el orden como premisa básica para el desarrollo del país

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el orden como premisa básica para el desarrollo del país
EL ORDEN COMO
PREMISA BÁSICA PARA EL
DESARROLLO DEL PAÍS
Contenido
Cuerpo de Generales de Carabineros de Chile
•
•
Actualidad
Reconocimiento a su permanente apoyo y respaldo
04
Un año más de vida del Cuerpo de Generales de Carabineros
05
Asamblea general ordinaria de la Corporación
08
Visita a la Academia de Ciencias Policiales de Carabineros
09
Distinción a los mejores alumnos de los planteles institucionales
10
Premio Cuerpo de Generales de Carabineros
11
Reunión con el Círculo de Oficiales Generales de La Policia de
Investigaciones
12
Cambio de coordinador con el Cuerpo de Generales
12
Profesionales
Amenazas a la seguridad ciudadana
13
Ministerio de orden público
17
Mantenimiento de la paz de Naciones Unidas
21
Una vida marcada por la impronta de las carabinas cruzadas
35
El Mundo Hoy
Obituario
Paz a los que paz dieron
48
REVISTA DEL CUERPO DE GENERALES DE CARABINEROS
CONSEJO EDITORIAL:
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Diseño y Producción : Dn. IVÁN GONZÁLEZ JORQUERA
Dn. JOSÉ HERNÁNDEZ VIVANCO
Dn. AUGUSTO CARMONA REIMANN
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DIRECCIÓN:
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DIRECTOR Y REPRESENTANTE LEGAL:
General Inspector (r) Dn. Iván González Jorquera
4
Edición 55 diciembre 2014
Las opiniones expresadas en esta revista son de
exclusiva responsabilidad de sus autores.
Editorial
UN RESPALDO MÁS QUE NECESARIO
Al contrario de lo que ocurre en otros países del mundo y especialmente en la Región,
Carabineros de Chile es la principal fortaleza que tiene el Estado para prevenir y combatir la
delincuencia con el plus que goza de un singular, histórico y destacado grado de confianza dentro
de la ciudadanía, no obstante, que por el importante rol que cumple, debe limitar los derechos
individuales de los miembros que la integran, para hacer posible la convivencia y el bienestar de
todos, lo que de una u otra forma debe entenderse como que aquella, claramente la sustrae o
le asigna una participación marginal, en el ámbito de la responsabilidad en dicha problemática
que le afecta con preocupación, desde que se iniciara como un rebrote galopante hace casi
cinco lustros.
Lo señalado, sin lugar a dudas, no es producto del azar o de situaciones puntuales ajenas a la
realidad como claramente se deduce de lo señalado editorialmente en un reconocido medio
de comunicación escrito refiriéndose a ella: “casi por nueve décadas ha sido virtualmente, la
primera y única manifestación concreta de la asistencia del Estado, a las personas en momentos
difíciles de la más variada naturaleza y envergadura”.
No hay duda alguna que en nuestro país hoy, el “problema delincuencia” es de envergadura
“per se” y por la natural proyección que pueda tener en el tiempo, transformando la convivencia
de sus habitantes en momentos difíciles de sobrellevar, producto de la denominada “sensación de
impunidad” que los afecta merced a lo que a diario observan, escuchan o experimentan, haciendo
válida la interrogante si ello es en verdad una sensación o derechamente, una lamentable realidad.
Lo acontecido por años en la región de la Araucanía, la violencia en los estadios, los desmanes
en la vía pública, las febles penas asignadas a determinadas faltas y simples delitos que hacen
rentable su reiteración o la lenidad general en cuanto a las responsabilidades que emanan de
la acción delictiva de menores haciéndolos instrumentos idóneos para alcanzar la impunidad,
son algunas de las tantas pruebas para determinar que aquella percepción se asienta en bases
sólidas y pragmáticas.
Han transcurrido más de cuatro años desde que la ciudadanía viera con espanto los efectos
de un movimiento telúrico junto al desborde salvaje de saqueadores que habló de un Chile casi
primitivo, sin que aún se le haya dado cuenta como corresponde, respecto de la sanción social
que se les impuso por tan deleznable conducta, a todos aquellos que fueron detenidos por
Carabineros en el acto o tras los ingentes esfuerzos investigativos llevados a cabo, para poner a
los responsables a disposición de la justicia.
Si bien es cierto que la privación de la libertad no es la mejor solución para el problema
1
Editorial
planteado, no resulta aceptable que la ciudadanía perciba que los delincuentes pululan en las calles,
a juzgar por los extensos currículos delictuales que exhiben cuando son aprehendidos una y otra
vez por Carabineros. Sin embargo, aún no se ha podido implementar una medida alternativa
jurídica eficaz, que permita en la práctica, sacarlos del “circuito delictual” en el que participan.
Pese a las ventajas comparativas que posee la Institución en la lucha contra el delito, la
mencionada “sensación de impunidad” también la afecta puesto que claramente, existe un sector
de la sociedad que por indiferencia, ignorancia en el tema o simplemente por intereses de la
coyuntura, postulan que ella ha sido “sobrepasada por los hechos” para generar la posibilidad
de introducir recetas mágicas que no existen.
En nuestro país la problemática señalada, al igual que otras tantas situaciones históricas o
de la contingencia, habitualmente se enfrentan desde la perspectiva de las “consecuencias” por
intereses ajenos al Bien Común determinando, por tanto, que las causas sobrevivan en el tiempo
e impidan la solución del problema. Esta peculiar y arraigada forma de proceder sin dudas, es la
antítesis de una “política país” con miras a una “política de Estado”.
El combate a la delincuencia debe llevarse a cabo al margen de las posturas partidistas y con
la única herramienta válida para aquello, la Ley en su máxima expresión, elaborada de manera
inteligente en un contexto global y de cara a la idiosincrasia del país y de sus habitantes. Los
modelos foráneos, por muy buenos resultados que puedan haber alcanzado en su país de origen,
en el mejor de los casos, deben ser adoptados, adecuándolos a la realidad e identidad que tiene
el país y para ello, debe considerarse un factor vital para el éxito o el fracaso de la iniciativa que
no es otro, que la “realidad de la calle”, vista como una certidumbre social multisectorial que la
teoría por muy elaborada que sea, no la capta en su real dimensión.
El cambio del paradigma vigente que subalternizó el concepto jurídico de Orden Público al de
la Seguridad Pública, sumó una variante negativa de peso en la lucha contra el delito, puesto que
se desconoció su preexistencia en la convivencia armónica y pacífica de los ciudadanos bajo el
amparo del Estado y el imperio del Derecho, única herramienta, capaz de generar la percepción
en la ciudadanía, de “vivir en un país donde tales principios son efectivamente respetados” gracias
al respaldo que la ley otorgue al principal instrumento que existe para conservar y hacer respetar
tan importante concepto jurídico; esto es Carabineros de Chile.
Hay que dejarlo muy en claro, la sensación de impunidad que afecta a los chilenos cuando
más, podría considerarse un factor tangencial en las responsabilidades que en este ámbito tiene
la policía en general y Carabineros en particular. El potencial profesional de Carabineros de Chile
radica en el actuar de sus hombres guiados por una Doctrina rectora que no admite renuncios y
enmarcada bajo los cánones rígidos del Estado de Derecho en el que la Autoridad Política ejerce
2
Editorial
sus funciones reconociendo un ordenamiento jurídico que regula tanto las facultades de dicha
autoridad política como los derechos y deberes de los gobernados, normando la actividad social.
Recientemente un connotado Ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago por haber
sido víctima de un delito violento, fue consultado sobre cuáles serían para él las tres medidas más
relevantes a objeto de disminuir la delincuencia. Su respuesta fue clara y contundente al señalar
como la primera de ellas:“fortalecer a las policías”, obviamente refiriéndose al fortalecimiento legal.
Curiosamente la mencionada postura respecto del tema, es absolutamente coincidente con
lo que expresara hace siete lustros la destacada estadista Margaret Thatcher cuando asumió
como Primer Ministro del Reino Unido: ..........“Nada nuevo hay bajo el sol, pero cuantas cosas
viejas hay, que no conocen la luz del sol”.
No resulta entendible entonces, que no se haya podido consensuar hasta ahora una voluntad
política para respaldar a Carabineros en su trascendente tarea de “guardadores del Orden y
Seguridad Públicos”, bajo el pretexto de que existen normas generales que ya lo contemplan. Sin
lugar a dudas, uno de los factores que con más fuerza genera la “percepción de impunidad” en las
personas, es observar la total falta de respeto y la saña conque sin mayor costo, la delincuencia
enfrenta o ataca a quienes algún día, tendrán que recurrir por auxilio protector.
Posturas reprimidas, suspicacias inadecuadas y resquemores improcedentes, no pueden desvalorizar
la confianza de la ciudadanía que busca desarrollarse en paz al amparo de una Institución que,
en opinión de un medio periodístico prestigiado: ..........“por su ascendiente nacional del que goza,
puede asumir el liderazgo antidelictivo eficaz y perfectible, para romper el tradicional círculo de
descargos de responsabilidades” que tiene hoy al país en un estancamiento injustificado frente
a una temática demasiado importante para sus habitantes como para desoírla.
Cuerpo de Generales de Carabineros de Chile
• Actualidad •
HOMENAJE A MARÍA ANGÉLICA CRISTI MARFIL
RECONOCIMIENTO A SU
PERMANENTE APOYO Y
RESPALDO
L
a Casa de Campo La Reina fue el escenario
elegido por el Directorio del Cuerpo de
Generales para organizar una emotiva
ceremonia que tuvo como principal objetivo
reconocer a la hija del fallecido General
Óscar Cristi Gallo y ex parlamentaria, María
Angélica Cristi Marfil, a través de un merecido
homenaje a su destacada trayectoria pública y
su permanente preocupación por apoyar de
manera desinterasada y sin claudicaciones, los
valores y principios que sustenta la Corporación,
en relación a su Institución de origen y el apoyo
a las mujeres y hombres que la integran.
El encargado de fundamentar el acto que
se realizó el 12 de septiembre pasado fue
el Director de Difusión, General (r) Augusto
Carmona Reimann, quien recordó los hitos
más importantes alcanzados a lo largo de su
meritoria carrera profesional y subrayó el gran
valor que conlleva el recibir la más alta presea
que otorga la Corporación.
“La condecoración Gran Estrella Honor y
Tradición del Cuerpo de Generales, máxima
distinción que otorga la Corporación y que en
algunos instantes le será impuesta, representa
nuestros sentimientos más elevados de gratitud
por los motivos sucintamente relatados. Un
especial homenaje que organizamos para
reconocer a una querida amiga y honorable
integrante de la gran familia de Carabineros
de Chile”, expresó el integrante del Directorio.
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Un reconocimiento profundamente agradecido
por María Angélica, quien a su vez obsequió
las réplicas de las dos medallas de plata que su
padre obtuvo durante los Juegos Olímpicos de
Helsinki (Finlandia), en 1952, específicamente
en la competencia de salto ecuestre.
Esta grata y amena actividad concluyó con
una cena en honor de la homenajeada, quien
concurrió a la ceremonia acompañada de su
madre, Sra. María Marfil de Cristi, en la que
se departieron momentos de gran amistad,
recuerdos y camaradería.
Revista Tradición
• Actualidad •
CONMEMORACIÓN DEL 57° ANIVERSARIO CORPORATIVO
UN AÑO MÁS DE VIDA DEL
CUERPO DE GENERALES DE
CARABINEROS
E
n el marco de la conmemoración del 57°
aniversario del Cuerpo de Generales, la
Directiva organizó una amplia variedad de
actividades culturales, deportivas y recreativas
con el objetivo de que todos los consocios y sus
cónyuges tuvieran la oportunidad de disfrutar
de atractivos panoramas para fortalecer los
lazos fraternales que unen a quienes formaron
parte del Alto Mando de la Institución. Sin lugar
a dudas, grandes instancias para seguir reforzando
sus vínculos y consolidar la trascendental misión
que desarrolla la Corporación.
balón dominado, haciendo gala de su entusiasmo
y espíritu depor tivo, lo que permitió vivir
momentos de amistad y gratos recuerdos.
Campeonato de tiro
El día 4 de octubre pasado un grupo de
destacados consocios llegaron hasta el cuartel
que alberga a la Prefectura de Operaciones
Policiales Especiales (GOPE) con el fin de
par ticipar activamente en el campeonato
de tiro que cada año organiza el Cuerpo de
Generales en el contexto de las actividades
conmemorativas de su aniversario.
Torneo de Golf Copa Cuerpo
de Generales
Campeonato de baby fútbol
El campeonato de golf “Copa Cuerpo de
Generales”, en tanto, se desarrolló en las canchas
del Club Las Palmas del Oliveto, el día 11 de
octubre pasado.
El día 18 de octubre se desarrolló el campeonato
de baby fútbol que en esta oportunidad tuvo
lugar en la Escuela de Carabineros. Durante
el torneo fueron varios los integrantes de la
Corporación que tuvieron la oportunidad de
demostrar sus destrezas y habilidades con el
En el evento depor tivo par ticiparon 17
miembros activos y en retiro de la Institución,
per tenecientes a todos los escalafones y
grados, registrando una destacada participación
los Aspirantes a Oficiales de la Escuela de
Carabineros.
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Cuerpo de Generales de Carabineros de Chile
• Actualidad •
El primer lugar de la copa fue para el profesor
del Alma Mater, Andrés Donoso, mientras
que el segundo fue para el Sargento 2° Fredy
Carrasco, de dotación de la VI Zona O’Higgins.
Paseo a la Región de Coquimbo
Gala de tango para los socios
El Teatro Carabineros de Chile se vistió de
gala para acoger un espectáculo de primer
nivel organizado de manera especial para los
miembros del Cuerpo de Generales. El evento
consistió en una gala artística denominada “Siglo
de Tango”, destacada presentación que fusionó
música y danza con la intención de cautivar a
todos los asistentes.
Dicho evento se desarrolló el día 23 de
noviembre pasado y fue encabezado por la
Directiva de la Corporación, acompañada por
un amplio número de consocios y sus cónyuges
que llegaron hasta el recinto para congregarse
en torno a un espectáculo que fue aplaudido
efusivamente por todo el público que disfrutó
cada pieza musical y la destreza que lucieron
los bailarines y músicos.
Los actos conmemorativos prosiguieron con
el ya tradicional paseo recreativo que cada año
organiza la Corporación. En esta oportunidad
participó un grupo de socios y sus cónyuges,
cuyo destino fue la Región de Coquimbo,
específicamente el balneario de Tongoy, donde
tuvieron la ocasión de disfrutar y recorrer
diversas localidades típicas de dicha zona.
Esta actividad se desarrolló entre los días 9
y 12 de octubre pasado.
Misa de acción de gracias
El día 24 de octubre pasado, en la capilla de la
Escuela de Carabineros, el Capellán del Plantel,
Padre Eduardo Heredia Carrasco ofició una misa
con motivo de un nuevo aniversario del Cuerpo
de Generales. Un sentimiento de profundo
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Revista Tradición
• Actualidad •
agradecimiento y recogimiento congregó a los
socios y sus esposas en torno a la fe, con el
propósito de orar por el bienestar de la gran
familia que conforma la Corporación y por
quienes ya son parte del escuadrón celestial.
Entretenido almuerzo en Buin
El día 24 de octubre tuvo lugar un entretenido
almuerzo-once campestre en la localidad de
Buin, actividad en la que participó un amplio
grupo de consocios y sus esposas, quienes
disfrutaron en forma distendida de todas las
bondades que ofrece un encuentro de este tipo.
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Cuerpo de Generales de Carabineros de Chile
• Actualidad •
ORGANIZADA EN EL CLUB DE CARABINEROS
ASAMBLEA GENERAL
ORDINARIA DE LA
CORPORACIÓN
E
n el Club de Carabineros se desarrolló
la Segunda Junta General Ordinaria del
Cuerpo de Generales de Carabineros,
encuentro establecido en los Estatutos que
rigen a la Corporación, acto que fue encabezado
por el Presidente y su Directorio.
La asamblea, que se desarrolló el día 27 de
noviembre pasado, se inició con la lectura del
acta anterior por parte del Secretario, General
(r) Óscar Olivares Monares, y prosiguió con
la exposición del Asesor Jurídico, General (r)
Reinaldo Ríos Cataldo. Posteriormente, se
difundió el estado financiero de la Corporación,
dado a conocer a los asistentes por el Tesorero
8
del Directorio, General (I) (r) Iván Whipple
Mejías.
Finalmente se dirigió a los asistentes el
Presidente de la Corporación, quien se refirió
al balance de la gestión desarrollada durante el
año por el Cuerpo de Generales y expresó su
público agradecimiento a aquellos socios que
sin ser miembros del Directorio, y muchas veces
en forma anónima, siempre están dispuestos
a colaborar en lo que se les solicite en cuanto
a las actividades de la Corporación. Además,
destacó la permanente preocupación y el
apoyo brindado a los socios cuya salud está
quebrantada, recordando a cada uno de ellos.
Revista Tradición
• Actualidad •
INVITACIÓN EXTENDIDA POR EL DIRECTOR DEL PLANTEL
VISITA A LA ACADEMIA DE
CIENCIAS POLICIALES DE
CARABINEROS
E
l día 20 de noviembre pasado, en el
marco de las actividades organizadas
para conmemorar el aniversario de la
Corporación, una delegación del Cuerpo de
Generales visitó la Academia de Ciencias Policiales
atendiendo a una gentil invitación extendida
por su Director, Coronel Marcelo Palavecino
Lasarte, quien hizo una completa exposición
referida a las actividades que desarrolla dicho
plantel de estudios superiores, a través de la
que detalló la estructura organizacional, marco
normativo, sistema educacional, misión, visión y
estructura, procesos educacionales y proyectos
para el mediano y largo plazo, respondiendo
además a todas las preguntas que los integrantes
de nuestra Corporación le formularon.
Tras finalizar la intervención del Coronel
Palavecino, el Vicepresidente del Cuerpo de
Generales agradeció tanto la completa exposición
como la invitación efectuada para participar en
el encuentro, que permitió recorrer y visitar
la Academia, ya que todos los integrantes de
la Corporación en algún momento de sus
trayectorias institucionales pasaron por sus aulas.
La actividad culminó con un distendido almuerzo
de cuartel junto con los directivos del plantel,
instancia en la que tuvieron la oportunidad de
repasar sus recuerdos y anécdotas.
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Cuerpo de Generales de Carabineros de Chile
• Actualidad •
RECONOCIMIENTO DEL CUERPO DE GENERALES DE CARABINEROS
DISTINCIÓN A LOS MEJORES
ALUMNOS DE LOS PLANTELES
INSTITUCIONALES
E
l Cuerpo de Generales distinguió a los
alumnos que obtuvieron los primeros
lugares en cada uno de los planteles
educacionales de la Institución. Fue así como
la Mayor Mitza González Méndez (Academia
de Ciencias Policiales), la Subteniente Fernanda
Obando Monsalve (Escuela de Carabineros),
el Cabo 1° Leonardo Soto Muñoz (Escuela
de Suboficiales) y el Carabinero Marcos
Egaña Saumann (Escuela de Formación)
fueron condecorados por el Presidente de la
Corporación en reconocimiento a su esfuerzo
y destacado desempeño académico.
El encargado de fundamentar la ceremonia,
que se llevó a cabo el 16 de diciembre pasado
10
en la Escuela de Carabineros, fue el General
Inspector (r) Raúl Melo Casanova, quien
destacó el significativo valor que reviste para el
desarrollo de la carrera profesional un proceso
de educación permanente.
“En representación del Cuerpo de Generales
les reitero las congratulaciones más sinceras a
nuestros condecorados, deseándole a cada uno
de ellos el éxito personal y profesional que se
merecen. Además, quiero aprovechar la ocasión
para hacer sinceros votos por Carabineros y
sus mandos para que continúen luchando, sin
claudicar, por el mantenimiento de los grandes
principios institucionales y la búsqueda de la
paz social”, expresó el socio de la Corporación.
Revista Tradición
• Actualidad •
OTORGADO AL CARABINERO ALUMNO BERNARDO RUBILAR MENDOZA
PREMIO CUERPO DE
GENERALES DE CARABINEROS
C
omo ya se ha hecho una tradición la
Vicepresidencia del Cuerpo de Generales
establecida en la capital de la Región
del Biobío hizo entrega de un reconocimiento
al Carabinero Alumno que obtuvo las más
altas calificaciones en la cátedra de Historia y
Doctrina Institucional cursada durante su proceso
de instrucción en la Escuela de Formación de
Carabineros, Grupo Concepción.
La ceremonia de premiación se efectuó en el
Aula Magna del Teatro Concepción, el día 26 de
diciembre pasado, y en la oportunidad el galardón
otorgado por nuestra Corporación recayó
en el Carabinero Alumno Bernardo Rubilar
Mendoza, quien tras aprobar exitosamente
su proceso académico se hizo acreedor de la
mencionada distinción.
El responsable de entregar el reconocimiento
fue el General (r) Jorge Constanzo Melgarejo,
quien aprovechó la instancia para felicitar
al joven e instarlo a seguir fortaleciendo su
vocación de servicio público, compromiso y
profesionalismo.
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Cuerpo de Generales de Carabineros de Chile
• Actualidad •
compartiendo ideas e iniciativas comunes
REUNIÓN CON EL CíRCULO DE
OFICIALES GENERALES DE LA
POLICIA DE INVESTIGACIONES
E
l día 3 de noviembre se llevó a efecto una
reunión con miembros del Directorio del
Círculo de Oficiales Generales en retiro de
la Policía de Investigaciones, instancia en la cual se
compartieron ideas e iniciativas comunes a ambas
Corporaciones, fortaleciéndose los tradicionales
vínculos de amistad. La reunión culminó con un
entretenido almuerzo.
GENERAL SUBDIRECTOR E INSPECTOR GENERAL DE CARABINEROS DE CHILE
CAMBIO DE COORDINADOR
CON EL CUERPO DE GENERALES
E
l día 11 de noviembre se llevó a efecto una reunión de miembros del Directorio con el saliente
Coordinador de Carabineros de Chile con el Cuerpo de Generales, General Inspector Jorge
Rojas Langer, y quien lo reemplazó en dicho cargo, General Subdirector e Inspector General,
General Inspector Carlos Carrasco Hellwig. En la oportunidad se agradeció por parte del Presidente
de la Corporación la siempre buena predisposición del Alto Mando para con su persona y consocios,
comprometiéndose por ambas partes la continuación de esta tradicional comunicación.
General Inspector
Carlos Carrasco Hellwig
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General Inspector
Jorge Rojas Langer
Revista Tradición
• Profesionales •
EFECTOS EN EL DESARROLLO INTEGRAL DEL PAÍS
AMENAZAS A LA SEGURIDAD
CIUDADANA
Reinaldo José Ríos Cataldo
General (r) de Carabineros
Abogado y Magíster en Ciencia Política de la Universidad de Chile
Postgraduate Criminal Justice and Sciencies, University of Leicester, UK
Diplomado en Derecho Procesal Penal UNIACC
Profesor de Derecho en la Escuela de Carabineros
Miembro de Número del Centro Nacional de Estudios de Orden Público, CENEOP
I. INTRODUCCIÓN
P
ese a que en Chile la situación de seguridad
ciudadana es la mejor de América Latina,
incluso superior a la de los Estados Unidos
de América y análoga a la que prevalece en los
países de Europa(1), las encuestas de opinión
muestran que la población siente un temor
progresivo ante la acción de la delincuencia,
sobre todo porque sus actores son jóvenes
que emplean la violencia.
Es indiscutible que la cuestión de la seguridad
ciudadana se ha convertido en el tema substancial
del debate público y la preocupación social.
Tanto la formulación restringida del asunto
como un problema de prevención y control
de la delincuencia, como su comprensión más
amplia de los derechos fundamentales que
plantean en su conjunto, un complejo proceso
de comprensión y gestión de los riesgos a los
cuales se ven sometidos los individuos, en la
procura de sus fines.
Las conductas delictuales, cualquiera que estas
sean, independientemente de sus orígenes y
causas, son comportamientos de riesgo tanto
para las víctimas como para los victimarios.
La gran paradoja de la modernidad es que a
menores peligros evidentes de nuestra civilización,
a mejor calidad de vida en lo cotidiano, mayores
riesgos nos amenazan(2).
II. El problema: seguridad
ciudadana y delincuencia
El problema de la seguridad ciudadana en
un barrio es planteado de manera paradojal
por dos expertos españoles en la investigación
social participativa, de la siguiente manera:
“Cuando un investigador se acerca… y
pregunta por la violencia… puede que lo
primero que le digan es que hacen falta más
policías o más mano dura, etc. Pero si uno tiene
la oportunidad y la paciencia de escuchar…, es
posible que acaben por decirnos que la última
vez que la policía se presentó en el barrio todo
fue un desastre, que todos los vecinos, hombres,
mujeres, niños y ancianos fueron apaleados”(3).
Pero no tan sólo los testimonios pueden ser
paradojas en seguridad ciudadana, la aplicación
del método científico para recoger la información
también recoge las paradojas. Así tenemos que:
“Si en ese mismo barrio hubiésemos hecho una
encuesta con respuestas cerradas, probablemente
habríamos obtenido una mayoría de respuestas
a favor del aumento de la dotación policial, pero
si hubiésemos realizado entrevistas abiertas
nos encontraríamos con una población que
no se muestra tan partidaria del aumento de
la policía”(4).
(1) De Rementería, I.: Delincuencia y Drogas en Chile, Revista Mensaje # 250, julio 2003, Santiago de Chile.
(2) Peretti-Watel, P.: La Société du Risque. La decouverte, París, 2001. Coubert, J.: La Era del Riesgo. Documentos de debate: Seguridad Sostenible # 1. Barcelona, 2002.
(3) Villasante, T.R., Montañez, M. y Martí, J.:La Investigación Social Participativa. Construyendo Ciudanía. El Viejo Topo, España, 2002, p. 19. (4) Op. cit. p. 20.
13
Cuerpo de Generales de Carabineros de Chile
• Profesionales •
Esa paradoja tiene una primera explicación
en la natural actitud defensiva de los individuos
de la comunidad barrial frente a la sociedad
en su conjunto, ya que:
“Para empezar, es posible que las personas
encuestadas al hablar con un extraño (el
encuestador), encuentren, en dar una respuesta
positiva al aumento de la policía, una forma de
diferenciarse de los estereotipos que los medios
de comunicación han podido construir sobre el
barrio. Es el mecanismo utilizado para decirnos
que ellos no pertenecen al sector marginal y
delictivo del barrio, y que la mayoría de las
familias que habitan en el mismo participan de
los mismos valores de respeto y orden que
articulan la convivencia en el conjunto de los
municipios y barrios de España”(5).
Además, es necesario buscar el contenido
real que está implícito en las paradojas de los
discursos sobre la vida cotidiana, por lo tanto:
“Si analizáramos los discursos, nos daríamos
cuenta que cuando se habla de aumentar
la policía en realidad de lo que se habla –o
lo que subyace tras esta afirmación– es de
eliminar la droga del barrio; y que cuando se
habla de la droga, no se habla de una sustancia
cuya ingestión puede afectar más o menos la
salud de quienes la consumen…, sino que se
habla del deterioro económico y social que el
barrio desde hace tiempo está padeciendo. Y
lo que se reclama es un ordenamiento de la
vida social capaz de garantizar una convivencia
tranquila (en paz) y en armonía entre los
habitantes de la zona, que no es posible hoy,
porque el maltrecho tejido social del barrio
(resultado de la crisis económica y social) no
ofrece cauces solventes con los que articular
la cohesión social”(6).
Sin embargo, el debate actual sobre la
seguridad ciudadana se caracteriza por dos
hechos centrales: primero, su reducción al
14
mayor o menor impacto real o virtual de la
acción delictual en la vida cotidiana, y; segundo,
hasta ahora los discursos sobre el control del
delito se limitan a prevenir las circunstancias
de su ejecución, cuando de lo que se trata es
de prevenir las causas sociales de su origen,
en el bien entendido de que no se pretende
tampoco reducir la explicación de los hechos
delictuales al carácter criminógeno de la pobreza.
III. Eficacia de Carabineros de
Chile en el contexto nacional
La eficacia de las Fuerzas de Orden y Seguridad
Pública –en especial Carabineros de Chile– no
está en juego o bajo un examen crítico y suspicaz
de la clase política, más bien encontramos esta
conducta en los grupos de interés y de algún
partido político en específico, que intentan
desprestigiar a la Institución para lograr fines
maquiavélicamente diseñados como un plan
terminal conducente a la erradicación de los
usos, tradiciones y costumbres propias de una
Institución jerarquizada, profesional, obediente,
disciplinada y apolítica.
La creación de la Reforma Procesal Penal tuvo
como objetivo político establecer un método de
aplicación de justicia rápido, eficaz y confiable,
relevando al antiguo sistema inquisitivo lento
y pernicioso, para lo cual las policías por ser
altamente profesionales en el ejercicio de la
aplicación de la Ley, fueron incluidas como
sujetos procesales no intervinientes al tenor
de lo que establece el artículo 12º del nuevo
Código Procesal Penal(7).
Las instituciones policiales chilenas encargadas
de coadyuvar al Ministerio Público en su gestión
de lograr un resultado eficiente y eficaz, a juicio
de los politólogos, ocupan una posición en los
sistemas comparados de justicia criminal, que
las define como “verdaderas gestoras de la
investigación”(8), destacando su “dominación
fáctica(9)” de la fase preparatoria del proceso
(5) Op. cit. p. 20. (6) Op. Cit. P. 21. (7) Código Procesal Penal Chile: Art. 12. Intervinientes. Para los efectos regulados en este Código, se considerará intervinientes
en el procedimiento al fiscal, al imputado, al defensor, a la víctima y al querellante, desde que realizaren cualquier actuación procesal o desde el momento en que
la Ley les permitiere ejercer facultades determinadas. (8) Jung (H.), “Vers un nouveau modèle du procès pénal ? “, en Revue de Sciencie Criminelle et de Droit
Pénal Comparé, 1991, p. 526. (9) Bottke (W.), “Polizeilische Ermittlungsarbeit und Legalitätsprinzip”, en Meyer Gedächnisschrift, 1990, p. 131
Revista Tradición
• Profesionales •
penal y su amplia autonomía del Ministerio
Público, a pesar que, en general, los textos
legales la subordinan, ya sea orgánica y/o
funcionalmente.
Si bien en el nuevo sistema procesal las FF.OO.
pueden ser requeridas sin más trámite por
los fiscales para estos cometidos como para
asistir en las investigaciones criminales que se
les encomienden(10), la sociedad espera que los
encargados en dirigirlas en estos cometidos
tengan la inteligencia acertada para hacerlo,
lo cual hoy, en diversos casos, pareciera que
no se cumple, prevaleciendo más bien una
suerte de distanciamiento con los integrantes
del Ministerio Público.
Pese a los esfuerzos de la Clase Política tanto
gobernante como de oposición, para lograr
solucionar este problema subyacente, se tiene
claro que la comunicación entre las policías y
el Ministerio Público, ha venido produciendo
una serie de problemas en la correspondencia
profesional existente entre los fiscales y las
policías, intensificándose aún más esta con los
integrantes de Carabineros de Chile, según la
percepción de la politología.
El desar rollo profesional ha tr aído
cuestionamientos hacia las evidencias aportadas
por las policías como también fallas de
coordinación con el Ministerio Público, no sólo
en la persecución penal, sino que en el control
de vándalos durante incidentes de alteración del
orden público. Estos hechos, además han tenido
repercusión en la función que desempeñan los
Jueces de Garantía, provocando libertades y no
sometimiento a Juicio de avezados delincuentes,
lo cual sin lugar a dudas, incide en la Seguridad
Ciudadana, con la llamada Puerta Giratoria,
lo que hace que nazca la interrogante del
ciudadano común ¿Qué pasa con el sistema,
si Carabineros está cumpliendo?
Entonces la respuesta más villana que puede
darse es, que las policías, en especial Carabineros
de Chile, no se ajustan a los protocolos de
la investigación y tienen falencias de fondo
tanto en la metodología que emplean como
en la confección de los partes con los cuales
informan de hechos a los Tribunales de Justicia.
El ciudadano con sentido común normal, se
ha dado cuenta claramente que la falla no es
de Carabineros de Chile, que con sus efectivos
otorga el mejor servicio de seguridad en
resguardo de las personas y de la propiedad. Lo
que está fracasando, a juicio de los politólogos,
es el abuso de parte de las fiscalías por archivar
los antecedentes sobre un ilícito, simple delito
o falta, creando inseguridad en el ciudadano
que ve que sus derechos no son defendidos
por los representantes del Estado, llamados a
hacerlo.
Carabineros de Chile, pese a las duras críticas
que le hacen los encargados de la investigación,
goza de la confianza de la ciudadanía que
prevalece en esta Institución y así lo demuestra
la Encuesta Nacional UDP 2014, que se tiene
a la vista.
IV. Factores que inciden en la
inseguridad ciudadana
Para nadie es desconocido que factores como
el desempleo, la crisis económica, la inflación,
la inestabilidad laboral y la aplicación jurídica
excesivamente garantista son factores que
influyen en el crecimiento de la inseguridad
(10) Ley Orgánica Constitucional del Ministerio Público Nº 19.640, del 15 de octubre 1999, Art. 4º:
15
Cuerpo de Generales de Carabineros de Chile
• Profesionales •
ciudadana. Así lo demuestran los datos de
Carabineros de Chile sobre aprehendidos
por grupo de delito de mayor frecuencia,
total país 2013. Estos datos muestran los
aprehendidos por grupo de delito de mayor
frecuencia durante el año 2013, destacándose
el grupo de delito contra la propiedad (26,6%)
y contra leyes especiales (19,7%). (cfr. FUENTE:
Carabineros de Chile)(11).
Los delitos contra la propiedad y otros
cometidos por bandas organizadas de orden
criminal, que han salido en libertad condicional
o que actúan desde las cárceles con métodos
renovados, propio de los Maras; del crimen
organizado colombiano o asiático, hace que
se acreciente la inseguridad ciudadana y, en
consecuencia, se provoque una desconfianza en
los órganos jurisdiccionales por considerarlos
demasiado garantistas, lo cual se agravaría por
la ineficiencia de algunos fiscales.
Según un informe del Programa de Naciones
Unidas para el Desarrollo “revela una alta
percepción de inseguridad en Chile pese a
los bajos niveles de criminalidad”. Según el
PNUD,“supera en percepción de inseguridad a
Honduras, el país más violento de la región”(12).
En 25 años se triplicaron los robos en América
Latina y la tasa de homicidios creció 11% en
una década.
En este aspecto la política de Chile tampoco
está ajena en la crítica incidencia en el perfil
de inseguridad ciudadana. Así lo demuestra el
viaje reciente de la Presidenta de la República,
Michelle Bachelet Jeria, tanto a Alemania como
a España y a la República de China, que tuvo
como finalidad afianzar los lazos comerciales
con las tres potencias. En el caso, específico del
último país, se vio enturbiado por “el proyecto
de acuerdo impulsado en los días previos en
16
la Cámara de Diputados por la DC, para que
ella expresara la preocupación chilena a las
autoridades chinas por la situación de DD.
HH. en ese país, especialmente tras las duras
protestas en Hong Kong”(13).
La clase gobernante tiene como objetivo
estratégico evitar el deterioro de la economía
chilena, como asimismo, las inversiones que se
hacen por países extranjeros, consolidando ante
la comunidad internacional a Chile como un
país seguro y donde se puede confiar e invertir.
Sólo China compra la mitad de la producción
de cobre y Europa otro tanto.
Los países de los continentes europeo y
asiático confían en la seguridad interior chilena,
proveniente de las instituciones encargadas de
ello (cfr.Art. 101. 2 CPR80) y miran a nuestro
país como “el jaguar de América Latina” para
comparar la fuerza de la pujante economía
chilena con los llamados “tigres asiáticos” (Corea
del Sur, Taiwán, Singapur y Hong Kong). Los
indicadores no ofrecen dudas: en los últimos
diez años Chile ha tenido unos resultados
espectaculares. En disminución de niveles de
pobreza y desempleo, en educación, salud...
El crecimiento ha sido de 4% en promedio y
además funciona el ahorro interno y el país
goza de estabilidad”(14).
Esta economía y su crecimiento se han
mantenido en el tiempo y depende muy
fuer temente de la calidad de las policías,
en especial, la que juega un Rol Preventivo
–Carabineros de Chile– que demuestra al
exterior una consolidada disciplina, tradición,
transparencia y probidad en su ejercicio
profesional. Elementos todos importantes en el
momento de decidir una inversión extranjera
en el país y que incide fundamentalmente en
el desarrollo de la Nación.
(11) Instituto Nacional de Estadísticas de Chile, año 2014. (12) Fernando Fuentes: La Tercera on Line, Mundo, pág. 1, 13/11/2013.
(13) La Segunda on Line, martes 11 de noviembre de 2014, pág. 1. Política. (14) Diario El País, 23 de marzo de 1998, pág. 1.
Revista Tradición
• Profesionales •
INICIATIVA PLANTEADA POR DESTACADOS JURISTAS
MINISTERIO DE ORDEN
PÚBLICO
Carlos Donoso Pérez
General Inspector (r) de Carabineros
Profesor de la Academia de Ciencias Policiales
Profesor de la Escuela de Carabineros
H
ace pocos días hemos podido conocer
a través de los medios de prensa
escrita, específicamente del diario
El Mercurio, la opinión de dos destacados
juristas: Luis Bates, ex Presidente del Consejo
de Defensa del Estado y ex Ministro de Justicia;
y Guillermo Piedrabuena, ex Fiscal Nacional
del Ministerio Público, en el sentido de que
es conveniente crear el Ministerio de Orden
Público o Seguridad Pública y han expresado
algunas razones generales que abonan esas
opiniones.
Si ese propósito lograra concretarse, lo que
constituiría un tremendo avance en el muy
importante tema del Orden y la Seguridad
Pública, el Ministerio del Interior perdería
la tuición directa de las Fuerzas de Orden
(Carabineros y Policía de Investigaciones ) las
que dejarían de depender de ese Ministerio, por
definición político, transfiriendo esta dependencia
a un Ministerio de carácter técnico.
Cuando hace algunos años las Fuerzas de
Orden y Seguridad Pública dejaron de depender
del Ministerio de Defensa, se plantearon como
alternativas, volver al Ministerio del Interior, o
bien, crear un Ministerio de Orden Público o
de Seguridad Pública.Triunfó la tesis de volver
al Ministerio del Interior, lo que ocurre hasta
nuestros días.
La importante, permanente e insustituible
función que la Constitución Política de la
República encomienda a las Fuerzas de Orden
y Seguridad Pública en el sentido de “garantizar
el orden público y la seguridad pública interior”,
implica preocuparse, además, del principal
producto no deseado como lo es la delincuencia
en todas sus formas, tanto la nacional como
aquella sin fronteras, lo que, unido a la demanda
por seguridad que exige la ciudadanía y que
la convierte en principal preocupación de
nuestra sociedad, permite concluir que es
no sólo necesario sino indispensable para
satisfacer esta necesidad social pública, crear un
Ministerio técnico cuya preocupación central,
sino única, sea dar cumplimiento al imperativo
constitucional.
En este orden de ideas, es importante recordar
que nuestra carta magna le asigna a las Fuerzas
de Orden y Seguridad Pública, además, la gran
misión de dar eficacia al derecho, sin lo cual el
Estado de Derecho es una ficción. Esta misión
se logra cuando las FF.OO. hacen cumplir la ley
de modo integral, cooperando eficazmente con
los Tribunales de Justicia, que son los encargados
de aplicar la ley.
¿Cómo concebimos el Orden
Público y la Seguridad Pública?
Desde el punto de vista conceptual y sin
entrar en la teorización acerca del alcance de
17
Cuerpo de Generales de Carabineros de Chile
• Profesionales •
estos dos fundamentales conceptos, desde
nuestra particular visión, en términos simples,
Orden Público es el género y Seguridad Pública
es la especie.
En efecto, para atentar contra el Orden Público
es requisito necesario transgredir la ley, por acción
u omisión; en cambio, se afecta la Seguridad
Pública cuando personas, habiendo transgredido
o incumplido la ley, en manifestaciones públicas,
aún en aquellas autorizadas por la autoridad
competente, atentan contra la integridad física
o sicológica de otras o contra bienes públicos
o privados o se agrede a las Fuerzas de Orden,
entre otras acciones punibles.
Por ello creemos que la expresión “Orden
Público” para nominar al nuevo Ministerio, es
más adecuado que “Seguridad Publica” y porque,
además, carece del estigma que la expresión
Seguridad tiene para determinado sector de
la sociedad.
RAZONES QUE ABONAN
ESTA PREFERENCIA
1. El Ministerio del Interior es, por definición,
político en el mejor sentido de la expresión y
ello no es ni bueno ni malo, es así. No es el único
Ministerio Político, pero sí el más importante si
se considera su amplio campo de acción que lo
coloca a la cabeza del Gabinete. Esa característica
corresponde a las variadas funciones que le
asigna la ley, dentro de las cuales la actividad
política ocupa parte muy importante de la
actividad del titular de la cartera.
2. El Ministro del Interior, como Jefe del Gabinete
ministerial, es un virtual Primer Ministro, que
asume como Vicepresidente de la República cada
vez que el Presidente (a) se ausenta del país, lo
que esta circunstancia en un mundo globalizado
es cada vez más frecuente, lo que confirma
18
que el Ministro no tiene tiempo disponible
suficiente dentro del cúmulo de obligaciones
y deberes propios del cargo, para liderar el
combate estratégico contra la delincuencia, en
cualquiera de sus numerosas formas, problema
que según las encuestas es prioritario para
todos los habitantes del país, como de seguro
lo es también para la autoridad superior del
Estado, lo que afecta negativamente y de modo
importante el Orden y la Seguridad Pública.
A mayor abundamiento, recordemos que un
ex Ministro del Interior, don Enrique Krauss, al
responder a determinado periodista respecto
de la seguridad pública y del aumento de la
delincuencia le expresó, con gran honestidad
política, que él no era el “Sheriff del Condado”,
señal inequívoca que las obligaciones propias
de ese Ministerio no le dejaban tiempo para
ocuparse, con el rigor requerido, de ese
importante tema.
Por lo anterior, muchos de los deberes y
responsabilidades del Ministro del Interior, en
el área del Orden Público y de la Seguridad
Pública, en el actual esquema debe asumirlas, con
cierta frecuencia y de hecho, el Subsecretario,
con el correspondiente debilitamiento de la
autoridad de la que está investido el Ministro.
3. Importante es destacar que de crearse el
nuevo Ministerio, tanto el Orden Público como
la Seguridad Pública deben ser administrados por
este nuevo integrante del gabinete ministerial.
Separarlos, como algunos han propuesto, dejando
en el nuevo Ministerio sólo la Seguridad Pública,
creemos que es un grave error.
En efecto, sabemos que desde el punto de
vista teórico-académico, es posible analizar por
separado estas dos instituciones del Derecho
Público, pero en la administración de las mismas
esto no es posible. Repetiremos, para fijar bien
Revista Tradición
• Profesionales •
el concepto, que la Seguridad Pública es parte
del Orden Público. Hay, entre ellos, una virtual
relación de género a especie siendo el Orden
Público el género y la Seguridad Pública la especie.
Así lo aprendimos en aulas y lo comprobamos
luego en la dilatada práctica profesional.
4. Cuando surgen nuevas formas delictivas para
combatirlas, desde la perspectiva del Derecho
Público, es indispensable que la ley las contemple
como tales, para lo cual deben ser tipificadas,
asignándoles la sanción penal correspondiente.
Si se crea el nuevo Ministerio, para abordar en
el futuro este cometido legislativo, que incide
directamente tanto en el Orden Público como en
la Seguridad Pública, la función colegisladora del
Poder Ejecutivo debe canalizarse, en su origen,
en este Ministerio de Orden Público, porque
como valor agregado mostrará la experiencia
que posee en la administración de estos dos
grandes valores.
En suma, tanto el Orden Público como la
Seguridad Pública deben ser de la competencia
y responsabilidad de este Ministerio. Hasta su
nombre, de Orden Público (género), avala este
planteamiento.
5. Numerosos países del mundo desarrollado
y algunos en vías de desarrollo muestran
en la institucionalidad ministerial la figura
del Ministerio de Orden Público, en algunos
casos y de Seguridad Pública, en otros, como
un ministerio más dentro del Gabinete y ello,
entre otras razones, por la importancia que
la sociedad asigna al Orden y a la Seguridad
Pública, valores cada vez más agredidos por
la delincuencia y que, debidamente protegidos
y garantizados, permiten a sus miembros
realizarse en lo personal y en los diferentes
ámbitos del quehacer nacional, en busca del
anhelado “Bien Común”.
Creemos que ese Ministerio técnico garantizará
de modo más eficaz y eficiente, en el campo
que le es propio, que ese alto propósito se
alcance. No seremos los chilenos pioneros
en esta materia, sino que replicaremos un
esquema institucional en materia de Orden y
Seguridad que ha demostrado ser exitoso en
otros Estados.
6. La dinámica del delito, que en los últimos veinte
años ha mostrado, a nivel global, impresionante
crecimiento en cantidad y peligrosidad,
destacándose entre otros el narcotráfico y
el terrorismo, flagelos que afectan de modo
notorio a nuestra sociedad, hacen imperioso
una autoridad superior, ministro, con dedicación
exclusiva para enfrentar este exigente desafío.
7. Otra tarea que puede abordar este Ministerio,
a través de las Fuerzas de Orden, es colaborar
con el Ministerio de Justicia para obtener éxito
en la reinserción social y laboral del delincuente,
tarea que se encuadra perfectamente en
el concepto de “prevención del delito” que
corresponde a aquellas, contribuyendo a que
el delincuente se transforme en un activo para
la sociedad.
Es del caso señalar que tradicionalmente a las
FF.OO. se les ha asignado los siguientes roles
principales para su desempeño profesional:
a) Preventivo.
b) Represivo o Investigativo.
c) Tutelar o de Protección.
d) Control de Fronteras.
e) Control de Multitudes Pacíficas o Violentas.
19
Cuerpo de Generales de Carabineros de Chile
• Profesionales •
Para ser eficaces y eficientes en esta gran tarea,
las FF.OO deben agregar a su profesionalismo
tradicional, y así lo exigen los roles planteados,
una especialización acorde con el desarrollo de la
ciencia y la tecnología. No hacerlo es entregarle
la iniciativa estratégica al enemigo de la ley y
de la sociedad: la peligrosa y desestabilizadora
macro delincuencia.
20
CONCLUSIÓN
Estamos convencidos que el conjunto de
responsabilidades que implica cumplir con
eficacia y eficiencia con estos tan importantes
roles profesionales y las razones invocadas del
Nº 1 al 6, justifican con creces la existencia del
ya señalado Ministerio de Orden Público.
Revista Tradición
• Profesionales •
CARABINEROS DE CHILE EN LAS MISIONES DE PAZ DE LA ONU
MANTENIMIENTO DE LA
PAZ DE NACIONES UNIDAS
Augusto Carmona Reimann
General (r) de Carabineros
Magister en Gestión de Recursos Humanos, Universidad Gabriela Mistral
Curso de Liderazgo Estratégico en Misiones de Paz de las Naciones Unidas
Diplomado en Terrorismo Global en el Instituto Europeo para estudios de Seguridad
Diplomado en Ciencia Política Aplicada y Orden Público en la Universidad de Chile
Curso OMP Norte, Ejército Sur de los Estados Unidos
Miembro de Número del Centro Nacional de Estudios de Orden Público, CENEOP
L
as Misiones de Paz de Naciones Unidas se
iniciaron con propósitos muy limitados en
1948 y en la actualidad se han convertido
en impor tantes herramientas de solución
de conflictos internacionales y, también, en
mecanismos que facilitan los procesos de paz
internos. Estas misiones se han hecho cada
vez más complejas y se han extendido a la
ejecución de tareas de una comprensión muy
vasta, que compromete a muchos países y
que involucran a fuerzas multidisciplinarias de
naturaleza militar, policial y civil.
Desde fines de los años noventa el Estado de
Chile estableció expresamente su obligación con
la paz y la seguridad internacionales y asumió
que la participación del país en misiones de
paz era un compromiso ineludible. A partir de
entonces surgió la necesidad de dictar y adecuar
normas que regularan el aporte nacional a
estos esfuerzos y se generó la discusión sobre
el impacto del derecho en el desempeño
internacional de Naciones Unidas, el papel de
los países contribuyentes y los alcances del
comportamiento de los contingentes y de las
personas que participan en esos escenarios
extranjeros.
A mediados de 1945 se llevó a cabo la
Conferencia de San Francisco que dio origen a
la “Carta de las Naciones Unidas y el Estatuto
de la Corte Internacional de Justicia”. La “Carta
de las Naciones Unidas” entró en vigencia el
24 de octubre de 1945.
Los propósitos esenciales de esta organización
están enunciados en el artículo 1º de la Carta,
que en términos generales expresa que
existe para mantener la paz y la seguridad
internacionales y, con tal fin, tomar medidas
colectivas eficaces para prevenir y eliminar
amenazas potenciales y para suprimir actos
de agresión u otros quebrantamientos de
la paz, para lograr por medios pacíficos y de
conformidad con los principios de la justicia y
del derecho internacional, el ajuste o arreglo
de controversias o situaciones internacionales
susceptibles de conducir a quebrantamientos de
la paz; fomentar entre las naciones relaciones de
amistad basadas en el respeto a los principios de
igualdad de derechos y de libre determinación
de los pueblos, y tomar otras medidas adecuadas
para for talecer la paz universal; realizar la
cooperación internacional en la solución de
problemas de carácter económico, social,
21
Cuerpo de Generales de Carabineros de Chile
• Profesionales •
cultural o humanitario, y en el desarrollo y el
estímulo del respeto a los derechos humanos y
las libertades fundamentales de todos, sin hacer
distinción por motivos de raza, sexo, idioma ni
religión y; servir de centro que armonice los
esfuerzos de las naciones por alcanzar estos
propósitos comunes.
Los órganos principales del sistema de
Naciones Unidas que tienen responsabilidades
en el financiamiento, definición, despliegue y
control de las misiones de paz son la Asamblea
General, la Secretaría General y el Consejo de
Seguridad.
El Departamento de Operaciones para el
Mantenimiento de la Paz (DPKO), es el brazo
ejecutivo de todas las operaciones de paz,
responsable del planeamiento, gestión, dirección
y ejecución de ellas. Negocia con los países
contribuyentes y administra los fondos para
financiarlas. El Jefe de este Departamento es
el Secretario General Adjunto, que se encarga
de dirigir las operaciones de mantenimiento
de la paz en nombre del Secretario General,
quien formula las políticas y directrices de esas
operaciones.
Del Representante del Secretario General
de las Naciones Unidas o Secretario General
Adjunto, dependen la División Militar y la
División de Policía, (UNPOL).
La División de Policía de Naciones Unidas
tiene como función organizar y apoyar el trabajo
de los contingentes policiales desplegados en
todas las operaciones de paz. Hasta el mes de
septiembre de 2005 se denominaba UNCIVPOL
o “Policía Civil de Naciones Unidas”. El término
Civil sólo hace referencia a la calidad de las
prestaciones o servicios que se desarrollan
en un despliegue. La idea fue establecer una
diferencia entre el concepto de “Policía Militar”,
22
correspondiente a las fuerzas militares, con el
de “Policía Civil”, como función de orden y
seguridad pública.
El propósito de la Policía de las Naciones Unidas
es ayudar a crear un entorno más seguro para
la comunidad local, supervisar el cumplimiento
de los acuerdos de paz y, fundamentalmente,
monitorear el desempeño de la policía local.
Aprobado por el Consejo de Seguridad el
diseño de una Operación de Paz, corresponde
al Secretario General ponerla en marcha y
dirigirla por medio de su Representante Especial,
que se convierte en el Jefe de Misión y bajo
cuyo mando se encuentran los componentes
militares, policiales y civiles, como instrumentos
para el cumplimiento de los objetivos políticos
fijados en el respectivo Mandato o Resolución.
Las operaciones clásicas de Paz, están
integradas sustancialmente por militares
destinados a observar ceses de fuego, y en las
que participaba solamente Naciones Unidas,
en cambio, con el transcurrir del tiempo se
empezaron a implementa operaciones más
complejas, integradas por componentes de
diversas disciplinas como militares, policías y
civiles.
El nuevo concepto de mantenimiento de la
paz multidisciplinario, que combinó quehaceres
militares tradicionales con la supervisión de
elecciones, derechos humanos, monitoreo
político, supervisión policial y esfuerzos de ayuda
humanitaria, fue implementado en América
Central, particularmente en El Salvador entre
1991 y 1995 y Guatemala en 1997 en la “Misión
de Verificación de las Naciones Unidas en
Guatemala”, misión humanitaria establecida por
el Consejo de Seguridad por un período de tres
meses con el fin de verificar el acuerdo sobre
cese definitivo del fuego entre el Gobierno de
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• Profesionales •
Guatemala y la Unidad Revolucionaria Nacional
Guatemalteca, que se firmó en Oslo el 4 de
diciembre de 1996.
El 21 de diciembre de 1995 el Consejo de
Seguridad estableció la Fuerza Internacional
de Policía de las Naciones Unidas (IPTF) y
una Oficina Civil de las Naciones Unidas por
un período de un año, de conformidad con el
Acuerdo de Paz firmado por las autoridades
de Bosnia y Herzegovina, Croacia y la República
Federativa de Yugoslavia, el 14 de diciembre de
1995. La operación pasó a denominarse “Misión
de Naciones Unidas en Bosnia y Herzegovina”
(UNMIBH). A través de sucesivas Resoluciones,
el Consejo de Seguridad fue regulando la
cantidad de efectivos policiales autorizados de
IPTF (Fuerza de Tarea Internacional de Policía),
a fin de llevar a cabo nuevas tareas relativas
a la aplicación del laudo arbitral en Brcko y
funciones de supervisión de derechos humanos.
Todas las operaciones de paz de Naciones
Unidas se estructuran sobre la base de la
legitimidad jurídica que otorga el Mandato
o Resolución del Consejo de Seguridad; el
consentimiento y cooperación de las principales
par tes involucradas en la controversia, en
aquellos casos en que debe darse eficacia al
cumplimiento de un acuerdo; la imparcialidad
y la neutralidad en el sentido que las fuerzas
no pueden adoptar una posición favorable
a ninguna facción en pugna y que el uso de
las armas normalmente está limitado a su
empleo en legítima defensa y en los casos de
excepción en que sea necesario el uso de la
fuerza coercitiva para el cumplimiento de la
misión, éste debe ser el mínimo necesario.
Chile contribuyó, a partir de junio de 1997,
con personal de Carabineros de Chile, que
integraron la Fuerza de Tarea Internacional
de Policía en calidad de Monitores. Se puso
término a dicha misión en diciembre de 2002,
período en el cual participaron 57 Oficiales y
26 Suboficiales de la Institución.
El 4 de marzo de 2004, comenzaron a integrarse
330 militares chilenos del “Batallón Chile” a las
tareas de la Fuerza Multinacional Provisional de
Haití, liderada por Estados Unidos con el objeto
de enfrentar la crisis humanitaria del país. Esta
fuerza fue sustituida con fecha 30 de abril de
2004, oportunidad en la que el Consejo de
Seguridad de Naciones Unidas, aprobó otra
Resolución que dispuso el establecimiento
de la Misión de Estabilización de las Naciones
Unidas en Haití (MINUSTAH) y el Gobierno
de Chile dispuso, además, el despliegue de 36
Carabineros en calidad de expertos de misión
o “Monitores Policiales”.
Es el Mandato el que define las características
de cada misión y fija los propósitos, el grado
de consentimiento para la intervención y las
características del posible uso de la fuerza,
cuyos alcances y contenido pueden basarse en
el Capítulo VI o VII de la Carta de las Naciones
Unidas.
23
Cuerpo de Generales de Carabineros de Chile
• Profesionales •
En términos generales, si la operación de paz
se funda en el Capítulo VI sobre “Arreglo Pacífico
de Controversias”, el objetivo de la misión será
poner en marcha y garantizar el cumplimiento
de un acuerdo entre las partes beligerantes que,
de propia iniciativa, solicitaron la participación
neutral e imparcial de Naciones Unidas. En
este caso, el mandato hará alusión al “Acuerdo”
que hay que cumplir. Esta operación con la
multiplicidad de propósitos que pueda tener, se
denomina de Mantenimiento de la Paz y están
normalmente destinadas a mantener una tregua
negociada y ayudar a promover condiciones
que apoyen las actividades diplomáticas, con
el fin de establecer una paz duradera en las
áreas de conflicto.
Si se opta por aplicar el Capítulo VII de la Carta,
significa que no hay acuerdo de las partes, o bien,
que no existen partes o facciones claramente
identificables y con capacidad negociadora y que
existe en la zona una situación de inseguridad
generalizada, que requiere del uso de la fuerza
coercitiva que faculta el Capítulo VII, establecido
para la “Acción en caso de amenaza a la paz,
quebrantamiento de la paz o actos de agresión”.
Este tipo de operaciones, se denomina Peace
Enforcement o de Imposición de la Paz.
En algunos casos, el Consejo de Seguridad ha
recurrido a coaliciones de estados miembros
para que adopten medidas militares para
hacer frente a un conflicto, de acuerdo a
las facultades establecidas en el Capítulo VIII
de la Carta. Algunos ejemplos son la fuerza
internacional para Timor Oriental, autorizada
por el Consejo de Seguridad en 1999, la dirigió
Australia y estaba compuesta de contingentes
procedentes de 22 estados miembros. En el caso
de Bosnia y Herzegovina, antes de la operación
de mantenimiento de la paz de las Naciones
Unidas de 1995, una fuerza multinacional dirigida
24
por la OTAN fue la encargada de desempeñar
esta función.
Existen instrumentos internacionales específicos
para cada una de las operaciones de paz, éstos
se generan con el fin de regular cada misión
en particular.
Dentro de este sistema de normas
internacionales originadas en las Naciones
Unidas, se encuentran, además del Mandato o
Resolución, el Memorándum de Entendimiento;
los Términos de Referencia; el Acuerdo del
Estatuto Legal de las Fuerzas; las Reglas de
Enfrentamiento y las Cartas de Asistencia.
Se denominan Términos de Referencia a
las expresiones provenientes del documento
emitido por el Secretario General de las
Naciones Unidas y que está destinado al Jefe
de la Misión. En él se puntualizan aspectos
derivados de la situación en particular y los
propósitos del Mandato o Resolución e indica
criterios de operacionalización para los jefes de
los componentes militares, policiales y civiles
de la misión.
Las Reglas de Enfrentamiento (Rules of
Engagement), son directivas que establecen
las circunstancias bajo las cuales las fuerzas de
paz militares y policiales, pueden hacer uso
de la fuerzas, de qué manera, cuáles pueden
emplearse, la oportunidad e intensidad con
que pueden usarse, si las fuerzas disponen de
facultades de detener, registrar y desarmar, y
qué actitud debe adoptarse ante fenómenos
de naturaleza policial como son los desórdenes
públicos protagonizados por población civil no
combatiente.
Los primeros criterios políticos para la
participación de Chile con fuerzas de paz, fueron
asentados en el Decreto Supremo N° 94 del 6
de noviembre de 1996, estableciendo que en
Revista Tradición
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su calidad de miembro de las Naciones Unidas,
Chile proseguiría participando activamente en
las instituciones y foros que promovieran la paz
y fijó, la “Política Nacional para la Participación
del Estado Chileno en Operaciones de
Mantenimiento de la Paz”.
Dentro de las actividades que pueden
ejecutarse en las misiones de paz y que
se enunciaron entonces, se encuentran: la
verificación del cese del fuego, colaboración
en la separación de fuerzas, la supervigilancia
de las líneas divisorias o de las zonas de
exclusión, la escolta y conducción de ayuda
humanitaria, supervisión de la desmovilización de
combatientes, certificación del registro, entrega
y destrucción de armamento, colaboración con
programas de desminado, contribución al éxito
de los programas de retorno y reubicación
de refugiados de guerra, contribución a la
reconstrucción de zonas afectadas por conflictos
o desastres naturales y la observación de actos
electorales.
Señalan estas directrices que el mantenimiento
de la paz también puede comprender, pero
sólo excepcionalmente, la cooperación en la
mantención del orden público en el período
siguiente al cese de las hostilidades y la
colaboración en la supervisión del respeto y la
investigación de contravenciones a los derechos
humanos cometidas durante las hostilidades.
En 1999, esta política para participación en
operaciones de paz se amplió mediante el
Decreto Supremo N° 68 del 14 de octubre
de 1999, que primeramente perfeccionó la
definición de operación de paz, incluyó la
participación nacional en Misiones de Imposición
de la Paz o “Peace Enforcement” del Capítulo
VII y, luego, incorporó expresamente en el texto
la participación de las Fuerzas de Orden y
Seguridad Pública constituidas por Carabineros
de Chile y la Policía de Investigaciones de Chile.
Participación de la Institución
en misiones de paz
El 16 de enero de 1992, en una solemne
ceremonia realizada en el palacio de Chapultepec
(México) y que contó con la presencia de
numerosos jefes de estado, como asimismo
del entonces Secretario General de Naciones
Unidas, se firmó el Acuerdo de Paz entre el
Gobierno de El Salvador y el Frente Farabundo
Martí para la Liberación Nacional, que puso fin
a una cruenta guerra civil que duró doce años
y que tuvo un costo aproximado de 75.000
víctimas entre la población salvadoreña. El
acuerdo dispuso el cese del fuego y medidas
conexas, la reforma y reducción de las fuerzas
armadas, la creación de una nueva fuerza
policial, la reforma de los sistemas judiciales y
electorales, el régimen de la propiedad agrícola
y otras cuestiones económicas y sociales.
La “Misión de Observadores de las Naciones
Unidas en El Salvador” (ONUSAL) fue
establecida entre julio de 1991 y abril de 1995,
para verificar la aplicación del Acuerdo de Paz.
La composición multidisciplinaria de la
ONUSAL se estructuró sobre la base de
380 observadores militares, ocho miembros
de personal médico, 631 observadores de
policía, 140 funcionarios civiles de contratación
internacional y 180 de contratación local.
De conformidad con el Decreto Nº 123,
de fecha 07 de marzo de 1995, del Ministerio
de Defensa Nacional, Carabineros de Chile
dispuso la comisión de servicio en la República
de El Salvador, de cinco Oficiales por el lapso
de un año, a contar del 15 de marzo de 1995,
para desempeñar funciones como instructores,
integrando la plantilla de profesores e instructores
extranjeros en la Academia Nacional de
Seguridad Pública. Dicha comisión se prorrogó
25
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por Decreto Supremo Nº 76, de fecha 13 de
febrero de 1996, por un segundo año.
Esta misión vino a ser el relevo de la primera
de Carabineros de Chile en la Academia
Nacional de Seguridad Pública de El Salvador,
que se extendió desde el 15 de agosto de
1992 al 15 de agosto de 1994.
En el área docente, los Oficiales de Carabineros
desplegados en el Salvador tuvieron una
participación destacada, impartiendo entre otras
asignaturas tránsito vial, instrucción básica policial,
información policial, administración general y
administración básica policial, estadística básica,
intervención policial y patrullaje, formación de
monitores de instrucción, diseño de planes de
estudios, elaborando además un texto guía de
planificación policial, un manual de disciplina y un
manual sobre conductas derivadas de valores.
Los Oficiales de Carabineros integraron
además diversas comisiones de trabajo entre
las que se puede señalar la comisión sobre
relación académica interinstitucional, comisión
sobre el proceso de especialización de agentes
de la Policía Nacional Civil, comisión para
elaborar documentos que impulsan y cultivan
la vocación policial de los alumnos; comité
de selección y formación de monitores de
la Academia Nacional de Seguridad Publica,
comité de retroalimentación a los monitores
en el área de régimen interno, plan de estudios
para la formación de monitores de la Academia
Nacional de Seguridad Pública, elaboración de
un instructivo sobre nociones de administración
general, evaluación del sistema de aprendizaje
del área de informática y computación,
reestructuración del ceremonial y protocolo de
la Academia Nacional de Seguridad Pública, curso
especializado de protección a mujeres y niños
conjuntamente con el Instituto Latinoamericano
de Naciones Unidas para la Prevención del Delito
26
y Tratamiento Delincuencial, evaluación de la
aptitud para el servicio de los alumnos del nivel
superior y ejecutivo, comisión de investigación
disciplinaria de la Academia Nacional Superior
de Policía, asesoramiento y supervisión de
prácticas policiales, elaboración de un texto
guía de la aplicación de la creatividad en la
optimización de los recursos institucionales
para el Ministerio de Seguridad Pública, Policía
Nacional Civil y Academia Nacional Superior
de Policía, comité de análisis y evaluación de
las propuestas de especialidades a implementar
en el año 1997.
El primer mártir chileno en una operación
de paz se registró en dicha misión. El 25 de
octubre de 1992, el Cabo 2º de Carabineros
Patricio Chávez Soto rescató de las aguas a
una mujer salvadoreña que era arrastrada mar
adentro en una playa de la Costa Azul, a 60
kilómetros de San Salvador. Después del salvataje
y habiendo sido ya recibida con vida la mujer
por un salvavidas local, el propio funcionario
terminó ahogado al agotar por completo sus
fuerzas. Su cuerpo inerte fue recuperado tres
días más tarde. Por este acto heroico el Cabo
Chávez recibió en forma póstuma los más altos
homenajes, tanto de Naciones Unidas como
de la República del Salvador y Chile.
En Bosnia y Herzegovina, en atención al
acuerdo formulado en la Organización de
las Naciones Unidas y el Gobierno de Chile,
por medio del Decreto Nº 94, de fecha 6 de
noviembre de 1996, se destinó en comisión de
servicio al primer contingente de veintinueve
integrantes de Carabineros de Chile, para
que integraran la Misión de Paz de Naciones
Unidas, destinada a supervisar, observar e
inspeccionar las actividades de aplicación de
la ley y asesoramiento de los encargados de
aplicarla, evaluando toda amenaza a la población
de dicho país.
Revista Tradición
• Profesionales •
La misión fundamental de la Fuerza Internacional
de Policía fue monitorear a la policía local, lo
que consistió en mantener un permanente
contacto y control sobre ellos, verificando que
sus procedimientos se ajustaran a las normas
internacionales sobre derechos humanos.
Una estación de policía de las Naciones Unidas
en Bosnia, como en las misiones en general
estaba constituida por un Jefe de Estación,
designado por el Comandante Regional. Su
misión es administrar los medios de personal y
logísticos de la estación, debiendo relacionarse
con la comunidad y las cabezas de las diversas
organizaciones internacionales en su jurisdicción.
Igualmente el Jefe de Estación de policía
internacional se relaciona con los más altos
representantes de la policía local, con alcaldes,
jueces y otras autoridades.
El Oficial de Logística: está a cargo de todo
el material logístico de la estación, como
vehículos, computadores, inventario en general
y lo correspondiente a la mantención de éstos,
también es responsable del aprovisionamiento
de insumos para el cuartel.
El Oficial de Derechos Humanos: está a cargo
de las investigaciones originadas en reclamos
de la ciudadanía por maltrato por parte de
la policía local, discriminación en cuanto a un
trato justo por el origen étnico o la religión,
casos de corrupción y, en general, cualquier tipo
de violaciones a los derechos humanos o de
trato injusto. Dicho Oficial, además supervisa
las labores investigativas de la policía local,
haciendo seguimiento de casos y verificando
en terreno si las medidas adoptadas son las
adecuadas, pudiendo inclusive solicitar, a través
del Jefe de Estación, la adopción de medidas
administrativas en contra de determinado
personal local por parte de su jefatura, hasta
la destitución de personal policial local en caso
de severo incumplimiento de sus deberes.
El Oficial de Derechos Humanos tiene
como misión, además, concurrir a las cortes
de justicia y verificar las medidas adoptadas en
cada investigación relacionada con infracciones
a los derechos humanos; coordinando además
con un equipo de abogados internacionales
existentes en cada región, para que las medidas
adoptadas por los jueces sean acordes a la
legislación vigente y evitar que los casos sean
sobreseídos debido al tiempo transcurrido u
otras razones.
Oficial Administrativo: tiene la responsabilidad
de llevar toda la documentación administrativa
de la estación, como por ejemplo el rol de
servicios, el control de permisos, el estado de
fuerza diaria y las cancelaciones de cuentas de
consumos básicos, entre otros.
Las estaciones de policía internacionales
funcionan en inmuebles arrendados por las
Naciones Unidas y tienen una dotación que
fluctúa entre los 15 a 35 monitores, más
aproximadamente diez intérpretes locales.
Oficial de Servicio: en las estaciones existe
un Oficial de Servicio las 24 horas del día. Este
Oficial de Servicio o Duty Officer es responsable
de las comunicaciones radiales, telefónicas,
transmisión de información a través de equipos
satelitales de comunicación, registro de hechos
de importancia y recepción de reclamos de
la ciudadanía.
Sistema Disciplinario: los jefes de estación deben
informar a la Comandancia Regional respectiva
cada vez que un monitor incurra en una falta
a la disciplina, estipulada en la reglamentación
interna de las Naciones Unidas contenidas
en los SOP (Procedimientos Operacionales
Estandarizados). De esta manera, ante faltas
graves, un Equipo Especial de Investigación
proveniente del Cuartel General, se constituye en
la estación, investiga e informa de las diligencias
27
Cuerpo de Generales de Carabineros de Chile
• Profesionales •
y conclusiones arribadas, pudiendo el monitor
ser amonestado con información a su país de
origen e inclusive puede ser repatriado.
Para los Jefes de Estación este aspecto es
complejo, ya que los monitores que tienen a
cargo provienen de las más diversas culturas y
su idiosincrasia es totalmente diferente. A modo
de ejemplo, para nuestra cultura organizacional
como Carabineros, resulta inaceptable utilizar
tenidas de uniforme incompletas, mezcladas
con ropa de civil, utilización de aros, barba y
pelo largo, sin embargo, son situaciones con
las que hay que convivir en la vida cotidiana.
En cuanto a la preparación interna, el
entrenamiento que realizaron los Carabineros
para la misión en Bosnia y Herzegovina y en
general para todas las misiones de las Naciones
Unidas, se estima adecuado. La preparación
incluye normas básicas de derecho internacional,
idioma inglés hablado y escrito, primeros auxilios,
conducción táctica de vehículos, manejo del
estrés y conocimiento de la historia del conflicto.
En la preparación, reviste especial importancia
el dominio del idioma y en el caso particular
de Bosnia Herzegovina, la conducción de
vehículos por la particular condición geográfica
de dicho país; un lugar de caminos altamente
peligrosos, por las curvas, cuestas, caminos de
montaña, nieve y hielo en invierno, que son
causal de numerosos accidentes de tránsito
con participación de monitores de la Fuerza
Internacional de Policía de las Naciones Unidas.
La preparación psicológica y el chequeo
riguroso de los integrantes de esta misión fue
fundamental por las precarias condiciones de
vida, lo deprimente del entorno a causa de
los horrores de la guerra y por la lejanía de la
familia, especialmente a los inicios del despliegue.
Una vez finalizado el mandato de Naciones
Unidas, una misión policial europea continuó
28
con el proceso de ajuste y supervisión hacia
la policía de Bosnia y Herzegovina, habiendo
participado en la Fuerza de Policía Internacional
o IPTF aproximadamente 50.000 monitores
de variados países.
Al término de la misión, hubo aproximadamente
18 mil policías bosnios completamente
identificados, con una base de datos única a nivel
nacional, con un sistema de registro de sanciones,
debidamente capacitados en diversas materias
propias de la función policial, fundamentalmente
en lo que se refiere al respeto de la dignidad
humana, estándares democráticos y además
de estar todos certificados por IPTF con una
credencial como policías idóneos para ejercer
la labor policial.
Cabe señalar que del propio contingente
de Bosnia Herzegovina, cinco representantes
de Carabineros de Chile fueron desplegados
hacia el cercano sector de Kosovo, donde
participaron en la misión KFOR de Naciones
Unidas, entre junio y septiembre del año 1999.
La Misión de Paz de Naciones Unidas en
Timor Oriental se inició el 5 de junio del año
2002 y finalizó el 18 de diciembre del año
2003, contemplando un contingente de cuatro
Oficiales de Carabineros.
Timor Oriental es una isla ubicada en el Asia
Pacifico. La población en general es bastante
amistosa y acogedora, dentro de sus limitaciones
Revista Tradición
• Profesionales •
económicas. Particularmente el perfil de los
habitantes de Timor Oriental es de sumisión y
mucha humildad frente al medio que los rodea.
Esporádicamente entre ellos se genera algún
tipo de incidentes provocados por el excesivo
consumo de alcohol.
Este país tiene una superficie de 154.000
kilómetros cuadrados, posee una población
aproximada de 800.000 habitantes, el ingreso
per cápita es de US $200 mensuales, la moneda
oficial es el dólar americano y el idioma oficial
es el portugués, declarado como tal con motivo
de la independencia el 20 de mayo del año
2002. Paradojalmente, sólo un 2% de esta
población habla dicha lengua y corresponde a las
personas de mayor edad que vivieron durante
la administración portuguesa 60 años atrás.
La representación de Carabineros estuvo
constituida por tres Capitanes y un Teniente,
habiendo participado además dos integrantes
de la Policía de Investigaciones de Chile.
Los Oficiales de Carabineros ocuparon
cargos directivos en la Unidad de Tráfico, donde
semanalmente, el Capitán a cargo se reunía con
el Ministro de Transportes y Telecomunicaciones
de Timor y su staff, para la planificación de las
actividades que se realizaban y las evaluaciones
respectivas.
El objetivo de la Policía Comunitaria de la
ciudad de Dili, capital de Timor Oriental, es
crear, mantener y acrecentar los vínculos entre
la policía y la comunidad local a través del
desarrollo de actividades tales como campañas
educativas, charlas de prevención de la violencia
y del consumo de drogas en colegios, centros
comunitarios, entidades deportivas y otras
organizaciones comunitarias.
La Unidad de Investigación de Accidentes de
Tránsito, que depende del Comandante del
Distrito de Dili, tiene como objetivo concurrir
a todo sitio del suceso donde haya ocurrido un
accidente de tránsito, con el fin de elaborar los
informes pertinentes, los cuales son requeridos
por los tribunales de justicia, donde serán
incorporados a la respectiva investigación. No
obstante lo anterior, además de ser un órgano
asesor en materias de tránsito y de investigación
de accidentes, el Oficial de Carabineros asignado
cumplió también la importante función de
crear y proponer la implementación de nuevas
medidas tendientes a mejorar el sistema de
tránsito vial en la ciudad de Dili, para lo cual
también se relacionó con autoridades del plano
civil local.
El Grupo Conjunto de Información es una
integración de policías y militares seleccionados
por el Jefe de la Unidad Nacional de Investigación
a objeto de realizar actividades de análisis de
inteligencia, tendientes a establecer focos que
podrían desestabilizar al país en el ámbito del
terrorismo, guerrillas y milicias. Un representante
de Carabineros trabajaba en esa unidad
estratégica y en directa relación con el Jefe de
Inteligencia Militar y Comandante de la Fuerza
de Naciones Unidas.
A fines del año 2003, se produjo un estallido
de violencia que culminó con el ingreso de
multitudes a la ciudad de Dili, provistas de armas
y artefactos incendiarios procediendo a prenderle
fuego a edificios y locales comerciales extranjeros
como símbolo de su rechazo al capitalismo. Esta
revuelta incluyó un apedreamiento del edificio
principal de la policía, el cual se encontraba
custodiado por funcionarios locales y de las
Naciones Unidas, procediendo la policía local
a hacer uso de sus armas, resultando tres
personas muertas, situación que encendió
más aún la agresividad de los manifestantes
que comenzaron a incendiar nuevamente
edificios y negocios. Luego de diez días de
acuartelamiento, se recuperó la tranquilidad y
29
Cuerpo de Generales de Carabineros de Chile
• Profesionales •
la armonía, comprometiéndose las autoridades
a efectuar las investigaciones de rigor para
aclarar la forma en que perdieron la vida los
tres ciudadanos que protestaban.
Con fecha 29 de febrero de 2004, en la
República de Haití, se cernía una nueva era en
la historia de Carabineros de Chile frente a su
presencia en misiones de paz. En esta ocasión
la comunidad internacional solicitó apoyar las
labores de reconstrucción de esta hermosa isla
situada en el centro del Caribe, y que durante
los últimos años venía sufriendo reiteradas
crisis políticas, sociales y económicas. Haití es
un país socialmente muy complejo, que durante
siglos ha sido objeto de distintos sistemas de
gobierno que han contribuido sucesivamente
al deterioro de la convivencia interna.
Esta decisión vino a reforzar las estrategias
de Chile para con la CARICOM, al destinar
desde marzo de ese mismo año una fuerza
militar en apoyo a Haití, pasando a conformar
la entonces denominada MIF, o Fuerza Militar
Interina, iniciándose a continuación el despliegue
del contingente de Carabineros de Chile.
Las particulares condiciones en las cuales se
pone en ejecución este esfuerzo institucional,
se inician en el mes de mayo del año 2004, con
el envío de un Oficial Jefe de Carabineros a
Haití, para formar parte del staff de avanzada,
previo al despliegue de la totalidad de la fuerza.
En ese mismo staff, se incorporaron un Oficial
de la Policía de Portugal como Jefe de Estado
Mayor; Francia como Jefe de Operaciones;
Jordania como Jefe de Unidades de Fuerzas
Especiales, China como Oficial adjunto de las
Unidades de Fuerzas Especiales,Turquía como
Jefe de Programas Especiales, Chad como
Jefe de Policía Judicial y Carabineros de Chile
como Jefe de Entrenamiento, Planificación y
Desarrollo y Logística.
30
Estos ocho Oficiales de Policía, provenientes de
continentes diversos, constituyeron la primera
presencia de la Policía de Naciones Unidas en
Haití, antes de que la MINUSTAH se instalara
formalmente en la isla; hecho acaecido en junio
de 2004, momento en el cual la Fuerza Militar
Interina cesó en sus funciones.
A este grupo le correspondió iniciar las
funciones de la misión en Haití, debiendo
enfrentar problemas estructurales severos,
carencia de recursos y riesgos derivados de
la inestabilidad política. En junio de 2004, la
entonces naciente MINUSTAH carecía de
cuartel, debiendo sus miembros desarrollar
sus diferentes funciones muchas veces en
dependencias de la Oficina del Programa para
el Desarrollo de Naciones Unidas PNUD,
en algunas embajadas acreditadas en Haití o
simplemente en hoteles o en los respectivos
departamentos arrendados por los miembros
de la misión.
La Resolución original Nº 1542 planteó a la
UNPOL algunos objetivos estratégicos como
el fortalecimiento de la Policía Nacional de
Haití (PNH), consistente en el refuerzo de las
capacidades de administración, el refuerzo de las
capacidades operacionales y el mejoramiento
de los estándares profesionales de la Policía
Nacional de Haití.
Del análisis de estos objetivos generales
se desprenden entonces para la UNPOL, las
siguientes líneas de acción:
En cuanto al desarrollo estratégico: se debió
efectuar un diagnóstico, selección de estrategias,
elaboración de un Plan de Desarrollo Estratégico,
Formación de Mandos Intermedios. En cuanto a
la Estructura de la PNH fue necesario adaptarla
a los nuevos requerimientos, elaborar un nuevo
estatuto con una nueva estructura organizacional.
Revista Tradición
• Profesionales •
En cuanto al mejoramiento de las capacidades
de gestión de recursos humanos y materiales
de la PNH, fue necesario diseñar un plan de
carrera, definir una tabla de efectivos o planta,
definir una gestión de logística, elaborar directivas
de administración, visualizar un mejoramiento
de prácticas actuales y procesos de educación
y capacitación.
Para potenciar las capacidades operacionales de
la PNH fue necesario proyectar un aumento de
6.000 a 7.000 Oficiales de Policía, reclutamiento
y formación de 3.000 Agentes y 300 Oficiales
antes del proceso eleccionario que se llevó a
efecto en dicho país y desplegar personal para
renovar las unidades, siguiendo una relación
aproximada de un policía por cada 700 habitantes.
En cuanto a la infraestructura funcional era
necesario construir o restaurar la mayor parte
de las Comisarías (200 en todo el territorio
haitiano).
En lo referido al apoyo a la PNH en materiales
de primera necesidad fue necesario hacer una
identificación de necesidades de vehículos,
armamento, elementos de comunicaciones,
material de oficina y uniformes, entre otros.
Para la reactivación de la Policía Judicial se
ejecutó un proceso de formación de personal,
reforzamiento de las capacidades operativas
de las Secciones Departamentales de Policía
Judicial y actualización de las técnicas policiales.
Estas unidades se encuentran inorgánicamente
dispersas en los diez departamentos del país y
cumplen la función de investigación de los delitos;
sin embargo, el primer diagnóstico permitió
visualizar una importante red de protección y
corrupción, unida a la falta de medios técnicos
de investigación.
En cuanto al mejoramiento de las Unidades
Especializadas se estableció que en Haití
existían cuatro organismos “especializados”
para procedimientos policiales fuera de lo
normal, los que fueron sometidos a revisión y
estudio. Estas Unidades Especializadas son las
Compañías Departamentales de Mantenimiento
del Orden, cuya base se encuentra situada en
Puerto Príncipe, las Unidades departamentales
de Mantenimiento del Orden, ubicadas en las
ciudades asiento de Departamento, el Grupo
de Intervención de la Policía Nacional de Haití
y el Servicio de Neutralización y Desactivación
de Explosivos.
Reinstalación de la Central de Informaciones
Operacional: esta pequeña unidad operacional
de informaciones, que aspira a constituirse en
una Central de Comunicaciones, se encontraba
situada en el Palacio de Gobierno, con el
consiguiente detrimento a su independencia,
objetividad y apoliticidad, en el ejercicio de
sus funciones.
Mejoramiento de los controles fronterizos: en
esta materia se proyectó reinstaurar el estado
de derecho en los controles fronterizos, dada la
gran cantidad de pasos no habilitados existentes
en la isla, como asimismo reducir la presencia
de ex militares que desarrollaban ilegalmente
esta función en dichos lugares.
Para el mejoramiento de los estándares
profesionales de la Policía Nacional de Haití
fue necesario reforzar las capacidades de la
Inspección General. Esta Alta Repar tición
dependiente de la Dirección General tiene
por misión investigar los casos de corrupción,
violencia policial y otras irregularidades
detectadas por la propia Policía Nacional de
Haití, o bien, denunciadas por particulares. Esta
Repartición no tiene la visión de la Inspectoría
General de Carabineros de Chile, sino más bien
es una unidad de seguridad interna destinada
a identificar los casos de corrupción policial.
31
Cuerpo de Generales de Carabineros de Chile
• Profesionales •
Formación básica: la PNH si bien posee
una Academia de Policía, no funcionaba hasta
entonces como tal, debido a las carencias
evidentes de material, personal idóneo y
planes y programas integrados con la función
de personal que se orientasen a objetivos
estratégicos definidos previamente. Sumado
a lo anterior había carencia de instructores y
una deficitaria formación de mandos medios.
La Dirección de las Escuelas y la Formación
Permanente de la PNH, (Organismo similar a
la Dirección de Educación de Carabineros),
necesitaba una profunda reestructuración para
dar cabida a la creación de planteles destinados
a la formación de agentes y otro distinto para
la formación de inspectores (Oficiales de la
PNH), inexistentes a la fecha de la instalación
de la MINUSTAH.
Mejoramiento de las condiciones de vida
y de trabajo de la Policía Nacional de Haití:
una de las misiones asignadas a un Oficial Jefe
de Carabineros, fue poner en ejecución un
Plan de Desarrollo Estratégico para la PNH,
documento elaborado por una comisión
internacional presidida por el Gobierno de
Canadá, con participación de miembros de la
OEA, PNH y la UNPOL.
Aumento de la calidad y número de Oficiales:
la proporción de Oficiales e Inspectores no
obedecía a ningún criterio formal. Los sistemas
de reclutamiento por concurso interno podían
verse postergados por dos o más años.
Carabineros de Chile puso a disposición
de Naciones Unidas un Oficial Jefe para
desempeñarse en la División de Formación
y Planificación Estratégica, teniendo bajo su
responsabilidad un sistema nacional de formación
para la Policía Nacional de Haití, además de
integrar las comisiones de estudio de una nueva
Visión y Misión estratégica para la PNH.
32
Revista Tradición
• Profesionales •
El trabajo del contingente de Carabineros
de Chile tuvo injerencia en las Divisiones
Nacionales de operaciones, logística y personal,
los mandos regionales y la División de Programas
Especiales, destinados a la puesta en ejecución
de planes de detección de sida al interior de
la PNH, programas de policía comunitaria y,
especialmente, el programa de desarme al
interior del país.
Carabineros también participó activamente
en la Unidad Especial de Formadores, sentó las
bases para la puesta en ejecución del programa
de entrenamiento en terreno. En el primer
trimestre de la misión este equipo se conformó
y desarrolló sus labores de diagnóstico en Puerto
Príncipe, especialmente en la identificación de
falencias, requerimientos en materia de estructura
organizacional, formación y desarrollo. Luego
de ello, este dispositivo inició un proceso de
formación en terreno considerando la totalidad
de los departamentos de Haití.
En la segunda fase de esta misión el equipo
logró destinar personal de la UNPOL a nivel
departamental, para ir en apoyo de la PNH en
materias de desarrollo y formación.
La Unidad de Selección y Cer tificación,
también con amplia participación del contingente
de Carabineros de Chile, desde el segundo
semestre de 2004, puso en marcha un
programa de Certificación de la PNH, a nivel
nacional, con Policías de las Naciones Unidas
desplegados en todo el territorio con la finalidad
de cer tificar y validar técnicamente a los
miembros de la PNH, tanto en su reclutamiento,
probidad, conocimientos y ejercicio de un cargo
determinado.
En el área de formación, capacitación y
perfeccionamiento, a Carabineros de Chile,
tal como sucedió en la misión de Bosnia y
Herzegovina, le correspondió una importante
participación, como dirigir la coordinación inicial
y actual de la educación en la PNH; crear y
redactar a contar desde el 2006 los programas
de estudio que se aplican en la formación inicial
de los Agentes de Policía; los programas de
capacitación en terreno, que han sido aplicados
en grupos de policías ya contratados para
optimizar sus capacidades; elaboración de los
programas de especialización para el curso
de Inspectores, curso de Instructores de la
PNH y curso de Administración Estratégica,
Operativa y de Planificación Táctica para la
Policía Medioambiental.
En relación al objetivo estratégico para
la UNPOL en MINUSTAH, de diseñar e
implementar estrategias para el desarrollo de
la Policía Nacional de Haití, la participación del
contingente de Carabineros de Chile ha sido
gravitante en actividades de orden educativo
que se traducen en la presencia en la Academia
de la Policía Nacional en las áreas de formación,
estadística y control de gestión, Unidad de
Logística Pedagógica y Planificación Curricular.
La gestión de Carabineros en la formación de
Agentes de la Policía Nacional de Haití desde el
inicio de la MINUSTAH se traduce en el egreso
de cuatro promociones constituidas por 1.829
Agentes, 43 Inspectores y 3.680 actividades de
consejería técnica en terreno.
En cuanto a actividades de apoyo a la labor
social que coordina la Embajada de Chile en
Haití, el contingente de Carabineros de Chile
ha tenido participación en el apoyo a la escuela
pública República de Chile de Puerto Príncipe,
creación de la Brigada Escolar de Tránsito Nº
1 de Haití, con cursos de tránsito y constante
educación a profesores, alumnos, padres y
apoderados, apoyo al orfanato de Puer to
Príncipe, apoyo a los ministerios de Haití y curso
de administración estratégica para asesores
ministeriales de alta jerarquía.
33
Cuerpo de Generales de Carabineros de Chile
• Profesionales •
Para concluir, puedo señalar que la presencia
de Carabineros de Chile en misiones para el
mantenimiento de la paz desde el año 1992
en adelante ha significado para la Institución un
nuevo e importante desafío que ha resultado
exitoso, fundamentalmente por el elevado
nivel de profesionalismo y adoctrinamiento de
nuestro personal, que en el extranjero no ha
hecho otra cosa sino continuar prestando los
servicios que diariamente desarrolla en nuestro
país, con sólidos principios doctrinarios basados
en un irrenunciable espíritu de servicio público,
sin importar quién sea el destinatario de los
servicios prestados.
La estructura y organización de Carabineros
de Chile, como Institución policial jerarquizada,
34
disciplinada y de carácter militar, sin duda
constituyen una fortaleza para el desempeño de
la Institución en misiones para el mantenimiento
de la paz.
Especial relevancia adquiere en las misiones
de paz el concepto de disciplina consciente,
en vir tud de la cual los contingentes de
Carabineros de Chile desplegados en los más
remotos países, muchas veces en forma solitaria
en determinadas estaciones de policía de
Naciones Unidas, tienen la capacidad de auto
controlarse sin incurrir en faltas a la disciplina o
a los principios éticos que llevan internalizados,
entregándose por completo a la misión que
les ha sido encomendada.
Revista Tradición
• El Mundo Hoy •
GENERAL (J) (r) HUGO MUSANTE ROMERO
UNA VIDA MARCADA POR
LA IMPRONTA DE LAS
CARABINAS CRUZADAS
D
ueño de una destacada y dilatada
carrera que ha sobrepasado las fronteras
institucionales, el General (J) (r) Hugo
Musante Romero recuerda los motivos que lo
impulsaron a ingresar a Carabineros de Chile,
repasa su experiencia como docente tanto del
Alma Mater como de la Academia de Ciencias
Policiales, subraya el valor que guarda el concepto
de Orden, repasa los hitos que marcaron su
trayectoria mientras vistió el verde uniforme y
la importancia que a su juicio reviste el Código
de Justicia Militar para quienes sirven a la patria
con vocación de servicio público, compromiso,
entrega y profesionalismo.
¿Qué lo incentivó a incorporarse a
Carabineros de Chile?
Transcurrían las vacaciones del verano del
año 1955; había concluido de cursar con
éxito mi tercer año en la Escuela de Derecho
de la Universidad de Concepción, donde
simultáneamente estudiaba pedagogía en filosofía;
las dos facultades eran colindantes dentro
del barrio universitario, lo que facilitaba mis
desplazamientos para la oportuna concurrencia
a las aulas. Bajo estas circunstancias, mi hermano
mayor Luis Musante, quien era Teniente de
Orden y Seguridad de Carabineros, me invitó a
la ciudad de Santiago para compartir y disfrutar
de ese período de esparcimiento.
En esa época, mi hermano era de dotación
de la 2a. Comisaría Santiago. Este precedente
significó que asiduamente yo concurría a
dicha Unidad, acompañándole. Esta constante
permanencia permitió que en su casino
compartiera y alternara socialmente con el resto
de la oficialidad y, a través de estos diálogos
e intercambio de opiniones, fui percatando,
aquilatando y sopesando la nobleza y generosidad
de la misión de Carabineros, sobresaliendo su
honestidad, desinterés, frugalidad, sobriedad,
disciplina y conocimientos profesionales; virtudes
de las cuales daban testimonio con su entrega
y comportamiento el personal de Oficiales.
Esta admiración institucional hizo surgir en mí
la vocación para ser partícipe de tan laudables
propósitos e incorporarme a Carabineros de
Chile.
35
Cuerpo de Generales de Carabineros de Chile
• El Mundo Hoy •
Así se motivó y gestó mi ingreso a Carabineros
de Chile con fecha 1° de febrero de 1955. Mi
incorporación institucional no la califico como
un hecho fortuito, sino como una decisión
premeditada y programada que con el transcurso
del tiempo me permitió amalgamar la sumatoria
de dos profesiones complementarias, la de
abogado y la de Carabinero que siempre avanzan
en la misma dirección: organizar la sociedad al
servicio y en función del ser humano.
Usted ha dejado una huella indeleble en sus
alumnos, tanto en la Escuela de Carabineros
como en la Academia de Ciencias Policiales,
lo que ha motivado la sincera admiración y
cariño de sus alumnos; pero, además de lo
que ya ha aportado a través de la docencia
¿Qué mensaje transmitiría a las nuevas
generaciones de Oficiales de la Institución?
La pregunta que me formulan, incluye en la
redacción de su encabezamiento una aseveración
que, si la aceptara, tendría que autocalificarme
de muy fatuo y vanidoso. Al contener el adjetivo
“indeleble”, la verdad es que me he esforzado
por dejar en mis alumnos la “impronta” de
determinados valores contenidos en el arsenal
de la doctrina institucional; pero la máxima
aspiración, cuando impartía la docencia, era
mentalizar a mis discípulos para transformarlos
en “apóstoles” y “predicadores” de la doctrina
del Orden Público, valor básico del cual deriva
toda nuestra ideología. El Orden Público es la
piedra angular y el cimiento sobre el cual se
construye y diseña el edificio de Carabineros
de Chile.
Aprovechando la coyuntura de esta entrevista;
y en que se me compromete con enviar un
mensaje a la Oficialidad de nuestra Institución;
me permitiré darme una satisfacción personal
y renovar la preocupación que siento por el
deterioro y menoscabo en destacar y mencionar
con la frecuencia, cuando corresponde, la
36
institución jurídica del Orden Público. Quiero
argumentar que, cuando me refiero a este olvido
y postergación, no lo hago como un “slogan”,
ni de una manera gratuita e injustificada.
En efecto, la pregunta sin una respuesta idónea
y satisfactoria que sacie nuestras inquietudes
primarias y que aún se encuentran en suspenso,
consiste en saber ¿qué es orden?, ¿cuál es su
esencia conceptual?, ¿cómo desentrañar su
contenido? Es un vocablo que empleamos con
suma frecuencia en nuestros diálogos cotidianos,
pero más bien lo intuimos que lo comprendemos
en toda su extensión, porque se nos escurre
cuando tratamos de precisarlo y capturarlo en
pocas palabras para dar una definición puntual
y acotada. Innumerables tratadistas de derecho,
sociólogos, filósofos, pedagogos y académicos,
entre otros, han hurgado para formalizar una
definición unívoca del orden, pero la universalidad
de su contenido; la diversidad de sus matices y
la pluralidad de sus características, ha impedido
lograr que tan ansiado resultado de obtener
un concepto único, clásico y tradicional. Esta
incertidumbre acontece a menudo con nuestros
conceptos más básicos y trascendentes, que son
vivencias y experimentaciones muy próximas
y recurrentes, que se confunden con nosotros
mismos. Así, por ejemplo ¿qué difícil es definir
la vida?, ¿ubicar un concepto que nos revele
la verdad? Son conocimientos tan extensos
y abiertos que nos invaden y nos superan y
sobrepasan la capacidad limitada de nuestra
inteligencia y a menudo acontece que los
conceptos antagónicos sirven para aclarar su
precisión; por ejemplo, entiendo más la vida en
la medida que pienso y contemplo la muerte;
comprendo más la verdad cuando reparo en
el error y la mentira y, sobre todo, lo que nos
interesa: cuando irrumpe el desorden o se
enseñorea el desconcierto, la desorganización
y estas situaciones anómalas se agudizan hasta
llegar al caos, en la sociedad se valoriza la
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• El Mundo Hoy •
ausencia del orden; y se aprecia en plenitud que
es el único sistema que garantiza una habitual
convivencia, que permite el desenvolvimiento
y perfeccionamiento del ser humano.
En la docencia jurídica internacional existen
aproximaciones que se encaminan para lograr
un punto de encuentro y se ha llegado a la
conclusión que, en vez de suministrar una
definición que recoja la “esencia del Orden”,
se ha entregado un concepto “descriptivo”
o “narrativo” que contenga y enumere los
elementos integradores del establecimiento
del Orden. Así se ha llegado a afirmar que
genéricamente el Orden coincide con el
“Ordenamiento jurídico” de cada país, exigiendo
con antelación que su régimen constitucional
sea humanista y democrático; con esta “conditio
sine qua non” quedan excluidos los gobiernos
marxistas que aplastan y sofocan el ejercicio
de los derechos y liber tades individuales
(anti humanista) y no tienen policías como
es tradicional en un estado de derecho; sino
que “esbirros” incondicionales del Estado,
porque por doctrina el marxismo incurre en la
“estatolatría” en que toda la organización social
está al servicio y en función de la autoridad
estatal, creando una seuda religión y un nuevo
ídolo: el Estado.
Aceptada la premisa que el Orden coincide
con el ordenamiento jurídico de cada país;
éste estaría constituido por la Constitución
Política del Estado (o de la República); a la
cual se anexaría toda la legislación nacional
respectiva; o sea, involucraría: los poderes del
Estado con su organización y estructura, a las
autoridades administrativas, y frente a estos
organismos, los derechos que corresponde
ejercer a las personas con los resguardos legales
para ser respetados y las obligaciones que se
les imponen y que deben cumplir.
En la actualidad, al abordar el tema del Orden,
no se puede rehuir o esquivar la estrecha
relación que tiene con la Seguridad… Se ha
abierto una brecha entre estas dos instituciones
jurídicas que entre sí, por su naturaleza,
debieran ser complementarias, integradas y
de orden sucesivo; sin embargo, la manera
de manejar y de centralizar un exceso de
atención en la Seguridad, ha llevado a algunos
autores a prescindir y silenciar el Orden, que
es preexistente, viendo en la seguridad una
autonomía exagerada, que es irreal e ilusoria,
ya que el Orden genera la Seguridad, mediando
entre ellos una relación de causalidad; es decir
el Orden es la causa que produce el efecto de
la Seguridad. En esta rivalidad, en esta disputa
y en esta competencia, que es de carácter
artificial, inconducente e inconsistente; en la
actualidad se sobrepone la Seguridad, copando
los medios de difusión con mayor publicidad,
postergando y posponiendo el Orden, llegando
a veces al extremo de silenciarlo, como si fuera
prescindible e inexistente.
Cronológicamente, primero preexiste el Orden,
por tratarse de una normativa que consagra
los derechos que puede ejercer un ciudadano
y, a su vez, los deberes u obligaciones que debe
cumplir, pero si este Orden es vulnerado o
entorpecido, o sea se impide a las personas
ejercer sus derechos legales o cumplir con
sus deberes; en una etapa posterior surgen
las medidas de seguridad para restablecer el
Orden alterado. Esta distinción conceptual y
abstracta que parece tan sencilla en el mundo
de las ideas es de difícil comprensión en la vida
real y práctica; la razón estriba en que, entre el
Orden y la Seguridad, los límites que los separan
son muy sutiles; y más aún se complica esta
tenue distinción académica, porque entre ellas
son invasivas, se entrecruzan y tienen sectores
colindantes y limítrofes en común.
37
Cuerpo de Generales de Carabineros de Chile
• El Mundo Hoy •
Hoy en día, está en boga la expresión
“Seguridad” y nos hemos dejado encandilar
por ella. Así se habla de “Barrio Seguro”,
de “Comuna Segura”, de “Estadio Seguro”,
de “Seguridad Ciudadana” y de “Seguridad
Humana”, entre otros.Todo esto es una verdad
y preocupación a medias, si se prescinde y se
silencia, que lo que estamos asegurando es un
Orden preexistente, donde se establecen los
derechos y las obligaciones de las personas que
habitan en determinados barrios o comunas,
o que concurren al estadio, etc.
Debemos asimilar la sana doctrina cuando el
Orden es quebrantado, sobrepasado, violado
o transgredido, en tal caso, para protegerlo,
blindarlo y, sobre todo, para restablecerlo o
restituirlo incólume a su estado anterior, viene
en su auxilio y apoyo la Seguridad.
En una sociedad perfecta, en que nunca
se trastocara el Orden y fuera plena y
permanentemente respetado; se prescindiría,
sobraría y sería innecesaria la Seguridad; no
habría que recurrir a ella, pero esta suposición
es una utopía, porque la sociedad no está
integrada por espíritus celestiales o etéreos
que no mancillarían el Orden; sino por entes de
naturaleza humana con debilidades y flaquezas,
proclives o tentadas de burlar el Orden con
transgresiones ilícitas. Estos quebrantamientos
constantes causarían las medidas de Seguridad
para amparar y restituir el Orden.
Mantener el Orden es de carácter preventivo;
en cambio, la Seguridad que sir ve para
restablecerlo es de carácter represivo. La
Ley Orgánica Constitucional de Carabineros
de Chile trasunta este rol emblemático al
prescribir en su artículo 3°, cito textualmente
“Es misión esencial de la Institución desarrollar
actividades tendientes a fortalecer su rol de
policía preventiva”. El Orden Público está
38
estrechamente vinculado con la función y rol
policial, es una característica de su identidad, que
le da una fisonomía privativa y exclusiva, que
lo distingue y singulariza de otras instituciones
estatales; en cambio, la Seguridad Pública que
le entrega la ley a Carabineros, es compartida
con otros organismos públicos.
Esto justifica que en el lenguaje empleado
en nuestro ordenamiento jurídico institucional,
cuando se encuentran los substantivos Orden
y Seguridad, siempre se menciona primero
el Orden y se pospone en segundo lugar
la Seguridad; así, la Constitución Política de
la República, se refiere en su ar ticulado a
las “Fuerzas de Orden y Seguridad”. La Ley
Orgánica y el Estatuto del Personal reafirman
lo anterior cuando incluye: el escalafón de
Orden y Seguridad”. Todos los Reglamentos
administrativos y disciplinarios, que son Decretos
Supremos, dictados por el Presidente de la
República, en uso de su Potestad Reglamentaria,
invariablemente reiteran e insisten en mantener
este orden de precedencia.
En el Himno Institucional, que es emblemático
y representa una proclama de principios
doctrinarios, en una de sus estrofas se incluye
el verso “Orden y Patria es nuestro lema”.
Por último, como corolario, el solemne
juramento, que vincula al futuro Oficial durante
el transcurso de toda su vida institucional con
Carabineros de Chile, expresa en lo pertinente
que rendiría su vida “si fuese necesario en
defensa del Orden y de la Patria”.
Este silencio y postergación del Orden
en nuestras intervenciones o declaraciones
formales, sean orales o escritas; en la actualidad,
se ha ido acentuando y va en declive.Tal vez la
justificación de este proceder estriba en que
todos presumimos entender lo que es el Orden
por ser un valor básico de nuestra doctrina,
Revista Tradición
• El Mundo Hoy •
pero al relegarlo, sea bajo cualquier pretexto,
se produce la consecuencia del olvido; y hay
que estar alerta con la advertencia que nos
hace el sabio y premonitorio refrán popular:“Lo
que por sabido se calla; por callado se olvida”.
Presumimos saber sobre el Orden y lo vamos
“callando”; pero esa ausencia de su mención
puede producir paulatinamente su “olvido”, lo
que sería letal para Carabineros con su ministerio
esencial, que le da identidad y le otorga su sello
auténtico, genuino y característico.
Debemos resurgir y vigorizar el empleo
frecuente de la expresión “Orden”; es del
silabario de nuestro lenguaje institucional.
Para mí constituye un compromiso formal
anteponer, cuando la oportunidad se ofrece,
el substantivo “Orden” antes de la expresión
Seguridad. Así se contribuye a jerarquizar y
actualizar la relación que existe entre ambos
valores.
Una reflexión para las futuras generaciones
de Oficiales de nuestra Institución.
La riqueza social del contenido de la expresión
“Orden” es la aper tura de un continente,
que en sus variados matices, aún tiene zonas
inexploradas, sin agotarse e imprevisibles. La
sociedad es evolutiva y en su desarrollo, buscando
el progreso, se van descubriendo nuevas áreas
del quehacer humano; y sobre estas futuras
actividades nada escapará para que una nueva
normativa del Orden legisle para cubrir esas
nuevas conductas o comportamientos de la
modernidad, que surjan en el futuro.Ya existirá
un Orden ecológico para proteger la distribución
equitativa de las riquezas de la naturaleza, para
impedir que se agoten prematuramente antes
que se vuelvan escasas (v. gr. Aguas salinas, aguas
dulces, aire, bosques, nieves, fauna y flora, entre
otros). Ya se encuentra en cierne un Orden
espacial e interplanetario. En estos ámbitos
venideros no se podrá estar ausente.
Carabineros de Chile debe tener una
programación futurista del Orden y prever y
anticiparse a la creación de nuevas eventualidades;
y no que otras entidades lo madruguen en el
Orden del mañana.
Las nuevas generaciones que comandarán a
Carabineros deben ser creativas e imaginativas
para elaborar una estrategia que permita
enfrentar los nuevos desafíos que nos deparará
el avance del progreso.
Es un compromiso ineludible ser los pioneros
y expertos del Orden que se aproxima, que es
obvio que se va a sumar al actual, ampliándolo.
A la Institución le corresponde por vocación y
por su destino liderar una renovadora “Cultura
del Orden”.
Su modo de relacionarse y alternar
con las personas es atípico; su cercanía
y espontaneidad infunden confianza en
su interlocutor ¿Qué siente cuando sus
alumnos le expresan su afecto y admiración,
más aún cuando usted recuerda sus
nombres completos hasta el día de hoy?
Como norma y método permanente de vida
nunca he actuado como una persona “aislada”
o segregada, siempre he presentido que me
he incorporado a un “equipo”. Cuando me
correspondió comandar la Dirección de Justicia,
siempre sentí que presidía una “gran familia
administrativa”. Este sentimiento de integración
crea una vinculación que humaniza el trato
de la función. Las personas que fueron mis
subalternos me acompañaron y compartieron
este “modus vivendi” para relacionarme con
ellos, esto generó una convivencia amable,
sin perder el respeto por los valores de la
disciplina y los grados jerárquicos; así todos
entregaban y sumaban sus esfuerzos para
39
Cuerpo de Generales de Carabineros de Chile
• El Mundo Hoy •
obtener el éxito en el rendimiento exigido
como meta, basados en la comprensión y en
la solidaridad. Estimulados por esta convivencia
amigable, todos cumplieron sus labores sin
necesidad de recibir requerimientos, opera la
convicción, el compromiso y la satisfacción del
deber cumplido por responsabilidad.
Estos apor tes de las generaciones de la
Dirección de Justicia, que fueron partícipes y
contemporáneos de mi gestión, comprometieron
mi gratitud por su benevolencia y generosidad.
Por otra parte, en el universo de la docencia
he aplicado el mismo predicamento; la formación
de un “equipo” entre el profesor y sus alumnos;
este esquema produce la interacción entre dos
protagonistas asociados en las aulas, que se
encaminan en la misma dirección: la búsqueda
de la verdad y del conocimiento. Así, la misión
del profesor no es lucirse imponiendo la
superioridad de sus conocimientos, sino que
organizar y liderar las inquietudes cognoscitivas
de sus discípulos. Esta actitud participativa lo
pone en sintonía con el entusiasmo de los
alumnos, despertando su curiosidad por poseer
y enriquecerse con los conocimientos de una
asignatura.
40
búsqueda, la asociación con el alumno moviliza
el interés por el aprendizaje, porque el alumno
se transforma en protagonista. El profesor y el
alumno en esta empresa didáctica compartida,
finalmente integran un “equipo” para superar
el desconocimiento y la ignorancia.
Dentro de este esquema el alumno no es
un ente impersonal y abstracto, no es un
número; es una persona pensante identificada,
individualizada con sus nombres y apellidos, es
un “ego” concreto, que emprende una tarea en
común y simultánea con su profesor, que es su
guía y conductor, pero ambos se encaminan para
el encuentro con las verdades de una ciencia. De
aquí la etimología de la expresión “pedagogo”,
que deriva del idioma griego; y que significa
el que guía o conduce a un niño; pero no a la
distancia o lejanía; sino que tomándolo de la
mano, lo que involucra que no media distancia
entre el guía (profesor) y el guiado (alumno),
sino que existe una proximidad y cercanía.
Con la aplicación de este sistema pedagógico
en el desarrollo de mis clases, recuerdo a cada
alumno personalizadamente; como decía el
filósofo y ensayista Ortega y Gasset con su
“Yo y sus circunstancias”.
La inteligencia es una facultad superior que se
sacia y se aquieta descubriendo con raciocinios
y argumentos, verdades y conocimientos; así
como en el orden físico, el sediento sacia su
sed con el líquido o el hambriento ingiriendo
alimentos; en el mundo inmaterial la inteligencia
se nutre con verdades y conocimientos que le
producen deleite y regocijo.
EL orgullo es un mal consejero, porque
deriva de la soberbia, que es un defecto moral
detestable; sin embargo, esta imperfección se
sanea o purifica, cuando el orgullo no se funda
en uno mismo, sino que uno se atribuye el
triunfo de los demás; yo me siento “orgulloso”
del éxito institucional alcanzado por mis ex
alumnos.
El auténtico pedagogo no impone sus
conocimientos, sino que despierta la avidez
por la sabiduría; así se produce la búsqueda en
conjunto, en distintos niveles, de las verdades
para la satisfacción de la inteligencia; en esta
Haber tenido la oportunidad de compartir
mis clases y constituir “equipo” con alumnos
que con su inteligencia, seriedad y liderazgo me
han proporcionado tremendas satisfacciones
y prestigio.
Revista Tradición
• El Mundo Hoy •
¿Hay algún hecho o circunstancia que
le haya marcado en su trayectoria como
Oficial de Justicia de Carabineros de Chile?
En mi trayectoria institucional se confabularon
variadas circunstancias providenciales y
coyunturales que me permitieron gozar de
oportunidades, que yo califico subjetivamente,
de privilegiadas. No por hacer alarde u
ostentación entro escuetamente a detallarlas.
Todos estos datos que proporcionaré constan
en mi respectiva Hoja de Vida, archivada en la
Dirección Nacional de Personal.
1° General de Justicia y Auditor General de
Carabineros: permanecí en el cargo por un
período de 14 años (1973 a 1987), duración en
el grado y destinación que rompe los esquemas
habituales.
2° Ministro de la Corte Marcial: por el mismo
período anterior. Inherente al cargo de Auditor
General surge el imperativo legal de integrarse
a la Corte Marcial, por disponerlo el Art. 48
del Código de Justicia Militar.
3° Años de servicio: cuando fui ascendido a
General de Justicia tenía 18 años de servicio
(1955 a 1973). En la época de mi ascenso se
alcanzaba el generalato con alrededor de 30
años de servicios.
4° General: fui a los 44 años de edad, cuando
se ascendía a este grado con alrededor de 50
años. Me correspondió ser el General más
joven de Carabineros y de las Fuerzas Armadas.
5° General de Justicia: fui el primero en
desempeñar este cargo y vestir uniforme.
Después de entrar en vigencia el Decreto
Ley N° 69, que me correspondió redactar
personalmente. Con anterioridad, los Abogados
se incluían en el Personal Civil en el escalafón,
su denominación era de “Servicio Jurídico”.
6° Comisiones en el extranjero: en dos
oportunidades me correspondió integrar la
Delegación Chilena, compuesta por los Generales
(J) del país para concurrir a la “Conferencia
Internacional Diplomática sobre el Derecho
Humanitario de la Haya”, que se celebraron
con sede en Ginebra (Suiza).
La primera reunión tuvo una duración de 1
mes y 6 días (1974); y la segunda se extendió
por 2 meses y 21 días (1977). En las Asambleas
Plenarias, el Gobierno Militar era vilipendiado
permanentemente y con saña, para enrostrarnos
los presuntos crímenes, asesinatos y torturas.
Nosotros los Generales (J) delegados debíamos
turnarnos para con vehemencia intervenir en
defensa de la Patria. El lugar en que funcionaba
la conferencia era un anfiteatro y en sus
galerías se instalaban los chilenos exiliados, que
concurrían de distintos países europeos para
hacer ruidosas, ensordecedoras y ofensivas
contramanifestaciones, que impidieran escuchar
nuestras intervenciones y descargos. Este
montaje lo dirigía Rusia, secundado por sus
países satélites e incondicionales, ubicados tras
la cortina de hierro.
7° Ministro de Justicia (1974 – 1975): por
Decreto Supremo N° 1.166, del 11 de julio de
1974, fui designado Ministro de Justicia. Labor
muy delicada y exigente, pues era el relacionador
entre la Junta de Gobierno y el Poder Judicial,
que presidía el Jurista don Enrique Urrutia
Manzano. La obra más destacada que generé
en mi desempeño fue la modernización y el
profesionalismo del “Servicio de Prisiones”,
dependiente de esa Secretaría de Estado, que
pasó a denominarse “Gendarmería de Chile”.
Para lograr este objetivo se elaboró y redactó
el Decreto Ley N° 842.
8° Procesos fatídicos: me correspondió
asesorar al Alto Mando en procesos trágicos,
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Cuerpo de Generales de Carabineros de Chile
• El Mundo Hoy •
que comprometieron aparentemente la imagen
y el prestigio de Carabineros; y que sólo los
menciono por estar insertos en la historia judicial
del país; pero sin hacer ningún comentario; en
ellos, el aporte jurídico-procesal fue determinante
y decisivo. Hasta aquí la historia ha confirmado
que en cada oportunidad al parecer existió
un buen manejo procesal. Estos procesos
jurídicos son: 1) Los hornos de Lonquén, 2)
Los degollados, 3) Los quemados y 4) Los
psicópatas de Viña del Mar.
9° Laguna del Desierto. La inmolación del
Héroe-Mártir,Teniente Hernán Merino Correa:
si alguien me exigiera que entre todos los hitos
institucionales que he descrito anteriormente,
tuviera que privilegiar alguno de ellos, o aún más,
restringirme a seleccionar uno solo en desmedro
del resto por considerarlo más representativo
y trascendente, optaría sin titubear por éste
que comienzo a describir: Laguna del Desierto.
Se trata de una gesta fugaz, pero impactante y
sobrecogedora. Nunca he confesado que me
cupo una participación directa en la investigación
de estos sucesos que marcaron la historia de
Chile; y me subyugaron en lo personal.
Por Decreto Supremo de 16 de noviembre de
1965, el Presidente de la República de aquella
época, don Eduardo Frei Montalva, designó, de
acuerdo con las facultades que le entregaban
los Arts. 40 y 41 del Código de Justicia Militar,
al Auditor General de Carabineros, don Héctor
Videla López, para que procediera en calidad
de Fiscal Militar Letrado a instruir el Sumario
Judicial por los sucesos acaecidos en el lugar
denominado “Laguna del Desierto”, donde una
patrulla de Carabineros de Chile había sido
ametrallada por fuerzas de la Gendarmería
Nacional Argentina y en que resultó muerto
el Teniente de Carabineros Hernán Merino
Correa y lesionado gravemente el Sargento
42
2° Miguel Manríquez Contreras. A su vez, el V
Juzgado Militar, con sede en Punta Arenas, por
resolución judicial administrativa designaba en
carácter de Secretario, para secundar al Fiscal
Videla, al Abogado 2° de Carabineros Hugo
Musante Romero, en conformidad a los Arts.
27 y 45 (actualmente derogado) del Código
de Justicia Militar. Cumpliendo la labor procesal
ordenada me correspondió interrogar a todo
el contingente que se encontraba instalado
en el Puesto de Avanzada al momento del
sorpresivo e injustificado ataque de los
gendarmes argentinos; a saber, las indagatorias:
del Mayor Miguel Torres Fernández; Sargento
2° Miguel Manríquez Contreras; Cabo Víctor
Menar Durán; Carabineros Washington Soto
Vera y Luis Villagrán Garrido. Fuera de las
declaraciones formales, que debían constar en
el expediente; se producían diálogos fluidos
y en tono coloquial, en que los declarantes
rendían tributo de admiración por la proeza
heroica del Teniente Merino. De esa información
confidencial, que recibí, pude aquilatar que
la gesta del Teniente Merino es mucho más
heroica de la imagen que hemos proyectado
de su valentía. La Fiscalía Militar Letrada, en
homenaje al Teniente Merino, decidió instalarse
en el Retén Lago O´Higgins, por estimar que era
la localidad chilena más próxima a Laguna del
Desierto que era, en el intertanto un territorio
cuestionado, sin nacionalidad, esperando la
sentencia de un tribunal internacional. Esta
decisión se asumió a pesar de las peripecias
y riesgos que significaba volar en los frágiles
aviones de Carabineros, en un clima agresivo y
adverso. El Mayor Torres prestó su declaración
en dicho Retén.
En síntesis, el rol investigador que me
correspondió en los sucesos acaecidos en
Laguna del Desierto me marcó con un impacto
sobrecogedor y emocional; en que fui un oidor
Revista Tradición
• El Mundo Hoy •
privilegiado de la entrega de una vida joven
inmolada por amor a la Patria; y el testigo
de oídas del cumplimiento de un juramento
solemne.
Es difícil que en Chile exista una persona
que conozca y domine el tema de la
Justicia Militar en el nivel y profundidad
que usted tiene de ella. ¿Cuál es su
percepción cuando el Código de Justicia
Militar intenta ser cercenado y eliminado
por nuestros legisladores? ¿El Código de
Justicia Militar, que restringió su influencia
jurisdiccional; al perder parte de su eficacia
legal, ha quedado como algo decorativo?
Corresponde destacar que hubo dos leyes que
restringieron la competencia de los Tribunales
Militares y debilitaron el Art. 5° del Código de
Justicia Militar.
La Ley N° 19.047 (14 de febrero de 1991),
llamada “Ley Cumplido”, por ser su gestor
principal el Ministro de Justicia de esa época,
el abogado Francisco Cumplido Cereceda; y
la Ley N° 20.477 (30 de diciembre de 2010),
que prescribió que los Tribunales Militares sólo
pueden juzgar a militares, así quedó restringida
la competencia, ya que en los delitos militares
nunca la justicia militar podrá procesar a civiles.
Pero a pesar de estos cercenamientos y
mutilaciones, la existencia y la importancia del
Código de Justicia Militar siguen subsistiendo.
La apología de la supervivencia del Código
de Justicia Militar, precisa de una dilatada
argumentación e itinerario que no puedo
eludir exponer, aprovechando la oportunidad
que me ofrece esta entrevista. Constituye mi
mensaje docente para las actuales y futuras
generaciones de Oficiales de Carabineros; a fin
de que se impregnen de la presunta doctrina
que respalda la justificación de la presencia
de la Justicia Militar en el mundo del derecho.
Doctrina: nos referiremos como el derecho
no puede prescindir e ignorar la fuerza; y como
la fuerza se institucionaliza, dando cabida a la
formación de una organización, que surge para
dar vida a Carabineros de Chile.
De una manera didáctica paso a relatar los
traspasos del derecho a la fuerza y de ésta a
Carabineros de Chile.
I. El derecho.
La definición más precaria y frágil del derecho
incluirá siempre, entre otros elementos, el
concepto de fuerza. No se concibe el derecho si
no se concibe la “vis compulsiva” o coercibilidad,
pues en el supuesto adverso, si se prescindiera de
ella, el derecho se distorsionaría para confundirse
y convertirse en la moral, donde sólo existe el
reproche de la conciencia y donde nadie puede
forzar a determinados cumplimientos, sino uno
mismo, sometiéndose voluntariamente a sus
propias creencias y convicciones.
Insinuemos una definición elemental con sus
componentes más esenciales.
El derecho: a) Es un conjunto de normas
jurídicas; b) que van a reglar las conductas
de las personas que conviven dentro de una
sociedad; c) normas que tienen el carácter de
obligatoriedad, o sea, deben ser cumplidas y
obedecidas por todos.
Si la definición se detuviera hasta aquí y
no culminara, recurriendo a la fuerza; y algún
miembro del grupo social desobedeciera la
normativa o la incumpliera; quedaría impune y
no podría ser forzado a su cumplimiento, pues,
como ya se expresó, estaríamos en el ámbito
de la moral; pero esto no acontece así, porque
el derecho agrega una exigencia imprescindible
43
Cuerpo de Generales de Carabineros de Chile
• El Mundo Hoy •
y final: d) y en caso de desobediencia será
“constreñido” a su cumplimiento. Cuando
estamos empleando el verbo “constreñir”,
estamos usando un eufemismo, pues la expresión
exacta es “forzar” a su cumplimiento. El uso
generalizado del vocablo “constreñir” se explica,
porque la gran mayoría de los tratadistas del
derecho desconfía y recela de la “fuerza”, como
si ésta fuera antagónica al derecho, cuando en
realidad es un elemento ineludible, que está
en el interior del derecho, por lo menos de un
modo latente o potencial. Naturalmente, que
se prescindiría de la fuerza, cuando las personas
incorporadas a una sociedad cumplieran por
convicción con la ley prestándole su obediencia
y sometimiento a la obligatoriedad exigida.
2) Debe ser en función y al servicio del derecho,
es un instrumento idóneo y operativo para
imponer el derecho. En casos límites se llega al
extremo que la fuerza queda sometida a una
obediencia absoluta.
II. La fuerza.
3) Debe ser una fuerza racional; lo contrario
de la fuerza bruta, que es irracional, que es
la ley de la jungla, donde el animal más feroz
y vigoroso abusa y da muerte al más débil e
indefenso; o la ley del mar en que el pez de
mayor volumen se engulle al más pequeño.
Aristóteles sentenció que la fuerza bruta es
el “derecho de las bestias”.
El hombre es un ser social por imposición de
su propia naturaleza. Así le corresponde convivir
con sus semejantes en comunidades para
satisfacer sus necesidades y lograr su desarrollo
y perfeccionamiento en todos sus niveles. Esta
cohabitación produce que se entremezclen y
se topen sus intereses y derechos con los de
otras personas de la misma sociedad; y como
el ser humano es vulnerable, frágil y débil se
tienta por imponer de un modo arbitrario sus
ambiciones, atropellando los derechos legítimos
de sus congéneres. Con estas conductas entra en
conflicto y en pugna con la ley, al desobedecerla
y desacatarla y al oponer resistencia al respeto
por el derecho. Pero el mismo ordenamiento
jurídico se encarga de imponerle exigencias
mínimas y copulativas a la fuerza para que sea
legítima y esté en condiciones de defender y
proteger al derecho.
1) La fuerza debe ser pública, o sea, visualizarse,
no puede ser clandestina, ni oculta, ni esotérica.
Esta exigencia garantiza su transparencia y
diafanidad.
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Así acontece por disponerlo el Art. 76 en sus
incisos 3° y 4° de la Constitución Política de
la República; que faculta a los Tribunales que
integran el Poder Judicial para impartir órdenes
directas a la Fuerza Pública; la autoridad requerida
deberá cumplir sin más trámite el mandato
judicial; no podrá calificar su fundamento ni
oportunidad, ni la justicia o la legalidad de la
Resolución Judicial que deba ejecutar.
4) La fuerza debe ser proporcional, esto es,
debe emplearse tanta fuerza legal como sea
necesaria para doblegar, reducir y sobreponerse
a la fuerza ilícita y antijurídica. Por consiguiente,
se impide y prohíbe aplicar una fuerza con
exceso de ejecución, porque si no, ella también
incurriría en ilegitimidad.
Si pudiéramos cuantificar la fuerza podríamos
decir algo burdo: que a la fuerza ilegítima
que intentara de sobrepasar el derecho y le
asignáramos un numeral “50”; por lo menos,
a la fuerza jurídica, que debe sobreponerse
para superar a la fuerza antijurídica, tendríamos
que asignarle una cifra de “51” o una pequeña
aproximación superior.
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III. Carabineros de Chile.
Pero esta Fuerza, a que nos hemos referido,
que debe someterse a las imperativas
exigencias que le impone la ley; jamás podrá
desligarse del sometimiento a estos requisitos;
y, consecuencialmente, se insertará dentro de
un estado de derecho.
Así concebida la fuerza, no será una montonera
ni un escuadrón de la muerte, ni sus integrantes
serán unos insurrectos o sediciosos tangenciales
o marginales al derecho. Por el contrario, la fuerza
se “institucionaliza”; y para crearla y organizarla
se establece una legislación específica, diversa
al ordenamiento jurídico general que rige para
el resto de los ciudadanos.
En nuestro país la “institucionalización” de
la fuerza se llama “Carabineros de Chile”; y
los pilares jurídicos más ostensibles de esta
legislación específica son: su Ley Orgánica
Constitucional (N° 18.961), su Estatuto del
Personal (D.F.L. N° 2 de 1968) y el Código de
Justicia Militar, que prácticamente es coincidente
con el Derecho Militar.
Por centrarse esta entrevista en el Código de
Justicia Militar, que actualmente se encuentra
cuestionado; y por decirlo gráficamente, sentado
en el banquillo de los acusados por algunos
detractores que pretenden condenarlo a la
pena de muerte para suscribir la sentencia de
su exterminio; me haré cargo brevemente para
justificar su vigencia y su actual supervivencia.
Al organizarse, estructurarse e institucionalizarse
a la fuerza le surgen valores típicos y específicos
por las funciones propias que se le asignan
para su desempeño profesional, a saber: la
obediencia, la disciplina, el mando, la jerarquía, la
no deliberancia, el profesionalismo, la lealtad, el
honor militar y el patrimonio de las instituciones
armadas, entre otros. Estos valores jurídicos
son inherentes al régimen militar.
Así emerge una legislación exclusiva y
especializada para amparar y tutelar estos valores
militares de una manera orgánica, coherente y
sistematizada y desde ese instante se justifica
plenamente el Código de Justicia Militar.
Este Código, así concebido, no aparece
como algo superfluo o una inventiva artificial
del legislador o una elaboración de la cultura
militar, sino que responde a una necesidad
incontrastable que impone el derecho para que
la fuerza institucionalizada garantice el orden y
la seguridad al interior del estado de derecho.
Haciendo un símil, puede sostenerse que
se presenta una situación semejante a lo que
sucede con nuestro Código Penal, al cual le
corresponde proteger los valores, bienes e
intereses jurídicos que pertenecen a todas
las personas y eso justifica que tengan la
denominación de delitos comunes. Para que se
respete el derecho a la vida, castiga la conducta
antijurídica con el delito de homicidio; para
proteger la libertad crea el delito de secuestro,
para velar por la integridad corporal crea el
delito de lesiones; para cautelar la honra crea
los delitos de calumnia e injuria; para proteger
el patrimonio crea los delitos de robo y de
hurto, entre otros.
Existe una estrecha vinculación entre el
Derecho Penal Común y el Derecho Militar
Especial, pues ambos se encargan de proteger
valores jurídicos de su respectiva competencia,
que a veces se entrecruzan y son coincidentes.
Por eso Napoleón tenía razón, cuando sentenció
con su célebre y gráfica frase: “El Derecho
45
Cuerpo de Generales de Carabineros de Chile
• El Mundo Hoy •
Militar es el Derecho Penal común con gorro
de cuartel”.
Lo congruente es el que el Código de
Justicia Militar coexiste paralelamente; pero
no independientemente con el ordenamiento
jurídico general; no se enfrentan ni se repelen,
sino que por el contrario, se concilian y se
complementan; y, por consiguiente, este Código
no es marginal al derecho general, sino que lo
integra y pasa a ser parte de él, sometiéndose
a la Constitución Política de la República y
respetando el resto de la legislación nacional.
La diferencia radica en que a las instituciones
armadas, en el Código de Justicia Militar por
sus roles, se le incluyen funciones más riesgosas
y extremas que no corresponden imponerle
a los civiles; como, cuando hay que defender
valores jurídicos en que se arriesga la vida por
la soberanía nacional, la integridad del territorio
o garantizar el orden público. Este Código
es un fiel expositor de los valores jurídicomilitares; los recoge, los proyecta y los defiende
estableciendo delitos que son un resguardo,
que impiden transgredirlos y conculcarlos
impunemente. El Código se constituye en un
muro de contención que detiene y frena el
atropello a los fundamentos y principios básicos
del profesionalismo militar.
Todos los códigos transmiten un mensaje;
obedecen a una idea doctrinaria central, que
distribuyen y afloran a través de su articulado
entre los cuales existe un ordenamiento lógico
y secuencial.
El mensaje que nos entrega el Código de
Justicia Militar consiste en resguardar legalmente;
y, de una manera exclusiva, los valores legítimos
y auténticos de las Instituciones Armadas. Este
Código para cumplir a cabalidad con este
compromiso legal se somete a una planificación
46
racional: comienza tratando la temática castrense
por sus partes más generales o preliminares;
continuando progresivamente por las etapas
intermedias hasta terminar agotando el tema
jurídico-militar; para concluir con el epílogo
de sus artículos finales. En esta progresión
sistemática, procede de tal manera que no se
le escapa el resguardo legal de ningún tema
valórico militar.
Para constatar estas afirmaciones, detengámonos
a observar una institución jurídica, en la cual
poco reparamos: los “actos del servicio”. El Art.
421 del Código de Justicia Militar se encargó
de definirlos; su presencia permanente invade
el diario vivir del quehacer institucional. Los
actos del servicio se encuentran al interior
de todos los valores militares, constituyendo
una ecuación recíproca: no existen valores
militares si no se traducen en actos del
servicio; y tampoco existen actos del servicio
si no obedecen a transmitir un valor militar, o
sea entre ellos se da una relación de causa a
efecto y viceversa. La disciplina (valor militar),
se exterioriza mediante actos del servicio; y, a
su vez, todos los actos del servicio integran y
deben someterse a su disciplina.
El funcionario cuando se desempeña
cotidianamente en su quehacer profesional
lo único que ejecuta son actos del servicio. El
Carabinero desde que ingresa al comportamiento
de sus funciones diarias profesionales hasta
que concluye con sus actividades policiales ha
realizado exclusivamente una concatenación
sucesiva de actos del ser vicio. Esto para
demostrar que los valores contenidos en el
Código de Justicia Militar no constituyen una
ficción etérea o volátil, sino que están insertos en
la realidad mediata de nuestro profesionalismo
policial.
Revista Tradición
• El Mundo Hoy •
Una reflexión final: debemos comprometernos
con la apología del Código de Justicia Militar,
pues a pesar de haber sido restringido en su
jurisdicción sigue enarbolando los valores más
esenciales que conciernen al universo militar.
La consigna que debe marcar el compromiso
de las Instituciones Armadas en la actualidad;
es impedir que nuevas arremetidas amenacen
con debilitar o suprimir el Código de Justicia
Militar; por el contrario, debe emprenderse una
campaña sostenida de vigorizarlo, revitalizarlo
por constituir este ordenamiento jurídico
específico el último baluarte y fortaleza, donde
se refugian los máximos valores tradicionales
e históricos del ideario filosófico militar.
POST SCRIPTUM
Permítaseme una licencia personal que siento
el imperativo moral de exteriorizar.
Por temperamento y por la jerarquía de valores,
porque me rijo subjetivamente, soy esquivo y reacio
a aparecer en los medios de difusión, ya que en
la cúspide de mis auto-compromisos está que
nadie invada o se imponga de mi privacidad; sin
embargo, hoy momentáneamente he pospuesto
este retraimiento por una motivación muy potente
y justificada, en consideración a la persona que
fue el mediador para formalizar esta entrevista,
el General de Carabineros (r) Augusto Carmona
Reimann.
El General Carmona, que fue mi destacado exalumno tanto en la Escuela de Carabineros como
en la Academia de Ciencias Policiales. En estas
instancias docentes pude aquilatar su proverbial
caballerosidad; su capacidad intelectual y su
excelente manejo de las relaciones humanas.
Su intervención cordial y gentil fue decisiva para
moldear esta entrevista desarrollada dentro de
mis limitaciones.
47
Cuerpo de Generales de Carabineros de Chile
• Obituario •
OFICIALES GENERALES DE CARABINEROS FALLECIDOS
PAZ A LOS QUE PAZ DIERON
V
erdaderos ejemplos de vocación de
servicio público, compromiso, entrega,
profesionalismo y dedicación, además
de dueños de una destacada trayectoria
institucional que los llevó a ser investidos como
Oficiales Generales de Carabineros de Chile en
virtud de su meritoria labor. Así los recordarán
indudablemente y para siempre tanto sus pares
como también sus familias, quienes tuvieron
la oportunidad de compartir y disfrutar su
innegable calidad humana.
Casanueva Ulloa, Pedro
General Inspector de Carabineros
23/03/2014
Urrutia León, César
General Inspector de Carabineros
17/05/2014
Torres Rodríguez, Óscar
General Subdirector de Carabineros
18/08/2014
48
Destacados hombres que ya forman parte
del escuadrón celestial de la Institución y que
partieron dejando un gran vacío entre sus
camaradas de armas y seres más queridos,
pero que a la vez los despiden con orgullo,
satisfacción y alegría, porque cumplieron su
misión a cabalidad siempre en beneficio del
país y la comunidad. Todos dejaron una huella
imborrable que en estas páginas se materializan
a través de este pequeño, aunque significativo
homenaje.
González Lagos, Gustavo
General de Carabineros
20/04/2014
Muñoz Sanhueza, Osvaldo
General Inspector de Carabineros
16/06/2014
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