Kafka - Ir a página principal

Transcription

Kafka - Ir a página principal
Septiembre-DiCiembre 2012
3ª Época No 4
GACETA DE
COAPA
¿POR QUÉ
NO SE CAEN
LAS NUBES?
EL ROCK
DE LA INGENIERÍA
Kafka,
El Cálamo
LECTOR DEL
quijote
EL GOZO,
LA OBLIGACIÓN
Y LAS ARTES
AGUSTÍN
DE ITURBIDE:
EL CONSERVADURISMO SEDUCTOR
José
VASCONCELOS
COLECCIóN vacios en coapa
Autor: Jaime Cortés Vite
Técnica: Fotografía digital
CONTENIDO
2
Nota editorial
3
Kafka, lector del Quijote
8
El gozo,
la obligación y las artes
10 José Vasconcelos
15 El medio ambiente y la educación física
10
18 Trabajos de alumnos y maestros
20 Agustín de Iturbide:
El conservadurismo seductor
23 ¿Por qué no se caen las nubes?
20
26 El rock de la ingeniería
30 No me sorprende
32 Fabricando estrellas
34 Participa en la Gaceta de Coapa
35 DIRECTORIO
32
ENP Nº5
1
NOTa
EDITORIaL
L
legamos al número 4. Con los ajustes que continuamente se imponen, dado nuestro propósito por mejorar, no estamos exentos de un acto fallido, sin embargo, éste
no ha sido nuestro propósito. Hoy le damos más colorido como un estímulo a la
imagen para hacer aún más amable nuestra lectura. Espacios visualmente atractivos, con lo cual tratamos de estar más acordes con los tiempos en los que predomina
lo visual como expresión en sí; por otro lado, no perdemos de vista que nuestra esencia
y nuestro compromiso es con la palabra escrita. Así pues, con la nueva presentación se
abren otras posibilidades para jugar con los espacios y las formas; esta variante, para
nosotros representa un reto por demás prometedor, es decir, el combinar la imagen y la
palabra como dos entidades que en el lenguaje son inseparables. Al respecto traemos a
colación las ideas de Mauricio Beuchot en el sentidos de que el buen narrador y el buen
poeta siempre logran producir entre nosotros el icono que desean transmitir. Llenan de
imágenes nuestra mente y lo hacen a través de la palabra.
En efecto, el referente es la imagen y con ella manejamos las representaciones que proyectan nuestros pensamientos; así, de ese tamaño se enriquece el diálogo entre los concurrentes a nuestro número 4. Con lo dicho anteriormente, no pretendemos renunciar al
poder formal de la palabra escrita como eje del desarrollo de las ideas, ni mucho menos
al poder estético del lenguaje que mediante su artiicio nos da cuenta de lo que el otro
quiere comunicar. De esta forma, por ejemplo, conocemos otra visión sobre el Quijote,
desde la perspectiva de F. Kafka; asimismo, ampliamos la idea que tenemos de José
Vasconcelos y de Agustín de Iturbide; también relexionamos sobre la importancia de
poder elegir lo que se quiere aprender a través del gozo, la obligación y las artes. Este
número trata, además, temas relacionados con el medio ambiente, la salud en el ámbito
de la física y las matemáticas. Se cierra el contenido de nuestra revista con dos trabajos
de creación literaria en la sección del Cálamo.
Finalmente, consideramos que el recordar nuestras anteriores publicaciones es un estímulo al esfuerzo para tener un testimonio visual de lo que llevamos hecho y, con ello,
revalorar este espacio como el más indicado para canalizar no sólo el natural impulso
por proyectar nuestras ideas, sino también para aprovechar sus páginas y, por consiguiente, dar cumplimiento a nuestras obligaciones académicas, sin perder de vista,
insistimos, que el diálogo entre nuestros colaboradores y lectores es el in último de la
Gaceta de Coapa.
2
ENP Nº5
KafKa,lEctor dEl QuijotE
laura Vargas Alva
Franz Kafka
En todo caso la liberación era siempre doble:
de los fantasmas y de quien sufría su presencia.
Por eso Sancho Panza había inventado a don Quijote.
(Roberto Calasso, K.)
ENP Nº5
3
HumaNIDaDEs y aRTEs
GaCETa DE COaPa
Al leer el texto “La
verdad sobre Sancho
Panza” (1917) escrito por
Franz Kafka vino a mi
imaginación un cuadro,
francamente provocador.
Imaginé a Kafka en su
pequeña habitación frente
a los cuadernos en los
que le gustaba escribir,
de noche, porque sólo
es posible conjurar a los
demonios, sentado junto
a Sancho Panza, quien
con sonrisa socarrona
dictaba al oído a este
escritor nacido en Praga, de orejas grandes,
mirada tímida y sonrisa
triste, la más absurda de
las historias y, quizá por
absurda, verdadera.
A
lgo muy parecido debió ocurrir a lo descrito anteriormente,
cuando Kafka leyó la novela
de El Quijote, pues no sólo se
conformó con leerla, sino que quiso
reescribirla, pero a la manera kafkiana:
convirtiendo a Sancho en lector ávido de
novelas de caballería quien, sin embargo, supo advertir lo peligrosa que puede
ser la literatura, por ello para protegerse de sus desquiciantes inlujos, inventó a un personaje llamado Don Quijote,
su más bello y terrible demonio y, para
exorcizarse de él, lo dejó que actuara
en el mundo como caballero andante e
inventó el maleicio de su locura como
causa de sus descabelladas aventuras;
luego se sentó a escribir una novela.
Escritura de Franz Kafka
El interés que Franz Kafka demostró por
El Quijote al recrearlo en su texto “La
verdad sobre Sancho Panza” me pareció un interesante tema para explorarlo
en este artículo, que pretende revisar el
puente que vincula a estos dos clásicos
fascinantes. Un posible subtítulo para
este texto es: “De la locura de don Quijote
a la alienación kafkiana,” pues el ángulo
desde el que me aproximo a estas obras,
tiene que ver con la evolución del héroe:
de su digniicación a su degradación,
esto es, de la intervención liberadora de
la acción quijotesca en un mundo encantado, que, sin embargo, por momentos se
transforma y digniica a través del actuar
del héroe; en contraste con la imposibilidad de acción del personaje kafkiano,
cuya actitud impasible ante su degradación es signo de domesticación y fracaso, porque el poder, siempre inaccesible
y sin rostro, ha convertido a K., en un ser
sin nombre, en un ser alienado, es decir,
extraño, ajeno a la condición humana.
El diálogo entre estos clásicos es posible gracias al acto de apropiación que
la lectura posibilita y que nos permite
decir: Kafka, lector de El Quijote. Las
obras llegan a nosotros con las huellas
de otros lectores que nos precedieron
y que las resigniican para poder seguir
reinventando la literatura.
En Franz Kafka encontramos signos del
hombre moderno de la gran ciudad, del
mudo y solitario autómata que ha perdido
la facultad de transmitir su experiencia:
“del ciudadano del Estado moderno que
se sabe abandonado a un aparato burocrático inabarcable, cuya función está
dirigida por instancias que son desconocidas incluso para los propios órganos
ejecutivos, por no hablar de los que a
ellas se someten”1. La ironía presente en
El Quijote puede representar su manera
de burlar la voz de la autoridad; en Kafka
sólo existe impasibilidad y sometimiento.
Por otra parte, es verdad que el Quijote ya está en crisis con la sociedad que
lo rodea (la novela surge como género
para evidenciar tal conlicto), ésa es la
diferencia con héroes como Aquiles que
se mantienen en armonía con la legalidad cósmica, pues en la épica griega
“pagada su penalidad, el hombre se
reconcilia con el todo”.2 Según, Octavio
Paz, la novela de El Quijote introduce la
ambigüedad a la literatura: ¿son molinos
o son gigantes lo que ven Sancho y el
Quijote?” 3 La ambigüedad es signo de
la relación problemática entre el héroe
y su entorno. Sin embargo, a pesar de
este signo de modernidad del Quijote, el personaje aún se sostiene en un código
ético, al mismo tiempo caballeresco y renacentista, que lo digniica y que lo hace
buscar para su envilecido tiempo, la realización de la utopía de la Antigüedad clásica, que Cervantes llama la Edad de Oro, donde el hombre era justo y bueno.
La historia de la novela moderna evidencia que una vez rota la identidad entre el héroe
y el mundo que lo rodea, el conlicto del héroe evoluciona en degradación, así para
Jorge Luis Borges —escéptico del género novelístico— “la esencia de la mayoría de las
novelas radica en el fracaso de un hombre, en la degeneración de un personaje”. 4 K. es
el vivo ejemplo de esta degradación. La anulación de la individualidad, la cosiicación
del ser, son signos desoladores de los efectos de la modernidad en el héroe: indefenso
frente a su propia fragmentación y solitario extranjero de cualquier universo. Tal vez por
ello, como lectores de este tiempo, nos horroriza reconocernos en la obra de Kafka.
Desconcertante resulta entonces la creación de un Sancho Panza feliz, creado precisamente por un autor fatalista como Kafka y, no obstante, Sancho es al único ser
al que Kafka llamó “hombre libre”. Quizá porque como hombre moderno, Kafka añoraba al hombre religado consigo mismo, quizá también porque pudo advertir que
la endemoniada imaginación de Sancho fue el resquicio por el que logró salir del
asixiante laberinto, tal como Kafka siempre lo deseó.
Walter Benjamin-GershomSholem. Correspondencia, p.246.
Octavio Paz. El Arco y la lira, p.203.
Ibidem, p.226
4
Jorge Luis Borges, “El arte de contar historias”, en Arte poética, p.67.
1
2
3
4
ENP Nº5
ENP Nº5
5
HumaNIDaDEs y aRTEs
Pese a todo, absurdos y paradojas, los
lectores podemos seguir imaginando y
pensar en un Sancho Panza capaz de
realizar la utopía que Don Quijote no
pudo llevar a cabo. Recordemos que
al final de la novela, cuando está muriendo su amo, Sancho le ruega continuar con la utopía. Sancho quiere que
su amo se levante para salir al campo,
ahora vestidos de pastores y, para animarlo, le dice: “quizá tras alguna mata
hallaremos a la señora Dulcinea desencantada”. 5
DE Don QuijotE a K.
Don Quijote quería hacer coincidir los
libros de caballería con el mundo, ésta
fue su mayor locura, quería dignificarlo con los valores heroicos, desencantar el castillo, salvar a Dulcinea; si lo
logró o no es debate para otro espacio, lo que sí sabemos es cuánto lo
intentó. En Kafka, mundo y escritura
se han fragmentado definitivamente,
todo entonces resulta ininteligible. A la
pregunta del ¿quién soy? El personaje
kafkiano responde sólo con impasibilidad y con la vacuidad referencial a la
que se reduce su nombre de una sola
letra: K. Signo de la anulación de su
individualidad y de su cosificación 6.
Para el filósofo Walter Benjamin: “Viene a ser lo mismo si a los escolares
se les hubiera perdido la Escritura o si
fueran incapaces de descifrarla, porque sin su clave correspondiente, la
Escritura no es Escritura, sino vida”7,
es decir, sólo los gestos, la grotesca
pantomima del infierno kafkiano.
La tensión que atormentó el universo
kafkiano fue la escisión entre la Hagadá y la Halajá, es decir, entre los relatos de la tradición hebrea y el mundo
de sus incuestionables leyes. Pero la
escisión ha ocurrido y los relatos kafkianos ya no pueden transmitir sabi-
GaCETa DE COaPa
duría, sólo “los restos de su descomposición”. 8 Kafka renuncia al asfixiante
peso de la tradición judía y, con ello,
a la posibilidad de encontrar sentido.
Quizá de esta escisión provenga lo
hermético e incomprensible de sus
textos.
Una vez perdida la clave para descifrar el mundo: todo se vuelve caótico
y absurdo o según Angelina Muñiz:
“Al destruir también la forma habitual del lenguaje lo que queda es la
oración no expresada, el espacio
en blanco entre letra y letra, el silencio del cabalista empeñado en
encontrar lo inencontrable, lo no dicho, lo olvidado, lo impronunciable”. 9
El Sancho Panza KaFKiano: una
rElEctura DE la ExiStEncia.
SANCHISTAS DEL MUNDO, UNíOS
En un alucinante juego literario, Franz
Kafka se atrevió a escribir su propia
versión de El Quijote a la que llamó
“La verdad sobre Sancho Panza”, en
la que es Sancho Panza quien crea al
personaje de Don Quijote a manera
de exorcismo de sus propios delirios
y demonios. El texto termina de la siguiente manera: “Sancho Panza, hombre libre, siguió impasible, quizá en razón de cierta responsabilidad, a Don
Quijote en sus andanzas, alcanzando
con ello un grande y útil esparcimiento
hasta su fin”. 10
En apenas unas cuantas líneas, Kafka
reescribe la historia de la literatura,
porque al darle el papel protagónico
a Sancho Panza, reinventa la novela y
con ello trastoca el sentido del mundo
tal como lo conocíamos. En un guiño
malicioso al lector, Kafka invierte los
papeles y nos dice que fue Sancho
Panza quien leyó todas esas novelas
de caballería, apasionándose tanto
Miguel de Cervantes Saavedra. El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, p.1102.
6
Para rastrear a estos personajes remito a los lectores a las novelas El proceso (1925) y El castillo(1926).
Es importante mencionar, además, que ambas obras fueron publicadas póstumamente en contra de la
voluntad de Franz Kafka, quien pidió que destruyeran todos sus escritos.
7
Ibidem,p.152.
8
Idem
9
Angelina Muñiz Huberman. “Kafka y la Cábala” en Op.cit. , p.190.
10
Kranz Kafka, en Relatos Completos, p.427.
11
Walter Benjamin. Op. Cit., p.40.
12
Walter Benjamin.”El narrador”, en Sujeto y relato (Antología de textos teóricos), p.50.
13
Miguel de Cervantes Saavedra. Op..Cit., p.889.
5
6
ENP Nº5
por ellas que creó a un personaje llamado Don Quijote para que encarnara
toda su locura y todos sus demonios.
La intertextualidad planteada por
Kafka en su texto, resulta ser un juego
provocador. El lector se pregunta ¿qué
puede significar este juego? Walter
Benjamin nos da indicios cuando dice:
“una relectura de la existencia”.11 Este
autor supo leer en la figura del Sancho
Panza kafkiano el triunfo de la épica,
ya que Kafka depositó en un tonto
bueno llamado Sancho Panza la posibilidad liberadora de deshacerse de
la carga depositada sobre la espalda,
pues: “Todos aquellos que encarnan
la sabiduría, la bondad, el consuelo
del mundo se apiñan en derredor del
que narra”12 desde la raíz y la voz de
los pueblos para que perdure su memoria.
Desoídas las palabras de Don Quijote,
porque el mundo no quiere ser desencantado, quizá el tonto serio y asistente incapaz tenga más oportunidad
de ser escuchado. Tal vez la figura de
Sancho construido a partir de la voz y
sabiduría popular, pueda vivir y transmitir esa experiencia de la memoria y
la justicia.
Sancho Panza, convertido en la segunda parte de la novela en protagonista de la narración, resulta un personaje interesantísimo por su transformación de procaz campesino en hombre sabio y justo, tal como se muestra
cuando es nombrado gobernador de
su ínsula, ya que pone en ejecución
los consejos con lo que Don Quijote lo
había aleccionado para ser un gobernador bueno y digno. Al llegar a su ínsula Barataria, se comporta humilde al
no querer que se agreguen dones de
alcurnia a su nombre y dice: “Sancho
se llamó mi padre, y Sancho mi abuelo, y todos fueron Panzas, sin añadiduras de dones ni donas”.13
La cita anterior también es un claro
ejemplo del humor como uno de los
recursos con que está construido y
armado el personaje para desestabilizar y desenmascarar al mundo, con la
ingenuidad del tonto, por cierto, muy
lejos del cinismo de los pícaros galeotes que aparecen en la novela.
El tonto sabio llamado Sancho Panza llena de asombro a todos los
presentes cuando interviene como
sabio juez y tiene que otorgar justicia, por ejemplo en los complicados
casos de los viejos y el báculo, el
de las caperuzas y el de la mujer
ultrajada; descubre los artificios y
engaños de éstos y, con gran sabiduría, resuelve cada uno de ellos.
La siguiente cita ilustra varios de
los aspectos mencionados:
De donde se podía colegir que los
que gobiernan, aunque sean unos
tontos, tal vez los encamina Dios en
sus juicios; y más que él había oído
contar otro caso como aquél al cura
de su lugar, y que él tenía tan gran
memoria, que a no olvidársele todo
aquello de que quería acordarse,
no hubiera tal memoria en toda la
ínsula [..],y el que escribía las palabras, hechos y movimientos de Sancho no acababa de determinarse si
le tendría y pondría por tonto o por
discreto.
Sancho Panza, tonto transformado
en justo, es un personaje que provoca desconcierto y asombro, incluso
en el narrador de la novela, quien
juega ambiguamente con su identidad, al consignar su metamorfosis,
casi a manera de testigo: “quedaron todos admirados y tuvieron a su
gobernador por un nuevo Salomón”.
Finalmente, el viaje del loco caballero andante pareciera terminar en
derrota y en regreso a la cordura: el
mundo se resistió a ser desencantado. El deber ser que defendió el
caballero andante no tuvo espacio
en la era de hierro que pretendió
liberar, pues “cuando lo real se invierte o idealiza, la utopía que ha de
realizarse, desemboca forzosamente en un fracaso”. Sin embargo, en
esa relectura de la existencia que
nos propone Kafka, el lector puede
imaginar, precisamente, a un Sancho Panza realizando la utopía que
no pudo llevar a cabo Don Quijote.
Por esta transformación liberadora,
Adolfo Sánchez Vázquez otorga también a Sancho la salvación de la utopía quijotesca. Don Quijote termina
desencantado de su intervención en
el mundo, decide morir como Alonso
Quijano; Sancho, por el contrario, no
puede regresar a ser quien era:
Sancho se eleva de la burda y plana realidad existente al nivel de los
sueños e ideales de su amo. [..] la
utopía no muere con Don Quijote, ya
que Sancho se hace cargo de su legado utópico, al decirle a su amo, ya
cercado por la muerte y recuperada
su cordura: “Levántese de esa cama
y vámonos”.
Esta interpretación de Sancho Panza es un esperanzador ejemplo de
la derrota, pese a todo, de la alienación y, en consecuencia, de la
digna afirmación de un hombre libre;
quizá también pueda significar la
posibilidad de que la épica de la
narración, que nos congrega, vuelva
a tener lugar entre nosotros.
a manEra DE concluSión
De las diferentes versiones que he
leído para tratar de explicar las razones por las que Franz Kafka quería
que sus libros fueran destruidos, la
que me parece más convincente es
la de Jorge Luis Borges, porque muy
al estilo borgeano, la sola decisión
de un hombre, sintetiza la historia
BiBlioGraFÍa:
BENJAMIN, Walter/SHOLEM, G. Correspondencia:1933-1940,( Versión Castellana de
Rafael Lupiani), Madrid, Taurus Ediciones,
1987.
BENJAMIN, Walter. Para una crítica de la
violencia y otros ensayos (Iluminaciones IV),
Madrid, Taurus,1991-1998.
“El narrador”, en Sujeto y relato (Antología de
textos teóricos). María Stoopenet al (comp):
México, UNAM, 2009, pp.31-54.
BORGES, Jorge Luis. “El arte de contar historias”, en Arte poética, Barcelona, Editorial
Crítica, 2001.
CALASSO, Roberto. K.(Tr. Edgardo Dobry),
Barcelona, Anagrama, 2005.
CERVANTES SAAVEDRA, Miguel de. El
ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha,
(Edición conmemorativa del IV Centenario)
Real AcademiaEspañola-Asociación de academias de la Lengua Española, Alfaguara,
2005.
Ibidem, p.892.
Ibidem, p.891.
16
Adolfo Sánchez Vázquez. “La utopía de Don Quijote”, p.26.
14
17
15
18
Ibidem, p.27.
Jorge Luis Borges. Op.Cit., pp. 67-68.
de la literatura y quizá de la humanidad. En su texto “El arte de contar
historias”, este autor repasa la idea
de felicidad, de la derrota y de la
victoria del hombre: El hombre que
escuchaba la Ilíada y la Odisea creía
y esperaba finales felices y heroicos. Nosotros, lectores de hoy, para
nuestra desgracia, ya no podemos
creer en historias con finales felices:
Hoy, si se emprende una aventura,
sabemos que acabará en fracaso[..]
Me figuro que Kafka sentía prácticamente lo mismo cuando deseaba
que sus libros fueran destruidos: en
realidad quería escribir un libro feliz y victorioso, y se daba cuenta de
que le era imposible. Hubiera podido escribirlo, evidentemente pero el
público habría notado que no decía
la verdad. No la verdad de los hechos, sino la verdad de sus sueños.
Si atendemos a la explicación de
Borges, podemos imaginar que,
pese a todo, Kafka hubiera salvado dos tex tos del fuego: su nove la América y su relato “La verdad
sobre Sancho Panza”, porque en
ambos, el héroe pudo escapar al
infor tunio y a sus demonios, tal
como el propio Kafka siempre lo
anheló.
KAFKA, FRANZ, América (Tr.
D.J.Vogelman), Buenos Aires, Emecé
Editores(Alianza Editorial,
344),1971.
El proceso (Versión de Enrique Flores
Esquivel), 3ªed.,México,Grupo editorial
Sayrols, 1984.
Relatos completos, (Tr. Francisco
Zanutigh Núñez), Losada,Buenos Aires,
2003.
MUÑIZ HUBERMAN, Angelina. El siglo
del desencanto, México, FCE, 2002.
PAZ, Octavio. “El mundo heroico” y
“Ambigüedad de la novela”, en El arco y
la lira, 3ª ed. México, FCE, 1972.
ROBERT, Marthe. Franz Kafka o
la soledad (Tr. Jorge Ferreiro),
México,FCE,1982.
SÁNCHEZ VÁZQUEZ, Adolfo.”La utopía de
Don Quijote” en La Jornada Semanal Nueva
época núm. 76, 25 de noviembre de 1990.
ENP Nº5
7
GaCETa DE COaPa
HumaNIDaDEs y aRTEs
El gozo,
lA obligAción y lAS ArtES
Por: Diana Vizcarra DE loS rEyES
¿la obligación debe estar necesariamente peleada con el gozo?
La respuesta a esta pregunta no es una, deberá ser contestada con el relativismo
que ella misma exige... Habrá que preguntar a nuestros alumnos si perciben gozo,
disciplina o deber durante nuestras clases… Y respondernos si existe una correlación
entre esta percepción (buena-mala) y el tipo de asignatura (escogida-impuesta).
S
in duda, todo ser humano tiene el derecho de realizar la actividad de su preferencia en los tiempos
libres (pasear; andar en bici; ver el techo; asistir a
reuniones, funciones de teatro, cine, danza; ver la
televisión, etcétera). Existe, sin embargo, una línea divisoria
muy delgada, casi imperceptible entre las actividades que
se realizan por obligación y las que se hacen por gusto. No
me reiero a lo que uno hace especialmente los días de descanso, como los ines de semana, especialmente, sino a las
acciones cotidianas que mantienen ocupadas a las personas comunes que cuidan a sus hijos, acuden a sus trabajos,
manejan su auto, se suben al metro. La vida cotidiana está
retacada de eventos y resultaría ocioso determinar cuáles
8
ENP Nº5
de ellos se llevan a cabo por obligación y los que se hacen
por gusto o se disfrutan más; por ejemplo, dudo que el acto
atroz que representa levantarse de la tibieza de nuestras
sábanas sea agradable para alguien, mucho menos si el
momento en el que se realiza, todos los días, está oscuro
y hace frío. Este salto del lecho a la regadera puede ser
mortal, pero una vez que se hace, las demás actividades
de la rutina madrugadora se aligeran, pierden tonelaje, y
entonces, surge la duda: ¿la obligación debe estar necesariamente peleada con el gozo?
La respuesta a esta pregunta no es una, deberá ser contestada con el relativismo que ella misma exige.
Si se tiene un trabajo al que se debe
acudir todos los días cumpliendo un horario y respetando una serie de normas,
es muy probable que la fuerza de la rutina, a cuenta gotas, termine con el entusiasmo hasta del peor de los optimistas.
Pero la obligación no necesariamente
excluye al gozo, sino que lo puede llegar
a convertir día tras día en disciplina. Si,
además, el trabajo por el cual uno recibe
un salario consiste en “educar a otros”,
la erosión que sufren nuestras obligaciones hasta convertirlas en trabajo disciplinado resulta más que bizarra, ya que
esta labor no se limita a la realización de
una serie de tareas, para producir algo,
no es manufactura. La producción y el
producto de la labor académica son intangibles. Los profesores estructuran
una clase (producen) y su impartición
(producto) buena o mala depende de
una serie de factores que se escapan,
en muchas ocasiones, de su control. A
esas circunstancias hay que agregar las
demás actividades que son parte de las
obligaciones del profesor: evaluar para
comprobar si el alumno aprendió algo,
informar sobre sus actividades, motivar
a los alumnos al conocimiento mediante
ponencias, pláticas, entre otras actividades que resultaría necio seguir enumerando en este texto.
La disciplina, como afirmé líneas arriba, es adquirida en el trabajo académico por una serie de actividades
rutinarias que, conforme pasa el tiempo, poco tienen que ver con el gozo,
sobre todo si se trata de profesores,
quienes como yo, imparten materias
obligatorias dentro del plan de estudios de la Escuela Nacional Preparatoria (ENP), en la Universidad Nacional Autónoma de México, a las que
los alumnos deben asistir porque son
parte de un historial académico que
deben cumplir, como mero requisito o,
como institucionalmente se dice, para
ser preparados antes de estudiar o
dedicarse a lo que realmente desean.
Considero que no sucede lo mismo con
las materias que ellos deciden cursar
porque les gusta, como son las que se
imparten dentro del colegio de Actividades Estéticas y Artísticas. Los profesores de la ENP que pertenecen a este colegio deben sentirse orgullosos porque
los alumnos (o gran parte de ellos) que
reciben, se dirigen a ellos principalmente porque desean conocer un poco más
acerca del ámbito musical, dramático,
dancístico, pictórico, escultórico, etcétera. Nada le parece más ajeno al estudiante de bachillerato que aquella disciplina que le es impuesta: ¿qué importancia tiene a los quince o dieciséis años
saber cómo es el suelo que pisa?, ¿qué
más le da a un jovencito distinguir entre una oración con un verbo y otra que
tiene muchos o si Rubén Darío escribió
tantos poemas?, ¿qué grado de rigor le
puede otorgar un alumno preparatoriano
a una clase donde debe comprender
la importancia de la factorización? Suiciente tiene con su nuevo cuerpo y el
entorno social al que se enfrenta. En
cambio, un jovencito estaría más dispuesto a atender las exigencias y conocimientos que le otorga una clase a
la que él mismo (por lo que sea: gusto,
facilidad, falta de cupo en otras actividades) decidió inscribirse. Los profesores de las asignaturas de Educación
Estética y Artística deben sentirse felices de pertenecer a un colegio cuyo
origen es el placer de crear y admirar
las Bellas Artes.
Es una lástima que el sistema educativo
no le otorgue a sus alumnos la capacidad de decidir lo que desean estudiar.
Los avances cientíicos han otorgado al
ser humano la oportunidad de prolongar
su estancia en esta tierra; este fenómeno
ha modiicado las etapas de su vida: por
un lado, la estimulación visual e informativa que nos conceden las tecnologías
de la información aceleran nuestro crecimiento físico, pero por otro lado, alargan nuestra infancia o el periodo de dependencia económica y sentimental del
núcleo familiar. Esta distorsión entre las
modiicaciones físicas y el aplazamiento
de la madurez emocional y económica
produce en nuestros jóvenes una serie
de acciones que los llevan a la paralización o a la precipitación de sus decisiones. Acostumbrados además a un
sistema educativo que les ha impuesto
toda su vida escolar lo que deben estudiar. Todo esto impide la oportunidad
de relexionar a profundidad lo que se
quiere realizar a futuro y entonces las
decisiones que toman los jóvenes en su
camino a la adultez están permeadas
de obligación. Y/o pocas veces, tienen
relación con sus gustos más personales.
Muy probablemente los jóvenes no son
los únicos acostumbrados toda su vida
a decidir por obligación, me atrevería
a asegurar que una gran parte de los
profesores de las asignaturas que se imparten dentro del colegio de Actividades
Estéticas y Artísticas de la ENP estudiaron su profesión movidos por el gusto
más que por la obligación. En cambio,
me parecería muy probable que los profesores que imparten otras asignaturas
llegamos a nuestras disciplinas mediante la vía de la obligación.
No cabe duda que el deber y la obligación no sólo rigen nuestra vida
cotidiana, hasta en los asuntos más
obvios: nos bañamos porque debemos acudir limpios a cumplir nuestras
obligaciones, comemos balanceadamente con muchísima pastura para
mantenernos sanos, es un deber cuidar nuestro cuerpo. En pocas ocasiones el gozo aparece en los actos de
la vida cotidiana, hasta nos imponemos la felicidad: debemos ser felices
con los temas que la institución nos
impone en los programas de estudio.
El caos que se origina a partir del
cuestionamiento y la reflexión acerca
de lo que queremos o debemos impartir en el aula no tiene lugar en un
plan de clase. Arbitrariamente, estas
contradicciones producen disciplina
en el trabajo docente que los alumnos
perciben de una extraña manera. Habrá que preguntar a nuestros alumnos
si perciben gozo, disciplina o deber
durante nuestras clases… Y respondernos si existe una correlación entre
esta percepción (buena-mala) y el tipo
de asignatura (escogida-impuesta).
Ninguna de las reflexiones expuestas
en este ensayo reflejan la forma de
pensar de la gaceta ni están basadas
en ningún otro texto: surgieron de la
necesidad de responder una serie de
preguntas originadas a partir de la
percepción extraña que se tiene de
las asignaturas que se imparten en el
colegio de Educación Estética y Artística, las cuales, en muchas ocasiones, son utilizadas institucionalmente
como artículos de oropel y no son tomadas en cuenta con la seriedad que
merecen.
ENP Nº5
9
GaCETa DE COaPa
HumaNIDaDEs y aRTEs
José Vasconcelos
Por: roBErto GómEz EStraDa
E
n la obra de José Vasconcelos
se funden dos disciplinas del
pensamiento: la ilosofía y la literatura, rasgo característico de
los ateneístas. Además de la ilosofía, su
pluma aborda, con gran soltura, otros
temas de su interés, como es la pedagogía, la historia y la sociología. En el terreno literario a Vasconcelos se le conoce
como un escritor poderoso, que llega a
los extremos como consecuencia de su
absoluta sinceridad, tanto que a veces
raya en la indiscreción y se postula en
juez de sí mismo y del mundo.
Desde que fue “niño del Norte”,
Vasconcelos asumió a su país como
ser débil, pobre, oscuro, con creciente
proclividad a la tormenta y al desastre
y en riesgo de convertirse en un
proconsulado o colonia de Yanquilandia.
luis González González
Como hombre de genio, José Vasconcelos fue contradictorio y polémico, pero
también fue un iluminado. La máxima
expresión de su pensamiento como escritor se encuentra en sus memorias narradas en cuatro tomos: Ulises criollo, La
tormenta, El desastre y El proconsulado.
Jorge Cuesta es el primero en comentar
el Ulises criollo. En su brillante ensayo al
respecto, dice así: “La biografía de Vasconcelos es la biografía de sus ideas.
Este hombre no ha tenido sino ideas
que viven; ideas que aman, que sufren,
que gozan, que sienten, que odian y
se embriagan; las ideas que solamente
piensan, le son indiferentes y hasta odiosas” (citado por Emmanuel Carballo en
su prólogo del Ulises). En estos cuatro
libros José Vasconcelos mantuvo una
postura de enfrentamiento al oicialismo, reclamando la vuelta a los valores
revolucionarios iniciales, la revisión de
la historia nacional, el apoyo al mestizaje indio-español y la conciliación de las
ideas de libertad y orden, en la búsqueda de un México nuevo. Nos dice Vasconcelos al inicio de su Ulises criollo:
10
ENP Nº5
La presente obra no ha menester de prólogo; requiere,
a lo sumo, la advertencia de que no está escrita —no
lo está ningún libro de su género— para caer en manos inocentes. Contiene la experiencia de un hombre
y no aspira a la ejemplaridad, sino al conocimiento. El
misterio de cada vida no se explica nunca, y apenas
si nosotros mismos podemos rescatar del olvido unas
cuantas escenas del panorama intenso en que se desarrolló nuestro momento. Las del presente volumen
[Ulises criollo] componen la primera etapa de un curriculum vitae prolongado. Se cierra esta primera parte
con la muerte del Presidente Madero.
El segundo volumen de la obra [La tormenta], si llega a
escribirse, será el de la pasión desorbitada y la revolución; caos por dentro y por fuera en un alma atormentada por todas las angustias. Contendrá juicios acerca de la sucia rebelión carrancista y terminará con la
muerte de Carranza. El tercer volumen [El desastre], si
alguna vez se compone, será el de la vida conquistada
para la ediicación en lo subjetivo y en lo externo. (José
Vasconcelos, Ulises criollo, p. 45).
A propósito del segundo tomo de las memorias de Vasconcelos, comenta Enrique Krauze: “En La tormenta […],
José Vasconcelos narra dos tormentas: la de México y la
de José Vasconcelos. Los límites temporales del libro son
claros: parte de su escapatoria de la capital a raíz del golpe
de Estado de Victoriano Huerta […] y concluye con la caída
de Carranza y su inminente regreso al país como rector de
la Universidad a mediados de 1920.” (Enrique Krauze, Prólogo de La tormenta, p. 5).
ca la generosidad con las contadas personas que le
fueron ieles en los años adversos; un hombre que ha
abandonado dos de las constantes del carácter de los
mexicanos: la mesura y su consecuencia inmediata, el
temor al ridículo. Un estilo que inquieta y quema, que
obliga a tomar partido, a su favor o en su contra. (Emmanuel Carballo, Prólogo de Ulises criollo, p. 11).
José Vasconcelos nació en Oaxaca el 27 de febrero de
1882 y murió en la ciudad de México un 30 de junio de
1959. Vivió entre dos siglos. Circunstancia que lo hizo
transitar por dos grandes momentos históricos de nuestro
país: la dictadura de Porfirio Díaz y la Revolución mexicana. Durante esos años difíciles del conflicto armado
es cuando Vasconcelos destaca como político, filósofo,
escritor y educador.
Literaria y filosóficamente hablando, el siglo xx en México
se inició con la labor de un grupo de escritores conocido
como el Ateneo de la Juventud, órgano cultural e intelectual que abrió nuevos horizontes en la historia de la filosofía y las letras mexicanas. A los integrantes del Ateneo los
unió la veneración que sentían por la cultura y las letras.
Ya en estas palabras iniciales se nota el espíritu de José Vasconcelos, se nos presenta como un hombre ardiente y apasionado. Y así fue Vasconcelos, su vida estuvo animada por un
espíritu de lucha constante y por el fuego de la pasión. Dio a
sus memorias el título genérico de Ulises criollo, haciendo alusión al héroe griego. Lo que nos quiere decir con esto es que,
al participar en la Revolución mexicana, vivió una Odisea. El
adjetivo “criollo” se reiere al elemento hispánico que hay en la
nacionalidad de los mexicanos, en oposición a lo puramente
indio y a la inluencia sajona. Para comprender mejor el carácter polémico de Vasconcelos escuchemos estas palabras de
Emmanuel Carballo:
El estilo de sus memorias es el del hombre que desnuda sus pasiones e ideas, se humilla y después enaltece, apostrofa a sus contradictores y malquerientes,
a los pequeños de alma que le negaron en cierto momento el respaldo viril de la rebelión armada, y practi-
ENP Nº5
11
GaCETa DE COaPa
HumaNIDaDEs y aRTEs
laboraran en la tarea de hacer o
rehacer México. Llamó lo mismo
a los poetas que a los bailarines;
a los pintores que a los músicos.
Se enseñó a los niños de las escuelas los cantos y las danzas
tradicionales, se exaltó el arte popular. Se publicaron libros y revistas, se distribuyeron muros a los
pintores. Vasconcelos creía en la
misión del arte. También creía en
la libertad, y por eso no impuso
a los artistas ningún dogma estético ni ideológico. […] El joven
Estado revolucionario necesitaba
de una suerte de legitimación o
consagración cultural, y qué mejor consagración que la pintura
mural. (Octavio Paz, México en
la obra de Octavio Paz, Video de
Fundación Cultural Televisa).
Estaban en contra del positivismo y a favor del retorno a la ilosofía y el arte. A esta generación es a la que pertenece José
Vasconcelos. Otros destacados integrantes del Ateneo son: Alfonso Reyes, Antonio Caso, Pedro Henríquez Ureña, Julio Torri
y Martín Luis Guzmán. Como consecuencia de la labor del Ateneo de la Juventud, airma Emmanuel Carballo en su prólogo:
Por primera vez en casi cien años los escritores
podían ser escritores, y no necesariamente políticos; periodistas y no amanuenses de generales
aventureros, profesores universitarios y no combatientes obligados a defender el país de invasiones
extranjeras, o a participar en nuestras sucesivas
guerras intestinas en defensa de los principios liberales o conservadores. (Emmanuel Carballo,
Prólogo de Ulises criollo, p. 5).
Durante el gobierno de Francisco I. Madero Vasconcelos
ocupó el cargo de director de la Escuela Nacional Preparatoria. En 1920 fue nombrado rector de la Universidad de
México (época en que acuñó el lema universitario “Por mi
raza hablará el espíritu”), a la que convirtió en institución
revolucionaria. Los estudiantes, convertidos en maestros
honorarios, salieron a las calles de las ciudades, enseñando a leer y escribir.
12
ENP Nº5
El presidente Álvaro Obregón, en 1921, nombró a José Vasconcelos ministro de Educación Pública. Fue aquí donde destacó
su labor vigorosa y creativa. Entendida la educación pública
como el elemento uniicador de la nacionalidad, echó a andar
programas y campañas de alfabetización. Construyó escuelas,
y durante tres años, hasta su enfrentamiento con Obregón y su
exilio en Estados Unidos, llevó a cabo una verdadera “cruzada
nacional” a favor de la educación popular. Impulsó, al mismo
tiempo, la educación indígena, la rural, la técnica y la urbana;
creó redes de bibliotecas, misiones culturales, escuelas normales y Casas del Pueblo, que convirtió en centros educativos
básicos. Fomentó la lectura, editó colecciones de libros (tanto
para mujeres como para niños) de los autores clásicos, apoyó la
obra de los grandes muralistas y construyó el Estadio Nacional
como lugar de espectáculos populares.
Dice Octavio Paz que la Revolución mexicana también fue
una revelación:
“Dio ojos a los pintores, a los músicos, a los poetas y
a los novelistas de esos años” (Azuela, Vasconcelos,
Rivera, Orozco, López Velarde, Martín Luis Guzmán).
México se redescubría y al mismo tiempo se inventaba, se reinventaba. Esta fue la idea que inspiró al
que entonces era ministro de Educación Pública, José
Vasconcelos [quien] llamó a los artistas para que co-
En la obra de José Vasconcelos se
funden dos disciplinas del pensamiento: la filosofía y la literatura, rasgo característico de los ateneístas.
Además de la filosofía, su pluma aborda, con gran soltura, otros temas de
su interés, como es la pedagogía, la
historia y la sociología. En el terreno
literario a Vasconcelos se le conoce
como un escritor poderoso, que llega
a los extremos como consecuencia
de su absoluta sinceridad, tanto que a
veces raya en la indiscreción y se postula en juez de sí mismo y del mundo.
Su obra es abundante y diversa, pero
también es admirable. Estas características hacen de Vasconcelos uno de
los escritores más originales y controvertidos del siglo xx.
Como memorialista su mensaje
no es el de la concordia sino
el de la disensión, sobre todo
a partir de La tormenta. A mi
juicio, en esta actitud reside
parte del verdadero Vasconcelos, quien en varios aspectos
sigue o coincide con Francisco
Bulnes. Disensión que es independencia de criterio en cuestiones filosóficas y religiosas;
disensión que se traduce políticamente en enemistad contra
el caciquismo, la venalidad y la
antidemocracia; disensión que es altanería frente al poderoso y generosidad ante los humildes; disensión que es desafío contra el lugar común
al pensar y al escribir; disensión, en fin, que es pugna íntima entre el
placer y el deber, entre los intereses personales y las necesidades de
un pueblo. (Emmanuel Carballo, Prólogo de Ulises criollo, p. 11).
Si comprendemos a José Vasconcelos en sus contradicciones y en su polémica, podremos comprender mejor las contradicciones y la polémica del tiempo
en que le tocó vivir. Y como consecuencia nos comprenderemos mejor a nosotros mismos. Octavio Paz cuenta un hecho terrible que nos hace reflexionar
hasta dónde llegan los odios y las venganzas políticas. Nos dice Paz que Roberto Montenegro pintó en el mural titulado El día de la Santa Cruz, un retrato
de José Vasconcelos enarbolando el estandarte de la Universidad. Años más
tarde, otro ministro de Educación ordenó que se borrara la figura de Vasconcelos, en su lugar se pintó la de una mujer. “Fue una innoble venganza política y
una baja falsificación histórica.”
Esos mismos conflictos que padeció Vasconcelos, lo hacen más humano y
más valioso, y logra, con su obra monumental, un dramático relato del tiempo
que le tocó vivir. Obra que además, tuvo una gran influencia en los ambientes
intelectuales mexicanos.
Como dato curioso para los que no estén muy enterados, Vasconcelos participó, en 1929, como candidato a la presidencia de la República. No obstante
el apoyo que recibió por parte de los que se oponían al control político de Plutarco Elías Calles, fracasó en su intento. Fracaso que también significó el retiro
definitivo de sus aspiraciones políticas.
ENP Nº5
13
GaCETa DE COaPa
HumaNIDaDEs y aRTEs
PrinciPAlES obrAS dE
EL mEDIO amBIENTE
joSé VASconcEloS
Teoría dinámica del derecho (1907)
Ulises criollo (1935)
Gabino Barreda y las ideas contemporáneas (1910)
La tormenta (1936)
La intelectualidad mexicana (1916)
Historia del pensamiento ilosóico (1937)
El movimiento intelectual contemporáneo de México (1916)
Breve historia de México (1937)
Prometeo vencedor (1916)
El desastre (1938)
Pitágoras: una teoría del ritmo (1916)
El proconsulado (1939)
El monismo estético (1918)
Manual de ilosofía (1940)
Divagaciones literarias (1919)
Hernán Cortés (1941)
La caída de Carranza. De la dictadura
a la libertad (1920)
El realismo cientíico (1943)
Estudios indostánicos (1920)
Apuntes para la historia de México. Desde la conquista hasta
la revolución (1943)
Ideario de acción (1924)
Lógica orgánica (1945)
La revolución de la energía, los ciclos de la fuerza,
el cambio y la existencia (1924)
El viento de Bagdad (1945)
La raza cósmica (1925)
Indología (1926)
Tratado de metafísica (1929)
Pesimismo alegre (1931)
Los robachicos (1946)
Filosofía estética, según el método de la coordinación (1952)
Todología (1952)
La lama (1959)
Ética (1932)
La sonata mágica (1933)
La cultura en Hispanoamérica (1934)
Bolivarismo y monroísmo (1934)
De Robinsón a Odiseo (1935)
Estética (1935)
BiBlioGraFÍa:
Vasconcelos José, Ulises criollo, Prólogo de Emmanuel Carballo,
Editorial Trillas, Colección Linterna Mágica Núm. 26, México 1998.
–La tormenta, Prólogo de Enrique Krauze, Editorial Trillas, Colección Linterna Mágica Núm. 27, México 1998.
–El desastre, Prólogo de Luis González González, Editorial Trillas,
Colección Linterna Mágica Núm. 28, México 1998.
y La EDuCaCIÓN
fÍsICa
Por: arturo martínez Gómez
E
l reconocimiento cada vez mayor de la importancia de
los espacios físicos para la representación y proyección social se muestra en los estudios de muy variadas disciplinas que van desde la arquitectura hasta
la sociología. Por ello, parte de la concientización que se da
hoy dentro de la educación física, es reconocer la importancia
que tiene el medio ambiente para el desarrollo integral de las
personas
La educación física, como asignatura promotora de una cultura de la salud corporal, emocional e intelectual, incide más allá
de los contenidos tradicionalmente establecidos. Dentro de un
enfoque contemporáneo, la materia retoma temáticas interdisciplinarias que afectan la concepción de la corporalidad en su
espacio interior y exterior. De allí, que no podemos imaginar
una salud corporal si los espacios con los que se relaciona
la persona no reúnen las condiciones adecuadas para tal in.
El reconocimiento cada vez mayor de la importancia de los
espacios físicos para la representación y proyección social se
muestra en los estudios de muy variadas disciplinas que van
desde la arquitectura hasta la sociología. Por ello, parte de la
concientización que se da hoy dentro de la educación física,
es reconocer la importancia que tiene el medio ambiente para
el desarrollo integral de las personas.1
1
14
ENP Nº5
2
Krishnamurthy, “Los beneicios y costos del enverdecimiento urbano”.
Aldama, “¿Un quinto jinete? Un texto ecológicamente incorrecto”.
Una manera de situarnos frente a la valoración del medio ambiente, es recordar el significado de la palabra
ecología. Tal concepto halla sus raíces en el griego
oikos (casa) y logos (tratado o estudio), con lo cual
podríamos traducir el término como el estudio de la
casa. Esta casa, obvio es, no se refiere a la casa propia
donde residimos entre cuatro o más paredes, sino a
una casa mucho más amplia, más extensa, “la casa de
todos”, la que compartimos, la que debemos procurar
y cuidar, porque simplemente pertenecemos y vivimos
en ella.
Otro concepto que algunos consideran romántico pero
que ayuda a entender a través de metáforas la importancia que tiene el planeta en una relación recíproca
con los que lo habitamos, es el término Gaia, entendido, otra vez del griego, como Madre Tierra. 2 Dicho
concepto se refiere a que el planeta es un ser viviente
que siente y responde ante toda acción que se manifiesta en él. Si bien no podemos entender lo anterior
como una representación objetiva de la tierra, sí tenemos que reconocer las consecuencias irreversibles
que tiene el hecho de que las prácticas individuales y
comunitarias, llamémosles estilos de vida, afectan directamente el medio ambiente.
ENP Nº5
15
GaCETa DE COaPa
QuÍmICO–BIOLÓGICas
El uso de los combustibles fósiles en el
presente es un legado no muy lejano de
la sociedad postindustrial y que hemos
heredado a un ritmo vertiginoso. Hoy
todas las actividades que realizamos,
pasan por el uso de la energía basada
en el carbono. Como ciudadanos poco
podemos incidir en el uso de otras fuentes de energía, ya que esto parte básicamente de políticas públicas, y la mayoría
de países opta por mantener el uso de la
energía basada en el carbono.
Algunos calculan que revertir los efectos
dañinos causados al planeta, llevaría un
periodo de 500 años de inactividad destructora, es decir, tendríamos que parar
casi toda actividad humana, la cual es en
buena medida la causante de la contaminación. Nuevamente, lo anterior es un
dato que no necesariamente es factible ni
deseable pero que ayuda a dimensionar
los costos que ha sufrido el medio ambiente, gracias al confort que tenemos al
usufructuar todo lo que tenemos a nuestro alcance.
Opciones para disminuir el uso de esta
energía, parte en primer lugar del conocimiento de que la energía utilizada causa estragos en la atmósfera y en la tierra
mediante el calentamiento que se produce a través de gases de efecto invernadero. Nuevamente el hogar es el inicio
de la utilización inteligente de la energía.
Sabemos que apagar y monitorear el
consumo de los aparatos eléctricos que
utilizamos es una buena estrategia para
ahorrar y no contaminar.7 De igual forma,
retomar muchas de las actividades que
realizamos en transporte, lo cual produce comodidad y ahorro de tiempo,
podrían hacerse pensando en los beneicios que el ejercicio aporta al cuerpo
cuando usamos la energía corporal para
trasladarnos a muchos lugares. Hal Higdon, nos recuerda que por cada 1600
metros caminados consumimos un total
de 100 calorías aproximadamente. 8
Un ejercicio que resultó interesante a los
alumnos fue el que resolvieron por la Red
llamado La huella ecológica.3 Dicha página hace un recuento del impacto que
tenemos los individuos y las comunidades sobre la Tierra. Los hábitos de consumo, así como los residuos que vamos
dejando, son medidos para dar una perspectiva dimensional de lo que realmente
necesitamos y en este sentido, de forma
aproximada, saber cuántos “planetas tierra” necesitaríamos en un futuro cercano
con el ritmo de consumo actual.
Ante todo esto, es bien es cierto que gran
parte de la responsabilidad recae en los
políticos y empresarios. Sin embargo, los
ciudadanos que estamos alejados posiblemente de los círculos de poder donde
se deciden las políticas públicas, no estamos exentos del interés y la necesidad
de manifestarnos de una manera más
activa. Dentro de la clase de educación
física se ha propuesto el análisis de tres
vertientes en cuanto al uso de la energía,
el agua y del destino de los desechos
utilizados en nuestra cotidianidad. Estos
tres temas son el punto de arranque para
relexionar sobre las medidas que podríamos implementar de manera personal,
familiar y colectiva.
Somos grandes consumidores de agua
y pocas veces sabemos de dónde nos
viene el agua que utilizamos en el Distrito Federal. Ignoramos el ciclo de vida del
agua y el hecho de su valor, no solo en la
economía sino en la sociedad y el impacto
que tiene como tema político. Por un lado
sabemos de las intenciones de los gobiernos y su colusión con algunas trasnacionales para hacer del agua un producto negociable en detrimento de los que menos
tienen, recordemos el caso paradigmático de Bolivia y la lucha que libró la sociedad civil
para evitar la privatización del agua. 4
Pero también, sabemos del poco valor que se le da en la sociedad donde se le considera un bien renovable e imperecedero. Algunos datos duros arrojan que una tercera
parte del agua que utilizamos nos llega de otros estados del país, es decir, estamos
utilizando agua ajena. Que el 35% de esa agua se desperdicia en fugas, que la carencia de la misma afecta a las clases con menores ingresos económicos, a pesar
de que los de mayor ingreso ocupan 800 litros por persona al día contra 67 litros por
persona de menor ingreso económico. También, solo se está reciclando un 7% del
agua utilizada, lo cual ya es en sí un desperdicio; y en caso de una contingencia por
falta de este líquido, se tendría solo un día y medio para utilizar el agua almacenada. 5
Educar para construir una conciencia favorable en el cuidado del vital líquido implica
hablar desde la casa y la escuela de ello. Pero igual que los dos temas restantes, se ignora o no se toma en cuenta la gravedad del asunto. Buen trabajo realiza la Universidad
Nacional Autónoma de México en algunas de las diversas escuelas y facultades para
reutilizar el agua en el riego de sus áreas verdes. Algunos jóvenes dentro de la clase
han descrito las estrategias que toman ellos y sus padres para economizar y reutilizar
el agua. Esto es un buen indicador de la concientización social, pero cada vez más
deberá de promoverse el interés y la creatividad de la gente para optimizar el agua.6
La huella ecológica: ¿Cuánto necesitas para vivir y cuánto usas?.
Castro Soto, Privatización del agua.
“El DF, una ciudad sin agua”.
6
Calvillo, La casa ecológica.
3
4
5
16
ENP Nº5
En deinitiva, la conciencia sobre el medio ambiente implica a la economía y a
la creatividad de cada persona. Quien
lea estas líneas seguramente estará
recordando las acciones que ha tomado en su casa y en donde quiera que
se encuentre. En la escuela, por lo menos, se podrían apagar las luces de los
salones de clase cuando no se utilizan,
esto llevaría a un ahorro para la escuela
pero también en la emisión de bióxido
de carbono.
Durante la celebración del mundial de
fútbol en Corea y Japón se transmitían
los partidos en diversas plazas a través
de pantallas gigantes. Al término de
cada partido dichas plazas terminaban
igual de limpias como cuando había
iniciado la transmisión. Desafortunadamente esto no ocurre en México, donde
se observa un deterioro constante de las
calles, gracias al descuido de mucha
gente que no concibe a la calle como un
espacio propio que afecta el bienestar
visual y emocional. El cúmulo de plásticos y cartones, resultado del consumo
de alimentos, por momentos abarrota
los lugares donde caminamos. Quién no
se ha visto manchado al pisar un vaso
aún lleno de refresco, resbalado con un
plástico o pegado una goma de mascar
en nuestra preparatoria.
Sin lugar a dudas, es un tema demasiado extenso para tratarse en unas cuantas cuartillas y aun dentro de la clase de
educación física, sin embargo, quisiera
recordar y parafrasear lo dicho por el
profesor emérito de la UNAM, Miguel
León Portilla: la Universidad no solo es
transmisora de conocimientos sino que
cada individuo dentro de la misma, cumple con generar su propio conocimiento.
Los contenedores de productos PET, los
recipientes verdes y grises, y todos los
espacios comunes dentro de la preparatoria deberían ser lugar obligatorio de
su cuidado y de su buen uso. Existen reglas claras cuando alguien es sorprendido alcoholizado o con drogas. Por
qué no proponer medidas más efectivas
dentro de la escuela para evitar el constante deterioro de muchos de los espacios comunes.
En este sentido, el tema del medio ambiente no se agotará jamás como discurso o como dilema social, por lo que
estas líneas pretenden causar prurito en
algo que debería interesarnos a todas y
todos. 9
Muchos alumnos han mostrado su
preocupación y las soluciones para amortiguar este mal. El reciclaje, la separación
y el depósito de los desechos del hogar
es un excelente inicio para abonar en una
cultura de la sensibilidad social hacia el
medio ambiente. Queda seguir insistiendo en la apropiación de las calles como
un espacio común, responsabilidad de
todos, y donde niños y jóvenes puedan
exigir al transeúnte que no abandone sus
desechos o las heces de sus mascotas.
BiBlioGraFÍa:
Aldama Martínez, Gerardo. “¿Un quinto jinete? Un texto ecológicamente incorrecto”. Algarabía.
Año I, diciembre 2012, p. 96.
Broswimmer, Franz J. Ecocidio. Breve historia de la extinción en masa de las especies. México,
D. F., Editorial Océano, 318 págs.
Calvillo Unna, Jorge. La casa ecológica. México, CONACULTA, 1999, 112 págs.
Castro Soto, Santiago. Privatización del agua, http://alainet.org/active/show_text.php3?key=4192
fecha de actualización: 12-marzo-12.
Costa Durán, Sergi. La casa ecológica. Ideas prácticas para un hogar ecológico y saludable.
Barcelona, Loft Publications, 2010, 159 págs.
“El DF, una ciudad sin agua”. Más por más. México, jueves 8 de diciembre de 2011, pp. 10 y 11.
Higdon, Hal. Correr con inteligencia, Barcelona, Editorial Paidotribo, 2001, 260 págs.
La huella ecológica: ¿Cuánto necesitas para vivir y cuánto usas?, http://www.wwf.org.mx/wwfmex/he_cuestionario.php fecha de actualización: 1-marzo-12.
Krishnamurthy L. y J. R. Nascimento, (Eds.). “Los beneicios y costos del enverdecimiento
urbano” en Áreas Verdes Urbanas en Latinoamérica y el Caribe, http://idbdocs.iadb.org/wsdocs/
getdocument.aspx?docnum=884098 fecha de actualización: 27- febrero-2012.
Costa, La casa ecológica. Ideas prácticas para un hogar ecológico y saludable.
Higdon, Correr con inteligencia.
9
Broswimmer, Ecocidio. Breve historia de la extinción en masa de las especies.
7
8
ENP Nº5
17
La ciudad dE Los rascaciELos
arq. cynthia ishell hernández contreras
colegio de Dibujo y modelado
[email protected]
Sucesión de planos con módulos para crear paraboloides
hiperbólicos.
interpretación en maqueta de “torre Dinámica” y “torre Spiral”.
18
cartel de la Exposición colectiva
“la ciudad de los rascacielos.
Exposición colectiva “la ciudad de los rascacielos. jardines de la Preparatoria #5.
interpretación en maqueta de
“times Square”.
interpretación en maqueta de “las torres Petronas”, maquetas de módulos.
ENP Nº5
interpretación en maqueta de “torre Spiral” y “Burj Dubai”
Sucesión de planos con módulos para crear paraboloides
hiperbólicos. Basados en Escher.
ENP Nº5
19
GaCETa DE COaPa
CIENCIas sOCIaLEs
1.- En primer lugar, el movimiento de Iguala no era independentista sino autonómico, es decir, no se proponía romper de
manera frontal con la Corona española sino que planteaba el
mantenimiento de vínculos políticos. Lo anterior queda claro si
se confronta el acta de independencia expedida por el Congreso de Chilpancingo el seis de noviembre de 1813, con el
acta de independencia signada tras la entrada del Ejército Trigarante en la Ciudad de México el 27 de septiembre de 1821.
El primer documento maniiestaba la ruptura total de vínculos
con la metrópoli en tanto que, el segundo, resumía los planteamientos del Plan de Iguala y de los Tratados de Córdoba
en los cuales se evidenciaba la intención de no romper relaciones con la Corona. Se trataba, en suma, de un proyecto de
corte conservador que proponía, no el régimen republicano,
sino la monarquía constitucional moderada como la más adecuada forma de gobierno para el país recién emancipado.
juAn MAcÍAS guzMÁn
AGUSTÍN
DE ITURBIDE:
EL coNsErVadurisMo sEducTor
E
n el año de 2010, México conmemoró, junto con otras
repúblicas latinoamericanas, dos centurias del inicio
de su lucha por la independencia. En el caso de México, un lugar común, repetido durante décadas, fue
la airmación de que, entre 1810 y 1821, la nación mexicana
libró una cruenta guerra de liberación contra el poder español.
A lo largo del siglo XIX y del XX, la etapa de la emancipación
fue campo para la confrontación ideológica entre facciones
que sustentaban distintos proyectos de país y de gobierno.
Así, por un lado, estaban “los patriotas” quienes reivindicaban
a las iguras de Miguel Hidalgo, José María Morelos y Vicente
Guerrero como los libertadores. Desde esta perspectiva, el
16 de septiembre de 1810 era la fecha a conmemorar. Del
otro lado, estaban “los reaccionarios” quienes defendían la
tesis (planteada por el ideólogo conservador Lucas Alamán)
de que el libertador de México era Agustín de Iturbide y que,
por tanto, la fecha relevante era el 27 de septiembre de 1821.
Como resultado de las luchas políticas, ideológicas y militares
del siglo XIX, se impuso la primera tesis, con lo cual, la igura
de Iturbide quedó marginada de la historia. Tan fue así, que su
nombre igura, confundido entre los de otros personajes, en la
columna de la Independencia, en la Ciudad de México. Además, sus restos no se encuentran en este monumento, sino en
la capilla de San Felipe de Jesús, en la catedral metropolitana.
De esta manera, se trata de enfatizar el hecho de que Iturbide
no debe estar con los insurgentes sino con su aliado histórico, el que le ayudó a llevar a buen término el movimiento de
Iguala en 1821: el alto clero (Zárate Toscano, 1991). En virtud
20
ENP Nº5
En virtud de lo anterior, cabe preguntarnos si, el hecho de que
fuese un movimiento de este tipo el que ganó la guerra, no era
un primer indicio de algo que sigue siendo actual: se trata de
un país que no está construido para proyectos extremos, de
la orientación que sea y sí para proyectos moderados pero
tendientes al conservadurismo. No sería la última vez que este
fenómeno tuviese lugar: medio siglo después, tras la victoria
sobre la Intervención Francesa y el Segundo Imperio, el presidente Benito Juárez llegó a la conclusión de que México no
era un país construido para ser gobernado de manera radical
sino moderada con tendencia a lo conservador pero no a lo
llamado “retrógrado”. A ines del siglo XIX, el presidente Poririo Díaz lograría una amalgama de elementos progresistas y
conservadores, una síntesis nacional, que le daría al país años
de estabilidad y prosperidad (O´Gorman, 1977) .
2.- La segunda relexión se reiere al liderazgo de Iturbide.
Si analizamos este fenómeno a la luz de la tipología de la
dominación construida por el gran sociólogo alemán Max
Weber, resulta obvio que el liderazgo ejercido por Agustín
de Iturbide entre 1821 y 1823, se inserta en la llamada “dominación carismática”, es decir, el dominio ejercido por el
líder, el caudillo. Sin embargo, el ejercicio del poder carismático por parte de nuestro personaje ofrece otros ángulos
que valer la pena analizar.
En su controvertido libro La presidencia imperial. Auge y caída del sistema político mexicano. 1940-1996, Enrique Krauze
(1997), hizo una comparación entre las iguras de dos ex presidentes de México, uno perteneciente al siglo XIX y el otro
con un tránsito vital ubicado en el siglo XX: Antonio López de
Santa Anna y José López Portillo. Ambos eran criollos, carismáticos, grandilocuentes y, sobre todo, seductores. “Los seductores de la patria” (Krauze, 1997). De aquí se desprende
una pregunta inquietante: ¿es el mexicano un pueblo construido en términos históricos, antropológicos y sociológicos, para
ser dominado por iguras criollas con un alto poder de seducción? Ejemplos en la historia mexicana parece haber: Manuel
González, Francisco I. Madero y Álvaro Obregón, entre otros .
de las consideraciones anteriores, vale la pena detenernos
en la igura del militar michoacano (proscrito para la llamada
“historia oicial”), en la trascendencia de su movimiento y en la
relevancia que éste tuvo para el país al momento de su triunfo
y durante los años que siguieron.
Por principio, cabe aclarar que, las investigaciones realizadas
en los últimos años (Anna, 1991, Ortiz Escamilla, 2001) demuestran que, la guerra de independencia mexicana fue, más
una guerra civil, es decir, un enfrentamiento entre mexicanos
que una lucha contra el poder español y que fue en este contexto (Anna, 1991) en el que se coniguró el liderazgo de Iturbide quien, durante la guerra, se hizo acreedor a la estima de
sus superiores por la dureza, rayana en la crueldad, con que
combatió a los insurgentes. Como muestra de lo anterior, baste mencionar que él fue el artíice de la más sonada derrota de
Morelos a las puertas de la ciudad natal de ambos: Valladolid
(hoy Morelia) en la navidad de 1813, lo cual marcó el comienzo
del declive de don José María y que culminaría con su captura, enjuiciamiento y ejecución, dos años después.
Hacia 1820, Iturbide puso en marcha un audaz plan que llevaría a su culminación al año siguiente con el triunfo del movimiento de Iguala. Mediante un conjunto de hábiles negociaciones, el caudillo logró concitar voluntades en torno a un
proyecto común: la independencia formal de la Nueva España. Sin embargo, es preciso detenernos aquí para hacer dos
relexiones breves:
ENP Nº5
21
CIENCIas sOCIaLEs
¿Por QuÉ
No sE caEN Las NuBEs?
juan loera Albarrán
En virtud de las consideraciones precedentes, podría decirse, a modo de hipótesis que Agustín de Iturbide habría sido
el primer gran “seductor de la patria” ; el
líder que desplegó sus habilidades políticas y diplomáticas para llevar a buen
término la encomienda que se había
propuesto: autonomizar sin violencia a la
Nueva España de la metrópoli, a la manera de Il Gatopardo: cambiar para que
todo siguiera igual, es decir, dotar a la
colonia de un gobierno y una administración propios y en manos de los criollos,
pero sin alterar un ápice la estructura socioeconómica del país lo cual era, a in
de cuentas, la materialización del viejo
proyecto criollo de 1808: hacerse pacíicamente con el gobierno de la Nueva
España pero sin cambiar su estructura
y sin romper ligas con el Imperio español. A lo anterior tendió, quizá la icción
del Imperio Mexicano: bajo la guía de
las Tres Garantías (religión, unión e independencia) el Imperio sería presentado
como una defensa contra la anarquía, la
atomización territorial y la incertidumbre
(Anna, 1991), es decir, como una manera de suavizar la brutal realidad de que,
en términos formales, México ya no formaba parte del Imperio español.
De la misma manera que Madero, Iturbide fue líder exitoso de un movimien-
22
ENP Nº5
to pero fue incapaz como gobernante. El consenso logrado con el movimiento de
Iguala no pudo mantenerse para dotar de estabilidad al frágil imperio de Agustín I
proclamado en 1822. Su caída, ocurrida menos de un año después, fue el aviso de
las diicultades que durante los años por venir, el país habría de pasar para construir
un orden duradero y sólido. Tendría que transcurrir medio siglo para que un grupo
de hombres encabezados por un resuelto abogado y político de origen indígena,
pusiera los cimientos del moderno Estado mexicano.
En cuanto a Iturbide, sólo le quedó un último acto de seducción, esta vez postmortem: en 1838, catorce años después de su trágica muerte, hizo su segunda entrada
en la Ciudad de México: su féretro, cubierto con la bandera nacional –creación suya
y a través de la que, de alguna manera sigue vivo– y con su uniforme y su espada
sobre la tapa, fue llevado en medio de una multitud por las calles de la capital, hasta
su última morada, en la catedral. Ahí reposa, en la capilla dedicada a un mártir de la
evangelización, criollo también, en espera del historiador que lo rescate como elemento sustancial en el imaginario de un pueblo y un país susceptibles a las iguras
carismáticas y, por ende, seductoras.
BiBlioGraFÍa:
1.- Anna, Timothy, El Imperio de Iturbide, CNCA-Alianza, México, 1991, pp. 13-136. (Los Noventa).
2.- Krauze. Enrique, La presidencia imperial. Auge y caída del sistema político mexicano (19401996), Tusquets, México, 1997, pp. 388-389. (Andanzas).
3.- O´Gorman, Edmundo, México, el trauma de su historia, UNAM, México, 1977.
4.- Ortiz Escamilla, Juan, La Guerra de Independencia en: Vázquez, Joseina, et. al., Gran Historia de México. Ilustrada. T. 3 El nacimiento de México, 1750-1856, CONACULTA/INAH/Planeta,
México, 2001, pp. 81-100.
5.- Zárate Toscano, Verónica, Agustín de Iturbide: entre la memoria y el olvido en: Secuencia,
Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, trimestral, pp. 5-25. s/f.
Si la lluvia se forma en las nubes, ¿por qué no se cae toda la nube a un tiempo?
Así no tendría que llover toda la tarde e impedir que Clau salga con sus amigas
a jugar al parque. La física de la atmósfera es muy compleja para una niña pequeña; aun así, el padre se esmera para explicarle a su hija de manera sencilla lo
que pasa en las nubes.
ENP Nº5
23
¿
GaCETa DE COaPa
fÍsICO–maTEmáTICas
—¡Qué fastidio!
—¿Por qué, Clau?
—Porque mis amigas y yo quedamos en
ir a jugar al parque esta tarde y la lluvia
no se quita.
—Bueno, no es tan grave, todavía pueden cambiar de planes y reunirse para
ver una película en casa de alguna de
ustedes, si quieres invítalas y diles que
tú pones las palomitas.
—Pero yo quería andar en bici.
—Pero no se puede, por lo menos esta
tarde.
—Oye papi... la lluvia se forma en las nubes ¿verdad?
—Sí, así es.
—Y ¿por qué no se cae toda la nube al
mismo tiempo y ya? Así no tendría que
llover toda la tarde.
—Bueno la respuesta no es corta pero
podríamos decir que la lluvia sólo se forma en una parte de la nube y el resto de
la nube sigue como tal.
—¿Por qué?
—Otra vez de preguntona ¿verdad?
—Sí, pero tú lo sabes todo. ¿Sí me lo vas
a decir, verdad?
—Ya sabes que sí.
—Entonces dime, ¿por qué no se caen
las nubes?
—Comencemos desde el principio. La
fuente de energía para todos los procesos atmosféricos que hay es el Sol, éste
con su luz y su calor pone en marcha la
gigantesca maquinaria de la atmósfera:
viento, lluvia, nubes, calor, frío, etcétera;
todo esto tiene como fuente de energía al Sol.
El Sol con su calor hace que el agua
del mar, ríos y lagos se evapore y el aire
se caliente, suben juntos y al hacerlo
se van enfriando, entonces el vapor de
agua se condensa, es decir se convierte otra vez en agua, pero en forma de
gotitas de alrededor de una millonésima
de metro de diámetro, estas gotitas forman las nubes.
24
ENP Nº5
—¿Y esas gotas no se caen?
—Realmente deberían caer porque las
atrae la fuerza de gravedad de la Tierra
como a todos nosotros.
—¿Entonces por qué no lo hacen?
—Resulta que el aire está formado por
moléculas de gases, estas moléculas
son muy pequeñas, apenas un poco
más grandes que los átomos y nunca
están quietos, sino que se están moviendo muy rápidamente en todas direcciones y chocando unos con otros todo el
tiempo y como la gota de agua es muy
pequeña, su peso es también muy pequeño y le gana la fuerza de los golpes
de las moléculas de aire, evitando que
se caiga la gota al suelo. La gota o mejor dicho las gotas se mueven lentamente sin rumbo ijo.
—Entonces, ¿por qué llueve? Si las gotas no pueden caer y son muy pequeñas, no puede haber un aguacero.
—Exacto, la lluvia se debe a que dentro de las nubes hay algo de vapor de
agua junto con las gotas de agua, si la
temperatura baja este vapor también se
condensa y las gotas de agua crecen al
entrar en contacto con ese vapor condensado hasta que la gota alcanza el tamaño suiciente para que los golpes de
las moléculas de aire no sea suiciente
para sostenerlas y las gotas comienzan
a caer y al hacerlo van chocando con
otras gotas y por lo tanto crecen por lo
que inalmente decimos que está lloviendo.
—¿Entonces se necesita frío para que
llueva?
—Sí, un poco.
—¿Por qué entonces en Tabasco que
hace tanto calor llueve tanto?
—Es que el frío se necesita arriba, no
en el suelo y es que conforme vamos
ascendiendo por el aire la temperatura
va disminuyendo, es en la zona entre los
tres mil y diez mil metros de altura que
se dan las temperaturas bajas necesarias que pueden ser de 75 grados centígrados bajo cero, por encima de los 10
km de altura.
—¡Entonces el agua se convierte en hielo!
—Sí, en la parte superior de las nubes...
bueno, hay que hacer una aclaración, no
cualquier nube sirve para que llueva.
Nos interesan dos tipos de nubes: estratos y cúmulos. Hay otros tipos y subtipos y mezclas de estos, pero sólo nos
interesan estas dos clases debido a que
son nubes muy grandes ya que las nubes pequeñas no sirven para generar
lluvia. Ambos tipos de nubes son muy
grandes y sobre todo altas. Los cúmulos
en particular pueden alcanzar alturas de
15 000 metros; dentro de estas nubes
hay fuertes corrientes que ascienden
y descienden; estas nubes se forman,
como todas, por las corrientes de aire
cargadas de humedad; a cierta altura la
humedad se condensa; ese es el límite
inferior de la nube, el aire sigue ascendiendo y enfriándose cada vez más, y la
humedad se sigue condensando hasta
que el aire está totalmente seco y frío; entonces ese aire sale
de la nube y baja; al ir bajando se va calentando otra vez, de
modo que en la parte baja de la nube la temperatura es alta y
en la parte alta es baja, lo suiciente para que esté compuesta
de hielo. De hecho si uno va en un avión que sobrevuela un
cúmulo se pueden ver las estructuras que forman las corrientes de aire dentro de la nube como pequeños montículos, casi
como cuadros de un tablero de ajedrez.
—¡Guau!¿Todo eso pasa?
—Así es.
—Pero todavía no me dices por qué en Tabasco llueve tanto.
—Para allá vamos, no te desesperes, además ya te expliqué
por qué no se caen las nubes.
—Sí, papi, pero acaba de explicarme y no le des tantas vueltas ¿no?
—Mira, la física de la atmósfera es muy compleja y hay muchas cosas que aún no sabes porque eres muy pequeña por
eso le doy tantas “vueltas”.
—Bueno, bueno, mejor sigue explicándome... ¿verdad que sí,
papito lindo?
—De acuerdo, continuemos.
En la supericie de la Tierra, es decir en la parte baja de la atmósfera el clima y el estado del tiempo cambian mucho, pero
a diez mil metros de altura, en la estratosfera, las condiciones
son prácticamente iguales en todas partes durante todo el año.
Tabasco está cerca del mar, tiene ríos, lagos, mucha vegetación y hace mucho calor, entonces como hay mucha agua y
hace mucho calor, el agua se evapora formando nubes, una
parte de las nubes se va pero otra parte se queda y como
arriba por todas partes hace frío se forman muchas nubes de
lluvia y en consecuencia llueve bastante, aunque hay otras
complicaciones porque una parte de la lluvia se debe a los
huracanes.
—¡Ah! Oye, papi, también dime por qué las nubes que hacen
llover son negras y las otras no.
— No es que sean negras, lo que pasa es que cada gotita que
forma la nube deja pasar sólo una parte de la luz del Sol y lo demás lo releja hacia arriba, por lo que si tienes muchas gotitas llega
un momento en el que ya no pasa nada de luz y la nube parece
negra. Podemos hacer un experimento con el plástico de la mesa,
fíjate que es transparente y puedes ver a través de él, pero si lo doblas sobre sí mismo, llega el momento en que no pasa nada de luz
y no puedes ver nada, es algo similar a lo que pasa en las nubes.
—Mmm. Papi, ya dejó de llover, ¿me dejas ir al parque con
mis amigas?
—¿Y si te enfermas? Además ¿crees que dejen salir a tus amigas? Mira cómo está el cielo. Puede volver a llover en cualquier momento.
—No seas malo, papi.
—No soy malo, entiende que te puedes enfermar, además tu
madre tampoco quiere que salgas con este tiempo.
—Es que no quiero ver una película en la tele.
—Pues entonces...
Ring, ring.
—¡Yo contesto, yo contesto! ¡Bueno! ¡Bueno! ¿Alejandra? Dime
mmm, ajá ... bueno, deja le digo a mis papás y luego te hablo.
—¿Qué sucede?
—Ale dice que sus papás nos llevan al cine. ¿Me dejas ir?
—Sí, pero también avísale a mamá y te abrigas.
—¡Yupii!
ENP Nº5
25
GaCETa DE COaPa
fÍsICO–maTEmáTICas
EL
rock
dE La iNgENiEría
La PERsPECTIva DE CuRsaR áREa uNO NO ERa NaDa HaLaGüEña, PERO
CuaNDO mENOs, TENÍa CLaRO QuE GRaCIas a mIs HaBILIDaDEs aDQuIRIDas EN EL TRaBajO PODÍa DEsTaCaR EN EL EjERCICIO DE La INGENIERÍa, sI Es
QuE aLGúN DÍa LLEGaBa a CONCLuIR La CaRRERa.
Por: DaniEl martÍnEz GutiérrEz
H
oy tuve la fortuna de compartir mi orden de tacos al
pastor y mi Lulú de grosella con X. Me encontré con
ella entre las columnas del ediicio de la Torre de Humanidades, y gracias a mi insistencia (o tal vez a su
hambre) aceptó mi invitación al festín de la ingesta de calorías
. En cada encuentro con X, mi intelecto se ocupa de encontrar
el momento adecuado para formular la pregunta que me atrevo a pensar, ella espera para rechazarme astutamente de la
manera más gentil. Mientras deglutíamos nuestros alimentos,
me lanzó una pregunta que me desconcertó y echó por tierra
mi amoroso avance.
¿Cuáles son las propiedades de la materia?, dijo mientras sostenía su taco con su mano derecha levantando el dedo meñique con cierta coquetería.
Por un momento me sentí como si estuviera siendo interrogado por algún miembro de la comisión dictaminadora de Física.
Un instante después (Δt), atiné a responder que las propiedades de la materia son varias, pero que desde el punto de
vista de la termodinámica, las propiedades de la materia se
clasiican en intensivas y extensivas. Aclaré que las propiedades intensivas son aquellas que no dependen de la cantidad
de masa y las extensivas sí. Así, por ejemplo, el color es una
propiedad intensiva, mientras que la energía es una propiedad
extensiva .
Los ojos de X permanecían ijos en mí después de esa explicación, y sólo me concreté a pedir un poco de su comprensión, pues se había revelado mi personalidad de ingeniero.
26
ENP Nº5
Ante este comentario, me pidió le contara por qué me decidí a
estudiar ingeniería. Estaba hecho, una vez más había sido lo
suicientemente astuta para escapar a la propuesta amorosa.
Inicié el siguiente relato:
Cuando tenía yo 4 años, recuerdo mucho que mi madre tenía
la costumbre de escuchar sus discos de música para realizar
sus quehaceres domésticos. Tal vez de ahí nació mi gusto por
la música. A mis 8 años, mi papá adquirió un reproductor de
cintas y el casete del disco de Abraxas de Carlos Santana.
Cuando lo escuché quedé impactado por la cantidad de sonidos y ritmos que se podían apreciar. Me deleitaba escuchándolo a media luz en mi casa e imaginando que algún día iba a
poder ser yo el que ejecutara el bajo eléctrico o las percusiones en una canción de tanta sensualidad como lo es Incident
at Neshabur.
En la secundaria, me encontré con el rock y todas sus vertientes. Me hice adicto a él tanto como mis compañeros lo
hacían al tabaco. Empecé a tratar de hacerme del mayor
número de cintas con tan precioso contenido. El The Wall
de Pink Floyd fue de mis primeros discos y pienso yo que
es la razón por la cual me aicioné tanto al grupo. A éste
le siguió el Dark Side of the Moon, también de Pink Floyd,
el Led Zeppelin II y el Cheap Thrills de Big Brother and the
Holding Company. Creo que debido a la calidad de estas
obras (música, arte, producción e ingeniería), fue difícil que
aceptara las producciones del rock nacional o de rock en tu
idioma, en pleno apogeo en esa época, aunque más tarde
pude reencontrarme con ellos.
Claro, dijo X, ahora entiendo por qué estás atrapado en los
setentas, y echó a reír. Como ya habíamos terminado de comer, pagamos la cuenta y comenzamos a caminar de regreso
al campus universitario. Aproveché para continuar mi historia.
Al ingresar al bachillerato, pude tener contacto con los fósiles del plantel. En esa época no era raro encontrar compañeros que ya habían cumplido su mayoría de edad desde
hacía bastantes años. Muchos de ellos eran activistas y
tenían entre sus preferencias musicales la trova y el rock.
Eso los convertía en magníficos proveedores de mi incipiente fonoteca del rock. Por aquél entonces la Cineteca
Nacional exhibió la película de Woodstock: 3 days of peace & music. Esperé pacientemente formado entre jipitecas,
punketos y rockeros la última función, a las 8:30 de la noche, para deleitarme con las ejecuciones de Santana, The
Who, Ten Years After, Canned Heat y Jimi Hendrix, entre
otros, envuelto entre extraños humos que consideré eran
producto de la combustión de las decenas de cigarro que
se encendían uno tras otro. Tuve que regresar a pie a mi
casa, pues los 3 días de música están condensados en tres
horas y al salir, ya no alcancé transporte público. Valió la
pena esa caminata sobre el eje 8 sur hasta llegar a División
del Norte, pues además de ser escoltado por un grupo de
punketos que inspiraban cierto temor, aún seguían clavadas en mi mente las imágenes de los arreglos de bocinas,
estructuras y demás que habían logrado llevar al público
asistente al borde del éxtasis. Mi cultura rockanrolera había
aumentado considerablemente con esa experiencia.
Otro afortunado suceso: al encender mi grabadora una noche para escuchar un buen rockcito antes de dormir, la
radiodifusora asignada a la frecuencia portadora de 100.9
MHz, había iniciado a transmitir música no comercial: rock
que no programaban en otras radiodifusoras. Así fue mi encuentro con Rock 101 y el disco de la una de la mañana. El
primer material que escuché fue el Animals de Pink Floyd,
y días después pude deleitarme con el Live de Bob Marley.
Imagínate, podía escuchar el disco completito, sin cortes
comerciales y con la posibilidad de ¡grabarlo!
Religiosamente, entre semana, la radio debía encenderse a las 9 AM para escuchar Sonorock 9 (que alguna vez
también recibió el nombre de Sonorock 8) en donde podía escuchar, como si se tratara de cátedras dictadas por
grandes premios nobel, la historia de los grupos monstruo
del rock. Así pude conocer a detalle la historia de The Who,
The Doors, The Rolling Stones, Pink Floyd, Bob Dylan, Eric
Clapton, Traffic, Yes, Genesis… etcétera. A la hora de comer podía escuchar Chocolo Twist, que programaba las
novedades del rock no comercial y al caer la noche, Espiral
101, un programa dedicado al rock progresivo. Los sábados eran de reggae y Salsabadeando, y los domingos de
los grandes clásicos: American Pie de Don Mclean, Moondance de Van Morrison, Heroin de The Velvet Underground
& Nico, Eve de Jim Capaldi, San Francisco de Scott Mc-
Kenzie, Voodo Child de Jimi Hendrix Experience, Sea of
Joy de Blind Faith… Stairway to Heaven de Led Zeppelin…
todavía recuerdo algunas de las célebres frases empleadas para la presentación de las canciones: “el viejo, con
la hierba seca cargada al hombro, anunciando la llegada
ácida y energética de un nuevo rock and roll que hace perfecta definición en…”, “una historia de los sesentas contada en los setentas que viene de ti y de mí con un abrigo
prestado de James Dean…”
Ante mi afición por el rock, había tomado la decisión de
qué hacer con mi vida. Las opciones: gerente de una tienda de discos, gerente de un café cantante, locutor de radio
o músico para morir a los 27 años a causa de una sobredosis (preferentemente de rock).
¿y ESo Qué tiEnE QuE VEr con tu DEciSión
DE EStuDiar inGEniErÍa?
A eso voy. Mi trayectoria académica había estado marcada
por mi gran capacidad de memoria (la cual ahora ya no
poseo) y la rapidez con la cual podía hacer mis cálculos
aritméticos (sin emplear calculadora). En alguna ocasión mi
maestro de Biología de la secundaria vaticinó que yo iba a
ser un excelente médico (lo cual hubiera llenado de orgullo
a mi madre). Mi maestra de Literatura profetizaba que iba a
ser un vago si seguía con esas malas compañías, aunque
no descartaba la idea de que podía dedicarme a algo que
tuviera que ver con números. Ella era abogada.
El ingreso a la preparatoria estuvo acompañado con el inicio de mi vida laboral. Empecé a trabajar en la pequeña
empresa familiar. Se fabricaban herrajes para muebles, jaladeras, picaportes y luminarias. También contábamos con
máquinas de inyección de plástico y una pequeña planta
de galvanoplastía y cromado. Las disposiciones ambientales hicieron que la planta de cromado cerrara y las crisis
económicas, que la fábrica quebrara. Sin embargo, adquirí la experiencia necesaria en el manejo de herramientas,
conocí de algunos procesos y tuve oportunidad de hacer
pequeños modelos. Me hice especialista en el proceso de
soldadura con micro alambre, y en general a casi todos
los procesos de soldadura. Aprendí los rudimentos de las
instalaciones eléctricas y el maquinado. Incluso, tuve la
oportunidad de contratar a dos de mis compañeros como
ayudantes, y con ello experimentar la responsabilidad de
tener gente a mi cargo.
Con estos antecedentes, se llegó el tiempo de elegir área.
Mi pasión me guiaba hacia la música o el arte, mi experiencia hacia la administración o la ingeniería. ¿Cuál era
la decisión correcta? No fue difícil llegar a ella. Manfredo,
mi entrañable amigo y compañero al cual llamábamos “la
oveja negra” (nombrado así por la maestra de Historia de
México por sus constantes interrupciones en su clase), me
orientó a tomar mi decisión.
ENP Nº5
27
GaCETa DE COaPa
fÍsICO–maTEmáTICas
López. Con Calderón (aclaro, no el
actual Presidente del país) era cuestión de hacer los ejercicios de clase
para reunir los puntos necesarios y
exentar. La física se cocinaba aparte. Mi curso de cuarto año había sido
aprobado tras la elaboración de una
monografía acerca del calor y que
me mereció una calificación de B.
El curso de sexto año la impartía
Sergio Calzada, Ingeniero en Computación, que además de laborar en
la ENP trabaja para TELMEX o Chargoy. Con ambos iba a sufrir pues no
tenía como decimos hoy, “el núcleo
de conocimientos mínimos” para
comprender el curso. Y todavía faltaba el coco del área: Dibujo Constructivo. Había que pasar largas horas de trabajo en la elaboración de
las láminas y sufrir los “comentarios
jocosos” del profesor al presentar
la lámina entintada con manchones
en el inútil intento de borrar el rastro que dejaba la tinta al chorrearse.
Por fortuna, en aquel viejo plan de
estudios, no se incluía la Química
como materia obligatoria en el área
(lo cual lamento mucho, pues ahora en el ejercicio profesional me he
dado cuenta que me ha hecho falta).
Yo no sabía tocar ningún instrumento
musical, y a mi edad (16 años), era demasiado tarde para empezar a hacerlo. Había tenido algún par de tímidos
intentos por escribir letras sesudas y
profundas de sendas canciones para
ser musicalizadas por mi imaginaria
banda de rock, Réquiem, las cuales
rayaban más en lo grotesco y absurdo que en lo poético (inspirado por la
lectura de la biografía del Rey Lagarto). Estaba claro que no podía ser el
Peter Sinield de Réquiem (Alineación
original: Roberto Espitia bajo, Manfredo Hernández guitarra y yo en la voz,
letras e iluminación). Dibujo de imitación lo había aprobado con muchas diicultades, y gracias a la generosidad
del “gordo chaparro de lentes” (mi profesor, que hasta la fecha no recuerdo
28
ENP Nº5
su nombre) al evaluar mi trabajo. Deinitivamente el área cinco no era opción
(Recuérdese que en aquella época,
había cinco áreas en el bachillerato).
risas. ¿Entonces ya hasta un grupo
habías formado? más risas ahogadas. continué con mi disertación.
Administración… No, no tenía el peril
para ello. Siempre se me han diicultado las relaciones interpersonales
y he considerado que la contaduría
o la administración son áreas que se
basan más en el conocimiento empírico que en el cientíico. Aún hoy no
puedo ijar el precio de un artículo,
no soy capaz de entender cómo realizar un asiento en el libro mayor ni
entiendo el lujo de caja. La ecuación
activo+pasivo=capital está más allá de
mi entendimiento y sigo sin comprender cómo se deprecia un bien: ¿en línea recta o de forma exponencial? Si
parto de la premisa de que esto es lo
fácil, sólo los conceptos básicos, llegar a entender las teorías y conceptos
más complejos lo veo simplemente imposible.
X empezó a caminar más lentamente
ante la cercanía de la torre para continuar escuchando mi relato. El viento
volaba su cabello y la obligaba constantemente a retirarlo de su boca.
Tal parecía que la única opción era
la terrible área uno: Físico - Matemáticas. Las matemáticas eran difíciles, y más si cursabas con Luis
La perspectiva de cursar área uno
no era nada halagüeña, pero cuando
menos, tenía claro que gracias a mis
habilidades adquiridas en el trabajo
podía destacar en el ejercicio de la ingeniería, si es que algún día llegaba a
concluir la carrera.
Gracias a mi aición por el rock, descubrí
que en todos los discos aparecía en los
créditos una igura (que hoy entiendo es
fundamental) que denominaban Ingeniero de Sonido. ¿Qué hacía un Ingeniero de
Sonido? No lo sabía, pero eso era lo que
quería: estar en el ámbito del rock desde
el frente de batalla técnico. La UNAM no
ofrece la carrera como tal, pero a consejo
de Manfredo, podía estudiar Ingeniería
Electrónica y después especializarme en
audio. Esa fue la razón por la que decidí
inscribirme en el 651 y cursar los créditos
correspondientes al área uno para ingresar a la Facultad de Ingeniería.
Ya en la Facultad me di cuenta de que
la ingeniería era mucho más de lo que
yo pensaba. Cursé cuatro semestres
de ciencias básicas que me proporcionaron las herramientas necesarias
para comprender las asignaturas de
la ciencia de la ingeniería. Tuve que
esperar nueve semestres para cursar
Audio y Video, que era una asignatura
de ingeniería aplicada, y ver realizado
mi sueño de convertirme en Ingeniero
de Sonido. Triste decepción… mi profesor era experto en video y la parte de
audio la revisamos supericialmente.
La ventaja de haberla cursado es que
en mi certiicado de estudios aparece
la asignatura de Audio y Video acreditada con MB.
Mi contacto con la electrónica se reducía a haber echado a perder un par de
radios portátiles que había desarmado y
descompuesto. Así que en la Facultad
aprendí todo lo que hasta hoy sé. Me
enamoré de la electrónica analógica y
me interesé por el área de control y automatización. Comprendí que una parte
fundamental es el proceso de medición
y al cursar Instrumentación Electrónica
por in encontré el área de la ingeniería
en la que quería trabajar: sería instrumentista y podía seguir persiguiendo mi
sueño de ser ingeniero de sonido.
Ya habíamos llegado a la torre y estábamos de pie frente a la entrada. Apuré mi relato, pues entre el viento, y el
constante paso de los estudiantes e
investigadores, X parecía sentirse incómoda. Además, volteaba a ver insistentemente su reloj, como quien tiene
alguna reunión o pendiente de trabajo.
A tres años de haber egresado de la licenciatura, la Facultad ofreció la Maestría en Instrumentación. Participaba el
Centro de Instrumentos (hoy CCADET)
en su puesta en marcha y ofrecían el
campo tan anhelado por mí: instrumentación acústica en donde se podría estudiar electroacústica y así por in, convertirme en ingeniero de sonido.
Cursar la maestría me permitió acceder a las instalaciones del Labo-
ratorio de Acústica, únicas en América Latina, emplear instrumentación
y transductores del fabricante Brüel
& Kjaer, usar tarjetas multicanal para
grabación y la mezcladora digital
de Yamaha 01V. Recuerdo las clases de acústica con Felipe Orduña y
Ricardo Ruiz Buollosa, en donde teníamos que exponer los contenidos
del libro de Kinsler, Fundamentos
de Acústica, ante la crítica severa
de los profesores y compañeros. Literalmente llorábamos en esas exposiciones. No cabe duda de que
estaban convencidos y nos estaban
convenciendo de que la ciencia con
sangre entra. La clase de instrumentación la impartieron Gabriel Ascanio, Jesús Santiago Pérez Ruiz (mi
ahora tutor) y Rufino Díaz. Con ellos
confirmé que mi decisión no estaba
equivocada, quería especializarme
en instrumentación. Finalmente el
resto de las asignaturas de acústica
las cursé o con Felipe o con el “inge”
Santiago. Como no eran suficientes
para cubrir los créditos de la maestría, tuve que cursar asignaturas del
plan de estudios de electrónica. Así
que cursé Electrónica Física con
José Luis Pérez Silva y por supuesto,
Instrumentación Electrónica con Luis
Arturo Haro. Dado que no renunciaba a la posibilidad de seguir diseñando circuitos electrónicos, entré
de oyente a Electrónica Funcional
con el Dr. Valerie Vountesmarie. Sin
duda, fueron este cúmulo de conocimientos los que hicieron que me
consolidara como ingeniero, y hasta
la fecha pienso que si tuviera que volver a elegir área, no dudaría en estudiar en el área físico matemática.
¿Y qué hace un Ingeniero de Sonido?
–Preguntó X- Pero eso me lo cuentas la
próxima vez que nos veamos, porque
ya llegamos a la torre y tengo que ponerme a trabajar. Ciao
La vi alejarse caminando al lado de la secretaria del investigador con el que trabaja y empecé a caminar lentamente hacia
mi Facultad, pensando que la próxima
vez sí debe dar resultado mi estrategia.
ENP Nº5
29
GaCETa DE COaPa
EL CaLmO
No me sorprende
Carla Gándara V.
30
ENP Nº5
No me sorprende cerrar los ojos y ver.
No creo conveniente correr a tu encuentro,
ni pensar dos veces de mi lado moverte.
No me sorprende abrir los ojos y extrañar,
ni imagino tu forma sobre la mía,
ni esta manera de añorarte,
en esa lejanía, durante mis mañanas
en esta cobija que me abriga
que no es más que el perpetuo
calor de tu mirada.
ENP Nº5
31
GaCETa DE COaPa
EL CaLmO
faBricaNdo
ESTRELLAS
Ana González
l
as campanas parecían cantar, mientras la plaza murmuraba tanto que no lograba entender lo
que trataba de decirme, así que caminé sin rumbo hasta perderme en la sombra de una ciudad
enorme; las campanas retumbaban más y más fuerte, hasta que nació una especie de sol en
medio de todos, por lo que la plazuela se quedó vacía, el miedo se había llevado a la gente
como arena que se esparce en el océano con las olas.
Yo sentía una palidez amarilla que se iba tornando roja y encendida, como si mis mejillas fueran
besadas por el sol del verano, pero no tenía miedo, únicamente observaba minuciosamente
aquella esfera gigantesca, hasta que tuve el atrevimiento de palparla para estar segura de que
estaba dentro de la realidad, mi mano se hundió en aquella sustancia viscosa y cálida, por lo
que retrocedí unos pasos hasta que me decidí a introducir mi cuerpo en ese objeto colosal.
Entonces sentí que lotaba por encima de todo, dentro de aquella burbuja incandescente, pero
se rompió la esfera cuando intenté moverme. Sentí cómo me iba degradando en el viento; ya
no era una persona, era una especie de polvo suave que se paseaba con temor en el aire; no
supe cómo reaccionar ante esto, así que preferí relajarme y oír de nuevo el canto de las aves,
las voces de la gente, los secretos de las ventiscas ligeras que bailaban sin verme.
Veía pasar mi vida en el viento, y la desesperación en mí crecía, porque no sabía en qué iba a
parar toda esta experiencia que pudiera pensarse prodigiosa, pero que realmente era atemorizante. Cada vez que me acercaba al suelo, las palpitaciones del cielo me elevaban, como si
estuviera jugando a estar montada en un carrusel eternamente; no tenía certeza de lo que sucedería al segundo siguiente, pues el destino caprichoso estaba jugando conmigo de la manera
más perfecta y cruel al mismo tiempo.
Al in caí sobre una hierba espesa, donde al poco rato se tendió un hombre sin verme y comenzó a llorar de una manera tan delicada, que su piel suplicaba caricias; decidí escuchar su llanto,
atender sus penas, aunque él no viera que me encontraba a su lado. Le rogué al viento que me
elevara para poder secar sus lágrimas y acariciar su piel, pero el viento estaba muy ocupado
para escuchar mis súplicas y yo solamente me quedé inmóvil lamentando no poder mirar sus
ojos de frente. Dejó de importarme mi condición de partícula insigniicante y empecé a tratar
de gestar un plan para llegar hasta él, descubrí que hasta ese momento mi vida tenía sentido,
porque lo había encontrado, qué importaba mi pasado, si con mirarlo a él tenía la vida resuelta.
Él miraba al horizonte, sin saber que sus lágrimas caían sobre la hierba y yo las veía una a una
con la misma amargura que él las fabricaba. Recordé que el universo es tan grande como el
tiempo, y que tal vez jamás lo volvería a ver de nuevo; volví a implorar al viento que me dejara
acariciar sus cabellos enmarañados, sus manos grandes o sus labios frescos. Así que fui elevándome lentamente hasta llegar a sus oídos donde musité un lenguaje inventado por el corazón y censurado por la razón, toqué sus labios desconcertados y me enredé en sus cabellos.
Se quedó en silencio, mientras acariciaba su espalda, poco a poco iba haciéndome visible
para él y él se iba haciendo invisible para el mundo. El aire nos levantó, pero esta vez ya no
pudo separarnos porque estábamos unidos por un beso, remontamos el cielo en un estado de
éxtasis que aún perdura en nosotros, nos transformamos en materia... el mundo dice que somos
estrellas.
32
ENP Nº5
ENP Nº5
33
PaRTICIPa EN La
GACETA DE COAPA
EScuEla nacional PrEParatoria PlantEl 5
“joSé VaSconcEloS”
Biól. maría Dolores Valle martínez
Directora
mtro. antonio alberto carlos hernández
Secretario General
mtra. Velia carrillo García
Secretaria Académica
coLaBoradorEs
Gaceta de Coapa, órgano de difusión cultural del plantel 5 “José Vasconcelos”, invita a la comunidad académica y
estudiantil a colaborar en sus páginas con trabajos académicos, ensayos, poemas y cuentos.
lic. jorge alfonso lobato rivera
Secretario Escolar (turno matutino)
Los colaboradores deberán tener una extensión máxima de cinco cuartillas, a doble espacio, tipografía Arial 12
puntos, acompañados con datos del autor: Nombre, teléfono, dirección electrónica; en caso de los alumnos, anotar
el grupo en el que está inscrito.
ing. jesús romero martínez
Secretario Escolar (Turno Vespertino)
Todos los trabajos deberán ser enviados a:
[email protected]
lic. David alejandro rodríguez abad
Secretario de Apoyo a la Comunidad
lic. jaime cortés Vite
Coordinador de Difusión Cultural
lic. jocabed ruiz Guerra
Coordinadora de Materias Experimentales
coNVocaToria
La Gaceta de Coapa convoca a la comunidad académica y estudiantil a los concursos de fotografía, pintura y dibujo
(trabajos originales, no reproducciones) bajo las siguientes bases:
-Podrán participar académicos y estudiantes en una o más categorías.
-Los temas serán libres.
-Para cada concurso enviarán cinco muestras.
-El jurado estará integrado por el consejo editorial de la Gaceta de Coapa y su fallo será inapelable.
Premio único: el de cada categoría ilustrará la portada de un número de la Gaceta de Coapa.
Los trabajos que no resulten ganadores, pero que, a juicio del consejo editorial, contengan calidad estética, se enviarán acompañados con los demás datos del autor: nombre, teléfono y dirección electrónica, al correo:
[email protected]
lic. juan josé nava hernández
Coordinador de Educación Física
c.D. zoila mirella Gallardo hernández
Coordinadora de Mediateca
c. iris oliver Gutiérrez
Jefa de Unidad Administrativa
lic. adriana lemus mancera
lic. héctor hugo lecuona Gutiérrez
Encargados de Oicina Jurídica
lic. rafael Basilio rivera
Secretario Particular de la dirección
conSEjo EDitorial
Teresita Flores Calvo de Labardini
Maribel García González
Elizabeth Raquel García Olmos
Juan Macías Guzmán
Elizabeth Olguín Martínez
Roberto Téllez
E. David Torres Nava
Daniel Vázquez Hernández
Diana Vizcarra de los Reyes
Lic. Jaime Cortés Vite
coordinador editorial
José Antonio Quintero Suástegui
Diseño gráico y editorial
34
ENP Nº5
ENP Nº5
35
DIRECTORIO UNAM
unVErSiDaD nacional autónoma DE méxico
Dr. josé narro robles
Rector
Dr. Eduardo Bárzana García
Secretario General
lic. Enrique del Val Blanco
Secretario Administrativo
Dr. Francisco josé trigo tavera
Secretario de Desarrollo Institucional
m. en c. miguel robles Bárcena
Secretario de Servicios a la Comunidad
lic. luis raúl González Pérez
Abogado General
Enrique Balp Díaz
Director General de Comunicación Social
EScuEla nacional PrEParatoria
mtra. Silvia jurado cuéllar
Directora General
lic. rogelio cepeda cervantes
Secretario General
Biól. alejandro martínez Pérez
Secretario Académico
lic. luis Felipe ortega montiel
Secretario Administrativo
Dra. carolina Sarmiento Silva
Secretaria de Planeación
ing. Daniel mendoza morales
Secretario de Asuntos Estudiantiles
lic. marco antonio labra ramírez
Secretario de Difusión Cultural
36
ENP Nº5