die situation haitianischer migrantinnen und ihrer nachfahren in der

Transcription

die situation haitianischer migrantinnen und ihrer nachfahren in der
14
Migration – Arbeit – Asyl / SCHWERPUNKT //
SITUACION DE INDOCUMENTACION DE LA MUJER HAITIANA
Y SUS DECENDIENTES EN LA REPUBLICA DOMINICANA
DIE SITUATION HAITIANISCHER MIGRANTINNEN UND IHRER
NACHFAHREN IN DER DOMINIKANISCHEN REPUBLIK
En la Republica Dominicana durante el año dos mil doce (2012) en torno a la temática de trabajo hacia la
población dominicana con ascendencia haitiana y migrantes haitianos/as se desarrollaron acontecimientos y
situaciones que cambiaron de manera significativa los contextos operativos y acciones de las organizaciones
que trabajan la temática. Las situaciones que a continuación se explican han tenido gran repercusión de
manera general en la sociedad dominicana y en particular en la población meta.
En relación con la población migrante haitiana, durante un año en torno al trabajo con esta población que
reside en la Republica Dominicana, una serie de elementos dificultaron el desarrollo de la acción.
Während des Jahres 2012 kamen in Bezug auf das Thema Arbeit der dominikanischen Bevölkerung mit
haitianischem Hintergrund und haitianischen Migrant_innen Ereignisse auf, die die Situation derjenigen
Organisationen, die zu dieser Thematik arbeiten, erheblich veränderten. Die im Folgenden dargestellten
Ereignisse haben schwerwiegende Auswirkungen auf die Gesellschaft allgemein und speziell auf den Teil
der Bevölkerung, der ohne Papiere in der Dominikanischen Republik lebt.
Cristiana Luis Francisca Presidenta y Sirana Dolis Coordinadora
A
medida que las mujeres se insertan en la fuerza
laboral remunerada, la demanda para servicios de
trabajo doméstico remunerado va en aumento. A la
vez, muchas mujeres que migran para sostener sus propias
familias encuentran que el trabajo doméstico es el nicho
más accesible, independientemente de sus calificaciones,
sobre todo cuando tienen un estatus migratorio irregular.
El resultado de la confluencia de estos fenómenos es la
creciente participación de las mujeres migrantes en el trabajo doméstico, que históricamente ha sido un sector mayormente invisible, informal y no regulada, ya que se desempeña en la casa y se le considera más bien como “ayuda” y
no “trabajo”. Aunque el aporte de la mujer cuando llegan
y su familia que residen en el país viven situaciones que la
hacen más vulnerable que el hombre por ser mujer y dentro de la población las mujeres son más afectadas. Si bien
el hombre puede salir y buscar trabajo pero las mujeres no
puede porque tienen que quedarse para atender la familia
y estos hombre a veces no regresan y ellas se convierten
en madre y padre asumiendo todas las responsabilidades;
por esta realidad la mujer tiene como opciones el trabajo
domestico, la prostitución o la posibilidad tener pequeños
negocios como medio de producción.
La encuesta más reciente sobre el trabajo doméstico remunerado en RD en el marco del proceso de integración
regional (SICA 2009) presenta un desglose confuso entre
mujeres migrantes haitianas y mujeres nativas. En la muestra, se llevó a cabo aproximadamente una cuarta parte
de las entrevistas con mujeres de ascendencia haitiana sin
distinguir entre inmigrantes y sus descendientes. De descendencia haitiana/ migrantes haitianas/os afecta directamente a la familia, la realidad dominicana es que el 90%
de los hogares está liderado por mujeres madres solteras
las cuales la indocumentación en las mujeres dominicana
y de manera específica de las mujeres migrantes haitianas
transfieren su estatus de ilegalidad a sus hijos, nietos y descendiente, y no solamente en la documentación estos tiene repercusiones también en el ámbito laboral donde las
mujeres que carecen de documentos son expuestas a la
explotación laboral por salarios desproporcionados, abuso
de autoridad y violencia de género.
Frauensolidarität 3/2013
Las mujeres migrantes de este sector es incuestionable, se
desconoce el número exacto que están empleadas en el
trabajo doméstico debido a tres factores fundamentales:
la ausencia de estadísticas sobre migración desagregadas
por sexo; la naturaleza oculta de trabajo doméstico debido
al ámbito privado en que se desempeña; y la realidad de
que muchas mujeres migrantes están indocumentadas o
tienen un estatus migratorio irregular.
La Discriminación y el racismo en contra los/as migrantes
haitianos/as es lo que viven los/as personas en los bateyes
comunidades y barrio de Republica Dominicana. Están
desprovistos de las condiciones necesarias para el desarrollo y si hablamos de pobreza estas comunidades están
dentro de los mas pobre del país.
En medio del desamparo de estas comunidades, organizaciones como Mudha y otras organizaciones acompañan a
las personas que viven en los bateyes para organizarse en
la toma de conciencia para enfrentar esta realidad y exigir
a las autoridades mejores condiciones de vida, también se
les da capacitación para que tomen empoderamiento de
su situación y realidad:
Respetar los convenio de los derechos
de los migrantes y sus familias
Mejorar la situación laboral del país
Cumplir con el Código del Trabajo.
MUDHA
es una organización no gubernamental cuyos fines están
vinculados al desarrollo integral de la población dominicana de descendencia haitiana, promoviendo su participación en el proceso de defensa de los derechos humanos y civiles por el reconocimiento de su condición de
minoría étnica
Las autoras: Cristiana Luis Francisca es Presidenta de MUDHA y una de
las miembras fundadoras; Sirana Dolis es Coordinadora de MUDHA y
también una de las miembras fundadora.
15
Cristiana Luis Francisca und Sirana Dolis
I
nnerhalb eines Jahres erschwerte eine Reihe von Faktoren die Aktionen von Organisationen wie MUDHA, die
sich mit dem Thema Lohnarbeit der dominiko-haitianischen Bevölkerung befassen. Die Zahl der Frauen, die einer Lohnarbeit nachgehen, steigt, und auch die Nachfrage
nach Hausangestellten ist im Anstieg begriffen. Gleichzeitig merken viele Frauen, die migrierten, bei ihrer Ankunft,
dass die am ehesten zu erreichende Nische für sie die Arbeit als Hausangestellte ist, unabhängig von ihren Qualifikationen, ganz besonders wenn sie einen irregulären migrantischen Status besitzen.
Das Zusammentreffen des Anstiegs der Nachfrage nach
Hausangestellten und die begrenzten Arbeitsmöglichkeiten der Migrantinnen im Bereich der Hausarbeit führen also dazu, dass hauptsächlich dominiko-haitianische
Frauen und haitianische Migrantinnen ohne Dokumente
als Hausangestellte arbeiten. Ein Bereich, der historisch
immer ein weitgehend unsichtbarer war, informell und unreguliert; ein Bereich, in dem diese Arbeit am ehesten als
„Hilfe“ und nicht als „Lohnarbeit“ verstanden wurde. Obwohl die Frauen in der Migration einen so hohen Beitrag
leisten, leben sie in Umständen, die sie verletzlicher machen als Männer. Der Mann kann hinausgehen und Arbeit
suchen, die Frauen dagegen können das nicht, da sie für
die Familie verantwortlich sind. Manchmal kommen diese
Männer nicht mehr zurück, und die Frauen werden zu Müttern, die alle Verantwortung allein tragen müssen. Diese
Realität lässt den Frauen nur wenige Optionen. Arbeiten
können sie oft nur als Haushaltshilfe, als Prostituierte oder
wenn sie einen Mini-Handel betreiben.
In der letzten Meinungsumfrage über bezahlte Hausarbeit
präsentierte sich im Rahmen des Prozesses der regionalen
Integration (SICA 2009) eine verblüffende Aufschlüsselung
zwischen in der Dominikanischen Republik geborenen dominiko-haitianischen Frauen und migrierten haitianischen
Frauen. In der Darstellung zeigte sich, dass in der Studie
nicht zwischen Migrantinnen und ihren Nachkommen unterschieden wurde.
Die Wirklichkeit in der Dominikanischen Republik stellt
sich so dar, dass 90 % der Haushalte von alleinerziehenden
Müttern geführt werden. Die alleinerziehenden dominikohaitianischen Frauen übertragen ihren Status als Menschen
ohne Papiere direkt auf ihre Kinder und dann auf ihre Enkel. Dies hat nicht nur Auswirkungen auf die Familie, son-
dern vor allem Auswirkungen im Bereich der Arbeit, wo
diese Frauen unverhältnismäßig schlecht bezahlt werden
und besonders stark der Ausbeutung durch Autoritäten
sowie sexueller Gewalt ausgesetzt sind.
Unbestreitbar ist, dass die Frauen dieses Sektors, deren
Anzahl unbekannt ist, abhängig sind von drei grundlegenden Faktoren: a) der Abwesenheit von Statistiken über die
schlechten Bedingungen in der Migration nach Geschlecht,
b) der verschleiernden Natur von Lohnarbeit im häuslichen
Bereich und c) der Realität, dass viele Migrantinnen keine
Dokumente bekommen oder sich in einem irregulären Status der Migration befinden.
Diskriminierung und Rassismus gegen haitianische Migrant_innen erleben Menschen vor allem in den Bateyes
(Gemeinschaftunterkünfte nahe den Zuckerrohrfeldern)
der Dominikanischen Republik. Sie befinden sich in einem
Zustand, der Entwicklung verunmöglicht, und wenn wir von
Armut sprechen, müssen wir darauf hinweisen, dass die
Gemeinschaften zu den ärmsten in der Dominikanischen
Republik gehören.
Inmitten der Hilflosigkeit dieser Gesellschaften unterstützen Organisationen wie MUDHA und andere Organisationen jene Menschen, die in den Bateyes leben, sich zu organisieren und Bewusstsein über ihre Lage zu erlangen, um
dieser Realität die Stirn zu bieten und von den Autoritäten
eine Verbesserung ihrer Lebensbedingungen einzufordern.
Zugleich werden Menschen darin ausgebildet, sich ihrer Situation und Realität selbst zu ermächtigen.
Darum gilt es, Verträge zu respektieren, die die Rechte von
Migrant_innen und ihren Familien betreffen, die Arbeitssituation im Land zu verbessern und Arbeitsrechte einzuhalten.
MUDHA – die Bewegung dominiko-haitianischer Frauen
ist eine Nichtregierungsorganisation (NGO), die sich der ganzheitlichen Entwicklung der Bevölkerung mit haitianischer Herkunft in der
Dominikanischen Republik widmet. In Anerkennung der Lebensumstände der dominiko-haitianischen Bevölkerung als ethnischer
Minorität verteidigt MUDHA deren Menschenrechte und zivilen
Rechte und versucht ihre demokratische Partizipation zu stärken.
Übersetzung: Jule Fischer
Zu den Autorinnen: Cristiana Luis Francisca ist Präsidentin und Mitbegründerin von MUDHA; Sirana Dolis ist Koordinatorin und ebenfalls
Mitbegründerin von MUDHA.
Frauensolidarität 3/2013