x400).
397
Figura 3. Conidia de Lasiodiplodia theobromae
ocurriendo en anteras de flores de
mango ‘Haden’ junto con granos de
polen (x400).
Revista UDO Agrícola 9 (2): 393-402. 2009
Morales Rondón y Rodríguez. Micobiota endofítica asociada al cultivo del mango Haden en el oriente de Venezuela
del país (Morales, 2002). L. theobromae ha sido
señalada como el agente causal de la enfermedad
denominada “muerte regresiva” o “declineo” en
mango en diversos países productores como Puerto
Rico (Alvarez y López, 1971), El Salvador (Acuña y
White, 1977) y Malasia (Mabbett, 1998). En Florida
se reporta la misma asociación entre esta enfermedad
y L. theobromae aunque no exclusiva sino en
compañía de otros hongos (Ploetz et al., 1996). Ploetz
y Prakash (1997) reportaron la imposibilidad de
reproducir los síntomas en condiciones de inoculación
artificial, por lo que se asume que este hongo se
mantiene como endófito e intensifica su ataque
cuando las plantas están en estado de debilidad. En la
India también reconocen la trascendencia de la
colonización endofítica de este hongo en el posterior
desarrollo de enfermedades postcosecha en los frutos
de mango (Mascarenhas et al., 1995). En este estudio
no se observaron síntomas de “muerte regresiva” en
ninguna de las plantaciones evaluadas.
C. gloeosporioides (Figura 4) fue aislado en un
4,26 % de las muestras estudiadas, provenientes de
una sola de las fincas evaluadas (Cuadro 2). Se
encontraron diferencias significativas en su
distribución organográfica (F=7,493; p=0,024*). El
mismo fue detectado como endófito solo en los
pedúnculos de algunos frutos ya hechos y sin
síntomas de “antracnosis”. Esta enfermedad del
mango cuyo agente causal es C. gloeosporioides,
constituye una de las más importantes a nivel mundial
debido a que afecta severamente tanto órganos
vegetativos como reproductivos y ocasiona
importantes pérdidas postcosecha al causar pudrición
en los frutos (Avilán et al., 1992; Litz, 1997;
Mabbett, 1998; Galán, 1999); de allí que su control
tanto pre como post-cosecha amerite especial
atención.
Pestalotiopsis sp. (Figura 5) fue aislado como
endófito en un 0,39 % de todas las muestras
analizadas, siendo detectado sólo en una de las fincas
evaluadas (Cuadro 2). En cuanto a su distribución
organográfica se encontraron diferencias altamente
significativas (F=11,214; p=0,004**) debido a que se
aisló únicamente de los entrenudos y yemas de las
ramas. Este género ha sido reportado como agente
causal de manchas grises en hojas y puntas de ramas
en mango y merey, aunque esta enfermedad no se
considera de relevancia (Mabbett, 1998). Ha sido
aislado como endófito a partir de hojas, puntas de
ramas, inflorescencias y pedicelos en plantas de
mango (Johnson et al., 1992). Igualmente se ha
encontrado como endófito en plantaciones de pino,
donde produce un compuesto anticancerígeno del tipo
taxol (Strobel et al., 1997).
Cladosporium sp. (Figura 6) fue detectado en
tres de las plantaciones evaluadas en el oriente del
país (Cuadro 2). Su ocurrencia se determinó en un
3,10 % del total de muestras analizadas, de las cuales
Figura 5. Conidias de Pestalotiopsis sp. aislado de ramas
de apariencia sana de mango ‘Haden’ (x400).
Figura 4(a,b). Acérvulos (a) y Conidias (b) de Colletotrichum gloeosporioides aislado de pedúnculos de mango ‘Haden’
(x400).
Revista UDO Agrícola 9 (2): 393-402. 2009
398
Morales Rondón y Rodríguez. Micobiota endofítica asociada al cultivo del mango Haden en el oriente de Venezuela
58,93 % correspondieron a órganos florales (gineceos
y anteras) y 41,07 % a entrenudos y yemas;
obteniéndose así diferencias significativas en esta
distribución organográfica (F=7,07; p=0,029*). Fue el
único hongo que prevaleció consistentemente en la
fase reproductiva. Al igual que L. theobromae,
conidios de este hongo fueron detectados dentro de
las anteras junto con los granos de polen (Figura 7).
Cladosporium spp. no han sido reportadas hasta el
presente como patógenos importantes del mango, sino
mas bien como oportunistas. De hecho, es conocida
su presencia cosmopolita en distintos órganos de las
plantas superiores y materiales de origen vegetal tanto
como parásito como saprobio (Barnett y Hunter,
1972) siendo reconocido como un importante
contaminante de ambientes y medios de cultivo. No
obstante, la especie C. cladosporioides ya ha sido
reportada como endófito de mango en Australia
Figura 6. Macro y microconidias de Cladosporium sp.
Aislado de flores de mango ‘Haden’ (x400).
(Johnson et al., 1992),
identificación como tal.
lo
cual
soporta
su
Las observaciones antes expuestas indican la
ocurrencia de hongos en condición endofítica; así
como una distribución organográfica que sigue un
patrón de colonización sistemático y continuo,
debido a que los hongos recuperados no son aislados
de algún órgano en particular (excepto Pestalotiopsis
sp.). Observaciones de este tipo se han registrado para
algunas especies caducifolias donde se ha hallado un
patrón de distribución espacial extendido de su
micobiota endófita (Sahashi et al., 1999).
El conocimiento de la fenología del cultivo es
muy importante para el diagnóstico debido a que la
susceptibilidad del cultivo al daño causado por
patógenos puede variar de acuerdo con su estado de
desarrollo. Durante el desarrollo vegetativo, la mayor
parte de la energía de la planta se dirige al follaje. En
este período, el daño por hongos patógenos al área
foliar no es tan crítico, porque la planta tiene
tolerancia a la pérdida de hojas y capacidad para
renovarlas recuperando así el tejido fotosintético
perdido. Sin embargo, infecciones que arriben a la
etapa reproductiva pueden devenir en enfermedades,
debido a que la energía de la planta está dirigida hacia
la floración y fructificación, y su sistema de defensa
está disminuido pudiéndose originar así más riesgos
de pérdidas en la producción (Ploetz y Prakash,
1997). De allí la importancia de monitorear estos
procesos a lo largo de una escala de tiempo
considerable, pues representan una clave para la
comprensión de las pautas ecofisiológicas en la
interacción huésped-hospedero, y para determinar la
fase crítica en la que los huéspedes dejan de ser
endófitos para convertirse en patógenos.
CONCLUSIONES
- La colonización endofítica puede considerarse
como una importante ruta para el desarrollo de
enfermedades fungosas en el mango ‘Haden’,
debido a que los principales hongos fitopatógenos
asociados a este frutal pueden ocurrir como
endófitos y prevalecer asintomáticamente.
Figura 7. Macroconidia (m.c) de Cladosporium sp.
ocurriendo en anteras de flores de mango
‘Haden’ junto con granos de polen (g.p)
(x1000).
399
- L. theobromae y Cladosporium sp. ocurrieron
como los principales hongos endófitos en términos
de distribución organográfica, prevalencia y
frecuencia en las plantaciones estudiadas en el
oriente de Venezuela.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 393-402. 2009
Morales Rondón y Rodríguez. Micobiota endofítica asociada al cultivo del mango Haden en el oriente de Venezuela
- La presencia de F. decemcellulare como endófito
indica que deberán mantenerse importantes
controles sanitarios y excelentes condiciones de
riego y fertilización para evitar la aparición de
“escoba de brujas” en las plantaciones del oriente
del país considerando que esta especie es el agente
causal de esta severa enfermedad.
Avilán, L.; F. Leal y D. Bautista. 1992. Manual de
fruticultura. 2da. edición. Editorial América,
Caracas, Venezuela.
- La ocurrencia de los principales hongos
fitopatógenos del mango ‘Haden’ como endófitos
en ramas jóvenes y yemas de plantas
asintomáticas, imponen la necesidad de verificar la
sanidad de estos órganos en los programas de
injertación en los viveros, debido a que se podría
favorecer la propagación de nuevas plantas
potencialmente enfermas.
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Venezuela C. A. (BOLPRIAVEN). 2009. Bolsa de
Productos e Insumos Agropecuarios de Venezuela
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www.bolpriaven.com. Última visita 20/01/2009.
- La presencia de hongos endófitos en órganos
jóvenes de plantas de mango ‘Haden’, pueden
entorpecer el desarrollo de actividades de
propagación in vitro en los cuales se emplean
medios de cultivo que favorecen el crecimiento de
la micobiota endófita.
AGRADECIMIENTOS
Los autores desean expresar su agradecimiento
a los especialistas Teresa Iturriaga de la Universidad
“Simón Bolívar” y a Franklin Escalona de la
Universidad del Zulia por su contribución en la
identificación de los hongos aislados en esta
investigación.
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402
Efecto de la inoculación de dos tipos de semilla de bananos con dos aislados de Trichoderma
atroviride en fase de vivero sobre el desarrollo de las plantas en campo bajo Sigatoka Negra
Effect of inoculation of two types of banana seed with two isolate of Trichoderma atroviride on plants
performance on field under Black Sigatoka
Claudia JIMÉNEZ1, Alba Stella RIVERO2, Luis Eduardo POCASANGRE3, Eduardo
DELGADO1, Franklin E. ROSALES4, Oscar GONZÁLEZ1 y Dimas ROMERO1
1
Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas INIA-Barinas. Apto 170, Barinas estado Barinas, Venezuela,
2
Facultad de Ciencias, Departamento de Biología, Universidad de Tolima, Ibagué, Tolima, Colombia –
Convenio CATIE-Utolima c/o 7170 Turrialba, Costa Rica, 3Bioversity International Costa Rica, c/o 7170
Turrialba, Costa Rica y 4Fondo Regional de Tecnología Agropecuaria, FONTAGRO
E-mails: [email protected], [email protected], [email protected]ac.cr, [email protected],
[email protected] y [email protected]
Autor para correspondencia
Recibido: 30/04/2008
Primera revisión recibida: 22/09/2009
Fin de primer arbitraje: 19/03/2009
Aceptado: 15/12/2009
RESUMEN
La Sigatoka negra (Mycosphaerella fijiensis Morelet) ocasiona enormes perdidas en la producción de banano. El uso de
fungicidas ha sido el control más eficiente de esta enfermedad foliar. El desarrollo de estrategias innovadoras dirigidas a
disminuir la dependencia del control químico convencional, es un desafió permanente, en una agricultura sostenible y
respetuosa del ambiente. El objetivo de esta investigación fue estudiar el efecto de protección de dos tipos de material de
siembra (cormo y vitroplantas) de banano inoculadas con dos hongos endofíticos “promisorios” sobre la incidencia y
severidad de la Sigatoka negra en el campo. La investigación se llevo acabo en la finca de un productor en el Municipio
Obispo, Barinas. Se utilizó un diseño de bloques al azar, 3 repeticiones, 4 tratamientos y 36 plantas por unidad
experimental. Se utilizaron cormos y vitroplantas de banano (cv. Gran Enano), inoculados con cepas de Trichoderma
atroviride (E1 y E2) separadamente. Se evaluó la incidencia y severidad de la Sigatoka negra empleando las escalas de
Fouré (1985) y Gauhl (1989), siguiendo metodología de Marín y Romero (1998). Durante todo el periodo vegetativo se
registraron las siguientes variables: estado de evolución (EE), ritmo de emisión foliar (REF), total de hojas (TH), hoja más
joven enferma (HMJE) e índice de infección (IND). A floración, se registro una sola lectura para las variables THF, HMJEF
e INDF, además de las variables fenológicas: días de siembra a floración (DSF), altura de la planta a floración (APF) y
circunferencia del pseudotallo a floración (CSF). Aunque no hubo diferencias significativas entre los tratamientos, con el E1
se observaron los menores valores de IND, INDF, HMJE y los mejores valores de TH y REF con más de 16%, en ambas
variables, por encima del testigo.
Palabras clave: Hongos endofíticos, Trichoderma atroviride, protección de plantas, Banano, Sigatoka Negra
ABSTRACT
Black Sigatoka (Mycosphaerella fijiensis Morelet) causes important losses to banana production. Use of fungicides has been
the most efficient control to this foliar disease. The development of innovative strategies to diminish conventional chemical
control dependency is a permanent challenge for a sustainable and environmentally respectful agriculture. The objective of
this research was to evaluate mutualist endophytic fungi to control black Sigatoka in the field. The experiment was
established on a farm in Obispo, County in Barinas. A randomized complete block design was arranged with four treatment
and 30 plants as experimental unit. Banana (cv. Grand Naine) vitro plants and corms inoculated separately with
Trichoderma atroviride strains (E1 and E2) were utilized. Black Sigatoka severity and incidence were evaluated using
Fouré (1985) and Gauhl (1989) scales and following Marin and Romero (1998) methodology. During the vegetative period,
the following variables were recorded: evolution state (ES), foliar emission rhythm (RER), total leaves (TL), youngest
diseased leaf (YDL) and infection index (IND). At flowering, only one reading was done for TLF, YDLF and INDF, along
with the following phenological variables: period from planting to flowering (PPF), plant height at flowering (PHF) and
pseudostem circumference to flowering (PCF). Although there were no significant differences within treatment observed,
E1 shows the lowest values on IND, INDF y HMJE and the best values on TH and REF with over 16% in both variables
above the witness.
Key words: Endophytic fungi, Trichoderma atroviride¸ plant protection, banana, black Sigatoka
403
Revista UDO Agrícola 9 (2): 403-413. 2009
Jiménez et al. Inoculación de dos tipos de semilla de bananos con aislados de Trichoderma atroviride en fase de vivero
INTRODUCCIÓN
La problemática fitosanitaria en banano, se
expresa principalmente en la enfermedad foliar
Sigatoka negra (Mycosphaerella fijiensis), Moko
(Ralstonia solanacearum), virus del mosaico del
pepino (CMV) y virus del rayado (Metamasius
hemipterus) y en plagas, los nematodos fitopatógenos
(Radopholus
similis,
Pratylenchus
sp,
Helycotylenchus y Meloidogyne sp), picudo negro
(Cosmopolites sordidus), picudo rayado (Metamasius
hemipterus),
gusano
tornillo
(Castniomera
humboldti). El énfasis mayor esta dado por las plagas
que afectan el sistema radicular y al follaje, las cuales
crean una inseguridad en el éxito del cultivo
afectando sensiblemente la economía de los
productores (Martínez, 1996).
En el caso de los hongos, la Sigatoka negra
causada por M. fijiensis, es considerada la enfermedad
foliar más limitante y destructiva a nivel mundial.
Esta enfermedad causa destrucción paulatina del área
foliar, acompañada de una fuerte necrosis, afectando
el proceso fotosintético, haciendo que la planta llegue
a la floración con un reducido número de hojas
funcionales, perjudicando el eficiente llenado de
frutos y acelerando el proceso de maduración de la
fruta, lo que genera grandes pérdidas económicas en
la fase de comercialización (Guzmán, 2006; Marín y
Romero, 1998).
Para Sigatoka negra el control químico y la
selección de plantas resistentes han sido las
estrategias implementadas. Sin embargo los químicos
pueden contaminar el ambiente y los pequeños
productores les es imposible pagar el alto costo de
estos productos y los consumidores están muy
preocupados sobre los efectos de los plaguicidas en
los productos agrícolas (Henríquez et al., 1997). Esto
crea la necesidad de investigar nuevas alternativas de
control con un enfoque preventivo, utilizando
microorganismos endofíticos y extractos botánicos
eficientes que en su rol como protectante del material
de siembra que indirectamente puedan inducir
resistencia, no solamente contra nematodos, sino
también en forma sistémica contra Sigatoka negra.
Los daños causados por nematodos
fitoparasitarios son variables y están influenciados
por factores bióticos y abióticos (Norton, 1978). En
altas infestaciones de nematodos como R. similis y
Pratylenchus spp reducen la absorción de agua y
nutrientes, se deteriora el anclaje de la planta y se
producen racimos de poco peso, se incrementa el
periodo de siembra a floración, de floración a cosecha
y reduce la longevidad de la plantación (Hutton y
Chung, 1973; Decker et al., 1973). En Venezuela los
siguientes estudios dan una idea de la importancia de
los nematodos con relación al daño y su ocurrencia
(Yepez et al., 1972; Petit, 1990; Crozzoli et al., 1993;
Montiel et al., 1997; Suarez y Rosales, 1998).
Tradicionalmente el control químico ha sido lo más
utilizado para el manejo y estudios han revelado
aumentos en la producción y extensión de la vida útil
de las plantaciones (Delgado y Paiva, 2001).
Los hongos endofíticos Se caracterizan por
colonizar los tejidos u órganos internos de una planta
sin causar ningún tipo de síntomas; asimismo,
aquellos que le confiere una protección a la planta
hospedera contra el ataque de agentes abióticos se les
denomina hongos endofíticos mutualistas (Latch et
al., 1985; Caroll, 1990). Los hongos endofíticos son
mutualistas si: (i) no causan síntomas de enfermedad
en la planta hospedera; (ii) son trasmitidos a través de
las semillas, cuando esto no ocurre, éstos deberán
trasmitirse lateralmente, de planta adulta a otra; (iii)
esta disperso a través de los tejidos del hospedero;
(iv) colonizan y se extienden en un hospedero
definido y (v) producen metabolitos secundarios
como modo de acción de antibiosis o de naturaleza
tóxica (Meneses, 2003). Existen estrategias
fundamentalmente distintas para que los hongos
endofíticos presenten una simbiosis con las plantas:
(a) desarrollando una infección que induce algún tipo
de resistencia sistémica mediante una biomasa
sustancial interna; (b) produciendo potentes toxinas
que presentan un efecto letal hacia patógenos de la
plantas y (c) mediante un mutualismo inducido, que
envuelve una simbiosis menos precisa o más difusa
entre el hospedero y el endofítico (Clay, 1998).
Existen diversas especies de hongos
endofíticos benéficos, entre ellos se encuentra el
género Trichoderma, utilizado en los últimos años
como agente para el control de numerosas
enfermedades en plantas (Howell, 2003; 2002). Este
género esta integrado por un gran número de cepas
que actúan como agentes de control biológico y cuyas
propiedades antagónicas se basan en la activación de
mecanismos muy diversos, en donde pueden ejercer
el biocontrol de hongos fitipatógenos indirectamente,
compitiendo por el espacio y los nutrientes,
modificando
las
condiciones
ambientales,
estimulando el crecimiento de las plantas y sus
mecanismos de defensa o produciendo antibióticos;
Revista UDO Agrícola 9 (2): 403-413. 2009
404
Jiménez et al. Inoculación de dos tipos de semilla de bananos con aislados de Trichoderma atroviride en fase de vivero
sin dejar a un lado el control directo mediante
micoparasitismo. Estos mecanismos pueden actuar de
forma coordinada y su importancia en los procesos de
biocontrol depende de la cepa de Trichoderma, del
hongo al que antagoniza, del tipo de cultivo y de las
condiciones ambientales tales como la disponibilidad
de nutrientes, el pH, la temperatura o la concentración
de hierro. La activación de cada uno de los
mecanismos implica la producción de metabolitos y
compuestos específicos tales como factores de
crecimiento de plantas, enzimas hidrolíticas,
sideróforos, antibióticos y permeadas de carbono y
nitrógeno. Estos metabolitos pueden sobreexpresarse
o combinarse con cepas de biocontrol apropiadas, a
fin de obtener nuevas formulaciones que puedan ser
mas eficaces en el control de enfermedades de plantas
y en la protección de frutos postcosecha (Benítez et
al., 2004).
El micoparasitismo y/o antibiosis como
mecanismo de acción de las especies de Trichoderma,
por ejemplo, Howell and Stipanovic (1983), aislaron
y describieron un nuevo antibiótico denominado
glovirin, desde Trichoderma virens, que fue
fuertemente inhibitorio para Pythium ultinum y
especies de Phytophthora. En cuanto a la
competencia en la rizosfera, se tiene la producción de
enzimas tales como quitinasas, glucanasas por parte
de agentes biocontrol, las cuales rompen los
polisacaridos, las quitinas y los beta-glucanos que son
los responsables de darle rigidez a la pared celular y,
de este modo destruir degradando la pared y producir
la muerte del hongos patogénico (Baek et al., 1999).
Elad and Kapat (1999), sugieren en sus estudios que
el biocontrol de T. harzianum contra B. cinerea
podría ser debido, en parte a la producción de
proteasas que inactivan las enzimas hidrolíticas
producidas por B. cinerea sobre las hojas del fríjol.
Las proteasas rompen las cadenas peptídicas o los
constituyentes aminoácidos de las enzimas
hidrolíticas y por lo tanto, destruye su capacidad de
actuar sobre las células de la planta.
Por otro lado, la inducción de resistencia en la
planta huésped, es una de las propuestas para explicar
otra forma de acción de las especies de Trichoderma.
Yedidia et al. (1999), demostró que raíces inoculadas
con T. harzianum inicio una respuesta de defensa en
la plántulas de pepino, tanto en las raíces como en las
hojas, esta respuesta fue marcada debido al
incremento de la actividad de peroxidasas (con
frecuencia asociada a la producción de compuestos
fungitóxicos), además, de un aumento en la actividad
405
de quitinasas, y la formación de aposiciones sobre la
superficie interna de la pared celular; un aumento en
la actividad de las enzimas fue observado tanto en las
raíces como en las hojas, a su vez este autor mostró
que la inoculación de raíces con T. harzianum induce
la activación de una serie de proteínas relacionas con
la patogenicidad, incluyendo un número de enzimas
hidrolíticas.
Howell (2003), resalta que los mecanismos de
acción en cuanto a la producción antibiosis y enzimas
por parte de especies de Trichoderma esta
fuertemente influenciado por el sustrato sobre el cual
los hongos crecen y las condiciones ambientales
como la temperatura, a su vez la presencia de otros
miembros en la microflora del suelo también podría
influir en la actividad del biocontrol por inhibición
del crecimiento y desarrollo de este o en el
metabolismo de enzimas y /o antibióticos, es posible
que esto no afecte completamente al agente
biocontrolador, pero, si puede limitar su eficacia. En
cuanto a los tipos de mecanismo de control estos
dependen tanto del agente, el patógeno como del
huésped, a su vez que todos estos están influenciados
por la temperatura, humedad, tipo de suelo, pH,
genotipo de la planta, microhabitat y obviamente, de
los otros miembros de la microflora. Por consiguiente,
definir biocontrol implica múltiples interacciones bajo
diferentes mecanismos que trabajan sinérgicamente
para lograr el eficiente control de la enfermedad en el
cultivo en cuestión.
En este sentido el objetivo de esta
investigación es contribuir a mejorar la producción de
banano, mediante la evaluación del efecto potencial
de hongos endofíticos para el control de Sigatoka
negra (Mycosphaerella fijiensis Morelet).
MATERIALES Y MÉTODOS
Ubicación del ensayo
El ensayo de banano fue establecido en una
finca de un productor cooperante; José Mencías, la
misma esta ubicada en el sector El Jobal carretera
Barinas-Obispo, Barinas estado Barinas, Venezuela,
localizada a 08°32´591” latitud Norte, 70°08´809”
latitud Oeste, a una altura de 183 m.s.n.m. La zona
presentó para el año 2005 una precipitación anual de
1377,7 mm, temperatura promedio de 27,5 °C y
humedad relativa promedio de 73% y para el año
2006 una precipitación de 1374,7 mm, temperatura
promedio de 27,3 ºC y humedad relativa promedio
73,1%.
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Material de siembra
Se utilizó el cultivar de banano “Gran Enano”
(AAA), fueron empleados dos tipos de semillas.
Vitroplantas
Plántulas provenientes de cultivo in vitro en
fase IV de endurecimiento, adquiridas desde un
laboratorio comercial que garantiza la calidad y
sanidad del material.
Cormos
Provenientes de hijos de espada de plantas
madre sanas y vigorosas, procedentes de la misma
plantación del productor. Con el fin de no afectar el
punto de crecimiento o meristemo apical, a la semilla
se le dejo de 3-5 cm de seudotallo.
libertad (Cuadro 2) para el error experimental y
permite suficientes repeticiones efectivas para ambos
factores: 12 para tipos de semilla (4x3=12) y 6 para
tratamientos (2x3). El análisis estadístico fue un
análisis de la varianza con el apoyo del sistema de
análisis estadístico SAS.
Preparación de la suspensión de esporas
Cultivos de hongos con diez días de
crecimiento en medio de cultivo PDA, fueron
utilizados para la preparación de la suspensión de
esporas. A estos cultivos esporulados se les adiciono
25 ml de agua destilada y con ayuda de una asa, se
desprendió el micelio del hongo. Esta solución fue
ajustada, mediante un hematocímetro de Neubauer a
la concentración de 1*106 UFC/ml.
Preparación de las semillas e inoculación de las
plantas con hongos endofíticos
Hongos Endofíticos (HE) biocontroladores
Se utilizaron hongos endofíticos que
pertenecen a dos cepas de Trichoderma atroviride que
denominaremos en lo sucesivo Endofítico uno (E1) y
Endofítico dos (E2), suministrados por el laboratorio
de Nematología del Centro de Agricultura Tropical de
Investigación y Educación (CATIE), Costa Rica.
Estas cepas de HE han sido clasificadas como
promisorios por su capacidad biocontroladora contra
nematodos, en especial Radopholus similis. Los
cultivos madres de estos hongos endofíticos, sirvieron
de base para la realización de subcultivos (medio
PDA) en la preparación de suspensión de conidios.
Descripción de los tratamientos
Los tratamientos estaban constituidos por la
combinación de tres factores: tipos de material de
siembra (cormo y vitroplantas); tratamientos a nivel
radical: hongo Endofítico uno, (E1), hongo Endofítico
dos (E2), Químico (Q) y Testigo (T). El tratamiento
químico consistió en la aplicación del nematicida de
uso local al momento de la siembra, a la floración y
en la dosis recomendada (Cuadro 1).
Diseño del Experimento
El diseño de experimento fue un bloque al
azar con 3 repeticiones y cada unidad experimental
estuvo constituida por 30 plantas. En el ensayo los
tratamientos estaban separados por una hilera de
bordura. Este diseño permite suficientes grados de
Se utilizaron microcormos de banano de 200
a 300 gramos de peso, los cuales fueron mondados e
inoculados por cinco minutos en la suspensión de
esporas (1.5*106 UFC/ml) correspondiente a E1 o E2,
en función del tratamiento. Posteriormente, se
sembraron en bolsas plásticas conteniendo sustrato
tierra y arena (1:2) y llevados a aclimatación en
vivero cubierto con un sarán de 60% de polisombra,
donde fueron mantenidos durante un periodo de 5
Cuadro 1. Tratamientos resultantes de la combinación de
semilla por tratamientos de endofíticos.
Semilla
Cormo (C)
Vitroplanta (V)
Tratamientos de nematodos
E1
E2
Q
T
CE1
CE2
CQ
CT
VE1
VE2
VQ
VT
E1: endofítico uno; E2: endofítico dos; Q: tratamiento
químico; T: testigo; CE1: endofitico uno en cormo; CE2:
endofíticos dos en cormo; VE1: endofíticos uno en
vitroplantas; VE2: endofíticos dos en vitroplantas.
Cuadro 2. Fuente de variación y grados de libertad para el
análisis de varianza.
Fuente de Variación
Repeticiones
Tipos de semilla
Tratamiento de control
Tipos x Tratamiento
Error Experimental
Total
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Grados de libertad
2
1
3
3
14
23
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meses; hasta que las plantas alcanzaron 5 hojas
verdaderas, antes de la siembra definitiva en campo.
Este período de aclimatación permitió el
establecimiento y colonización de los hongos
endofíticos en el sistema radical de la planta y
aseguro el desarrollo óptimo de los materiales.
Preparación del terreno y labores agrícolas
Se seleccionó un terreno plano con buen
drenaje y se procedió, de acuerdo con el diseño de
bloques y parcelas, a realizar el rayado, estaquillado,
ahoyado y siembra de las unidades experimentales.
En cuanto al sistema de siembra, la disposición de las
plantas en el terreno se hizo en rectángulo con 2.0 m
entre plantas de fila y 2.5 m entre calles, para un total
de 64 plantas por parcela, con una densidad de 2.500
plantas/ha. Se aseguro que la ubicación de las
parcelas permitiera recibir inóculo natural de M.
fijiensis desde parcelas infectadas cercanas.
La fertilización se realizó en función del
análisis físico-químico del suelo, utilizando el
programa de fertilización foliar y edáfica
recomendada por el grupo de Musáceas de INIA. Se
realizaron prácticas culturales como: deshijo, deshoja
sanitaria (despunte, deslaminado o cirugía) en función
de las condiciones ambientales. Las cuales fueron
iniciadas a partir del cuarto mes de siembra en campo
(Cuadro 3).
Para efectos de evaluación de la protección o
inducción de resistencia contra la Sigatoka negra,
cada semana se evaluó (durante el periodo vegetativo)
el estado de evolución de la enfermedad en las hojas
II, III y IV atendiendo la escala de síntomas de Fouré
(1985) en las cuatro plantas de cada uno de los
tratamientos. La severidad de la enfermedad, se
evaluó en las mismas cuatro plantas por tratamiento
cada dos semanas, mediante la escala de Stover
modificada por Gauhl (1989) durante el crecimiento
vegetativo y una sola lectura fue realizada al
momento de la floración.
Cuadro 3. Fertilización aplicada en los ensayos de banano
en campo (1er ciclo).
407
Fertilizante
Total de hojas (TH)
Es el número de hojas de la planta en el
momento de la evaluación, sin considerar hojas
agobiadas, secas o senescentes.
Hoja más joven enferma (HMJE)
Es la hoja más joven en presentar la mancha
en estado 6 (Fouré 1985), que corresponde a una
mancha con halo amarillento y el centro seco de color
grisáceo. Los datos recolectados para la evaluación de
las variables de infección de la Sigatoka negra se
complementaron con el uso de la metodología
sugerida por Marín y Romero (1998), los cuales
integra información de datos sobre Emisión Foliar
pasada y actual, para el cálculo de Ritmo de Emisión
Foliar (REF), Corrección Candela (CC), Coeficiente
de la Enfermedad (CE), Suma Bruta (SB) y Estado de
Evolución (EE). Se obtuvo el Índice de Infección
(IND) a partir de la información recolectada con la
escala de Gauhl. Desde la estación agrometereológica
del INIA, se registraron las variables más
estrechamente relacionadas con la epidemiología de
la Sigatoka negra, tales como: temperatura, humedad
relativa y precipitación el tiempo que duro el
experimento.
Variables fenológicas y de producción para los
experimentos
Evaluación de la Sigatoka negra
Cantidad
(g/planta)
500
250
500
300
Las siguientes variables fueron registradas al
mismo tiempo de la evaluación de la severidad:
Fecha de
aplicación
Compost
Día de siembra
Urea
1 mes en campo
Compost
3 meses en campo
Nitrato de potasio 7 meses en campo
Estas variables fueron tomadas en las mismas
cuatro plantas que fueron evaluadas desde el inicio
del estudio: días de siembra a floración (DSF), altura
de la planta a floración (APF) medida desde el suelo
hasta la intersección del pedúnculo de la
inflorescencia con la última hoja emitida y la
circunferencia del pseudotallo a la floración (CPF)
tomado en la planta justo a la altura de un metro del
suelo.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Efecto de la aplicación de hongos endofíticos sobre
la incidencia y severidad de la Sigatoka negra en
banano
Los hongos endofíticos fueron inoculados a
las semillas en vivero, posteriormente estas plántulas
fueron llevadas a campo 5 meses después, de acuerdo
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con el diseño de experimento indicado. Se realizaron
las evaluaciones correspondientes a incidencia y
severidad según lo indicado en la metodología. Los
resultados estadísticos revelan que no se encontraron
diferencias significativas en ninguna de las variables
evaluadas durante la fase vegetativa del cultivo ni
para la fase de floración: Estado de Evolución de la
enfermedad (EE), Ritmo de Emisión Foliar (REF),
Índice de Infección (IND), Hoja Más Joven Enferma
(HMJE) y número Total de Hojas (TH).
En la Figura 1 se puede observar el
comportamiento homogéneo a través del tiempo de
los tratamientos radicales sobre las variables antes
mencionadas, comportamiento que indica que no
hubo un efecto significativo sobre el crecimiento de
las plantas ni sobre la protección contra Sigatoka
negra. Sin embargo, el tratamiento E2 en el tiempo
logro disminuir el IND (Figura 1a), lo que indica un
efecto de control de la Sigatoka negra, no así con la
HMJE (Figura 1b), pero sí una ligera tendencia a
mayor TH (Figura 1c) y con E1 se observó una
tendencia del mejor valor de REF (Figura 1d). La
menor área bajo la curva de progreso de la
enfermedad fue menor en T.
Evaluación de variables fenológicas y de cosecha
para el análisis de Sigatoka negra
Las variables fenológicas evaluadas a
floración fueron las siguientes: Días de Siembra a
Floración (PSF), Altura de la Planta (APF) medido
desde el suelo hasta la intersección del pedúnculo de
la inflorescencia y la última hoja emitida,
circunferencia de pseudotallo a 100 cm de altura del
suelo (CPF). Los resultados estadísticos indican que
solo encontraron diferencias significativas en la
Altura a Floración (AF) a nivel de tipo de semilla,
donde las vitroplantas presentaron mayor altura que
Figura 1. Comportamiento a través del tiempo de los tratamientos radicales (E1: endofítico 1; E2: endofítico 2; Q: químico
y T: testigo) sobre las variables: a) Índice de infección (IND); b) Hoja más joven enferma (HMJE); c) Número
total de hojas a (TH); c) ritmo de emisión foliar (REF); e) efecto de los tratamientos radicales sobre el estado de
evolución de la enfermedad (EE).
408
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En relación a los tratamientos radicales,
aunque no se encontraron diferencias significativas en
ninguna de las variables evaluadas, la tendencia fue
encontrar los mejores resultados con el tratamiento E1
seguido de Q en la fase vegetativa y E2 en severidad a
floración, variables fonológicas y cosecha.
las plantas provenientes de cormos (Figura 2).
En el cuadro 4 se presenta un resumen de la
significancia y las tendencias de los resultados en
todas las variables evaluadas en las diferentes etapas:
fase vegetativa, severidad a floración, variables
fenológicas y cosecha.
Banano 2do ciclo banano
Efecto de la aplicación de los hongos endofíticos
en el control de Sigatoka negra en banano
Las evaluaciones del segundo ciclo de banano
se comenzaron el 07 de Marzo de 2006, para esta
fecha todos los tratamientos presentaban el 50% de
plantas con el tamaño (1,2 – 1,5 m) y número mínimo
de hojas (7) para ser evaluadas. Se realizaron 12
lecturas de Estado de Evolución de la enfermedad
(EE) y Ritmo de Emisión Foliar (REF) y 7 lecturas de
Índice de Infección (IND), Número total de hojas
Figura 2. Efecto de los diferentes tipos semillas sobre la
altura de las plantas (APF).
Cuadro 4. Resumen de la significancia y las tendencias de los resultados de todas las variables evaluadas de tratamientos
aplicados a radical y tipo de semilla en la fase vegetativa, severidad a floración variables fenológicas y cosecha
de banano 1er ciclo.
Variables
EE
REF
IND
TH
HMJE
Tendencia
INDF
THF
HMJEF
Tendencia
PSF
APF
CPF
Tendencia
PR
NM
ND
LD2M
GD2M
PSC
AHC
Tendencia
Tratamiento radical
(T Q E2 E1)
(T E1 E2 Q)
(E1 Q T E2)
(E1 Q E2 T)
(Q E1 E2 T)
E1 y Q
(E1 T Q E2)
(E2 T E1 Q)
(E2 E2 T Q)
E2 Y T
(Q E2 T E1)
(Q T E1 E2)
(Q T E2 E1)
QyT
(E2 Q T E1)
(E2 Q T E1)
(E2 Q T E1)
(E2 Q T E1)
(E2 Q T E1)
(E1 Q T E2)
(E2 E1 Q T)
E2 y Q
Significación
ns
ns
ns
ns
ns
ns
ns
ns
ns
ns
ns
ns
ns
ns
ns
ns
ns
ns
Tipo de semilla
Cormo Vitroplantas
Cormo Vitroplantas
Cormo Vitroplantas
Cormo Vitroplantas
Cormo Vitroplantas
Cormo
Vitroplantas Cormo
Cormo Vitroplantas
Cormo Vitroplantas
Cormo
Cormo Vitroplantas
Vitroplantas Cormo
Vitroplantas Cormo
Vitroplantas
Vitroplantas Cormo
Vitroplantas Cormo
Vitroplantas Cormo
Vitroplantas Cormo
Cormo Vitroplantas
Vitroplantas Cormo
Vitroplantas Cormo
Vitroplantas
Significación
ns
**
ns
ns
ns
Signif: Significación: **: Indica diferencias significativas entre los tratamientos.
ns: indica que no hay diferencias estadísticas significativas entre los tratamientos.
Letras en cursivas indican los peores resultados. Letras subrayadas indican la tendencia del mejor tratamiento
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ns
ns
ns
ns
**
ns
ns
ns
ns
ns
ns
ns
ns
Jiménez et al. Inoculación de dos tipos de semilla de bananos con aislados de Trichoderma atroviride en fase de vivero
(TH) y Hoja Más Joven Enferma (HMJE) (Figura 3,
4, 5, 6).
Con relación al análisis estadístico, este arrojó
que no existen diferencias significativas en ningún,
tratamiento radical ni con el tipo de semilla utilizada,
así como tampoco se encontraron diferencias en
ninguna de las interacciones analizada (Cuadro 5).
Figura 4. Representación del progreso de la enfermedad con
tratamiento foliar para las variables: a) Estado de
evolución de la enfermedad (EE) y precipitación; b)
Índice de infección (IND).
Figura 3. Condiciones climáticas para el año 2006 en
Barinas, Venezuela: a) Temperaturas promedio
(ºC), b) Humedad relativa (%) y c) Precipitación
(mm).
Figura 5. Representación del progreso de la enfermedad con
cormos y vitroplantas para las variables: a) Estado
de evolución de la enfermedad (EE); b) Índice de
infección (IND).
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En este ciclo del cultivo sólo se pudo evaluar
la fase vegetativa, debido a que se presentó una
bacteriosis (Erwinia sp.), por lo que hubo que
eliminar la plantación. Esta bacteriosis se vio
favorecida por lluvias atípicas en la zona en los meses
de Enero y Febrero (Figura 3c), unido al riego por
inundación que favoreció la diseminación de la
enfermedad. Sin embargo, aunque no se encontraron
diferencias estadísticas significativas en ninguna de
las variables evaluadas, en el cuadro 8 se presenta un
resumen de las tendencias de los resultados en todas
las variables evaluadas en la fase vegetativa.
Con respecto a los tratamientos radicales, se
observó que con E1 se disminuyeron los valores de
EE y de IND y se encontró la mejor posición de la
HMJE y que con E2 la mayor cantidad de TH y el
mejor REF. La tendencia de E1 en ser efectivo en el
control de la enfermedad coincide con lo señalado por
la literatura quienes indican que algunas especies de
Trichoderma son capaces de inducir resistencia en la
planta de pepino hospedera; debido a que pueden dar
inicio a una respuesta de defensa como aumento en la
actividad de peroxidasas que están relacionadas a la
producción de compuestos fungitóxicos, aumento en
la actividad de quitinasas, en la actividad de las
enzimas en las raíces y hojas (Yedidia et al., 1999).
Es importante señalar que con la aplicación
de E2, se encontró mayor número de Hojas Totales
(TH) y mejor REF, lo que posiblemente indica que
este endofítico tuvo un efecto estimulador en el
crecimiento de la planta como señala la literatura que
dice que este tipo de hongo, es capaz de colonizar el
tejido de la planta sin causar ningún tipo de daño ni
de síntoma, interviniendo en su fisiología estimulando
el crecimiento y aumentando la resistencia al estrés
causado por factores abióticos (Pocasangre et al.,
2000 y 2001). Otros trabajos señalan que con la
aplicación de T. harzianum, se incrementa el área y
longitud de la raíz, tallo y área de la hoja, comparados
con tratamientos no tratados, presentado incremento
significativo de Cu, P, Fe, Zn, Mn y Na en las raíces
de las plantas de pepino (Yedidia et al., 2001).
Figura 6. Representación del progreso de la enfermedad con
tratamiento radical para las variables: a) Estado de
evolución de la enfermedad (EE); b) Índice de
infección (IND).
Es importante recordar la procedencia de los
endofíticos: E1 proviene de Guatemala y E2 de Costa
Rica; países con condiciones agroecológicas distintas
a las encontradas en Barinas, razón por la que
posiblemente no ejercieron un efecto significativo en
el control inducido de la Sigatoka negra ni en un
efecto significativo en estimular el crecimiento de las
Cuadro 5. Resumen de tendencias de todas las variables evaluadas de tratamientos aplicados a nivel foliar, radical y tipo de
semilla en la fase vegetativa, floración y cosecha de banano 2do ciclo.
Variables
EE
REF
IND
TH
HMJE
Tendencia
Tratamiento radical
(E1 E2 Q T)
(E2 T Q E1)
(E1 Q T E2)
(E2 T E1 Q)
(E1 E2 Q T)
E1 y E2
Significación
ns
ns
ns
ns
ns
Tipo de semilla
Cormo Vitroplanta
Vitroplanta Cormo
Vitroplanta Cormo
Cormo Vitroplanta
Vitroplanta Cormo
Vitroplanta
Significación
ns
ns
ns
ns
ns
Signif: Significación: **: Indica diferencias significativas entre los tratamientos.
ns: indica que no hay diferencias estadísticas significativas entre los tratamientos.
Letras en cursivas indican los peores resultados. Letras subrayadas indican la tendencia del mejor tratamiento
411
Revista UDO Agrícola 9 (2): 403-413. 2009
Jiménez et al. Inoculación de dos tipos de semilla de bananos con aislados de Trichoderma atroviride en fase de vivero
plantas. En relación a esto último Howell (2003),
señala que los mecanismos de acción de la especies
de Trichoderma están fuertemente influenciadas por
el sustrato sobre el cual el hongo se desarrolle y
condiciones ambientales tales como la temperatura,
pH de suelo, presencia de otros microorganismos
nativos de la zona; el autor también señala que estos
factores
podrían
influir
en
la
actividad
biocontroladora por inhibición del crecimiento y
desarrollo de este, o podría influir también en la
producción de metabolismos de enzimas y/o
antibióticos, asimismo puede ser el caso de que no
los afecte pero si limite su eficacia en el control.
E2 manifestó una tendencia favorable y
consistente en floración y en cosecha (cuadro 5). La
literatura señala que muchas especies del género
Trichoderma actúan como agentes de control
biológico debido a que presentan diferentes
mecanismos de acción; micoparasitismo, compitiendo
por espacio y nutrientes, estimulando el crecimiento
de las plantas, antibiosis y hasta son capaces de
inducir resistencia a ciertas enfermedades; todos estos
mecanismos pueden actuar de forma coordinada
dependiendo de la especie de Trichoderma, del
patógeno, tipo de cultivo, condiciones ambientales
como temperatura ambiente y del suelo, humedad,
disponibilidad de nutrientes, pH del suelo etc.
(Benítez et al., 2004).
CONCLUSIONES
 Los tratamientos químicos a nivel
radical
(nematicidad Carbonan, carbofuran) mostraron los
mejores resultados en la fase vegetativa, floración
y cosecha.
 Con la aplicación del hongo endofítico E2
proveniente de Costa Rica, se encontraron los
mejores resultados para ejercer control sobre
Sigatoka negra en banano.
 Los cormos presentaron las mejores características
en la fase vegetativa y floración en todas la
variables evaluadas, tanto en banano como en
plátano
 Las vitroplantas mostraron los mejores valores en
cosecha en banano.
 Con la aplicación de E1, la tendencia fue de
reducir los valores de EE y de IND y con E2
estimuló el TH y el REF.
 En el segundo ciclo las vitroplantas presentaron
los mejores valores de IND, EE, TH, HMJE y REF
RECOMENDACIONES
 Realizar investigaciones con cepas de hongos
endofíticos nativas de la zona donde se instales los
ensayos.
 Diseñar programas de manejos integrados donde
se incluyan los endofíticos como elemento de
protección y promotor de crecimiento en el
tratamiento de la semilla.
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Revista UDO Agrícola 9 (2): 403-413. 2009
Temperatura base in vitro de Colletotrichum gloeosporioides Penz aislado de frutos de aguacate
(Persea americana Mill.) cv. Hass en Michoacán, México
In vitro base temperature of Colletotrichum gloeosporioides Penz isolated from avocado (Persea americana
Mill.) fruits cv. Hass in Michoacán, México
José Luciano MORALES GARCÍA 1, María del Pilar RODRÍGUEZ GUZMÁN2, Hilda Susana
AZPÍROZ RIVERO3 y Martha Elena PEDRAZA SANTOS1
1
Facultad de Agrobiología “Presidente Juárez” Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, México,
Instituto de Fitosanidad, Colegio de Postgraduados. Especialidad en Fitopatología. 56230, Montecillo, Texcoco,
México y 3Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agricolas y Pecuarias (INIFAP). Campo
Experimental Valle de México. km 18,5 Carretera Los Reyes-Lechería, Chapingo, Texcoco, México. E-mails:
[email protected] y [email protected]
Autor para correspondencia
2
Recibido: 31/01/2009
Primera revisión recibida: 11/08/2009
Fin de primer arbitraje: 13/03/2009
Aceptado: 12/08/2009
RESUMEN
Entre los factores fitopatológicos que más limitan la exportación, se encuentran la antracnosis y la roña, distribuidas en
todos los municipios de Michoacán, México, donde se cultiva aguacate. El objetivo fue determinar la temperatura base a
partir de la cual se desarrolla el hongo C. gloeosporioides bajo condiciones de laboratorio y su relación con las infecciones
que se presentan en frutos de aguacate en el campo. Los cultivos monoconidiales se derivaron de aislamientos de frutos de
aguacate con síntomas de antracnosis, colectados en diferentes municipios e incubados a 4, 7, 8, 9, 10, 13, 15, 16, 18, 24,
27, 30 y 40 °C. Se seleccionaron cinco frutos, en cada uno se registró el número de infecciones nuevas. La temperatura base
de Colletotrichum gloeosporioides cultivado en PDA fue de 8°C (tasa de crecimiento r = 0,015), su desarrollo óptimo fue a
24°C (r = 0,24) seguido de 16 y 18°C (r = 0,18) y 27°C (r = 0,17). El hongo no creció a 4 y 40 °C. En campo no hubo
lesiones en frutos cuando la temperatura media fue inferior a los 14 °C, lo mismo ocurrió cuando la temperatura rebasó los
18,9 °C. También se pudo observar que a temperaturas medias mayores de 15°C el número de lesiones aumentó y entre 15,4
y 17,9 °C se presentó el mayor número de lesiones.
Palabras clave: Hongo, tasa de crecimiento, antracnosis
ABSTRACT
Among the phytophatological factors constraining export are anthracnose and scab, distributed in all municipalities in
Michoacan, Mexico, where avocados are grown. The objective was to determine the base temperature from which the
fungus Colletotrichum gloeosporioides develops under laboratory conditions and its relationship to infections occurring in
avocado fruits in the field. Monoconidial cultures were derived from isolates of avocado fruits with anthracnose symptoms,
collected in different municipalities and incubated at 4, 7, 8, 9, 10, 13, 15, 16, 18, 24, 27, 30 and 40 ° C. Five fruits were
selected and the number of new infections was recorded in each fruit. The base temperature of C. gloeosporioides grown on
PDA was 8 °C (growth rate, r = 0.015), its optimum grow was at 24 °C (r = 0.24) followed by 16 and 18 °C (r = 0.18) and
27 ºC (r = 0.17). Fungus did not grow at 4 and 40 °C. In the field, there were no fruit injuries when the mean temperature
was below 14 °C, the same happened when the temperature exceeded 18.9 °C. It was also observed that mean temperatures
over 15 °C increased the number of injuries and between 15.4 and 17.9 °C showed the greatest number of injuries.
Key words: Fungus, growth rate, anthracnose
INTRODUCCIÓN
Entre los factores fitopatológicos que más
limitan la exportación, se encuentran la antracnosis y
la roña, distribuidas en todos los municipios de
Michoacán, México, donde se cultiva aguacate
(USDA, 1997; Lázaro, 1985; Morales y Vidales,
1994; Téliz, 1999).
El hongo Colletotrichum gloeosporioides
afecta al fruto en cualquier etapa de su desarrollo,
traslado, almacenaje y comercialización. Una
humedad relativa de 85-90%, temperaturas de 1825°C en campo, y la falta de aereación en los huertos
favorecen la infección (Morales, 1997). En muchos de
los modelos de predicción que se utilizan en
epidemiología se pronostica la incidencia o severidad
Revista UDO Agrícola 9 (2): 414-420. 2009
414
Morales García et al. Temperatura base in vitro de Colletotrichum gloeosporioides en frutos de aguacate en México
de la enfermedad usando un índice que incluye
variables ambientales como temperatura, lluvia,
humedad relativa y humedad sobre las hojas.
Debido al efecto determinante que tiene la
temperatura en el desarrollo de las plantas y en
organismos poiquilotérmicos, una forma de medir
ese tiempo fisiológico es con días grado (DG), en los
cuales el efecto de la temperatura que se acumula a
través del tiempo supera a algún valor mínimo. El uso
de los días-grado requiere partir de la suposición de
que la temperatura es el factor determinante de la
tasa de crecimiento del organismo bajo estudio.
Los umbrales inferior y superior para el
desarrollo de una especie son dos parámetros base
para determinar el efecto de la temperatura sobre el
crecimiento y desarrollo de los organismos (Wilson y
Barnett, 1983). Por esta razón es de gran importancia
la determinación de la temperatura base del cultivo
y/o del patógeno en estudio epidemiológico
(Dieckmann, 1992). Un ejemplo de este aspecto es el
modelo basado en los días grado que se desarrolló
para predecir la aparición de las primeras lesiones de
tizón temprano (Alternaria solani) en follaje de papa
en dos áreas productoras en Colorado, E.U.A. El
modelo, basado en la acumulación de días grados
arriba de 7,2°C (temperatura base) a partir de la fecha
de plantación, predijo efectivamente el comienzo de
la dispersión secundaria del patógeno. Los díasgrado-centígrados acumulados requeridos para la
aparición de las primeras lesiones de tizón temprano
fueron 361 DG en el Valle de San Luis, un valle de
altas montañas, y de 625 DG en el noroeste de
Colorado en un área con elevaciones bajas. Los
granjeros usaron la información de DG
para
programar el inicio de la aplicación de fungicidas y
para minimizar los costos del control del tizón
temprano de la papa (Franc et al, 1988).
Dos modelos basados en el cálculo de días
grados se desarrollaron para predecir la aparición en
la primavera de la primera infección sistémica de
Pseudoperonospora humili en retoños de lúpulo
(Humulus lupulus L), en plantaciones comerciales de
grupos de cultivares en el Valle Yakima de
Washington. Uno de los modelos se basó en el total
de días-grado acumulados cuando la temperatura
ambiental estaba sobre 6.5 °C. Un segundo modelo se
desarrolló considerando la misma temperatura
(6.5°C), pero del suelo; ambos modelos predijeron
efectivamente la emergencia de los primeros retoños
de lúpulos infectados sistemáticamente (Coakley et
al., 1985).
415
El objetivo fue determinar la temperatura
base a partir de la cual se desarrolla el hongo C.
gloeosporioides bajo condiciones de laboratorio y su
relación con las infecciones que se presentan en frutos
de aguacate en el campo.
MATERIALES Y MÉTODOS
Colletotrichum gloeosporioides se aisló en
medio de cultivo papa dextrosa agar (PDA) de frutos
de aguacate con síntomas de antracnosis. Cinco
cultivos monoconidiales se seleccionaron por su color
y velocidad de crecimiento. Las cápsulas de Petri con
cada uno de los cinco monoconidiales se incubaron a
13 diferentes temperaturas: 4, 7, 8, 9, 10, 13, 15, 16,
18, 24, 27, 30 y 40°C. El crecimiento del hongo se
midió diariamente hasta que la colonia completó el
tamaño de la cápsula; el experimento terminó a los 18
días. Los datos de crecimiento total del micelio (cm)
se analizaron mediante un análisis de regresión por
el método de mínimos cuadrados. Estos datos en
proporción se transformaron por medio de logaritmos
naturales (ln) para ajustarse a tres modelos de
crecimiento tipo sigmoidal y no flexibles:
monomolecular, logístico y gompertz en su forma
linearizada (Madden, 1980). El modelo se seleccionó
en base a los parámetros estadísticos R2, CME,
probabilidad del modelo, >Ŝ0, > Ŝ1 y
comportamiento de residuales.
Posteriormente, se procedió a homologar
todas las tasas de crecimiento al modelo
monomolecular debido a que la mayoría de las curvas
se ajustaron a este modelo, para ello se utilizó el
parámetro Rho (tasa absoluta media ponderada) el
cual permitió encontrar las tasas (r) equivalentes.
Luego estas se sometieron a un análisis de varianza y
a la prueba de separación múltiple de medias de
Tukey con la finalidad de definir su significación.
La homologación de las tasas de crecimiento
se realizó a través de parámetro Rho (ρ) (Richards,
1959; Campbell y Madden, 1990):
Rho 
r
((mx2)  2))
Donde: r = tasa de cambio de cada modelo,
m = 0 para el modelo Monomolecular, m = 1 para el
modelo de Gompertz, m = 2 para el modelo
Logístico.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 414-420. 2009
Morales García et al. Temperatura base in vitro de Colletotrichum gloeosporioides en frutos de aguacate en México
Para encontrar la tasa de cambio equivalente
de cada modelo, se despejó r de la formula anterior:
Rho 
r
((mx2)  2))
((mx2) + 2) . (Rho) = r
Por lo tanto:
r M = ((mx2) + 2) . (Rho)
En un huerto de aguacate ubicado en San
Juan Nuevo, Michoacán, se seleccionaron cuatro
árboles, de cada uno de ellos se seleccionaron cinco
frutos al azar por cada uno de los puntos cardinales
(20 frutos/árbol), colocándoles una cinta de plástico
para identificar al fruto con un número y registrar la
ubicación del árbol y del fruto en el árbol. De cada
fruto se registró el número de infecciones nuevas
marcándolas con un marcador rojo indeleble a fin de
no confundirlas con las que aparecerían en el
siguiente muestreo. En dicho huerto se colocó una
estación climática automatizada (Weather Monitor II
- Davis Instruments), la cual se programó para
monitorear el ambiente cada hora y registrar las
medias diarias. Las variables climáticas registradas
fueron temperatura máxima, media y
mínima,
precipitación, velocidad y dirección del viento. Para
fines de este estudio se usaron las medias mensuales
de las variables climatológicas. El monitoreo de C.
gloeosporioides se realizó usando una trampa
volumétrica de esporas con registro para siete días,
ubicándola en medio de cuatro árboles y cerca de una
fuente de corriente eléctrica (Gadoury and MacHardy,
1983 modificada por Morales, 1996). Las esporas se
capturaron en una mica adherible de 50 cm de largo y
3,0 cm de ancho
y se cuantificaron bajo el
microscopio de luz, examinando al azar 1cm2 por día.
La densidad de esporas se midió una semana por mes
durante dos años. La temperatura máxima, media,
mínima, número de lesiones y liberación de esporas
se analizaron mediante un análisis de regresión de
mínimos cuadrados con la finalidad de determinar
cual temperatura influía en la liberación de esporas y
en la formación de lesiones.
mayor tasa de desarrollo (r = 0,24) fue a 24°C seguido
de 16°C y 18°C (r = 0,18), y de 27°C (r = 0,17). El
hongo no creció a 4°C y 40°C (Figura 1). A 24°C
uno de los cinco monoconidiales cubrió la cápsula, lo
cual sucedió a los nueve días y en ese momento se
determinó
el
promedio
para
los
cinco
monoconidiales; el mismo procedimiento se siguió
para todas las temperaturas. A 18°C el hongo cubrió
la cápsula los 12 días; a 16°C y 27°C fue a los 13
días, mientras que a 30°C el hongo no logró llenar la
cápsula. De los aislamientos que se colocaron a
temperaturas de 16, 18, 24 y 27°C al menos uno de
los monoconidiales llenó la cápsula, mientras que el
resto a pesar de que se dejaron hasta 18 días, no lo
hicieron (Figura 2 y Cuadro 1).
Los
cinco
monoconidiales
de
C.
gloeosporioides mostraron variaciones de crecimiento
a la misma temperatura, aún cuando se trata de la
misma especie pero aislados de diferentes localidades
del estado de Michoacán; se observó consistencia en
el aislamiento MC 42 como el más rápido y el MC 5
Figura 1. Crecimiento promedio in vitro de cinco
Colletotrichum
aislamientos
de
gloeosporioides en medio de cultivo papadextrosa-agar (PDA) a 13 temperaturas.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
La temperatura mínima de crecimiento de C.
gloeosporioides en medio de cultivo PDA fue de 8
°C (tasa de crecimiento r = 0,015). El hongo creció 1
mm al cuarto día después de haber sido sembrado a 7
°C, y no mostró ningún desarrollo después; a 8 °C
mantuvo un crecimiento lento pero constante. La
Figura 2. Crecimiento medio acumulado de cinco cultivos
Colletotrichum
monoconidiales
de
gloeosporioides en medio de cultivo PDA a 13
temperaturas.
416
Revista UDO Agrícola 9 (2): 414-420. 2009
Morales García et al. Temperatura base in vitro de Colletotrichum gloeosporioides en frutos de aguacate en México
como el de más lento crecimiento en cada una de las
cuatro temperaturas contrastantes (Figura 3).
El análisis temporal de las curvas de
crecimiento de los cinco aislamientos monoconidiales
del hongo a 13 temperaturas en medio de cultivo PDA
dio como resultado que de los 65 cultivos, 43 tuvieron
un ajuste estadístico con el modelo Monomolecular,
correspondiendo principalmente a las temperaturas de
7, 8, 9, 10, 13 y 30°C; 16 se ajustaron al modelo
Gompertz y correspondieron a las repeticiones bajo
las temperaturas de 15, 16, 18, 24, 27 y 30°C; y 6 se
ajustaron al modelo Logístico, correspondiendo a
temperaturas de 15, 16, 24 y 27°C. Unas curvas de
crecimiento de algunos de los monoconidiales
expuestos a 15, 16, 24 y 27°C se ajustaron al modelo
Gompertz y otras al Logístico. Para comparar las
tasas de crecimiento de los modelos seleccionados
todas las tasas se homologaron a un solo modelo, el
más frecuente que en este caso fue el Monomolecular.
Las tasas de crecimiento no se pueden comparar
directamente si corresponden a diferentes modelos,
debido a que esto daría resultados imprecisos (Kranz,
1974). El modelo monomolecular fue el que mejor
explicó el comportamiento de la mayoría de las
curvas obtenidas.
Cuadro 1. Tasa promedio de crecimiento (rM) de cinco
Colletotrichum
monoconidiales
de
gloeosporioides a 13 temperaturas en medio
de cultivo PDA y días que el hongo tardó en
cubrir el área de una caja Petri.
Temperatura (°C)
4
7
8
9
10
13
15
16
18
24
27
30
40
Tasa de
Crecimiento
(Rm)
0,0
0,0006
0,0153
0,0799
0,0745
0,0726
0,1397
0,1838
0,1759
0,2418
0,1714
0,0916
0,0
Tiempo
(Días en cubrir
la cápsula)
−
−
+18
+18
+18
+18
+18
13
12
9
13
+18
−
Figura 3. Crecimiento promedio de cinco cultivos
Colletotrichum
monoconidiales
de
rM = Tasa de incremento promedio obtenida después de
gloeosporioides (M-5, M-12, M-39, M-42,
haber seleccionado y homologado las diferentes
M-50) sometidos in vitro a cuatro
curvas de crecimiento al modelo Monomolecular.
temperaturas.
− = no hubo crecimiento y + = más de 18 días
417
Revista UDO Agrícola 9 (2): 414-420. 2009
Morales García et al. Temperatura base in vitro de Colletotrichum gloeosporioides en frutos de aguacate en México
En el presente estudio no hubo un sólo
modelo que ajustará a todas las curvas de crecimiento,
lo cual puede ser resultado en parte a la variabilidad
genética del hongo.
Los resultados de estos análisis mostraron
cuatro grupos: el primer grupo, correspondió a 24°C
que fue la temperatura de óptimo desarrollo con una
tasa de crecimiento alta (r = 0,24). El segundo grupo
correspondió a las temperaturas 15, 16, 18 y 27°C con
un crecimiento estadísticamente similar y con una
tasa entre r = 0,1838 y r = 0,1397 pero subóptimo. El
tercer grupo, con temperaturas de 9, 10, 13 y 30°C
creció muy lentamente y su tasa fue entre 0,0916 y
0,0726. El cuarto grupo, con temperaturas de 4, 7, 8,
y 40°C aunque estadísticamente iguales, a 8°C si
hubo un desarrollo lento pero constante; mientras que
en las otras tres temperaturas el hongo no se
desarrolló (Cuadro 2), por lo que se determinó a 8°C
como la temperatura base de C. gloeosporioides.
temperatura, debido a que el coeficiente de
determinación fue de menos de 0,3 en todos los casos
(temperatura máxima r 2 = 0,10; media r 2 = 0,18;
mínima r 2 = 0,26), ni para lesiones (temperatura
máxima r 2 = 0,004; media r 2 = 0,00; mínima r 2 =
0,01). Por lo tanto la temperatura poco influye de
forma independiente en la liberación de esporas y en
la presencia de las lesiones. No obstante en el análisis
gráfico de las variables involucradas en el
Cuadro 2. Tasas de crecimiento in vitro a 13 temperaturas
de
cinco
cultivos
monosporicos
de
Colletotrichum gloeosporioides aislados de
frutos de aguacate.
En campo se encontró que los frutos
presentaron el mayor número de lesiones cuando las
temperaturas medias fluctuaron de 15,4 a 17,9°C
(agosto - noviembre). Por otra parte, las mayores
tasas de crecimiento in vitro se presentaron entre 15 y
27°C, siendo la óptima a 24°C (Cuadro 3). Bajo
condiciones de campo es probable que, además de la
temperatura, la humedad relativa y la fase de
desarrollo del fruto influyan en el número de lesiones.
Temperatura Tasa de Crecimiento
(°C)
(Promedio)
24
0,2419
16
0,1838
18
0,1760
27
0,1716
15
0,1397
30
0,0952
9
0,0788
10
0,0745
13
0,0726
8
0,0153
7
0,0006
4
0,0000
40
0,0000
Ámbito †
El análisis de regresión indicó que no existe
una relación positiva entre el número de esporas y la
† Diferentes letras indican una diferencia estadística
significativa según Tukey (p ≤ 0,05).
a
ab
ab
ab
ab
bc
bc
bc
bc
c
c
c
c
Cuadro 3. Número de esporas y de lesiones de antracnosis en frutos de aguacate cv. Hass detectadas durante 1997 en un
huerto comercial ubicado en San Juan Nuevo, Michoacán, se indican las temperaturas medias mensuales, la
precipitación pluvial, así como las tasas de crecimiento de Colletotrichum gloeosporioides a diferentes
temperaturas in vitro.
Mes
Enero
Febrero
Marzo
Abril
Mayo
Junio
Julio
Agosto
Septiembre
Octubre
Noviembre
Diciembre
Lluvia
(mm)
48,2
15
0,0
5,8
10,8
489,3
384,1
431,3
491,9
291,7
3,3
0,0
Condiciones Ambientales
Temperatura Número de
media (º C)
lesión
11,9
0
14
0
15,9
2
16
11
18,4
4
18,9
6
18,5
8
17,9
17
17,8
21
16
15
15,4
12
12,7
0
Número de
esporas
162
131
244
211
243
392
304
625
595
1413
785
576
Revista UDO Agrícola 9 (2): 414-420. 2009
Condiciones in vitro
Temperatura
Tasa de
(°C)
crecimiento
4
0,0
7
0,0006
8
0,0153
10
0,0745
13
0,0746
15
0,1397
16
0,1838
18
0,176
24
0,2419
27
0,1716
30
0,0952
40
0,0
418
Morales García et al. Temperatura base in vitro de Colletotrichum gloeosporioides en frutos de aguacate en México
patosistema, se observó también que la temperatura
máxima y mínima no tienen relación con la severidad
de la enfermedad y la liberación de esporas, pero sí se
observó una influencia de la temperatura media, por
esta razón, en el presente estudio solo se tomó en
cuenta esta temperatura. Las poblaciones más altas de
esporas de C. gloeosporioides se presentaron en los
meses de junio-diciembre, mientras que las
poblaciones más bajas fueron de enero - mayo esto
coincidió con el mayor y menor número de lesiones
en los frutos marcados para este fin, a excepción de
diciembre, enero y febrero en donde debido a las
bajas temperaturas no se registraron lesiones; se nota
que en los meses de diciembre a mayo, el número de
lesiones fueron bajas no obstante siempre hubo
liberación de esporas. En los meses de junio y julio
hubo pocas lesiones aun cuando la liberación de
esporas y las lluvias fueron altas, esto probablemente
se deba a que las primeras lluvias son absorbidas por
el terreno seco y la vegetación debido a que se viene
de un periodo seco y quizás, la humedad no sea
suficiente para que se formen lesiones. De diciembre
a febrero las temperaturas bajas aparentemente fueron
el factor que limitó el desarrollo de las lesiones
(Cuadro 3). En marzo y abril se registró una elevada
liberación de esporas; sin embargo, solo en abril se
incrementó el número de lesiones, esto debido
probablemente a un riego pesado en el huerto debido
a que en estos meses no se registró una precipitación
importante.
La estación climática no registró la humedad
relativa, que probablemente interactúa con la
temperatura y explicaría mejor la relación de las
lesiones en fruto con los factores ambientales. El
desarrollo in vitro de C. gloeosporioides de 8 a 30 °C
explica en parte el porque este hongo se encuentra
presente en la mayoría de los huertos ubicados en las
diferentes áreas de la zona aguacatera de Michoacán,
e incluso en huertos donde la temperatura mínima
llega a ser inferior de los 4 °C en las épocas frías del
año, como sucede en algunos huertos del municipio
de Tancítaro, y en aquellos donde se pueden alcanzar
temperaturas máximas cercanas a los 30 °C como es
el caso del municipio de Ziracuaretiro y parte de
Uruapan y Tacámbaro (Morales, 1997). La capacidad
que manifiesta este hongo para crecer y sobrevivir en
una amplia variación de temperaturas explica en parte
el que la enfermedad sea endémica en el estado de
Michoacán. Como era de esperarse se encontró
variación en la velocidad de crecimiento dentro de los
cinco monoconidiales debido probablemente a que
419
fueron aislados
Michoacán.
de
diferentes
municipios
de
CONCLUSIONES
La temperatura base de crecimiento in vitro
de Colletotrichum gloeosporioides fue de 8 °C. A
24°C los cultivos monoconidiales lograron su
máximo crecimiento en el menor tiempo. En campo
no hubo lesiones en frutos cuando la temperatura
media fue inferior a los 14°C, lo mismo ocurrió
cuando la temperatura rebasó los 18,9°C. También se
pudo observar que a temperaturas medias mayores de
15°C el número de lesiones aumentó y entre 15,4 y
17,9°C se presentó el mayor número de lesiones.
LITERATURA CITADA
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420
Modelo para la estimación del área del fruto en la evaluación de la antracnosis en aguacate
(Persea americana Mill.) cv. Hass
Model to estimate fruit area for evaluating antrachnose in Hass avocado (Persea americana Mill.)
José Luciano MORALES GARCÍA 1, María del Pilar RODRÍGUEZ GUZMÁN2, Hilda Susana
AZPÍROZ RIVERO3 y Martha Elena PEDRAZA SANTOS1
1
Facultad de Agrobiología “Presidente Juárez” Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, México,
Instituto de Fitosanidad, Colegio de Postgraduados. Especialidad en Fitopatología. 56230, Montecillo, Texcoco,
México y 3Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agricolas y Pecuarias (INIFAP). Campo
Experimental Valle de México. km 18,5 Carretera Los Reyes-Lechería, Chapingo, Texcoco, México. E-mails:
[email protected] y [email protected]
Autor para correspondencia
2
Recibido: 31/01/2009
Primera revisión recibida: 08/09/2009
Fin de primer arbitraje: 13/04/2009
Aceptado: 08/09/2009
RESUMEN
La antracnosis (Colletotrichum gloeosporioides Penz.) es una de las enfermedades más importantes que atacan al fruto del
aguacate y que limita su exportación. Se desarrolló un método no destructivo e indirecto para calcular el área del fruto de
aguacate Hass y para evaluar la severidad de la antracnosis. Se midió el largo y ancho de 175 frutos, a los cuales se le
extrajo la pulpa y la semilla y el contorno de la cáscara que se dibujo sobre papel, éste se recortó y se midió con un
integrador de lámina foliar. Se estableció la relación entre el área de la cáscara con el largo y el ancho del fruto mediante
una regresión lineal múltiple, considerando el largo y el ancho de los frutos como variables independientes y el área como la
variable dependiente a predecir. El modelo de predicción que mejor explicó la relación anterior fue un modelo cuadrático
Y= 0,181 + 0,849 X12 + 2,247 X22, donde X1 = largo, X2 = ancho del fruto del aguacate, con base en los estadísticos R2,
CME, R2a , Prob > F y C.V. Al graficar los valores observados con los estimados, el área real del fruto medida con el
integrador mostró una estrecha cercanía con el área del fruto estimada con el modelo. La validación del modelo mediante un
análisis de regresión, resultó con una r2 = 0,99. El área estimada del fruto a través de este método, fue aplicada para la
evaluación de la severidad de la antracnosis en aguacate Hass de Michoacán, México. Las manchas causadas por el
patógeno se midieron y el área enferma estimada se relacionó con el área total del fruto calculada con el modelo. La
evaluación de la severidad por antracnosis fue más precisa que cuando se usó una escala arbitraria y basada en el porcentaje
de daño del área total de la fruta. El modelo es válido para calcular el área del fruto de aguacate cv. Hass.
Palabras clave: Antracnosis, porcentaje de severidad, escalas de medición.
ABSTRACT
Anthracnose (Colletotrichum gloeosporioides Penz.) is one of the most important diseases that affect the avocado fruit and
limit avocado fruit exportation. A non-destructive and indirect method was developed to estimate the area of avocado fruits
cv. Hass to evaluate anthracnose severity. Length and width of 175 avocado fruits were measured. Avocado pulp and seed
were extracted and the peel was outlined on paper, this was then cut out and passed through a foliar area integrator. A
multiple linear regression model was applied with length and width of fruits as independent variables and the area obtained
from the integrator as the dependent variable. The prediction model that best adjusted our data was the quadratic model Y =
0.181 + 0.849 X12 + 2.247 X22; where X1 = length, and X2 = width of avocado fruits based on the statistics R2, CME, R2a ,
Prob > F y C.V. To evaluate the model, the fruit area estimated with the model was plotted and compared with the actual
fruit area measured with the integrator. The validation of the model gave a r2 = 0.99. The estimated avocado fruit area was
used to evaluate anthracnose severity of Hass avocado in Michoacan, Mexico. Spots caused by the pathogen were measured
and the diseased area was related to the total fruit area calculated with the model. Anthracnose severity assessment was
more accurate than the arbitrary scale used based on the percentage of damaged the total fruit area. The model is valid to
calculate the fruit area of avocado cv. Hass.
Key words: Anthracnose, severity percentage, measure scale
421
Revista UDO Agrícola 9 (2): 421-424. 2009
Morales García et al. Modelo para la estimación del área del fruto en la evaluación de la antracnosis en aguacate
INTRODUCCIÓN
México produce cerca de 1.100.000 t en
aproximadamente 124.829 ha, lo que corresponde al
52% de la producción mundial. El estado de
Michoacán participa con 84,6% de 753.801 t de las
cuales se exportaron 42.307 t en el ciclo 1998-1999.
Entre los factores fitopatológicos que más limitan la
exportación se encuentra la antracnosis (Morales,
1996; USDA, 1997; Teliz, 1999). La antracnosis se
encuentra distribuida en todos los municipios donde
se cultiva aguacate en el estado de Michoacán, con
una incidencia del 42 al 74% (Morales, 1996).
Los estudios de evaluación de la incidencia y
la severidad de las enfermedades suelen realizarse
usando escalas arbitrarias, que aunque pueden ser de
gran utilidad y en ocasiones confiables cuando son
usadas por técnicos experimentados, con frecuencia
no son métodos precisos para dicho cálculo. Por otra
parte, algunos de estos métodos son destructivos, tal
es el caso de algunos procedimientos usados en
cacahuate para la evaluación de la mancha de la hoja
(Cercosporidium personatum) en donde se requiere
cortar hojas y tallos (Shokes et al., 1987). La
estimación del área foliar y del tamaño de frutos es
un componente esencial en el análisis del crecimiento
de las plantas y frecuentemente es usada para
investigaciones
agronómicas,
fisiológicas
y
fitopatológicas. Estudios sobre transpiración y
evaluación de fotosíntesis son ejemplos importantes
donde se requiere conocer la magnitud del área de la
hoja (Rhoads y Bloodworth, 1983).
El cálculo de la severidad de las
enfermedades en frutos, es otro claro ejemplo de la
necesidad de conocer su área. Marshall (1968)
clasificó a estos métodos en destructivos y no
destructivos o directos e indirectos. Los más usados
son aquellos no destructivos e indirectos, pero
exactos, en donde se estima el área de la hoja
mediante
fórmulas matemáticas que involucran
medidas lineales (largo y ancho), es decir, métodos
alométricos. Posteriormente se calculan uno o varios
coeficientes de correlación, coeficientes de regresión,
o un factor de las hojas (Aase, 1978; Ramos et al.,
1983; Wiersma y Bailey, 1975). Los criterios para la
selección en modelos matemáticos, relacionados con
enfermedades de plantas, consideran entre los
modelos estudiados que aquel que presente el menor
valor del cuadrado medio del error y el mayor
coeficiente de determinación debe ser el seleccionado
(Cornell y Berger, 1987).
Sin embargo, hay pocos estudios relacionados
con la estimación del área de fruto de aguacate, así
como el área de lesiones provocadas por patógenos.
Por lo anterior, el objetivo de este trabajo fue
desarrollar un método no destructivo e indirecto que
nos permita determinar en forma precisa, el área de
frutos de aguacate cv. Hass, para posteriormente
calcular la severidad de la antracnosis causada por
Colletotrichum gloeosporioides Penz.
MATERIALES Y MÉTODOS
El área del fruto se determinó mediante la
medición del largo y ancho de 175 frutos de aguacate
cv. Hass, que variaron desde 0,8 cm de largo por 0,6
cm de ancho, hasta 10,9 cm de largo por 7,6 cm de
ancho. A estos frutos se les extrajo la pulpa y la
semilla. La cáscara fue dibujada en hojas de papel y
posteriormente se recortó y pasó por la banda de un
aparato integrador de lámina foliar para obtener el
área en cm². Se probaron diferentes relaciones entre
las variables área, largo y ancho mediante
transformaciones lineales, cuadráticas y cúbicas. La
relación se determinó mediante un análisis de
regresión lineal múltiple, tomando como variables
independientes el largo y el ancho de los frutos y
como variable dependiente el área obtenida del
integrador de lámina foliar.
El modelo generado se validó de tres
maneras: a) graficando y comparando visualmente los
valores del área estimada de los 25 frutos con el
integrador de área contra el área calculada con base
al modelo predicho; b) usando un análisis de
regresión simple entre los resultados estimados por el
modelo y los obtenido con el integrador de área. El
cálculo del área enferma se realizó midiendo el largo
y ancho de las lesiones, y debido a que solo se
cuantificaban lesiones nuevas estas siempre tuvieron
un área promedio de 1 mm2, por lo que el cálculo total
del área enferma se obtuvo sumando el total de las
lesiones. La severidad se calculó relacionando el total
del área del fruto obtenida con el modelo y el total del
área afectada y c) una tercera forma de validar el
modelo del cálculo de la severidad de la antracnosis
se realizó en un huerto de aguacate en el Municipio
de Uruapan, Michoacán. Diez ingenieros agrónomos
expertos en el cálculo de severidad de esta
enfermedad, calcularon la misma en 20 frutos con
síntomas iniciales de antracnosis, usando la escala
que normalmente usan en sus evaluaciones para este
fin (Cuadro 1). Se seleccionaron aquellos modelos
matemáticos que presentaron el menor valor del
Revista UDO Agrícola 9 (2): 421-424. 2009
422
Morales García et al. Modelo para la estimación del área del fruto en la evaluación de la antracnosis en aguacate
cuadrado medio del error y el mayor coeficiente de
determinación (Cornell y Berger, 1987).
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Mediante un análisis de regresión lineal
múltiple se seleccionó preliminarmente el modelo
lineal simple: Y = - 45,264 + 7,792 X1 + 19,987 X2 y
el lineal cuadrático: Y = 0,181 + 0,849 X12 + 2,247
X22. Los estadísticos utilizados para seleccionar el
mejor modelo fueron el coeficiente de determinación
(R2) y el cuadrado medio del error (Cuadro 2).
El modelo de predicción del área de frutos de
aguacate cv. Hass, que mejor se ajustó a nuestros
datos fue el modelo cuadrático, Y = 0.181 + 0.849 X12
+ 2.247 X22. Donde Y = área (cm²), X1 = largo del
fruto (cm), X2 = ancho del fruto (cm). Con la
finalidad de validar el modelo sé graficó el área de 25
frutos obtenidos a partir del integrador de la lamina
foliar contra el área estimada con el modelo
observándose una alta correlación entre ambas
(Figura 1).
integrador arrojó los siguientes estadísticos: R2 =
0,99; C.M.E. = 27,22; C.V. = 8,8; X'0 = 1,51 (p =
0.04) y X'1 = 0,02 (p = 0,0001), en tanto que el
comportamiento de los residuales fue aleatorio,
resultados que indican que el modelo tiene una alta
precisión y es adecuado para predecir el área a partir
del largo y ancho del fruto (Figura 2).
Mediante la tercera forma de validar el
modelo del cálculo de la severidad de la antracnosis
se observó que en el 80 % de los frutos se sobrestimó
la enfermedad, en el 15% se subestimó y solo en el 5
% hubo coincidencia con los dos
métodos,
demostrando así que usando el modelo obtenido en
esta investigación se estima con mayor precisión la
severidad de la enfermedad (Cuadro 3) por lo que el
modelo es válido para calcular el área del fruto de
aguacate cv. Hass. Para el cálculo del área afectada
por cualquier enfermedad donde se evalúe lesiones
mayores de 1 mm2 debe generarse un modelo, basado
probablemente en una regresión lineal múltiple
siguiendo la misma metodología en la obtención de
este modelo.
La validación del modelo mediante el análisis
de regresión entre los resultados estimados por el
modelo en 25 frutos y los resultados obtenidos con el
Cuadro 1. Escala arbitraria utilizada en campo para evaluar
la severidad de la antracnosis en frutos de
aguacate cv. Hass en Uruapan, Michoacán,
México.
Grado
I
II
III
IV
V
Daño (%)
1-5
6 - 10
11 - 15
16 - 20
21 – 100
Figura 1. Comparación del área obtenida a través de un
integrador y área estimada de frutos de aguacate
cv. Hass en Uruapan, Michoacán, México.
Cuadro 2. Comparación de los estadísticos utilizados para
la selección de los modelos que mejor ajustaron
a la relación entre área, largo y ancho del fruto
de aguacate cv. Hass en Uruapan, Michoacán,
México.
Modelo
Lineal Simple
Lineal Cuadrático
C.M.E.
297,54
107,97
R2 = Coeficiente de determinación
C.M.E. = Cuadrado medio del error
423
R2
0,92
0,97
Figura 2. Comportamiento de los valores predichos contra
el área obtenida del integrador y el área estimada
en frutos de cv. Hass en Uruapan, Michoacán,
México.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 421-424. 2009
Morales García et al. Modelo para la estimación del área del fruto en la evaluación de la antracnosis en aguacate
Cuadro 3. Comparación del porciento de área enferma
obtenida con una escala de evaluación
arbitraria para el cálculo de la severidad de la
antracnosis en frutos de aguacate cv. Hass en
Uruapan, Michoacán, México y el área
obtenida a través del modelo generado en este
estudio.
Fruto
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
Área de daño
Modelo (%) Escala arbitraria (%)
2,75
5
0,60
2
1,40
1
1,50
2
6,24
3
9,91
6
8,78
13
3,31
20
4,75
10
2,93
5
3,16
8
3,96
8
3,23
7
7,15
10
9,38
10
13,24
15
5,60
11
3,45
5
0,50
1
23,66
30
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CONCLUSIÓN
La evaluación de la severidad por antracnosis
fue más precisa que cuando se usó una escala
arbitraria y basada en el porcentaje de daño del área
total de la fruta. El modelo es válido para calcular el
área del fruto de aguacate cv. Hass.
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Diagnóstico Agrosocioeconómico del Sector cacao (Theobroma cacao L.) en Yaguaraparo,
Municipio Cajigal, estado Sucre, Venezuela
Agricultural, social and economic diagnosis of Sector cocoa (Theobroma cacao L.) in Yaguaraparo, Cajigal
Municipality, Sucre state, Venezuela
Omar LANZ
y Yubelitza GRANADO
Departamento de Economía Agrícola y Ciencias Sociales. Escuela de Ingeniería Agronómica. Núcleo de
Monagas. Universidad de Oriente, Campus Los Guaritos, Av. Universidad de Oriente, Maturín, estado Monagas.
Venezuela. E-mail: [email protected]
Autor para correspondencia
Recibido: 06/02/2009
Primera revisión recibida: 10/04/2009
Fin de primer arbitraje: 19/02/2009
Aceptado: 17/04/2009
RESUMEN
Venezuela es un país productor de cacao fino de aroma, el cual es un producto de exportación, generador de divisas;
socialmente involucra a gran número de personas, fija al productor a la tierra, posee alto poder alimenticio y además es un
cultivo conservacionista. El estado Sucre genera el 49% de la producción nacional de cacao, por ello se hace necesario
adelantar investigaciones en sus zonas productoras. El objetivo de este trabajo fue realizar un diagnóstico
agrosocioeconómico del sector cacao (Theobroma cacao L.) en Yaguaraparo municipio Cajigal del estado Sucre. Este
trabajo se fundamentó en la investigación de campo y el nivel de estudio fue descriptivo. La recopilación de los datos se
realizó a través de una encuesta estructurada aplicada a una muestra de 63 productores, la cual fue calculada mediante un
muestreo aleatorio simple. Los resultados obtenidos fueron: los productores en su mayoría son personas de avanzada edad;
el 81% posee un nivel de vida entre regular y malo; el 81% posee algún grado de educación formal; el 59% están
organizados; 17% ha recibido asistencia técnica y 35% ha recibido financiamiento. Los productores en su mayoría poseen
plantaciones viejas; el rendimiento es 198,35 Kg/ha, por debajo del rendimiento nacional, por ello obtienen ingresos muy
bajos. El beneficio postcosecha del cacao es deficiente y no se realiza adecuadamente la etapa de fermentación. El cacao es
comercializado en baba y como almendras secas; el 95% de los productores vende su cacao como almendras secas. Existen
dos comercializadoras que se dedican a la exportación y dos que compran cacao para abastecer el mercado nacional.
Palabras claves: Theobroma cacao, diagnóstico, sistema productivo
ABSTRACT
Venezuela is a producer of fine cocoa flavor; It is an export product, generating foreign exchange, socially involved large
numbers of people, set to land producer, has high nutritional and is a growing conservationist; The Sucre state generates
45% of the national production of cocoa, therefore it is necessary advance research in their producing areas. The objective
of this work was to conduct a diagnostic agro-socio-económico of cocoa (Theobroma cacao L.) sector in Yaguaraparo
Cajigal Municipality of Sucre State. This paper is based on field research and the level of study was descriptive. The data
collection was conducted through a survey applied to 63 producers in a simple random sampling. The obtained results were:
producers are mostly elderly people; 81% have a standard of living between regular and bad; 81% have some degree of
formal education; 59% are organized; 17% had received technical assistance and 35% had received funding. Producers have
mostly old plantations; Performance is 198.35 kg/ha, below the national performance thus earns very low incomes. The
benefit of cocoa post-harvest is poor and is inappropriate the stage of fermentation. Cocoa is marketed in baba almonds and
dried; 95% of producers selling your cocoa as dry almonds. There are two trading involved in the export and two who buy
cocoa to supply the domestic market.
Key words: Theobroma cacao, diagnosis, production sistems
INTRODUCCIÓN
El cacao (Theobroma cacao L.) es originario
de los bosques húmedos neotropicales de América,
pero su origen aún no se ha definido y constituye uno
425
de los aportes más importantes de América a la
agricultura de los trópicos (Ramos et al., 2006).
El cacao, pertenece a la familia Malvaceae,
normalmente es un árbol pequeño, entre 4 y 8 metros
Revista UDO Agrícola 9 (2): 425-435. 2009
Lanz y Granado. Diagnóstico Agrosocioeconómico del Sector cacao en Yaguaraparo, estado Sucre, Venezuela
de alto, aunque si recibe sombra de árboles grandes,
puede alcanzar hasta los 10 metros de alto. El tallo es
recto, la madera de color claro, casi blanco, y la
corteza es delgada, de color café. El fruto puede
alcanzar una longitud de 15 a 25 centímetros. Cada
fruto contiene entre 15 y 50 semillas, que una vez
secas y fermentadas se convierten en cacao en grano.
Para obtener una producción ideal, los árboles de
cacao necesitan una precipitación anual entre 1150 y
2500 mm y temperaturas entre 21 y 32 °C
(UNCTAD, 2006).
institucional, entre otros, contribuyeron con el
abandono
de
los
cacaotales,
mermando
significativamente la producción de cacao, afectando
directamente al productor en su calidad de vida. En la
actualidad, la demanda de cacao es cada vez mayor y
en el caso del cacao venezolano gracias a su calidad y
su fino aroma es altamente requerido por los
mercados internacionales, donde las fluctuaciones de
precios son menores, en comparación con los
registrados en el mercado nacional haciendo la
actividad mucho más rentable (Granado, 2006).
Las semillas son de color blanco marfil, de
forma ovoidea y gruesas, que fermentadas y secadas
constituyen la materia prima para producir chocolate.
Esta planta fue domesticada por los mayas hace más
de 3.000 años, para utilizarlas en una bebida llamada
xchocalt, y alcanzó tal valor que se utilizaba como
moneda de intercambio para sus transacciones
comerciales (González, 2007).
El
propósito
fundamental
de
esta
investigación, fue realizar un estudio, sobre la
situación económica, social y agrícola de los
productores del cacao de Yaguaraparo para
determinar como han influenciado los cambios que ha
tenido la comercialización del cacao en los últimos
tiempos en el nivel de vida de los productores, lo que
permitirá para un futuro próximo programar acciones
tendentes al mejoramiento de la capacidad productiva
y el desarrollo social del productor.
Las áreas tradicionales de cultivo de cacao en
Venezuela corresponden a tres regiones de
producción, que comprenden catorce entidades
federales. Región Nororiental: Sucre, Monagas y
Delta Amacuro; Región Norcentral-costera: Miranda,
Aragua, Carabobo, Guárico y Yaracuy y la Región
Suroccidental: Táchira, Apure, Barinas, Portuguesa,
Mérida y Zulia (Cartay, 1999).
La última encuesta del sector cacaotero
realizada en 1990 señala que en Venezuela habían
14.940 productores, con 16.525 fincas y una
superficie cosechada de 75.855 ha, con una población
de 56.210.000 plantas. El tamaño promedio de la
unidad de producción cacaotera era de 4,6 ha por
finca, y los rendimientos promedios para el país se
estimaban en 248 kg/ha (FONCACAO, 1990).
La importancia que tuvo el cacao como parte
de la dinámica que impulsó el auge económico de la
Región de Paria y de Yaguaraparo, se vio favorecida
por las condiciones geográficas que permitieron el
desarrollo de una economía agrícola de exportación,
cuyo eje principal era el cultivo del cacao; situación
que ha ido cambiando significativamente desde el
comienzo de la explotación petrolera en el país, lo
que trajo como consecuencia el desmejoramiento de
la actividad cacaotera ocasionando una disminución
del interés económico de este cultivo. Numerosos
factores como el envejecimiento de los cultivos, la
falta de rehabilitación de cacaotales, las caídas de los
precios por sobre las demanda, la falta de apoyo
Los objetivos bajo los cuales se planteó este
trabajo fueron los siguientes:
Objetivo general
Realizar un diagnóstico Agrosocioeconómico
del sector
cacao (Theobroma cacao L.) en
Yaguaraparo municipio Cajigal del estado Sucre.
Objetivos específicos
1. Determinar los aspectos socioeconómicos de los
productores de cacao.
2. Describir el manejo agronómico del cultivo del
cacao.
3. Identificar la tecnología usada por los productores
para el desarrollo de las tareas productivas así
como en las labores de beneficio del cacao.
4. Determinar el apoyo institucional que reciben los
productores de cacao.
5. Analizar el proceso de comercialización del cacao.
6. Analizar la problemática cacaotera existente en la
zona de estudio.
MATERIALES Y MÉTODOS
Ubicación de la investigación
El presente trabajo se realizó en la Parroquia
Yaguaraparo del municipio Cajigal del estado Sucre,
Revista UDO Agrícola 9 (2): 425-435. 2009
426
Lanz y Granado. Diagnóstico Agrosocioeconómico del Sector cacao en Yaguaraparo, estado Sucre, Venezuela
durante el período de septiembre 2005 - marzo 2006,
la cual se caracteriza por ser de tradición agrícola, y
donde el cultivo del cacao constituye su principal
fuente de ingresos. La parroquia Yaguaraparo, junto a
la parroquia Libertad y el Paujil, conforman el
municipio Cajigal siendo esta su capital. La
superficie de este municipio es de 385 Km2 y su
población, según el Censo 1990, es de 6.307
habitantes.
Tipo de investigación
El desarrollo de este trabajo se fundamentó en
los lineamentos de la investigación de campo de tipo
aplicada. Los datos fueron recolectados en forma
lógica y sistemática mediante la información
proveniente de encuestas que se aplicaron
directamente a los productores y a las empresas
comercializadoras presentes en el municipio. Tamayo
y Tamayo (2001), define la investigación de campo
como: “Aquella cuando los datos se recogen
directamente de la realidad, por lo cual los
denominamos primarios, su valor radica en que
permiten cerciorarse de las verdaderas condiciones en
que se han obtenido los datos, lo cual facilita su
revisión o modificación en caso de surgir dudas”.
Muestra
“…La muestra refleja en sus unidades lo que
ocurre en el universo…” (Sabino, 2002). Partiendo de
esta premisa se seleccionó la muestra a partir de un
universo de 453 productores; la misma fue
determinada mediante la siguiente fórmula estadística
y las unidades muestrales se seleccionaron mediante
un muestreo probabilístico al azar simple.
N
T 2 .P.Q p.q

V
d2
V
d2
T2
Donde:
Esta es la varianza deseada proporcional a la
muestra, por lo que:
T = Valor de t student.
d = Margen de error.
p = probabilidad de que ocurra el proceso.
q = probabilidad de no ocurrencia del suceso.
Los valores de probabilidad de t de student
para diferentes niveles de confianza son:
Nivel de la investigación
El nivel de esta investigación fue de tipo
descriptivo, no se planteó hipótesis, se describió el
fenómeno objeto de estudio para el mejor
conocimiento de la situación y caracterizar la
problemática para poder formular soluciones
apropiadas. Al respecto Méndez (1999), señala que el
estudio descriptivo identifica características del
universo de investigación, señala formas de conducta
y actitudes del universo investigado, establece
comportamientos concretos y descubre y comprueba
la asociación entre variables de investigación. De
acuerdo con los objetivos planteados, el investigador
señala el tipo de descripción que se propone realizar.
Los estudios descriptivos acuden a técnicas
específicas en la recolección de información, como la
observación, las entrevistas y los cuestionarios
Población
%
T
50
0,67
80
1,28
90
1,64
95
1,96
99
2,58
Los valores para No (Primera aproximación
del tamaño de la muestra)
N0 
(1,96) 2 (0,95)(0,05)
 73
(0,05) 2
Luego el número de productores a encuestar
se determinó mediante la fórmula:
n
N0
N
1 0
N1
Donde:
Para este estudio se seleccionó al universo de
productores de cacao que se encontraban en los
sectores cacaoteros de la parroquia Yaguaraparo del
municipio Cajigal: Yaguaraparo, Barceló, La
Montaña, Quebrada de la Niña, Pitotan, La Chivera,
427
El Chispero, Chorochoro, La Horqueta, Las Catanas,
El Azufral y El Algarrobo.
n = Número de productores a encuestar del universo
No = Número aproximado inicial de productores a
encuestar según la prueba t
N1 = Número de productores existentes en la zona
Revista UDO Agrícola 9 (2): 425-435. 2009
Lanz y Granado. Diagnóstico Agrosocioeconómico del Sector cacao en Yaguaraparo, estado Sucre, Venezuela
n
73
 63
73
1
453
Así, para una población de 453 productores
resultó una muestra de 63 productores.
familia deben encargarse de velar porque se realice la
curtiembre y el secado de los granos de cacao, para
darle el manejo propio de estas tareas. De esto se
deduce que tanto hombres como mujeres, tienen una
importancia fundamental en el desarrollo de este
cultivo (cuadro 2).
Estado civil
Técnicas de investigación
Para la ejecución de este estudio, se realizó en
un primer momento una revisión de tipo documental
para obtener registros e información de importancia a
partir de documentos escritos. Para recolectar
información sobre el área de estudio, se realizó
entrevista a los funcionarios del Instituto Nacional de
Tierras (INTI), del Instituto Nacional de
Investigaciones Agrícolas (INIA) y de la
Comercializadora Cajigal. Una vez conocidas las
características de la zona, se diseñó una encuesta
estructurada dirigida a los productores seleccionados
con la finalidad de describir y relacionar las
características necesarias para responder a los
objetivos de la investigación y conocer así la
situación agrosocioeconómica del Sector cacao en
Yaguaraparo.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Aspectos sociales de los productores
Edad
Más del 50% de los productores encuestados
poseen una edad superior a los 50 años, este aspecto
social afecta directamente la producción de cacao,
debido a que este cultivo requiere mucha mano de
obra y la mayoría de las prácticas realizadas al cultivo
son a mano, por lo cual una avanzada edad limita el
desarrollo de las actividades que se deben realizar
(cuadro 1).
Sexo
El 89% de los productores son del género
masculino; solamente el 11% son mujeres dedicadas a
la actividad agrícola cacaotera en forma directa. Es
necesario resaltar que el tiempo que permanecen éstas
en la finca es poco porque además deben realizar
labores de atención al hogar y cuidado de los hijos. El
resto de las mujeres, aunque no lo hacen en forma
directa, participan activamente en la labor de cosecha
y postcosecha, por cuanto después de cosechado el
cacao tanto ellas como los otros miembros de la
El estado civil de los productores refleja su
comportamiento como grupo social dentro de la
comunidad, se observó que el 88% gozan de una
estabilidad civil, esto es importante para el
desempeño de la actividad agrícola, por cuanto los
productores que poseen esa condición tienen un nivel
de compromiso mayor en la parte familiar que los
compromete mas con su actividad productiva, por lo
que tienen un arraigo social mayor que los de otro
estado civil. (Cuadro 3).
Lugar de nacimiento
El 70% nacieron en el municipio Cajigal del
Estado Sucre. Los que no nacieron en el municipio
manifestaron que la razón por la cual migraron fue
para buscar mejoras de vida y de educación para la
familia. Estos resultados indican, que los productores
Cuadro 1. Distribución de los productores de cacao
(Theobroma cacao L.) encuestados en
Yaguaraparo, municipio Cajigal del
estado Sucre, según la edad.
Edad (Años)
21-30
31-40
41-50
51-60
61-70
71-80
≥ 81
Total
Frecuencia
Absoluta
Relativa (%)
5
7,94
7
11,11
16
25,40
15
23,40
18
28,57
1
1,59
1
1,59
63
100,00
Cuadro 2. Distribución de los productores de cacao
(Theobroma cacao L.) encuestados en
Yaguaraparo, municipio Cajigal del estado
Sucre, según el sexo.
Sexo
Masculino
Femenino
Total
Revista UDO Agrícola 9 (2): 425-435. 2009
Absoluta
56
7
63
Frecuencia
Relativa (%)
88,89
11,11
100,00
428
Lanz y Granado. Diagnóstico Agrosocioeconómico del Sector cacao en Yaguaraparo, estado Sucre, Venezuela
conocen muy bien la zona, factor este, que sirve de
gran ayuda, al momento de establecer el cultivo del
cacao, al poseer un arraigo cultural e histórico hacia
la zona y el cultivo. Esto es importante al momento de
implementar actividades para el desarrollo agrícola en
esos sectores cacaoteros del municipio.
tiene familias numerosas, esto representa una ventaja
al momento de realizar las labores culturales que
requiere el cultivo, por cuanto hay mas posibilidad de
ayuda familiar; pero por otro lado, familias
numerosas requieren de mayores gastos por concepto
de alimentación, vestido, vivienda y servicios (cuadro
5).
Grado de Instrucción
Vivienda
El 81 % de los productores de cacao poseen
algún grado de educación formal, este aspecto es
importante conocerlo, debido a que sirve para
planificar adecuadamente actividades de asistencia
técnica, que permitan capacitarlos en áreas referidas
al manejo del cultivo y labores postcosecha, tomando
en cuenta la heterogeneidad en el nivel de estudios
que poseen (cuadro 4).
El 60% de los productores habitan en casas de
buenas condiciones o regulares y en un ambiente
sanitario aceptable; es decir que la mayoría de los
productores se ha preocupado por darle una buena
condición de vida a su familia en lo relacionado con
la vivienda (cuadro 6).
Nivel de Vida
Carga Familiar
El grupo familiar de los productores está
conformado por el padre, la madre, los hijos y en
algunos casos otros parientes como sobrinos. El 68%
posee familias con carga familiar entre cuatro y nueve
miembros. Es decir, la mayoría de los productores
Cuadro 3. Distribución de los productores de cacao
(Theobroma cacao L.) encuestados en
Yaguaraparo, municipio Cajigal del estado
Sucre, según el estado civil.
Estado Civil
Soltero
Concubinato
Casado
Viudo
Total
Frecuencia
Absoluta
Relativa (%)
13
20,63
20
31,75
29
46,03
1
1,59
63
100,00
Cuadro 4. Distribución de los productores de cacao
(Theobroma, cacao L.) encuestados en
Yaguaraparo, municipio Cajigal del estado
Sucre, según el grado de instrucción.
Grado de Instrucción
Analfabeta
Sabe leer y escribir
Primaria incompleta
Primaria completa
Secundaria incompleta
Secundaria completa
Universitaria
Total
429
Frecuencia
Absoluta
Relativa (%)
11
17,46
1
1,59
19
30,16
12
19,04
9
14,29
9
14,29
2
3,17
63
100,00
El nivel de vida de los productores para esta
investigación, fue medido tomando en cuenta la suma
de varios parámetros referidos a las condiciones en
las cuales vive tales como: educación, ingreso,
vivienda y mobiliario.
Cuadro 5. Distribución
(Theobroma
Yaguaraparo,
Sucre, según
familia.
Miembros
1-3
4-6
7-9
10 - 12
Total
de los productores de cacao
cacao L.) encuestados en
municipio Cajigal del estado
el número de miembros de la
Frecuencia
Absoluta
Relativa (%)
2
3,17
20
31,75
22
34,92
10
15,87
63
100,00
Cuadro 6. Distribución de los productores de cacao
(Theobroma cacao L.) encuestados en
Yaguaraparo, municipio Cajigal del
estado Sucre, según el tipo de vivienda.
Tipo de vivienda
Casa
Vivienda rural
Rancho mejorado
Total
Revista UDO Agrícola 9 (2): 425-435. 2009
Frecuencia
Absoluta
Relativa (%)
38
60,32
21
33,33
4
6,35
63
100,00
Lanz y Granado. Diagnóstico Agrosocioeconómico del Sector cacao en Yaguaraparo, estado Sucre, Venezuela
Ingreso: Todo productor que posea un
ingreso menor de medio salario mínimo se le asignan
tres puntos; más de medio salario mínimo a un salario
mínimo seis puntos; más de un salario mínimo a uno
y medio salario mínimo nueve puntos; más de uno y
medio salario mínimo a dos salarios mínimos 12
puntos y todo productor que tenga ingresos superiores
a dos salarios mínimos se le asignan quince puntos.
conocimientos necesarios para atender con mayores
criterios técnicos su cultivo y con ello, lograr una
mejor producción. Del total de productores, el 94%
está interesado en recibir capacitación a través de
cursos y talleres; mientras que el 6% restante no está
interesado en realizar ningún tipo de cursos, unos por
su edad avanzada y otros por desmotivación.
Financiamiento
Vivienda: Todo productor que viva en una
casa o vivienda buena se le asignan cuatro puntos; el
productor que viva en una casa o vivienda regular tres
puntos; todo productor que viva en un rancho
mejorado dos puntos y a los productores que vivan en
un rancho rustico se le asigna un punto.
Educación: Si todos los miembros de las
familias rurales estudiaron o estudian se le asignan
cuatro puntos; si algunos de los miembros estudiaron
o estudian tres puntos y si ninguno de los miembros
de la familia estudiaron se le asigna un punto.
Mobiliario: Si la familia posee de uno a tres
bienes muebles se les asignan tres puntos; si posee de
cuatro a seis dos puntos y si posee mas de seis se les
asignan tres puntos.
Una vez asignados los puntos en cada uno de
los parámetros, estos son sumados dando como
resultados cada una de las condiciones de vida de los
productores. Es así que todo productor que está entre
20 y 24 puntos tiene un nivel de vida bueno; el que
esta entre 15 y 19 puntos tiene un nivel de vida
aceptable; el que esta entre 10 y 14 puntos tiene un
nivel de vida deficiente y el que esta entre seis y
nueve tiene un nivel de vida malo. De acuerdo a este
criterio se encontró que el 19% de los productores
tiene un nivel de vida bueno, esto se debe a que
poseen otra fuente de ingreso no ligado a la actividad
agrícola; el 40% tiene un nivel de vida regular; el
36% un nivel de vida deficiente y el 5% tiene un nivel
de vida malo. Es decir que la mayoría no gozan de
buenas condiciones de vida, de allí que se deben
buscar alternativas que les permitan lograr una
elevación de su calidad de vida y la de su grupo
familiar (cuadro 7).
El 65% de los productores, trabaja sus tierras
sin ayuda financiera, utilizando sus propios recursos y
el 35% trabaja con ayuda financiera, el organismo que
otorgó el financiamiento fue el Fondo de Desarrollo
Agropecuario, Pesquero, Forestal y Afines
(FONDAFA). Existen tres modalidades en el
financiamiento: para fomento de plantación,
mantenimiento y rehabilitación. Estos recursos son
entregados por partidas en la medida que se hayan
realizado las actividades que correspondan a cada
plan.
Asistencia técnica
El 17% de los productores ha recibido
asistencia técnica. De este grupo, el 63% la recibió a
través de FONDAFA y el 37% restante manifestó
recibirla del Convenio establecido entre el Ministerio
del Poder Popular para la Ciencia y Tecnología, el
Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas
(INIA) y la Fundación para el Desarrollo de la
Ciencia y Tecnología (FUNDACITE). A través de esa
asistencia técnica se capacita a los productores en
labores como injertación, podas, identificación de
plagas y enfermedades que atacan el cultivo del cacao
y su forma de control, buscando con ello mejorar las
condiciones fitosanitarias de sus fincas, aumentar la
producción y mejorar la calidad del producto.
Cuadro 7. Distribución de los productores de cacao
(Theobroma cacao L.) encuestados en
Yaguaraparo, municipio Cajigal del estado
Sucre, según el nivel de vida.
Nivel de Vida
Capacitación
El 81% de los productores no ha realizado
ningún tipo de curso en cacao, condición que se
relaciona con los bajos rendimientos que tienen la
mayoría de ellos, debido a que no cuentan con los
Bueno
Regular
Deficiente
Malo
Total
Revista UDO Agrícola 9 (2): 425-435. 2009
Frecuencia
Absoluta
Relativa (%)
12
19,05
25
39,68
23
36,51
3
4,76
63
100,00
430
Lanz y Granado. Diagnóstico Agrosocioeconómico del Sector cacao en Yaguaraparo, estado Sucre, Venezuela
Edad de las plantaciones
Aspectos agronómicos
Superficie total
En esta investigación se determinó una
superficie total de 526 hectáreas; de las cuales 335
están dedicadas al cultivo del cacao; 112 hectáreas
están ocupadas por otros cultivos y 74,5 hectáreas no
están siendo utilizadas; el área aprovechable está
siendo utilizada en un 85%. Es decir los productores
están limitados para aumentar el área sembrada con
cacao, debido a que existen pocas extensiones de
tierras disponibles para la expansión del cultivo
(cuadro 8).
Tamaño de las plantaciones
En relación al tamaño de las fincas, éste es
variado, el 73% de los productores posee plantaciones
de cacao entre 2,1 y 10 hectáreas; mientras que sólo
un 19% posee plantaciones mayores de 12 hectáreas
(cuadro 9).
Cuadro 8. Distribución de los productores de cacao
(Theobroma cacao L.) encuestados en
Yaguaraparo, municipio Cajigal del estado
Sucre, según la superficie utilizada.
Utilización de la
superficie
Cacao
Otros cultivos
No utilizadas
No aprovechables
Total
Frecuencia
Absoluta
Relativa (%)
335
63,70
112
21,29
74,5
14,16
4,5
0,83
526
100,00
Cuadro 9. Distribución de los productores de cacao
(Theobroma cacao L.) encuestados en
Yaguaraparo, municipio Cajigal del estado
Sucre, según el tamaño de las plantaciones.
Tamaño de las
plantaciones (ha)
≤ 2
2,1 - 4
4,1 - 6
6,1 - 8
8,1 - 10
10,1 - 12
≥ 12,1
Total
431
Absoluta
2
17
9
13
7
3
12
63
Frecuencia
Relativa (%)
3,17
26,98
14,29
20,63
11,11
4,76
19,05
100,00
El 59% de los productores posee
plantaciones viejas lo cual incide directamente en la
producción. La edad de los plantaciones es necesario
conocerla, debido a que permite determinar el
desarrollo fisiológico de las plantas; una planta de
cacao se considera vieja a partir de los 30 años, desde
ese momento su producción comienza a declinar,
razón por la cual el productor debe ir realizando
renovaciones de las plantas viejas. Pero esta
renovación no siempre es realizada, en ciertos casos
por desconocimientos de tipo técnico, en otras
prevalece un sentido cultural de apego, lo que
dificulta esta renovación. Sin embargo los
productores han ido renovando y rehabilitando las
plantas viejas de cacao, para tener una mejor
productividad y así aumentar su producción (cuadro
10).
Fertilización
Sólo el 19% de los productores realiza
aplicación de fertilizantes en su plantación. Entre los
productos que aplican están, fórmulas completas,
abonos foliares y abonos orgánicos; estos últimos
elaborados a partir de estiércol de animales, restos de
cosechas y humus de lombrices; el otro 81% que no
aplica fertilizantes, señala entre sus razones, no
poseer recursos económicos y falta de conocimientos
técnicos para la aplicación de esos productos.
Podas
En el cultivo de cacao se deben realizar
tradicionalmente tres tipos de poda: de formación,
mantenimiento y el deschuponado. El 95% de los
productores le realiza todas podas al cacao; de ellos,
el 100% realiza la poda de formación, la cual debe
realizarse entre el primero y segundo año de la planta
Cuadro 10. Distribución de las fincas de cacao
(Theobroma cacao L.) encuestadas en
Yaguaraparo, municipio Cajigal del estado
Sucre, según la edad de las plantaciones.
Edad de las
plantaciones (años)
≤ 10
11 - 20
21 - 30
31 - 40
≥ de 41
Total
Revista UDO Agrícola 9 (2): 425-435. 2009
Frecuencia
Absoluta
Relativa (%)
8
12,70
7
11,11
11
17,46
11
17,46
26
41,27
63
100,00
Lanz y Granado. Diagnóstico Agrosocioeconómico del Sector cacao en Yaguaraparo, estado Sucre, Venezuela
para darle una arquitectura equilibrada; un 78%
realiza poda de mantenimiento, que consiste en quitar
las ramas secas, mal formadas y enfermas; los que no
la hacen razonan ser productores de avanzada edad y
no contar con recursos para contratar mano de obra
para realizarla; y el 100% de los productores realiza el
deschuponado; la planta de cacao tiene la tendencia
fisiológica de producir chupones los cuales le restan
vigor, por cuanto éstos deben ser eliminados
periódicamente.
Control de plagas
El 94% de los productores no realiza ninguna
aplicación de insecticidas en sus plantaciones; esto se
debe a que no poseen conocimientos sobre las plagas
y como realizar su control. Las plagas mas comunes
en el área estudiada son los bachacos (Atta spp), la
gota
(Steirastoma
depressum),
la
vaquita
(Brachiomus spp), el comején (Nasutitermes ephrate)
y las hormigas (Formica rufa).
Control de enfermedades
Ningún productor realiza el control de
enfermedades. La mayoría manifiesta que no realiza
esta práctica por no contar con los recursos
económicos para llevarla a cabo. Además no saben
identificar claramente las enfermedades que se le
presentan en el cultivo, lo que dificulta también, la
escogencia del control adecuado.
Mano de obra utilizada
El 10% de los productores trabajan sin ayuda
de familiares y sin contratar mano de obra; el 8%
trabaja con ayuda familiar exclusivamente; el 53%
recibe ayuda familiar y contrata mano de obra y el
29% restante maneja la plantación con mano de obra
contratada exclusivamente. Es importante destacar
que los productores que contratan mano de obra, son
aquellos que poseen plantaciones con buena
producción, por lo que generan mayores ingresos. La
forma de pago es por jornales trabajados o por
ajustes. Una forma de obtener recursos para contratar
mano de obra, es que piden un adelanto a los
intermediarios (camioneros) asegurándole el pago con
el cacao que obtendrán de las cosechas (cuadro 11).
Beneficio del cacao
Cosecha
La cosecha se realiza cada vez que sea
necesario, teniendo en cuenta que la producción se
acentúa más hacia los meses de diciembre, enero y
febrero; luego comienza a bajar y en los meses de
junio y julio hay otro pico de cosecha. La cosecha se
realiza en forma manual utilizando como herramienta
el machete y la desgarretadera. Las mazorcas
tumbadas se amontonan en un sitio específico de la
finca llamado desgulladero, se parten y se le extraen
los granos que son colocados en sacos para ser
trasladados a la casa del productor o al sitio de
beneficio. La labor de cosecha en su mayoría, es
realizada por el productor, su familia y por mano de
obra contratada.
Fermentación
En el municipio Cajigal ninguno de los
productores lleva a cabo el proceso de fermentación
en forma adecuada (llamado en la zona curtido o
curtiembre), para ello las almendras se colocan en
sacos o en vagones y se tapan con hojas de cambur
durante tres días. Los productores no realizan una
fermentación adecuada, porque el proceso requiere
más tiempo, no poseen infraestructura adecuada, ni
conocimientos para hecerlo; además al vender el
producto no les exigen que el cacao esté fermentado;
también manifiestan que la labor de fermentación
requiere más trabajo y el precio del producto ofrecido
en esta zona, no compensa el trabajo y el tiempo
invertido. El 80% de los productores sabe diferenciar
un cacao bien fermentado de otro que no lo esté;
mientras que el 20% no lo sabe diferenciar. Del total
Cuadro 11. Distribución de los productores de cacao
(Theobroma cacao L.) encuestados en
Yaguaraparo, municipio Cajigal del estado
Sucre, según la mano de obra utilizada.
Mano de obra
utilizada
El productor
solamente
El productor y su
familia
El productor familia
y asalariados
Asalariados
solamente
Total
Revista UDO Agrícola 9 (2): 425-435. 2009
Frecuencia
Absoluta
Relativa (%)
6
9,52
5
7,94
34
53,97
18
28,57
63
100,00
432
Lanz y Granado. Diagnóstico Agrosocioeconómico del Sector cacao en Yaguaraparo, estado Sucre, Venezuela
de los productores, sólo el 20% manifestó conocer los
beneficios de realizar la fermentación; por lo que es
necesario capacitar a los productores para que le den
un buen manejo postcosecha a su producto.
Secado
El secado del cacao es el proceso donde las
almendras terminan de perder la humedad y durante
el cual la semilla pierde o mejora su calidad y están
listas para ser vendidas. Los productores en su
mayoría tienen infraestructuras adecuadas para el
secado. El 29% de los productores realiza el secado
del cacao a orillas de la carretera; 19% en patios de
cemento con techo rodante; 30% en patios de
cemento; 21% en gavetas de fermentación y el 1% en
laminas de zinc. El tiempo de secado varía de acuerdo
a las condiciones climáticas del momento, por lo que
el período varía en un rango de cuatro a seis días de
buen sol, extendiéndose este periodo durante la época
lluviosa (cuadro 12).
Almacenamiento
El 12% de los productores almacena el cacao
en grano seco, lo hacen por poco tiempo en una
habitación en su casa, guardándolos en sacos de sisal
de 50 kg, y de esta forma poder esperar un buen
precio para comercializarlo; el 88% de los
productores vende inmediatamente su producto.
Aspectos económicos
Ingresos totales
Estos ingresos provienen principalmente de la
actividad agrícola, a excepción de algunos
productores que manifestaron realizar otras
actividades de manera ocasional, lo cual le permite
aumentar sus ingresos. Aparte de los ingresos
generados por el cultivo del cacao, están otros
ingresos generados por otros cultivos presentes en sus
fincas, como cambur (Musa AAA), plátano (Musa
paradisiaca) y naranja (Citrus sinensis). Solo el 44%
de los productores perciben el equivalente a más de
un salario mínimo anual (5.589 Bs/año) (cuadro 13);
el salario mínimo para el momento de la investigación
era de 465,750 Bs, según Gaceta Oficial Nº 38371 del
02 de febrero de 2006. Actualmente el precio del
cacao esta regulado según resolución publicada en
Gaceta Oficial 38902 del 03 de Abril de 2008 la cual
señala que el precio mínimo al productor de cacao se
estableció a 9,6 Bs/kg en los sitios habituales de
recepción. Por lo que ese incremento en los precios,
también se refleja en mayores ingresos para los
productores por concepto de cacao.
Ingresos por venta de cacao
Rendimiento por unidad de superficie
La producción total obtenida por los
productores de cacao encuestados alcanza un
volumen total de 66.447 kg, obtenidos en una
superficie de 335 ha, lo que representa un rendimiento
Cuadro 12. Distribución de los productores de cacao
(Theobroma cacao L.) encuestados en
Yaguaraparo, municipio Cajigal del estado
Sucre, según el sistema de secado del grano.
Frecuencia
Secado del grano de
cacao
Absoluta
Relativa (%)
A orillas de la carretera
18
28,57
Patio con techo rodante
12
19,05
Patio al aire libre
19
30,16
Vagones
13
20,63
Otros
1
1,59
Total
63
100,00
433
de 198,35 kg/ha, para el año 2006. Este valor está por
debajo del rendimiento nacional señalado por la
Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO) (2006), de 330
kg/ha y del promedio mundial de 500 kg/ha señalado
por Fundacite Aragua (2008).
El 46% recibe ingresos superiores a Bs. 4.001
anuales por concepto de venta de cacao; los
productores que obtuvieron mayores ingresos, son
aquellos que tienen mayor extensión de tierras
sembradas con cacao, además son los que realizan un
mejor manejo agronómico a su plantación (Cuadro
14).
Cuadro 13. Distribución de los productores de cacao
(Theobroma cacao L.) encuestados en
Yaguaraparo, municipio Cajigal del estado
Sucre, según los ingresos totales anuales.
Ingresos totales anuales
(salario mínimo)
≤ ½ sm
> ½ sm - 1sm
> 1sm - 1½ sm
> 1 ½ sm
Total
Revista UDO Agrícola 9 (2): 425-435. 2009
Frecuencia
Relativa
Absoluta
(%)
13
20,63
22
34,92
11
17,46
17
26,98
63
100,00
Lanz y Granado. Diagnóstico Agrosocioeconómico del Sector cacao en Yaguaraparo, estado Sucre, Venezuela
Valor
económico
de
la
producción
y
balance
El valor bruto de la producción, de un total de
63 fincas fue de Bs. 265.788. El ingreso líquido que
obtienen los productores es de Bs. 197,43 ha/año. La
producción promedio de los productores encuestados
fue de 198,35 kg y el costo de producción fue Bs.
595, lo cual indica que para producir un kilogramo de
cacao en grano seco, el productor deberá invertir Bs.
3. Los productores se limitan a la comercialización de
cacao en grano seco exclusivamente; si le dieran
algún grado de valor agregado al producto y aplicaran
prácticas agronómicas adecuadas, pudieran aumentar
su producción, mejorarían su productividad y
obtendrían mayores ingresos (cuadro 15).
Aspectos de comercialización
Transporte
Los productores utilizan diversos medios para
transportar su producción, bien sea de la finca a su
casa y desde allí hasta el punto de venta más cercano,
por lo que utilizan burros, carretillas, vehículos
contratados. En otros casos, los intermediarios llegan
hasta la casa de la mayoría de los productores para
comprarles su cacao. En cuanto al costo del transporte
Cuadro 14. Distribución de los productores de cacao
(Theobroma cacao L.) encuestados en
Yaguaraparo, municipio Cajigal del estado
Sucre, según los ingresos anuales por venta
de cacao.
Ingresos anuales por
cacao (Bs)
≤ 1.000
1.001 - 2000
2.001 - 3.000
3.001 - 4.000
≥ 4.001
Total
Frecuencia
Absoluta
Relativa (%)
5
7,94
10
15,87
11
17,46
8
12,70
29
46,03
63
100,00
es variable y va a depender de la distancia y de las
condiciones en la cual se encuentren las carreteras.
Formas de comercialización del cacao
El 95% de los productores lo comercializa
como cacao en grano seco; mientras que hay un 5%
que lo comercializa como cacao en baba; lo hacen de
esta última forma cuando tienen una necesidad rápida
de dinero, vendiendo el cacao en grano a bodegueros
establecidos en su comunidad y camioneros.
Empresas comercializadoras
En Yaguaraparo existen varias empresas que
comercializan el cacao allí producido. APROCACAO
acopia el 46%, CACAO ÓPTIMO 22%, AFB
CACAO & CAFÉ 22% y la Comercializadora Cajigal
acopia el 10%. Las tres primeras compran el cacao
directamente el productor, mientras que la
Comercializadora Cajigal le compra únicamente al
productor; además es la única empresa que ofrece
préstamos a sus socios, comprometiendo su cosecha
como pago del mismo.
Esta asociación está registrada desde el año
1997, tiene por objeto la producción, elaboración,
empaquetamiento, comercialización, distribución y
exportación del grano de cacao, además de las
gestiones tendentes al beneficio y desarrollo de la
sociedad. Agrupa a 453 productores de cacao de la
región, agrupados en 12 asociaciones locales de
productores. En el presente, el ejecutivo del estado
Sucre según lo señala la Oficina de Relaciones
Exteriores y Comercio del estado Sucre (ORECSucre) (2008), trabaja en la optimización del proceso
postcosecha, para asegurar un producto de óptima
calidad. El proyecto que promueve el Gobierno
Regional contempla la instalación de cinco centrales
de beneficio con capacidad de 360 tm/año cada uno,
en distintos municipios, uno de los cuales estará en el
municipio Cajigal. Esta central de beneficio, tendrá
un valor estratégico muy grande porque permitirá a
Cuadro 15. Superficie cosechada, producción, valor bruto de la producción, costos directos de la producción e ingresos
líquidos de las fincas de los productores de cacao (Theobroma cacao L.) encuestados en Yaguaraparo,
municipio Cajigal del estado Sucre.
Cantidad de
fincas
63
Superficie
Producción de cacao
cosechada (ha)
(kg)
335
66.447
Ingresos líquidos totales
(Bs/ha)
66.138,72
Valor bruto de la
Costo directo de la
producción (Bs)
producción (Bs)
265.788
199.649,28
Ingresos líquidos
(Bs/ha)
197,43
Revista UDO Agrícola 9 (2): 425-435. 2009
434
Lanz y Granado. Diagnóstico Agrosocioeconómico del Sector cacao en Yaguaraparo, estado Sucre, Venezuela
los productores poder beneficiar eficazmente su
producto, logrando así mejorar la calidad del grano; y
hacer más competitivo su producto al momento de
comercializarlo.
CONCLUSIONES
LITERATURA CITADA
Cartay, R. 1999. El cacao venezolano en el mercado
mundial. Situación actual y perspectivas. Informe
final. Proyecto CONICIT. 96001539. Agenda cacao.
CONICIT: Venezuela.
Los productores de cacao del Municipio
Cajigal del estado Sucre, son en su mayoría personas
de edad avanzada, casi todos poseen algún grado de
educación formal y muy pocos han recibido
capacitación en las tareas que requiere el cultivo. La
mayor parte de lo productores tienen viviendas en
buenas condiciones. Poseen, en su mayoría,
plantaciones viejas y aplican en ellas un nivel
tecnológico bajo, debido que no realizan de manera
efectiva todas las prácticas que el cultivo requiere
como podas, control de malezas, plagas y
enfermedades; son muy pocos los que aplican
agroquímicos al cultivo. La superficie cosechada de
cacao de los productores encuestados es de 335 ha, el
tamaño de las plantaciones es variado el 81% posee
entre 1 y 12 ha y un 19% posee más de 12 ha; los
productores asocian el cultivo del cacao con cambur
(Musa AAA), plátano (Musa paradisiaca) y naranja
(Citrus sinensis); el tipo de mano de obra utilizada es
familiar y asalariada y solo un 35% de los productores
recibe financimiento. La fermentación que le dan al
cacao (curtiembre), no es la adecuada, producto de un
desconocimiento para realizarla, carencia de
infraestructura y precios que no compensan esa
práctica; el secado de los granos de cacao es de forma
natural; secan en vagones, patios de secado y a orillas
de carretera.
Fondo Nacional del Cacao (FONCACAO). 1990.
Encuesta del cacao. Caracas. FONCACAO.
El ingreso de la mayoría de los productores
proviene de las actividades agrícolas. El rendimiento
por superficie es de 198,35 kg/ha, el cual es inferior al
promedio nacional. El costo de producción estimado
en la zona es de Bs. 596/ha; para producir un
kilogramo de cacao en grano seco el productor deberá
invertir Bs. 3. La mayoría de los productores
comercializan su cacao en grano seco; las empresas
comercializadoras presentes en Yaguaraparo son AFB
CACAO & CAFE y CACAO ÓPTIMA, las cuales se
dedican a la exportación del cacao; y
Comercializadora Cajigal y APROCAO que
abastecen el mercado nacional. Estas empresas le
compran al productor e intermediarios a excepción de
la Comercializadora Cajigal quien le compra
únicamente al productor. Las prácticas tradicionales
predominantes en la zona han traído una consecuencia
favorable para el cultivo, como lo es la producción de
un cacao orgánico, condición que se debe explotar.
Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO). 2006. [Página
en línea]. Disponible en: http://faostat.fao.org.
[Consulta: 03 de mayo de 2006].
435
Fundación para la Ciencia y la Tecnología
(Fundacite). 2008. Aragua, el cacao y su gente.
[Página
en
línea].
Disponible
en:
http://cacao.fundacite.org.gov.ve/aragua/index.html.
[Consulta: 2 de septiembre de 2008].
González, E. 2007. Denominación de origen. Cacao
Chuao. FAO-IICA. Aragua.
Granado, Y. 2006. Diagnóstico agrosocioeconómico
de la producción y comercialización del cacao
(Theobroma cacao L.) en Yaguaraparo, municipio
Cajigal del estado Sucre, Año 2006. Trabajo de
grado para Ingeniero Agrónomo, Escuela de
Ingeniería Agronómica, Maturín, Venezuela.
Méndez, C. 1999. Metodología. Guía para elaborar
diseños de investigación en ciencias económicas,
contables y administrativas. Segunda edición. Santa
Fe de Bogota, Colombia: McGraw-Hill.
Oficina de Relaciones Exteriores y Comercio del
estado Sucre (OREC-Sucre). 2008. [Página en
línea]. Disponible en: http://orecsucre.gob.ve/
produccion/cacao.htm [Consulta: 2 octubre de
2008].
Ramos, G.; P. Ramos y A. Azócar. 2006. Manual del
productor de cacao. MPPCT-INIA-FIDES. Caracas.
Tamayo y Tamayo, M. 2001. El proceso de la
investigación científica. Cuarta edición. México.
Limusa. 175 p.
Sabino, C. 2002. El proceso de investigación.
Caracas: Panapo de Venezuela
United Nations Conference on Trade and
Development (UNCTAD). 2006. Información de
mercado sobre productos básicos. Disponible en:
http://www.unctad.org. [Consulta: 2 de julio de
2006].
Revista UDO Agrícola 9 (2): 425-435. 2009
Caracterización química y sensorial del vino artesanal de tomate de árbol (Cyphomandra
betaceae (Cav.) Sendth)
Chemical and sensorial characterization of artesanal tomato tree wine (Cyphomandra betaceae (Cav.) Sendth)
Roger ÁLVAREZ 1, Juan MANZANO
2
, William MATERANO 1 y Anne VALERA1
1
2
Universidad de los Andes. Núcleo Universitario “Rafael Rangel”, Trujillo, estado Trujillo, Venezuela y
Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA), Decanato de Agronomía, Posgrado de Horticultura,
Barquisimeto, estado Lara, Venezuela. E-mails: [email protected], [email protected],
[email protected] y [email protected]
Autor para correspondencia
Recibido: 30/05/2008
Fin de segundo arbitraje: 15/12/2009
Fin de primer arbitraje: 03/03/2009
Segunda revisión recibida: 20/12/2009
Primera revisión recibida: 22/09/2009
Aceptado: 29/12/2009
RESUMEN
El tomate de árbol (Cyphomandra betacee Cav. Sendth) es un frutal andino altamente promisorio desde el punto de vista
conservacionista para zonas de ladera y por sus usos para consumo fresco, procesado y medicinal. Con el objetivo de
explorar un nuevo valor agregado a esta especie, frutos procedentes de una plantación comercial de cuatro años de edad,
ubicada a 2000 m.s.n.m (San Lázaro- Trujillo), fueron cosechados a madurez fisiológica y la pulpa fue extraída cuando
alcanzaron su madurez de consumo, posteriormente, para la obtención de cinco tipos de mostos, las muestras 4 y 5 fueron
escaldadas y las 1, 2 y 3 no se escaldaron. Con la pulpa resultante después de la separación de las semillas, se preparó el
mosto y fue corregido con adición de azúcar hasta un valor cercano a 21 ºBrix, para su posterior fermentación, obteniendo
una bebida alcohólica artesanal tipo vino. Se utilizaron 2,4 kg de pulpa y 2,5 kg. de azúcar en cada tipo de vino, repetidas
cuatro veces. Variando la cantidad de agua 12, 15, 18, 15,5 y 15 litros respectivamente para la obtención de cinco tipos de
vinos o tratamientos, cuatro rojos (muestras 1, 2, 3 y 4) y uno blanco (muestra 5). Al producto obtenido se le determinó las
variables: pH, acidez total, acidez volátil y el contenido de sólidos solubles totales, siguiendo las normas de la Comisión
Venezolana de Normas Industriales (COVENIN 924-83, 3286-97). Los resultados obtenidos variaron en un rango entre
5,01-5,89 de pH, 4,47-6,22 g/l de acidez total, 0,39-1,71 g/l de acidez volátil y 4,3 – 12,6 º Brix de sólidos totales. El
análisis de varianza no indicó diferencias significativas para las variables químicas entre los diferentes tipos de vino. Las
características sensoriales evaluadas (apariencia, color, olor y sabor) por el método de puntuaciones ponderadas indicó el
mayor puntaje (24,6%) para el vino 1 y el menor (12,3 %) para el vino 5. Los resultados sugieren al vino obtenido de la
muestra 1 como la mejor a nivel sensorial.
Palabras clave: Vino de frutas, frutas tropicales, frutos de tomate de árbol.
ABSTRACT
Tree tomato (Cyphomandra betaceae Cav. Sendth, Andes fruitful highly promise from the point of view for its use in the
soil conservation at zones with high slopes and for its widely use as human food as fresh fruits , in processing and in
medicinal use. The objetive of this study was to look for adding value of these fruits from a commercial plantation of four
years old, established at 2000 m.a.s.l (San Lázaro-Trujillo), where fruits were harvested at mature green stage and tomato
tree pulp were extracted when fruits reached the mature ripe stage, later on and prepared for the obtaining five types of
worts, samples 4 and 5 were blanching and samples 1, 2 and 3 were unblanching. The pulp obtained after seeds separation,
the wort was prepared and corrected with addition of sugar cane until values close to 21%, for its fermentation, obtaining an
artesanal alcoholic beverage drink similar to grape wine. Using tomato tree pulp 2.4 Kg and with addition of 2.5 Kg sugar
for each type of wine, in four replications. Different water amounts (12, 15, 18, 15.5 and 15 l) were added respectively for
getting five types (treatments) of wines, four red wines (samples 1, 2, 3 and 4) and one white wine(sample 5).
Determination on the fermented product obtained was made on the following variables: pH, Total acidity, Volatil acidity
and Total Soluble Solid Content, through (Venezuelan Commission for Industrial Rules) COVENIN RULES 924-83, 328697. Results obtained ranged from 5.01-5.89 for pH , 4.47-6.22 g/l for Total acidity , 0.39-1.71 g/l for Volatile acidity
and 4.3-12.6 °Brix for the content of TSS. The statistical analysis did not indicate significant differences for chemical
variables between obtained wines. The sensorial characteristics evaluated (appearance, color , odor , and body ) following
the mode of central tendency method, showed the highest values (24.6 %) for the wine 1 and the lowest value (12.3 %) for
the wine 5. Results suggested to wine obtained from for sample 1 as the best at the sensorial level.
Key words: Wine from fruits, tropical fruits, tree tomato fruits
Revista UDO Agrícola 9 (2): 436-441. 2009
436
Álvarez et al. Caracterización química y sensorial del vino artesanal de tomate de Cyphomandra betaceae Cav. Sendth
INTRODUCCIÓN
El tomate de árbol Cyphomandra betaceae
(Cav.) Sendth, es un frutal altamente promisorio
desde el punto de vista conservacionista para zonas de
laderas presentes en las Cordilleras Andinas,
Centrales y Orientales de Venezuela (Alvarez y
Manzano, 2006). Por otra parte, las potencialidades
de esta especie se derivan de su aceptación en los
mercados, de precios rentables y relativamente
estables, de las posibilidades de su utilización no sólo
como fruta fresca, sino también en la forma de
alimentos procesados (productos congelados en forma
de pulpa, helados, frutos en almíbar así como
mermeladas, bocadillos, néctares, como colorante
vegetal y bebidas fermentadas) lo cual soluciona
problemas de perecibilidad de la fruta fresca (Bernal
et al., 2003). En cuanto a propiedades medicinales,
es considerado un fruto terapia como una de las frutas
relacionadas a mejorar las afecciones de garganta y
gripe, contribuye a resolver problemas hepáticos y es
una fuente importante de vitaminas, minerales y
aminoácidos (Reyes, 1993).
En Venezuela el tomate de árbol es un fruto
que en los actuales momentos no se encuentra
industrializado, su uso es generalmente doméstico y
el estado de conocimiento de las posibilidades
agroindustriales es bajo, precisando desarrollar esta
área para disminuir pérdidas poscosecha derivadas
por el corto tiempo de almacenamiento y dar valores
agregados al mismo. Según Bernal et al. (2003), el
registro de información relacionada con variables de
rendimiento y con el potencial agroindustrial, en las
colecciones de tomate de árbol, brinda el
conocimiento necesario para ampliar las posibilidades
de explotación, dando valor agregado y otras
alternativas de utilización. En base a lo anterior y con
el objetivo de explorar un nuevo valor adicional,
artesanal o agroindustrial al tomate de árbol se
realizó el presente trabajo con la finalidad de obtener
una bebida similar al vino de uvas. Permitiendo
fermentar el producto con levaduras del género
Saccharomyces, a una temperatura de 25 ºC durante
8 días, originando un tenor alcohólico suficiente que
llegase a tener aceptación de bebida alcohólica a
nivel del vino artesanal.
procedentes de una plantación comercial de 4 años de
edad, ubicada en el Municipio Trujillo (San Lázaro),
cuyas coordenadas son 09° 14´ 15” N y 70° 27´ 48”
O del Estado Trujillo, Venezuela a 2000 m.s.n.m, con
temperatura promedio de 15,5 ºC y una precipitación
media anual de 744 mm respectivamente; establecida
en sectores de ladera; fueron cosechados a la madurez
fisiológica (13 ºBrix) y la extracción de pulpa se
realizó en el momento de madurez de consumo.
Los pasos para la elaboración de los cinco
vinos de tomate de árbol fue adaptada a la
metodología descrita por López et al., (2004), con
algunas modificaciones como la de no usar escaldado
en algunas muestras y fueron los siguientes (Figura
1): los frutos se seleccionaron por criterios de
homogeneidad, libres de daños mecánicos y
fitosanitarios, lavados y desinfectados manualmente
con solución al 0,1% de hipoclorito de sodio en
baldes plásticos. A 15 kg de frutos se les extrajo la
pulpa sin semillas para cada tipo de vino, dividiendo
posteriomente dicho producto en cuatro réplicas de
2,4 kg de pulpa/vino. Se pesaron en una balanza
Ohaus Scout Pro Series Electronic Toplaoding de 6
kg de capacidad. Para la obtención del mosto.
Procedimiento I (P-I): tratamiento de escaldado fue
aplicado, los frutos de muestras 4 y 5 fueron
sumergidos durante 5 a 10 minutos en agua a
ebullición, para ablandar la cáscara y facilitar su
eliminación, el resto del fruto (pulpa+semillas) fue
cortado manualmente en pedazos más pequeños.
Procedimiento II (P-II): no se aplicó tratamiento de
escaldado, los frutos fueron cortados manualmente
con cuchillo, perpendicular y ligeramente por debajo
del punto de inserción del pedúnculo al fruto para
MATERIALES Y METODOS
Frutos de variedades tomate de árbol con
semillas de arilo rojo (muestras 1, 2, 3, 4) y criollo
con semillas de arilo amarillo (muestra 5),
437
Figura 1. Tratamiento primario de los frutos de Tomate de
Árbol para la obtención de pulpa.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 436-441. 2009
Álvarez et al. Caracterización química y sensorial del vino artesanal de tomate de Cyphomandra betaceae Cav. Sendth
facilitar la extracción de la (pulpa+semillas), en las
muestras 1, 2 y 3; con la ayuda de una cuchara sopera
se extrajo separándola de la cáscara. La
pulpa+semillas provenientes de P-I y P-II, fueron
homogenizadas con la ayuda de licuadora “Osterizer
Classic” bajo condiciones asépticas (higienización del
área de trabajo, operarios, materiales y equipos) con
adición de agua en las proporciones: muestra 1 (12 l),
muestra 2 (15 l), muestra 3 (18 l), muestra 4 (15,5
l) y la muestra 5 (15 l).
Posteriormente se filtraron con lienzo de poro
mediano para separar la pulpa de las semillas
obteniendo así la cantidad de pulpa requerida. La
pulpa así obtenida fue usada para la preparación del
mosto a fermentar (Figura 2). Fue necesario aumentar
el contenido de sólidos solubles totales (SST),
motivado al bajo contenido de azúcares en los frutos
como consecuencia de la dilución realizada, aunada al
principio que estas frutas ácidas son de bajo dulzor, el
mosto fue enriquecido con sacarosa refinada
proveniente de la caña de azúcar, en cantidades
determinadas sobre la base del peso del mosto,
corrigiendo hasta alcanzar valores cercanos al de 21
ºBrix, lo cual se estandarizó con 2,5 kg de azúcar,
obteniendo así el mosto listo para ser fermentado al
adicionarle el pie de cuba en una relación 10-12% del
volumen total a fermentar, el cual fue elaborado con
levaduras del género Saccharomyces cerevisiae L.
¨levaduras activa seca¨ para panificación de la marca
comercial ¨Levapan¨ y activadas a 30ºC por 15
minutos en agua de azúcar (12 ºBrix).
Las muestras se prepararon por cuadruplicado
en las siguientes proporciones 2,4 kg de pulpa y 2,5
kg de azúcar en las muestras, para la obtención de
cinco tipos de vino cuatro rojos (muestras 1 , 2 , 3 y
Figura 2. Preparación de mosto y fermentación.
4) y uno blanco (muestra 5), variando la cantidad de
agua adicionada 12, 15, 18 , 15,5 y 15 litros
respectivamente (cuadro 1); la fermentación se
efectuó a una temperatura de 20 a 25 ºC en envases de
vidrio con una capacidad de 19 litros, con tapa que
permitió el escape del CO2 producido por la
fermentación.
El proceso de embotellado (Figura 3), una vez
trascurridos 8 a 10 días de iniciado el proceso
fermentativo, se dejó reposar por 5 días el líquido
fermentado (sin disturbar), permitiendo sedimentar
los sólidos suspendidos, para facilitar el primer
trasiego del mosto fermentado, el cual se realizó con
una manguera esterilizada a los 15 días de terminado
el proceso fermentativo y posteriormente a los 45 días
después del primer trasiego, se realizó un segundo
trasiego, manteniendo el líquido previamente
almacenado a temperatura de 8 ºC, estando el vino
artesanal listo para ser embotellado. Luego se
procedió con el proceso manual de llenado de las
botellas de vidrio y el taponeado, manteniendo las
botellas en refrigeración entre 4 y 5 ºC. Es de hacer
notar que al producto obtenido no se le adicionó en
Cuadro 1. Composición de las muestras del vino artesanal
de tomate de árbol obtenido.
Tipo de Vino
Muestra 1 Rojo
Muestra 2 Rojo
Muestra 3 Rojo
Muestra 4 Rojo
Muestra 5 Amarillo
Escaldado
Agua (l)
No
No
No
Si
Si
12,0
15.0
18,0
15,5
15,0
Figura 3. Proceso de embotellado.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 436-441. 2009
438
Álvarez et al. Caracterización química y sensorial del vino artesanal de tomate de Cyphomandra betaceae Cav. Sendth
alguna parte del proceso metabisulfito de potasio
(K2S2O5) ni dióxido de azufre (SO2), sustancias usadas
normalmente para evitar oxidaciones y crecimiento de
microorganismos en estos productos. A los vinos
obtenidos se les realizó análisis de las siguientes
variables químicas: el pH, la Acidez total (COVENIN
3286-97), por titulación con NaOH 0,1 N hasta
alcanzar un pH de 8,1 expresada en (g/l) de H2SO4 y
Acidez volátil expresada en términos de ácido acético
en g/l (Bordeu y Scarpa, 1998). Igualmente se
efectuaron determinaciones de
sólidos solubles
totales por refractometría, expresando los resultados
en ºBrix, realizando las correcciones de temperatura
correspondientes. (COVENIN, 924-83).
El
análisis estadístico de las variables
químicas se realizó bajo un diseño completamente
aleatorizado con un nivel de confiabilidad del 95%
(ANAVAR de una sola vía), considerando como
tratamiento los cinco vinos obtenidos en cuatro
replicas, para un total de veinte observaciones. Las
características sensoriales fueron evaluadas por el
método de puntuaciones ponderadas. Para el análisis
organoléptico de las muestras se realizó una
evaluación sensorial de preferencia con un panel no
entrenado de 15 personas a las propiedades de:
apariencia, color, olor, sabor; siendo la moda el
criterio de análisis estadístico. La evaluación se
realizó mediante la escala hedónica: Muy bueno=5,
Bueno=4, Algo Bueno=3, Algo malo=2 y Malo=1
(Lyon, 2000; Ibáñez y Barcina, 2000; Amerine et al.,
1965). Los datos fueron procesados con el paquete
estadístico SAS 2001.
RESULTADOS
El análisis de la varianza indicó que no hubo
diferencias significativas (p ≤ 0,05) entre las variables
químicas evaluadas a nivel de los diferentes tipos de
vino obtenidos. Los rangos variaron de 5,01-5,89 para
el pH, 4,47-6,22 g/l para la Acidez total, de 0,39-1,71
g/l para la Acidez volátil y 4,3-1,6 para los SST
(Cuadro 2). Las características organolépticas
evaluadas (apariencia, color, olor y sabor) por el
método de puntuaciones ponderadas (Cuadro 3)
reportó el mayor puntaje (4) en el vino proveniente de
la muestra 1 y el menor (2) en el vino de la muestra 5.
Los resultados sugieren a la muestra 1 como
la mejor a nivel sensorial y a la muestra 5 en las
características químicas. Los vinos elaborados en
este estudio resultaron rojos semisecos en la muestra
1 y secos las restantes muestras de los vinos,
incluyendo al vino artesanal blanco según el criterio
establecido en las NORMAS COVENIN 3342-97.
Cuadro 2. Caracterización química del vino artesanal de tomate de árbol obtenido.
Acidez Total
g/l H2SO4
4,47 a
5,06 a
4,91 a
6,22 a
4,64 a
Tipo de Vino
Muestra 1 Rojo
Muestra 2 Rojo
Muestra 3 Rojo
Muestra 4 Rojo
Muestra 5 Amarillo
Acidez Volátil
g/l Ac Acético
1,20 a
1,71 a
0,66 a
0,39 a
0,98 a
pH
Final
5,16 a
5,06 a
5,09 a
5,89 a
5,01 a
SST ºBrix
Final
5,2 a
4,9 a
4,3 a
4,3 a
4,4 a
Letras iguales indican que no existieron diferencias significativas (p ≤ 0,05).
Cuadro 3. Caracterización organoléptica del vino artesanal de tomate de árbol en el análisis sensorial de las muestras.
Valor entre paréntesis representa el porcentaje
Tipo de Vino
Muestra 1 Rojo
Muestra 2 Rojo
Muestra 3 Rojo
Muestra 4 Rojo
Muestra 5 Amarillo
Apariencia
4 (26,7)
4 (26,7)
3 (20,0)
2 (13,3)
2 (13,3)
Color
4 (21,1)
5 (26,3)
3 (15,8)
5 (26,3)
2 (10,5)
Olor
4 (25,0)
3 (18,8)
3 (18,8)
4 (25,0)
2 (12,5)
Evaluación: Muy Bueno 5; Bueno 4; Algo Bueno 3; Algo Malo 2; Malo 1
439
Revista UDO Agrícola 9 (2): 436-441. 2009
Sabor
4 (26,7)
3 (20,0)
2 (13,3)
4 (26,7)
2 (13,3)
Total (Media)
4,00 (24,6)
3,50 (23,1)
2,75 (16,9)
3,50 (23,1)
2,00 (12,3)
Álvarez et al. Caracterización química y sensorial del vino artesanal de tomate de Cyphomandra betaceae Cav. Sendth
DISCUSIÓN
El tratamiento de escaldado solamente facilitó
el pelado del fruto concordando con los reportados
por López et al., (2004). La acidez total reportados en
este trabajo para los vinos artesanales de tomate de
árbol son muy similares a los obtenidos por Vargas et
al., (1994) , en vinos provenientes de trece variedades
de vid, creciendo en zonas tropicales, la cual fue
expresada como acidez sulfúrica, mientras las normas
COVENIN 3286 -97, la acidez total es expresada
como acidez tártarica y debe tener un valor de 4 g/l
como mínimo, concordando con Mora (1999) en
valores del orden de 5,0 g/l , expresado como ácido
tartárico o de 3,25 g/l expresado como ácido
súlfurico, lo cual difiere de los valores reportados en
este estudio. El alto contenido de los valores puede
ser debido al crecimiento de flora microbiana
secundaria que aumentaría la cantidad de ácidos
orgánicos durante el proceso de fermentación. La
acidez volátil fue expresada como ácido acético y su
máximo valor de 1,0 g/l (COVENIN 3342 -97). Los
vinos procedentes de las muestras de mostos 3, 4 y 5,
alcanzaron valores por debajo de lo máximo
permitido, mientras que para los vinos de las muestras
1 y 2, fue lo contrario. Esto es aparentemente
contradictorio debido a que estos últimos fueron unos
de los mejores evaluados en las pruebas de catación.
Los valores reportados de pH fueron muy altos y sus
valores deben estar entre 3,2 a 3,9 (Pérez, 2003),
mientras que el contenido final de los SST fue
relativamente bajo en comparación a la Norma
COVENIN (3342-97) donde reporta unos valores de
hasta 5 g/l para vinos secos y entre valores mayores
de 5 hasta 55 g/l para vinos semisecos. López et
al., (2004) reportaron resultados finales del producto
fermentado con valores mas bajos en el pH y en la
acidez total, mientras que el contenido de SST
valores mayores. Esta variabilidad del parámetro
acidez total puede ser debido a que sus valores están
expresados como ácido cítrico y en este trabajo se
realizó en base al ácido sulfúrico.
Los atributos de las evaluaciones sensoriales
(apariencia, color, olor y sabor) fueron determinantes
en conocer la aceptación del producto obtenido por un
panel no entrenado. Para la discusión del análisis de
calidad sensorial realizado en el laboratorio de
catación, se puede decir que el vino proveniente de la
muestra 1 (Cuadro 3) alcanzando el mayor valor
registrado de 4,0 (o 24,6% de aceptación), lo cual
significa que fue muy apetecible por el panel con
buen bouquet, con material colorante estable , de un
sabor afrutado característico con aptitudes para el
añejamiento por su buen cuerpo y aceptabilidad, con
un sabor a vino seco y con un contenido de azúcar
muy bajo (Cuadro 2).
En este caso los indicadores más importantes
en las evaluaciones sensoriales fueron color, cuerpo y
bouquet. Todo ello confirma la importancia de la
aplicación de este tipo de análisis antes de que
cualquier nuevo producto sea ofertado al mercado.
CONCLUSIONES
Debido al desequilibrio entre los contenidos
de azúcares y ácidos en los frutos de tomate de árbol
con la tendencia de ser bajos en los primeros y de
altos valores en el segundo, los resultados obtenidos
indican la posibilidad de usar la adición de azúcar
refinada en la elaboración de vinos artesanales. El
vino elaborado proveniente de la técnica de escaldado
o no en los frutos de tomate de árbol fue de probada
aceptabilidad por los catadores, los cuales no
teniendo entrenamiento en la catación de vinos
resultaron con acertadas decisiones en los parámetros
estudiados. Con la tecnología rudimentaria artesanal
usada en este ensayo es técnicamente factible la
elaboración de una bebida alcohólica del tipo vino a
partir del fruto del tomate de árbol.
Este vino con características químicas y
sensoriales parecidas a los vinos provenientes de
frutos de uva, puede obtenerse de mostos fermentado
de tomate de árbol. Dependiendo del contenido de
SST y de la acidez podremos tener vinos artesanales
provenientes del tomate de árbol de semillas de arilo
rojos para vinos tintos y los provenientes de semillas
con arilo amarillo para vinos blancos secos y
semisecos. Con otras técnicas metodológicas como
son el uso de inhibidores del crecimiento de
microorganismo indeseables tal como el agregar
metabisulfito de potasio en el mosto antes de la
fermentación; y/o
el uso de acondicionadores
nutritivos tales como el fósfato ácido diamónico , que
ayuda tanto al crecimiento de las levaduras como en
el acelerar el proceso fermentativo y la utilización de
levaduras secas seleccionadas de probado poder
fermentativo (productoras de alcohol), como la
Saccharomyces cerevisiae L. var. ellipsoideus, se
puede mejorar la calidad del vino artesanal del tomate
de árbol.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 436-441. 2009
440
Álvarez et al. Caracterización química y sensorial del vino artesanal de tomate de Cyphomandra betaceae Cav. Sendth
AGRADECIMIENTO
Los autores agradecen el financiamiento del
proyecto “Tomate de árbol (Cyphomandra betaceae
(Cav.) Sendth., fruto promisorio para la
diversificación del agro Andino FT/RF-01-04/RG” a
las
instituciones
IICA,
FONTAGRO,
PROCIANDINO,
Universidad
Centroccidental
Lisandro Alvarado (Barquisimeto), Universidad de
Los Andes (Trujillo).
LITERATURA CITADA
Álvarez. R. y J. E. Manzano. 2006, Poda de
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(Cyphomandra
betaceae
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Revista UDO Agrícola 9 (2): 436-441. 2009
Elaboración y evaluación de las características sensoriales de un yogurt de leche caprina con
jalea semifluida de piña
Development and sensory evaluation of the characteristics of a goats milk yogurt with pineapple jelly semifluid
Iria ACEVEDO PONS
1
, Oscar GARCÍA1, Jorge CONTRERAS1 e Ingrid ACEVEDO2
Decanato de Agronomía. Programa de Ingeniería Agroindustrial. Universidad Centrooccidental “Lisandro
Alvarado” (UCLA); Barquisimeto, estado Lara, Venezuela y Decanato de Medicina Veterinaria. Programa de
Agropecuaria. UCLA. E-mails: [email protected], [email protected], [email protected],
[email protected] y [email protected]
Autor para correspondencia
Recibido: 04/08/2008
Fin de segundo arbitraje: 29/07/2009
Fin de primer arbitraje: 31/03/2009
Segunda revisión recibida: 24/09/2009
Primera revisión recibida: 27/04/2009
Aceptado: 01/10/2009
RESUMEN
El ensayo tuvo como propósito elaborar y evaluar las características sensoriales de un yogurt de leche caprina con jalea
semifluida de piña, para darle mayor valor agregado a estos productos abundantes en el Estado Lara. Se evaluó la
proporción de peptina para elaborar la jalea semifluida de piña, mediante un diseño completamente al azar de cuatro
tratamientos (0; 0,05; 0,1; 0,15 % de peptina/pulpa de piña) con 8 repeticiones. Se determinó el pH, acidez, sólidos solubles
y viscosidad. Después de adicionar el cultivo láctico a la leche caprina se incorporó la mezcla sobre la jalea semilíquida de
piña y se incubó. Luego se evaluó la aceptación del producto a través del análisis sensorial (color, olor, sabor, textura,
dulzor y apariencia) al compararlo con un producto comercial (yogurt de leche de vaca con jalea de piña), empleando
panelistas no entrenados. Como resultado se encontró pH de 4,00 a 4,30; sólidos solubles de 64,90 a 65,90; °Brix y acidez
de 0,84 a 0,99 %; en las proporciones de peptina utilizada. Se seleccionó la adición de 0,15% de pectina por presentar la
mayor viscosidad en la jalea de piña. En la evaluación sensorial del yogurt con la jalea se encontró que los panelistas
mostraron aceptación en cuanto color, olor, sabor y textura, por lo que se concluye que el yogurt de leche caprina con jalea
semifluida de piña puede ser utilizado en la comercialización de leches fermentadas.
Palabras clave: jalea semifluida, piña, yogurt, leche caprina.
ABSTRACT
The test was aimed to develop and evaluate the sensory characteristics of in goat milk yogurt with semifluid pineapple jelly
to give greater value to these products abundant in the state of Lara. We evaluated the proportion of peptina to make
pineapple jelly, using a completely randomized design with four treatments (0, 0.05, 0.1, 0.15% peptina/pineapple pulp) and
8 replicates. We determined the pH, acidity, soluble solids and viscosity. After adding starter cultures of to acid to milk
goats was placed the mixture over pineapple jelly and incubated. Then they evaluated the product acceptance through
sensory analysis (color, odor, taste, texture, sweetness and appearance) compared with a commercial product (cow's milk
yogurt with pineapple jelly) using untrained panelists. As a result it was found pH from 4.00 to 4.30, soluble solids content
of 64.90 to 65.90 ° Brix and acidity from 0.84 to 0.99% in the proportion of peptina used. Was selected the addition of
0.15% pectin by the higher viscosity present in the pineapple jelly. In the sensory evaluation in the yogurts were found that
the panelists showed acceptance by the color, odor, taste and texture, so it is concluded that the goat milk yogurt with
pineapple jelly can be used in marketing of fermented milk products.
Key words: Semi-fluid jelly, pineapple, yogurt, milk goat.
INTRODUCCIÓN
En las recientes épocas se ha puesto mucho
interés en los efectos benéficos potenciales de las
leches fermentadas sobre la salud. Las mismas se han
consumido durante miles de años, históricamente se
destaca no sólo por su sabor agradable y ligeramente
ácido, sino también por su mayor periodo de
conservación en comparación con la leche (Blanco et
al., 2006).
Entre las leches fermentadas se encuentra el
yogurt elaborado a partir de leche entera o
descremada, en el cual toman acción las bacterias
ácido lácticas, transformando los azúcares en ácido
láctico y otros compuestos. Para producir esta
Revista UDO Agrícola 9 (2): 442-448. 2009
442
Acevedo Pons et al. Evaluación de las características sensoriales de un yogurt de leche caprina con jalea semifluida de piña
fermentación
intervienen
el
Streptococcus
thermophilus y Lactobacillus delbruckii spp
bulgaricus (COVENIN, 1998).
Actualmente se consume el yogurt por sus
propiedades organolépticas, por
lo que se ha
convertido en uno de los alimentos lácteos más
apetecidos del mundo con variedad de sabores y
presentaciones existentes en el mercado, como por
ejemplo: yogurt natural (sin adición de aromas,
sabores y azúcares), yogurt azucarado, yogurt con
edulcorantes calóricos y no calóricos permitidos y
yogurt con frutas, zumos y pulpas (Madrid, 1996).
También existen yogures de distintas consistencias:
líquido, batido y semilíquido (Blanco et al., 2006).
Además, el yogurt es rico en proteínas,
minerales, enzimas y vitaminas (D y B12) las cuales
aumentan su valor nutricional convirtiéndose en un
producto
alternativo
en
la
alimentación,
especialmente si el consumidor no pudiera asimilar la
lactosa (Tamine y Robinson, 1991).
Blanco et al. (2006), obtuvieron un yogurt
light para ofrecer a consumidores con regímenes
especiales de alimentación, tales como diabéticos,
obesos y deportistas, para ello, sustituyeron la
sacarosa por el edulcorante no calórico de pulpa con
40% de mango, 45% piña y 10% de maracuyá.
contenido de fibra de la piña aumenta la digestibilidad
(De La Cruz y García, 2008).
El objetivo fue elaborar un yogurt a base de
leche caprina y jalea semifluida de piña que tenga
aceptabilidad por el consumidor, donde se aprecie y
aproveche las ventajas de la leche caprina no utilizada
en el mercado nacional para la elaboración de yogurt.
MATERIALES Y MÉTODOS
Descripción del ensayo
El ensayo inició con la determinación de la
proporción de peptina para elaborar la jalea
semifluida de piña. Para establecer la misma, se
realizó un análisis físico-químico de la jalea
semifluida de piña con diferentes porcientos de
adición de pectina mediante la determinación del pH,
acidez, sólidos solubles y viscosidad.
En la segunda etapa del ensayo, una vez
obtenido el yogurt se evaluó la aceptación del
producto a través del análisis sensorial (color, olor
sabor, textura, dulzor y apariencia), al compararlo con
un producto comercial (yogurt de leche de vaca con
jalea de piña), por medio de un panel no entrenado
conformado por 43 panelistas.
Obtención de la materia prima
Asímismo, la utilización de la piña (Ananas
comosus) por su composición química,
ofrece
ventajas para su aprovechamiento comercial, por
contener 13 a 19% de sólidos totales, de los cuales, la
sacarosa, glucosa y la fructuosa son los principales
componentes, además 2-3% de fibra. La misma puede
ser procesada como mermelada, jalea, jalea
semifluida, jarabe, entre otros. El proceso como jalea,
por lo general consiste en una preparación a partir del
jugo de la fruta y se llega a obtener una consistencia
de gel semifluido, puede contener trozos de fruta o
prescindir de ellos.
Por otra parte, la leche caprina por presentar
altos niveles de grasa, altos contenidos de proteínas,
rica en minerales y vitaminas (Alais, 1985; Alfa
Laval, 1990; Tamine y Robinson, 1991; Amiot,
1995), se podría aprovechar en la elaboración de
yogurt, el cual combinado con las características de la
piña se puede convertir en un producto alternativo en
la alimentación, especialmente si el consumidor no
pudiera asimilar la lactosa, más aún, ayuda a
regenerar la flora intestinal y al unirse con el alto
443
El yogurt se elaboró a base de leche caprina,
de las razas criollas mestizas con nubia, empleando
animales ubicados en el Caserío el Cercado. La leche
de estas cabras cumplía con las condiciones
higiénicas sanitarias. La jalea semifluida de piña se
preparó de frutos maduros de Ananas comosus var.
Cayena Lisa, provenientes del Caserío Cordero,
parroquia Tamaca del Municipio Iribarren del Estado
Lara.
Formulación de la jalea semifluida de piña
La formulación de los productos elaborados
se observa en el Cuadro 1. Se ensayaron tres
proporciones de peptina (0,05; 0,1; 0,15 %) y un
control (sin peptina).
Procedimiento para la preparación de la jalea
semifluida
Las piñas maduras, de tamaño y forma
uniforme, libre de pudriciones, ausencia de
Revista UDO Agrícola 9 (2): 442-448. 2009
Acevedo Pons et al. Evaluación de las características sensoriales de un yogurt de leche caprina con jalea semifluida de piña
quemaduras de sol, magulladuras, sin agrietamientos,
libre de daños por insectos, fueron peladas en forma
manual y se cortaron en trozos de 2 cm, para luego
ser licuadas durante 2 min a 3320 rpm, utilizando una
licuadora industrial marca Skymsen, modelo Lar-15.
Una vez licuadas se filtró en un cedazo de acero
inoxidable hasta obtener un kg de pulpa filtrada.
Posteriormente, se adicionó el azúcar: en una
proporción 1:1 de pulpa de fruta y azúcar (p/p), luego
se cocinó sin dejar hervir el jugo de piña, durante 60
min a una temperatura de 70 ºC, utilizando un
termómetro bimetálico digital (marca Acurite de - 45
a 200 ºC) con agitación constante, hasta alcanzar los
55° Brix y 3 de pH según lo que establece la norma
(COVENIN, 1989). El producto obtenido se envasó
en recipientes plásticos marca selva de 150 cm3
debidamente identificados, a una temperatura de 70
ºC. El envasado se realizó con 20 g de jalea en el
fondo del recipiente. Seguidamente, los envases
fueron refrigerados a una temperatura de 10 ºC/ 2h,
para después adicionar la mezcla de leche caprina con
el cultivo láctico sobre la jalea semilíquida de piña
hasta completar los 100g del recipiente.
Procedimiento para la preparación del yogurt
caprino
La leche de cabra se filtró por medio de un
liencillo para evitar el ingreso de partículas extrañas
como pelos, suciedad y hojas, al proceso de
elaboración del yogurt. Se ajustaron los sólidos
totales de la leche a 14-15%, por medio de la adición
de 3% leche en polvo (Rawson y Marshall, 1997),
después fue mezclada en una licuadora industrial
marca Siemsen, modelo Lar-15, 3320 rpm y se
pasteurizó a 80°C ± 1°C/ 30 min (Alais, 1985), en una
olla de acero inoxidable (Tamine y Robinsón, 1991),
luego se enfrió hasta obtener la temperatura de 42°C,
en la cual se adicionó 3% de cultivo láctico comercial
(marca Biochem, YO/22 10U) suministrado por la
Cuadro 1. Formulación de la jalea semifluida de piña.
Porcentaje de peptina/Pulpa de
piña
Ingredientes
0
0,05 0,10
0,15
Pulpa de fruta (kg)
1
1
1
1
Azúcar refinada (kg) 1
1
1
1
Peptina (g)
0
0,5
1
1,5
Ácido cítrico (g)
3
3
3
3
Agua (ml)
100
100
100
100
Total (g)
2103,0 2103,5 2104,0 2104,5
empresa Ricerche, liofilizado con cepas del
Lactobacillus
bulgaricus
y
Streptococcus
thermophilus.
Una vez adicionado el cultivo láctico se
incorporó la mezcla sobre la jalea semilíquida
contenida en el recipiente hasta completar los 100g.
Se incubó en una estufa hasta alcanzar pH 4,6;
durante un tiempo de 5,5 h ± 1h a temperatura de 43 a
45ºC, para lograr la acidificación. Los productos
obtenidos se colocaron en el refrigerador (10 ± 1°C).
Variables evaluadas
Análisis Físico-Químico
Se evaluaron el pH, sólidos solubles, acidez y
viscosidad durante el proceso de elaboración de la
jalea semifluida de piña.
pH
Se evaluó el pH según lo establecido por la
AOAC (1990), durante el proceso de cocción de la
jalea de piña e incubación del yogurt. Se utilizó un
potenciómetro marca Scharlau (obtenido de Sumitk
enVenezuela), calibrado con solución buffer de 4 y 7
de pH (20 ºC).
Sólidos solubles
Se determinó el contenido de sólidos solubles
durante la cocción de la jalea. Se empleó un
refractómetro marca Atago (obtenido de Sumitk
enVenezuela) de rango 0 a 99 %. Los valores se
expresaron en ºBrix.
Acidez
Se tituló una muestra de 10 ml con una
solución alcalina de hidróxido de sodio (0,1N) en
presencia de fenoltaleína como indicador.
Viscosidad
Se utilizó el viscosímetro (Brookfield
Engineering Laboratories Inc., Stoughton, Mass.
E.U.A.) para determinar la viscosidad a temperatura
ambiente (22°C). Se realizaron con aguja N° 2,
velocidad de corte de 50 rpm. Los resultados se
expresaron en centipoise (cps).
Revista UDO Agrícola 9 (2): 442-448. 2009
444
Acevedo Pons et al. Evaluación de las características sensoriales de un yogurt de leche caprina con jalea semifluida de piña
instrucciones claras y precisas que no inducierán al
error (Anzaldúa-Morales, 1994).
Evaluación Sensorial
La aceptación del producto se evaluó
basándose en las características sensoriales como el
olor, color, sabor, dulzor, textura y apariencia general,
utilizando una escala hedónica de 5 puntos (Arcila y
Mendoza, 2006; Castañeda et al., 2009), lo cual se
muestran en el Cuadro 2.
Cuadro 2. Escala hedónica para la evaluación sensorial de
los atributos de sabor, olor, color, dulzor,
textura y apariencia general.
Puntaje
5
4
3
2
1
Escala de medición
Me gusta mucho
Me gusta moderadamente
No me gusta ni me disgusta
Me disgusta moderadamente
Me disgusta mucho
Para realizar la evaluación se seleccionó el
tratamiento que contenía mejor consistencia del
producto, basados en el análisis físico-químico. Para
la evaluación sensorial se comparó con un producto
comercial (yogurt de leche de vaca con jalea de piña).
El análisis sensorial se llevó a cabo en el
laboratorio de evaluación sensorial del programa de
Ingeniaría Agroindustrial de la Universidad
Centroccidental “Lisandro Alvarado”.
Los yogures elaborados fueron analizados
sensorialmente por un panel no entrenado
conformado por un grupo de 43 estudiantes, de los
cuales 23 eran del sexo femenino y 20 masculinos,
estudiantes
de
Ingeniería
Agroindustrial
correspondiente al tercero y sexto semestre, entre
edades de 17 y 20 años.
Se estableció el criterio de emplear 43
panelistas, de acuerdo con lo reportado por los autores
Arcila y Mendoza (2006), Blanco et al. (2006) y
Sindoni et al. (2008), los cuales trabajaron con
panelistas no entrenados de cantidad inferior a 50
personas.
Se estableció un horario adecuado para las
pruebas y se aseguró que los evaluadores no hubieran
fumado por lo menos 30 min antes de la prueba, que
no usaran perfume, que no comieran ni probaran nada
que pudiera influir sobre la prueba de evaluación. Se
redactaron los formularios para las pruebas con
445
La evaluación se realizó en cabinas
individuales con el objeto de no ejercer influencia
sobre los demás. Las pruebas se realizaron en un
lugar tranquilo, lejos de ruidos y olores extraños, con
buena iluminación natural y se aseguró que los
catadores se lavaran la boca con agua después de cada
captación. Se acompañó de galleticas (Fortín y
Desplancke, 2001).
A los panelistas se les pidió anticipadamente
su aceptación a participar en esta prueba y se les
explicó de antemano las características generales de la
evaluación y la responsabilidad que ellos tenían como
jueces.
Concluidas las evaluaciones la información se
tabuló en forma manual y se determinaron los
porcentajes mediante un gráfico, con el fin de hacer
un análisis más objetivo de los datos recabados.
Análisis Estadístico
Se aplicó un diseño completamente al azar de
cuatro tratamientos (0; 0,05; 0,1; 0,15% de peptina)
con 8 repeticiones. Se realizaron los análisis
estadísticos por medio del paquete SPSS versión 15.0
para establecer si existen diferencias significativas al
evaluar el efecto de la peptina sobre los análisis
físico-químico (pH, acidez, sólidos solubles y
viscosidad), por el análisis de la varianza descrito por
Montgomery (1991). Las diferencias de medias se
analizaron por la prueba de Tukey (Gutiérrez y Vara,
2003).
RESULTADOS Y DISCUSIONES
Análisis físico-químico de la jalea de piña
En el Cuadro 3 se observa que los contenidos
de pH, sólidos solubles y acidez del producto
obtenido, presentaron un comportamiento definido,
independientemente de la concentración de peptina y
están de acuerdo a los valores establecidos
(COVENIN, 1981). El análisis estadístico de las
variables físico-químicos evaluados evidenció que no
existen diferencias significativas (P< 0,05) en los
valores obtenidos en presencia de peptina y en
ausencia de la misma.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 442-448. 2009
Acevedo Pons et al. Evaluación de las características sensoriales de un yogurt de leche caprina con jalea semifluida de piña
Los resultados encontrados en este estudio
son similares a los reportados por Delmonte et al.
(2006) quienes encontraron valores similares de pH
(entre 2,95 a 3,11) en jalea de durazno.
Por otra parte, en el Cuadro 3 se observa que
los mayores valores se encontraron al utilizar 0,15%
de peptina.
Estos resultado podrían
deberse a la
capacidad que tienen las peptinas de enlazar
moléculas de agua libre; esta propiedad se intensifica,
probablemente, a una mayor concentración. El
incremento de la viscosidad permite la estabilidad y
uniformidad del producto final, además, contribuye a
mejorar las propiedades sensoriales de las jaleas de
frutas (COVENIN, 1981).
Evaluación sensorial del yogurt de leche caprina
con jalea semifluida de piña
leches. Por otra parte, el yogurt hace la leche más
digestiva para aquellas personas que no pudieran
tolerar la leche de vaca, igualmente ayuda a la
digestibilidad al unirse con la piña por el alto
contenido de fibra (De La Cruz y García, 2008).
Igualmente Rincón et al. (2005) encontraron
buena apariencia global del yogurt líquido semidescremado al compararlo con las marcas
comerciales. Más aún, Berruga et al. (2007)
mencionaron que los yogures de leche de oveja
pueden ser incorporados en el mercado nacional, por
presentar buena apariencia global, debido a que no
presentaron diferencias con los yogures de leche de
vaca.
El color del yogurt según González (2002) y
Wittig de Penna et al. (2005) resulta ser uniforme y
natural. Esto debido a la presencia de carotenoides
que han sido convertidos a vitamina A (Walstra et al.,
1987).
Se seleccionó el tratamiento con 0,15 % de
peptina, basados en las variables físico-químicas
observadas en la consistencia del producto, para
evaluar la preferencia de éste, con respecto al color,
olor, sabor, textura, dulzor y apariencia de un
producto comercial (yogurt de leche de vaca con jalea
de piña).
Se observa en la Figura 1 que los panelistas
manifestaron que el yogurt de leche caprina con jalea
semifluida de piña, les gusta moderadamente con
respectos a los atributos de color (51,1%), sabor y
olor (48,0%), de textura y dulzor (58,1%) y en la
apariencia (46,5%) al compararlo con un yogurt
comercial.
De igual modo Wittig de Penna et al. (2005)
encontraron buena aceptación de un yogurt batido de
fresa en cuanto al olor, dulzor y apariencia del
producto, por ser natural y agradable. Asímismo,
Tamine y Robinson (1991) consideraron que el sabor
de la leche caprina es más agradable que las otras
Figura 1. Análisis sensorial del yogurt de leche caprina
con jalea semifluida de piña, comparado con un
yogurt comercial.
Cuadro 3. Análisis físico químico de la jalea semifluida de piña.
Variables
pH
Sólidos Solubles (º)
Acidez (% )
Viscosidad (cps)
4,35 a
65,04 a
0,84 a
5,14 d
0
± 0,10
± 0,19
± 0,08
± 0,09
Contenido de peptina (%)
0,05
0,10
4,30 a ± 0,17
4,00 a ± 0,09
65,90 a ± 0,17
65,6 a ± 0,12
0,85 a ± 0,12
0,99 a ± 0,17
7,18 c ± 0,11
10,30 b ± 0,09
0,15
4,18 a ± 0,13
64,90 a ± 0,20
0,90 a ± 0,15
13,56 a ± 0,14
Prueba de medias según Tukey, (P< 0,05). Medias con letras distintas difieren por filas.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 442-448. 2009
446
Acevedo Pons et al. Evaluación de las características sensoriales de un yogurt de leche caprina con jalea semifluida de piña
CONCLUSIÓN
En la elaboración de la jalea de piña se
encontraron apropiadas características físico-químicas
y mayor viscosidad al utilizar 0,15% de peptina.
El yogurt de leche caprina con jalea
semifluida de piña presentó aceptación moderada, con
respecto a los atributos de color (51,1%), sabor y olor
(48,0%), textura y dulzor (58,1%) y apariencia
(46,5%), al compararlo con un yogurt comercial por
medio de un panel no entrenado.
De acuerdo a los resultados de esta
investigación se podrían realizar estudios de
factibilidad con el propósito de incorporar el yogurt
de leche caprina con jalea semifluida de piña al
mercado nacional para la comercialización de leches
fermentadas.
De este modo, se puede ofertar un derivado
de la leche caprina en forma de yogurt a
consumidores que no toleran la lactosa, generando de
este modo mayor valor agregado a estos rubros tan
abundantes en el estado Lara.
AGRADECIMIENTO
A la Coordinación de extensión del decanato
de Agronomía de la Universidad Centroccidental
Lisandro Alvarado, por el financiamiento otorgado
bajo el código EU-AG-008-2009.
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Revista UDO Agrícola 9 (2): 442-448. 2009
448
Contenido de nitrógeno, fósforo y potasio en harinas de clones de musáceas comestibles (Musa
spp.)
Nitrogen, phosphorus and potassium content in flours of edible musáceas clones (Musa spp.)
Julitt B. HERNÁNDEZ F., 1 Adolfo Enrique CAÑIZARES CHACÍN2, Giomar BLANCO1,
Isabel ARRIECHE1, Alexis PÉREZ1, César SALAZAR1 y Meylú GONZÁLEZ1
1
Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas, INIA-Yaracuy, Carretera vía aeropuerto, Flores Boraure, Km.
3, San Felipe, CP 3201, estado Yaracuy e 2INIA-Monagas, Laboratorio de Poscosecha. San Agustin de la Pica,
vía Laguna Grande. Venezuela. E-mails: [email protected], [email protected] y
[email protected]
Autor para correspondencia
Recibido: 03/06/2009
Primera revisión recibida: 15/10/2009
Fin de primer arbitraje: 10/09/2009
Aceptado: 25/10/2009
RESUMEN
Esta investigación surge con el propósito de evaluar el contenido de nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K) en harinas de
diferentes clones y partes de musáceas comestible; para ello se instaló un experimento, con un diseño en bloques al azar con
cuatro repeticiones, cinco clones de musáceas (‘FHIA 01’, ‘FHIA 02’, ‘FHIA 03’, ‘Yangambi Km5’ y ‘Plátano Hartón’) y
36 plantas/parcela. Se obtuvieron harinas de seudotallo, hoja, concha, pulpa del fruto, bellota y raquis del racimo y se
procedió al análisis químico de los nutrientes N, P y K. El análisis estadístico de los datos se realizó mediante un arreglo
factorial. Se encontraron diferencias altamente significativas para los contenidos de N, P y K, resultando con el mayor
contenido de N la harina de hoja de ‘FHIA 03’ (2,57%); de P, la de bellota de ‘FHIA 03’ (0,37%) y de ‘Yangambi Km 5’
(0,34%) y de K, la de raquis de ‘Plátano Hartón’ (2,32%). En conclusión, estas harinas representaron un potencial para el
aprovechamiento de las partes de la musácea en elaboración de harinas como materia prima para formular alimentos
concentrados para animales con contenidos en NPK aceptables, dando un aprovechamiento integral al cultivo y a las partes
de la planta que no son utilizadas por el productor. Se recomienda realizar estudios de digestibilidad con raciones
alimenticias para animales y de factibilidad económica.
Palabras Clave: Harina de musáceas, concentrado para animales, complemento ración alimenticia, contenidos de N, P y K.
ABSTRACT
The aim of this research emerged to evaluate the content of N, P, K in flours from different parts of edible Musa clones. For
this experiment, a randomized block design with four replicates was established by using five Musa clones (‘FHIA 01’,
‘FHIA 02’, ‘FHIA 03’, ‘Yangambi Km5’ y ‘Plátano Hartón’ and 36 plants per plot. Pseudostem, leaf, shell, fruit pulp,
acorn, and rachis of the bunch were ground to fine flour; and a chemical analysis of N, P, K nutrients was performed.
Statistical analysis of data in a factorial arrangement was used. A highly significant difference for N, P, K contents was
found, resulting in higher content of N from ‘FHIA 03´ leaf flour (2.57%), P from ‘FHIA 03’ and ‘Yagambi Km 5’ acorn
flour (0.37 and 0.34% respectively); and K from ‘Plátano Hartón’ rachis flour (2.32%). As conclusion, these Musaceae
vegetative parts represent a potential in flour preparation as raw material for making animal feed with acceptable N P K
content, giving an integral advantage for crop and plant parts which can be used by the producers. Digestibility studies in
animals and food rations for economic feasibility are recommended.
Key words: Musa flour, concentrate for animal food, supplement rations, contents of N, P and K.
INTRODUCCIÓN
En la región centroccidental del país se tiene
una población de 1.240.884 bovinos, distribuidos en
12.779 fincas, donde el 80% de la población bovina
se encuentra en los estado Falcón, Lara y Yaracuy, el
17% en los estados Aragua, Carabobo y en menor
449
proporción en el estado Miranda (3%). (Mosquera,
2005). Sin embargo, uno de los principales elementos
que incrementa el costo de producción de ganado
bovino es la alimentación y su calidad (Clavero et al.,
1997). En el estado Yaracuy, los sistemas de
producción de leche y carne, semi-intensivos e
intensivos se basan principalmente en el manejo de
Revista UDO Agrícola 9 (2): 449-457. 2009
Hernández et al. Contenido de nitrógeno, fósforo y potasio en harinas de clones de musáceas comestibles
gramíneas introducidas con escaso manejo
agronómico y elevado suministro de alimentos
concentrados y/o subproductos de la agroindustria,
ocasionando frecuentemente un estancamiento de la
producción, debido a los cambios en los costos de los
insumos con relación al precio de la leche y la carne,
principalmente en la época de mínima precipitación
(Urdaneta, 2004), por lo que es importante buscar
ingredientes abundantes y de bajo costo que puedan
sustituir a las materias primas tradicionales (harinas
de maíz, sorgo y soya, otros) en la dieta de estos
animales (Marín et al., 2003).
Se han realizado diversos estudios en la
búsqueda de alternativas para suplementar la dieta
alimentaria para rumiantes, donde se han evaluado las
características bromatológicas y de preferencia de
diferentes especies vegetales como Saccharum sp,
Gliricidia sepium (Urdaneta, 2004), Chlorophora
tinctoria, Morus alba, Pithecellobium pedicellare,
Gliricidia sepium, Guazuma ulmifolia, Cordia alba,
Trichantera gigantea, Tithonia diversifolia, Leucaena
leucocephala, Moringa oleifera, Azadirachta indica y
Samanea saman (García et al., 2008), Acacia spp.,
Bauhinia cumanensis, Erythrina fusca, Bulnesia
arborea, Capparis odoratissima, Cassia alata,
Hibiscus rosa-sinensis, Pentaclethra macroloba y
Wedelia aff. caracasana (Medina et al., 2008), entre
otros. Las harinas de frutos de musáceas también han
sido evaluadas para este fin, probándose métodos para
la producción de las mismas (Pacheco Delahaye et
al., 2008). Se estudió además, el efecto de la
fertilización con nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio
(K) en la producción de forraje con la asociación
kikuyo-maní forrajero, para el pastoreo de animales,
determinandose que el N influía significativamente,
obteniendo promedios de 314,9 kg MS/ha/pastoreo y
aún cuando el P y el K no presentaron significancia,
la tendencia fue positiva con todos los tratamientos
aplicados (Ciro et al., 2004).
Las musáceas (plátanos y bananos), Musa
spp., son frutas tropicales que suelen cultivarse con
fines comerciales o de autoconsumo humano en
muchas partes del mundo. En Venezuela en el año
2003, se señaló una producción de plátanos de
497.371 ton y de cambur de 638.731 ton; en una
superficie cosechada de 41.475 ha y 41.634 ha
respectivamente (Fedeagro, 2004); siendo el estado
Yaracuy el noveno productor de plátano con 786
productores y 1.785 ha, de los cuales 223 productores
y 592 ha se encuentran en el municipio Veroes
(Hernández y Zamora, 2001). En el país
no
solamente se dispone de una producción nacional de
plátano y cambur (pulpa y concha), sino que en la
misma se generan otros subproductos que quedan en
el campo después de la cosecha, tales como los
seudotallos, hojas, bellota del racimo y raquis. Estos
cultivos, suelen generar un volumen importante de
residuos y sobrantes de frutas no aptas para el consumo humano, y que se han explorado como alimento
animal. Las investigaciones referentes del valor
nutricional y alimenticio de estas harinas están
concentradas a la dieta humana, más que animal, es
así como se determinaron por activación neutrónica
(INAA) el estado nutricional de seis variedades de
plátano, analizando un total de 12 minerales en la
pulpa y piel, concluyendo que la presencia de siete
micronutrientes esenciales convertían al plátano
adecuado para la vida humana (Danso et al., 2006).
Algunos productores o industriales han intentado con
estos rubros la elaboración de harina para ser usada
como base para sopas y cremas; este producto
también puede atraer y ampliar la base de
consumidores (Restrepo, 2002).
La importancia económica de utilizar el
follaje de los cultivos como una fuente alternativa en
la alimentación animal depende de la cantidad
producida y de su composición de nutrientes. En
Venezuela, el plátano es uno de los cultivos con
mayor atractivo económico, por tener grandes áreas
de siembra, cosecharse durante todo el año y por la
gran disponibilidad de residuos (Marín et al., 2003).
Por otra parte, las Musáceas son cultivos de alta
producción de biomasa (Quintero y Ataroff, 1998).
Se ha señalado que las hojas y seudotallos
representan una perspectiva para desarrollar nuevos
productos para la alimentación animal, que
generalmente se pierden a nivel de campo
(Babatunde, 1991). En Venezuela, se utilizan los
seudotallos molidos y mezclados con melaza y las
harinas deshidratadas de frutas y concha de bananos
como parte de la dieta en la alimentación de aves y
ganado, (Martínez et al., 1999). En Nigeria se ha
logrado desarrollar la soyamusa y la soyaplantain, una
leche a base de soya y/o plátano, utilizada en la
alimentación de los bebé humanos; la misma está
compuesta por 60% de harina de plátano, 32% de
soya y 8% de azúcar, la cual puede contener 15,8% de
proteínas, 8% de grasa, 72,8% de carbohidratos y
457,4 Kcal por cada 100 g (Ogazzi et al., 1996).
Además, puede ser usada como parte de la dieta
terapéutica en el tratamiento de la desnutrición
(INIBAP, 1996).
Revista UDO Agrícola 9 (2): 449-457. 2009
450
Hernández et al. Contenido de nitrógeno, fósforo y potasio en harinas de clones de musáceas comestibles
Por otra parte, los contenidos de N, P y K
también son de importancia en la alimentación de
rumiantes dado que se conoce que la cantidad de
proteína microbiana que es sintetizada a nivel ruminal
va a depender, principalmente, de la disponibilidad de
energía y de N en el rumen. En el caso del P, es
requerido para el crecimiento y la fertilidad del
animal y el K, a pesar de que es un nutriente esencial
para el ganado lechero, los niveles altos en forma
creciente en los forrajes, han hecho que el ganado sea
más susceptible de contraer enfermedades
metabólicas, tales como tétanos de pastura, edema de
ubres y fiebre de la leche. Este elemento afecta la
presión osmótica y el balance ácido-base dentro de la
célula, mantiene el balance de agua corporal; ayuda
en la activación de varios sistemas enzimáticos, como
el de transferencia y utilización de la energía, la
síntesis de proteínas y el metabolismo de los
carbohidratos (Mufarrege, 2004).
Por todo lo antes planteado, resulta una
estrategia la inversión en desarrollar tecnologías para
el procesamiento e industrialización, en este caso en
particular de musáceas para el consumo animal. Todo
indica, que la producción de harina de plátano o
cambur para consumo animal se muestra como una
alternativa para disminuir la dependencia de
alimentos concentrados, darle valor agregado a los
pequeños sistemas de producción y hacerlos
sostenibles; no obstante, es necesario evaluar
previamente la composición nutricional de la misma.
En esta investigación se planteó evaluar el contenido
de N, P y K en harinas de diferentes clones y partes
de musáceas comestibles.
MATERIALES Y MÉTODOS
Ubicación del experimento
La fase campo de esta investigación se realizó
en el municipio Cocorote del estado Yaracuy, en las
Coordenadas: 10º 20’ latitud Norte y 60º 50’ longitud
Oeste y 100 msnm. Las condiciones de clima
registradas durante el experimento (octubre 2005octubre 2007) fueron en promedio las siguientes:
1.250 mm de precipitación, 5,4 mm de evaporación,
30,2 ºC de temperatura máxima, 21,8 ºC de
temperatura mínima, 92% de humedad relativa, 6
Kca.oK.-1mo-1 de insolación y 281 Mj.m2.-1día.-1 de
radiación y 5/8 de nubosidad (Fundación DANAC,
2007). Los suelos son de textura franca arcillosa, pH
alcalino, con contenidos muy alto de calcio, medio de
potasio, bajo de materia orgánica, muy bajo en
451
fósforo y sin problemas de salinidad, de acuerdo a
análisis reportados por el Laboratorio de Suelo-AguaPlanta del Instituto Nacional de Investigaciones
Agropecuarias del estado Yaracuy (INIA Yaracuy),
Venezuela.
Experimento en campo
Con el objeto de evaluar el contenido de
nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K) en harinas de
diferentes clones y partes de musáceas comestibles, se
sembraron cormos de plantas de cinco clones de
musáceas comestibles: ‘FHIA 01’ (AAAB), ‘FHIA
02’ (AAAA), ‘Yangambi Km5 (AAA), ‘FHIA 03’
(AABB)’ y ‘Plátano Hartón’ (AAB) (Testigo
comercial) (Fundación Hondureña de Investigación
Agrícola, 1994; Martínez et al., 2000; Jiménez y
Colmenares, 2004) mediante el sistema de mínima
labranza en hoyos de 40 cm de ancho X 40 cm de
profundidad, a una distancia entre planta e hilera de
2,9 X 2,9 m respectivamente y un total de 6
hileras/parcela de 6 plantas cada una, para un tamaño
de parcela de 302,76 m2 y una superficie total del
experimento de 4.541,40 m2 bajo un diseño
experimental de un bloques al azar con cuatro
repeticiones, 36 plantas por parcela, dejando dos
hileras de plantas de bordura por tratamiento y un
arreglo de tratamiento de tipo factorial con un factor
A (clon) a cinco niveles y un factor B (partes
muestreadas: seudotallo, hoja, concha, pulpa del
fruto, bellota del racimo y raquis) a seis niveles para
un total de 30 tratamientos (Steel y Torrie, 1980)
(Cuadro 1).
Previamente, los cormos de un kg de peso
fueron sometidos a raspado y tratados con una
mezcla de oxicloruro de cobre y carbofuran (500 g y
250 cm3 en 200 L-1 de agua, respectivamente), por
inmersión durante 1 min. La fertilización se aplicó
con base a los resultados del análisis de suelo y en
función de los requerimientos del cultivo,
incorporando el fertilizante en forma fraccionada en
círculo a un metro de separación del seudotallo, es
decir, a los 20 días después de la siembra con 300
gr.pl-1 con la fórmula 13 N - 13 P2O5 - 21 K2O y 3
meses después se adicionó a la fórmula 1 Kg.pl.-1 de
fertipollo (López et al., 2008).
El primer deshije se realizó a los seis meses
después de la siembra (mds) y luego cada tres meses.
El deshoje sanitario se realizó una vez por mes a
partir de los cinco mds y de arvenses a partir de los
Revista UDO Agrícola 9 (2): 449-457. 2009
Hernández et al. Contenido de nitrógeno, fósforo y potasio en harinas de clones de musáceas comestibles
dos mds en forma manual y luego con una frecuencia
mensual. El riego cada 15 días en época de sequía.
Análisis y determinaciones en en laboratorio
A los 2 meses después de la siembra se
seleccionaron y marcaron 4 plantas/parcela de las dos
hileras centrales, de las cuales, a los 75-80 días
después de la floración, se evaluaron los contenidos
de N, P y K en 60 muestras de cada una de las partes
muestreadas de seudotallo, hoja, concha del fruto y
pulpa y bellota del racimo y raquis, para un total de
360 muestras y 1.080 determinaciones. Para ello, las
diferentes partes de la planta de cada uno de los
clones fueron trasladadas al Laboratorio de Suelo
Agua Planta del INIA Yaracuy, las cuales fueron
sometidas inmediatamente a un proceso de lavado,
pelado, troceado en cuadritos de 1 X 1 cm, escurrido,
Cuadro 1. Definición de tratamientos: clones y partes
muestreadas
de plantas de musáceas
comestibles (Musa spp).
Tratamiento
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
Clones
‘FHIA 01’
‘FHIA 01’
‘FHIA 01’
‘FHIA 01’
‘FHIA 01’
‘FHIA 01’
‘Yanganbi Km 5’
‘Yanganbi Km 5’
‘Yanganbi Km 5’
‘Yanganbi Km 5’
‘Yanganbi Km 5’
‘Yanganbi Km 5’
‘FHIA 02’
‘FHIA 02’
‘FHIA 02’
‘FHIA 02’
‘FHIA 02’
‘FHIA 02’
‘FHIA 03’
‘FHIA 03’
‘FHIA 03’
‘FHIA 03’
‘FHIA 03’
‘FHIA 03’
‘Plátano Hartón’
‘Plátano Hartón’
‘Plátano Hartón’
‘Plátano Hartón’
‘Plátano Hartón’
‘Plátano Hartón’
Parte muestreada
Seudotallo
Hoja
Concha
Pulpa
Bellota
Raquis
Seudotallo
Hoja
Concha
Pulpa
Bellota
Raquis
Seudotallo
Hoja
Concha
Pulpa
Bellota
Raquis
Seudotallo
Hoja
Concha
Pulpa
Bellota
Raquis
Seudotallo
Hoja
Concha
Pulpa
Bellota
Raquis
secado en estufa a la temperatura de 60 ºC durante 24
horas, molienda con molino Thomas Wiley y
tamizado con una malla de 2 mm de diámetro para la
obtención de harinas. Posteriormente, se determinó el
N total por el método de digestión húmeda con ácido
sulfúrico y selenio como catalizador, destilado con
micro Kjeldalh para su posterior valoración. Para el
análisis de los nutrientes P y K, se aplicó el método
con solución ácida nítrica – perclórica concentrada,
cuantificando el K con la técnica instrumental de
emisión a la llama, y el P por colorimetría (Malavolta
et al., 1997).
Análisis estadístico
Luego de analizar los supuestos de la varianza
y comprobar la normalidad de la variable, se realizó
el análisis de varianza y en los casos donde hubo
diferencias significativas (p < 0,05) entre los
tratamientos, se procedió a realizar una prueba de
Tukey para la comparación de medias (Siegel, 1978;
Steel y Torrie, 1980). Todo este procedimiento se
realizó mediante el Analytical Sofware Statistic®
Versión 1.0.
RESULTADOS Y DISCUSION
Los datos registraron una distribución normal
en la prueba de Wilk y Shapiro por lo que se realizó
el análisis estadístico por la vía paramétrica; en el
análisis de varianza hubo diferencias altamente
significativas para los contenido de N, P y K (Cuadro
2).
En general, de este estudio se deriva que las
harinas de los clones evaluados poseen un potencial
como complemento en las raciones alimenticias
resultando que en la hoja y la bellota, predomina el
N (Figura 1) y con respecto del clon, se encontró con
el mayor contenido de N, la harina proveniente de
hoja de ‘FHIA 03’ (2,57%), seguido de la de bellota
de ‘FHIA 03’ (2,15%), de ‘Yangambi Km 5’ (2,08%)
y de la harina de la hoja del testigo ‘Plátano Hartón’
(2,07%). Por otra parte los menores valores de este
elemento se presentaron en el seudotallo y la pulpa
(Figura 1) y con relación al clon, en la harina de
seudotallo de ‘Plátano Hartón’ (0,48%), de ‘FHIA 02’
(0,46%) y de Yangambi Km5 (0,37%). Cabe destacar,
que el ‘Plátano Hartón’ por características del cultivar
no mantiene la bellota hasta el momento de la cosecha
(Cuadro 2). Estos resultados están muy cercanos a los
señalados por Vargas et al. (2007), donde reporta
valores para el N foliar de entre 2,47 y 2,73%. En el
Revista UDO Agrícola 9 (2): 449-457. 2009
452
Hernández et al. Contenido de nitrógeno, fósforo y potasio en harinas de clones de musáceas comestibles
caso particular del N, se ha señalado que su contenido
está en estrecha relación con el clon, tipo de suelo,
sistema de cultivo y manejo de plantaciones (García y
Martínez, 1999).
Los más altos contenidos P fueron obtenidos
en la bellota (Figura 2), específicamente en la harina
de bellota de ‘FHIA 03’ (0,37%) y de ‘Yangambi Km
5’ (0,34%), sin que existiera diferencias estadísticas
significativas entre ellas, seguido de la de ‘FHIA 01’
(0,26%). Siendo los menores contenidos de P en la
harina de seudotallo de ‘Plátano Hartón’ (0,08%),
seguidos de la de seudotallo de ‘FHIA 02’ (0,098%),
de la pulpa de ‘Plátano Hartón’ (0,09%), del raquis
del ‘FHIA 01’ (0,09), de ‘Yangambi Km5’ (0,10%) y
de ‘FHIA 03’ (0,10%), sin que existiera diferencias
estadísticas significativas entre ellas (Cuadro 2). En
otro estudio, se ha señalado un valor de 0,19% de P
en la concha de banano maduro (Dormond, et al.,
1998), resultando ligeramente superior a los valores
obtenidos en esta investigación para esta parte del
fruto en todos los clones evaluados, lo cual pudiera
estar influenciado por la madurez fisiológica del
fruto. Por otra parte, en la pulpa de plátano se ha
señalado un contenido de P de 0,029%, inferior a los
valores obtenidos en este estudio en todos los
materiales evaluados (Simmonds, 1973). Mientras
que en estudios en la alimentación en chivos se
Cuadro 2. Porcentaje de nitrógeno, fósforo y potasio en muestras de harinas de diferentes clones de musáceas comestibles
(Musa spp).
Tratamiento
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
Clones
‘FHIA 01’
‘FHIA 01’
‘FHIA 01’
‘FHIA 01’
‘FHIA 01’
‘FHIA 01’
‘Yanganbi Km 5’
‘Yanganbi Km 5’
‘Yanganbi Km 5’
‘Yanganbi Km 5’
‘Yanganbi Km 5’
‘Yanganbi Km 5’
‘FHIA 02’
‘FHIA 02’
‘FHIA 02’
‘FHIA 02’
‘FHIA 02’
‘FHIA 02’
‘FHIA 03’
‘FHIA 03’
‘FHIA 03’
‘FHIA 03’
‘FHIA 03’
‘FHIA 03’
‘Plátano Hartón’
‘Plátano Hartón’
‘Plátano Hartón’
‘Plátano Hartón’
‘Plátano Hartón’
‘Plátano Hartón’
Parte
Muestreada
Seudotallo
Hoja
Concha
Pulpa
Bellota
Raquis
Seudotallo
Hoja
Concha
Pulpa
Bellota
Raquis
Seudotallo
Hoja
Concha
Pulpa
Bellota
Raquis
Seudotallo
Hoja
Concha
Pulpa
Bellota
Raquis
Seudotallo
Hoja
Concha
Pulpa
Bellota †
Raquis
Nitrógeno **
0,56 h-k
1,90 bc
1,07 f-i
0,70 g-j
1,72 b-e
0,91 f-j
0,37 jk
1,94 bc
1,03 f-i
0,67 g-j
2,08 ab
1,07 f-i
0,46 ijk
1,79 bcd
1,22 d-g
0,71 g-j
1,73 b-e
ND
0,56 h-k
2,57 a
1,17 d-h
0,83 f-j
2,15 ab
0,94 f-j
0,48 ijk
2,07 ab
1,14 d-h
0,55 h-k
0,0 k
1,39 c-f
ND: Datos no disponibles. † T29: No tiene bellota (‘Plátano Hartón’ no tiene bellota)
(**) Diferencias altamente significativas con α= 0,01.
Medias con la misma letra entre columna, son iguales estadísticamente (Tukey, α= 0,05)
453
Revista UDO Agrícola 9 (2): 449-457. 2009
Porcentaje
Fósforo **
0,12 b-e
0,13 b-e
0,14 b-e
0,12 b-e
0,26 ab
0,09 cde
0,18 bcd
0,14 b-e
0,13 b-e
0,11 b-e
0,34 a
0,10 cde
0,10 cde
0,22 a-d
0,15 b-e
0,13 b-e
0,25 abc
ND
0,16 b-e
0,18 bcd
0,15 b-e
0,25 abc
0,37 a
0,10 cde
0,00 de
0,15 b-e
0,15 b-e
0,09 cde
0,00 e
0,23 a-d
Potasio **
0,27 ij
0,42 ij
1,25 b-e
0,50 hij
1,53 bc
0,82 d-i
0,27 ij
0,37 ij
1,08 c-h
0,48 hij
1,46 bcd
1,19 b-g
0,34 ij
0,36 ij
1,36 bcd
0,46 hij
1,75 ab
ND
0,32 ij
0,55 g-j
1,22 b-f
0,56 g-j
1,34 bcd
0,44 hij
0,50 hij
0,58 f-j
1,24 b-e
0,61 e-j
0,0 j
2,32 a
Hernández et al. Contenido de nitrógeno, fósforo y potasio en harinas de clones de musáceas comestibles
demostró que el raquis utilizado como materia prima
obtuvo un porcentaje de P de 0,55 (Chinea et al.,
1999), superior a los obtenidos en esta investigación.
En cuanto al K, los mayores contenidos
predominan en el raquis de ‘Plátano Hartón’ (2,32%),
seguido de la harina de bellota de ‘FHIA 02’
(1,75%) y FHIA 01 (1,53%) (Figura 3, Cuadro 2).
Con un comportamiento similar estadísticamente,
aunque, con valores menores a los anteriores se
manifestaron los contenidos de este elemento en la
harina de bellota de ‘Yangambi Km 5’ (1,46%),
‘FHIA 03’ (1,34%) y en la harina de concha del
‘FHIA 02’ (1,36%). En general, los menores valores
de este elemento se encontraron en la hoja, el
seudotallo (Figura 3), específicamente, en la harina
de hoja de ‘FHIA 01’ (0,42%), de ‘Yagambi Km5’
(0,37%) y de ‘FHIA 02' (0,36%), de seudotallo de
‘FHIA 02’ (0,34%), de FHIA 03 (0,32%), de
‘Yangambi Km 5’ y de ‘FHIA 01’ (0,27%), sin que
existiera diferencias estadísticamente significativas
entre los tratamientos (Cuadro 2). Estos valores
encontrados fueron superiores al reportado por
Simmonds (1973), quién señala valores para este
elemento en la pulpa de plátano de 0,192%. Aunque,
en Costa Rica, en las dietas ofrecidas a vacas ‘Jersey’,
no hubo efecto significativo de los niveles de concha
de banano (14 y 21 Kg) sobre la producción de leche,
ni en sus componentes lácteos, independientemente
del nivel de cáscara, la producción se aumentó en
14% y 18%, respecto a la producción inicial
(Dormond, et al, 1998). El K es un elemento
importante en la dieta en virtud de que ayuda a
mantener la cantidad correcta de agua en las células;
ayuda a estabilizar la estructura de las mismas en el
cuerpo y mantiene el equilibrio ácido-base corporal
(Walji, 2004).
Dado a los resultados obtenidos, y a los
reportes que establecen los requerimientos para
bovinos de aproximadamente 0,26 y 0,38% de P y
0,80% de K, de este estudio podría derivarse que las
harinas de los clones evaluados poseen un potencial
como complemento en las raciones alimenticias. Al
respecto, Fomunyam (1991), utilizando 345.000 t de
forraje secado al sol de pseudotallo y hojas,
complementados con pastel de algodón y/o hojas de
Leucacena (Leucaena leucocephala) como fuente de
proteínas, logró producir 1.300 t más de carne de res.
Babatunde (1991), señala que la mejor perspectiva
para desarrollar nuevos productos para la
alimentación animal lo representan los pseudotallos y
hojas. Sin embargo, la relación costo-beneficio del
desarrollo de estos productos puede ser negativa ante
otros que necesitan procesamiento, debido a que
pueden ser más nutritivos y probablemente iguales
que las musáceas. Otras fuentes que pueden ser
usadas son las harinas deshidratadas de frutas y
concha de bananos verdes, debido a que representan
en general la mejor forma de alimentación de aves y
ganado en general.
Figura 1. Valores de N (%) por órgano utilizado y por
tratamientos.
Figura 2. Valores de P (%) por órgano utilizado y por
tratamientos
Figura 3. Valores de K (%) por órgano utilizado y por
tratamientos.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 449-457. 2009
454
Hernández et al. Contenido de nitrógeno, fósforo y potasio en harinas de clones de musáceas comestibles
Se ha señalado que una planta de banano al
momento de su cosecha debe tener un peso promedio
de 100 kg, de los cuales están repartidos en 15 kg de
hojas, 50 kg de seudotallo, 33 kg de frutos y 2 kg de
raquis. Esto indica que más del 75% del volumen
total de la producción lo constituyen los desechos que
no se aprovechan sistemáticamente como fuente de
alimentos tradicionales, al menos en la producción de
animales monogástricos y en la mayoría de los casos
quedan en el campo (García y Martínez, 1999).
En Quindío, Colombia, la harina del raquis
de plátano ‘Dominico-Hartón’, proporciona el doble
de energía, casi cuatro veces más proteína, nueve
veces más fibra y el doble en cenizas en una dieta
humana, en comparación con la harina de pulpa de
plátano, constituyéndose en una alternativa
alimenticia (Carvajal, et al., 2002).
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
 Las harinas provenientes de hojas, bellota y raquis
de musáceas, podrían ser utilizadas como
complemento de la alimentación de bovinos por
sus contenidos aceptables de N, P y K. Sin
embargo, es necesario realizar las pruebas de
digestibilidad, contenido de fibra, proteína y de
factibilidad económica para determinar las
combinaciones más adecuadas en la alimentación
de bovinos.
 Los contenidos de los elementos N, P y K en las
harinas provenientes de los clones ‘FHIA 01’,
FHIA 02’, ‘FHIA 03’ y ‘Yangambi Km5’ sugieren
su uso alternativo, dado que estos materiales,
desarrollan una alta cantidad de follaje y otros
residuos, superiores a los generados por ‘Plátano
Hartón’, que es el material tradicional sembrado
en la mayoría de nuestras zonas productoras.
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http://fedeagro.org/
produccion/Rubros.asp. Visitado el 20/07/2008.
AGRADECIMIENTO
A Gleenys Alejos, César Salazar, Pastor
Segovia y Carmen Silva del Instituto Nacional de
Investigaciones Agrícolas (INIA-Yaracuy) y a Indira
López, pasante de la Universidad Nacional
Experimental del Yaracuy (UNEY), por su valiosa
colaboración en el logro de los objetivos de esta
investigación. Al INIA por el financiamiento
otorgado y a Naey Romero y Rafael Pinto del
Instituto Universitario de Tecnología del Yaracuy
(IUTY) por su contribución en la asignación de la
parcela para la realización del experimento.
455
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ASSEMAT3, Fabrice DAVRIEUX3, Renaud BOULANGER3 y María MARCANO4
1
Universidad del Zulia, Facultad de Agronomía, Maracaibo, estado Zulia, Venezuela, 2Universidad Central de
Venezuela, Facultad de Agronomía, Maracay, estado Aragua, Venezuela, 3Centre de Coopération Internationale
en Recherche Agronomique (CIRAD), Cultivos Perennes, Montpellier–TA 80/16 34398 Cedex 5, Francia y
4
Universidad de los Andes. Facultad de Ciencias. Mérida, Estado Mérida, Venezuela.
E-mails: [email protected] y [email protected]
Autor para correspondencia
Recibido: 16/06/2008
Fin de segundo arbitraje: 07/09/2009
Fin de primer arbitraje: 24/03/2009
Segunda revisión recibida: 16/09/2009
Primera revisión recibida: 20/08/2009
Aceptado: 15/10/2009
RESUMEN
Para caracterizar los roles de la fermentación y del secado, se condujeron una serie de ensayos en el marco de un proyecto
de Cooperación concerniente a la calidad aromática del cacao tipo Criollo. Los cacaos fueron fermentados 4 días en cajas de
madera de 60 cm3. Las condiciones de fermentación comprendieron: 2 aguantes de mazorca (0 y 5 días), 3 remociones (a las
24 horas, a las 48 horas, y una remoción a las 24 horas y 72 horas), 3 épocas de cosecha, para un total de 18 ensayos y 90
muestras. Una muestra fue congelada a -80 °C, la segunda fue secada al sol. Los compuestos volátiles fueron extraídos por
arrastre al vapor y analizado por cromatografía de gas acoplado a un espectrómetro de masas. Los resultados obtenidos
mostraron que el tiempo de fermentación y la época de cosecha fueron los principales factores responsables de las
diferencias en el contenido de compuestos volátiles. Se identificaron 92 compuestos volátiles en el cacao no secado,
distribuidos en 13 familias químicas. De igual manera, 121 compuestos volátiles fueron identificados en el cacao seco y 119
en el cacao tostado. Estos compuestos pertenecen a 14 familias de compuestos químicos. Las tres familias más
representativas cualitativamente fueron los ésteres, alcoholes y los ácidos. Este trabajo permitió tener una aproximación de
los papeles respectivos de la fermentación y el secado sobre el aroma del cacao.
Palabras clave: Cacao Criollo, poscosecha, compuestos volátiles, química y desarrollo del aroma.
ABSTRACT
To characterize the fermentation roles and dried, a serial of essays were carried out as a part of a Cooperation Project
relative to the aromatic quality of Criollo cocoa. Cocoas were fermented during 4 days in 60 cm3 wood boxes. Fermentation
conditions were: 2 endurances ear (0 and 5 days), 3 removals (to 24 hours, to 48 hours, and a removal to 24 and 72 hours), 3
harvest times, for a total of 18 essays and 90 samples. One sample was frozen to -80 °C, the second one was dried to sun.
The volatile compounds were extracted by using the steam dragging and alter analyzed through gas chromatography
grouped with a mass spectrometer. Results obtained showed that fermentation time and the harvest time were the main
factors responsible of differences in the content of volatile compounds. In the non dried cocoa, 92 volatile compounds were
identified, distributed in 13 chemical families. In the dried cocoa, 121 volatile compounds were identified and 119 in the
toasted cocoa. These compounds correspond to 14 families of chemical compounds. The three families more representative
since the qualitative point of view were the esters, alcohols and acids. This research permitted to have an approximation of
respective papers of fermentation and the dried on the cocoa aroma.
Key words: Criollo cocoa, post-harvest, volatile compounds, aroma chemical and development.
INTRODUCCIÓN
En la actualidad, cerca de 500 compuestos,
distribuidos en 17 familias químicas distintas, han
sido identificados en el cacao tostado. Varias síntesis
bibliográficas concernientes a la caracterización de
los compuestos volátiles y de los compuestos del
sabor y aroma han sido efectuadas por Van Straten
(1983) y Flament (1991). Las pirazinas son los
compuestos predominantes (el 20 % del número de
compuestos identificado en el aroma), seguidos por
Revista UDO Agrícola 9 (2): 458-468. 2009
458
Portillo et al. Formación del aroma del cacao Criollo en función del tratamiento poscosecha en Venezuela
los ésteres (13 %), hidrocarburos (13 %) y los ácidos
(11 %).
El aroma cacao y en particular del cacao
tostado, ha sido objeto de numerosos trabajos, donde
los más recientes se refieren en la puesta en evidencia
del desarrollo de la fracción aromática en cacao
Criollo, en función del tratamiento poscosecha. Los
resultados obtenidos demostraron que el tostado
permite la formación de compuestos en su gran
mayoría del tipo de las pirazinas, reflejando un
comportamiento cualitativamente y cuantitativamente
importante (Ziegleder, 1983, 1990; Baigrie, 1994;
Cros y Jeanjean, 1995). Así mismo algunos trabajos
realizados sobre la caracterización del impacto de los
compuestos volátiles sobre el aroma del cacao,
reflejan la importancia de la fermentación y el secado
en la expresión de los materiales en la calidad
aromática (Cros y Jeanjean, 1998; Schnermann y
Schieberle, 1997; Counet et al., 2002). Un esquema
general del desarrollo del aroma cacao propuesto por
(Cros y Jeanjean, 1998) permitió poner en evidencia,
en las almendras de cacao comercial de tipo
Forastero y Trinitario, la presencia de un aroma
constitutivo y de un aroma de origen poscosecha. Este
último está constituido por compuestos de origen
térmico, bioquímico y de origen microbiológico. Sin
embargo, establecido a partir de cacaos secados, este
esquema no permite distinguir los papeles respectivos
de la fermentación y del secado.
Las diferencias de composición observadas
entre variedades de cacao no pueden ser atribuidas
únicamente al genotipo sino que también resultan de
la influencia combinada entre la variedad y el
tratamiento poscosecha (Cros, 1994). La dificultad de
evaluar la influencia de la variedad sobre el aroma
final proviene del hecho de que los cacaos no son
beneficiados (fermentación, secado y tostado) en
condiciones idénticas. Recientemente, la aplicación
del mismo protocolo de preparación de los cacaos
permitió poner en evidencia diferencias aromáticas
notables entre la variedad Forastero, Trinitario y las
variedades híbridas (Clapperton, 1993).
Jeanjean (1995) comparó la composición
aromática de 10 clones e híbridos preparados en el
mismo lugar (Costa de Marfil) según la técnica de
micro fermentación en las mismas condiciones
experimentales. Los resultados mostraron que la
composición volátil y el perfil sensorial (degustación)
presentaron diferencias muy importantes. Los
contenidos en compuestos implicados en el desarrollo
459
del aroma térmico (aminoácidos libres, azúcares
reductores y otros compuestos no volátiles) también
fueron determinados en estos cacaos.
Según Ziegleder (1990), el linalol es un
compuesto clave que permite la clasificación de los
cacaos en función de su origen. Las almendras de
cacaos "finos" que provienen del Ecuador (sabor
Arriba), de Trinidad y de Venezuela contienen más de
linalol que los cacaos corrientes (Ghana, Costa de
Marfil y Brasil). Este contenido de linalol, puede ser
hasta ocho veces más elevado, contribuyendo con la
calidad aromática de estos orígenes de cacaos y sería
responsable de sus notas florales.
Según Gill et al., (1985) el aroma de las
almendras frescas del cacao es poco desarrollado,
tanto cuantitativamente como cualitativamente. El
estireno (68 %) y el dimetil formaldehído (8.5 %) son
los compuestos principales de la almendra fresca,
según los estudios de estos autores. Bajos contenidos
de alcoholes, aldehídos y cetonas también han sido
puestos en evidencia. Los trabajos de Jeanjean (1995)
realizados sobre almendras de un cacao Sánchez
(República Dominicana), clones e híbridos de
orígenes diversos indicaron que la fracción volátil de
los granos no fermentados y secados están
mayoritariamente constituidos por los alcoholes (57
%) y ésteres (23 %), ningún contenido de estireno fue
detectado.
Un desarrollo importante de esta fracción
volátil se ha observado durante el tratamiento
poscosecha. Esta fracción está esencialmente
constituida por los alcoholes, ácidos, ésteres y
aldehídos. Según el tipo de cacao, entre 15 y 30
compuestos nuevos han sido identificados (Jeanjean,
1995). La fracción volátil global de las almendras
bien fermentadas y secas, es 10 veces superior y más
importante que las almendras no fermentadas y
secadas. Chanliau (1998) mostró que las fracciones
volátiles de 16 cacaos comerciales de 5 orígenes
geográficos diferentes estaban principalmente
constituidas por los mismos compuestos que los
caracterizados por Jeanjean (1995), estos compuestos
fueron comunes para la mayoría de los 16 cacaos
estudiados. El mesodiacetato de 2,3 butanodiol fue
caracterizado únicamente en el cacao de Madagascar.
El tostado de los granos o de los nibs (granos
tostados y molidos) es efectuado a temperaturas
comprendidas entre 100 y 150 °C durante 20 a 40
minutos. Posteriormente de efectuado el tostado las
Revista UDO Agrícola 9 (2): 458-468. 2009
Portillo et al. Formación del aroma del cacao Criollo en función del tratamiento poscosecha en Venezuela
almendras son enfriadas por ventilación, para detener
las reacciones térmicas y conservar su aroma. El
tostado conduce a la disminución de la humedad de
los granos desde 6 %-7 % a 2,5 %, a la eliminación
parcial del ácido acético y el desarrollo de los
compuestos aromáticos. Los precursores formados
durante la fermentación y el secado son los que
participan en la formación de este aroma térmico. Las
principales reacciones químicas que se desarrollan
durante el tostado son: las reacciones de Maillard, la
caramelización de los azúcares, la degradación de las
proteínas y la síntesis de compuestos azufrados
(reacciones menores).
Son muchos los trabajos realizados para aislar
y caracterizar los compuestos generados durante el
tostado, sin embargo ningún compuesto responsable
del sabor típico del cacao tostado ha sido determinado
(Dimick y Hoskin, 1981).
Con el objetivo de caracterizar la influencia
de las condiciones de fermentación sobre el desarrollo
del aroma y la calidad del cacao Criollo Venezolano
en función del tratamiento poscosecha, en especial el
rol de la fermentación, secado y tostado, se
condujeron una serie de experimentos concerniente a
la calidad aromática del cacao de tipo Criollo. Así
mismo se planteó mejorar el esquema general de
formación del aroma de este cacao.
MATERIALES Y MÉTODOS
implica aguante cero y S5 aguante cinco días, 3
remociones de la masa de cacao (cada 24 horas, a las
48 horas y 24/72 horas), 3 épocas de cosecha,
distribuidos en 18 ensayos, para un total de 90
muestras. La masa de fermentación fue cubierta con
hojas de plátano y sacos yute. Así mismo el proceso
se condujo en una sala cerrada, con paredes bloque y
techos de zinc, con temperaturas promedios de 29 0C
y humedad relativa de 82%. Las tomas de muestras se
realizaron diariamente (2,8 kg aproximadamente) y
efectuadas en 3 puntos del cajón situados entre 30 y
35 cm de la superficie, 2,4 kg de esta muestra fueron
colocadas sobre el área de secado al sol (patios de
madera), este cacao se denominó fermentado/seco. El
secado se efectuó en patios de madera en capas
delgadas, durante 6 días hasta que el contenido de
humedad estuviese alrededor de 8 %. La otra parte,
400 g de muestras de cacao en baba fueron
congelados con hielo seco en el lugar donde se
condujeron los ensayos. Posteriormente se trasladaron
al laboratorio y se almacenaron a - 80 °C. Luego
fueron liofilizadas para poder realizar los análisis
respectivos (cacao fresco o en baba). De las muestras
de cacao fermentado/seco se seleccionaron 400 g que
fueron tostados.
Preparación de las muestras
Los cacaos no secos (frescos o en baba)
fueron conservados a - 80 °C, luego liofilizados y
posteriormente descascarillados y molidos utilizando
nitrógeno liquido.
Material Vegetal
En el estudio se utilizaron mazorcas de cacao
Criollo Porcelana, de más del 70%, proveniente de la
finca El Pedregal, en el sector Rio Frio, Estado
Mérida, en el Sur del Lago de Maracaibo. Zona
caracterizada por precipitaciones promedios de 1600
mm/año, temperatura de 26 0C y una humedad de
relativa de 80 %. Los suelos se caracterizan por ser
muy pedregosos y con pH de de 4 a 5. Los tiempos de
cosecha estuvieron marcados por las épocas,
diciembre 2000 a febrero 2001 y mayo-julio 2002.
Tratamiento poscosecha
Después de la cosecha (aproximadamente
1500 mazorcas/cajón), las almendras fueron
fermentadas 4 días en cajones de madera cuadrados
de 60 cm3. Las condiciones de fermentación
comprendieron los siguientes factores de estudio: 2
aguantes de mazorcas (S0 y S5 días), donde S0
Las almendras de cacao seco fueron
descascarilladas manualmente y luego molidas en un
molino de hélice. El polvo obtenido fue tamizado
(<0,5 mm) y conservado a -18 °C.
Una parte de las almendras secas (400 g)
fueron tostadas a 125 °C durante 25 minutos en una
estufa. Estas almendras fueron molidas, tamizadas y
analizadas inmediatamente.
Análisis de la fracción volátil (Cuantificación e
identificación de los compuestos volátiles en el cacao
fresco, seco y tostado).
Extracción
Los compuestos volátiles del equivalente de
25 g de polvo de cacao seco fueron extraídos por
arrastre al vapor. Se recogieron 100 mL de destilado
en 50 mL de éter etílico. A la fase acuosa se le
Revista UDO Agrícola 9 (2): 458-468. 2009
460
Portillo et al. Formación del aroma del cacao Criollo en función del tratamiento poscosecha en Venezuela
agregaron 10 g de NaCl y posteriormente fue extraída
la fracción neutra realizando 3 lavados con 50 mL de
éter etílico. Esta fracción acuosa se alcalinizó (pH 9)
con una solución de NaOH 0,1N y extraída la
fracción básica nuevamente con tres lavados de 50
mL de éter etílico. Finalmente esta fase acuosa se
acidificó con HCl 0,1N y se recuperó la fracción
ácida realizando el mismo número de lavados con 50
mL de éter etílico
Todas las fases etéreas extraídas fueron
reunidas, secadas con sulfato de sodio anhídrido, para
ser finalmente filtradas. Luego se colocó en el
rotaevaporador hasta obtener aproximadamente 5 mL.
El extracto obtenido se llevo a un turboevaporador
hasta lograr su concentración. La solución de estándar
interno (1 mL de 1-butanol: 0,5g/L-1) se añadió
cuando el volumen fue de aproximadamente de 2 mL
y luego se fue colocada nuevamente en el
turvoevaporador hasta alcanzar un volumen final de
0,5 mL. Posteriormente se transfirió a un vial y de allí
se midió 1 μl para ser inyectado al cromatógrafo de
gas.
Análisis de los compuestos volátiles
Los compuestos fueron analizados por
cromatografía en fase gaseosa (CG) y por calibración
interna, con un detector de ionización de flama: GCFID. La identificación se realizó por cromatografía de
gases acoplado a un espectrómetro de masas (CGMS). Se utilizó un cromatógrafo Gas HP modelo
6980, columna: DBWAX 60 m x 0,32 mm, 0,5 µm
de espesor de la película de fase. Temperaturas:
Horno: desde 35 ºC hasta 180 ºC-2 ºC/min., Inyector:
250 ºC, reporte de división (Split): 65,7 mL/min.
Columna: gas vector helio: velocidad de flujo 1,2
mL/min. Volumen de inyección: 1 µl. Detector:
espectrómetro de masa Agilent 5973N, modo IE, 70
eV, temperatura de la fuente 230 °C. Adquisición de
espectros de m/z 40 a 350; 2,89 scans/s, las
condiciones de operación del GC-MS fueron idénticas
al detector de Ionización de flama (GC-FID).
Identificación de la fracción volátil
Los espectros masa obtenidos fueron
comparados con los de la biblioteca Wiley mass
spectral data y NST. Los contenidos de los
compuestos volátiles fueron calculados por el método
de calibración interna (1-butanol) expresada por la
relación entre el área de pico del compuesto
volátil/área de pico del estándar interno (valor sin
461
dimensión). Los índices de retención fueron
calculados a partir de una solución de alcano, debido
a lo establecido internacionalmente, de tal manera que
esto permitirá definir si en efecto los compuestos
están dentro de los rangos establecidos. Para ello se
utilizó la siguiente fórmula:
IR = 100*[TRX - TR alcano-1/TR alcano+1 - TR alcano-1]
Análisis estadísticos
El análisis de varianza se aplicó sobre los
datos obtenidos. Los factores estudiados fueron:
época de cosecha, aguante de la mazorca, remoción y
el tiempo de fermentación. Se utilizó la prueba de
comparación de medias Duncan para determinar las
diferencias existentes entre los tratamientos. Todos
los análisis fueron realizados con el software
estadístico X-LSTAT versión 2006.
RESULTADOS
Identificación de los compuestos volátiles
Los resultados obtenidos muestran que un
total de ciento cuarenta siete (147) compuestos fueron
identificados por acoplamiento GC/MS dentro de la
fracción volátil de los cacaos no secos, secos y
tostados. Una gran parte de estos compuestos han sido
identificados en el laboratorio del CIRAD (Jeanjean,
1995; Chanliau, 1998). Se identificaron 92
compuestos volátiles para el cacao no seco, 121 para
el cacao seco y 119 para el cacao tostado. Estos
compuestos están distribuidos en 14 familias de
compuestos químicos (Cuadro 1). Es difícil establecer
comparaciones de estos resultados para este tipo de
cacao, debido a que la mayoría de la literatura esta
referida al cacao forastero y principalmente sobre
cacao fermentado y tostado.
Para los tres tratamientos, las tres familias de
compuestos más representativos cualitativamente
fueron los ésteres, alcoholes y los ácidos. La familia
de las pirazinas representa la mayor importancia en el
cacao tostado (Cuadro 1). El etanol, el 3-etoxi-1propanol, el ácido benzoico, el nonanoato de etil, y el
decanoato de etil, han sido identificados únicamente
en el cacao no seco. Nuevos compuestos son puestos
en evidencia y otros desaparecen respectivamente
después del secado y del tostado. La figura 1 muestra
el perfil de un cromatograma realizado en este
estudio, en el mismo se pueden apreciar los picos
referentes a los compuestos volátiles determinados en
Revista UDO Agrícola 9 (2): 458-468. 2009
Portillo et al. Formación del aroma del cacao Criollo en función del tratamiento poscosecha en Venezuela
los granos de cacao tostados y el Cuadro 2 muestra
los nombres de cada uno de los compuestos presentes
en el perfil cromatográfico presentado en la Figura 1.
diciembre de 2000 y junio de 2002. Sin embargo, no
hubo ningún efecto de la época sobre los cacaos de
cinco de días de aguante (S5).
Cacao no fermentado: estudio de la
variabilidad del material vegetal
En todos los casos, no hubo efecto " aguante
de la mazorca".
Las almendras frescas se caracterizan por un
fuerte contenido de acido acético y etanol y por la
presencia
de
fenoles,
de
trimetilpirazina,
tetrametilpirazina y 5-metil-2-fenil-2-hexanal. La
presencia de aldehídos proviene posiblemente de una
reacción de aldocondensación enzimática entre el
isovaleraldehído con el fenilacetaldehído (Ziegleder,
1983; Mermet, 1989). Estos autores señalan que de
manera general la fracción volátil de las almendras
fermentadas y secadas está constituida globalmente
por este tipo de compuesto y otros indican que pueden
ser de origen microbiológico (Adamek et al., 1992;
Gill et al., 1985; Maarse y Visscher 1989; Schwan
1996).
El mismo estudio estadístico conducido
únicamente a partir de los contenidos en ácido acético
(compuesto importante de la fracción volátil), indica
que existe un efecto " fecha de cosecha " para el
cacao S5 (los contenidos ácido acético) de la muestra
S5 de mayo de 2001 fueron más elevados que las de
muestra S5 preparados en febrero de 2001 y mayo de
2002) pero que no hubo efecto de la "fecha o época"
para los cacaos S0. Así mismo tampoco hubo efecto
del aguante de la mazorca.
Cacao seco
Con respecto al cacao seco, el análisis de
varianza para los factores estudiados permitió mostrar
que existe un efecto significativo de la " fecha de
cosecha " limitado a 3 familias de compuestos
volátiles (ésteres, aldehídos y cetonas) para el cacao
de aguante cero (S0): las muestras preparadas en
mayo de 2002 presentaron contenidos más elevados
que los cacaos preparados respectivamente en
Cuadro 1. Distribución de las familias de compuestos
volátiles identificados en cacao criollo
Familias
Aldehídos
Alcoholes
Ácidos
Cetonas
Esteres
Hidrocarburos
Pirazinas
Misceláneos
Pirroles
Furanos
Azufres
Terpenos
Fenoles
Oxazoles
Total
Cacao
fresco
8
15
14
9
22
3
3
3
1
6
1
3
4
0
92
Cacao
seco
12
13
14
13
27
7
7
5
4
7
1
4
6
1
121
Cacao
tostado
11
13
12
13
26
3
15
3
4
7
2
3
6
1
119
Cuadro 2. Compuestos volátiles presentes en el perfil
cromatográfico
N°
1
2
3
4
5
10
13
14
16
19
25
27
30
31
32
34
36
41
43
44
46
48
49
55
57
59
60
68
69
70
73
75
79
81
84
85
87
90
91
94
96
97
99
101
102
104
108
110
113
115
116
118
119
122
compuestos
2-metilbutanal
3-metilbutanal
2,3-butanodiona
acetato de 2-metilpropil
2-acetil-furano
acetato de 2-pentil
acetato de 3-metil-butil
2-pentanol
2-heptanona
3-metil-1-butanol (alcohol isoamilico)
acetato de 2-heptil
3-hidroxi-2-butanona
2,5-dimetil-pirazina
2-heptanol
2,6-dimetil-pirazina
3-hidroxi-2-pentanona
2,3-dimetil-pirazina
nonanal
2,3,5-trimetilpirazina
ácido acético
2-etil-3,5-dimetil-pirazina
2,3,5,6-tetrametil-pirazina (TMP)
2-metil-6-vinil-pirazina
benzaldehído
2-nonanol
linalol
ácido 2-metilpropanoico
γ -butirilactona
ácido butanoico
feniletanal
alcohol furfurilico
2-metil-mercaptometil-2-butanal
ácido pentanoico
fenilacetato de etil
ácido 4-metil-pentanoico
acetato de 2-feniletil
2-hidroxi-3-metil-2-ciclopentano-1-ona
ácido hexanoico
alcohol benzilico
2-fenil-2-butanal
benzotiazol
2-metoxi-4-metilfenol
2-acetil pirrol
fenol
tetradecanoato de metil
2,5-dimetil-4-hidroxi-3(2H)-furanona
5-metil-2-fenil-2-hexanal
cinemate de etil
3-acetil-2,4-dimetil-pirrol
ácido nonanoico
2-metoxi-4-vinil-fenol
2-heptadecanona
hexadecanoato de etil
ácido decanoico
Revista UDO Agrícola 9 (2): 458-468. 2009
Tr (min)
4,955
5,465
6,853
7,930
8,523
10,119
12,350
12,785
15,576
17,743
20,629
21,798
24,127
24,785
25,386
25,387
26,585
28,859
29,692
33,162
33,555
34,183
34,810
36,517
37,537
38,981
39,782
42,802
43,551
43,909
42,158
46,617
50,110
52,563
53,708
53,405
55,008
56,186
58,024
61,316
60,925
61,734
62,723
64,491
64,723
66,066
67,724
70,564
72,380
73,001
73,820
75,848
77,318
78,534
IR
875
909
981
1009
1024
1066
1117
1126
1179
1217
1264
1283
1320
1330
1339
1339
1358
1393
1406
1460
1466
1476
1486
1512
1529
1552
1565
1615
1627
1633
1604
1678
1739
1781
1802
1796
1825
1847
1880
1942
1935
1950
1969
2002
2007
2034
2067
2125
2162
2174
2191
2227
2253
2274
462
Portillo et al. Formación del aroma del cacao Criollo en función del tratamiento poscosecha en Venezuela
Efecto del tratamiento poscosecha
Con la finalidad de evaluar los efectos de
"fecha" sobre la evolución de la fracción volátil en
función de la fermentación y el secado, se estudio
primero este efecto sobre los cacaos preparados en
mayo de 2002, luego sobre las otras series de
muestras. Según los resultados obtenidos la evolución
de la fracción volátil es comparable, es por ello que se
presentan los resultados de la media del conjunto de
los 18 ensayos.
Efecto de la fermentación
Ningún compuesto nuevo es puesto en
evidencia durante la fermentación. Solo los
contenidos de compuestos presentes en las almendras
frescas varían en función del tiempo de tratamiento.
Los contenidos de alcoholes y ácidos pasan por un
máximo, respectivamente el 1er día y el 3er día de
fermentación y posteriormente disminuyen. Los
contenidos en aldehídos aumentan regularmente
durante el proceso de fermentación. Los ésteres
registran un ligero incremento a las 24 horas,
posteriormente presenta un comportamiento estable
para finalmente disminuir al final del proceso. El
contenido de cetonas permanece estable durante los
tres primeros días de fermentación y disminuye al
final de la misma (Figura 2). En relación a los
compuestos menores la (Figura 3) muestra el
comportamiento de los mismos. El contenido de
pirroles y compuestos azufrados muestran que en el
primer caso permanecen estables y en el segundo
experimento un ligero incremento a partir del tercer
día de fermentación. Los fenoles y furanos aumentan
ligeramente los dos primeros días, luego alcanzan los
máximos contenidos entre el tercer y cuarto día.
Finalmente las pirazinas y los terpenos presentaron un
incremento durante la fermentación.
En líneas generales, los compuestos volátiles
presentes en las almendras de cacao criollo y
perteneciente a cada una de estas familias,
contribuyen con el mejoramiento de la calidad
Figura 2. Evolución de las familias de compuestos volátiles
principales durante la fermentación en cacao
fresco.
Figura 1. Perfil cromatográfico de un extracto aromático de cacao de tipo Criollo fermentado 4 días y tostado (125 °C, 25
min).
463
Revista UDO Agrícola 9 (2): 458-468. 2009
Portillo et al. Formación del aroma del cacao Criollo en función del tratamiento poscosecha en Venezuela
aromática del cacao, siendo la fermentación el
proceso clave para lograr esta calidad.
Estos datos constituyen los primeros
resultados que reflejan la influencia de la
fermentación sobre el desarrollo de la fracción
aromática del cacao.
Efecto del secado
El efecto del secado simplemente se evalúa
por la diferencia de los contenidos de los compuestos
volátiles después y antes de tratamiento. Esta
operación conduce a la puesta en evidencia de 38
compuestos nuevos y a la desaparición de 10
compuestos inicialmente presentes. Estos nuevos
compuestos pueden ser de origen bioquímico (ésteres,
aldehídos y cetonas) o térmico (aldehídos, pirazinas,
pirroles y fenoles).
pirazinas, pirroles y compuestos azufrados aumentan
durante el secado (Figuras 5 y 6). Los fenoles
disminuyen a partir del tercer y cuarto día (Figura 6).
El papel del secado en el desarrollo y composición de
compuestos volátiles no ha sido estudiado a
profundidad. Solo se ha establecido que el caso de las
pirazinas son compuestos de origen térmico y que
durante el secado los mismos tienden a incrementarse
(Chanliau, 1998). Con respecto al resto de los
compuestos de cada una de las familias está
claramente estudiado que muchos de ellos tienen
importancia en las características aromáticas del
cacao y por ende se relacionan con la calidad
sensorial del chocolate. Tal es el caso del linalol
perteneciente a la familia de los terpenos que se
asocia al sabor floral del chocolate. En el caso de los
aldehídos y ésteres se relacionan con el sabor afrutado
y floral. Es por ello que cada uno de ellos tiene un
papel fundamental en el desarrollo del aroma (Portillo
et al., 2006).
El secado conduce a una fuerte disminución
en el contenido de alcoholes y ácidos (Figura 4). Así
mismo las familias de los aldehídos, cetonas, ésteres,
Figura 5. Efecto del secado sobre el contenido de
compuestos volátiles en función del tiempo de
fermentación.
Figura 3. Evolución de las familias de compuestos volátiles
menores durante la fermentación en cacao fresco.
Figura 4. Efecto del secado sobre el contenido de alcoholes
y ácidos en función del tiempo de fermentación.
Figura 6. Efecto del secado sobre el contenido de
compuestos volátiles menores función del
tiempo de fermentación.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 458-468. 2009
464
Portillo et al. Formación del aroma del cacao Criollo en función del tratamiento poscosecha en Venezuela
El estudio de la evolución de la fracción
volátil del cacao seco para tipo Forastero y Trinitario
condujo a suponer que los nuevos compuestos
observados en función al tiempo de fermentación,
podía provenir de reacciones (térmicas) bioquímicas y
químicas así como de la migración en el cotiledón de
compuestos de origen microbiológico (Chanliau,
1998). En función de esto es posible señalar que para
el cacao forastero, es muy probable que durante la
fermentación existan modificaciones de origen
bioquímico en los contenidos de estos compuestos y
no en su composición.
Efecto del tostado
Esta operación conduce prácticamente a la
disminución de los contenidos de todas las familias de
compuestos volátiles, a excepción de las pirazinas y
furanos cuyos contenidos aumentan cerca del 50 % y
40 % respectivamente a partir del primer día de
fermentación
Los contenidos de alcoholes disminuyen
durante el proceso de secado mientras que los ácidos
se incrementan ligeramente a las 24 h y al final de la
fermentación (Figura 7). Los contenidos de pirazinas
y furanos se incrementan durante la fermentación
(Figuras 8 y 9). Estos resultados coinciden con
algunas investigaciones que muestran un incremento
en los niveles de pirazinas en función de la
temperatura (Brunetto, et al., 2009). Un gran número
de compuestos nuevos son puestos en evidencia
después de tratamiento, principalmente las familias de
la pirazinas (nueve compuestos de esta familia), así
mismo otro grupo de compuestos desaparecen, de las
familias cetonas (tres compuestos) y cuatro
hidrocarburos.
Esquema general de desarrollo del aroma del
cacao Criollo
La comparación de las fracciones volátiles de
los cacaos no secados (fresco), secados y tostados
permite precisar la influencia de los tratamientos
poscosecha y del tostado sobre el desarrollo de los
compuestos volátiles en el cacao tipo Criollo de
Venezuela (cuadro 1). Tomando en cuenta el esquema
general ya propuesto por Cros y Jeanjean (1998), los
compuestos de la fracción volátil del cacao pueden
ser clasificados como constitutivos (C), formados
durante la fermentación (F) y secado (S) y los
formados en función del tostado (T).
Los compuestos constitutivos pueden ser
clasificados en:
Figura 7. Efecto del tostado sobre el contenido de alcoholes
y ácidos en función del tiempo de fermentación.
C1: compuestos presentes en las almendras
frescas donde los contenidos permanecen estables o
disminuyen durante la fermentación.
Figura 9. Efecto del tostado sobre el contenido de
Figura 8. Efecto del tostado sobre el contenido de
compuestos volátiles menores en función del
compuestos volátiles en función del tiempo de
tiempo de fermentación.
fermentación.
465
Revista UDO Agrícola 9 (2): 458-468. 2009
Portillo et al. Formación del aroma del cacao Criollo en función del tratamiento poscosecha en Venezuela
C2 : compuestos presentes en las almendras
frescas donde los contenidos aumentan durante la
fermentación.
Para el caso del cacao tipo Criollo, no aparecen
nuevos compuestos a excepción del 2-fenil-2-butanal
el cual se formó al cuarto día de fermentación, para
los cacaos cosechados en mayo de 2002. A diferencia
de ello ningún otro compuesto nuevo fue identificado.
Es probable que durante el tratamiento poscosecha,
los contenidos de compuestos volátiles inicialmente
presentes se incrementen debido a las reacciones
bioquímicas ocurridas dentro del cotiledón.
El secado conduce
numerosos compuestos (S).
a
la
formación
de
El aroma del cacao comercial está constituido
compuestos pueden formarse por las tres vías
(bioquímicas, microbiológicas y térmicas). Es el caso
por ejemplo de los aldehídos similares a los obtenidos
por degradación de Strecker.
El contenido de una parte del aroma
poscosecha aumenta durante el tostado, la operación
durante la cual se forman los nuevos compuestos (T).
Es lógico de suponer que los contenidos de aldehídos
aumentarían en función del tratamiento. En realidad,
todos los contenidos de compuestos de las familias
prácticamente disminuyen, incluyendo el 5-metil-2fenil-2-hexanal. Solamente el 2-fenil-2-butanal,
experimento un ligero incremento. Estos compuestos
pues son formados y utilizados muy probablemente
inmediatamente como fuentes de función carbonilo en
las reacciones de degradaciones térmicas (Chianliau,
1998).
por:
Los resultados obtenidos a partir de las 90
muestras permiten precisar el esquema general del
desarrollo del aroma (Figura 10).
C1 + C2 (contenido final) + S
El aroma del cacao Criollo, está constituido
por compuestos cuyos orígenes son bioquímicos o
térmicos. Es importante continuar los trabajos sobre
el estudio del aroma en el cacao fresco o en baba,
tomando en cuenta el tiempo de fermentación para los
tipos de cacao Forasteros y Trinitarios, con el fin de
aclarar la formación de compuestos volátiles de
origen microbiológicos.
Es por ello que no podemos por el momento
eliminar la posibilidad de que una parte del aroma
poscosecha sea de origen fermentario (F), o
posiblemente de origen microbiológico.
Así el aroma poscosecha se escribe de modo
general:
C1 + C2 (contenido final) + (F ?) + S
Es lógico de suponer que los compuestos de
Maillard son formados durante el secado. Después del
tratamiento postcosecha, se puede clasificar la
fracción volátil del cacao seco en 2 grupos:
PR1: compuestos
bioquímica (y fermentaria ?)
formados
por
vía
PR2: compuestos formados por vía térmica.
Es muy difícil de clasificar los compuestos en
uno de estos dos grupos. En efecto, los numerosos
CONCLUSIONES
1. El estudio de la fracción aromática permitió
identificar 147 compuestos volátiles en la fracción
volátil del cacao no seco (fresco), seco y tostado.
Noventa y dos (92) han sido identificados en las
almendras frescas (no fermentadas, no secadas),
121 compuestos volátiles en el cacao secado y 118
en el cacao tostado, estos compuestos pertenecen a
14 familias de compuestos químicos. Las tres
familias de compuestos más representativas
cualitativamente a las 3 etapas de tratamiento
fueron los ésteres, los alcoholes y los ácidos.
2. La determinación de los contenidos en compuestos
volátiles, en función del tiempo de fermentación,
en los cacaos no secados, secados y tostados
permitió no sólo identificar las fracciones
aromáticas en todas las fases del tratamiento, sino
que se pudo poner en evidencia el efecto de los
tratamientos evaluados.
3. El estudio permitió definir el esquema general de
desarrollo del aroma en el cacao Criollo,
destacando que para este tipo de cacao, es
necesario definir aun más el papel de la
fermentación en la formación del aroma. Así
mismo el secado y tostado representan un factor
importante en el desarrollo de esta fracción
aromática.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 458-468. 2009
466
Portillo et al. Formación del aroma del cacao Criollo en función del tratamiento poscosecha en Venezuela
Figura 10. Esquema de formación del aroma del cacao criollo.
C1:
C2:
F:
S:
PR1:
PR2:
T:
Compuestos constitutivos y donde los contenidos no aumentan o permanecen estables durante la fermentación.
Compuestos constitutivos y donde los contenidos aumentan durante la fermentación hasta la concentración C2
Compuestos de origen microbiológico (ausente en el cacao Criollo) y queda por demostrar su existencia
Compuestos formados durante el secado
Compuestos de origen químico o bioquímico (y microbiológicos ?)
Compuestos de origen térmico.
Compuestos formados durante la torrefacción
RECOMENDACIONES
Es necesario continuar las investigaciones
sobre el desarrollo del aroma del cacao criollo,
considerando los factores evaluados en este trabajo.
Principalmente los referidos a la época de cosecha y
tiempo de fermentación. Es por ello que en líneas
generales podemos decir que para el cacao criollo del
Sur del Lago de Maracaibo, las mejores condiciones
de manejo poscosecha para lograr una buena calidad
aromática, debe estar referida a una fermentación de
tres días y remociones cada 24 horas.
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468
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Revista UDO Agrícola 9 (2): 469-470. 2009
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(Zea mays L.). SABER 7 (2): 63 – 69.
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Effect of four tillage methods and two forms of urea placement in an Ultisol of savanna on
vegetative and flowering traits of three sesame cultivars, Sesamum indicum L. Revista de La
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Revista UDO Agrícola 9 (2): 471-472. 2009
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Effect of four tillage methods and two forms of urea placement in an Ultisol of savanna on
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corresponding pagination. For example:
Ortega, A.; S. K. Vasal; J. Mihl y C. Hershey. 1991. Mejoramiento de maíz resistente a los
insectos. In: F. G. Maxwell y P. R. Jennings (EDS). Mejoramiento de plantas resistentes a
insectos. Editorial LIMUSA. México. p. 391 – 442.
Books: Author’s last name, name or name’s initial letter, year of publication, work name, publishing
house, city or country and corresponding pagination. For example:
Hernández, F. J. 1997. El cultivo del algodonero. Ediciones de la Universidad Ezequiel Zamora. Barinas,
Venezuela. 309 p.
For more specific references, the author(s) should consult to the journal’s editors.
ADDITIONAL INFORMATION
Papers should not exceed 30 pages, including graphs and tables. The bibliographic reference style within
the text must be by author (up to two) followed by the year of publication in parentheses. If the authors are more
than two, the last name of the first author must be written followed of et al. and the year of publication. Second
hand references will not be accepted. Decimal numbers should be indicated by a period (.). Scientific names
must be written in cursive. A paper can be published in two or more parts (I, II, etc.) when at least the first two
parts are simultaneously received. The main author will receive five free print-outs of their published paper or a
file in PDF format with the paper. Check most recent issues of Revista Científica UDO Agrícola for current
format and style in the following web sites: http://www.bioline.org.br/cg or http://www.udoagricola.150m.com.
Revista UDO Agrícola 9 (2): 471-472. 2009
472
HOJA DE EVALUACIÓN DE LOS ARTÍCULOS
Codificación de Registro del Artículo:
Titulo:
El artículo que se adjunta ha sido presentado para su publicación en la Revista de la Escuela de
Ingeniería Agronómica, REVISTA CIENTÍFICA UDO AGRÍCOLA. Por favor, sea tan amable de revisarlo,
recomendando su aceptación o rechazo. Sus comentarios serán enviados al autor (es), manteniendo su nombre en
el anonimato. Esta hoja de evaluación debe ser llenada en lo posible y puede servir de guía para los comentarios
más generales que deben ser incluidos en hojas aparte. Las sugerencias sobre la redacción inclúyalas en el
manuscrito. Devuelva una copia al editor principal.
Nota: Si no puede efectuar la evaluación dentro del próximo mes, devuelva inmediatamente el material
adjunto al editor principal.
Publicable sin modificaciones .........................................................................................
Publicable con modificaciones menores..........................................................................
Publicable con modificaciones mayores..........................................................................
No publicable...................................................................................................................
Si
1.2.3.4.5.6.7.8.9.10.11.12.13.-
14.15.-
473
¿ El artículo hace un aporte al conocimiento ?
¿ Está el tema dentro del ámbito de la Revista ?
¿ Es el titulo conciso y suficientemente explícito ?
¿ Las palabras claves describen suficientemente el tema planteado ?
¿ El resumen es suficientemente informativo (especialmente si se lee de forma aislada),
incluye la importancia del trabajo, metodología, resultados y conclusiones ?
¿ Se justifica la introducción mediante revisión bibliográfica la realización del trabajo y se
definen claramente los objetivos ?
¿ Está la metodología adecuadamente descrita y es susceptible de ser reproducida ?
¿ Están los experimentos propiamente diseñados y el análisis estadístico (si hay) es
adecuado ?
¿ Son admisibles la interpretación y discusión de los resultados en relación con la
información existente ?
¿ Están las conclusiones justificadas por los resultados ?
¿ La longitud del artículo se ajusta a las reglas editoriales (máximo 30 páginas)
¿ El artículo puede ser acortado sin alterar su valor ?
Las ilustraciones, cuadros, figuras, tablas, etc.,
a. Son todos necesarios
b. Duplican información entre ellos
c. Los encabezados y símbolos son adecuados
d. Son claros y concisos
¿ Está la bibliografía actualizada ?
Realizar comentarios adicionales en hojas anexas y/o dentro del artículo
Revista UDO Agrícola 9 (2): 473. 2009
No
EVALUATION SHEET OF PAPERS
Registered Number of Paper:
Title:
The attached paper has been presented for publication in the Journal of the Escuela de Ingeniería
Agronómica, REVISTA CIENTÍFICA UDO AGRÍCOLA (SCIENTIFIC JOURNAL UDO AGRÍCOLA).
Would you please, review it, and offer your recommendations for acceptance or rejection. Your comments and
suggestions will be sent to the author(s), keeping your name in anonymity. This evaluation sheet should be filled
in all its items, and it can serve as a guide for the more general comments that must be included in additional
sheets. The suggestions regarding writing and grammar must be included in the paper. Finally, please return a
copy to the editor.
Note: If you can not make the evaluation within one month, return the attached paper to the editor.
Publishable without alterations ...........................................................................................
Publishable with minor alterations ......................................................................................
Publishable with major alterations .....................................................................................
Not publishable ...................................................................................................................
Yes
1.2.3.4.5.6.7.8.9.10.11.12.13.-
14.15.-
No
Does the paper make a contribution to the knowledge ?
Is the topic within the scope of the Journal ?
Is the title concise and explicit ?
Do key words describe the topic ?
Is the abstract informative (especially if you read in isolate form), Are the works
importance, methodology, results, discussion and conclusions included?
Is the introduction justified by review of literature? Are the objectives clearly defined ?
Is the methodology appropriately described ? and is it susceptible of being reproducible ?
Are experiments appropriately designed, and is the statistical analysis (if any) adequate?
Are results interpretation and discussion acceptable in relation with existent information
(literature)?
Are conclusions justified by the results?
Is the paper length adjusted to the editorial norms (maximum 30 pages)?
Can the paper be shortened without alteration of its value?
The illustrations, tables, figures, etc.
a. They are all necessary
b. Duplicate information among them
c. The heading and symbols are appropriate
d. They are clear and concise
Is the bibliography up to date ?
Make further comments in annexed sheets and/or within the paper
Revista UDO Agrícola 9 (2): 474. 2009
474
Claudia JIMÉNEZ, Alba Stella RIVERO, Luis Eduardo POCASANGRE, Eduardo
DELGADO, Franklin E. ROSALES, Oscar GONZÁLEZ y Dimas ROMERO
Efecto de la inoculación de dos tipos de semilla de bananos con dos aislados de Trichoderma atroviride 403-413
en fase de vivero sobre el desarrollo de las plantas en campo bajo Sigatoka Negra
Effect of inoculation of two types of banana seed with two isolate of Trichoderma atroviride on plants
performance on field under Black Sigatoka
José Luciano MORALES GARCÍA, María del Pilar RODRÍGUEZ GUZMÁN, Hilda
Susana AZPÍROZ RIVERO y Martha Elena PEDRAZA SANTOS
Temperatura base in vitro de Colletotrichum gloeosporioides Penz aislado de frutos de aguacate 414-420
(Persea americana Mill.) cv. Hass en Michoacán, México
In vitro base temperature of Colletotrichum gloeosporioides Penz isolated from avocado (Persea
americana Mill.) fruits cv. Hass in Michoacán, México
José Luciano MORALES GARCÍA, María del Pilar RODRÍGUEZ GUZMÁN, Hilda
Susana AZPÍROZ RIVERO y Martha Elena PEDRAZA SANTOS
Modelo para la estimación del área del fruto en la evaluación de la antracnosis en aguacate (Persea 421-424
americana Mill.) cv. Hass
Model to estimate fruit area for evaluating antrachnose in Hass avocado (Persea americana Mill.)
Agronomía. Sistemas de Producción. (Agronomy. Production Systems)
Omar LANZ y Yubelitza GRANADO
Diagnóstico Agrosocioeconómico del Sector cacao (Theobroma cacao L.) en Yaguaraparo, Municipio
425-435
Cajigal, estado Sucre, Venezuela
Agricultural, social and economic diagnosis of Sector cocoa (Theobroma cacao L.) in Yaguaraparo,
Cajigal Municipality, Sucre state, Venezuela
Agronomia. Tecnología de los Alimentos (Agronomy. Food Technology)
Roger ÁLVAREZ , Juan MANZANO, William MATERANO y Anne VALERA
Caracterización química y sensorial del vino artesanal de tomate de árbol (Cyphomandra betaceae Cav.
436-441
Sendth)
Chemical and sensorial characterization of artesanal tomato tree wine (Cyphomandra betaceae Cav.
Sendth)
Iria ACEVEDO PONS, Oscar GARCÍA, Jorge CONTRERAS e Ingrid ACEVEDO
Elaboración y evaluación de las características sensoriales de un yogurt de leche caprina con jalea
442-448
semifluida de piña
Development and sensory evaluation of the characteristics of a goats milk yogurt with pineapple jelly
semifluid
Julitt B. HERNÁNDEZ F., Adolfo Enrique CAÑIZARES CHACÍN, Giomar BLANCO,
Isabel ARRIECHE, Alexis PÉREZ, César SALAZAR y Meylú GONZÁLEZ
449-457
Contenido de nitrógeno, fósforo y potasio en harinas de clones de musáceas comestibles (Musa spp.)
Nitrogen, phosphorus and potassium content in flours of edible musáceas clones (Musa spp.)
Elvis PORTILLO, María LABARCA, Lucia GRAZZIANI, Emile CROS, Sophie
ASSEMAT, Fabrice DAVRIEUX, Renaud BOULANGER y María MARCANO
Formación del aroma del cacao Criollo (Theobroma cacao L.) en función del tratamiento poscosecha 458-468
en Venezuela
Aroma formation of Criollo cocoa (Theobroma cacao L.) in function of the post-harvest treatment in
Venezuela
469-470
Normas de Publicación de Artículos
471-472
Instructions for Publication of Papers
473
Hoja de Evaluación de los Artículos
474
Evaluation Sheet of Papers
Agronomía. Propagación de Plantas (Agronomy. Plant Propagation)
Roger ÁLVAREZ, Ibis QUINTERO, Juan MANZANO MÉNDEZ y Daniel GÓNZALEZ
Emergencia y características de plántulas de Chrysophyllum cainito L. (Sapotacea) bajo diferentes
333-342
tratamientos pregerminativos y posición de siembra de la semilla
Emergency and seedlings characteristics from Chrysophyllum cainito L. under differents preemergence
treatments and sowing seed position
Agronomía. Calidad Nutricional (Agronomy. Nutrition Quality)
Maritza YAMARTE CHIRINOS, Merylin MARÍN LARREAL y Esmeralda RENDILES
OLLARVES
343-346
Contenido foliar de algunos macronutrimentos en guanábana (Annona muricata L.)
Content foliar of some macronutrients in soursop (Annona muricata L.)
Agronomía. Crecimiento y Desarrollo (Agronomy. Growth and Development)
Maria LEÓN, Mercedes PÉREZ MACIAS, Enio SOTO, Luis AVILÁN y María Angélica
GUITIERREZ
347-355
Fenología de la naranja 'Valencia' sobre tres patrones en Yumare, estado Yaracuy, Venezuela
Phenology of orange 'Valencia' on three rootstocks in Yumare, Yaracuy state, Venezuela
Agronomía. Climatología (Agronomy. Climatology)
Mercedes PÉREZ MACÍAS, María LEÓN, Enio SOTO, Luís AVILÁN1 y María Angélica
GUTIÉRREZ
356-363
Aproximación al comportamiento climático en la zona citrícola de Yumare, estado Yaracuy, Venezuela
Approximation to the climatic behavior in the citrus zone of Yumare, state Yaracuy, Venezuela
Franklin José VALBUENA MATERÁN, Rubens ALVES DE OLIVEIRA, Paulo Roberto
CECON, Gilberto CHOHAKU SEDIYAMA, Herminia Emilia PRIETO MARTINEZ e
Cristiano TAGLIAFERRE
Lisímetro com lençol freático constante operando com Irrigâmetro® modificado para medida da
364-375
evapotranspiração de referência
Lysimeter with constant water freatic level operating with modified Irrigâmetro® to calculate the
reference evapotranspiration
Lisímetro con nivel freático hídrico constante operando con Irrigâmetro® modificado para medir la
evapotraspiración de referencia
Agronomia. Anatomía Vegetal (Agronomy. Vegetal Anatomy)
Grace FORTUL, Dorian RODRÍGUEZ, María Elena SANABRIA y Rosario VALERA
Comparación de caracteres anatómicos y morfológicos de raíces de cambur ‘Manzano’ (Musa AAB) y
376-382
‘Gran Enano’ (Musa AAA)
Comparison of anatomical and morphological characters of roots of ‘Manzano’ and ‘Gran Enano’
bananas
Agronomía. Fitopatología (Agronomy. Phytopathology)
Yarira VIVAS, Isabel URDANETA, Sairo RANGEL y José HERNÁNDEZ
Caracterización e incidencia de Ralstonia solanacearum (Smith) en plantas de Musa AAB en el Sector
383-392
“El Roble”, Sur del Lago de Maracaibo, Venezuela
Characterization and incidence of Ralstonia solanacearum (Smith) in Musa AAB plants at Sector “El
Roble” South of Maracaibo Lake, Venezuela
Victoria MORALES RONDÓN y Mariela RODRÍGUEZ GONZÁLEZ
Micobiota endofítica asociada al cultivo del mango ‘Haden’ (Mangifera indica L.) en el oriente de
393-402
Venezuela
Endophytic fungi in mango ‘Haden’ (Mangifera indica L.) grown at Venezuela eastern
Continuación en la página anterior ....
REVISTA CIENTÍFICA UDO AGRÍCOLA
Volumen 9
Abril-Junio 2009
Número 2
CONTENIDO
Páginas
Artículo de Revisión (Review Paper)
Pablo Ricardo HIDALGO LOGGIODICE, María SINDONI VIELMA y Jesús Rafael
MÉNDEZ NATERA
Importancia de la selección y manejo adecuado de sustratos en la producción de plantas frutales en 282-288
vivero
Importance of the right selection and handling of substrates for the fruit nursery industry
Agronomía. Calidad de Fruto (Agronomy. Fruit Quality)
Norkys MEZA y Juan MANZANO MÉNDEZ
Características del fruto de tomate de árbol (Cyphomandra betaceae [Cav.] Sendtn) basadas en la
289-294
coloración del arilo, en la Zona Andina Venezolana
Characteristics of tree tomato (Cyphomandra betaceae [Cav] Sendtn) fruits based in aril coloration, at
the Venezuelan Andes Zone
Nelson José MONTAÑO MATA y Jesús Rafael MÉNDEZ NATERA
Efecto de reguladores de crecimiento sobre el epicarpo, mesocarpo y sólidos solubles totales del fruto
295-303
de melón (Cucumis melo L.) cv. Edisto 47
Effect of growth regulators on the epicarp, mesocarp and total soluble solids of muskmelon (Cucumis
melo L.) fruit cv. Edisto 47
Agronomía. Manejo Agronómico (Agronomy. Cultural Management)
Osmar QUIJADA, Raúl RAMÍREZ, Glady CASTELLANO, Ramón CAMACHO y María
Esther BURGOS
Tipos de poda y producción de guayabo (Psidium guajava L.) en el municipio Baralt, estado Zulia, 304-311
Venezuela
Prunning types and production of guava (Psidium guajava L.) at Baralt Municipality, Zulia state,
Venezuela
Osmar QUIJADA, Baudilio HERRERO, Rosa GONZÁLEZ, Angel CASANOVA y Ramón
CAMACHO
Influencia de la poda y de la aplicación de nitrato potásico y tiosulfato potásico sobre la producción del
mango (Mangifera indica L.) variedades Irwin y Tommy Atkins en la planicie de Maracaibo, 312-321
Venezuela
Influence of pruning and potassium nitrate and potassium tiosulphate application on the production of
mango (Mangifera indica L.) varieties Irwin and Tommy Atkins in the Maracaibo plain, Venezuela
María SINDONI VIELMA, Pablo Ricardo HIDALGO LOGGIODICE, Luzmeri
MARCANO y Francisco SALCEDO
Efecto del vermicompost como enmienda orgánica para el cultivo inicial de plantas de lechosa (Carica 322-326
papaya L). cv. ‘Maradol Amarilla’
Effect of vermicompost as an organic amendment on the initial growth of papaya (Carica papaya L.)
cv. ‘Maradol Amarilla’ plants
Agronomía. Cultivo de Tejidos (Agronomy. Tissue Culture)
Maribel RAMÍREZ VILLALOBOS, Teresa Edith VARGAS y Eva DE GARCÍA
Cultivo de microesquejes de parchita (Passiflora edulis Sims f. flavicarpa Deg.)
Microcutting culture of passionfruit (Passiflora edulis Sims f. flavicarpa Deg.)
Continuación en la página anterior ....
ISSN 1317 - 9152
Depósito Legal pp200102Mo1203
327-332