Revista 50 Años - Peña Taurina Cartagena de Indias

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Revista 50 Años - Peña Taurina Cartagena de Indias
Presidente
Faustino España Fernández
Vicepresidente
Eduardo Enrique Fernández Daza
Secretario
Javier Bustillo Pareja
Tesorero
Carlos Alcocer Rosa
Fiscal
Augusto Covo Torres
Vocales
Orlando Vergara García
Guillermo García Quintana
Roberto Méndez García
Santiago Perdomo Maldonado
Bibliotecario
Benjamín García Schortbogh
Editor general
Edgardo Pallares Bossa
Colaboradores
Rodolfo Martínez “Romar”
Carlos Prada Bourdet
Marcial Calvo Pardo
Eduardo Fernández Guerrero
Alicia Mora de Miranda
Fotografías
Archivo Peña Taurina
Rafael Lombana
Carolina Merlano Porras
Mario Lorduy Benedetti
www.peñataurinacartagenadeindias.com
Diseño e impresión
Alpha Editores
Editorial
La tradición de 50 años que sustenta la Peña Taurina Cartagena de
indias, ha sido la renovación constante para fomentar el arte del
toreo de una forma dinámica y didáctica.
Faustino España Fernández
Por ello, pretende estar al día con la avenencia de temas y participaciones en eventos
taurinos direccionados hacia un mejor manejo de la información y conocimientos de
este arte a nivel mundial.
Implantar esta cultura ha conllevado a una conciencia creciente como aficionado o
como buen entendedor de la fiesta brava.
Desde cuando cartagena contaba con apenas de un grupo de aficionados que se
reunían en tertulias después de una faena en la Serrezuela, surgió la idea de crear
grupos que fomentaran y defendieran esta afición como un arte excelso. De allí nació
nuestra peña taurina cartagena de indias.
Son muchos los conceptos que nos dejan apresar con esa lógica de coraje,
conviertiendo el acto del toreo en un hecho complejo y difícil si se tiene en cuenta que
su actuar es una labor profundamente artística que trasciende el campo de la estética.
Hoy día de nuestro quincuagésimo aniversario, es importante exteriorizar el orgullo
intrínsico que profesamos quienes pertenecemos a esta cofradía que enaltece la
destreza y valor de quienes profesan este arte.
Es importante además exaltar a sus miembros fundadores, honorarios, y demás socios
que la conforman, por la pertenencia que han demostrado hacia esta institución.
Igualmente resalto de forma excelsa la labor de todos los presidentes que me han
precedido, quienes con sus diferentes estilos han logrado que nuestra peña se haya
sostenido exitosamente.
No puedo finalizar sin expresar a nombre de Flor Alicia y el mío propio nuestra
gratitud, para quienes al confiar en mi, respaldaron esta designación hace dos años,
que si bien implica un gran honor, me obliga a seguir realizando una tarea en donde se
conjuguen la administración de una peña taurina bien posicionada, con el esfuerzo
audaz de buscar continuamente la innovación y escenarios que atraigan, con
conciencia y conocimientos taurinos, más adeptos que nos acompañen.
Al Tema
Nuestra Historia
En este republicano edificio de la Calle de Ayos, se gestó la fundación de la Peña, dentro del sector colonial de Cartagena.
Así nació nuestra institución
PRIMER ACTA DE LA ASAMBLEA GENERAL
DE LA PEÑA TAURINA CARTAGENA DE INDIAS
EL DIA 11 DE FEBRERO DE 1962
ACTA DE FUNDACION
Siendo las diez de la mañana del día 11 de febrero de 1962,en el local de la oficina de Don
Ramón del Castillo Stevenson, cita en el edificio Ayos de la calle de la Iglesia, se reunieron
las siguientes personas con el propósito de fundar una peña taurina con el nombre de
“CARTAGENA DE INDIAS”.
Los allí reunidos respondían a los nombres de: Eduardo Pertuz Visbal, Alberto Lecompte
de la Vega, Eugenio Baena Falcón, Abel Gutiérrez de Piñerez, Reginaldo Vargas
Hernández, José Manuel Muñoz del Rio, Emiro Buelvas Acosta, Antonio Aguilar, José
Alcázar Rocha, Rafael Calvo Gómez, Daniel Hurtado Pérez, Emilio Espinosa Gómez,
Ramón del Castillo Stevenson, José Pertuz Visbal, Antonio J. Irisarri, Manuel Javier
Román Pájaro, Roque Franco, Juan Henao, Miguel Franco Munera, Pedro Munera
Mouthon, Guillermo Fajardo y Luis Vergara Vergara.
El ideal de los mencionados caballeros consistía en propender por el auge, orientación y
enseñanza de todo lo relacionado con la fiesta brava; conservando además su
tradicional espíritu de gallardía, arte, valor, finura, elegancia y cuanto el arte taurino
conlleva como emoción estética y estimulante esencia de pundonorosa entrega.
Se eligió, para dirigir los destinos de la Peña Taurina “CARTAGENA DE INDIAS”, la
siguiente junta directiva, mediante plancha escogida con los siguientes nombres: Para
Presidente, Alberto Lecopmte de la Vega. -Para vicepresidente, Eugenio Baena Falcon.Para Tesorero, Luis Vergara Vergara.- Fiscal, Abel Gutiérrez de Piñeres.- Bibliotecario,
José Manuel Muñoz del Rio.- Secretario, Eduardo Pertuz Visbal.- Vocales, Rafael Calvo
Gómez y Emiro Buelvas Acosta.
Elegida la anterior Junta Directiva, el señor Presidente hizo uso de la palabra para
agradecer la distinción de que había sido objeto, luego después de hacer el juramento
de rigor de defender y propender por el auge, orientación y enseñanza de todo lo
relacionado con la Fiesta Brava, y someterse a cumplir y hacer cumplir las normas
estatutarias de la institución, como única forma de sensatez para el desarrollo y
engrandecimiento de la Peña Taurina “CARTAGENA DE INDIAS” de la fiesta brava de
todo lo relacionado con el bravío espectáculo.
En el uso de la palabra fueron desfilando los siguientes de la Junta Directiva luego de
hacer el juramento de posesión.
El socio Hurtado Pérez pidió la palabra, y concedida expresó que suscribía la suma de
treinta pesos para comprar la papelería y lápices, mientras sea signaba la cuota de
mantenimiento la de entrada de nuevos socios.- En igual forma cada socio hizo su
ofrecimiento en dinero en efectivo y en objetos para surtir la peña de cuanto era
necesario.
Se nombraron varias comisiones así: Una formada por el Señor Presidente, el señor
Fiscal y el señor Secretario, para portar una nota a Don Carlos Vélez Pombo y a don
Miguel García Sánchez, poniendo a sus ordenes la institución.
Se nombra en comisión a los socios Miguel Franco Munera, Antonio Aguilar y Emilio
Espinosa, para que se empeñen en obtener la personería jurídica de la institución
El señor Secretario pidió que se instituyera una revista como órgano de la Peña, con el
nombre de “La Serrezuela”; que la institución tenia socios como “Repelin”, Antonio
Aguilar y muchos otros que bien podían orientar a la afición desde ese órgano
periodístico. La oportuna intervención del socio Pertuz Visbal fue aclamada por
unanimidad.
Siendo las 2PM del 11 de Febrero de 1962 y no habiendo más nada que tratar y agotado
el orden del día, el Presidente levanto la sesión, no sin antes invitar a una copa de
champaña por tan feliz acontecimiento.
Fdo. ALBERTO LECOMPTE DE LA VEGA
PRESIDENTE
Fdo.EDUARDO PERTUZ VISBAL
SECRETARIO
Al Tema
50 años de solera
Rodolfo Martínez “Romar”
C
uando una entidad perdura es
porque el deseo y decisión de
sus socios han seguido a sus
fundadores con el mismo interés y el más
grande entusiasmo. Tal es el caso de la
peña “Cartagena de Indias”, la más antigua, pues la que la antecedió “Peña Taurina San Diego” fundada en el año 1935,
desapareció, no obstante tener como
presidente al académico Donaldo Bossa
Herazo. Pero fue la que inició el tránsito
de las peñas taurinas en la ciudad.
Cartagena contaba con un grupo, por
aquella época de buenos aficionados, los
que se reunían después de las corridas
que presenciaban en “La Serrezuela”, en
una de las esquinas situadas en la plaza
de San Diego.
Allí, siempre estaban aficionados de ese
entonces, como José Manuel Muñoz,
Reginaldo Vargas, Rafael Calvo “Calvito”,
Antonio Aguilar “Repelin”, Miguel
Arteaga, los cuales citamos a manera de
ejemplo, para llevar a cabo los
comentarios del festejo celebrado en la
tarde del domingo.
Facsimil de la primera peña en Cartagena, la peña
taurina de San Diego.
Barreto y los otros en la tienda de los
Pinedo. ¿Acaso surgió de allí la idea de
fundar la peña taurina?
Lo cierto fue que empezaron a informarse
como podían funcionar. Tener sus
propios estatutos, normas por seguir
para que esto fuera una realidad.
Aquello era lo que ahora llamamos
remates, que fueron tomando fuerza
cuando hacían las corridas en nuestra
ciudad, allá por la década de los 70.
Don Ramoncito del Castillo, tenía sus
oficinas en los bajos del Edificio Ayos y
los viernes se reunían para revisar como
andaban los trabajos que fueron
encargados a comisiones.
Las frecuentes reuniones de aficionados y
empresarios aumentaron y por tanto,
tuvieron que dividirse en dos grupos.
Unos, en el establecimiento de Matilde
Las citaciones no se hicieron esperar y
pronto, los que se habían unido al grupo y
otros fueron llamados, se hicieron
presentes, creciendo de esta manera el
número de aspirantes, aficionados a los
toros, cuya tradición y experiencia seria
de gran importancia.
Con toda la documentación en sus manos
procedieron a llevar a cabo reuniones
para estudiar los reglamentos y estatutos
así como el reconocimiento de la afición.
Afortunadamente este servidor pudo
hacer investigaciones y de esta manera
conseguir datos que resultaran de gran
interés para aquellos que gustan de las
historias, lo que quiere decir que la peña
“Cartagena de Indias”, tiene la suya y por
eso es bueno conocerla.
Esta entidad taurina fue fundada el 11 de
Febrero de 1962 y sus creadores fueron
los siguientes: Eduardo Pertúz Visbal,
Alberto Lecompte de la Vega, Eugenio
Baena Falcón, Abel Gutiérrez de Piñeres,
Reginaldo Vargas Hernández, José Manuel
Muñoz del Rio, Emiro Buelvas Acosta,
Antonio Aguilar, José Alcázar Rocha, Rafael
Calvo Gómez, Daniel Hurtado Pérez, Emilio
Espinoza Gómez, Ramón del Castillo, José
Visbal, Antonio J. de Irisarri, Javier Román
Pájaro, Roque Franco, Juan Henao, Miguel
Franco Múnera, Pedro Múnera Mouthon,
Guillermo Fajardo, y Luis Vergara Vergara.
En el acta de fundación quedó consignado como ideal de los mencionados caballeros propender por el auge, orientación
y enseñanza de todo lo relacionado con la
fiesta brava, conservando además, su
tradicional espíritu de gallardía, arte,
valor, finura, elegancia, y cuanto del arte
taurino, tuviera como emoción estética y
estimulante esencial de pundonorosa
entrega.
Eduardo Fernández Guerrero:
miembro emérito
La trayectoria de Eduardo Fernández Guerrero, en base a
sus profundos conocimientos
del arte taurino como aficionado de reconocido prestigio, ha
llevado a la Peña Cartagena de
Indias a engrandecer su vida
con la exaltación de nombrarlo
como único miembro emérito
de la agrupación en sus primeros cincuenta años.
En la gráfica observamos a
Eduardo en el momento de la
lectura de su personal discurso sobre la efeméride de los
50 años.
Guillermo García Quintana,
Orlando Vergara García;
ahora se ha colocado al
frente el doctor Faustino
España Fernández, desde
donde viene realizando un
trabajo indiscutible.
De paso recordamos que
estuvieran haciendo parte
de ese grupo Carlos Díaz
Montemiranda, Santiago
Heredia Jr. Arcadio Alcázar,
Antonio Porras y otros cuyos
nombres se nos escapan
En la gráfica destacamos a los socios peñísticos Pepe Amaya, Emiro Buelvas,
involuntariamente, que
Carlos Prada, el Matador Muñóz y Marcial Calvo con el trofeo al toro más bravo.
tengan la seguridad de que
Se eligió la primera junta Directiva con la también merecen nuestro homenaje.
presidencia de Alberto Lecompte de la
Vega, la vice-presidencia Eugenio Baena Recordar por ejemplo a Pedro Espinoza
Falcón y secretario Eduardo Visbal.
Lozano, quien fue el de la idea del Encuentro Nacional de Peñas Taurinas, siendo
La Peña Taurina “Cartagena de Indias” la Cartagena la primera en realizarlo, donde
más antigua de la ciudad, se ha se dieron cita varias peñas del país,
mantenido vigente ininterrumpidamente sonando con mas fuerzas “las Camisas
desde su fundación. Dos acontecimien- Rojas” de Bucaramanga; destacar como un
tos durante su vida merecen especial hito en el historial de la peña los 13 años
mención, la inauguración de su propia como tesorero de Javier Román Pájaro,
sede el 11 de octubre de 1972, en el local siendo igualado por Carlos Alcocer Rosa.
de las históricas bóvedas de San Diego, También la de su actual secretario Javier
en el centro colonial de la ciudad y la Bustillo Pareja, quien desde el año 2000
creación y establecimiento del trofeo viene ejerciendo el cargo. Hasta el
“Alejandro Obregón; instituido por esta momento han seguido la trayectoria de
peña en 1973, para premiar al toro que en Eduardo Fernández Guerrero, Eduardo y
materia de presentación y bravura Jorge Fernández Daza, hijos.
durante la lidia llevada a acabo en la feria
taurina.
Al cumplir sus 50 años de fundada
muchos serán los actos sociales y
Presidida por algunos socios que han académicos para conmemorarlos. Pasa el
realizado una buena labor, entre los que tiempo y la peña “Cartagena de Indias”
recordamos: Marcial Calvo Pardo, seguirá su rutilante trayectoria como
Benjamín Obregón, Augusto Covo Torres, institución que recibe en su seno a
Antonio Lequerica Martínez, León Trujillo nuevos aficionados que seguramente
Vélez, Benjamín García, Ayram Preston, seguirán los pasos dejados por sus
Eduardo Fernández Guerrero, Antonio fundadores.
Visbal, Orlando Vergara Hernández,
Al Tema
Del “Coso de Merengue”
a la “Cartagena de Indias”
Cómo no recordar mis primeros pasos de
aficionado a la fiesta brava en “La
Serrezuela”, escenario que por su belleza
y estilo, ha sido elogiada por críticos,
toreros y aficionados. Esta plaza fue
inaugurada el 18 de mayo de 1930 por los
diestros José Gaona “Gaonita” y
“Carnicerito de Málaga”, con reses de la
ganadería de don Fernando Vélez Daníes.
En la ciudad se habían construido dos
plazas anteriores en madera, gracias al
esfuerzo y el apoyo de don Fernando y
algunos decididos colaboradores de la
fiesta.
Para nosotros, eran familiares los
“coloquios taurinos” entre mi abuelo
Camilo y mi padre José Miguel, con sus
amigos, también aficionados a los toros
de lidia. Ellos se regalaban las revistas
entre sí para su correspondiente lectura,
y desde ese entonces se gestó en mi esa
afición por la gaya fiesta.
Muy temprano, como suele pasarnos a
quienes nos cala el “gusanillo” de la afición o “mal de la montera” como afirmaba
Rafael Calvo “Calvito”, tanto era el entusiasmo y la emoción que deseábamos
que las horas que antecedían a la corrida
pasaran rápido.
Hasta cuando llegó un momento
inolvidable. El día 27 del mes marzo de
1938, la empresa de Marcelo Calvo,
anuncia la presentación de los españoles
Domingo Ortega y Felix Rodríguez, ante
un encierro de “Aguas Vivas”. Allí
estabamos en los tendidos de la placita
de madera mirando hacer el paseíllo. Era
nuestro “debut” como aficionados y el
primero en seguir la dinastía familiar
como taurino.
La plaza era un hervidero, con sus 4.000
espectadores que llenaron el “Coso de
Merengue” que así lo calificaba el crítico
cartagenero J.M. Guerrero “el Papa”,
quien utilizaba “balas de grueso calibre”,
cuando había que hacer el resumen de la
corrida si uno o los diestros actuaban
mal.
Mi primera emoción fue cuando se hizo el
paseíllo al compas del pasodoble
interpretado por la Banda Departamental;
Domingo y Felix, saludaron con montera
en mano, pues por primera vez se
presentaban ante nuestra afición. Tarde
llena de sol con el marco de las históricas
murallas y el frescor de la brisa que venía
del Mar Caribe para alivio de los
presentes.
Salió “Primitivo” un novillote berrendo en
negro, que acudió pronto al capote de
Domingo, quien lo recibió frente a la puerta de cuadrillas. Al segundo lance el ejemplar le produjo una
voltereta al de Borox,
quién se conmocionó al
recibir golpe y fue llevado a la enfermería,
de donde no salió mas.
Félix Rodríguez, tuvo
que matar a los cuatro
ejemplares. ¡Vaya
manera de debutar!
la plaza, la ganadería y una gallera a su
hijo Carlos, también un gran colaborador
con la escuela taurina “Granada” de don
Vicente Espinoza. Con sus alumnos se
dieron muchas becerradas para llenar el
vacío. Al fallecer Don Carlos, la plaza y la
ganadería “Aguas Vivas”, fue heredada
por su hijo don Jaime Vélez Piñeres, buen
aficionado y profundo conocedor del toro
de lidia, quien dio su apoyo y aporte para
las corridas y novilladas.
Mas tarde, “La Serrezuela” se convirtió en
el “Circo-teatro”, en donde se proyectaban películas en funciones vespertinas y
de noche, como se
decía en el argot de
la época (6:30 p.m y
9 p.m). Una vez se
instaló la silletería
en el ruedo de la
placita, se dieron
encuentros de
boxeo y actuaron
artistas famosos.
Facsímil del pase de cortesía para la corrida del
Las corridas de
debut de Domingo Ortega en Cartagena.
toros fueron escaDesde ese momento,
muchas fueron las corridas que presen- sas. Ni un solo pitón durante largos
ciábamos, yendo de las manos de mi meses.
abuelo y mi padre, pero no siempre fue
fácil para mí, cuando ellos no tenían el Fuimos creciendo con el mismo tesón de
dinero para el pago de la entrada. En oca- aficionado a los toros. Cuando ya
siones nos “colábamos” y en otras nos teníamos unos 15 años, vino el encuentro
hacíamos pasar por sobrinos, menores juvenil con amigos que también gustaban
de edad, de algunos señores que asistían de la fiesta brava. Lo cierto, dos de ellos
solos a presenciar las corridas, en las cua- siguieron la huella del toro y aun
les actuaron diestros de la talla de los permanecen muy ligados en calidad de
Bienvenidas, Dominguines, “Caganchos”, verdaderos aficionados. Ellos son
“Rafaelillo” y “Pericas”. Los Girones, Rive- Benjamín García Schorbortg y Eduardo
ra, Procuna, Silverio, Garza, “El Soldado” y Fernández Guerrero. Con ellos hacíamos
de “Toreros” con el carretón, un capotico,
muchos más.
una muleta y banderillas, las que aprendí
Lo anterior fue un gran momento para la a vestir por enseñanza de mi abuelo.
fiesta en nuestro medio. Después vino un Eduardo y “Mincho” siguen en activo
enorme receso, tal vez, porque Don como socios de la peña más antigua de la
Fernando Vélez, había fallecido, dejando ciudad, “Cartagena de Indias”, ubicada en
las bóvedas. Allí en la Tasca, para socios y
visitantes.
Allá por el año de 1968, unos jóvenes, en
ese entonces, Abraham Elías, Roger y
Guito Baldissi, organizaron unas
novilladas con los nacionales, Fabio
Zerrato y Gerardo Márquez. Los
aficionados volvimos a “La Serrezuela”
cargados de ilusiones y de esperanzas.
Era otra etapa para llenar los tendidos de
la plaza. Serrato y Márquez, tuvieron que
repetir, porque los llenos eran tantos que
muchos se quedaron sin boleta. Después
de la actuación de esos novilleros,
surgieron: Álvaro Sabogal, “El zorro de
Toledo”, Germán Urueña, Dorian De la
Vega, Moisés Malagon, Pedrin Castañeda
y Julio César Cáceres. La afición pedía a
los empresarios corridas de toros y los
empresarios viajaron a Bogotá; Elías y
Baldlissi, hicieron contactos con “Joselillo
de Colombia” y Pepe Cáceres, ya como
matadores de toros, para que actuaran en
Cartagena. Aceptaron los matadores
nacionales y con esta presentación de los
mencionados arriba, volvieron las
corridas a nuestra “Serrezuela”.
Pero es José, quien toma la bandera y
promociona a diestros que estaban en
Cali en su feria y les insiste para que
vengan a torear y así el colegaje impera y
Ángel Teruel, viene para reverdecer
laureles, eran los comienzos de 1969.
Faena apoteósica del diestro de
Embajadores con corte de orejas y salida
en hombros. Luego “Paquirri” y con ellos
una legión conformada por Paco Camino,
“El Viti”, Palomo Linares, Antonio José
Galán, Gabriel de la Casa, José Fuentes,
Miguel Márquez, Dámaso González, José
Falcón y los colombianos Pepe Cáceres,
“Joselillo”, “El Puno”, Enrique Trujillo y
Manolo Zúñiga.
Hace algunos días pasamos por el lugar en
donde está “La Serrezuela” y contemplamos con tristeza lo que fue nuestro
refugio como aficionado. Soledad y
abandono, y además los que fueron
corrales y toriles, hoy están convertidos en
parqueaderos. De “La Serrezuela” solo
quedan recuerdos de esa maravillosa
época… la desidia, el abandono y el poco
interés de quienes son dueños de este
escenario, nos impiden ver allí, lo que ha
podido ser un monumento históricotaurino para regocijo de propios extraños.
Rodó sin puntilla ese lugar de leyendas,
tan simbólico para los sandieganos de
pura cepa.
El 5 de febrero de 1973, se colocaban los
candados que cerraban, para siempre, los
portones de “El coso de Merengue”. Se
realizó la última corrida con “Joselillo de
Colombia”, Antonio José Galán, ya fallecidos y Adolfo Ávila “el Paquiro”, quienes
fueron los encargados de lidiar los últimos
seis ejemplares de “Aguas Vivas”. El clarín
dejó de sonar y dio paso para que gestara
la construcción de la moderna plaza de
toros. Era apenas el
comienzo para quienes
tuvimos la oportunidad
de tomar iniciativas,
motivar con campañas
en los periódicos para
que se cristalizaran los
deseos de los que crecimos como tales en el
viejo coso y pisar con
asombro, el duro
cemento de la moderna.
Hoy haciendo un poco
de historia, pues se me
ocurre que al citar lo
anterior, lo mismo que
nos pasó, debió sucederle los que solíamos
ver las corridas en nuestro “Coso de
Merengue”. Primero la vimos pintada de
gris y blanco. Años después por allá en
1951, de rojo y blanco y con callejón. Una
pequeña transformación, pero hubo necesidad de hacerlo para que de esta manera, se pudieran presentar rejoneadores,
pues no tener callejón los toreros de a
caballo podían sufrir percances por acometidas de los toros. Por eso fue que tuvimos la oportunidad de ver a la colombiana Amina Asís, rejoneadora importante
por aquella época.
Todavía quedamos algunos aficionados
que nos recreábamos en la placita del
barrio de San Diego, los que nos
juntamos con los de la nueva generación.
El nuevo aficionado que va a la plaza con
jean y suéter y habrá que esperar algún
tiempo para que aprendan como se debe
mirar una corrida de toros y toda su
secuencia. Labor encomendada a las
peñas, prensa, radio y televisión…
Esto es a grandes rasgos el paso de “La
Serrezuela” a la “Cartagena de Indias”.
Plaza de toros Cartagena de Indias
Al Tema
La peña Cartagena de Indias con
César Rincón,
el más grande torero de América
E
n el documento gráfico, observamos a la peña
en pleno, en el patio de cuadrillas de la plaza
de toros “Cartagena de Indias” el día de la despedida del maestro de América César Rincón.
Sentido homenaje se le rindió al diestro por parte de
la agrupación taurina para celebrar la efeméride,
descubriendose una placa en honor del torero bogotano, que pertenece a los archivos petreos del coso
cartagenero.
Al Tema
La Tasca
E
s un sitio que aglutina semana a semana a los taurinos de
Cartagena y que esboza un sentimiento de identidad, de
notable incidencia en el colectivo, porque sus paredes tienen
aliento de historia. De historia colonial y de historia taurina.
Siempre se ha dicho que los toros tienen su lenguaje. Por eso hay
que saber hablarles, darles distancia, darles las alturas, para que
después se pueda evidenciar el toreo con ritmo y sosiego. Pero
también se ha reiterado que es un espectáculo indefinible, como
indefinibles son los aficionados que bajo la égida de ese
espectáculo, se congregan en sitios especialmente acogedores
como LA TASCA de la Peña “Cartagena de Indias”, para expresar
también un lenguaje especial, diferente y exclusivo. Un lenguaje
que horada la intelectualidad y la literatura, que penetra la poesía y
alcanza la sublimidad.
Allí en LA TASCA, sede de la Peña
“Cartagena de Indias”
se puede de
manera trepidante decir sí y decir no,
como en el toreo. Porque en ese lugar se
ha cobijado la tertulia, la polémica y el
discurso taurino. Donde se han reunido
en congresos internacionales de
agrupaciones taurinas, así como en ciclos
de conferencias, que todos los años se
llevan a cabo y hasta en conciertos de
pasodobles con la desaparecida banda
departamental. Es un sitio preciso en
citas taurinas a la orden de la
tauromaquia y que guarda mucha historia
de ella, pues su decoración archivesca de
museo, de verdad que hace sentir la
historia taurina y hace vivir este inefable
mundo, porque cuando uno llega a LA
TASCA, queda envuelto en un halo
especial de atracción al toreo, que de
inmediato lo condena. Claro que también
es un sitio de controversia, porque eso es
este espectáculo, donde lo que puede ser
si también puede ser no.
LA TASCA es algo especial, y, guarda del
mismo modo, todo ello, lo que sea
especial. Es una memoria taurina. Allí se
está acogedoramente, pues ella misma es
testimonio de la historia taurina de
Cartagena, que de las sólidas y
aterradoras bóvedas de la época de la
colonia, pasó a ser cómplice pasional de
la tauromaquia. LA TASCA es ya parte de
la historia de Cartagena, porque ella
misma, como la ciudad, es como un
sueño febril de alucinación. EPB
Al Tema
Faustino España Fernández, actual presidente
de la peña Cartagena de Indias
Los cincuenta años
de la peña
ha sido un honor muy grande
Por Edgardo Pallares Bossa
Sereno. Tranquilo. La eclosión en él es
interna. Su modo lo expresa con hechos.
Su forma, lo evidencia con eventos. Es
Faustino España Fernández, médico de
profesión, aficionado de corazón. Su
tránsito por el mundo taurino lo cimentó
en Salamanca (España) donde llevó a cabo
sus estudios profesionales. Es de silenciosa calma para expresar sus opiniones,
como de novela gótica o pensamiento
flamígero. Hace próximo el pasado con
relativa facilidad, creando escenas que se
imaginan diálogos abundantes, lo cual te
lleva a una entrevista clara.
Es el actual presidente de la peña taurina
“Cartagena de Indias”, la decana de las
agrupaciones en la Costa Caribe, que por
su prestigio prevalece y llega nada menos
que a los cincuenta años de existencia en
este 2012 y que por mucho tiempo ha
sido punta de lanza en la orientación taurina en Cartagena. Por tanto, la edición
de esta lujosa revista para magnificar la
efeméride, donde se relata la andadura
de la Peña hasta nuestros días y su vinculación anual a la Feria de Manizales.
Al hablar con Faustino se hace ostensible
el interés por alcanzar altas cotas, sin
aridez ni erudición farragosa, sino todo lo
contrario, señalando donde quiere llegar,
mas aún, cuando se trata de aficionado
que no busca el aplauso, porque su interés está basado primordialmente en servir a su Peña taurina.
Estar rodeado de aficionados postineros
como Eduardo Fernández Guerrero,
Orlando “Papujo” Vergara Hernández,
Marcial Calvo Pardo, Augusto Covo
Torres, Quique Fernández Daza, León
Trujillo Vélez y tantos otros, supone una
responsabilidad y obliga a la pregunta.
¿De dónde te viene tu afición?
Mi afición se inició desde muy temprana
edad porque mi papá en Las Flórez (Sucre) tenía una hacienda, vecina a otra de
propiedad de Julio Herazo, a quien el
maestro Juan Piña le compusiera el porro
“Julio Herazo”. Este señor poseía reses
criollas que traían de los playones del Rio
San Jorge, llamados cuneros y cimarrones. En este lugar presenciábamos las
tientas y todo lo que rodea el mundo del
toro bravo. Después hice amistad con un
torero por aquella época, “El Chule” Zuleta, que actuó entre otras plazas, en “La
Serrezuela”. Posteriormente marché a
España, a Salamanca, y allí tuve la oportunidad de fortalecer mi afición, porque
aún de estudiante, visitaba reiteradamente el famoso restaurante “El Candil”
donde acudían todas las figuras del
toreo, como Santiago Martín “El Viti”,
Pedro Gutierrez Moya “El niño de La
Capea, Julio Robles; y también, ganaderos como Atanasio Fernández, Luciano
Cobaleda y los Pérez Tabernero. Este restaurante de renombre en Salamanca, todavía es visitado por las
figuras del toreo actual.
Buena credencial para
formar una recia afición, que te trae entonces a la Peña?.
aporte y el de la agrupación sacaremos
adelante.
En una ciudad como la nuestra donde la
Fiesta de los Toros ha perdido el apoyo y
precisamente los 50 años han llegado
cuando la Plaza de Toros ha sido cerrada
por las autoridades, manteniendo la ilusión que el actual Alcalde reabra el escenario, sin embargo Faustino España y la
Peña “Cartagena de Indias” vienen desarrollando una ardua labor en defensa de
los toros, con un norte esperanzador?
-Claro que si, esa es nuestra
mística. Estamos cimentando
unos proyectos, como solidificar la página Web con conocimientos científicos que le
de trascendencia a los toros.
Ponemos en práctica nuestra
visión y misión, y por ello,
hemos direccionado metas
realizables que estimulen la afición,
como, un coloquio taurino mensual y
tertulias semanales. Eventos sociales de
trascendencia taurina como la invitación
a nuestra sede de Silvana Obregón, hija
del maestro Alejandro Obregón, quien
fue un gran aficionado, que dedicó parte
de su trabajo artístico a figuras tocantes a
este arte.
Manizales
inocula a
su afición
Así es … llevo más de
seis años como miembro, sin embargo antes
de hacer parte de la institución, compartía con estos grandes aficionados. Igualmente he sido gran participante de las corridas realizadas en la Plaza de
Toros de Cartagena, vecino de excelentes
aficionados como Tico Rodríguez y Fabián
de la Espriella, Jorge Benedetti, Orlando
Herrera Macía, entre otros.
Pero,.. ¿No es una responsabilidad muy
grande la celebración de los 50 años?
Más que responsabilidad un gran honor.
Cuando me nombraron Presidente por el
primer período no estaba en el proyecto
de trabajos trazados, después llegó la
relección y me propuse darle la connotación e importancia al evento. El consenso
de todos los socios de la Peña, es conmemorar esta fecha con eventos que se realizarán durante todo el año, darle un realce
en nuestra página en la Web y sacar adelante la edición de esta revista, que con tu
Antes fue Cali, ahora lo es Manizales. La
feria de Manizales, magníficamente
orientada por Juan Carlos Gómez, se ha
convertido en el enclave taurino de la
Peña “Cartagena de Indias”. Presencian en
Cartagena cuando hay corridas y posteriormente viajan a Manizales, ¿Por qué
Manizales es el referente todos los años
de la Peña?
Sencillo Pollo, Manizales es la ciudad
donde todo sale bien, a pesar de la lluvia.
Es la pionera de las ferias colombianas y
sus gentes viven para sus ferias, para las
corridas de toros. Las figuras de toreo se
entregan en Manizales y el triunfo es arrollador. Pensaría que es nuestra sede alterna y por eso vamos todos los años. Nos
alojamos siempre en el mismo hotel y
frecuentamos el Café Anita donde hacemos los condumios y remates. Ramón
Ospina Marulanda, que hoy día Dios lo
tiene en su reino, acompañó por muchos
años a este grupo en estas tertulias post
corridas.
A propósito ¿Cómo te parece esto de los
antis?
En los anti-taurinos, a mi parecer, existen
los malignos y los benignos. Los malignos
que se preocupan por acabar no solo las
corridas, sino además, la especie animal
del toro bravo. A los benignos, quienes
actúan en contra por desconocimiento de
este arte, los invito para que se acerquen y comiencen a entender el rito del
toreo, a conocer su profundidad y a mirar
el toreo como un arte que tiene un orden
espiritual. Me pregunto ¿si los antitaurinos malignos defienden los animales, por qué quieren acabar entonces con
la especie del toro bravo?
Lástima que se trate de una entrevista de
carácter fragmentario, con un sorprendente interlocutor, porque en su magma
taurina existe temas a raudales. Se
advierte su conocimiento y su afición de
verdad, que hasta piensa que existen
anti-taurinos benignos. Pero el tema son
los 50 años de la Peña que incólume continua en su vigencia y que ojalá continué
por 50 años más, y así hacerla centenaria
emulando al club “Cocherito de Bilbao”.
¡Suerte y vista al toro!.
La gran fiesta de
Para la gran celebración de la efemérides, la peña “Cartagena de Indias” ofreció un acto
conmemorativo muy especial, donde evidenciaron las condecoraciones y resoluciones en honor
a miembros y a la misma agrupación, discursos, baile flamenco, vinos y tapas, en un acto donde
participaron los socios e invitados especiales con gran camaradería y tertuliadero taurino.
Miembros de la junta directiva de la
Peña Taurina Cartagena de Indias
Faustino España Fernández Presidente.
Javier Bustillo Pareja Secretario
Eduardo Fernández Guerrero
Miembro Emérito y su hijo
Eduardo Enrique acompañado
del presidente y el secretario.
Javier Román Pájaro, recibe el botón del Quinquajésimo. Flor Alicia Iriarte de España
los
50años
Eduardo Fernández Guerrero, Ex Presidente.
Faustino España Fernández.
Marcial Calvo Pardo, Miembro Honorario y Ex presidente.
Faustino España Fernández
José María Arrázola Camacho, Miembro Honorario.
Faustino España Fernández.
Martha de Fernández.
Guillermo García Quintana
Eduardo Fernández Daza, Ex Presidente.
Jorge Fernández Daza.
Augusto Covo Torres, Ex Presidente.
Javier Bustillo Pareja.
La gran fiesta de los
50 años
Benjamín García. Antonio Visbal.
Orlando Vergara García. Sonia Fernández.
Orlando Vergara Hernández. Marcela Acero.
León Trujillo Vélez. Faustino España Fernández
Ayran Preston. Javier Bustillo.
Faustino España Fernández. León Trujillo Vélez.
Antonio Visbal. Faustino España Fernández.
Javier Román Pájaro. Javier Bustillo.
Faustino España Fernández inaugurando la gran fiesta.
Invitados especiales y miembros de la Peña
Invitados especiales y miembros de la Peña
Ballet de los Cisnes.
Obregón
primer espada
El siguiente artículo fue publicado el lunes, 31 de agosto de 1987, en
el desaparecido Diario de la Costa por la conocida periodista doña
Carlota de Olier.
La Peña Taurina Cartagena de
Indias ha declarado al maestro
Alejandro Obregón su socio
honorario el grado de “Primer
espada “. El homenaje al autor de
“El Toro”, la escultura que representa el galardón que la Peña
otorga a la mejor ganaderías de
las que participan en las grandes
temporadas de enero en la Plaza
Monumental Cartagena de
Indias, le será rendido los próximos días en la sede del grupo de
aficionados a la Fiesta Brava, la
Bóveda 16, a cuya entrada se
aprecia l letrero que la identifica:
“La Tasca”.
Observamos al maestro Alejandro Obregón, posando con la escultura
del toro donada a la peña Cartagena de Indias, cuyos miembros lo
rodean entre otros: Javier Román, José Manuel Muñoz, Eduardo
Fernández, Rodrigo Caballero, Luis Carlos Sebá, Arcadio Alcazar,
Emiro Buelvas y Pedro Espinoza.
El trofeo es una escultura en bronce de un toro de lidia sobre la
base del mismo material, en la que se aprecia en
grandes caracteres la inconfundible firma del
artista. Las características del animal son: 42
Marcial Calvo Pardo, Luis Carlos Sebá Obregón y Emiro Buelvas Acosta, acompañan en
la gráfica al maestro Alejandro Obregón.
centímetros de dimensión de morro a
rabo, 22 centímetros de pezuña a morrillo, hierro A8 en su costillar izquierdo,
que pudo haber sido AO, las iníciales del
artista, pero el maestro renuncio a ellas
“porque podían confundirme con Antonio
Ordoñez”.
Las líneas del animal son perfectas. Pero
no podía faltarle el toque peculiar de Obregón: la cola del toro no termina como los
de verdad. Parece que al moldearla el
maestro hubiera pensado en las ondinas,
en las sirenas, en la esencia del mar que lo
cautiva y que lo ha llevado a instalar su
estudio frente a esa inmensa masa de
agua salada y azul. Ahí, en la cola del toro
esta lo que el maestro ha llamado “mi
toque artístico” que también puede ser
una secreta identidad de su arte.
A propósito de la declaratoria del maestro
Obregón otro Primer Espada de la Peña
Cartagena de Indias, ahora el nuevo concepto del toreo. Lo expresa el presidente
de la entidad que es, así mismo, uno de
los tres miembros fundadores, el Odontólogo Emiro Buelvas. “El lucimiento del
torero, además de sus aptitudes, es más
apreciado si se hace con un toro de verdad. Y que, con suerte, minimice algunas
de las partes crueles que tiene toda faena.
Hoy -agrega-el toreo es de plasticidad,
casi de coreografía, pero sin restarle la
emoción que lleva el peligro constante de
la muerte”
“El toro es tan sensitivo que parece femenino”
Alejandro Obregón
La Serrezu
1930-1973
El Universal. Julio 22 de 2007.
ela
El Universal. Noviembre 15 de 2007.
“Aguas Vivas”
hizo historia en Colombia
Ilustramos esta nota con la fotografía de los sementales tamarones de Florentino Sotomayor, que iniciaron la vida activa ganadera de “Aguas Vivas”,
fundada en las inmediaciones de Arjona (Bolívar) por don Fernando Vélez
Danies. Los Sotomayor proceden del tronco de Eduardo Ibarra vía Fernando Parladé hasta el Marqués de Tamarón, pues las tres líneas de Tamarón
una lleva a Moreno Ardanuy hasta los Pedrajas; la otra de Conde de la Corte
hasta los actuales Domecq y la restante es la desaparecida línea de Florentino Sotomayor.
Esto nos indica la gran afición de Vélez Danies y su interés en desarrollar
una ganadería de bravo con el encaste que por aquellas épocas era el preferido por la familia ganadera española y por las mismas figuras del toreo,
encabezados por Joselito y Belmonte, es decir, un encaste de prosapia.
La fundación de “Aguas Vivas” data de 1927 y sus productos fueron lidiándose
en Cartagena y en las principales plazas del país, hasta que el nieto de Fernan-
Peña
Taurina
Cartagena de Indias
do Vélez Danies, Don Jaime Vélez Piñeres, decide refrescar la sangre “aguasviveña”, y es así como el Hotel Alfonso XIII
de Sevilla, por mediación de Andrés
Gago, negoció con Joaquín Buendía y
adquiere los sementales de puros de
santacoloma y se da tránsito hacia una
vida de encaste diferente, que de su
resultado se repiten triunfos arrolladores
de “Aguas Vivas” en las más importantes
ferias del país e incluso en el exterior. En
Venezuela por San Cristóbal, existe una
placa en patio de cuadrillas que conmemora el triunfo de los toros “veleños” y
por tanto aquí en Cartagena se convirtió
en la divisa del corazón de todos.
“Aguas Vivas” proporcionó los éxitos
que los aficionados cartageneros solicitaban y esos logros lo llevaron a convertirse en una divisa preferida por
ganaderos del interior y famosos periodistas nacionales, como Hernando Santos Castillo, Manuel Piquero Pérez y
Jorge Forero Vélez “Rozeta”. Eran épocas rutilantes del toreo en Cartagena,
que se inició con los sementales de Sotomayor “Cintrillo”, “Bilbaino” “Polluelo” y
“Querencioso”. Dos de las cabezas de
esos sementales reposan en el museo
Jaime Vélez Piñeres, de la Plaza de
Toros “Cartagena de Indias”.
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La Academia de la Historia
de Cartagena de Indias, se vincula a los
50 años de la peña
Momento en que el exalcalde y actual
presidente de la Academia de la Historia
de Cartagena de Indias, doctor León
Trujillo Vélez, lee la resolución de
celebración por los 50 años de la peña.
Granada
La Escuela Taurina
Por Carlos A. Prada Boudett
D
on Vicente Espinosa Lobo, Doña
Carmelita Gómez de Espinosa y
sus hijos Emilio y Pedro, fueron
los fundadores de la primera escuela taurina, creo que de Colombia. La afición en
Cartagena estaba desbordada, muchos
muchachos de mi barrio de San Diego
queríamos ser Toreros, La Plaza “La Serrezuela” ubicada en el mismo barrio nos
impulsaba a ello.
Los toreros cartageneros de la época
eran: Perepe, El Chato Bersal, Alberto
Gómez, Campitos Patricio Martínez
“Churco” y otros que se escapan a los
recuerdos, nos acicateaban a continuar
con la locura de ser torero.
La afición desmedida de Don Vicente y su
familia, fundaron una especie de tertulia
taurina en su casa del barrio El Cabrero en
donde se comentaba la actualidad del
mundo de los toros por las revistas atrasadas que venían de España. A ella asistían señores mayores, viejos aficionados
y muchachos que desde la cercana muralla de la Tenaza asistíamos sentados en
tan magnífico palco a las charlas y comentarios que hacían los contertulios.
Poco a poco esas sabrosas reuniones dieron a Don Vicente la idea de crear una
escuela taurina para saciar su afición y la
de nosotros los “Muletillas”
Cuanto torero llegaba a la ciudad, allá iba
a parar y era bien recibido por el maestro.
La familia Espinosa Gómez se mudo para
el barrio “Pie de la Popa” Callejón de los
pocitos, residencia más amplia y un gran
patio en donde se podía entrenar con el
carretón.
A la escuela asistíamos una variedad de
personas, unas por los que queríamos ser
toreros y otra por afición y por amabilidad
de los dueños de la casa.
He aquí una lista de los que queríamos
ser “Toreros”:
José Manuel Muñoz “El Matador”, Alfonso
Rodríguez ( Bogotano Grumete de la Marina), Juan Baena, Armando González Amador “Cortijero”, H. Fernández, Tito Irrisarri, José Manuel Simancas Hernando de J.
Grau “Obispo y Grana”. Daniel Hurtado,
Ignacio Camacho, Carlos Prada B, Carlos
Vianas, Luis Sánchez Porto, Oscar Martínez Matos, y otros que se escapan. Por lo
regular cada quince días nos íbamos a las
fincas cercanas de ganaderos amigos de
don Vicente y nos soltaban vacas, algunas
toreadas, que nos dieran bastantes disgustos y que nos ensenaron mucho.
Don Vicente se propuso construir una
placita de toros en el patio de su casa,
manos a la obra, con nuestras “propias
manos nos pusimos a cavar huecos clavar
postes amarrar canas y después de tantos
afanes se termino la obra. Se inauguró
con un Eral cedido por don Jaime Vélez
Piñeres ganadero de “Aguas Vivas “y un
Duque, Carlos Puerto,
Rafael Molina, Jaime
Vélez Piñeres, Jaime de
La Vega, Darían de La
Vega, Rodrigo Caballero, José Manuel Guerrero “El Papa”
alumno también de la escuela, una banda
de músicos amenizo el acto. La cuadrilla
la integraron los siguientes: Matadores:
EL Matador Muñoz y Alfonso Rodríguez.
Banderilleros: Armando González “Cortijero, Daniel Hurtado, Carlos Prada e Ignacio Camacho.
Matadores importantes que visitaron la
Escuela y fueron espléndidamente atendidos:
Raúl Acha “Rovira”, Guillermo Rodríguez
“El Sargento”, Antonio y Ángel Luis “Bienvenida”; Joaquín Rodríguez 'Cagancho”,
Pepe Gallardo, José Pastor, Miguel López,
Domingo Ortega, Félix Rodríguez, Salvador Ivars “Ivarito”, Juanita Cruz y muchísimos mas.
Esta es una lista de personajes de la ciudad que frecuentaban la escuela atraídos
por su afición a los toros y la exquisitez
de la cocina de Don Vicente:
Ricardo García, El niño Pareja, Geral
Elguedo, Donaldo Bossa Herazo, Alberto
Lecompte. Roberto de León, Carlos Cruz
Cuando salíamos del
campo, además de los
capotes muletas y enseres necesarios para la
lidia se llevaran pociones generosísimas de
arroz con cerdo, chicha
de maíz y muchas otras
viandas preparadas
bajo la dirección de Doña Carmelita y la
ejecución de “EVA “la empleada del servicio de la casa Espinosa Gómez.
Don Vicente fabricaba los capotes las
muletas, las banderillas los estaquilladores en fin todos los implementos para la
lidia de toros bravos.
El 1o de Agosto de 1948 toreamos en la
Serrezuela un festival a beneficio de la
Armada Nacional con la asistencia de
Norma I reina de la Marina. El ganado fue
de Aguas Vivas de divisa Blanco, verde y
rojo. Los Toreros fuimos José Manuel
Muñoz, Ignacio Camacho Sánchez, Daniel
Hurtado Pérez “Granadino” Armando González “Cortijero” Reinaldo Muñoz, Carlos
Prada Bourdett, Carlos Vianas Juliao, y
Orlando Bonfante. Un recuerdo imborrable para mí de ese festival es un par de
banderillas que clave esa tarde a una “Señora Vaca”; eso lo llevo grabado en el
alma.
Corozal Marzo 13 de 2012
Gustavo García
y la cornada en Cartagena de
Ortega Cano
En esta foto para el recuerdo observamos al diestro Ortega Cano durante su convalecencia en su
apartamento de Cartagena, en el edificio “Balandro”, acompañado de su esposa Rocío Jurado, su amiga
cartagenera Isabel Betin, el médico de cabecera Gustavo García y Juana la madre del torero
En este inventario de aficionados que componen la peña
“Cartagena de Indias” no podemos dejar de lado a un
reconocido médico y entusiasta aficionado que vive el
cromatismo de la fiesta brava, intercalándola como
miembro de la comisión médica de la junta técnica de la
plaza de toros “Cartagena de Indias”. Su nombre: Gustavo García Fernández, quien aunado a Antonio María Martínez Pizarro, conformaron la dupla de cirujanos que
atendieron la gravísima cornada que recibiera Ortega
Cano por un toro de Mondoñedo, en el coso cartagenero.
Emulando a Jiménez Guinea, García de la
Torre, Valcarreres o Ramón Villa, Gustavo
García con sus sabias manos puso en prática la cirugía taurina en compañía del
“Mono” Martínez, que llevaron a feliz término la intervención que tanto preocupó
al mundo tauromáquico en aquel entonces, pues se trataba de la máxima figura
del toreo José Ortega Cano. Así silenciosamente y cumpliendo con su deber salvaron la vida del torero hispano, después
de que ese toro cornicorto y de origen
contreras, propinara una gravísima cornada que de no estar en las manos de
estos galenos, Ortega Cano no habría
sobrevivido. Y en ese diálogo entre la
víctima y el científico, logró estragar la
aterradora posición del torero y traspuso
fronteras, pues García ha sido reconocido
por la prosapia de la cirugía taurina del
mundo.
En su consultorio en Bocagrande nos reunimos para que nos esbozara grandes
rasgos como fue aquella fatídica tarde de
enero de 1995.
Fue la primera corrida y el primer toro. De
manera que se hacía sorpresiva, ya que
apenas iniciábamos el festejo y aun nos
estábamos calentando los aficionados.
Ortega Cano al dar un muletazo le perdió
la cara al toro, como se dice en el argot y
el astado le metió el pitón por la parte
posterior. Todo fue producto del viento
que hacían en el ruedo, pero desde la cogida deduje que era gravísima. Penetró el
pitón y el orificio era impresionante,
como de 8 a 10 centímetros de diámetro,
con dos trayectorias, disecando todo el
tejido de la apófisis espinosa de la columna vertebral. Las asistencias lo trajeron a
la enfermería boca abajo pues fue en la
parte posterior. La otra trayectoria, porque lo comprobé yo mismo metiendo la
mano, llegó hasta la cavidad abdominal
es decir, la parte anterior. Solicité entonces compresas para taponar pues teníamos que cohibir el sangrado. Recuerdo
que le introduje como cuatro compresas.
Ahí se produjo un reclamo áspero de
Rafael Corbelle, que en ese maremágnum
que se formó en la enfermería, se había
colado y de ipso-facto, ordene a la policía
que lo sacaran. Antonio María Martínez y
yo, habíamos tomado la decisión de cohibir y llevarlo al Hospital Universitario.
Llegar allá fue otro dilema por la cantidad
de gente que había y no dejaban pasar la
ambulancia. Pero lo que me había impresionado es que cuando introduje la mano
llegué hasta la cavidad abdominal y resulta que en el quirófano del hospital, cuando abrimos tenia acumulado como un
litro de sangre, pues estaba prácticamente desangrado. Tenía un gran hematoma
de la cápsula gerota del riñón derecho y
por suerte solo una laceración del colon y
rota la arteria cólica derecha. Procedimos
a sellar esa parte rápidamente.
Tenía también una disección milagrosa
de la cava inferior de unos ocho centímetros y con todos esos detalles, Toño y yo
calificamos al toro como cirujano, de
manera jocosa. Encontramos cuatro orificios entre el mesocolon derecho y el
meso del intestino delgado. Se revisó la
cavidad abdominal, se corrigieron las
lesiones musculares, los cuadrantes de
los lomos y la fractura de la apófisis transversal, la cual retiramos. No se encontró
lesión en el cuerpo vertebral. Se hizo el
control del sangrado en esa zona y se
lavaron todos los espacios por asepsia
para evitar infección. Lo dejamos en cuidados intensivos; a los siete días lo trasladamos al Hospital Bocagrande y después
a su apartamento en el edificio “Balandro”. Las curaciones a diario las hacíamos
Toño y yo, alternándonos, pues conoce-
mos que el pitón de un toro tiene mucha
contaminación.
Pero el cirujano de la plaza de toros de
Zaragoza, Carlos Valcarreres vino…
Si claro. Carlos vino por solicitud de
Rafael Corbelle y lo simpático fue que su
expresión fue favorable, pues dijo que lo
que habíamos hecho era lo indicado. De
allí surgió una buena amistad entre el
médico español y nosotros, así como
entre Ortega Cano y nosotros, hasta el
punto que fuimos invitados a su boda en
España con Rocío Jurado.
La cornada es el resultado de “esa belleza
impregnada de misterio que es el toreo”
como dice Vargas Llosa, porque se trata
de un arte que se enfrenta a la muerte.
Pero esta ocasión, el torero salió triunfante tras el gravísimo percance y Gustavo
García Fernández fue participe al descifrar ese misterio.
A raíz de la cornada a Ortega Cano en Cartagena, y tras el éxito de la cirugía practicada en la ciudad, se
inició una amistad entre el prestigioso cirujano taurino español Carlos Valcarreres, de la plaza de toros de
Zaragoza, con el cual vemos a Gustavo García departiendo.
Virgen de la Macarena
Patrona de los toreros
La Basílica de la Macarena es sede de la
más popular de las hermandades sevillanas, y alberga -en un camarín ricamente
labrado en plata, y visitable- la imagen de
la Virgen más querida en la ciudad: la
Esperanza Macarena. De autor desconocido, se trata de una magnífica talla barroca
de la más pura escuela sevillana datada a
finales del siglo XVII. Las magníficas esmeraldas que lleva la imagen en el pecho
fueron regaladas por el torero Antonio
Bienvenida. En el museo se muestran interesantes obras relacionadas con su ajuar,
como el manto en tisú e hilo de oro que le
bordara en 1919 Rodríguez Ojeda, pieza
maestra del bordado sevillano.
Virgen fue escondida en un féretro de
madera y guardada en un desván, así se
logró conservarla.
En el año 1964, la Virgen fue sacada como
préstamo y a su regreso se originó esta
copla:
Te fuiste por cuatro días
Quince tardaste en volver,
Madre Mía Macarena,
No nos lo vuelvas a hacer.
María Santísima de la Esperanza Macarena es venerada en la Basílica de la Macarena, ubicada en el barrio sevillano de San
Gil. Su fiesta es celebrada por la iglesia
católica el día 18 de diciembre. Se trata
de una de las imágenes de mayor devoción que participan en la Semana Santa de
Sevilla, haciendo estación de penitencia
con la Hermandad de la Esperanza Macarena en la tradicional Madrugada del Viernes Santo. Goza de gran popularidad, no
sólo en Sevilla, sino también en muchas
ciudades españolas, así como en diferentes países de Europa, América y Asia.
María Santísima de la Esperanza Macarena, patrona de los toreros, es imprescindible en todas las capillas de las Plazas de
Toros del mundo.
Cuando la Revolución Roja, en la que se
quemaron templos y las obras de arte, la
Momento del acto religioso llevado a cabo en la
tasca por parte del sacerdote de la comunidad
salesiana Mario Restrepo Botero, a la patrona de los
toreros la Virgen de la Macarena que fue donada
por el capitán Germán Alfonso Moreno.
Rafael Ballestas Morales
disertó en la peña sobre
“El extraño y fantástico mundo
de los aficionados a los toros”
El presidente de la peña Cartagena de Indias, doctor Faustino España en compañía del exalcalde y actual
rector de la Universidad Libre de Cartagena, doctor Rafael Ballestas Morales, quién disertó en la peña dentro
de los actos conmemorativos de los 50 años de la institución.
Publicamos un fragmento de la conferencia dictada por Rafael Ballestas en la
tribuna de la Peña Cartagena de Indias:
Hace aproximadamente 48 años, asistía por
primera vez, con pleno uso de razón taurina,
a una corrida de toros en la "Plaza de Santamaría", en Bogotá, en compañía, entre otros
amigos, del hoy exsenador y exministro
sucreño, Carlos Martínez Simahan y del fallecido abogado payanés, Luis Armando Velasco Cháves, el famoso y querido "Gordo"
Velasco. Dentro del cartel de esa fría tarde
figuraba un torero gitano, llamado "El Caracol", a quien, de paso, no he oído mencionar
nunca más, que, como buen gitano, hacía
gala de su agorera personalidad.
Al llegar nosotros a la puerta de entrada,
los porteros se opusieron al ingreso a la
plaza del "Gordo" Velasco, porque éste
vestía una camisa negra, lo que no era
permitido por el matador calé, cuya sola
visión de una prenda de color negro en
los tendidos lo asustaba más que los cuernos mismos del toro.
No hubo Dios ni ayuda que convenciera a
los porteros de permitir el acceso del negrivestido "Gordo" a la Santamaría, quien tuvo
que resignarse a regresar frustrado a su
casa, no tanto por haberse perdido de la
corrida, como por tener que privarse de
unas buenas libaciones de manzanilla "Pochola" y de los divertidos apuntes de la tertulia que armábamos en la plaza.
Desde ese momento, advertí que dentro del
mundo taurino, y de todo cuanto lo rodeaba,
sucedían las cosas más extrañas, imposibles
de entender por nosotros los mortales.
Personajes
de la Tasca
En el segmento de atención la Tasca sin Colombia y Elda, no tendría el
ambiente tan reiterativo
en la participación de los
asistentes con respecto
al whisky, vinos y tapeo.
Igualmente no se puede
dejar de lado la participación casi que diaria de “El
Yeyo”, habitual contertulio de Eduardo Fernández
Guerrero, alma y vida de
la agrupación

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